El futuro llegó: el modelo que anticipa cómo será ir al shopping

Fuente: La Nación ~ Alibaba controla más del 60% de las operaciones de comercio electrónico en China y ahora busca crecer a nivel internacional 

Casi todo el mundo en China conoce a “Austin” Li Jiaqi. El “hermano del lápiz labial”, de 28 años, comenzó a ofrecer productos de maquillaje en Nanchang, una ciudad del sudeste que cuenta con 5 millones de habitantes, ahora los vende a millones de personas por transmisión en vivo en Taobao -el sitio que forma parte de Alibaba, el mayor minorista de Internet de China- y alguna vez llegó a colocar 15,000 barras de lápiz labial en cinco minutos. Muchos chinos también reconocerán a Chen Yi, apodada “Little Monster”, una vecina de 24 años de la ciudad costera de Qingdao que vende protector solar, snacks y mucho más a sus 20.000 seguidores en WeChat, una aplicación de mensajería omnipresente: un buen complemento para su trabajo diario como moza. Más oscuros pero no menos emprendedores, los agricultores y pescadores muestran jugosas manzanas o langostas premiadas en videos cortos, un espectáculo digital acompañado de nuevas redes de entrega que permiten a los habitantes de la ciudad adquirir los alimentos.

Estas son algunas de las caras, pintadas de labios, protegidas contra el sol, desgastadas por la intemperie o enmascaradas, que han contribuido a impulsar una explosión del comercio electrónico en China. En videos rápidos o en eventos de varios días de duración, parpadean a través de cientos de millones de pantallas de teléfonos inteligentes en un ciberbazar que en 2019 era casi el doble del tamaño de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Japón y Corea del Sur juntos, y que sigue creciendo más rápido

A medida que las compras online se han disparado, incluso antes de que el Covid-19 agregara combustible adicional, las empresas chinas de Internet han ideado nuevas formas de involucrar a los consumidores. A diferencia de Taobao, las nuevas empresas aún no generan ingresos. Pero están creciendo rápidamente. Las empresas tecnológicas chinas están invirtiendo fortunas en ellos. Parte de este capital fluye directamente hacia atrás como subsidios para atraer a compradores y vendedores a las plataformas, lo que claramente no puede continuar para siempre. Pero la efervescencia llegó para quedarse, y los occidentales apenas comienzan a darse cuenta. “Si quieren ver el futuro, miren a China”, instruye a sus ejecutivos Mark Schneider, director ejecutivo de Nestlé, la empresa de alimentos más grande del mundo. Lubomira Rochet, directora digital de L’Oréal contrasta la vitalidad ascendente y “centrada en el consumidor” del comercio electrónico chino con el enfoque descendente “impulsado por la tecnología” de Occidente.

Contexto diferente

Algunos ejecutivos de tecnología occidentales minimizan la experiencia china como una función no de la creatividad y la iniciativa, sino de las fuerzas estructurales. Citan la mayor participación de China en el comercio electrónico en dispositivos móviles: 90% frente al 43% en Estados Unidos. Otros lo atribuyen a un mercado concentrado, donde las tres principales empresas, Alibaba, JD.com y Pinduoduo, representan más del 90% de todas las ventas de mercancías digitales, una situación que está empezando a preocupar al gobierno chino, que en diciembre 24 anunció una investigación sobre Alibaba. En Estados Unidos, Amazon, y sus dos principales rivales, Shopify y eBay, representaron menos del 50%.

Sin embargo, una encuesta sobre el comercio electrónico chino revela un dinamismo genuino. No es solo Alibaba quien está corriendo. En unos años, Pinduoduo ha capturado el 14% del mercado, ayudando a recortar la participación de Alibaba del 67% al 61%, y obligando al gigante a moderar la “tasa de aceptación” que cobra a quienes venden a través de sus plataformas. Las empresas digitales de otras industrias están entrando en escena, incluidas Meituan, que comenzó en la entrega de alimentos, y ByteDance, que es propietaria de TikTok y su primo chino de videos cortos, Douyin. Los recién llegados aportan el tipo de entusiasmo a las compras online en China que caracterizó el auge del consumidor estadounidense de las décadas del ’50 y ’60.

De hecho, para comprender la evolución del comercio electrónico chino, lo mejor es retrotraerse al nacimiento del consumismo del siglo XX en Estados Unidos, que surgió alrededor de tecnologías superpuestas. El auto llevó a la gente a los suburbios, dando lugar al centro comercial, un lugar no solo para comprar, sino que también funcionó como punto de encuentro y diversión. Aunque la radio y la televisión jugaron un papel, a través de la publicidad, las piedras angulares del comercio minorista occidental fueron, y siguen siendo, ladrillos y cemento. Según la consultora Bain Estados Unidos tiene 3,3 veces más m2 comerciales por persona que China. La firma Bernstein, calcula que los 330 millones de habitantes de Estados Unidos tienen 30 veces más centros comerciales que 1400 millones de chinos.

Las mejores tiendas de Occidente son tan deslumbrantes como un pedido en Amazon es monótono. También representan inversiones heredadas que los minoristas no quieren socavar. Como resultado, ni los comercios minoristas ni sus clientes han tenido muchos incentivos para evitarlos, al menos antes del Covid-19.

No es así en China. Como todos los demás en el mundo, los chinos todavía compran la mayoría de las cosas en tiendas físicas. Sin embargo, especialmente fuera de las grandes ciudades, muchas de estos comercios están en mal estado. Algunos venden productos falsificados. Así que la naciente clase media china, armada con teléfonos inteligentes e Internet de banda ancha, encuentra que las compras online son más gratificantes y cómodas que en Occidente, dice Marc-André Kamel de Bain. Una alta densidad de población hace que la entrega sea más barata para los consumidores.

El resultado es una mezcla de tiendas, lugares de entretenimiento, patios de comidas, salas de juegos y lugares de reunión que replica el centro comercial estadounidense del siglo XX en forma digital, y vínculos híbridos de lo virtual con lo físico. Los videos muestran algo hecho a mano. Los influencers llaman la atención sobre cómo se usa el artículo. Los amigos lo recomiendan (o no) en las redes sociales. Los compradores se unen a otros internautas para adquirirlos al por mayor con descuento. Y las retransmisiones en directo convierten todo el proceso en entretenimiento.

Los pilares

El primer pilar de esta nueva arquitectura minorista es el social commerce, basado en tres tecnologías relacionadas: transmisión en vivo, video de formato corto y redes sociales. El mayor transmisor en vivo es Taobao Live de Alibaba. En solo 30 minutos de preventa para el Día de los Solteros, la respuesta de China al Black Friday, registró ventas por valor de US$7500 millones, casi tanto como se cree que Amazon vendió en su “Prime Day” en octubre (que en realidad duró 48 horas ). En junio, Douyin creó su propia plataforma de compras, ya que anteriormente había organizado transmisiones en vivo en las que personas como Taobao se asociaron con influencers para vender productos.

La agencia calificadora Fitch estima que el mercado minorista de transmisión en vivo se acercó a 1 billón de yuanes (US$153.000 millones) en 2020, el doble de la cantidad del año anterior. Kuaishou, el rival de los videos cortos de Douyin, espera que el valor bruto de los bienes vendidos en transmisiones en vivo aumente del 4.2% de las ventas online en 2019 a casi 25% en 2025.

La transmisión en vivo se ha disparado a medida que el Covid-19 confinaba a los chinos en sus casas, mientras que muchas alternativas cautivadoras, como Netflix, seguían prohibidas en el país. Para las personas con salarios relativamente bajos, los descuentos en algunos de los productos valen la pena pasar tiempo pegados a una transmisión en vivo. Según Elijah Whaley, jefe de marketing de Parklu, una de las industrias artesanales en auge de las agencias influyentes, las marcas occidentales enviaron productos no vendidos a China, donde las transmisiones en vivo ofrecieron una forma de promocionarlos. Rochet dice que el jefe de L’Oréal en China estaba inundado de emojis, me gusta y preguntas cuando transmitió en vivo un evento de ventas. Incluía “amuletos de la suerte” que ofrecían grandes descuentos a algunos compradores afortunados.

Compras híbridas

Antes de 2020, tanto el social commerce como las compras híbridas provocaban un gran desconcierto en Occidente. Covid-19 ha llevado a una rápida reevaluación. Como dice George Lee, jefe de producto de Facebook, la pandemia fue un “llamado a la acción”. La red social atiende a los 160 millones de empresas, en su mayoría pequeñas y medianas, que usan sus aplicaciones y tuvieron que pasar a operar online porque las autoridades ordenaron el cierre de muchas tiendas físicas.

