Muchas marcas famosas dejan de comprar algodón proveniente del trabajo forzado en China

Fuente: TN ~ Desde H&M a Lacoste, todos escuchan los reclamos de las ONGs que defienden a los trabajadores chinos explotados.

La industria textil, acusada de utilizar algodón procedente de trabajos forzados de los uigures (un grupo étnico que vive en las regiones del noroeste de la República Popular China) se ha visto obligada a revisar sus cadenas de suministro, un desafío dada la cantidad de subcontratistas, pero una necesidad por las exigencias de los consumidores. El 20% del algodón que se utiliza en el mundo se cultiva en China, sobre todo en la provincia de Xinjiang habitada por los uigures, una minoría musulmana reprimida y explotada por Pekín, según los defensores de los derechos humanos.

El gobierno chino, sin embargo, rechaza las acusaciones de represión y explotación. “Durante la temporada de la cosecha, los trabajadores llegan en tren de otras provincias. Y en Xinjiang también hay trabajadores rurales de todos los grupos étnicos que recolectan algodón porque quieren, porque en un mes pueden ganar más de 10.000 yuanes (1.270 euros, 1.530 dólares). Ahora, la recolección está muy mecanizada por lo que no necesitamos muchos recolectores”, afirmó la semana pasada un portavoz oficial de esta provincia, negando las acusaciones.

Pero la ONG Proyecto para los Derechos Humanos de los Uigures (UHRP), con sede en Washington, sostiene que “las cadenas de aprovisionamiento de la mayoría de las principales marcas de ropa están manchadas con los trabajos forzados de los uigures”. Y pide a la industria textil que deje de aprovisionarse en Xinjiang, porque aunque “los grandes grupos dicen que no toleran los trabajos forzados en sus proveedores, no dan una explicación creíble de cómo cumplen esta condición haciendo negocios en una región donde los trabajos forzados están extendidos”.

El Reino Unido y Canadá han decidido prohibir las importaciones de mercancías sospechosas de proceder de trabajos forzados. En diciembre, Estados Unidos tomó medidas restrictivas contra la importación de algodón de Xinjiang. En 2020 se sucedieron los informes de ONGs y grupos de reflexión que denunciaban la explotación de los uigures en campos, talleres y fábricas que suministran materias primas o productos acabados.

La ONG Australian Strategic Policy Institute acusó en marzo a Gap, Nike, Adidas, Calvin Klein, H&M, Zara, Puma, Uniqlo, Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Abercrombie & Fitch, Fila, Victoria’s Secret o Lacoste de haberse aprovisionado “potencialmente directa o indirectamente”, entre 2017 y 2019 en estructuras que utilizan mano de obra uigur procedente de “campos de reeducación”.

Algunas de estas marcas no han reaccionado, otras lo han desmentido y unas cuantas han anunciado cambios en su cadena logística. Al comienzo de enero de 2021, el británico Marks & Spencer, que utiliza 40.000 toneladas de fibras de algodón al año, se comprometió a no usar algodón de Xinjian.

Adidas también afirmó a AFP que en 2019 “dio instrucciones explícitas a sus proveedores para que no se abastecieran en hilo” en esta provincia. En septiembre pasado, H&M anunció el cese de toda relación con un productor de hilo chino denunciado por la ONG australiana y mencionó “una investigación de todas las fábricas de confección con las que trabaja en China”.

Pero el gigante sueco reconoció, en el marco de una comisión parlamentaria en el Reino Unido, que “en vista de la complejidad de las cadenas de suministro, desde el trabajo en la granja con el desgranado (del algodón) y el hilado hasta el tejido y la confección, no existe a día de hoy una solución disponible para una trazabilidad integral del origen del algodón”.

Lo mismo constata Gap, que señala que como “una cantidad significativa de algodón mundial se cultiva y se hila en Xinjiang”, va a buscar la manera de “comprender mejor cómo su cadena de aprovisionamiento global puede verse afectada indirectamente”.

Controlar cada eslabón de la cadena de producción es “una tarea pesada que a veces choca con la dificultad de obtener información fiable en el terreno”, respondió el presidente director ejecutivo de Lacoste, Thierry Guibert, a una pregunta del eurodiputado de izquierda Raphaël Glucksmann, comprometido con la defensa de los derechos de los uigures. La marca del cocodrilo se ha comprometido “a cesar toda actividad con subcontratistas que estarían involucrados en trabajos forzados de los uigures” y ha afirmado a AFP haber realizado “337 auditorías sociales en 2019” para desenmascarar “a eventuales infractores”.

