Cristales de Swarovski y diseños de autor: la moda también dice presente en los Juegos Olímpicos de Tokio

Fuente: Infobae ~ Luego de haberse aplazado el año pasado la fecha de los Juegos Olímpicos debido a la pandemia de coronavirus, finalmente dieron comienzo en este 2021, con sede en Tokio, sin público y con estrictos protocolos de higiene para evitar un brote de contagios dentro de la villa olímpica. Pero no todo es deporte y medallas, también hay moda y fashionismo.

La moda estuvo presente en este evento mundial, el día viernes 23, en la ceremonia de apertura, que mostró elegancia, tradición y cultura en todos los equipos olímpicos. Cada uno lució diseños que marcas y diseñadores pensaron especialmente para este evento deportivo. Infobae recopiló detalles de los atuendos elegidos que desfilaron en el Olympic Stadium.El equipo argentino eligió a la marca argentina Giesso. Encargados de su look diseñaron un equipo de saco de lino azul y pantalón blanco de gabardina  El equipo argentino eligió a la marca argentina Giesso. Encargados de su look diseñaron un equipo de saco de lino azul y pantalón blanco de gabardina

El Comité Olímpico Argentino este año volvió a elegir a la marca nacional Giesso para que sea el encargado del diseño de los trajes para los atletas. El modelo presentado para la apertura fue un saco de lino azul con el logo de los Juegos Olímpicos, camisa blanca, corbata celeste para los hombres, una chalina para las mujeres y pantalón de gabardina en color off white para todos los atletas. Otro distintivo de todos los deportistas es que sus zapatillas eran blancas con los cordones color celeste. Un conjunto que sin dudarlo representó al país a la perfección con sus colores patrios.

Infobaese comunicó con la marca y en diálogo con Mariano Rodríguez Giesso, presidente de la compañía, contó cómo fue pensado el diseño para esta oportunidad de Tokio 2020.El boceto del diseño para el equipo argentino de los Juegos Olímpicos por Giesso El boceto del diseño para el equipo argentino de los Juegos Olímpicos por Giesso

El diseño fue pensado basándonos primero en tres conceptos: en primer lugar el debido respeto a lo que significa la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, hay que ir vestido siempre adecuándose a la celebración, al lugar y al tiempo. En segundo lugar, los colores del país. El tipo de uso que se le puede dar al uniforme y que se trata de un evento que es la antesala del deporte. Por último la importancia de la igualdad de género que promueve el movimiento olímpico. Y en tercer lugar, la temperatura y su relación con el tipo de géneros. La formalidad mezclada con la naturalidad. El adecuado costo de los uniformes”, explicó.El boceto de hombres y mujeres para el Comité Olímpico Argentino por Giesso para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 El boceto de hombres y mujeres para el Comité Olímpico Argentino por Giesso para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

En cuanto a los géneros y los colores que se eligieron para esta edición Mariano detalló: “Propusimos un jogger de gabardina de algodón off white, con cintura y puños con elásticos. Una camisa de puro lino blanca. Un saco de lino azul con pequeños detalles de informalidad y color. Una corbata angosta de algodón y una chalina estampada de voile de algodón. Cada prenda tiene su pequeña gracia, que le da identidad a la misma. También les hicimos unos tapabocas”.El look complementario que no se usó pero que todos los atletas tienen de remeras, short y campera bomber  El look complementario que no se usó pero que todos los atletas tienen de remeras, short y campera bomber

Asimismo, cuenta que hay un look que no se usó en la ceremonia, que son unas remeras con cuello blancas, bermudas de lino, medias no-see, y una campera bomber de algodón over washed.

“El proceso fue largo y complejo, habíamos empezado el año pasado y se cortó en la mitad. Luego este año fue muy complejo el sistema de toma de medidas y peor aún los ajustes. Corrimos mucho. Mucho”, completa el relato a Infobae.El género de lino fue el elegido para el saco y las camisas que usaron los deportistas en la ceremonia de apertura de los JJ.OO. El género de lino fue el elegido para el saco y las camisas que usaron los deportistas en la ceremonia de apertura de los JJ.OO.

En cuanto a las otras delegaciones, las casas de lujo Ralph Lauren y Giorgio Armani fueron las encargadas de vestir a los equipos oficiales de Estados Unidos e Italia, respectivamente con prendas confeccionadas exclusivamente para los JJ.OO.

En el caso de Estados Unidos, que viste Ralph Lauren, la firma presentó una colección de uniformes y ropa casual para la ceremonia de clausura que luce el equipo olímpico y paralímpico. Esas prendas fueron fabricadas en Estados Unidos y tienen un fuerte compromiso con la sostenibilidad.Ya están a la venta toda la ropa que lucen los deportistas estadounidenses en los locales de Ralph Lauren y en el shop online Ya están a la venta toda la ropa que lucen los deportistas estadounidenses en los locales de Ralph Lauren y en el shop online

“Después de un año marcado por el aislamiento y la lucha, los Juegos son un verdadero testimonio de la resistencia del espíritu humano y el poder universal del deporte para energizar y unir al mundo”, dijo David Lauren, director de innovación y marca y vicepresidente de la Junta.

Y agregó: “Al reunirnos para celebrar y competir, también debemos asumir nuestra responsabilidad de proteger el planeta que todos llamamos hogar. Como parte de esto, nos enorgullece continuar invirtiendo y escalando innovaciones de sostenibilidad, vistiendo a los mejores y más brillantes atletas de nuestra nación con ropa atemporal que ha sido creada conscientemente”.Los atletas estadounidenses vestidos por Ralph Lauren en Tokio Los atletas estadounidenses vestidos por Ralph Lauren en Tokio

Las prendas ya se encuentran disponibles en la página web de Ralph Lauren, en las tiendas físicas, en tiendas departamentales y también lo están en el sitio web Team USA Shop. Los precios oscilan entre los 98 dólares -un cinturón- y una remera polo por 125 dólares, hasta 195 dólares un pantalón jean y una campera por 495 dólares.

Una de las tecnologías utilizadas por Ralph Lauren fue ECOFAST™ Pure Sustainable Textile Treatment, una solución de pretratamiento de dow que utiliza menos agua, químicos y energía en la producción, y, en comparación con los procesos tradicionales de teñido de textiles, esta tecnología reduce la huella de carbono en un 60%, así es como poco a poco la industria de la moda apoya al movimiento sustentable.El diseño deportivo para el conjunto italiano que diseñó Giorgio Armani El diseño deportivo para el conjunto italiano que diseñó Giorgio Armani

No solo los atletas estadounidenses lucen prendas de diseñador, también lo hacen los italianos. En el caso de Italia, el diseñador que puso sello a las prendas fue Giorgio Armani, quien también lo hará para Pekín 2022.

Es un honor y un privilegio vestir a nuestros equipos olímpicos y paralímpicos en este momento tan particular”, destacó Armani. Los atletas lucirán sombreros que en el interior tendrán impresos versos del Himno nacional, también conocido como “Inno di Mameli” o “Fratelli d’ Italia”.Israel optó por conjunto con rayas para la ceremonia de aperturaIsrael optó por conjunto con rayas para la ceremonia de apertura

La selección de Israel tiene chaquetas de nylon transparentes con enormes bolsillos. Liberia recibió el regalo del diseñador Telfar Clemens, el solicitado liberiano-estadounidense que hace codiciados bolsos y que por primera vez creó uniformes. República Checa con su diseño tradicional de bloques índigo, abanicos a juego y sus sacos a rayas.

Muy al comienzo, la ropa era incluso opcional durante las competencias, según los historiadores. Los deportistas solían competir desnudos en la antigua Grecia. En tiempos más modernos, los uniformes del desfile suelen rendir homenaje al país anfitrión, además de tradiciones, hazañas atléticas y fortalezas patrióticas.La campera de jean de Levi's que forma parte del comité olímpico de Canadá La campera de jean de Levi’s que forma parte del comité olímpico de Canadá

Australia ofrece a los atletas un saco color arena con los nombres de los 320 medallistas olímpicos de oro del país. Para la ceremonia de clausura, los organizadores olímpicos de Canadá se asociaron con Levi’s para producir un saco de “esmoquin canadiense” con estampado de graffiti al estilo de las calles japonesas que irá a juego con pantalones de géneros ligeros y elásticos. Para la apertura eligieron camperas deportivas en color rojo y pantalón blanco. El comité de Canadá usó para la apertura un conjunto deportivo con campera roja y pantalón blanco El comité de Canadá usó para la apertura un conjunto deportivo con campera roja y pantalón blanco

“Tienen que quedarle a todo tipo de cuerpos. Piensa en gimnastas pequeños, levantadores de pesas musculosos y jugadores de baloncesto larguiruchos. Tienen que expresar algo sobre el país, honrar al anfitrión, ser suficientemente serios para la solemnidad de la ocasión pero suficientemente prácticos para ser cómodos durante horas parados en el calor”, dijo Alison Brown, presentadora del podcast para fans olímpicos “Keep the Flame Alive”.