En mayo, introdujo Facebook Shops, lo que permite a las empresas configurar una única tienda digital en su red social principal y su aplicación hermana, Instagram. En noviembre, Instagram rediseñó su pantalla de inicio por primera vez en años, introduciendo pestañas llamadas Reels and Shop, que promueven videos cortos, así como la venta minorista en línea. Las aplicaciones de mensajería de Facebook, incluido WhatsApp, se pueden usar para comunicarse con empresas en sus plataformas y, eventualmente, se pueden usar para ventas. Facebook Live también hace streaming. En diciembre, la cadena de supermercados Walmart celebró lo que llamó un “Holiday Shop-Along Spectacular” en TikTok, con el que se asoció. Permitió a los espectadores comprar algunos de sus artículos de moda exhibidos por celebrities directamente a través de la aplicación de video, imitando lo que Douyin ha estado haciendo en China.

Misma dirección

Otras empresas de redes sociales se están moviendo en la misma dirección. Desde 2020, los usuarios de Snapchat pueden probarse el maquillaje y los zapatos virtualmente, reforzando lo que la aplicación llama su servicio de shopping. Shopify ha contratado a TikTok para permitir que sus más de un millón de comerciantes comercialicen sus productos por video.

En ventas omnicanal, como en la mayoría de los comerciales electrónicos, Amazon está por delante del resto. Posee casi 500 tiendas Whole Foods Market y ha abierto algunas tiendas de Amazon Fresh en Estados Unidos que ofrecen entrega gratuita el mismo día a algunos miembros de su servicio de suscripción Prime. Pero los grandes cadenas minoristas como Walmart y Target, cuyas recolecciones en la tienda en compras online han sido un éxito entre los compradores cautelosos y temerosos de los pasillos abarrotados, han logrado grandes avances.

No todo el mundo piensa que Estados Unidos seguirá el camino trazado por China. Bain dice que a pesar de los avances recientes, el social commerce representa una proporción mucho menor de las ventas minoristas totales en Estados Unidos que en China. Russell Grandinetti, director de comercio minorista internacional de Amazon, dice que los consumidores quieren cosas diferentes en momentos diferentes. A veces solo quieren comprar productos de forma rápida y económica, sin dejarse impresionar por las celebridades. Dice que Amazon fue pionera en ciertas técnicas de navegación, como reseñas de libros online y consejos de que “las personas que compraron esto también compraron aquello”. Señala que Prime Video y Twitch, la plataforma de juegos de Amazon, han atraído a “millones de clientes” interesados ?? en el entretenimiento a su envío gratuito de productos. En cuanto a la transmisión en vivo, “simplemente no ha despegado en Occidente de la misma manera que lo ha hecho en China”.

Con el tiempo lo hará, piensa Grandinetti. Otros observadores señalan que el tamaño de la presencia minorista física de Estados Unidos hace que la logística de tejer online y offline sea más barata, lo que puede alentar modelos de compra más híbridos. De otras formas, Estados Unidos trazará su propio camino. La mano de obra más cara que en China puede conducir a una automatización más rápida de las propuestas online. Pero una mayor preocupación por la privacidad puede reducir el apetito de los compradores por compartir sus hábitos de gasto con amigos en las redes sociales.Elon Musk destronó a Jeff Bezos como el hombre más rico del planeta

Quizás la razón principal por la que las empresas occidentales han tardado en emular el comercio electrónico chino no son sus defectos inherentes, sino su especialización excesiva. Desde la sede central de Amazon en Seattle y Facebook en Silicon Valley hasta Walmart en Bentonville, las empresas estadounidenses han tendido a centrarse en su negocio principal, ya sea el comercio electrónico, las redes sociales o los supermercados. Solo recientemente han comenzado a invadir el territorio del otro. Con el tiempo, eso puede llevar a que los límites comerciales sean cada vez más difusos. Como Eric Feng, jefe de incubaciones de comercio de Facebook, lo resumió en un panel virtual reciente, con ironía: “China, usted es la luz que nos mostrará el camino”.

Inteligencia artificial: tecnológica argentina revela su “caja de herramientas” para 2021

Fuente: iProfesional ~ Esta tecnología permitió a quienes la adquirieron multiplicar por tres sus ventas, frente a quienes no tienen la posibilidad de prueba virtual

Aunque en 2020 vivió un boom, el comercio electrónico aún tiene paño para cortar. Una de las tecnologías que puede potenciar las ventas de este canal es la inteligencia artificial, con experiencias virtuales inmersivas.

Andrea Mandelbaum, directora general ejecutiva de Mc Luhan Consulting, una empresa de capitales argentinos especializada en omnicanalidad y experiencia del cliente explica en la siguiente entrevista de iProfesional cómo les fue en 2020 y sus planes para este año nuevo.

Fundada en octubre de 1996, tiene 250 empleados y cuenta con operaciones comerciales en la Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú, Chile, Bolivia, Paraguay, Ecuador, El Salvador, Panamá, Uruguay, Costa Rica, España e Italia. Sus clientes son de los sectores de finanzas, retail, tecnología, telecomunicaciones y entretenimiento, entre otros.

-Terminó el 2020. Si mira para atrás, ¿cómo cambió su empresa respecto a diciembre de 2019?

-Previo a la pandemia, nosotros ya contábamos con parte del trabajo remoto. Somos una organización acostumbrada a trabajar a distancia; contamos con sedes en varios países y clientes en todo Latam. Brindamos servicios, por ejemplo, en la Argentina y parte de la programación del software se desarrolla en Brasil. Trabajamos por células de especialización distribuida en diferentes países de Latinoamérica. https://d12c37181d9d6c55a803ba12fdbeb427.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

Cuando llegó la Covid-19 tuvimos que estructurar al equipo de administración, finanzas y comercial para que trabaje en una modalidad de forma remota. Eso representa el 20% de nuestra estructura, lo que significó una adaptación en bajo tiempo y alta efectividad.

También notamos que, por parte de los clientes, hubo una adaptación favorable. Aprendimos todos a solucionar situaciones, a trabajar en equipos operativos y de negocios de forma remota, lo que previamente hacíamos con reuniones presenciales que implicaban viajes de varios días en diferentes países. En este punto, encuentro una gran evolución en el vínculo cliente-partner tanto en tiempos, eficiencia, como en costos.

-¿Cómo impactó la pandemia en sus proyectos?

-En Mc Luhan nos encontramos en una situación favorable como evaluación de 2020. Contamos con soluciones de inteligencia artificial, específicamente bots conversacionales multicanales.

Previo a la pandemia, los procesos de decisión de adopción eran más prolongados. Cuando llegó la pandemia, a causa de la cantidad de gente que se enfermó en los contact center, con sucursales físicas cerradas y trabajo en home office con limitaciones de conectividad, el tráfico de los contact centers aumentó considerablemente, con la imposibilidad de atender por parte de las compañías esa demanda. Es allí donde se ha decidido en tiempo récord en la adopción de esta tecnología como solución para atender ese tráfico, lograr niveles de servicio satisfactorios, generar eficiencias y bajar costos. De esta forma, la ecuación resultó ganadora desde todo punto de vista. Mc Luhan desarrolló probadores virtuales para sitios de ecommerce.

Probadores virtuales para el comercio electrónico

-En el contexto de la pandemia, ¿cuáles fueron las iniciativas a las que dieron lugar? ¿Les quedaron algunas pendientes para 2021?

-Hacía dos años ya que veníamos trabajando en iniciativas apuntadas a tecnologías de retail, específicamente en la combinación de inteligencia artificial, realidad aumentada, realidad virtual y mixta. Este año, a causa del abrupto crecimiento del ecommerce, lanzamos probadores virtuales para poder comprar desde el hogar y testear los productos antes de comprarlos. Consiste en que el cliente elija un producto, que puede ser make up, anteojos, tintura de cabello, calzado, joyas, relojes, y al encender la cámara del móvil o tablet pueda ver cómo le queda, como si lo estuviera probando realmente. También los hacemos para objetos como electrodomésticos, decoración, donde se pueden ubicar estos productos en las casas de los consumidores y saber cómo queda un sillón, una mesa o lo que elija, tanto en medidas, como modelos y colores. Esta tecnología permitió a quienes la adquirieron multiplicar por tres sus ventas, frente a quienes no tienen la posibilidad de prueba virtual.

-¿A qué tecnologías recurrieron para estos cambios?