Para una marca “aceptar que no sabe ya es un gran paso. Pero mientras los directores deleguen su responsabilidad en los proveedores, no avanzaremos”, opina Rym Trabelsi, cofundadora de la aplicación independiente Clear Fashion, que toma nota de los compromisos de las empresas.

Capitanich presentó a Guzmán la potencialidad productiva de Santana Textil

Fuente: Chaco día x día ~ Para finalizar la visita del ministro Martín Guzmán, el gobernador Jorge Capitanich guió al funcionario nacional en una recorrida por las instalaciones de la Textil Santana S.A de Puerto Tirol, firma brasileña radicada en Chaco que trabaja en una inversión de 12 millones de dólares para aumentar y diversificar la producción y generar 500 nuevos empleos directos para el período 2021-2022 abasteciendo el 35% del mercado textil argentino.

Se trata de la empresa que abastece al 30% del mercado textil argentino, y que mediante este proceso de expansión puede llegar al 35%; “un emblema de la producción chaqueña”, dijo el ministro de Producción, Industria y Empleo, Sebastián Lifton que también participó de la recorrida.

La inversión implica la compra de dos nuevas máquinas de 600 husos provenientes de Suiza a partir de gestiones del Banco Central, como también la adquisición de una nueva urdidora, una embaladora de rollos, nuevo equipamiento y materiales complementarios para la producción de hilados y tejidos de alta calidad.

Lifton señaló que el compromiso asumido por el Gobierno tenía que ver con hacer compras al exterior de maquinaria específica para el incremento de la producción de hilados, “algo que se ha coordinado y trabajado justamente con el Banco Central, con el equipo del Ministerio de Desarrollo Productivo y el Ministerio de Economía”, dijo, y aseguró: “se fueron cumpliendo las expectativas y los resultados están a la vista”.

En el 2019 la empresa produjo un total de 13.023.000 unidades de hilos (por kilos) y telas (por metro) para su venta, y a partir de este impulso se buscará elaborar más de 24 millones en el periodo 2021/2022. Esto traerá como consecuencia un mayor consumo de materias primas como algodón, poliéster, hilo y denim.

Además, el número de 361 empleos directos se elevará a 500 a partir de su funcionamiento a plena capacidad, habiendo incorporado ya 65 nuevos trabajadores para alcanzar dicha cifra.

Por último, Lifton remarcó que “Guzmán fue un actor fundamental en todo este proceso de acompañamiento”. “Hoy tuvo la oportunidad de conocer la planta y los primeros pasos que se han dado con el equipamiento nuevo que ha llegado, que permitirán el incremento de la participación de la provincia en el mercado nacional y la generación de empleo”, indicó el ministro.

Participaron de la actividad, por la comitiva nacional, la jefa de Gabinete del ministerio de Economía, Melina Mallamace; el secretario de Hacienda, Raúl Rigo; la secretaria de Provincias, Silvina Batakis; el director del Banco Central, Diego Bastourre; el asesor del ministro, Pablo Salinas; y el director de Santana Argentina, Marcelo Castelán. Mientras que los representantes provinciales fueron el ministro de Infraestructura, Planificación y Economía, Santiago Pérez Pons; el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Sager; el presidente de Secheep, Gastón Blanquet; y el intendente de Puerto Tirol, Humberto De Pompert Bangher.

¿Por qué la indumentaria fue el rubro que más aumentó sus precios durante la pandemia?

Fuente: iProfesional ~ El INDEC ublicó su más reciente informe que la inflación acumulada del 2020 en el rubro de prendas de vestir y calzado fue del 60 por ciento

La semana pasada el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicó su más reciente informe en el que se comunicó que la inflación acumulada del 2020 en el rubro de Prendas de vestir y calzado fue del 60 %, convirtiéndose así en los productos con mayor variación de precios en dicho año.

“Este incremento tiene mucho que ver con la pandemia. Para empezar, hay un serio problema de oferta tanto de tejido como de prendas finales porque las tejedurías estuvieron cerradas casi 120 días”, explicó en diálogo con FashionNetwork.com Alicia Hernández, gerenta general de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).

A su vez, Hernández detalló que en un rubro tan antiguo como lo es el textil, muchos de los empleados son mayores de 60 años (quienes están exceptuados de ir al lugar de trabajo en pandemia) lo que se traduce en líneas de producción inactivas y una menor utilización de la capacidad instalada.