Los uniformes de Japón se remontan a los que usó la delegación japonesa en la ceremonia de apertura de los últimos juegos olímpicos realizados en Tokio en 1964. En ese entonces llevaban chaquetas rojas y pantalones blancos. Este año los colores se invirtieron.

Por su parte, el Comité Olímpico Mexicano abrió una votación nacional para elegir el estilo para la ceremonia con tres diseños creados por High Life. El diseño ganador rinde homenaje a Oaxaca en una solapa con colores brillantes. El saco incluye una solapa floral con bordados tradicionales.Los sacos de los deportistas mexicanos, 150, se confeccionaron para que cada uno sea diferente y únicoLos sacos de los deportistas mexicanos, 150, se confeccionaron para que cada uno sea diferente y único

Los bordados fueron realizados por artesanos oaxaqueños, lo que hace que cada solapa para los 150 sacos que se confeccionaron sea diferente y única, dijo Jeannette Haber, directora de marketing de High Life. Los artesanos, dijeron que: “estaban muy contentos de ser parte del proyecto y que sus diseños y su trabajo puedan tener esta exposición a nivel mundial”.Simone Biles, la gimnasta estadounidense luciendo la malla competitiva con 3500 cristales de Swarovski Simone Biles, la gimnasta estadounidense luciendo la malla competitiva con 3500 cristales de Swarovski

Por último uno de los diseños que más impactó en las pistas de Tokio fue el del equipo de gimnasia artística de USA. Simone Biles, Jordan Chiles, Sunisa Lee y Grace McCallum vistieron mallas negras, doradas y color lavanda con detalles en tornasol hechas a medida diseñadas por GK Elite con incrustaciones de unos 3500 cristales Swarovski.El equipo de gimnasia artística de USA con sus trajes confeccionados con incrustaciones de Swarovski El equipo de gimnasia artística de USA con sus trajes confeccionados con incrustaciones de Swarovski

La directora de diseño de GK Elite, Kelly McKeown, reveló que se necesitan dos años y mucha investigación para crear el uniforme del equipo. “Es algo que no quieres apresurar. Si quieres usar una nueva técnica y quieres experimentar, entonces tienes que probarla, tienes que lavarla, tienes que asegurarte de que no fallará en la pista de competición”, dijo. dijo en ese momento, señalando que el guardarropa de cada gimnasta durante la duración de los Juegos puede costar hasta $12000 dólares.

Emprendedoras afroargentinas desarrollaron una marca de ropa para “descolonizar” la vestimenta

Fuente: El Ciudadano Web ~ Analía Vargas y Florencia Arce, madre e hija, hacen frente a la pandemia con un proyecto autogestivo de indumentaria que recupera el oficio ancestral heredado de su raíz matriarcal africana que hoy, reinventado, les permite confeccionar prendas originales con talles reales

Madre e hija afroargentinas hacen frente a la pandemia del coronavirus desde Rosario con un proyecto autogestivo de indumentaria que recupera el oficio ancestral heredado de su raíz matriarcal africana que hoy, reinventado, les permite confeccionar prendas originales, con talles “reales” e inspiradas en la cultura y el paisaje local para “descolonizar” la vestimenta.

Analía Vargas, de 59 años, y su hija Florencia Arce, de 29, tras quedarse sin trabajo estable en plena pandemia decidieron crear la marca de ropa “Impermanente” (@impermenente.ros).

Un proyecto acorde al objetivo de combatir el racismo con perspectiva de género, que se impulsa en el Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente que se celebra cada 25 de julio en coincidencia con el aniversario de la clausura del Primer Encuentro de Mujeres Negras de América Latina y El Caribe.

Con sus propios diseños originales, madre e hija producen y venden a baja escala, adaptándolos a cada persona como una forma de romper con el consumo masivo.

“Lo pensamos como una respuesta a la industria y también como una forma de revalorizar el diseño de Rosario, que es muy bueno y no necesita basar sus producciones en lo que viene de afuera”, coincidieron ambas.

Su búsqueda en diseño pretende “descolonizar la vestimenta. Las marcas se rigen por Europa y reproducen sus diseños, su moda y su cultura vistiéndonos a todos iguales”, explicaron.

“Tenemos que ser conscientes de que no todo está afuera, acá adentro tenemos grandes creadores, no tenemos que ir a copiar modas a otro país porque cada ciudad y país tiene una realidad”, dijo Analía.

“Estamos vistiendo a nuestros chicos con una moda traída de afuera con la que perdemos la esencia local”, sostuvo.

Desde un pequeño taller de la zona sudoeste de la ciudad, Florencia contó: “Nuestro diseño se basa y se nutre de lo local. La primera colección nació de mi militancia en contra de la quema de los humedales del Delta del Paraná. En las manifestaciones nos expresamos con el candombe, y del fuego de las islas y el fuego para calentar los cueros de los tambores, del río y del verde del humedal, salieron las primeras prendas”.

El nombre Impermanente “representa la incertidumbre del día a día nuestro, de la resistencia que encaramos con la costura que nos obliga a mutar constantemente y a reinventarnos”, señaló.

La necesidad de Florencia de emprender un proyecto independiente junto a su madre nació durante un viaje por Brasil y Uruguay en el cual la joven subsistió vendiendo prendas y se reencontró con raíces africanas, sumado a su incorporación a un candombe uruguayo.

“Mi amor por Bahía, Brasil, y mi relación con la música y el baile del candombe uruguayos me hizo investigar más mis raíces familiares y comencé a autopercibirme afroargentina”, relató.

Impermanente también significó para ella el volver a pensar en la costura como forma de sustento económico, luego de permanecer mucho tiempo alejada de las telas por un hecho de racismo que vivió a sus 20 años. “Estaba sobre una manta en una feria informal vendiendo ropa hecha por mi con retazos de tela cuando una mujer, dueña de una marca de ropa importante, para la que cosía mi mamá me comenzó a acusar de robar sus telas y diseños”, recordó.

“Ahí me alejé completamente de la costura. Fue un acto de discriminación que me marcó pero me sirvió para saber lo que quiero con Impermanente”, enfatizó.

Al usar retazos por entonces “ya estaba haciendo una reutilización y al confrontar con una marca que daña al planeta y viste a todos iguales con copias de Europa, estaba naciendo una identidad propia”, afirmó.

En ese sentido, Analía aseveró que “se ve discriminación en la industria y en la sociedad por ser mujer y por ser afrodescendiente. Somos las negras. La costurera es la negra”.

En su mano derecha, la que guía las telas bajo la aguja de la máquina de coser, la mujer exhibe un tatuaje reciente de trazo grueso en color negro. “Es una de las primeras cruces afro para reivindicar mis raíces”, contó.

Analía es diseñadora y modelista industrial. Aprendió el oficio de su madre, al igual que todas las mujeres de la familia. “Tenemos el legado ancestral matriarcal en la memoria”, analizó.

En su manifiesto, el proyecto Impermanente resalta: “Vestir es político y un derecho”.

En esa línea, las emprendedoras coincidieron en que “contemplar todos los cuerpos y empezar el camino hacia una perchero sin género es una forma de valorizar a las personas y reafirmar su autoestima”.
Difundir el consumo consciente

“En un futuro cuando estemos más plantadas en el mercado nuestra idea es trabajar con telas orgánicas y con el cáñamo, con productores responsables y tinturas naturales hechas con plantas y raíces para producir telas para no dañar el medioambiente”, detalló la diseñadora.

En esa línea, su madre resaltó que “la industria textil es la que más afecta al medioambiente con sus tinturas químicas, el desperdicio constante, el plástico del poliester, las grandes huellas de carbono y los agroquímicos que se utilizan en la producción del algodón”.

Otro aspecto que aborda el proyecto es la aspiración a una vestimenta sin género.

“En algún momento todas nos vamos a vestir como queramos. Recientemente nuestro país entró en vigencia el DNI no binarie, sabemos que viene eso y queremos colaborar en esa causa”, dijo Florencia.

Compartió que “como afroargentinas sufrimos todos los días el sexismo. Las dos sufrimos acoso callejero y más cuando tenés otros rasgos físicos”.

“Tal vez por eso hacemos una exhibición del cuerpo a través de la danza mostrando la prenda y las personas que se visten con Impermanente también se muestran sensuales o danzando con la prenda. Es una forma de luchar contra las imposiciones sexistas y racistas”, consideró.

