Pablo Ramírez: quién es el mejor diseñador de moda e indumentaria de la Argentina y cómo se reinventó

Pablo Ramírez es uno de los diseñadores más importantes y reconocidos de la Argentina. Hace dos décadas abrió su atelier, que sobrevivió a todas las crisis surgidas en el país y de las que supo salir adelante sin resignar su seña de identidad: la excelencia.

Fuente: Cronista ~ Este 2020 de pandemia lo encuentra celebrando los 20 años de Ramírez. Y en el contexto de crisis sanitaria y económica, Pablo llevó su lenguaje a la virtualidad. Primero, adaptó su negocio al e-commerce. Luego, lanzó una línea de prendas confortables y elegantes para estar cómodos en casa

Además, el diseñador fue el encargado de abrir Designers BA, la primera semana de la moda digital de la Argentina, donde presentó un fashion film protagonizado por la actriz Florencia Torrente y el bailarín Nicolás Villalba. Titulado ‘La invitación’, revela las prendas para la nueva temporada y a la vez es un estímulo a soñar. “Lo que quiero ahora es pensar una fantasía que nos saque de lo que estamos pasando”, explicó.

¿Cómo tomaste las primeras noticias del coronavirus?

La sensación fue de mucho desconcierto, pensando en mi familia, que vive en Navarro y Neuquén, además de todos mis amigos que viven afuera… La imposibilidad de socorrernos, de encontrarnos y el desamparo que esto genera. Un tema aparte fue la incertidumbre laboral y los cambios de paradigmas que todavía hoy estamos intentando resolver.

¿Creés que esta crisis sanitaria tendrá un impacto en el vestuario a largo plazo?

En mis colecciones siempre estuvieron presentes el jeanswear y las prendas confortables. Creo que el mayor impacto que esta crisis tendrá sobre la industria textil será en temas como la sustentabilidad y el gran descarte al que estamos mal acostumbrados. Son ejes sobre los que trabajo desde mis inicios, pensando colecciones valiosas, austeras y perdurables.

¿Cuáles son las prendas que más se venden en cuarentena?

Mi línea denim es la favorita de esta temporada: las chaquetas, los pantalones, el jardinero y las faldas, además de los vestidos negros, las camisas blancas y t-shirts que ya son un clásico de mi etiqueta.

¿Cómo se adaptó tu proceso de creación y trabajo a la nueva normalidad?

Para cuidarnos entre todos decidimos trabajar únicamente desde la tienda online. Reorganizamos los equipos de trabajo y pusimos nuestra tienda de Recoleta y el atelier al servicio de estas operaciones. Estamos felices con la respuesta de la gente y trabajamos mucho en brindar seguridad para la elección de talles. De hecho, implementamos tablas con las medidas de todas las prendas en cada uno de sus talles, de modo que los clientes las puedan comparar fácilmente con otras prendas que tengan en su casa y les guste como les quedan.

¿Pensás para una marca de lujo accesible como Ramírez el futuro es el canal online?

En los últimos años estuvimos trabajando mucho para consolidar las ventas online en todas las provincias de Argentina, por eso el próximo paso será avanzar en el mercado internacional. Comenzar a exportar es nuestro próximo desafío. La venta online es un medio en el que nos sentimos muy cómodos trabajando en Ramírez.

El diseño de autor se impone en el mercado externo

El diseño argentino en la confección de indumentaria es quizás el as bajo la manga de la industria textil, una carta que le permite exportar a pesar de tener el viento en contra.

El sector enfrenta grandes desafíos en el mercado interno por los altos impuestos, la pandemia y las importaciones; sin embargo, a modo de defensa, el diseño y la calidad de las prendas nacionales apuntan a sectores premium en el exterior. Existen empresas -en su mayoría, pymes- que le hacen frente a la adversidad y, a través de diferentes estrategias, se posicionan en el exterior con materiales sustentables y con el sello local. Siempre digo que fui hija de la crisis, ya que en 2001 la Argentina presentaba un contexto económico no muy favorecedor, pero propicio para utilizar la creatividad y las buenas ideas para comenzar

Es el caso de Agostina Bianchi, que desde el 2001, desarrolla la marca que lleva su nombre, concebida como sello de autor: son tejidos de diseño, de lujo simple, de “onda slow”, bajo procedimientos del comercio justo. “Sus colecciones rescatan técnicas ancestrales del tejido hecho por los indígenas Tobas, combinadas con otras técnicas manuales, junto a la reutilización de hilados sobrantes de producción para no generar desperdicios en el medio ambiente. Se genera así un producto de consumo consciente”, se define en la imagen de marca.

“Siempre digo que fui hija de la crisis, ya que en 2001 la Argentina presentaba un contexto económico no muy favorecedor, pero si propicio para utilizar la creatividad y las buenas ideas para comenzar a diferenciarse. Luego tuve la posibilidad de viajar y vivir en el exterior por tres años, y comencé a comercializar la marca en el extranjero, principalmente en Europa y países vecinos, a los cuales se les fueron sumando otros”, cuenta Bianchi.

“La marca fue concebida como sello de autor: el objetivo fue y es lograr un producto diferenciado, con estilo propio, de elaboración artesanal y calidad, sin dejar de lado el diseño ético y la funcionalidad de la prenda. Además, hay una conciencia en toda la cadena productiva y con los animales que proveen el material, ya que su bienestar es sumamente importante para nosotros, para obtener un producto ecofriendly. Actualmente desarrollamos un universo tejido tanto para el hogar, como la línea home y prendas tejidas de todo tipo para la mujer actual”, comenta.

La mirada exportadora

“En los primeros años, tuve que capacitarme en comercio internacional ya que mi carrera se basa en lo textil y el marketing. Fue un gran desafío aprender a negociar y además comprender que cada país es un mundo. No es lo mismo entablar negociaciones con un país como Japón, donde se toman su tiempo, analizan y son culturalmente más protocolares hasta que deciden darte su tarjeta para, recién iniciar una charla comercial. Todo lo contrario sucede al vender en Estados Unidos donde son más inmediatos, prácticos y rápidos a la hora de efectuar una compra. No suelen dar vueltas: si algo les gustó cierran el trato y ya quieren que al otro día les estés enviando la mercadería. Poder entender las diferentes culturas y cómo cada una se maneja en los negocios es clave”, enfatiza Bianchi”.

La ferias

Dentro de la industria textil del diseño, se destaca la participación local en las ferias internacionales del sector más importantes del mundo, como Miami Fashion Week (EE.UU.), Rooms Tokio (Japón), NY Now (New York EE.UU.), Mi Milano Pret a Porter (Milán, Italia), y Fashion District ( Los Angeles Estados Unidos).

Existen diferentes herramientas de promoción comercial en las cuales se pueden incluir la participación en misiones comerciales específicas, (como por ejemplo las “semanas argentinas”), como así también misiones comerciales inversas, donde se invita a importadores y distribuidores de los países considerados estratégicos a conocer productos y así promocionar negocios en nuestro país. Además se pueden realizar visitas a zonas productivas y rondas de negocios.