¿Por qué la indumentaria fue el rubro que más aumentó?

“El hecho de que los empleados del rubro no estén autorizados a utilizar el transporte público también eleva los costos, sumado a otros factores como la fuerte carga impositiva que hay en el sector”, agregó Hernández.

Según el último informe de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) consultores en base al Indicador de Precios Implícitos (IPI), la fabricación de productos textiles se contrajo en un 20,8 % en el acumulado de los primeros 11 meses de 2020.

¿Por qué la indumentaria fue el rubro que más aumentó?

También impactó en ello la imposibilidad de apertura de los centros comerciales, que permanecieron cerrados durante los meses más duros de la pandemia. En ese aspecto, la gerenta de la CIAI opinó que una vez abiertos “más allá de los protocolos y los cuidados mucha gente aún no quiere ir a comprar a un lugar cerrado.

“El shopping era un espacio más bien de salida, de recreación, donde de paso comprabas y eso ahora no está funcionando. Sus ventas están entre un 35 % y un 40 % por debajo que el año pasado”, comentó.

Desde el lado de la demanda, la caída de ventas se explica en parte por la contracción del salario real y por la ausencia de eventos o salidas sociales, que muchas veces funcionaban como incentivo de compra especialmente en rubros como indumentaria o calzado.

Para contrarrestar la caída de las ventas físicas, muchas marcas apuntaron a la modalidad online. Según Hernández, las ventas por e-commerce en aquellas firmas que ya tenían su estructura montada representan actualmente entre un 10 % y un 15 % de las ventas totales, mientras en la época prepandemia dichos números rondaban el 5 % o 6 por ciento.

Perspectivas de la próxima temporada otoño/invierno

Consultada sobre las perspectivas de la próxima temporada otoño/invierno que pronto estará en las vitrinas del país, Hernández opinó que la misma tendrá un ritmo más lento que otros años.

“Mientras siga la situación de pandemia va a ser difícil. Invierno ya se está fabricando y probablemente se incorpore stock de la temporada pasada, que tuvo ventas bajas. Las colecciones han sido muy cuidadosas, porque la perspectiva de cómo vamos a llegar al invierno es incierta”, finalizó.

Un grupo textil local reactivará el complejo industrial que administraba la brasileña Paquetá

Fuente: BAE ~ Reabren planta que fabricaba zapatillas Adidas en la localidad de Chivilcoy y que había sido cerrado a fines de 2018. Esperan emplear a 600 personas

Desconsolado por la caída del consumo y la apertura de importaciones, el grupo textil brasileño Paquetá dijo basta a fines de 2018, luego de doce años de presencia en el mercado local, en donde realizó una inversión inicial de USD10 milones.

La compañía cerró la planta que tenía en la ciudad de Chivilcoy y dejó en el camino a 600 trabajadores. El complejo llegó a tener 1.200 empleados y a producir mensualmente 55.000 pares de zapatillas de la marca Adidas a principios de 2017.

Sin embargo, en plena pandemia, surgió una buena noticia para los ex trabajadores de la planta, muchos habitantes de Chivilcoy. La empresa de calzado deportivo Bicontinentar Footwear Technologies adquirió los derechos de Perchet Argentina (filial de Paquetá en el país) y se hará cargo del complejo productivo con la idea de iniciar sus operaciones a principios de abril.

La compañía fabrica a façon para grandes marcas. Así la explica en su página corporativa. “Somos una empresa argentina especializada en la fabricación y ensamble de calzado deportivo de alta tecnología. Trabajamos para grandes marcas poniendo a disposición de nuestros clientes equipamientos de última generación, estándares de rigurosidad internacional y la experiencias de nuestro equipo trabajo de amplia trayectoria en el sector industrial de calzado deportivo”.

En declaraciones al diario El 9 de Julio, el responsable de Bicontinentar, Gustavo Fernández, indicó que “nuestro objetivo es comenzar a trabajar con entre 150 y 200 empleados, priorizando a los chivilcoyanos que trabajaron anteriormente en la empresa, con la idea de a fines de 2021 tener 300 o 400, y a finales del 2022 estar en una cifra cercana a los 600 empleados”.

El ejecutivo agregó que “estamos en negociaciones con muchas marcas y trabajando mucho para esta empresa; una tarea que no es fácil porque estuvo mucho tiempo parada, por lo que hay algunas dificultades para poner en marcha este monstruo“.