-Para los desarrollos de asistentes virtuales trabajamos con motores de inteligencia artificial propios, machine learning, Speech Recognition, NLP con voz (teléfono, WhatsApp, App) NLP texto (WhatsApp, chat, Telegram, Messenger, SMS, etc.).

En cuanto a las soluciones de experiencias inmersivas, trabajamos con diferentes tecnologías, como ARToolkit, Unity, Blender, entre otros, además de combinarlas con motores de inteligencia artificial, reconocimiento facial y machine learning.

-En su opinión, ¿cuáles fueron las principales enseñanzas y hechos del año 2020 referidos a las TIC en la Argentina?

-Sin dejar de mencionar el nuevo modelo de trabajo de home office, donde hubo que adaptar a toda una población a una nueva normalidad, considero que el salto más abrupto se dio en los nuevos hábitos de compra, desde el tipo de productos que comenzamos a adquirir hasta la forma de hacerlo. Los miedos que conlleva ir físicamente a un comercio, los recaudos a tomar. A la fuerza toda una sociedad tuvo que acostumbrarse al ecommerce, a plataformas de delivery, hasta en productos impensados.

Esto obligó a las empresas a generar una trasformación digital en tiempo récord en toda su cadena de venta y distribución. Y es allí donde la tecnología y las consultorías en tecnología tuvieron un papel preponderante.

Como enseñanza, creo que las empresas deberían escuchar a sus asesores tecnológicos y de negocio porque somos quienes estamos siempre atentos a las próximas tecnologías por lo menos 5 años vista. El aprendizaje es que es imprescindible estar en continuo proceso de innovación tecnología para no salir bajo demanda o emergencia, porque es tarde, no permite una correcta evaluación de la solución y trae mayores desvíos y costos.

La planificación de roadmap digital es clave hacerla con planificación de cinco años y no en un mes. Quienes estaban preparados, solo tuvieron que aumentar su capacidad, a diferencia de generar de 0 una transformación digital.

-Para 2021, ¿cuáles son los pendientes tecnológicos que tiene la Argentina?

-El principal pendiente es la incorporación de tecnología en salud, para lograr datos confiables y en tiempo real de la situación de la población, implementar inteligencia artificial para diagnóstico veloz frente a síntomas de dolor o enfermedad. Incorporación de herramientas tecnológicas en educación; un porcentaje muy grande de los niños y jóvenes no recibieron educación por falta de conectividad, herramientas de hardware y software. Además, una capacitación a los maestros para que puedan trabajar con estas herramientas de una forma eficiente y amigable.

Andrea Mandelbaum: “La planificación de roadmap digital es clave hacerla con planificación de cinco años y no en un mes”.

-Suena arriesgado hacer pronósticos después de lo que sucedió en 2020, pero ¿cuáles serán las tendencias en TIC que crecerán en su adopción en 2021?

Este año vamos a seguir evolucionando con nuestra solución de inteligencia artificial para que logre tener un mayor número de funcionalidades en las industrias que ya trabajamos: banca, seguros, salud, telco, entre otras.

Con respecto a las soluciones inmersivas, estamos desarrollando un software que incluye realidad virtual y realidad aumentada que va a colaborar con el retail en generar experiencias únicas con baja inversión. Esto va a generar un salto cuantitativo y cualitativo en los nuevos hábitos de compra, generando experiencias más reales, lúdicas y placenteras.

Universidades trabajan en el desarrollo de textiles anti-covid únicas en el mundo

Fuente: Argentina.gob.ar – Con desechos de la industria pesquera, dos universidades nacionales producen telas antivirales para la fabricación de indumentaria destinadas al personal de la salud y sprays de uso doméstico para inactivar el covid.

Un grupo de investigadoras interdisciplinarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) y la Universidad Nacional del Sur (UNS), redireccionaron sus investigaciones en Ingeniería en Materiales -especialmente en Nanotecnología- y desarrollaron “nanocompuestos” que inactivan el Covid. Una vez que finalice la pandemia, este desarrollo tendrá una amplia gama de utilidades ante otros virus y bacterias.

“Lo que desarrollamos es un ‘material híbrido polimérico-inorgánico’, que tiene propiedades antivirales y desinfectantes… y lo mejor es que ¡puede utilizarse en diferentes tipos de superficies tales como madera, vidrio, telas, plásticos, metales, etc.! En este caso puntual, nos enfocamos en introducirlo en la fabricación de indumentaria para médicos, enfermeros, personal de limpieza y pacientes. Por ejemplo, para la confección de mascarillas, guantes, ambos y otros insumos hospitalarios como sábanas o toallones. Pero además, por su versatilidad, podría servir para recubrimiento de otras superficies de acceso masivo, como pisos y paredes de hospitales, edificios públicos como bancos o escuelas y desinfección de medios de transporte”, explica Vera Álvarez, vice directora del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA) de la UNMdP y directora de este proyecto que fue seleccionado en una convocatoria del Ministerio de Ciencia y Tecnología para mejorar la capacidad nacional de respuesta a la pandemia.

¿Qué son los polímeros y por qué inactivan al covid?
“Los polímeros son macromoléculas, es decir grandes moléculas que se forman con la vinculación de otras clases de moléculas denominadas monómeros. Particularmente los polímeros con los que nosotros trabajamos son de origen natural, se llaman quitosanos y se obtienen de los exoesqueletos de crustáceos, para decirlo de un modo sencillo sería la carcasa y otras partes de los mariscos o frutos de mar (camarones, cangrejos, gambas, etc.), que son desechos de la industria pesquera, por lo que en nuestro país hay en abundancia y nadie sabe qué hacer con ellos.
A este polímero natural luego le agregamos iones de plata y cobre que tienen funciones antibacterianas, antimicrobianas y antifúngicas, por lo que en el momento que termine esta pandemia podrá ser útil también para otros virus y bacterias.
Con este ‘material híbrido polimérico-inorgánico’ desarrollamos un gel (de consistencia similar a una gelatina) que se impregna a las telas durante el proceso de fabricación. Cuando el virus entra en contacto con el polímero que está en la tela, se produce una interacción química que hace que la membrana del virus quede adherida allí y ya no pueda reproducirse ni contagiar. Esto es de suma importancia para prevenir los contagios, porque es muy común que nos toquemos la ropa y luego llevemos las manos a la cara o los ojos”
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¿Cómo llegaron a este desarrollo?
“Con este mismo polímero veníamos trabajando desde hace 10 años, pero en otras aplicaciones. Lo utilizábamos para la liberación controlada de fármacos oncológicos, para el desarrollo de bioagroinsumos, el saneamiento de aguas contaminadas y para desarrollar textiles funcionales. Cuando se desató la pandemia entendimos que podíamos redireccionar nuestras investigaciones, ya que este polímero tenía la capacidad de inactivar muchos virus y bacterias. Además, porque casi todos los esfuerzos en investigación se estaban destinando a kits diagnósticos y vacunas, mientras que nosotras podíamos contribuir a controlar la propagación del virus en las superficies”.

El proyecto incluye tres etapas: el desarrollo de los textiles, las pruebas antivirales y las pruebas de durabilidad, para evaluar que después del lavado el efecto químico siga funcionando. “Ya pasamos las dos primeras etapas, estamos diseñando prototipos de tapabocas en conjunto con la cooperativa de trabajo Textiles Pigüe y a pedido de la comunidad comenzamos a desarrollar un spray de uso doméstico para que la gente pueda aplicárselo en la ropa antes de salir de su casa”.

¿Cuándo llegará al mercado? ¿Tendrá un costo accesible?
“Estos productos necesitan dos aprobaciones: del INTI, por ser un textil, y de ANMAT por estar en contacto con la piel, para que puedan comenzar a distribuirse en el mercado. Como este quitosano es de fácil obtención, se podrá producir a nivel nacional a bajo costo, por lo que es factible que a futuro se puedan hacer todo tipo de prendas recubiertas de este material”.

Rol de la ciencia argentina
Finalmente, respecto al rol de las universidades en este contexto, la investigadora remarcó que “es fundamental que los conocimientos científicos se transformen en productos y servicios que sean un motor de cambio de nuestra sociedad”. Para ello,-dijo-,“es necesario que las universidades fomenten acciones de articulación público privada, como la formación de recursos humanos que participen en proyectos de I+D+i, el posicionamiento de la CyT como fuente de desarrollo y generación de empleo, la integración de actores públicos y privados en emprendimientos basados en el conocimiento, y la difusión de resultados que permitan derribar el mito que la ciencia se dedica a lo abstracto y poder mostrar cómo esos conocimientos satisfacen las necesidades de la sociedad en la que están inciertas”.