Bianchi asegura y destaca que para el negocio es vital crecer a pasos sólidos y desarrollar nuevos mercados con relaciones comerciales a largo plazo.

La empresa exporta a Italia, España, Inglaterra, Uruguay, Japón, Hong Kong, Noruega, Francia, Costa Rica, Estados Unido y Chile. Si bien en este tiempo de pandemia en muchos de estos países estuvieron paradas las exportaciones, hoy en día están volviendo apostar al diseño argentino.

La empresa destina el 10% de su producción a exportación y calculan para el 2021 duplicar sus exportaciones.

Baja de retenciones

La eliminación de los derechos de exportación para la indumentaria nacional beneficia a un producto con altísimo valor agregado local y mejora la competitividad de nuestras prendas”, destacó la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI). Según los representantes del sector, “la medida anunciada por el Gobierno nacional la semana pasada “permite comenzar a planificar una estrategia más activa en el posicionamiento de nuestras marcas y productos en el exterior”.

Por lo pronto, las exportaciones de ropa argentina cayeron 39,6% en agosto pasado, frente al mismo mes de 2019, detalló la cámara.

La entidad consideró que “la eliminación de los impuestos a la exportación es un elemento fundamental de la agenda propositiva que será necesaria desarrollar en un diálogo tripartito (estado-sindicatos- entidades gremiales empresarias), con el objetivo de embarcar a nuestro sector en un nuevo proceso de crecimiento y desarrollo productivo”.

La CIAI recordó que las ventas de ropa en los centros de compra cayeron 85,1% en julio respecto del nivel del mismo mes de 2019, con lo que se mantuvo la tendencia de abril, mayo y junio, en los cuales los shoppings permanecieron cerrados en casi todo el país.

“Dado que una importante proporción de la indumentaria del canal formal de fabricación se comercializa en eso centros comerciales, la continuidad de su cierre explica, en parte, la persistencia de los malos resultados de nuestra cadena en materia de producción: -30,7% de caída interanual en agosto para confección de ropa y -19,4% para telas e hilados, según informó el Indec”, sostuvo la cámara.

Esas bajas, sin embargo, fueron “sustancialmente menores” a las registradas en los primeros meses del aislamiento (-78,2% en abril y -68,2% en mayo). En adelante, consideró la CIAI, la incertidumbre radica en cómo impactará en las ventas del sector el empeoramiento de la situación sanitaria en varias provincias, entre ellas Santa Fe, Córdoba y Tucumán.

“En medio de la crisis internacional de consumo y del exceso de oferta mundial de calzado, estos anuncios dan alivio a las empresas exportadoras y las potenciales exportadoras, mejorando el precio de exportación que hasta este momento debían incluir el concepto de derecho de exportación”, explicaron desde la Cámara.

En agosto de 2020, si bien las exportaciones de indumentaria continúan sufriendo el impacto de las medidas sanitarias y la caída de la demanda mundial a causa de la pandemia Covid-19, vuelven a situarse en valores cercanos a la media de los últimos años. Se exportó por US$ FOB 1,2 millones y 33 mil kilogramos, lo que representa una variación interanual con respecto del mismo mes del pasado año de -39,6 y -43,5%, respectivamente.

BA Moda: un ciclo de actividades para aprender sobre moda desde casa

La convocatoria de BA Moda tendrá lugar hasta el 14 de octubre inclusive y podrán participar actores del sector de diseño de indumentaria o afines que presenten charlas, capacitaciones, talleres, muestras, desfiles, circuitos y/o recorridos virtuales, entre otras actividades.

Fuente: BA Moda ~ Las propuestas de participación deberán representar a la moda y al diseño de indumentaria y afines en sus distintas aristas y relacionarse con temas de actualidad e innovación, tales como: nuevas plataformas online, ventas online, tecnología, sustentabilidad, sostenibilidad, diversidad de género, inclusión y diversidad de talles.

BA Moda busca posicionar a Buenos Aires como una ciudad que vive y crea moda, potenciando a la industria y haciéndola visible para los ciudadanos, en esta oportunidad bajo la modalidad virtual. Asimismo, poner en valor y conectar a toda su cadena de valor para fortalecer el ecosistema del diseño de Indumentaria, Textil y la Moda.

Para ello, se pretende reunir a los actores de la industria a través de una agenda de actividades destinadas a apoyar a los nuevos talentos, darles visibilidad a los diseñadores y profesionalizar el Diseño.

Si te interesa ser parte, conocé las bases y condiciones y completa el formulario: https://www.buenosaires.gob.ar/desarrolloeconomico/subsecretaria-desarrollo-economico/noticias/ba-moda-un-ciclo-de-actividades-para

Empezó con 10 metros de tela, hoy tiene su propia marca de ropa

Dice que lleva la creatividad en su ADN. Criada en una familia donde la veta artística está muy desarrollada -su madre es Licenciada en Bellas Artes, su hermano Diseñador Industrial y su hermana cocinera- fue en 2012 que Guadalupe Teigeiro (36) se animó a dar el salto y crear, Mila Kartei, su propia marca de indumentaria.

Fuente: La Nación – “Si bien la moda me empezó a interesar más seriamente de adolescente, recuerdo que cuando era chica solía jugar con telas y era lo que más me divertía. Tenía un tío que trabajaba como vidrierista para importantísimas sederías y cuando le sobraban retazos me los juntaba y me los regalaba. Cuando llegaba a mi casa y me traía esos bolsos llenos de telas, ese momento era como Navidad para mí. Recuerdo jugar a drapear, armar vestidos y sentar a toda mi familia para que vieran el desfile que montaba de forma improvisada. Claro que la modelo a veces era yo misma, mi hermana o alguna amiga que se prestaba al juego”, recuerda la diseñadora.

Luego de haber experimentado en un proyecto de tejidos, mientras trabajaba como asistente en el atelier de costura de Laura Valenzuela, y con el conocimiento que le había dado haber formado parte del equipo de diseño de una marca masiva, tomó envión y arrancó. Fiel a su espíritu impulsivo, Guadalupe sintió que ese era el momento de darle identidad a su proyecto con una propuesta de indumentaria femenina que festeja a la mujer contemporánea en toda su versatilidad, de una manera sutil pero a la vez moderna.

En el universo creativo de Guadalupe siempre hay dos décadas que marcan el pulso de las colecciones: los ´60 y los ´70. A partir de esa base, arma un piso para crear. “Igualmente voy y vengo, lo más lindo para mi es que todas las temporadas cambie la temática, ¡eso me copa! Agarro un tema, lo investigo, armo mi propio relato y luego todo pasa por el tamiz de Mila. La idea es que sea actual y de una situación de uso para todos los días”.

Saber crecer

“La primera inversión me acuerdo que era como para comprar 10 metros tela. Mirándolo en retrospectiva parece muy poco, pero en ese momento era muchísimo. Está bueno ver para atrás y entender que lo que un día fue un desafío enorme, hoy es algo común y así ir fijando metas constantemente”.