“Tratamos de que cada una se empodere vistiéndose como quiere y lo muestre como le guste”, finalizó la emprendedora.

Haches-S: la marca argentina que hace diseños únicos con técnicas artesanales

Fuente: Aire de Santa Fe ~HACHES-S es un nuevo proyecto textil y de indumentaria que nació en Buenos Aires, Argentina durante el 2020. El objetivo del proyecto es desarrollar productos a través del diseño ético y consciente y por medio de su propuesta invitar a reflexionar sobre la moda como espacio de concientización, el consumo responsable, el aprovechamiento del desperdicio y las técnicas y oficios de producción artesanal.

La marca argentina que hace diseños únicos con técnicas artesanales.
La marca argentina que hace diseños únicos con técnicas artesanales.

Haches-s fue creado por Elizabeth Muriel y Sarah Sturgeon, jóvenes diseñadoras egresadas de la Universidad de Palermo, con el propósito de aportar a formas de consumo más sustentables, más cercanas al slow fashion o moda lenta. Buscan minimizar el impacto ambiental en la industria de la moda, el sobreconsumo, y poder de alguna forma mostrar que existe una alternativa en cuanto a las prendas que uno puede usar, originales, de edición limitada y que además sean producidas en un marco comercial justo.

Producción artesanal y sustentable

HACHES-S crea colecciones cápsula de edición limitada, y piezas a pedido junto con artesanos locales, de esta forma cada pieza es personal y única. La marca se caracteriza por introducir procesos artesanales en su propuesta, teñido con tintes naturales, piezas a medida hechas en fieltro, y detalles como botones y accesorios en joyería de alpaca.

El objetivo de las diseñadoras es desarrollar productos a través del diseño ético y consciente.
El objetivo de las diseñadoras es desarrollar productos a través del diseño ético y consciente.

La base de su propuesta es elegir materiales nobles de origen natural, como algodón, lino, seda y lanas, que logran pigmentar a través de tintes naturales, de origen vegetal. Para el desarrollo de los tintes utilizan desperdicios que recolectan gracias a amigos, familiares, comercios y productores locales, como cascara de cebollas, piel y carozos de palta, cascaras de nuez pecán y porotos negros. Este proceso permite utilizar materia prima que era desperdicio y de esta forma crear colores únicos.

Diseños únicos y atemporales

El proceso de teñido es sumamente artesanal, consta de varias etapas, desde la preparación del textil, la cocción de los materiales para la extracción del tinte y el proceso de teñido en sí, son muchas horas que se invierten para lograr estos textiles coloreados, además estos procesos dan como resultado que cada textil sea realmente único.

Buscan minimizar el impacto ambiental en la industria de la moda, el sobreconsumo y mostrar que existe una alternativa al fast-fashion.
Buscan minimizar el impacto ambiental en la industria de la moda, el sobreconsumo y mostrar que existe una alternativa al fast-fashion.

En cuanto al diseño, se caracterizan por realizar colecciones atemporales, prendas donde se destaca el estilo minimalista de la marca y que no responden a tendencias.

Haches-S realiza una producción chica y controlada, esto les permite no tener excedentes de stock y a la vez, al realizar prendas a pedido, poder adaptar el producto a cada persona. El enfoque consciente del proyecto, no es solo en referencia a los materiales, sino también, en relación a la cadena productiva. Buscan que sea saludable, que todos los trabajadores y artesanos que participan en la creación de los productos de HACHES-S sean reconocidos, y, que la producción se de en un marco de comercio justo.

La moda de París. Tras un año y medio de pasarelas “confinadas”, la alta costura volvió a levantarse

Fuente: La Nación ~ Después del shock inicial, los confinamientos y una serie de temporadas distintas, con desfiles grabados y lookbooks colgados en la web, la alta costura volvió a brillar en París. A causa del coronavirus, las maisons tuvieron que esperar un año y medio para mostrar sus colecciones en vivo (la última semana del haute couture con desfiles presenciales fue en enero de 2020), pero el delay valió la pena. Las grandes firmas lograron sacarnos del sopor pandémico y nos invitaron a soñar con la nueva normalidad.

La pasarela de Christian Dior. María Grazia Chiuri puso en valor la dimensión artesanal de la alta costura y la cadena invisible de personas que hacen posible este fabuloso arte. Inspirada por las largas camintas que nos salvaron durante el lockdown, la italiana hizo foco en el día y presentó una serie de tapados y capas de tweed (izquierda), que contrastaban, de manera equilibrada, con los vestidos, fluidos y livianos (derecha).
La pasarela de Christian Dior. María Grazia Chiuri puso en valor la dimensión artesanal de la alta costura y la cadena invisible de personas que hacen posible este fabuloso arte. Inspirada por las largas camintas que nos salvaron durante el lockdown, la italiana hizo foco en el día y presentó una serie de tapados y capas de tweed (izquierda), que contrastaban, de manera equilibrada, con los vestidos, fluidos y livianos (derecha).Getty Images – Getty Images Europe
Izquierda: Sofía Sánchez de Betak había hablado de sus pocas ganas de volver a los trotes de fashion week, pero se ve que su cariño por la directora creativa de Dior pudo más. Centro: la también argentina Sofía Achával de Montagu ocupó un lugar en primera fila con Chufy. Derecha: Jennifer Lawrence voló a París para ver el show y deslumbró con un vestido New Look, la tipología con la que Dior torció el rumbo de la moda tras la Segunda Guerra.
Izquierda: Sofía Sánchez de Betak había hablado de sus pocas ganas de volver a los trotes de fashion week, pero se ve que su cariño por la directora creativa de Dior pudo más. Centro: la también argentina Sofía Achával de Montagu ocupó un lugar en primera fila con Chufy. Derecha: Jennifer Lawrence voló a París para ver el show y deslumbró con un vestido New Look, la tipología con la que Dior torció el rumbo de la moda tras la Segunda Guerra.Getty Images – Getty Images Europe
Izquierda: una de las pocas que logró el título de “supermodelo” en los 90, Ámber Valletta asistió a una comida de Louis Vuitton vestida por la etiqueta. Centro: la firma presentó una nueva colección de perfumes, Les Extraits Collection, durante fashion week. Sophie Turner asistió con su marido, Joe Jones. Derecha: Katy Perry y Orlando Bloom también estuvieron invitados.
Izquierda: una de las pocas que logró el título de “supermodelo” en los 90, Ámber Valletta asistió a una comida de Louis Vuitton vestida por la etiqueta. Centro: la firma presentó una nueva colección de perfumes, Les Extraits Collection, durante fashion week. Sophie Turner asistió con su marido, Joe Jones. Derecha: Katy Perry y Orlando Bloom también estuvieron invitados.Getty Images – Getty Images Europe

La vuelta fue híbrida. Algunas casas, como Christian Dior, Chanel y Balenciaga apostaron al show clásico, con un público reducido, barbijos y distancia social, y otros, como el siempre romántico Giambattista Valli, o la vanguardista Schiaparelli avanzaron con sus presentaciones de manera virtual. Más allá de la modalidad del show, al repasar las colecciones otoño 2021, queda claro que los directores creativos volvieron a los archivos de las firmas que lideran en busca de inspiración y le dieron forma a propuestas exquisitas y clásicas.

Elie Saab estuvo entre quienes prefirieron revelar sus diseños de manera digital. Titulada “Brotes de esperanza”, la colección del libanés fue una oda a los comienzos. Flores exquisitas, pétalos y ramas "pintaron” un paisaje impresionista sobre sus clásicos trajes de gala, soñados para una futuro pospandémico de grandes ocasiones, brindis y renacimiento.
Elie Saab estuvo entre quienes prefirieron revelar sus diseños de manera digital. Titulada “Brotes de esperanza”, la colección del libanés fue una oda a los comienzos. Flores exquisitas, pétalos y ramas “pintaron” un paisaje impresionista sobre sus clásicos trajes de gala, soñados para una futuro pospandémico de grandes ocasiones, brindis y renacimiento. RABEE YOUNES – Gentileza Elie Saab
Izquierda: el italiano Giambattista Valli eligió el Espace Niemeyer, en París, para presentar su colección de manera virtual. Centro: al mando de la casa que fundó Elsa Schiaparelli en 1927, Daniel Roseberry se preguntó qué iba a pasar si combinaba un poco de Manet con Lacroix y algo de los 80 con un pizca de “matador” y el resultado fue una colección de otro planeta. Derecha: a sus 23 años, la argentinísima Cynthia Arrébola tuvo el privilegio de abrir el show de Giorgio Armani.
Izquierda: el italiano Giambattista Valli eligió el Espace Niemeyer, en París, para presentar su colección de manera virtual. Centro: al mando de la casa que fundó Elsa Schiaparelli en 1927, Daniel Roseberry se preguntó qué iba a pasar si combinaba un poco de Manet con Lacroix y algo de los 80 con un pizca de “matador” y el resultado fue una colección de otro planeta. Derecha: a sus 23 años, la argentinísima Cynthia Arrébola tuvo el privilegio de abrir el show de Giorgio Armani.Cortesía de Giambattista Valli,

Hubo dos excepciones. Demna Gvasalia, el diseñador georgiano a cargo de Balenciaga desde 2015, y Daniel Roseberry, el norteamericano apuntado en Schiaparelli en 2019, trascendieron el homenaje e impactaron con colecciones de avanzada. Ambas propuestas estuvieron alineadas, en simultáneo, al ADN de las casas que representan y a un futuro pos pandémico de goce y juego.