A finales del año pasado, Vera Álvarez recibió el premio “Por las mujeres de la ciencia 2020”, que otorgó L´Oréal-Unesco en reconocimiento a su trabajo en el diseño de este material.

Las compras se mudan a las redes

Fuente: La Nación ~ Durante las primeras fases de la cuarentena, las empresas con atención presencial al cliente se vieron en la necesidad de recurrir a todos los canales digitales para continuar con sus actividades.

En España, Nissan por ejemplo, puso en marcha un proceso de venta online a través del cual el cliente podía comprar un auto en siete clics y tenerlo en casa en siete días. Sin embargo, fueron más allá: en un concesionario de La Coruña, se realizó la primera venta de un 0 km de la marca por WhatsApp. A través del servicio de mensajería, el cliente explicó que deseaba adquirir otra unidad de un modelo que ya tenía -Juke-. Solo dio algunas preferencias de equipamiento y que quería dar su auto como parte de pago y financiar el resto. Toda la comunicación con la concesionaria se realizó a través de este canal hasta cerrarse la compraventa. “Es la culminación de un proceso digital ya iniciado hace años, que nos permite hoy en día atender a los clientes de manera más cercana, sencilla y digital acercándonos a sus necesidades”, explicaron en Nissan Iberia.

El ejemplo sirve de ilustración para entender hasta dónde llegó la aceleración del uso de los canales digitales durante esta pandemia, especialmente redes sociales y el comercio.

“Las redes ganaron aún más protagonismo en la vida de los consumidores, también en las compras”, señala Julieta Dejean, líder de ecommerce de la consultora Kantar. Según el estudio Ecommerce ON 2020 de la firma el 18% de las compras online se efectuaron desde redes: Facebook, Instagram y WhatsApp, con una mayor presencia de estas plataformas en el caso de productos como belleza, pañales y alimentos frescos.

“Hay décadas en las que no pasa nada y semanas en las que pasan décadas”, apunta Edwin Rager, especialista en estrategia, que agrega que el consumidor ha tenido algunas barreras para el social commerce, pero ya abrazó la modalidad.

Todo esto ocurre en un marco de crecimiento sin precedentes para el ecommerce en general. Durante el aislamiento, la facturación del comercio electrónico creció 106% versus un año atrás según un estudio de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y en pocos meses avanzó lo que se esperaba que sucediera en años. Este incremento vino dado tanto por nuevos compradores (alrededor de un 30% de los usuarios hicieron su primera operación en pandemia) como por una mayor asiduidad (el hábito de compra mensual pegó un salto del 38%).

Las redes no sólo ganaron espacio, sino que lo hicieron dejando una muy buena impresión: la evaluación de la experiencia de compra en redes sociales creció un 10% frente a 2019 (68% calificó excelente o muy buena vs. 58% en 2019). “Lograron crecer en comparación a otras plataformas, especialmente en cuanto al contenido de los pedidos (que sea el correcto), la facilidad para el pago y especialmente la atención al cliente durante el proceso de compra”, afirma Dejean.

El consumidor desea resolver su compra con el mayor acompañamiento y el menor roce posible. Redes y mensajeros son los lugares donde el usuario interactúa a diario y desea soluciones a su alcance. “El social selling permite a un vendedor hacer toda la venta en forma remota y al comprador, cerrar la transacción en forma privada y segura, sin intermediarios”, señala Darío Schilman, country manager de VTEX para la Argentina, Bolivia, Uruguay y Paraguay.

Vidriera online

En Tiendanube subrayan que una de cada tres ventas son iniciadas a través de las redes sociales. Un 85% se lo lleva Instagram y el restante Facebook. “No solo cambiaron los hábitos de consumo también el social commerce se afianzó como una vidriera más. Las plataformas digitales lanzaron múltiples funcionalidades durante este período que permitieron mejorar la experiencia”, aclara Victoria Blazevic, brand manager de Tiendanube Argentina.

Desde Facebook explican LA NACION que el celular se volvió la puerta de entrada al proceso de compra y principal medio para la venta online. “No sólo los botones de compra facilitan a los usuarios adquirir productos sino una experiencia de compra en sí misma. A través de las redes, los consumidores pueden desde descubrir nuevos productos e interactuar con el vendedor hasta conocer experiencias y recomendaciones de otros”, indica Joao Adao, director regional Latinoamérica de Facebook y agrega que una de cada tres personas compran a través de las aplicaciones de Facebook, utilizan las plataformas para compartir ofertas y promociones y buscar información sobre productos.

A partir de la aceleración digital, la red social implementó nuevas herramientas: “Shops”, para facilitar la creación de una tienda en línea en Facebook e Instagram, y “Live Shopping”, que facilita la compra de productos en tiempo real.

Particularmente pasó algo interesante con WhatsApp, que se volvió un canal de compra masivo, sin importar el tamaño de la tienda, grande mediana o pequeña. “Se disparó la cantidad de comercios, vendiendo cualquier tipo de productos y servicios”, comenta Alberto Pardo, CEO de Adsmovil y socio de la Mobile Marketing Association (MMA).

Las personas buscan cada vez más comunicarse con las empresas por este canal y el uso de mensajeros les resulta sumamente natural. “Lo usan para recibir ayuda, consultar y son más propensas a hacer una compra por esta vía. Por eso, implementamos un nuevo botón de compra dentro de la aplicación”, afirma Adao.

Un escenario similar ocurre con Pinterest, donde el porcentaje de usuarios que interactúan con los catálogos de compra aumentó más del 85% en los últimos seis meses.

“Es posible comprar intuitivamente. Sólo hay que encontrar un pin del producto y hacer clic en el enlace para acceder a la página web de esa marca. Si el consumidor decide avanzar con su compra, la operación se realizará en el sitio web del minorista”, aclara Mariana Sensini, responsable de crecimiento de Pinterest en América Latina. En las últimas semanas la red social presentó un nuevo paquete de herramientas para ayudar a los minoristas a llegar a los clientes a través del social commerce, que llegarán a la Argentina próximamente.

Al alcance de todos

La pandemia puso en evidencia que el comercio electrónico no es algo exclusivo de las grandes marcas. “Los mayores usuarios están destinados a ser los pequeños o medianos comercios, empresas y organizaciones”, subraya Emiliano Galván, COO para América Latina de la agencia Wunderman Thompson MSC.

De hecho, en un estudio realizado por ASEA (Asociación de Emprendedores de la Argentina) se precisa que los emprendimientos textiles, gastronómicos, de bebidas y alimentos fueron los principales rubros que comenzaron a utilizar plataformas digitales luego del 20 de marzo: cerca del 73% de estos emprendedores eligió WhatsApp, Facebook e Instagram; y un 27% se inclinó por plataformas de comercio electrónico.

Y es que el uso de las redes sociales en la Argentina es intenso. De acuerdo con números de We Are Social de julio de este año el 75% de la población accede a las redes sociales 3 horas y 21 minutos por día, una hora más que el promedio mundial, mientras que 65% las utiliza para buscar más información sobre las marcas antes de comprar.

El potencial del canal es tal que por ejemplo Personal lanzó “Mi Negocio Personal”, un servicio cloud que permite a clientes de la compañía crear y gestionar una tienda online de una manera rápida y simple, sin necesidad de tener conocimientos técnicos. “Son customizables, permiten carga de productos, imágenes y stock, integración con medios de pago y de envío y posibilidad de vender mediante redes sociales”, señala Martin Heine, director de Marketing de Telecom quien agrega que a sólo tres meses del lanzamiento ya cuentan con más de 35.000 tiendas virtuales y se siguen incorporando a razón de 400 tiendas de emprendedores por día.

Más allá de la utilización de influencers, son pocas las grandes empresas que le están sacando el jugo al social commerce. “Creo que le están dando prioridad a las ventas en otros canales o marketplaces, o sus ventas en su propio canal, y luego pondrán más foco en social commerce“, apunta Pardo.

Desde Vtex agregan que en la Argentina las marcas que tienen tecnologías descentralizadas se están quedando fuera del juego rápidamente. “El buen uso de los datos centrados en el usuario es vital para que las marcas se enfoquen en aprovechar cada. Tenemos casos de éxito de retailers que comprendieron este cambio de paradigma al comienzo de la pandemia y hoy generan el 10% de su venta online mediante social selling, antes, el usuario solo consultaba pero el cierre de la transacción se hacía a través de los canales establecidos”, reseña Schilman.