El crecimiento de la marca se dio de manera orgánica. Comenzó con pocos diseños, aproximadamente unos diez, en un showroom del barrio de Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires. Luego llegaron algunos trabajos a medida y, lentamente se fue construyendo lo que hoy es Mila Kartei. “Al principio todo pasaba por Facebook, ese era el canal principal. Instagram recién estaba arrancando y, si bien la cuenta la armamos, no se usaba tanto. Lo mismo pasó con la tienda online que hoy es el canal principal de venta (y más con todo el cambio que estamos viviendo ahora por la pandemia)”.

Más adelante llegó el turno del local propio. No estaba en sus planes, pero cuando recibió una propuesta del grupo IRSA (propietaria de algunos de los más importantes centros comerciales del país) para instalar un Pop Up Store en el Patio Bullrich por solo tres meses, Guadalupe aceptó. La experiencia resultó muy positiva y se trasladó a un local en Alcorta Shopping -que dejó de funcionar por la pandemia-. Por eso, el negocio está enfocado en la venta online y con presencia en tiendas multimarca de todo el país. “Hoy por hoy el mundo cambió y ya no me veo en un shopping. Por el momento y hasta que todo se asiente un poco, tener la tienda online funcionando como lo viene haciendo y mantener la opción de venta en showroom está buenísimo y representa un riesgo mucho menor”.

En Mila Kartei son muchos y pocos a la vez los que trabajan para que la marca marche sobre ruedas. “Al tercerizar todo lo que es talleres y producción, la gente que trabaja para Mila Kartei es mucha, pero en sí, la estructura es chica y creo que es clave en estos momentos de tanto cambio. En ese sentido, siento que me gusta la idea de mantener una estructura chica, con poca gente, pero tener una red de trabajo externa que cada vez se amplíe más”, reconoce Guadalupe.

Como broche de oro, este año, además, fue una de las elegidas para participar en la próxima edición de Mercedes-Benz Fashion Week México que se llevará a cabo del 14 al 17 de octubre en la Ciudad de México bajo un formato híbrido que combina el retorno controlado de los eventos presenciales con un programa de contenidos exclusivos en sus plataformas digitales. “Es un orgullo representar a mi país. Con la intención de ampliar mercados, considero esta es una ventana de oportunidad para mostrar mi propuesta de diseño”.

Los consejos de Guadalupe

  • Animarse. “Siempre hay que ir tras el deseo que te llevó a emprender“.
  • Esforzarse. “Trabajar a conciencia por ese sueño y no dejarse desalentar por las adversidades, todo es aprendizaje. Quizá al principio equivocarse es parte del plan (aunque no lo veamos así). Pero, si uno está atenta, ese error no se vuelve a repetir sino que sirve como lección para armar una hoja de ruta sobre lo que se debe y lo que no de debe hacer”.
  • Escuchar al cliente. “Es lo principal para ver si lo que estás haciendo está bien, ya que la percepción que tiene el otro de la marca es diferente de la mía que estoy empapada de todo lo que hago. Esto es lo que hace que se solidifique los pilares que construiste”.

En números

30% representa la venta mayorista de la facturación total

200% crecieron las ventas online en comparación al mismo periodo del año anterior.

82.6 mil seguidores tiene en Instagram (@milakartei)

Esfuerzo. Pasó de un perchero en las ferias de Palermo al showroom propio

Ocho años de esfuerzo y dedicación le llevó consolidar su marca Filositas a la diseñadora de indumentaria Paula Rampelini (43). Antes de instalarse en las ferias de Palermo con sus primeras prendas de diseño para mujeres, trabajó para Zara como asesora de imagen. De ahí tomó las primeras herramientas que hoy emplea con éxito en su marca.

Fuente: La Nación ~ “Mi primer año con Filositas fue sin días libres. Dormía muy poco, cortaba prendas de noche, de miércoles a domingo atendía la feria, lunes y martes compraba telas y mandaba a coser lo poco que yo sola en casa -sobre una mesa con dos caballetes- llegaba a cortar”. relata Paula. En esa época se empezó a hacer conocida por las perchas con canutillos que acompañan y hacen lucir sus diseños hasta el día de hoy. Dice que fue una gran identificación: la gente recordaba la marca por las perchas, no por su nombre.

En su semana debut en la feria vendió 50 remeras y había fabricado 100, pero gran parte de las 50 restantes se las había vendido a familiares y amigos. Para la segunda semana les pidió que se la devolvieran, para poder llenar el perchero mientras el taller le cosía más.

“Los imprevistos muchas veces me llevaban a tener el puesto casi vacío, pero con los meses me fui acomodando. Conseguí un cortador y nuevos talleres, que no son fáciles de conseguir si no hacés grandes cantidades. Fue una lucha de años armarme de un buen equipo de trabajo. Me pasó de todo: una vez me cosieron todas las prendas del revés y hubo que descoser y volver a coser, otro taller me dejó colgada porque decía que usaba muchos colores”, recuerda Paula. Los primeros tiempos fueron difíciles porque no tenía contactos en el rubro. Todo lo consiguió preguntando en locales de telas o mercerías donde compraba. Sin embargo, reconoce que aprendió muchísimo de los talleres, desde los tipos de costura y la tensión de los hilos hasta qué máquina conviene usar para cada género.

Para 2012 las ferias de Palermo ya no eran lo que habían sido en un principio y los puestos se llenaron de revendedores de ropa de la calle Avellaneda así que los diseñadores empezaron a irse. Pero ese momento de crisis e incertidumbre fue una oportunidad para Filositas. Paula alquiló un departamento en Caballito y montó su primer showroom. También comenzó a diseñar sus propios estampados -con una temática diferente para cada colección- junto con la diseñadora grafica y amiga, Agustina Camilion. También se armó una página de Facebook y la empezaron a contactar por ese medio.

“Creo que el showroom fue un gran salto, recién después de ocho años pude hacer lo que soñaba: estampar mis propias telas y darle a la marca una mayor identidad y exclusividad”, asegura su creadora. La inspiración para las prendas de Filositas siempre fuer el universo que acompaña a su creadora: el circo y sus colores, las diversas épocas de la historia de la moda, el baile lindy Hop de los años 20 y la música swing y jazz. Estas influencias se reflejan en una mezcla de texturas de telas, colores y estampados. Además de un estilo vintage con toques actuales.

En cuanto a la moldería, le gusta realzar las curvas de la mujer, lo femenino que identifica a cada una, con los distintos cuerpos. Con los años incorporó más talles y sigue trabajando en ello.

En 2018 se mudó a un showroom más grande también en la zona de Caballito, vende por mayor a todo el país y también se dedica a la venta online que, al día de hoy, con todo lo que pasó a nivel mundial le dio un respiro para seguir apostando a su proyecto.