Puestos de trabajo

Sobre las expectativas que el nuevo proyecto genera en la ciudad, el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, aseguró que “para nosotros esto representa una gran alegría, y les deseamos mucho éxito en este emprendimiento, más aún teniendo en cuenta, las complicadas condiciones que atraviesa el país. Es una de las mejores noticias que tenemos en Chivilcoy en el último tiempo”. Además expresó que: “Aprovecho esta oportunidad para pedirles que se les dé prioridad a los vecinos de Chivilcoy que están desocupados en este momento, fundamentalmente a los ex trabajadores de Paquetá, para ingresar a la empresa”.

Textiles esperan que producción aumente más de 20% este año

Fuente: Ambito ~ Los empresarios ya confirmaron las inversiones más altas de la última década. El Gobierno pone en marcha un plan de estímulo para el sector. Sustitución de importaciones jugará un rol clave.

La crisis de la pandemia se caracterizó por afectar de manera dispar en los distintos sectores. La industria textil tuvo una caída muy abrupta desde marzo, pero luego reconvirtió parte de su producción, se recuperó fuerte y cerró el año con una baja del 15% en las ventas. El panorama para este año, según los empresarios, es de recuperar lo perdido y quedar incluso por encima del año 2019. Influirá el rebote de la economía pero también la menor cantidad de bienes importados.

El sector privado ya anticipa fuertes inversiones, desde la Fundación Protejer señalaron que para este año tienen registrados desembolsos por más de u$s350 millones. La cifra representa el punto más alto en la última década. En esa línea, los empresarios prevén que la capacidad instalada del sector, que terminó estando al 60% de sus posibilidades, alcanzará el 80% en 2021.

“Creemos que la producción va a aumentar más de un 20%”, dijo a Ámbito Luciano Galfione, secretario de la fundación que reúne a las empresas del sector. En este sentido, agregó que “la ausencia de dólares va a potenciar la industria nacional y el consumo local”, aunque remarcó que “dependerá también de que el tipo de cambio acompañe y que la situación sanitaria permita mantener la economía lo más en marcha posible”.

El Gobierno también hace fuerte hincapié en la estrategia de sustitución de importaciones. Consideran que las circunstancias obligan a hacer una administración inteligente del comercio exterior. Un claro ejemplo son las compras de las grandes cadenas de supermercado, que hasta 2019 adquirían un 80% de productos importados y un 20% de nacionales. Según fuentes del sector, esa ecuación se revirtió el último año.

Con este contexto, el Ministerio de Desarrollo Productivo anunció ayer la creación de un régimen de promoción para la industria textil, de confección de indumentaria y del calzado, con el objetivo de crear unos 1.000 puestos de trabajo en Catamarca y La Rioja. Habrá créditos con tasas subsidiadas y aportes no reembolsables.

“Para este año esperamos un crecimiento fuerte, superior al 20%”, coincidió el empresario textil Marco Meloni. Señaló además las ventajas que otorga tener un tipo de cambio competitivo: “No solo genera menor ingreso de productos de otros países sino que esperamos que cuando se abran las fronteras muchos brasileños vengan a comprar, les va a ser muy barato en dólares”.

A pesar de que, según datos del INDEC, la industria ya recuperó el nivel de empleo previo a la pandemia los empresarios esperan mejoras. Referentes del sector privado remarcaron que de acuerdo al aumento trazado en la capacidad instalada y las nuevas inversiones que llegarán, el empleo podría aumentar alrededor de un 15%. “Tenemos una perspectiva muy positiva ya hay un incremento en la actividad”, señaló el empresario textil Mauro González.

Fondos millonarios para el desarrollo de Calzado y Textil en La Rioja y Catamarca

Fuente: BAE ~ El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, también lanzó una muy amplia línea de crédito para empresas instaladas o que planeen radicarse en parques industriales

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció la creación de un régimen de promoción para la industria textil, confección y calzado de La Rioja y Catamarca, en el que se invertirán $520 millones y con el que se busca crear 1.000 nuevos puestos de trabajo en el corto plazo.

Asimismo, Kulfas lanzó una nueva línea de crédito por $2.500 millones a tasa subsidiada, con destino a empresas que estén instaladas o que vayan a instalarse en parques industriales de todo el país, como a los propios parques industriales.

El ministro realizó estos anuncios al participar de la segunda reunión de Gabinete Federal, encabezada por el presidente Alberto Fernández, en Chilecito, en el marco de Capitales Alternas, una propuesta mediante la cual el Gobierno busca garantizar la igualdad en los niveles de prestación de servicios públicos, equipamiento e infraestructura.