Una evolución permanente

¿Qué es el comercio electrónico hoy? O mejor dicho, ¿cómo evoluciona una categoría en constante transformación? Gustavo Sambucetti, director institucional de CACE señala que hay que mirar el comportamiento de los usuarios porque para ellos no hay una división entre el mundo físico y el online, o entre una plataforma de ecommerce y una red social. “Los estudios muestran que aún en las compras que se realizan en locales físicos, hay un gran porcentaje de compradores que hicieron un análisis previo online. El usuario va interactuando con distintas plataformas sin identificar realmente dónde inició el proceso. De ahí la importancia de que la experiencia de usuario esté diseñada en base al cliente”

Para Galván el concepto se redefine a sí mismo, con protagonismo de las redes y los nichos donde están las audiencias. “Los conceptos de customer experience y user experience han redefinido la experiencia de compra. Y esto toca todo lo que conocemos y tomando formas incluso en industrias del gaming y entretenimiento. El dúo de ecommerce y redes sociales llevó a que todo lo que mostramos sea plausible de transaccionar”.

Emmanuel Nastasi, coordinador digital de Havas Argentina, explica que ya no importa si se está en una plataforma de gaming como Twitch, donde además de mostrar un juego en vivo también se promocionan los auriculares que se utilizan, o en Animal Crossing de Nintendo Switch, en el que se promocionan marcas de comida como KFC o fashion como Marc Jacobs. “Donde haya un usuario o un nicho surgirán nuevas ramas de social commerce“, asegura.

Desde Etermax señalan que el consumo de videojuegos aumentó globalmente alrededor de un 40 por ciento. “Durante el punto álgido del aislamiento la cantidad de jugadores pagadores en Preguntados creció en un 75%”, puntualiza Paula Fernández, directora de Desarrollo de Negocios de la división Flame Ads, de Etermax.

La realidad es que los videojuegos ofrecen una oportunidad para las marcas, no sólo por su alcance (hay más de 250 millones de gamers en América Latina, y dos tercios de la población online juega en sus celulares) y por las horas dedicadas. “Alcanzar a los consumidores en un momento en que están relajados y concentrados mejora la recepción de la publicidad”, subraya Fernández.

Los videojuegos siguen un modelo que se conoce como free-to-play. Se monetizan mediante la publicidad y las llamadas compras in-app: los usuarios pueden adquirir bienes virtuales como vidas extra, ayudas, etcétera. “En el mundo de los esports y el streaming podemos ver la aparición de nuevas maneras de monetización. Desde patrocinios y merchandising hasta suscripciones y propinas, todo el tiempo surgen nuevas conexiones entre jugadores, espectadores, marcas y publishers“, agrega.

Lo que viene

Grandes cambios para el social commerce están viniendo del lado de Tik Tok, la red social del año. Si bien las funciones de comercio social de TikTok no son tan sólidas como las de sus competidoras, está lentamente poniendo el foco.

Recientemente, Levi’s fue una de las primeras marcas en utilizar un producto publicitario que convierte los videos de los creadores en anuncios in-feed con un call to action. TikTok también anunció una nueva asociación global con la plataforma de comercio electrónico Shopify, con la idea facilitar a los más de un millón de comerciantes de Shopify llegar a la audiencia más joven de la red.

La monetización de la TV on demand también va creciendo conforme las audiencias siguen despegando. El “shoppable entertainment” convierte todo espacio digital de entretenimiento en un posible canal de compra. Plataformas como WornonTV o ShopYourTV se focalizan en vender los looks que se ven en las series, lo que abre nuevas posibilidades para las marcasproduct placement de cualquier elemento que se vea en pantalla (como decoración, muebles, entre otros). Desde ya las propias Netflix o Amazon Prime podrían ofrecer en cualquier momento esta posibilidad, con la ventaja de contar con los datos centralizados de todo lo que ven y gustan los usuarios. La plataforma de streaming china iQiyi por ejemplo, permite hacer clic en enlaces para comprar productos, prendas, que se ven en pantalla.

Por último, el mundo del streaming es uno a tener en la mira. “No solo plataformas como Taobao están dando la guía de a dónde puede llegar el livestream shopping, sino que está informando a nuevos features como los que viene probando Instagram desde junio replicando el modelo de poder comprar directamente desde un livestream“, señala Rager en relación a un mundo infinito de posibilidades, donde las masas de audiencia señalan el camino para nuevos productos y canales de compra.

Accenture anticipa la tecnología que abrirá una nueva etapa

Fuente: Iprofesional ~ Muchas marcas ya están innovando con estas tecnologías, desde aerolíneas, hoteles y empresas de indumentaria deportiva hasta la industria automotriz

El comercio digital aún no ha reproducido un aspecto clave de la experiencia en la tienda física: los consumidores pueden tocar y probar los productos antes de comprarlos.

Estas interacciones ayudan a las personas a determinar la calidad, las dimensiones y el ajuste para saber si un producto cumple sus necesidades y expectativas. Esa experiencia provee el control, la transparencia y la tangibilidad que construye la confianza en la compra. Después de todo, la experiencia importa.

Las principales marcas de consumo ya entienden esto: según un estudio realizado por Accenture, el 64% de las compañías consultadas empezó a invertir en experiencias de inmersión para comercio electrónico.

Ezequiel Arslanián, director ejecutivo de Accenture Interactive en la Argentina, explica en la siguiente entrevista de iProfesional, cómo las tecnologías inmersivas transformarán al comercio electrónico.

-¿Los consumidores argentinos están abiertos a estas experiencias inmersivas al momento de comprar a través de Internet?

-Es una realidad que, desde el comienzo de la pandemia, los consumidores están mucho más abiertos a realizar compras online. Sin embargo, a pesar de la conveniencia de las compras digitales, siguen existiendo factores que generan dudas al momento de la compra: cómo será la calidad del producto, cómo se verá en la casa, o cómo se me verá puesto.

Ese vínculo generado en la tienda física se pierde (o se perdía) en la compra online. Aquí entran las tecnologías inmersivas a jugar un papel importante: ayudan a las compañías a cerrar esa brecha con el consumidor online.

¿Por qué pueden cerrar la brecha? Porque generan confianza. Para ganar en el comercio digital se necesita un producto y un servicio inmersivo que a través de una buena experiencia genere confianza en la compra: la confianza del consumidor salta un 4% a nivel mundial cuando se utilizan tecnologías de inmersión en la compra online, en comparación con quienes no lo hacen.

Y parece algo lejano, pero en realidad ya es parte de nuestra vida cotidiana. Muchas personas interactúan con esta tecnología a través del uso de filtros en las redes sociales, manipulando un bolso 3D de un diseñador o viendo un video de una casa en formato 360º. La gente se está dando cuenta de sus beneficios y por eso esperan que estas experiencias también se repliquen en otros ámbitos, como el del comercio digital.

En promedio, dos tercios de los consumidores piensan que las tecnologías de inmersión serán importantes para la comercialización y la venta de productos electrónicos en los próximos cinco años. Y de todos los medios que influyen en la compra, la inmersión es el único que los consumidores ven crecer en el futuro.

Barreras para la innovación en el comercio electrónico

-¿Cuáles son los principales obstáculos que tienen las tecnologías inmersivas para crecer en el comercio electrónico en la Argentina?

Si bien muchas de estas tecnologías ya están en el país y pueden utilizarse, para que realmente sea algo estructural y parte del servicio de una oferta, primero debemos terminar de reestructurar los servicios actuales (experiencia) de las empresas, para después poder incluir este tipo de tecnologías inmersivas, que son un upgrade en la oferta.

-¿Cómo se encuentran las empresas argentinas, en comparación con el resto de América latina, en el camino de achicar la brecha perceptiva entre lo físico y lo digital?

-Gran parte de las empresas argentinas vienen haciendo mucho foco en el desarrollo de sus experiencias en canales digitales, lo que aún se presenta como un desafío es la integración de los mundos online y offline de manera de verlos como un todo y no como dos frentes por separado y esta visión es algo que afecta a la mayoría de las empresas de América latina, no sólo a Argentina.

¿Cuáles son las categorías de productos que se venden por canales digitales que se ven más afectados por esta brecha perceptiva?

-La categoría de bienes de lujo y la automotriz son unas de las más afectadas. La seguridad y confianza aún pesa mucho en estos rubros y la gente se sigue mostrando reacia a hacer compras a distancia en categorías en las cuales el producto a adquirir tiene un gran valor adquisitivo. Aún necesitamos “probar”, “sentir” y tener la certeza de que atrás de ese esfuerzo económico hay algo que realmente lo vale.