“Todo emprendimiento tiene sus altibajos y producir en Argentina un producto de 0 no es una tarea sencilla, pero tampoco imposible. Disfruto mucho de mi trabajo y siempre estoy en la búsqueda de crear e incorporar nuevas cosas a la marca”.

Los consejos de Paula

  • “Se necesita mucha constancia y dedicación, pero principalmente ponerle mucho amor”
  • Confiar en uno mismo“.
  • “Tener una buena identidad de marca”.
  • “Hacer un producto de buena calidad. Un cliente feliz con su compra es confianza garantiza que termina en otra compra o en que te recomienden”.

En números

$25.000 (hace 14 años) fue la inversión inicial.

4 personas trabajan en la parte de diseño y atención al cliente.

Venden entre 200 y 400 prendas al mes por la tienda online. Y entre 400 y 800 por mayor.

41.000 seguidores en Instagram @filositas

La moda argentina se sube a la pasarela virtual

Con colecciones cápsulas, performances y fashion films, nueve diseñadores presentaron Designers Buenos Aires, mientras que el 13 y 14 de octubre será el turno de Bafweek

Fuente: La Nación ~ La industria de la moda argentina está, más que antes, replanteando la realidad, y el ejercicio tiene una sola rutina: es digital. La pausa física en las semanas de desfiles se multiplica en opciones virtuales que avanzan a pasos agigantados. Siempre hubo y habrá moda para ver, y esta temporada no será la excepción.

La 17ª edición de Designers Buenos Aires arrancó luego del impasse del invierno en Digital Edition con el apoyo de Mercedes Benz y Samsung. “Teníamos todo armado y la cuarentena cercenó lo que estaba en marcha, la decisión fue difícil y con las marcas pusimos stop a fines de marzo. Estuvimos todos siempre ideas ¡y acá estamos!”, cuenta Guillermo Azar, creador y productor general de DBA. Del 21 al 24 de septiembre, nueve diseñadores presentaron colecciones cápsulas que revalorizaron las relaciones personales.

“Soñé la colección como un paseo imaginario, una invitación a evocar el universo de los años dorados de Hollywood de finales del 30, donde el music hall, la comedia musical y la fantasía permitían al público evadirse de la realidad”, asegura Pablo Ramírez quien, con La Invitación, inauguró el nuevo momento de moda argentina. En la pista de baile virtual, Florencia Torrente y Nicolás Villalba giraron al compás de una versión de Lovely de Cole Porter en un show que recreó la alegría del baile con siluetas que potenciaron el movimiento.

Evangelina Bomparola cerró el día. “Lo más atractivo del formato fue contar nuestro tiempo en un lenguaje musical con imágenes trabajadas en posproducción”. La colección se llama Evolución, donde cinco dúos hablaron de aceptación. Para Bomparola es fundamental quiénes fuimos para llegar a quiénes somos en esta nueva realidad que pide texturas con fibras naturales y no contaminantes.

La personalidad lúdica y divertida de Benito Fernández abrió el juego el martes con Cambalache. Diseños llenos de detalles, bordados, apliques, avíos y estampas se multiplicaron en prendas para mujeres y hombres en una propuesta de ropa “sin género”. Algunas prendas no distinguen quien las lleva, solamente necesitan personas que las luzcan.

En Kostüme, 20 años son 40 colecciones con las cuales Camila Milessi y Emiliano Blanco afianzaron su compromiso con el diseño nacional. Cuatro universos en cuatro cápsulas y un cortometraje que resumió sus disciplinas favoritas: música, danza, actuación y canto. Rise de la banda Public Image Limited fue el hilo conductor que enlazó a Sofía Gala, Santiago Fumiere, Imán Kaumann y Naza Avino.

La avanzada consciente

Las consecuencias ambientales tienen un papel fundamental en una industria que es de las más contaminantes. La jornada del 23 fue de pura reflexión ecológica. En Reconstrucción, Lucía Chaín, contó, en un fashion film, su sentido de hogar a partir del largo aislamiento. “Viajé mucho y me acostumbré a llevar parte de mi mundo privado, me inspiré en fotos que tomé y fueron bordadas con hilos antiguos propios y todas las prendas se realizaron con materiales que tenía. Las maderas de los botones son de los carreteles de los hilos”. Reciclar con amor. Las frases escritas en la cara y manos de los modelos son una alianza con Natura: “enfatizamos la diversidad, la inclusión, la importancia de cada persona dentro de un todo más allá de esta colección”.

La convivencia con el Covid-19 actualiza a Vínculos, la cápsula de Uzal, y Sabrina Rodríguez Uzal reafirmó sus valores sustentables. “Trabajamos con los materiales que teníamos: cortes de colecciones anteriores y vellón de lana con el que hacemos nuestro fieltro plantable, y les dimos espíritu en una performance que habló de distanciamiento social, los vínculos entre las personas y recuperar la relación afectiva con las prendas que elegimos habitar”.

Seguir conectados, a la distancia. En Nous Etudions, Romina Cardillo cuenta que buscó “apelar a la sensación de sentirnos libres a través de una línea de básicos permanentes y lancé Elemental, que nació durante el confinamiento y ya tiene vida propia”. Los básicos son una manera de volver a las fuentes, un nido permanente e ideal para encontrarnos en un mundo que muchas veces resulta caótico.

El line up final comenzó con JT y una colección seducida por la naturaleza. La frescura reanimó la típica silueta de frunces, volúmenes redondeados y formas orgánicas con estampas de flores y colores dulces. Hubo una puesta en valor y la tela cobró vida. La playa, el mar, la brisa y los cielos diáfanos donde se pierde el horizonte inspiraron Cian de Fabián Zitta, una de sus cuatro colecciones drop. La performance destacó la técnica de upcycling con géneros y prendas que se resignificaron en piezas únicas, sin referencias anteriores. Hay paz y tranquilidad en colores pálidos y géneros nobles. La música exclusiva invitó a conectarse con la naturaleza y convocó a una esperanza por momentos también inquieta.

Bafweek, también virtual

El 13 y 14 de octubre comienza VISA BAFWEEK 2020 que, por primera vez, será virtual. La nueva edición se verá a través de las plataformas Flow de Cablevisión, el Instagram TV de @BafWeekOficial y vía Zoom. El calendario será diverso con contenidos donde participan de manera conjunta diseñadores, creativos, músicos y directores uniendo la moda, la música, el arte y la tecnología. Una experiencia con desfiles virtuales, fashion films y ciclos de charlar con figuras destacadas. Diseñadores y marcas presentarán, junto a reconocidos directores audiovisuales, propuestas llenas de ADN y de improntas compartidas en una complicidad simbiótica de moda, arte, iluminación y sonido.