El desfile de Zuhair Murad fue a cielo abierto. Un año atrás, el creador libanés perdió su histórico atelier (y todo su archivo) en la megaexplosión que devastó Beirut. Trabajar en una nueva propuesta couture le dio alegría y fuerzas. “Mis clientas quieren volver a disfrutar de la vida, salir y verse fenomenales”, contó, tras presentar una colección lujosa y opulenta.
El desfile de Zuhair Murad fue a cielo abierto. Un año atrás, el creador libanés perdió su histórico atelier (y todo su archivo) en la megaexplosión que devastó Beirut. Trabajar en una nueva propuesta couture le dio alegría y fuerzas. “Mis clientas quieren volver a disfrutar de la vida, salir y verse fenomenales”, contó, tras presentar una colección lujosa y opulenta.Getty Images – Getty Images Europe
A cargo de la maison que fundó Cristóbal Balenciaga desde 2015, el georgiano Demna Gvasalia presentó la primera colección couture de la firma en más de 50 años. Lo hizo en silencio, como lo hacía el genial couturier, quien prefería que no haya música durante sus desfiles para que el público prestara atención a la línea, el corte y la presencia de su ropa.
A cargo de la maison que fundó Cristóbal Balenciaga desde 2015, el georgiano Demna Gvasalia presentó la primera colección couture de la firma en más de 50 años. Lo hizo en silencio, como lo hacía el genial couturier, quien prefería que no haya música durante sus desfiles para que el público prestara atención a la línea, el corte y la presencia de su ropa.Gentileza Balenciaga
El cierre de Chanel. Virginie Viard eligió las escalinatas del Palais Galliera para presentar la propuesta couture que ideó para la casa que lidera desde la muerte de Lagerfeld. La diseñadora confió en el trabajo de las mejores casas de bordados de París y de los artesanos de Lemarié (son especialistas en plumas y flores) para crear una colección de espíritu impresionista y clásica, inspirada en los hits de la maison.
El cierre de Chanel. Virginie Viard eligió las escalinatas del Palais Galliera para presentar la propuesta couture que ideó para la casa que lidera desde la muerte de Lagerfeld. La diseñadora confió en el trabajo de las mejores casas de bordados de París y de los artesanos de Lemarié (son especialistas en plumas y flores) para crear una colección de espíritu impresionista y clásica, inspirada en los hits de la maison.Getty Images – Getty Images Europe
Izquierda: Alexandra de Hannover voló a la capital francesa para ver algunos shows. Centro, izquierda: la actriz francesa Carole Bouquet estuvo entre las invitadas a la presentación de Chanel. Es suegra de Charlotte, la hermana mayor de la princesa Alexandra. Centro, derecha: una “veterana” en los catwalks de París, la argentina Mica Argañaraz participó del desfile de Chanel. Derecha: en la era Viard, los tailleurs de tweed se llevan oversized, con falsos mohawks y guillerminas.
Izquierda: Alexandra de Hannover voló a la capital francesa para ver algunos shows. Centro, izquierda: la actriz francesa Carole Bouquet estuvo entre las invitadas a la presentación de Chanel. Es suegra de Charlotte, la hermana mayor de la princesa Alexandra. Centro, derecha: una “veterana” en los catwalks de París, la argentina Mica Argañaraz participó del desfile de Chanel. Derecha: en la era Viard, los tailleurs de tweed se llevan oversized, con falsos mohawks y guillerminas.

Estudió en Comodoro, se lanzó al mundo de la moda a los 38 años y hoy diseña para las principales pasarelas del mundo

Fuente: ADN SUR @marcelasaezaltamoda ~ La primera vez que Marcela Saez (48) participó de la Madrid Bridal Week, un evento de alta moda nupcial que se realiza en la capital de España, donde se hacen presentes los principales diseñadores del mundo, Comodoro estaba detonado. 

Los efectos de la inundación se hacían notar con toneladas de barro desparramados por diferentes partes de la ciudad y el panorama era desolador, con casas destruidas y mucho por reconstruir. No era un buen momento para brillar. Sin embargo, frente a sus ojos apareció la oportunidad de su vida: presentar su trabajo en una pasarela internacional, frente a los ojos de grandes diseñadores que siempre admiró. Marcela no dudó; fue con su valija y los sueños a cuestas, y brilló. 

El próximo 9 de septiembre, Sáez otra vez ella tendrá la oportunidad de presentarse en este megaevento. Esta vez, por la pandemia, será en forma online. Sin embargo, esto es lo de menos para ella.

“Es algo increíble, voy a estar de nuevo”, dice a ADNSUR. “El año pasado no se hizo el evento por la pandemia, y esta vez se hace en forma virtual, online, así que estoy contenta”, admite en una entrevista que se realizó en el atelier que tiene sobre la avenida Polonia. 

Marcela no puede olvidar la primera vez que fue, por lo que significó, pero también el contexto es que como dice pasó de una ciudad inundada a estar al lado de quienes admiraba, tal como recuerda. “Estábamos saliendo de la inundación. Comodoro estaba devastado y cuando se habilitaron los vuelos yo me fui con mis dos maletas: quería conocer París, quería conocer Cibeles, y fue cómo vivir un sueño porque me iba de una ciudad devastada a una pasarela internacional. Fue una experiencia enorme, de aprendizaje, sobre todo, porque estás con profesionales que son muy buenos, generosos y eso genera un compromiso con la profesión”, dice con orgullo y humildad.  

UNA PASIÓN HEREDADA

La historia de Marcela es rica por donde se la mire. Tenía 38 años cuando se lanzó al mundo de la moda, un lugar donde siempre había estado, pero nunca había visto con ojos de profesional.

Es que desde chica, en Trevelin, un pueblo de la cordillera de Chubut, vivió de cerca lo que es la costura. Allí comenzó ese juego de niña que luego continuó en Rawson, la capital provincial, y Trelew, donde también vivió un tiempo. Incluso fue en esta última ciudad donde inició sus estudios universitarios, cuando la carrera de Comunicación Social daba sus primeros pasos.

En la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNSPSJB), Marcela comenzó a estudiar la tecnicatura, pero luego decidió venir a Comodoro. Era la década del 80, y no veía en la costura “una carrera posible acá en el sur”. 

“En esa época el diseño de indumentaria era viajar, estudiar en Buenos Aires y era muy limitado quién podía hacerlo”, admite sin tapujos. “Si estaba el oficio de modista de muchos años, así que lo más cercano a lo que era edición, revistas, venía por el lado de comunicación, que era lo que estaba al alcance, así que opte por comunicación social y la independencia en la que tenés que trabajar para vivir el día, porque cuando me vine fue con esa condición”, recuerda a la distancia. 

En su época de estudiante Marcela fue niñera, censista del INDEC y radio operadora.
En total cursó tres años, sin embargo, terminó dejando la carrera, cuando se dio cuenta que no era lo suyo. Así, decidió continuar trabajando, primero en la vieja Casa Tía y luego en una empresa de Telefonía celular. 

Fue recién cuando tuvo a su tercer hijo en que se dio cuenta que cada vez era más difícil trabajar en relación de dependencia, entonces decidió emprender, y uniendo hilos terminó volviendo a aquella pasión que tuvo desde chica.

“Sentí que tenía que emprender y esto me había gustado siempre. Mi mamá era modista, y yo creo que a los 8 años ya cosía a máquina; hacía ropa para las muñecas, era como natural todo, era estar al lado de mamá y tejer a telar, a crochet, con aguja. Ella era una mujer empoderada y me crie con todas esas actividades que hoy todavía mis familiares que están en la cordillera lo sostienen”. 

Es que Marcela asegura que la actividad la acompañó toda la vida. Entre sus recuerdos, aparece la imagen de sus amigas de adolescencia y esas tardes en que cosía tops para que ellas vistan. También aquellas previas de boliche en que terminaba de diseñarle el look que las acompañaba durante la noche, y por supuesto, aquella vez que con solo 17 años le pagaron por su primer vestido de 15. 