El rubro automotriz es un gran ejemplo de esta “validación sensorial” a través de la cual necesitamos tocar el auto, sentir la comodidad de los asientos, del andar, etc. Sin embargo ha habido grandes evoluciones en las experiencias ofrecidas por las automotrices a través de la utilización de tecnologías inmersivas como la realidad aumentada por nombrar una de ellas. En este rubro particular hay mucho camino y oportunidades por recorrer.

Tecnologías para tener en el radar

-¿Cuáles son las tecnologías inmersivas aplicadas a las experiencias de compra que más crecen en la Argentina?

-Las tecnologías más populares son tres:

  • AR móvil: Las experiencias están habilitadas para la cámara, y los consumidores pueden acceder a ellas desde iOS o teléfonos inteligentes Android. La visualización de productos, la navegación, los juegos y el entretenimiento son las aplicaciones más populares.
  • Web XR: La Web XR incluye experiencias de inmersión a través de la realidad virtual, mixta o aumentada. Los consumidores acceden a gráficos 3D de alta fidelidad y a vídeo de 360° desde sus navegadores de Internet.
  • Game engine software: Permiten a los consumidores personalizar, visualizar y explorar virtualmente productos 3D de alta fidelidad en tiempo real.

-¿Las empresas argentinas están abiertas a reimaginar el comercio en el contexto de la pandemia?

-Totalmente. La pandemia sacudió a todas las industrias dejando muchísimos aprendizajes y por supuesto forzó la necesidad de creatividad e innovación como hace mucho no ocurría con las marcas. Muchas compañías tuvieron que innovar de manera acelerada para poder mantenerse en pie y estar a la altura de las circunstancias.

Está claro que el comercio electrónico necesita resetearse, con mucho más foco en entender cuál será su diferencial en relación con el resto del ecosistema y a cómo generar valor a lo largo de cada punto de interacción con este nuevo usuario que quiere comprar online sin sacrificar la confianza en la compra.

-¿Qué productos pagarían extra los consumidores si pudieran personalizarlo o adaptarlo mediante tecnologías de inmersión?

-Las posibilidades son infinitas, es cuestión de innovar pensando en cómo generar las certezas que las personas necesitan para poder decidirse por el producto que estamos ofreciendo. Muchas marcas ya están innovando en este sentido, desde aerolíneas, hoteles, empresas de indumentaria deportiva, automotriz, etc. No hay límites.

Además está comprobado que casi la mitad de los consumidores pagarían extra por un producto si pudieran personalizarlo o adaptarlo mediante esta tecnología. Tres de cada cinco consumidores tienen una mayor inclinación hacia las marcas que les permiten utilizar estos recursos vs. las que no los ofrecen.

Estos hallazgos sugieren un efecto dominó de los posibles beneficios comerciales para las marcas. La oportunidad de incrementar los ingresos es clara. Además, cuando los consumidores pueden probar, tocar y comprar productos de manera online con confianza, están más satisfechos –y es más probable que se conviertan en clientes habituales y promotores de marca.

De lado de las compañías, tener más clientes satisfechos significa enfrentar menos devoluciones. Y menos devoluciones reducen los gastos de reposición, la tensión operativa y de recursos y los impactos ambientales.

Las compras en pandemia suman realidad aumentada para acercarte a los productos

Fuente: La Nación ~ Varias herramientas en la Argentina permiten usar el celular para simular, vía realidad aumentada, cómo se verá un objeto en nuestro entorno o una prenda en el cuerpo; la firma local Kickads ofrece una herramienta que funcioan con cualquier celular

Pocas cosas tan complicadas como comprar ropa durante la pandemia. Desde medirse la nariz hasta la oreja para detectar el talle correcto del tapaboca, hasta intuir el calce de cualquier prenda de vestir. Y una vez que nos decidimos, puede fallar: según el estudio publicado en el Journal of Fashion Marketing and Management, el 70% de los compradores en línea devuelven la ropa que piden. Es más, es la categoría top de devolución.

Hace años que se realizan pruebas y testeos para ver cómo la realidad aumentada puede ayudar a optimizar la calidad de compra virtual. Ikea, por ejemplo, con Ikea Place, una aplicación que permitía posicionar los muebles en un ambiente real a través de su app y Amazon está presentando “Room Decorator“, un servicio similar que permite agregar varios productos a la vez para ver cómo quedarían en una habitación real. Este es el ejemplo más claro de lo que significa esta herramienta, que aplica a la realidad una capa de virtualidad. También tiene otros usos más difundidos, como Google Lens o los teléfonos celulares más recientes que permiten apuntar a un objeto con la cámara de fotos para ver la información contextualizada o viceversa.

Compras con realidad aumentada en el país

Ya hay varias propuestas por el estilo aunque algo inicipiente en el país. Una versión simple pero efectiva es la que utiliza Infinit en su cuenta de Instagram . Allí, en el ícono de filtros, ofrece la posibilidad de probarse cada uno de los modelos de lentes en el modo selfie. Algo ingenioso y efectivo para los 16 millones de personas ya tienen instalada la app de Instagram en Argentina.

“Para realizar los filtros de Instagram, usamos una herramienta llamada Spark AR, una aplicación que brinda Facebook/Instagram para crear filtros en su plataforma” dicen a desde la marca. Se presentó a fines de julio y ya alcanzaron a las 2,3 millones de views a la cuenta. Otra de las empresas que se sumo a esta posibilidad es Lancôme, que hacia la misma fecha presentó un espejo virtual para probarse maquillaje a través de la pantalla del celular. Para esto, se selecciona o una foto o la cámara en vivo, y el producto elegido detecta el rostro y lo “pinta” según sea lápiz labial, base de maquillaje o delineador, entre otras opciones.

Algo así pensaron desde la agencia local KickAds cuando desarrollaron su sistema Panorama que permitirá, al entrar a un sitio web que haya adoptado esta herramienta, mirar los productos en el living de nuestras casas con solo activar la cámara de fotos tradicional, sin necesidad de instalar nada.

Fernando Acinapura, vicepresidente de Kickads, es especialista en campañas de marketing a través del celular, con foco en el formato interactivo y la experiencia de usuario. Es allí adonde planearon el desarrollo de Panorama, que permitirá ver en detalle unas zapatillas, probar un electrodoméstico para saber cómo se verá dentro del hogar, o ver estacionado un auto en el garaje. La empresa, con sede en Buenos Aires pero con presencia en varias ciudades del mundo, se focalizó en el customer journey, es decir, la experiencia del cliente: “En este entorno no te tenés que bajar nada y funciona en todos los modelos de celular para ver, dentro del sitio web de una marca, determinado producto. Lanzamos Panorama hace tres semanas en un evento local y hoy trabajamos en varias propuestas de marcas que aún no podemos revelar, pero son bancos, discográficas, fabricantes de autos, todas marcas de consumo masivo, que es adonde apuntamos”.

Acinapura asegura que la realidad aumentada es una tendencia que vino para quedarse y que ya representa un volumen de facturación mundial de 10.000 millones de dólares, según informa la consultora ReporterLinker. Para este desarrollo, en Kickads invirtieron 20.000 dólares y trabajaron especialistas similares a los que se necesitan en un film animado: director creativo y de innovación, diseñador, modelador 3D, coordinador de marketing, etc.

Los augurios para la realidad aumentada son auspiciosos. Según el estudio mencionado, los participantes de la encuesta seleccionaron el tamaño de prenda correcta con la realidad aumentada en todos los casos. En el mundo, ya son varias las marcas que preparan sus colecciones de indumentaria en versión tridimensional como Burberry y Prada. Una moda que llegó para quedarse.

Moda antiviral. La vestimenta con telas funcionales se impone en la pandemia

Fuente: La Nación ~ Que la ropa además de vestirnos nos proteja y sea útil es la premisa. La ciencia y la tecnología enfocan sus desarrollos de materiales funcionales para una indumentaria cotidiana eficiente en tiempos de COVID

La nueva ola de telas funcionales se reactivó, al menos en la Argentina, con la reciente aparición de los barbijos nacionales fabricados con nanotecnología que inhiben la acción de bacterias y virus, en particular del COVID-19. A partir de un proyecto conjunto entre investigadores del CONICET y el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) en poco tiempo se logró producir y distribuir este producto y hoy es uno más que compite en el mercado.

Pero, debido a que la pandemia sigue su curso y aun está lejos de controlarse, diversos actores del sector de la moda -especialmente, algunos fabricantes globales- imaginan un mundo con indumentaria funcional (es decir, la que cumple objetivos como el de hacerle barrera a los virus), sobre todo para trabajadores esenciales pero también en ropa deportiva, telas para el hogar y ¿por qué no? jeans y accesorios.