Veremos duplas de Jazmín Chebar x Luis Ortega, Levi’s FT Khea x Milton Kremer, Vanesa Krongold x Martín Piroyanski y Juan Hernandez Daels por Hernán Corea. entre otros. La grilla incluye vídeos cápsulas con fotógrafos de moda, estilistas, creadores de contenido, directores de arte y referentes sustentables como Natura. Dos tópicos marcarán la diferencia: conocer el trabajo del prestigioso diseñador de imágenes de moda, el madrileño Bosco Tamames y la participación del reconocido fotógrafo de moda argentino Sebastián Faena y la modelo internacional Mica Argañaraz.

Comunicar el trabajo de marcas y diseñadores es una experiencia que excede a la moda y abraza, con la tecnología, un universo más extenso. Estamos en el comienzo de una nueva normalidad para el mercado nacional: dar vuelta el sistema utilizando la tecnología para continuar en la cresta de la ola. El alcance global, la inmediatez y el mundo digital están de nuestro lado.

Benito Fernández y Min Agostini: los diseñadores argentinos convocados para las fashion weeks del mundo

Fuente: Infobae ~ A Fernández lo convocaron para el New York Fashion Week y a Agostini para el México Fashion Week. En diálogo con Infobae contaron detalles de sus colecciones y su participación en las pasarelas internacionales

Si hay algo que tenemos en nuestro país son diseñadores talentosos. Entre ellos se encuentran Min Agostini y Benito Fernández, dos firmas de la moda cuyas prendas son identificables con sólo un vistazo.

A pesar de estar en tiempos de pandemia, la moda continúa y los shows de las semanas de la moda siguen con el calendario pautado a nivel mundial. Y estos diseñadores argentinos fueron invitados a ser parte de la agenda global.

El calendario de la moda abrió con Nueva York, de una manera muy diferente a la que estamos acostumbrados: con medidas sanitarias muy estrictas y con transmisiones vía streaming de todos los desfiles. NYFW sorprendió y se pudo llevar a cabo sin inconvenientes. Benito Fernández presentó “Cambalache” en Nueva York Fashion Week

Desde Argentina, el diseñador elegido para esta Semana de la Moda fue Benito Fernández. Convocado a través de Fashion Designers of Latin America lo invitaron en medio de la pandemia y aceptó rápidamente. “Haber presentado mi colección ahí es un sueño hecho realidad, sobre todo de la mano de Valeria Mazza, que hizo el cierre. Es súper importante haber formado parte de la New York Fashion Week. Primero porque es una de las pasarelas más modernas que conecta con mucha gente y también porque a mi me encanta verla”, dijo Benito a Infobae.

El diseñador contó que convocó a su amiga Valeria Mazza para “devolverle a la industria de la moda algo de lo que tanto se merece en estos momentos de crisis siendo uno de los sectores más golpeados por la pandemia. Ella, además, fue un gran ícono de los 90”.

Los vestidos cortos de lentejuelas, un ítem infaltable en las colecciones de Benito

Si bien Benito no viajó a la Gran Manzana, su desfile lo hizo vía streaming como el resto de los shows que se presentaron en el calendario oficial. En su video a puro color, el diseñador con más de 30 años en la moda mostró al mundo su temporada de verano llamada “Cambalache”, una línea 100% reflejada en su ADN y en la identidad del país con mezcla de texturas, brillo y mucho color.

“Lo que más me gustó de haber estado virtualmente en el calendario de la moda de la Nueva York Fashion Week es estar en una de las pasarelas más importantes y llegar a diferentes lugares de diversas maneras, porque todo va a cambiar, desde las formas de comunicar, el marketing, la venta y los contenidos”, agregó Benito.

Las camisolas, la prenda que Benito dijo que este verano serán las protagonistas

En su colección “Cambalache”, para el verano, el diseñador presentó ropa más suelta y cómoda, con telas de algodón. Pantalones anchos, camisolas y las túnicas que son las verdaderas protagonistas de la temporada. Para la paleta de color, los vibrantes como los amarillos con detalles en negro son los hit. “Los jeans y las túnicas son las prendas que este verano no te pueden faltar en el vestidor”, sugirió Fernández.

Min Agostini esta vez se puso en la piel de la modelo para presentar sus colecciones como un cuerpo real

La diseñadora y arquitecta Min Agostini fue otra de las convocadas para presentar sus diseños en el exterior. Fue en México, para el Mercedes Benz Fashion Week México. La Cancillería Argentina la seleccionó y la invitó para en octubre estar virtualmente mostrando su creatividad al mundo latinoamericano.

“Para mí es muy importante participar ya que es una plataforma que se lanza para todo el mercado latinoamericano. Presentaré mi concepto de ‘una prenda muchos usos’ también ya que no serán piezas únicas sino que es la primera vez que voy a poder hacer un seriado y repetir prendas”.#unaprendamuchosusos por Min Agostini

Bajo su premisa que apuesta a piezas de diseño que son para toda la vida, sus nuevas líneas las diseñó sobre un maniquí y tienen una sola costura, ya que no trabaja con molderías y estas se pueden adaptar a muchos cuerpos, estructuras y siluetas diferentes para todos los talles, de un XS hasta un XL.

Sobre la paleta de color elegida para la temporada de primavera-verano 2021 de Min Agostini, la diseñadora optó por los amarronados, los beige, mostaza combinados con el malva, el verde agua, el naranja y el azul estridente, con blancos.

Las piezas de Min Agostini son para todos los cuerpos y tienen como objetivo envolver a talles de un XS a un XL

El evento se llevará a cabo del 14 al 17 de octubre bajo un formato híbrido que combina el retorno controlado de los eventos presenciales con un programa de contenidos exclusivos en sus plataformas digitales. Sin embargo, todavía la hora y el día en el que se estará presentando esta nueva cápsula de Min no está definida, pero todos los diseñadores argentinos presentarán sus colecciones mediante un video colectivo de todos los participantes elegidos por Cancillería.

Elsa Serrano, la identidad de una mujer con más de cuatro décadas de trabajo en el mundo de la moda

Fuente: Infobae ~ Elsa Serrano, de 73 años, murió anoche durante un incendio en su departamento de Maipú al 900, en el barrio de Retiro. La diseñadora de moda vivía sola y se encontraba en el inmueble cuando ocurrió el desperfecto técnico que provocó la tragedia.

En 2018, la modista había brindado una entrevista a Teleshow, en la que repasó su carrera y habló de su vínculo con Zulemita Menem, los secretos de los vestidos de boda de Susana Giménez y Claudia Villafañe, sus viajes por el mundo como modista oficial del menemismo y la crítica situación que la llevó a cerrar su empresa y reinventarse hasta sus últimos días.

Aquí, la entrevista completa.

“Decidí no fabricar más. Lo que ven acá es lo último que tengo para vender y recibo a las clientas con turno cuando me llaman para algo puntual. Pero le di de baja la empresa, me hice monotributista, porque si algo tuve en mi vida es que hice todo legal siempre. Cuando teníamos la maison yo defendía mucho a los trabajadores, a las modistas que venían en horas extras, a la gente de la oficina. Siempre le decía a mi ex marido: ‘Hay que aumentarles’. Y él me respondía: ‘Vos sos Evita’”, contaba entre risas.