Sin embargo, como contó anteriormente nunca vio en la moda una salida profesional, hasta que comenzó a unir hilos, se dio cuenta que en Comodoro había gente, como Marcelo Arbe, que también hacía alta moda, y fue en busca de su camino. 

“Era mi destino y no lo sabía, pero implicaba todo el compromiso de poder estudiar y de estar en los atelier. En 2008 empecé a estudiar, empecé a prepararme. La parte del oficio ya la tenía, pero tenía que entender que era la profesión. Yo quería un lugar donde la clienta se sienta la protagonista”, dice.

En 2011 finalmente decidió dar ese paso que le faltaba y tener su propio local habilitado y listo para recibir a sus clientes.

Por ese entonces, Marcela ya trabajaba en su casa con adolescentes que llegaban recomendadas buscando un vestido de egreso o de 15, y decidió meterse de lleno en la actividad, buscando materiales, proveedores y todo el conocimiento que se necesita para emprender.

A la distancia recuerda que en marzo ya tenía la habilitación del local, pero no se animaba a levantar la persiana, hasta que el 16 de julio de 2011, en el cumpleaños de su hija mayor, sus amigas la animaron a que empiece.  Así comenzó a explotar su propio negocio, sin saber que iba a crecer tanto.

ANIMARTE A MOSTRARSE

Por ese entonces, Facebook, estaba en crecimiento y muchos comercios se animaban a dar sus primeros pasos en las redes, también Marcela, sin imaginar que ahí iba a la oportunidad de su vida. 

“Me acuerdo que mis primeras clientas fueron del barrio: Una nena de 14 años y otra de 17. Yo ya tenía algunos diseños propios y empecé a hacer fotos. Tenía una amiga que sacaba fotos en el jardín. Le dije que tenía ganas de hacer algo y sin darnos cuenta empezamos a hacer producciones. Era mucho disfrute porque era mi amiga, mis clientas y yo sintiéndome diseñadora. Tenía 50 seguidores, y ahí empezó a crecer y una de esas fotos vio la productora de Nubis. Me llegó el mensaje por Facebook y no le creí, me emocioné, pero le conteste recién un par de días después, pensé que era mentira”, confiesa.

En su primera producción eligió a la modelo Ingrid Grudke para hacer su diseño, sería la primera experiencia de muchas, junto a modelos de la talla de Nicole Neumman y Natalie Webber.

De ahí en más fue todo crecimiento para Marcela, que en las últimas ediciones de Nubi pidió hacer las producciones en la Patagonia. Así, con producción local, mostró el Bosque Petrificado, Rada Tilly y Puerto Madryn. 

Precisamente una de esas producciones fue lo que la llevó por primera vez a España.

A la distancia, al ser consultada por la razón que la llevó a crecer tanto en la moda, Marcela asegura que fue su búsqueda constante. “En mi caso fue ir aprendiendo y entender que me la tenía que jugar por el diseño de autor, dejar esa impronta de diseñar sureño, de empezar a mostrar lo que era el sur, de empezar a llevar esa creatividad que se va perdiendo porque muchas veces no tenemos lugares de trabajo”.

“Cada oportunidad que he tenido ha sido una búsqueda. La verdad es que yo quería trabajar simplemente y la profesión me ha dado tantas vivencias felices. Me ha sorprendido siempre, pero todo lo vivo como un sueño. Lo bueno que no me tuve que ir a ningún lado, desde Comodoro pude generar esa convocatoria. Muchas veces es difícil estando en Comodoro trascender más allá de la provincia, incluso a nivel nacional, pero yo tuve esas posibilidades con mucha responsabilidad, porque aunque no le pude dedicar el tiempo que he querido, el tiempo que le he dedicado es súper dedicado, apasionado, así que ha rendido”, dice con orgullo.

Marcela sabe que esta exposición es otra nueva gran oportunidad para seguir creciendo. Como será online, toda la producción se realizará en la ciudad, junto a Ideas Gráficas, Laura Salvidia, Eliana. Pero lejos de quedarse con eso, ella quiere por más y enseñar a otros lo que sabe sobre esta actividad de mucha soledad, muchas horas, y mucha dedicación”.

“Espero lograrlo y si no, sé que lo estoy intentando”, cerró, esta diseñadora que desde Comodoro pudo llegar a las principales pasarelas del mundo.

1971-2021: 50 Años Cámara Textil Mar del Plata

Funte: El Marplatense ~ La industria textil es una de las actividades económicas más importantes en el mundo entero. Brinda trabajo a grandes sectores de cada población y sus productos se comercializan de manera regular, constante y efectiva. Estuvimos conversando con Juan Pablo Maisonnave y Marisol Meijomil, Presidente y Vice respectivamente de la Cámara Textil de Mar del Plata. Donde tuvimos la oportunidad de entrevistar a su vicepresidente, Marisol Meijomil, empresaria.

Euge -50 años de la Cámara Textil de Mar del Plata, una cámara que comenzó con valores y objetivos bien claros que eran la concreción de una industria textil más desarrollada. ¿Qué balance pueden hacer hoy, pensando en este medio siglo que lleva la cámara vigente?

Marisol- Hoy, cincuenta años después seguimos trabajando por nuestra industria tratando de honrar aquellos valores y objetivos, lo que no ha sido fácil, pero seguimos sorteando los avatares que se nos presentan día a día .Continuamos apostando a la capacitación, al diseño y a la innovación, incorporando nuevas tecnologías, materiales sustentables y procesos más productivos y amigables con el medio ambiente. Contamos entre nuestros socios con varias empresas en las que trabajan las segundas y terceras generaciones de aquel grupo de socios fundadores. Esta es una industria que presenta muchas dificultades y en la que hay que dedicarle esfuerzo y trabajo, y sobre todo corazón.

Euge- ¿Qué políticas implementaron durante este año y medio tan difícil para contribuir al sostenimiento de las fuentes de trabajo del sector?

Marisol- Sin duda han sido unos tiempos difíciles, pero intentamos buscar alternativas para nuestros asociados. Primero trabajamos para crear los protocolos sanitarios para volver a trabajar y nos reunimos con las distintas autoridades nacionales, provinciales y municipales para que nuestra industria sea esencial y podamos acceder a los distintos planes de apoyo al empleo.

También hemos gestionado para el cambio de fase y para poder reabrir nuestros comercios y la atención dentro de los locales. Con resultados positivos.

Participamos de distintas mesas sectoriales junto autoridades nacionales, provinciales y sindicatos para que la industria siempre sea tenida en cuenta en las distintas medidas económicas que se toman y se valore su importancia. En la que logramos recientemente que se nos incluya en el Programa Preservar el Trabajo (PPT), lanzado por la Provincia de Buenos Aires. Y a través de una gestión con el Banco Provincia contar con una línea crediticia para el sector.

Euge- Se trabaja en forma mancomunada con el municipio, otras cámaras, organizaciones?

Marisol- Si, nuestra Cámara siempre está abierta al trabajo mancomunado. Hemos firmado acuerdos de colaboración mutua con muchas cámaras y participamos en varias instituciones. Con el Municipio mantenemos una buena relación de apoyo mutuo. Cuando el año pasado, se necesitaron en nuestra ciudad elementos sanitarios como barbijos y kits sanitarios, muchos de nuestros socios abrieron sus fábricas para fabricarlos desinteresadamente. Y al momento de hacer los protocolos para nuestra industria recibimos asesoramiento y apoyo por parte de la Secretaría de Producción. Y así seguimos trabajando en todo momento.

Y también mantenemos mucha conexión con el sector académico, nos gusta mucho trabajar con las facultades y los institutos de carreras afines porque nos necesitamos mutuamente. Hemos firmado un acuerdo con UNMDP para dar cursos de programación digital en nuestra escuela. Porque intentamos mantener vivo el lema de la “Escuela de capacitación textil” : “Sin Capacitación no hay industria”.

Euge – Qué es “Tejiendo contra el frio”?

Marisol- Tejiendo contra el frío es una campaña que hemos empezado a realizar hace 6 años, con el objeto de recolectar abrigos para niños y adultos de nuestra comunidad. En un principio, fue una forma de que nuestros socios pudieran compartir su trabajo, el tejido de punto, con nuestra comunidad, a través de acción de Responsabilidad social empresaria, pero en la medida que han ido pasando los años, otras instituciones y personas en general nos pedían participar. Tal es así, que hoy ya forma parte del calendario local, al que todos esperan para participar con su abrigo.