Durante el acto, como parte fundamental del futuro régimen de promoción, Kulfas suscribió con los gobernadores Ricardo Quintela, de La Rioja, y Raúl Jalil, de Catamarca, el acta de intención entre el Ministerio de Desarrollo Productivo y las provincias para la creación de un Fondo de Afectación Específica, respaldado por el FONDEP, por $520 millones.

Este fondo permitirá la creación de mil puestos de trabajo, en un plazo de dos años. Este aporte se hará efectivo a través de la entrega de Aportes No Reembolsables (ANRs).

Crédito

Las líneas de crédito tienen una tasa del 17% para inversiones y del 18% para capital de trabajo, con un plazo de hasta 60 meses y con 6 meses de gracia.

Del total, $1.500 millones serán destinados a las empresas que estén instaladas o se vayan a instalar en los parques industriales y $1.000 millones para ampliación de terrenos y aumento de capacidad de los predios industriales.

También se anunció la adjudicación, en el marco del Programa Soluciona, de un ANR por $14,2 millones a Agrogenética Riojana para la adquisición de capital de trabajo, activos fijos e intangibles, en el marco del desarrollo del proyecto de Cannabis Medicinal en la provincia. El objetivo final es implementar una producción nacional a gran escala de cannabis medicinal y sus derivados, capaz de abastecer al mercado nacional e internacional.

Por otro lado, se otorgó un ANR por $13,3 millones a la Cooperativa La Riojana para la incorporación de industria 4.0 a la cadena de valor vitivinícola con el objetivo de avanzar en el desarrollo de un Sistema Integrado Vitivinícola.

Fibra óptica

Durante el evento, Kulfas firmó con su par de Trabajo, Empleo e Industria de La Rioja, Federico Bazán, un acuerdo que consiste en un ANR desembolsado por $60 millones destinados al Parque Industrial de la Ciudad de La Rioja para realizar obras de pavimentación y mejoras de conectividad con fibra óptica.

Además, se acordó un futuro desembolso de $60 millones para el parque industrial de Chilecito y se realizarán capacitaciones para gestores de estos predios en la provincia.

En paralelo, se firmó un convenio para la colaboración en la implementación de programas y políticas públicas que fomenten el desarrollo de la Economía del Conocimiento en la provincia. A través del Programa Argentina Programa se capacitarán a más de 300 personas y se brindará asistencia técnica para la creación del Polo Tecnológico de La Rioja.

Finalmente, el ministro firmó con autoridades locales acuerdos para la creación de un Centro Universitario PyME en la Universidad Nacional de La Rioja y otro en la Universidad de Chilecito, en el marco del Programa de Competitividad de Economías Regionales (PROCER).

La razón por la que la ropa en Argentina cuesta 60% más que el año pasado

Fuente: Cronista ~ La indumentaria fue el rubro que tuvo mayores aumentos según el Índice de precios al consumidor (IPC) publicado por el Indec. ¿Por qué se da esto y qué factores influyen?

El incremento del 4% que registró la inflación en diciembre, el más alto del 2020, alimentó la preocupación social sobre la evolución de la economía y dejó algunos interrogantes por contestar: ¿por qué suben los precios, aún con tarifas congeladas y regulación oficial?

Al analizar el caso de la indumentaria, el rubro que registró mayores alzas en el último relevamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que realizó el Indec, se observa que la categoría ‘Prendas de vestir y calzado’ sufrió un aumento del 60% a nivel nacional. Así, la indumentaria se encuentra 12 puntos porcentuales por encima del siguiente indicador más elevado, Recreación y cultura, con un 48,8%.

Incluso con la caída de la actividad y el cierre de comercios de este rubro debido a la pandemia, la indumentaria casi dobla el promedio de inflación anual. Por ejemplo, un par de jeans “de marca” tiene un valor aproximado de 3.700 pesos y un par de zapatillas vale 6.300 pesos en promedio, ¿Por qué se da esto?

El alza de los precios de los insumos, con valores dolarizados, es un factor pujante para este aumento. Los hilados, las telas y algodones también sufren de escasez: en sólo 6 meses del 2020, el algodón aumentó un 18% en dólares.

Sin embargo, Damián Regalini, directivo de la Fundación Proteger y de la Cámara Argentina de Fabricantes de Medias aclaró que “lo que mide el INDEC poco y nada tiene que ver con la industria” y que “no necesariamente está relacionado a los precios de la industria textil argentina”.