Elsa Serrano dijo “basta”. Ella, que vistió a las personalidades más célebres de la Argentina (de Mirtha Legrand a Susana Giménez, de Amalia Lacroze de Fortabat a Norma Aleandro). La misma que viajó por el mundo como modista oficial de dos primeras damas, María Lorenza Barreneche, la esposa de Raúl Alfonsín, y Zulemita Menem. La mujer que, con sus creaciones, trazó un concepto estético de lo que el imaginario colectivo recuerda como los años ’90 en la Argentina. La que tuvo una impactante maison donde recibía a sus clientas famosas y entró en quiebra durante la crisis de 2001.

Alejada de aquellos momentos de brillo y alta exposición, dijo “basta”. Entonces su nombre, siempre asociado a una colección, al glamour noventoso y la noche, a tailleurs o a vestidos de novia volvió a ser eso: la identidad de una mujer con más de cuatro décadas de trabajo.

“Primero estuvo Gino (Bogani). Yo empecé en el 75 y (Roberto) Giordano en el 73. Era una época en la que no éramos tantos en este mundo. Por supuesto que había boutiques, pero no éramos muchos. Ahora hay muchos, son tantos que ni yo los conozco”, señaló la diseñadora, que llegó a la Argentina con toda su familia desde Italia cuando tenía 9 años.

“Vengo de Calabria. En la intendencia de mi pueblo me quieren mucho, justamente me llamaron la semana pasada porque me dieron un premio. Siempre dicen ‘los dos más importantes del mundo son Gianni Versace y Elsa Serrano’. Nosotros no somos del mismo pueblo pero sí de Calabria”, aclaró.

-¿Con su familia vino a la Argentina en barco? -Lógico, ¡21 días en barco! Somos una familia numerosa, con 11 hijos. Uno de ellos quedó allá y los otros diez vinimos para acá. Mi padre era agricultor. Así que vinimos a vivir a una casa muy linda acá en Buenos Aires. Mi padre, que ya había estado acá, la había comprado. En la calle Maure, una de esas casas con vitraux, con habitaciones una atrás de la otra, muy muy linda. Fui a la escuela del Estado, al Liceo 9. Iba caminando como diez cuadras todos los días.

-¿Y qué pasa cuando termina el colegio? -Yo quería seguir odontología, nada que ver con nada. Pero no fue para mí. Así que me caso, a los 19 años y tengo una hija divina. Siempre me encantó la moda y como mi primer marido viajaba mucho, para que yo no me aburriera compramos un local en Belgrano y abro mi primera boutique. Traíamos toda ropa importada. Después de 10 años de matrimonio me separo y conozco a Serrano, un textil que me vendía tela. Nos casamos en el 75. Cuando volvemos de luna de miel le dije: “¿No me dejás ir al taller para ver cómo lo hacen?”. Y fui. Justamente tenía en ese momento un género increíblemente lindo para mí, a lunares Entonces lo usé para hacer un vestido. Él en ese momento él vendía muchísimo al interior y llamó a los vendedores para que lo vieran. Y los vendedores dijeron “no, señora Serrano, esto es un vestido para mucama”. Usaban esa palabra que es horrible. Pero lo llevamos igual. Se llamaba 1015 el artículo. ¡Lo llevaron todos los vendedores y fue un éxito rotundo! Tenía cuello blanco con una camelia colorada. Creo que con el gusto sigo teniendo ese ojo.

La alianza entre el empresario textil y la diseñadora rindió sus frutos. El suceso fue tal que, de un pequeño lugar pasaron, con los años, a tener un espacio enorme en el Barrio Norte porteño, en la calle Mansilla.

“Nos mudamos a un lugar en la calle Salguero hasta que llegamos al monstruo de Mansilla. Era un emblema, era único. ¡Lo tiró el Banco Nación abajo! Pero no importa, de las cosas feas no me gusta acordarme. Ahí estuvimos veintipico de años”, recordó emocionada, mientras algunas lágrimas caen de sus ojos.

Los años ochenta fueron el comienzo del gran imperio de Elsa Serrano, que además de diseñar ropa pret a porter pensada para las mujeres argentinas, comenzó a expandirse. Tanto que llegó a vestir a estrellas internacionales que pasaban por Buenos Aires.

“A Joan Collins yo le hacía los tailleurs, también usaba los enteritos míos que ahora les dicen monos. También vestí a Gina Lollobrigida, Sofía Loren, Catherine Deneuve, Maya Plisetskaya”, completó.

Poco después la modista comenzó a ser convocada para un rol muy especial: vestir a la esposa de Raúl Alfonsín y a las mujeres de varios funcionarios de su gobierno.

“Cuando lo eligen yo estaba en Italia. Me llama mi hermana y me dice: ‘Elsa, tenés que volver’. Le digo: ‘No, ahora vamos hasta Londres. ¿Por qué?’. ‘Porque viene la señora de Alfonsín, de Borrás, de Trócoli, todas'”. Y le digo: ‘¿Quiénes son?’. Yo jamás me había interesado por esas cosas. Ahí me dice: ‘¡La señora del nuevo presidente’. Entonces escucha mi marido y dice: ‘Mañana sacamos pasajes y volvemos’. Fue así que vestí a toda la familia Alfonsín y a las otras mujeres, los quiero mucho”, recordó.

Aquellos primeros años tras el regreso a la democracia resultaron una explosión en la vida de la creadora. Entre otras cosas, diseñó el vestido que Norma Aleandro usó en la entrega de los premios Oscar cuando ganó la película argentina La historia oficial.

“¡Se lo hice por teléfono! Con su simpleza me dijo: ‘Tana, me nominaron. Haceme lo que quieras, Tana’. Y se lo mandé con el marido porque ella estaba filmando afuera. Aquel famoso escote en esa época dio mucho que hablar. Yo lo hago de toda la vida: atar un elástico a la pierna para que el escote quede así, un truquito que no saben muchos”, agregó.

Después llegarían dos bodas muy recordadas: en 1988 la de Susana Giménez con Huberto Roviralta y, un año después, la de Claudia Villafañe y Diego Maradona.

“Yo a Susana la vestí doce años para la tele y para su vida. Y también a la mamá y a la hija. Para mí Roviralta era un señor.Yo iba mucho al canal. Un día me dice ‘me caso’. Esto sería el 20 de noviembre y yo me tenía que ir a Europa a buscar unas telas para unas árabes. Le hice el vestido y ella vino después y se lo probó para ponerle el cierre. La enagua era de encaje francés. Ese vestido creo que lo copió el país”, apuntó orgullosa.

Un año después, llegaría la recordada boda de Maradona en el Luna Park.