Este año contamos con el apoyo de la Municipalidad de General Pueyrredón, a través de la Secretaría de Producción, a cargo de Fernando Muro, quien nos ha brindado la Oficina Municipal de Empleo para recepcionar las donaciones de la comunidad. Y articulamos con dos Ongs para realizar la clasificación y la distribución de las donaciones. Una de ellas es la asociación civil Adelante y la otra es Rotary Club del Mar, que hace tres años que colabora y apoya esta campaña.

Todo lo recolectado a través de esta campaña será repartido entre la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de General Pueyrredón y Rotary Club del Mar, ya que ellos pueden ayudarnos a identificar los lugares donde más se necesita.

Gabriel Lage, el diseñador de Juliana Awada y Fabiola Yáñez. “La moda no tiene grieta”

Fuente: La Nación ~ Con más de treinta años de trayectoria, el universo de Gabriel Lage se consolida al unir la exploración que hace a partir de la silueta y los materiales, con el saber hacer artesanal que heredó de su abuelo y su padre, ambos formados en sastrería. Y al mismo tiempo que –tras la crisis que trajo el Covid 19– repiensa la marca con una propuesta enfocada en el prêt-à-couture, también resetea cómo será su nuevo modo de vida. “Entendí que quería tener un jardín, mudarme a un lugar más pequeño y relajado”, reflexiona.

Reconocido por vestir a Carolina “Pampita” Ardohain, Mariana Fabbiani y Carla Peterson, entre otras personalidades locales, Lage se destaca por haber sido el diseñador elegido en reiteradas oportunidades por Juliana Awada, y en la última visita presidencial a Europa también hizo lo propio con la vestimenta de la primera dama, Fabiola Yáñez. Además de su atelier en Buenos Aires, insiste en expandir el mercado con la participación en un showroom de prensa en Madrid, que no solo representa la antesala para la apertura de una boutique sino que es el sitio donde comenzó a posicionarse como firma. Sus diseños ya fueron llevados por Belén Cuesta, Pilar Rubio, y Natalia Verbeke, entre otras celebridades.

–Hace poco fuiste protagonista de una fake news, cuando dijeron que te ibas de la Argentina para instalarte en España.

–Sí, y nunca aprendí que esas cosas no me duelan. Me afectó muchísimo porque me enteré por varias clientas cuando llegué a casa y me puse a mirar los mensajes de WhatsApp. Me sonó raro que me preguntaran cómo me iba sin avisar. Incluso una clienta me contó que su hija lloraba porque pensó que no iba a tener su vestido de 15. Me dio vergüenza que alguien pensara que me podía ir de esa manera. Entonces intenté comunicarlo en mi Instagram personal, subí una storie para contar que era mentira. Pero no entendí qué fue lo que pasó.

–Las noticias falsas muchas veces, para que sean creíbles, tienen algo de verdad, por ejemplo, vos tenés un vínculo con ese país y eso quizá generó la duda…

–Lo que pasó es que conocí gente de Galicia, y nos invitaron a visitar La Coruña. Lo comenté en una nota en una revista, pero nunca dije que me iba. Estoy hace treinta años y no me voy a ir a los 56 a probar suerte. Es más, nuestra idea es exportar de Argentina a España o importar desde allá, porque es muy complicada la exportación de moda desde acá.

–A un año y medio del inicio de la pandemia, ¿cómo te rearmaste?

–Desde marzo a octubre nos sostuvimos con lo que teníamos, pero en octubre nos preguntamos hasta qué punto podíamos gastar lo que habíamos guardado, que tampoco era mucho. Acá nadie se hace millonario con el diseño. En el medio, tuvimos la suerte de que tenemos clientas que nos siguen desde hace muchos años, entonces algunas pidieron un diseño prêt-à-couture, un intermedio, un vestido midi, más de cóctel. Antes no teníamos tiempo para hacer, por ejemplo, un abrigo en telar. Ahora volvimos a hacerlo y vamos a intentar que se quede, porque es algo que da mucho placer.

–¿Cuándo empezó a reactivarse?

–En marzo comenzó a moverse un poco, pero de repente se paró de una manera absoluta. Teníamos casamientos para mayo y los adelantaron, los hicieron en marzo. Entonces se trabajó a destajo para poder terminar los vestidos. Eso nos puso en un ritmo como el previo a la pandemia, aunque duró poco tiempo. Después hay continuamente altibajos, semanas que llama mucha gente y otras que no. Algunas para el 2022 o 2023, eso es bueno, porque significa que tienen ganas de sentirse bien. Quieren empezar a vivir una fiesta. Siempre digo que, como nos pasó después del 2001, a las personas las van a tener que echar de una fiesta. Cuando se pueda disfrutar realmente, van a ser interminables, aunque también va cambiar el sistema de celebraciones.

–¿Cómo pensás que va a ser?

–Creo que la gente empezó a disfrutar de fiestas pequeñas, dándole todavía más a los invitados. A lo mejor invierten menos, pero un porcentaje más de lo que se invierte para menos gente. Vamos a volver a las de hace veintipico de años, de no más de doscientas personas, donde se ve el lujo, pero el lujo entendido para disfrutar.

–Hace poco, Fabiola Yáñez vistió por primera vez tu ropa, ¿cómo fue la convocatoria?

–Me habían llamado en enero del año pasado, pero estaba en Madrid y teníamos el atelier cerrado. Esta vez, Fabiola usó cuatro piezas nuestras. Fue para una agenda de Europa en pandemia, y al principio había cenas que después pasaron a ser cócteles, más temprano. Eso, por ejemplo, pasó en Francia. Queríamos que se luciera en un acto oficial, que estuviera espléndida pero dentro de lo lógico, que no estuviera vestida de noche.

–A Juliana Awada la vestiste en muchas ocasiones y ahora lo haces con Fabiola. ¿Sos el diseñador que achica la grieta?

–La moda no tiene grieta. Siempre va al lado de la política, el tema es que no se mezcle. ¿Por qué? Porque viste a las primeras damas, ministros, ministras, en todos los países. Lo que se ponía Michelle Obama se agotaba, y lo que se ponía la mujer de (Donald) Trump se agotaba también. Y no tenían que ver una con la otra.

–Sí, de hecho en los Estados Unidos hubo diseñadores que se negaron a vestir a Melania Trump.

–Para mí pasa por la educación y el respeto; es una primera dama, con eso basta. Va más allá de si estás de acuerdo, si votaste o no al esposo, merece respeto y somos una marca argentina que tiene que mostrarse en el mundo. No hay nadie mejor para hacerlo que una primera dama. De la única manera que me negaría es con alguien que no fue elegido democráticamente.

–En la política hay algo que se llama alternancia, y en tu caso la acompañás vistiendo a las dos. ¿En qué se traduce? ¿Te llaman clientas después?

–Todavía me pasa con gente que viene por un vestido de Juliana, que le fascina el trabajo o le encanta el color. Y con Fabiola hubo clientas que la vieron con algo que habitualmente no hacemos. Me llamaron para decirme que no sabían que hacíamos sastrería. Hacemos todo, pero durante años no lo hicimos porque nos lleva mucho tiempo. Corrimos mucho para vestirla, pero llegamos muy felices. Lo vivimos bien. Ella es una mujer divina, no tengo nada que criticar, al contrario, fue muy llevadero. Usó zapatos hechos en la Argentina, en una fábrica con la que trabajamos, los clutch los hicimos nosotros y también llevó prendas de otros diseñadores lo cual estuvo muy bueno. En todo momento me dijo que quería algo hecho íntegramente acá.

jóvenes emprendedoras, una nueva generación en la moda

Fuente: Perfil ~ ¿Se hereda la vocación o el simple hecho de atravesar la infancia inmersos en el mundo de nuestros padres, vuelve inevitable continuar su camino? Tres jóvenes emprendedoras, formadas desde su nacimiento en el mundo de la moda; hoy dan sus primeros pasos en ese universo, con proyectos que tienen a la indumentaria como protagonista. Se trata de Fiona Bonomi (21), Lola Terra (22) y Marina Fernández (28).

Fiona, hija de Cynthia Kern y Federico Bonomi, creadores de Kosiuko; se animó a diseñar una cápsula para la firma familiar a los 17 años, luego de que su madre le propusiera hacerse fotos para estampar remeras. Al principio le pareció medio incómodo, pero con los días se dio cuenta de que “si le ponía onda y dejaba de lado la vergüenza, podía hacer algo lindo. Lo que más me gustó fue editar las fotos. Elegir cuáles iban bien juntas y agregar alguna frase que expresara con simpatía el sentido de la imagen. Fue muy placentero y creo que hablo por todo el equipo cuando digo que estoy muy contenta con el resultado final”.