Desde la mirada de la ingeniera Patricia Marino, directora de la carrera de posgrado Gestión de la Innovación en Empresas Textiles y de la Moda de la UTN, este es el comienzo de un nuevo proceso: “El COVID 19 aceleró de manera abrupta los procesos vinculados al rediseño del sistema de la moda, a la valorización de innovaciones por parte de los consumidores y a impulsar profundos cambios en el estilo de vida de la sociedad y sus prioridades”. Y agrega: “La industria mundial de la moda en este contexto es una de las grandes perdedoras, según la consultora McKinsey en 2020 sufrirá una retracción del 30% con la desaparición de numerosas de las marcas que hoy conocemos, siendo los artículos de alto lujo los mas afectados”.

Sin embargo esa caída que identifica Marino no es pareja para todos los sectores. De acuerdo al portal Fashionating World, un rubro en crecimiento es el de la indumentaria e implementos vinculados al deporte, las ventas de indumentaria deportiva, kits de gimnasia y calzado a nivel global crecieron sostenidamente para actividades desarrolladas en el hogar, se observa los consumidores valoran la importancia del ejercicio para aumentar la inmunidad contra el virus. “De tal manera se están abriendo nuevas categorías de productos para el fitness”, define Marino.

En este contexto Santista, uno de los mayores fabricantes globales de ropa de trabajo y jeans, presentó hace unas semanas una nueva línea de tejidos con una exclusiva protección antiviral, incluso contra el COVID-19, para aplicar en la confección de prendas convencionales e indumentaria específica para segmentos como salud, industria alimenticia, frigoríficos e industria en general. Según la empresa, esta nueva tecnología inhibe además la proliferación de hongos y bacterias, causa habitual de infecciones hospitalarias como neumonía, infecciones urinarias, candidiasis, meningitis, endocarditis, entre otras.

Marcio Coimbra, gerente de Negocios de Santista JeansWear explica que “se abre una ventana de nuevos negocios en la industria textil en Argentina, sobre todo en los segmentos jeanswear y workwear para que las personas puedan elegir vestimenta de moda que ofrezca, al mismo tiempo, protección adicional. Conciliar las tendencias de moda que incluyen el aspecto visual, colores, moldería o construcciones con funcionalidad es el desafío que tenemos. Por ejemplo, el consumidor en este período de nueva normalidad incrementó el uso de la bicicleta como vía de transporte y podemos ofrecer un producto con protección a fluidos (agua y aceite) y suciedad para que la persona llegue a su destino laboral sin manchas”.

Más allá de la pandemia y el virus

Las telas funcionales y la nanotecnología tienen más de 10 años de investigaciones en el país. Pero sí es responsabilidad del COVID-19 la aceleración en su uso: “En el marco de los estudios del INTI tenemos desarrollos para con nanopartículas que inhiben los virus y las bacterias y pensamos en aplicaciones para los profesionales veterinarios, los trabajadores de feed lot y todos aquellas personas que necesitan tener ropa con protección como puede ser los trabajadores rurales y sus tradicionales bombachas o bien los docentes y sus alumnos. En la actualidad estas nanoparticulas pueden cubrir cualquier textil desde una camisa, una sábanas de hospital o un tapizado”, explica Mariana Carfagnini, miembro del departamento INTI Textiles.

El investigador argentino Laureano Mon, radicado en París desde donde comanda una consultora sobre tendencias globales explica que “el sistema de la moda incorporará estos nuevos tejidos en la medida que se adapte a ciertos criterios estéticos y funcionales de la moda urbana: prendas livianas, una paleta de colores amplia y diferentes texturas para que la ropa se pueda usar en una ciudad sin estar vestidos como científicos o con mamelucos”. Uno de los principales vectores, explica Mon, es que estos tejidos se han abaratado y los primeros lugares donde se verán en cortinas, alfombras, tela para sillones o repasadores para la cocina.

El planteo que sostiene que la indumentaria funcional llegó para quedarse se potencia a partir de uno de los diagnósticos que el investigador argentino de tendencias identificó en unos de sus recientes papers: “Estamos frente a la definitiva fragmentación de los hábitos de consumo, lo que implica el desterramiento de categorías clásicas del marketing -como targets y estilos de vida- que resultaron útiles en el pasado para poder ordenar preferencias, ritmos de consumo y hasta identidades comunes entre amplios grupos de personas. Si hoy eso resulta cada vez más difícil, en el futuro será imposible. La diferenciación como pauta social habilita a las personas a buscar de manera incesante, potenciando el interés por acceder a una amplia variedad de productos y servicios y a utilizar novedosas herramientas tecnológicas para facilitar la experimentación y compra en un mercado global e hiperconectado“.

Hasta el momento, la innovación de productos textiles acompañó las necesidades impuestas por el virus. En una primera instancia, ante la emergencia, se desarrollaron barbijos y máscaras faciales que tienen la posibilidad de inactivar las bacterias y virus exhalados y que se constituyen con productos textiles tricapa. Desde el punto de vista técnico se trata de producto que contienen nano partículas de cobre, plata y tratamiento anti fúngico en la capa del medio e impermeabilización en la capa externa.

Ahora se espera que una segunda ola de productos con telas funcionales se acerque más a los lineamientos que sugiere o impone la moda. Vinculado al sector de indumentaria deportiva investigadores chinos desarrollaron un tejido que calienta y enfría la piel sin requerir entrada de energía de una fuente externa y son tejidos muy livianos. “El desarrollo se basa en realizar la inclusión de polietilen glicol (polímero que al cambiar de fase libera o absorbe energía térmica) en los poros de fibras de seda y quitosano y luego los mismos son sellados con un polímero. Los test indicaron que en una cámara caliente el material mantuvo la piel refrigerada y en una fría calentó la piel y este desarrollo ya se está escalando para productos en masa de acuerdo a un artículo de la revista Nonwoven Technical Textiles Technology”, explicó Marino.

Antes del Covid la aproximación científica hacia los textiles con nanopartículas estaba más relacionada con la indumentaria deportiva de alto rendimiento y el monitoreo de la salud con la incorporación de sensores. Pero ahora se volvió al origen de la ropa, que es la protección. Y en este sentido todos los especialistas coinciden que habrá una preocupación latente por más y nuevos episodios sanitarios y la sociedad incorporará este tipo de telas e indumentaria en su moda cotidiana.

Cyber Monday y moda: todo acerca del fenómeno de las ventas online

Fuente: Perfil ~ Si bien hoy nadie niega la importancia del e-commerce en prácticamente todos los rubros de la economía, es interesante (y casi necesario) observar qué está sucediendo en estos últimos meses (con progresiva apertura de negocios y una crisis económica cada vez más pronunciada) con las ventas de indumentaria por la web.

Para ello, bien puede ayudar el reciente informe que la firma Glamit -líder en soluciones de e-commerce para el rubro moda- y la consultora Opinaia realizaron en conjunto.

Algunas de sus conclusiones son:

  • El 69% de los argentinos compró algún producto online durante la cuarentena. Crecieron las ventas online y hay mayor variedad de productos comprados. Entre ellos, el 49% es de deliverys de comida hecha por apps; el 37% es indumentaria; el 29% calzado, el 34% electrodomésticos y el 33% alimentos y bebidas. 
  • El 35% de los compradores se ve motivado por oportunidades (descuentos, financiación, promociones) y el 12% compra por tentación / impulso.
  • Los Baby Boomers y Generación X son los que tienden a comprar por necesidad, mientras que los Millennials y Centennials son más proclives a comprar por tentación o aprovechar oportunidades.
  • Las personas que mencionaron aprovechar oportunidades compraron más productos de indumentaria y calzado que aquellos cuya principal motivación fue cubrir una necesidad. 
  •  Quienes aprovecharon oportunidades encontraron descuentos en precios y promociones atractivas que impulsaron su decisión de compra (67%), mientras que un 48% aprovechó los envíos gratis. 
  • Los compradores que adquirieron indumentaria y calzado online tuvieron -en general- una buena experiencia de compra ya que el 74% la califica con puntajes que van de 8 a 10.
  • La mayoría de los entrevistados respondieron que una vez pasado este momento comprarán igual o más a través del canal online.

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Mariana Kotik, Gerente Comercial de Glamit, cuenta que la idea de generar un informe propio surgió de la poca oferta de reportes de eCommerce enfocados específicamente en Argentina y en el rubro moda que existen en la industria. 