-¿Cómo fue la convocatoria para trabajar en la ropa del casamiento de Maradona y Claudia? -Un día me vino a ver (Guillermo) Coppola y me dijo que se casaban. Después me llama Claudia y me dice: ‘Elsa, acá me vino a ver Valentino, todos. Se enteraron y quieren hacerlo. Pero Diego quiere que lo hagamos con vos’. Yo le dije: ‘Claudia, te doy un consejo. Decile a Diego que es muy feo a mitad de la noche cambiarse’. En un momento se pensó que iba a usar un vestido mío y después uno italiano. A mí esas cosas de nuevo rico no me gustan, me gusta algo simple. Y a los 10 minutos ¡me llama Diego! Me dice: ‘Lo que vos digas’.

Elsa Serrano terminó vistiendo a las dos familias. “Entonces me fui a Nápoles, les tomé las medidas. Porque no era solamente la ropa de Claudia, nosotros en esa época teníamos ropa de hombres. Le hicimos la ropa a Diego, a los padrinos, a la mamá, a las hermanas, a la suegra, todos. Diego es un loco pero es un divino, una persona divina”, afirmó.

Los años ’90 la encontrarían a Elsa Serrano en la cumbre. Por eso, cuando fue convocada para trabajar junto a Zulemita Menem, quien desde la separación de sus padres ofició de primera dama, de inmediato aceptó el desafío.

“Ahí Zulema y el presidente me dicen: ‘Por favor, vos la tenés que acompañar, Zulemita es muy joven’. Y así se vio el cambio, ella tenía un jopo, otro estilo. Creo que todo el mundo opinó que fue un éxito todo lo que llevaba puesto durante aquellos viajes. Hemos ido a todos los palacios. Cuando me dicen cosas sobre el sacrificio que fue, yo digo que gané mucho en cultura. Realmente jamás hubiera soñado que podía dormir en el Kremlin”, relató.

-¿Durmió en el Kremlin? ¿Cómo fue eso? -Sí, cuatro noches dormimos en el Kremlin. Porque muchos de los reyes o presidentes invitaban. Dormíamos en los palacios. En Oslo, en España. Fue culturalmente increíble. También estuvimos viviendo en el lugar de los emperadores en Japón. ¡Ahí saqué millones de fotos y no salió ninguna! (ríe).

-¿Le falló la cámara? -No, no. Creo que tendrían filtros o algún sistema para que no salgan. Increíbles los emperadores, tan simples. Siempre me gustó la realeza y todas estas cosas, por eso mis vestidos a veces son todos armados.

-¿Terminaron las cosas mal con Zulemita? ¿Se pelearon por dinero? -No, no, mi amor. La persona que tenía que pagar los gastos de ceremonial nunca los pagó. Pero no eran ni Menem ni Zulemita, ellos no tenían nada que ver. Era un ministro. Y yo tenía al contador yendo y viniendo.

-¿Ni siquiera se distanciaron personalmente por este tema? -No, no. Una sola vez, creo, que tuve que ir a aclarar algo pero con ella. Las dos vimos que era mentira lo que decían los diarios, no me acuerdo bien qué era. Además, todo está dicho, cuatro años después me llamó para que le hiciera el vestido de novia. Y ahora, me llamó hace dos semanas o tres Zulemita. Me dice: “Ay, Elsi, necesito una enagüita de satén pero de los tuyos, no esos que caen y son una simple enagua”. Le dije:”Zulemita, no tengo raso negro italiano y no estoy haciendo nada porque tengo una sola modista que viene cuando yo la necesito por algo puntual”.

Los tiempos de esplendor y viajes por el mundo se terminaron en 2001, cuando la empresa de Elsa Serrano quebró. Poco después, la mujer a la que los medios de la época llamaron “la modista del poder” se divorció de su segundo marido.

“Económicamente para mí fue horrible todo lo que pasé, pero ya está. Me decretaron la quiebra por un préstamo del Banco Nación para pagar lo de los empleados, las cargas sociales, que era mucha plata, era el 1 a 1. Pedí un préstamo, me lo dieron pero me hicieron una hipoteca sin saberlo ni Zulemita, ni Menem ni nada. Y después, como venía el país, no se pudo levantar. En el 2001 me decretaron la quiebra”, explicó.

-¿Hizo un cálculo de cuánto dinero perdió? -Mucho, mucho (hace silencio largo). La propiedad de Mansilla era enorme. Yo tuve ahí un terciario, el Instituto Elsa Serrano. Enseñábamos alta costura con dos idiomas: el italiano y el inglés. Todo funcionaba en Mansilla. Mansilla era un monstruo de lo lindo y lo increíble que era. Salón gris, salón rosa, taller, oficina, salón de corte con mesa de 30 metros. Pero acá destruyen todo. Porque, yo digo que no me lo hubieran dado, pero lo podrían haber hecho como algo para el Estado de moda, con exposiciones permanentes, como hicieron la Usina del Arte. Se podría cuidar el patrimonio, pero acá destruyen todo realmente, es una pena.

Hoy con tres hijas y seis nietos, Elsa Serrano dice que pese a todo aquello que sufrió ama a la Argentina.

-¿Le gusta Mauricio Macri como presidente? -Yo a Macri lo conozco mucho, íbamos a muchas fiestas juntos. Sobre todo cuando estaba con la (Isabel) Menditeguy, en los 90. Y a Franco también. Ahora me dicen todos: “¿Por qué no le mandás un telegrama?” Y yo no. A (Juliana) Awada la conozco también, venía a mi taller, era chiquita, tendría 14 años. Los Awada son una familia deliciosa, los conozco a todos.

-¿Vestiría a la primera dama? -Sí, me encantaría. Pero ella tiene otro look quizás, y quizá tiene su gente que la vistió siempre. A lo mejor le da no sé qué pedirme.

-¿Le gustaría pensar en algún diseño para ella? -¡Sí! Y ojalá vuelvan a ganar. Yo no voto pero digo que ojalá vuelvan a ganar. Pero no sé. Realmente estamos pasando momentos muy difíciles. Yo nunca vi tanta gente durmiendo en la calle. Nunca vi tantos paros tampoco.

-¿Extraña algo de los ’90? ¿Cómo los ve hoy? -No, nada. Esos años me quitaron mucho de la vivencia de mis hijas. Yo trabajaba mucho, me quedaba hasta cualquier hora, o sin dormir o viajaba. Pensándolo ahora digo: “Cuántas cosas me perdí de mis hijas o de mi primer nieto”. Después yo me conformo. Yo soy canceriana así que todo lo veo positivo.

Benito Fernández “lleva” sus diseños y barbijos no gender al New York Fashion Week

Fuente: Perfil ~ Con un formato híbrido que mezcla lo virtual y lo presencial (con concurrencia mínima y con férreos protocolos sanitarios), la nueva edición del New York Fashion Week contará con la participación de dos representantes argentinos.

Será a través de la sección que organiza la Federación de Diseñadores de Latinoamérica (FDLA) y que este año ofrecerá una edición íntegramente online, a través de su canal de Youtube. Por allí veremos a más de diez diseñadores y marcas de la región, incluidos entonces los dos argentinos: Cuarto Colorado y Benito Fernández.