Fiona Bonomi

Lola Terra, hija de Analía Maiorana, ex modelo y diseñadora de trajes de baño; desarrollaba su plan en silencio, mientras estudiaba Relaciones Públicas e Institucionales en la UCES (Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales). Fue en plena pandemia que se decidió a llevar su idea a la realidad y empezó a diseñar remeras con mensajes inspirados en pensamientos positivos. Una de las características distintivas de su proyecto estaba centrada en los talles. “Odio los estereotipos, por eso cambié el uso de los talles small, medium y large tradicionales, por amor, energía, libertad y pasión”.

Lola Terra

Marina Fernández, hija del diseñador Benito Fernández, cuenta que hasta bien entrada la adolescencia pensaba estudiar medicina forense, entusiasmada por las series policiales, pero que cuando llegó el momento de decidirse, se dio cuenta de que su camino tenía más que ver con el arte. Entonces, eligió la carrera de Diseño. Al poco tiempo se animó a crear moda para niños bajo la atenta mirada de su padre. Ya va por la tercera colección, con resultados tan alentadores que está a punto de independizarse y crear su propia etiqueta. “Empecé haciendo estampas para la marca de mi papá. Fue él quien me dijo que los dibujos eran muy infantiles para el público al que iban dirigidos. Entonces, pensé: ¿quiero cambiar mi forma de dibujar o diseñar para chicos? La respuesta fue inmediata”.

Una educación estética 

Vinculadas al mundo de la moda desde muy chicas, conocen el proceso que va desde las ideas hasta la realización. “Una emprendedora tiene que estar en todas las etapas de su proyecto”, afirma Lola, señalando también la importancia de la campaña publicitaria, que tiene que captar la esencia de la marca. En su caso, la define como “moda para todos”. “Soy muy exigente y perfeccionista, estoy en cada detalle. Así nació el nombre de mi marca: DE-TALLE. Un detalle hace la diferencia, te completa, te define”. Son cosas que fue aprendiendo desde chica, cuando su mamá comenzó a diseñar trajes de baño. “Iba al local y me quedaba horas mirando todo, jugaba con las telas y vestía a mis muñecas”.

Remera

Algo parecido le sucedió a Marina. “Mientras esperaba a que mi papá terminara de trabajar, jugaba a diseñar con retazos de tela, alfileres y un maniquí”. Hoy se involucra en todo el proceso, que incluye hablar con los talleres, las pruebas de moldería y vigilar los tiempos de entrega. Y como bien aprendió en su familia, sabe que el mundo del diseño es muy amplio y productivo. “De hecho, hacemos carpetas para Estrada, zapatillas para Topper -cuenta-. Me encantan los colores, las formas. Crear desde una colección hasta un objeto, no hay límite”.

Fiona Bonomi asume que “la moda me vuelve loca. Todo lo que es producción me genera un placer muy grande. No puedo ir a una producción de fotos que no sea mía, porque necesito opinar, decir esto sí, esto no. Me superan las ganas de ser parte. Y no me sale hacer cosas que no me gustan, realmente no puedo”. Mientras tanto, sueña con completar su formación en el exterior.

Creación propia 

Marina Fernández siente que está en el rumbo correcto cuando ve a niños vestidos con su marca. Esto la estimula a seguir avanzando. A pesar de levantarse muy temprano, su momento más creativo es cuando llega a casa después de un día de trabajo. Sin apuros y muy tranquila se sienta frente a la computadora y comienza a pensar. “Estoy agradecida de poder trabajar con mi papá, tenemos muy buena química. Amo hacer lo que me gusta”. Ya está proyectando independizarse y crear su propia empresa. Lola ve su futuro vinculado con la comunicación, con las relaciones públicas, con la moda y la organización de eventos y disfruta el éxito logrado, teniendo presente que sin esfuerzo las cosas no se consiguen. “En esta primera etapa de De-talle, disfrute de los procesos y aprendí un montón. Todo lo hice con mucha alegría y siempre me propuse a mí misma hacer el camino con placer”.

Analía Maiorana

Para Fiona, que no deja de soñar con ser la próxima Tomb Raider, no hay ninguna duda de que la actuación, el diseño y la creatividad forman parte de su felicidad y para ella “la felicidad está en lo efímero. Si nos aferramos a un momento feliz, no lo estamos disfrutando. Yo soy más feliz cuando dejo que el momento dure lo que tiene que durar”.

Moda y reciclaje: aprovechan silobolsas para hacer accesorios

Fuente: Clarin ~ Asociar campo y moda. O mejor dicho, tomar las silobolsas donde se almacenan los granos como materia prima para crear ecomochilas, carteras, riñoneras y accesorios reciclados.

Esta fue la idea que marcó un diferencial en la carrera de Cinthia Fehling, diseñadora gráfica que había experimentado previamente con materiales como caucho de neumáticos, banners publicitarios, velas náuticas, bolsas de malta, bolsas arpilleras y cinturones de seguridad, entre otros textiles en desuso, para realizar toda clase de diseños.

Silobag®, el equipo que lidera, es una marca de triple impacto que forma parte del ecosistema LEAF Social, la empresa donde comenzó, en 2018, su relación con el reciclado. “En realidad, en Alemania, donde tuve la oportunidad de vivir, descubrí la dimensión real de esta palabra”, aclara Cinthia, quien estudió en la Universidad de Belgrano.

A los 33, se desempeña como directora creativa de la firma que promueve el cuidado del medioambiente y la producción “100% nacional”, además de dar trabajo a personas vulnerables, marginadas y con capacidades diferentes. Por su innovación acaba de ganar dos premios que otorga FECOBA, en las categorías Creatividad y Diseño e Impacto Social.

Si estuvieran alineadas las silobolsas que se desperdician anualmente, podríamos formar una fila de 12.000 kilómetros.

Cinthia Fehling, diseñadora
Cinthia Fehling y una mochila confeccionada a partir de una silobolsa.

Cinthia Fehling y una mochila confeccionada a partir de una silobolsa.

Innovar y reciclar

– ¿Cómo surgió la idea de reciclar silobolsas? ¿Tenés campo?

-No, nada de eso. Veía las silobolsas y nada más. Pero el material me inspiró porque tengo un suegro agrónomo. Él siempre alertó sobre el estado de las silobolsas que quedan en desuso en todo el por país… Hablamos de una tricapa de polietileno con protección UV que demora más de 1000 años en degradarse, nada menos.Si estuvieran alineadas las que se desperdician anualmente, podríamos formar una fila de 12.000 kilómetros, el equivalente a la distancia que existe entre Buenos Aires y Berlín. Para recuperarlas, mi suegro me pasó contactos de productores y gente del agro. Así logré que me donaran el descarte, además de contactar al principal fabricante.

– ¿Qué tiene este material de particular?

-La silobolsa es un plástico de un solo uso que por su resistencia y durabilidad puede ser reutilizado. Es tres veces más resistente que el del sachet de leche y cuenta con propiedades térmicas para poder cuidar al grano que almacena. Al ser blanco de un lado y negro del otro, permite escalar fácilmente la producción, hacer varios productos iguales y personalizarlos con logos, por ejemplo.

Triple impacto. Con sus diseños participaron en desfiles de AMSOAR, la asociación de moda sustentable argentina.

Triple impacto. Con sus diseños participaron en desfiles de AMSOAR, la asociación de moda sustentable argentina.

– ¿Cómo resultaron los primeros diseños?

En 2018, recolectamos la primera silobolsa en desuso en un campo de Ramallo. Hicimos dos prototipos, una ecobolsa y una ecomochila, a los que sometimos a pruebas de calidad, de impresión y de procesos de producción. A principios de 2019, cuando ya teníamos el producto testeado y los prototipos finales en mano, nos reunimos con IpesaSilo, el mayor productor de silobolsa internacional, que maneja el 70% del mercado mundial.Le propusimos recolectar el material, utilizar sus puntos de venta como centros de acopio y concientizar a los trabajadores agropecuarios para generar oportunidades laborales regionales y capacitarlos en talleres locales

– Una propuesta integral. Apostaron fuerte.

-Sí… Pensá que las silobolsas se abren todas juntas en meses específicos. La primera que nos entregaron estaba aplastada, toda sucia. Entonces elaboramos una serie de consejos para que la conservaran luego de abrirla.  Hicimos un PDF con instrucciones para poder recuperar el material, en las mejores condiciones posibles: pedimos que la corten en fracciones de dos o tres metros, en lugar de pegar tijeretazos por todas partes.
Luego, que la enrollen. Así nos llega el material como nuevo. Los productores colaboran. Y la empresa también. Nos aseguramos la materia prima con una alianza por un mínimo de 3 años renovables con los clientes de IpesaSilo para reciclar su material en exclusividad. Brindamos una solución “llave en mano” para sus desperdicios. Inclusive nos regalaron rollos fallados que no podían vender.