“Salvo por los informes de la CACE (Cámara Argentina de Comercio Electrónico), no hay mucha información disponible a lo largo del año sobre la evolución del eCommerce y, si existe, tiende a ser más general. Sin embargo, las marcas que se encuentran dentro de una industria específica y que se ven atravesadas por otros factores que también afectan al negocio en los diferentes momentos del año, buscan permanentemente referencias específicas de su sector.

La marca GAP llega al mercado argentino: se venderá online a través de una plataforma de venta de indumentaria

En medio de la crisis económica y con las compras al exterior limitadas por las restricciones cambiarias, un desembarco sorprendió al negocio de la moda local: la clásica marca de indumentaria estadounidense GAP comenzará a venderse 100% online en el mercado argentino, a través de la plataforma de comercio electrónico Dafiti, según confirmaron fuentes de esa empresa a Infobae.

Para comprar el clásico buzo con las letras GAP ya no será necesario viajar al exterior: a partir de este jueves, las prendas de la marca se podrán adquirir en el sitio de comercio electrónico. Estarán disponibles más de 20.000 prendas para jóvenes, adultos y niños de la última colección primavera verano, que se van a ofrecer con envíos a todo el país.

Nuestra expectativa, en el primer mes, es que la venta incremente aproximadamente 30% en indumentaria infantil y 10% en jóvenes y adultos comparados con meses anteriores

“Es muy importante sumar a nuestro catálogo a una marca tan deseada por los argentinos como lo es GAP. Están todos los básicos como remeras, buzos y jeans correspondientes a la última colección primavera verano”, expresó Carlos Diez, CEO de Dafiti Argentina. “Nuestra expectativa, en el primer mes, es que la venta incremente aproximadamente 30% en indumentaria infantil y 10% en jóvenes y adultos comparados con meses anteriores. Confiamos en el atractivo que tiene GAP en Argentina y en la experiencia de compra que una empresa como Dafiti puede acercarle a los usuarios”, agregó.

Según explicó el ejecutivo, Dafiti es parte de Global Fashion Group, uno de los mayores grupos de e-commerce de moda en el mundo y GAP ya formaba parte de sus alianzas estratégicas en otros países, por lo tanto este partnership en la Argentina fue una “consecuencia natural”.

Desde la empresa detallaron que para el lanzamiento tendrán beneficios especiales para sus clientes, con precios a partir de $2.000 para ropa de niños, $3.000 para ropa de adultos y un 10% de descuento para los usuarios que compren desde la app hasta el 15 de noviembre. También podrán acceder a envíos gratis los pedidos que superen ciertos valores estipulados en la plataforma, dependiendo de la zona de destino.

Sobre el comportamiento del comprador argentino durante la pandemia, Diez explicó que las ventas totales se duplicaron y que hubo un marcado incremento en la demanda en categorías para estar en casa, como joggings, pijamas y buzos, donde algunas crecieron 300% versus 2019.

GAP, como otras grandes compañías globales de productos básicos a precios accesibles, siempre fue una de las más buscadas por los argentinos que viajaban al exterior.

GAP, como otras grandes compañías globales de productos básicos a precios accesibles, siempre fue una de las más buscadas por los argentinos que viajaban al exterior. Está presente con locales propios en países vecinos como Chile, Brasil y Uruguay, pero hasta ahora nunca había concretado un desembarco oficial en la Argentina.

A fines del año pasado, tuvo una tímida primera aproximación al país, con la apertura de un local en el aeroparque de la ciudad de Buenos Aires, que hoy no está funcionando por las obras de mejora. Esa opción solo estuvo disponible para quienes se embarcaban en vuelos domésticos. En ese caso, la marca llegó a través de ShopGallery, que opera un espacio con distintos locales frente a las puertas de embarque.

En tanto, Dafiti es una de las plataformas de moda online más grande de América Latina y tiene operaciones en cuatro países de la región: además de la Argentina, está presente en Brasil, Chile y Colombia, donde comercializa calzado, indumentaria, accesorios y deportes de marcas nacionales e internacionales. Desde 2014 forma parte del Global Fashion Group, con presencia en 24 países y enfocado en el mercado de moda emergente. La empresa de comercio electrónico llegó a la Argentina en 2011 y actualmente comercializa en su plataforma más de 600 marcas y emplea a unas 200 personas.

GAP, por su parte, sigue siendo la empresa de ropa más grande de los Estados Unidos —el grupo incluye marcas como Old Navy, Banana Republic, Athleta, Intermix, Janie & Jack y Hill City— pero atraviesa un momento complicado por el impacto de la pandemia en su negocio. La semana pasada, se conoció que la empresa está evaluando la rentabilidad de su división europea y se plantea cerrar locales en Reino Unido, Francia, Irlanda e Italia, para fines del segundo trimestre de 2021. Otra opción que analizan es el traspaso de actividades a terceros, mediante un modelo de franquicias.

El grupo Gap contaba con 129 tiendas en Europa a principios de agosto. De febrero a agosto, Gap cerró 11 tiendas en Europa, 66 en Norteamérica y 10 en Asia. También de sus otras marcas, como Old Navy o Banana Republic.


¿De dónde viene tu ropa?: esta app revela todos sus secretos

La sustentabilidad es una de las luchas que viene ganando peso a nivel global y hay pequeños cambios en los hábitos que pueden marcar la diferencia

Fuente: IProfesional ~ a moda y la compra excesiva de ropa y complementos es ahora un problema para el planeta. La sostenibilidad de la ropa y el uso de mano de obra infantil y mal remunerada son la respuesta a las “necesidades” de consumo en todo el mundo.

Cada vez más consumidores están comprometidos en cambiar un poco los hábitos de consumo, invirtiendo su dinero en ropa de marcas que se preocupan por el medio ambiente y las personas que lo producen. Para ellos existe la app Good On You.

La sustentabilidad ambiental es una de las luchas que viene ganando peso a nivel global y hay pequeños cambios en los hábitos que pueden marcar la diferencia. La producción de ropa es una de las industrias más contaminantes y, además, una de las que más abusa de los trabajadores y de los propios animales para obtener la materia prima.

Es en base a estos tres principios que puedes empezar cambiando algunos hábitos en la vida cotidiana y elegir marcas que tengan una producción más consciente, para que tus elecciones también acaben siendo más conscientes.

Problemática del sector

Comprar y tirar es lo que la industria de la moda está tratando de imponer desde su creación. La vorágine de sector demanda un consumo y descarte constante, que obliga a los compradores a comprar gran cantidad de prendas y usarlas poco

La aplicación Good On You surge con el objetivo de ayudar a los consumidores a conocer las prácticas de producción de muchas marcas basadas en el respeto al medio ambiente, los animales y las condiciones laborales dignas.

En la aplicación puedes encontrar numerosos artículos que hablan de consumo sostenible y de ser consciente y conocedor de lo que vas a comprar.

Además, su función principal es presentar la clasificación de una determinada marca en base a las variables ya descritas. Entonces, para cualquier gran marca en el mundo de la moda, de cualquier rango de precio, puede encontrar una evaluación que varía entre genial (genial), bueno (bueno), Es Strat (empresas que están realizando mejoras), No es suficiente (No lo suficientemente bueno) y Evitamos (evitamos).

Para cada una de las marcas, también se justifica la calificación otorgada y los puntos para cada uno de los criterios que contribuyen a la evaluación.

Good On You es un servicio que está disponible para Android e iOS, pero que también se puede consultar a través de la web de forma gratuita.

Agricultura regenerativa

Actualmente ya hay bastantes empresas que desean que todos sus materiales e ingredientes sean producidos de acuerdo con los principios de la agricultura regenerativa, para asegurar la regeneración de la salud del suelo y su capacidad para retener el carbón.

Como miembro fundador del Leather Working Group en 2005 Timberland lideró el camino para mejorar la producción y el aprovisionamiento en el sector del cuero, que ayudó a mejorar las prácticas de curtición en todo el mundo.

En 2019 estuvo entre las marcas que financiaron la investigación sobre la agricultura regenerativa. Desde entonces ha trabajado con el Savory Institute y con proveedores como Other Half Processing y Thousand Hills Lifetime para conseguir pieles y subproductos de la curtición de animales criados orgánica y sosteniblemente, sobre todo en Estados Unidos, Australia y Brasil.

Este otoño reintroducirá su plataforma Earthkeepers como testimonio de su compromiso con la sostenibilidad. Lanzará su primera colección de botas realizadas con curtidos regenerativos proporcionados por Thousand Hills y Other Half Processing, que espera ampliar en las próximas temporadas.

Timberland está trabajando también para crear cadenas de suministro regenerativo en caucho, algodón, lana y caña de azúcar.