El modisto presentará nada menos que Cambalache, una nueva colección primavera-verano que se distingue por los detalles, los bordados, los apliques, los avíos. Son prendas con géneros más trabajados; estampas entremezcladas, aunque el algodón será el gran protagonista, no solo en las remeras, camperas, buzos, que presenta el diseñador argentino sino también utilizado para el forrado de los vestidos de fiesta.

Barbijos y túnicas “no gender”

“Durante la pandemia nos acostumbramos a que el roce de la prenda sobre la piel sea muy suave, ya que estuvimos en pijamas, jogging y ropa casual” explica Benito.

Las túnicas y kimonos (pero también los barbijos) serán las prendas fetiche de toda la colección, y la incorporación del lamé (genero utilizado más en los años 70s y 80s) le dará una mezcla interesante a la propuesta de Benito Fernández.

Los colores que sobresalen para esta temporada van desde el naranja y amarillo al verde, y violeta. también se suman los colores fluo para darle aun mayor modernidad; y todo con detalles de negro.

“Soy un agradecido y tengo la alegría de que tanta gente me haya apoyado. El Fashion Week de New York es la pasarela que más amo porque es la que más modernidad tiene y, a su vez, es consciente de lo que nos pasa”, confiesa Benito.

Este desfile virtual de Benito Fernández (mañana miércoles a las 18, hora argentina) contará con la presencia de dos modelos masculinos que expondrán distintos diseños y el concepto que la marca comenzó a desarrollar basado en el “no gender” con prendas que pueden utilizar tanto hombres como mujeres.

Como gran sorpresa, Benito invitó a la supermodelo Valeria Mazza para hacer el cierre de su desfile virtual. “Valeria va a hacer el cierre de mi desfile. Es una mujer luchadora, trabajadora, aparte de bella, que hoy se pone los tacos para volver a subirse a la pasarela porque la industria la necesita a ella, así como a todos sus protagonistas”, concluye el diseñador.

Albania Rosario, fundadora de la Federación de Diseñadores de Latinoamérica (FDLA) y quien lleva adelante esta iniciativa, comenta: “La idea de organizar desfiles de moda durante los bloqueos globales relacionados con COVID-19 puede parecer imposible, pero en lugar de perder la esperanza, la industria de la moda está visualizando nuevas formas de comunicarse en tiempos de crisis. Así, desde Fashion Designers of Latin America presentamos esta nueva versión de desfiles online que tendrá lugar durante las fechas previamente programadas para New York Fashion Week: del 11 al 16 de septiembre 2020”.

Entre otros grandes diseñadores que se unirán a esta propuesta virtual, se incluyen como invitados especiales a los españoles Ágatha Ruiz de la Prada y Custo Barcelona; Dorin Negrau de Rumania, además de otros destacados diseñadores de América Latina.

Quién es la diseñadora de Tierra del Fuego que fue premiada en Hong Kong

Fuente: La Nación ~ Juliana García Bello resultó ganadora del The Redress Design Award 2020, en Hong Kong, con una colección sustentable

La diseñadora de indumentaria argentina Juliana Garcia Bello triunfó en The Redress Design Award 2020. Tras dos semanas de trabajo -en simultáneo con colegas de distintos continentes- ayer obtuvo el prestigioso premio a la moda sostenible. “Que se vea simple”, ese fue el propósito que se planteó al desarrollar Herencia; la colección premiada.

El concurso, creado hace una década por la ONG Redress con sede en Hong Kong, pone el foco en reducir los desperdicios a través de la capacidad de los diseñadores para desarrollar prendas utilizando el concepto del “desperdicio cero”, o zero waste, e impulsando la moda circular. Esto es sumamente relevante si se tiene en cuenta que -según los datos difundidos por esta organización- al año se generan 92 millones de toneladas de residuos textiles con una estimación que podría llegar a 148 millones hacia el 2030. Es decir: 175 kg per cápita en todo el planeta.

Garcia Bello presentó la colección Herencia, que, a su vez, está vinculada a Esencia, la propuesta anterior también realizada este año. “Me gusta jugar con esas dos palabras y encontrar quiénes somos y de dónde venimos”, dice la diseñadora radicada desde finales del 2019 en Holanda, quien continúa trabajando la filosofía de su marca homónima en base a sus orígenes.

Si bien previamente apeló a la técnica del upcycling (hacer nuevas prendas y sumarles valor a partir de otros productos ya existentes), la novedad es que, ahora, trabajó íntegramente con artículos donados por sus nuevos vecinos de la ciudad de Arnhem. Los convocó a través de cartelería en la vía pública, la página web de esa zona y también por el boca a boca. Utilizó pantalones en denim, camisas de algodón y otros productos textiles, como manteles, que esas personas tenían en desuso en sus hogares.

Con Herencia hace referencia al hogar en dos sentidos: la procedencia de los materiales por un lado y el uso de las prendas, por el otro. “Es ropa para estar en casa resignificando la idea del home office, pienso en que sea cómoda y en el prêt-à-porter para las nuevas formas de trabajo, con eso tienen que ver las tipologías que construyo”, comenta. Y esto último representa además, un paso adelante en una tendencia que parece consolidarse con la llegada del coronavirus y la consecuente vida puertas adentro. En este contexto, ¿cómo cree que será la moda de ahora en más? “Es hora de pensar en las formas en las que producimos, consumimos y nos relacionamos, ese es el lugar de reflexión que guarda esta cuarentena”, señala.

El premio

“Fueron muy exigentes con el proceso que hay detrás del proyecto, y creo que la viabilidad del mismo fue lo más importante”, explica García Bello. ¿Expectativas? “Me interesa que mi colección pueda crecer, que otros la puedan llevar a cabo para generar conciencia y no tanto misticismo que hace que las personas crean que hacer ropa de esta manera es algo complejo sino todo lo contrario”, analiza la graduada en la Universidad de Buenos Aires.

Elegida por un jurado internacional conformado por Orsola de Castro, fundadora de Fashion Revolution, y el diseñador británico Christian Raeburn, entre otras figuras del mundo de la moda, ahora tendrá que desarrollar una cápsula de 10 piezas para la firma The R Collective, con filiales en Londres y también en oriente.

Este premio revela cómo es que Redress además de hacer hincapié en la producción y el consumo, también hace lo propio en el posicionamiento de los diseñadores en el mercado, algo imprescindible y más aún después de la crisis que atraviesa al sector por el parate que causó la pandemia. A eso se suma la puesta en escena que trae aparejada haber sido la ganadora y la consecuente visibilidad en medios de comunicación en todas las latitudes.

“Me llena de orgullo que seamos muchos los que estamos construyendo de una misma manera, mi proyecto también habla de otros que me fueron nutriendo”, explica García Bello, y alude a su paso por la UBA: “Como alumna tuve docentes que me dieron información, me ayudaron a cuestionarme y a pensar cómo quiero ser como diseñadora, ese rol de formación lo tuvo la universidad”, sintetiza.