– ¿Cuánto rinde una silobolsa?

-Los rollos son de 60 metros por 4 metros de diámetro. Con este plástico, realizamos cinco ecocarteras y 17 modelos de productos, hasta camisolines para médicos que donamos al hospital de San Isidro. Facturamos unos $800.000 por mes.

– ¿Y cuánto reciclan?

 -En los primeros 3 meses reciclamos 1.260 m2 de silobolsa, y capacitamos costureras y talleres para trabajar con estos ecoproductos. En 6 meses, logramos reciclar 2.940 m2. Hoy llevamos más 8.172 m2 de silobolsa reciclados. Pudimos darle una segunda oportunidad a este plástico de un solo uso.También reciclamos cinturones de seguridad de vehículos para los tirantes de nuestras ecomochilas. De esta manera, resultan tres veces más resistentes que otros productos de similar calidad. Como es impermeable y personalizable, el plástico se puede intervenir con marcadores indelebles, algo que le encanta a los más chicos.

– ¿Con qué otros materiales trabajan?

-Con los que se pueda. Es una barbaridad el material que se desecha luego de un evento, por ejemplo. Banderas, banners, que se pueden recuperar. Antes iba como una cartonera a pedir el descarte. Llegué a hacerlo en mi colegio, en Lomas de San Isidro. Tenían banderas promocionando la Inscripción 2018. Como exalumna, pedí que no las tiraran, que me las dieran. Las lavás y sirven. Es plástico. Se limpia y se puede utilizar como materia prima para carteras, mochilas y toda clase de accesorios.

Es un material muy consistente. Requiere maquinaria de marroquinería. Además, si quiero vender productos reciclados, tienen que ser lindos.

Cinthia Fehling, diseñadora
“Fuimos los primeros en trabajar con silobolsas. Logramos inspirar y motivar a otros”, dice Fehling.

“Fuimos los primeros en trabajar con silobolsas. Logramos inspirar y motivar a otros”, dice Fehling.

– ¿Rinden tanto como las silobolsas?

 -No. A diferencia de las silobolsas, que son lisas, ahí hay que descartar logos, ver cómo se recortan las palabras, cuidar la estética. Si quiero vender productos reciclados, tienen que ser lindos. El banner tiene mucho descarte.Se emplea el reverso. Con la silobolsa, en cambio, la recuperación es casi completa, si el material se retira en buen estado. En un año, con silobolsas, reciclamos más que en los tres años anteriores con todos los otros materiales juntos.

– ¿Y qué tienen en cuenta a la hora de diseñar?

 -Primero hacemos un relevamiento de lo que se usa en el mercado. Se usa la riñonera, fantástico. Hacemos varios modelos. Preparamos los prototipos, la moldería, y capacitamos en el taller. Esto no lo puede hacer una modista con una máquina de coser común. Es un material muy consistente. Requiere maquinaria de marroquinería.Trabajamos en equipo con Fundación IDEL, la ONG Comprometidas y con Justicia Restaurativa e Innovar Sustentabilidad, entidades que integran a jóvenes con capacidades diferentes, mujeres en situación de vulnerabilidad y personas que fueron liberadas luego de haber cumplido su condena, respectivamente. Promovemos la inclusión social.

– ¿Y cómo es su público?

 -Nos siguen los ambientalistas, los que están preocupados por el cuidado de la naturaleza y buscan comprar en establecimientos con estándares de protección ambiental. Nuestra venta es principalmente mayorista, pero no descuidamos al consumidor común. A través de las redes sociales buscamos generar conciencia. Queremos “plantar una semilla”, transformar el consumo básico en un acto solidario y generar impacto a gran escala.Somos una empresa con fines de lucro, pero que usa ese lucro como medio para un fin social. También nos acercamos a las empresas a pedir sus materias primas. Los invitamos a reciclar lo que hacen y descartan, a crear productos para sus regalos empresariales. “No comprés para regalar. Regala lo que tenés y generá impacto.” Hoy es tendencia hablar de empresas con propósito.

La riñonera es uno de los modelos más vendidos.

La riñonera es uno de los modelos más vendidos.

– ¿Cuál sería el tuyo?

-Lo que más me gusta es que hago lo que amo y colaboro en proyectos sociales que luchan por un mundo mejor. Me anima saber que ayudo a mejorar la calidad de vida de las personas. Nuestro modelo de economía circular permite reinventar al material una y otra vez, sensibiliza sobre el reciclado y la importancia del cuidado del medioambiente mientras transforma desperdicios en objetos útiles.

– Muchas marcas reciclan. ¿En qué se diferencian?

-Fuimos los primeros en trabajar con silobolsas. Con nuestra empresa logramos inspirar y motivar a otros. Cuando alguien te copia, es porque estás haciendo las cosas bien. Eso me alegra. Significa que cada vez somos más reciclando, transformando basura en ecoproductos y preservando así al planeta.Esto forma parte de nuestro ADN, no es una estrategia de marketing temporal. Hacer las cosas bien de raíz es un nicho nuevo.

– ¿Y qué le dirías a los que odian el plástico?

-Que el plástico no es el problema, sino la cultura del “usar y tirar”, de lo descartable. El plástico es un material muy duradero, económico de producir. Su fabricación consume un 40% menos de energía que la fabricación de papel. Se puede reciclar una y otra vez y tiene una resistencia, impermeabilidad, flexibilidad y durabilidad que supera ampliamente a la de otros materiales. Si bien los biodegradables toman fuerza –y son una muy buena opción para reemplazarlo– hay que encontrar una solución para el plástico que ya está en el mercado. En el caso de la silobolsa, su producción aumentó en los últimos años.Y va a crecer porque brinda una gran solución para la industria del agro. Entonces, hay que trabajar para recuperar ese plástico, generar la logística inversa para poder reciclar y transformarlo, y darle una segunda oportunidad, una segunda vida.

“La moda es un reflejo de la sociedad”: ropa sin género, la tendencia emergente en Tucumán

Fuente: El Tucumano ~ En charla con el programa Meta! que se emite por la señal de streaming de El Tucumano, los organizadores del concurso para diseñadores de indumentaria sin género, que se llevará a cabo por primera vez en nuestra provincia, explicaron los requisitos para participar y comentaron como viene creciendo este movimiento que propone un novedoso tipo de vestimenta que cada día tiene más adeptos.

Convocan al primer concurso de diseño de indumentaria sin género exclusivo para tucumanos que se organiza el dispositivo Ingenio cultural del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia.
Esta mañana, en charla con el programa Meta! que se emite por la señal de streaming de El Tucumano, el coordinador de Ingenio Cultural, Gustavo Callejas, explicó: “Ingenio Cultural es un dispositivo que busca el acceso a los bienes culturales menos convencionales, busca acompañar a las tendencias que tienen que ver con las minorías”, arrancó diciendo. 
“Este es un proyecto en el que se viene trabajando hace bastante. Es una iniciativa del Ingenio Cultural, junto con la Secretaría de Estado de las Mujeres, Género y Diversidad, del Ministerio de Desarrollo Social. Es la primera vez que hace en un Tucumán un concurso de este tipo”, agregó. 
“La gente va  a mandar al formulario de la página del ingenio cultural sus bocetos con sus datos y de ahí el jurado va a determinar los 10 mejores y ahí cada uno va a recibir $12.000 para que puedan producir sus prendas en unos 20 días y también van a recibir una campaña, con entrevista, para que den a conocer sus modelos. Finalmente, esos 10 modelos elegidos y expuestos en campaña serán votados por el público: el más votado recibirá $80.000 y el segundo $40.000”, reveló. 
A su vez, el diseñador independiente que forma parte del jurado comentó como viene creciendo el diseño de indumentaria sin género: “Es un gran movimientos que viene mutando muchísimo. Es algo que empezó hace bastante, que va mutando de acuerdo a la realidad de la sociedad. Las modas cambiaron muchísimo durante el 2020, no solo en lo estético, sino también en la forma de producir”. 
“Todo va a evolucionando, así como en los años 60 salió la minifalda y fue un escándalo, en este momento que estamos viviendo, la ropa sin género será un paso más, un eslabón muy importante. La moda es un reflejo de lo que está pasando como sociedad. Todo tiene un mensaje detrás y siempre es importante poder ver más allá. La moda siempre fue vista como algo superficial, pero tiene mucho mensaje, mucho trabajo, mucha visión, mucha lucha y mucha revolución”, resaltó Berbof.  
Para cerrar, Callejas dijo: “La idea es que incorporemos, y reflexionemos a las nuevas tendencias y nuevos derechos adquiridos sobre género la indumentaria. Necesitamos reflejar estos cambios en la producción de los diseños y buscamos que sus trabajos sean conocidos”.