Otro factor se refiere a la medición del IPC: el índice no distingue entre mercadería nacional e importada. Al sufrir esta última un gran aumento, este número se ve reflejado en el valor final, aunque los productos nacionales hayan tenido un resultado menor.

Por otro lado, es importante tener en cuenta el manejo de la industria. La cadena productiva de la indumentaria agrega mucho valor al producto final por factores ajenos a la producción de este, a una prenda retirada en fábrica se la agregan los “Gastos de Desarrollo de Marca”, costos financieros y comerciales (por ejemplo, el alquiler de un local) e impuestos.

El valor agregado que las marcas le aplican a sus productos, especialmente en este año paralizado en el que se busca recuperar el capital perdido, es uno de los factores más influyentes para los altos valores de las prendas. Si se tiene en cuenta que las ventas cayeron durante el año, pero las empresas debieron mantener los costos operativos prácticamente al mismo nivel, esto incide fuertemente en el precio final ya que se busca recomponer el capital.

QUÉ RUBROS SUPERAN EL PROMEDIO DE INFLACIÓN ANUAL DEL 36,1%

Aunque ‘Prendas de vestir y calzado’ se coronó como la categoría ganadora en cuanto a las variaciones anuales del IPC, hubo muchas otras que superaron el promedio del 36,1% de aumento anual. Estas son: Recreación y cultura, con 48%; Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 42,1%; Equipamiento y mantenimiento del hogar, con 37,7% y Restaurantes y hoteles, con un 36,3%.

QUÉ RUBROS SE MANTUVIERON POR DEBAJO DEL PROMEDIO

Por su parte, Bebidas alcohólicas y tabaco (33,1%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (17,6%), Salud (28,7%), Transporte (34,2%), Comunicación (7,6%), Educación (20,1%) y Bienes y servicios varios (26,7%) aumentaron por debajo del promedio de inflación anual.

Muchos de estos valores se deben, sin embargo, al congelamiento de tarifas: el gas, la luz y el transporte no han aumentado en 2020 para mantenerse a la par de la economía.

Prendas de vestir y calzado treparon más del 60% en 2020, según el Indec

Fuente: Página 12 ~ Derrume en el consumo y suba de precios 25 puntos por encima del indice general del Indec. En el interior, incluso, fue peor. Qué dicen la industria y el comercio

Los precios de la indumentaria y el calzado fueron los que más subieron entre todas las divisiones que releva el Indec en el Índice de Precios al Consumidor. Las subas treparon al 60 por ciento durante 2020, contra una inflación del 36,1 por ciento. Los aumentos se sintieron sobre todo en el interior del país: en la zona de Cuyo, prendas de vestir y materiales escaló 69,5 por ciento.

La fuerte suba en los precios se dio en el mismo año en el que se registró un derrumbe en el consumo. “Sigue deprimido por la crisis del coronavirus y sólo es impulsado por los programas Ahora 12”, informaron desde la Cámara Industrial de la Indumentaria (CIAI). Las ventas minoristas cayeron 11,9 por ciento interanual en diciembre, según Came. En los supermercados, la baja fue del 12,6 por ciento interanual, en octubre, según el Indec. En los shoppings, la caída fue del 71,1 por ciento, debido a que estuvieron cerrados gran parte del año.

A mediados de año, desde la CIAI encargaron realizar un informe para explicar los motivos de los aumentos, en un contexto de caída de las ventas y de fuertes descuentos por parte de las marcas. En mayo, prendas de vestir y calzado subió 7,5 por ciento mensual y en junio, 6,6 por ciento. Luego volvió a acelerarse para septiembre, donde trepó 5,8 por ciento, y en octubre, 6,2 por ciento. Además, se comunicaron con Marco Lavagna, director del Indec, y mantuvieron reuniones con los equipos técnicos para entender cómo realizan el muestreo y las estadísticas.

Desde la Cámara Industrial de la Indumentaria (CAIA), y la Federación de la Industria de la Indumentaria (Faiia), consideraron en un informe que la inflación fue “heterogénea” según el segmento de la cadena de valor. En el circuito formal de fabricación y comercialización, hasta octubre los aumentos se habían situado en 46,1 por ciento, mientras que en el circuito informal lo había hecho en un 70 por ciento. También los precios variaron según el origen: los productos nacionales subieron 45 por ciento, contra los importados que lo hicieron en hasta 70 por ciento.

Las mayores subas se dieron en el segmento informal, debido al blanqueo impositivo por la digitalización de los dos grandes circuitos informales, que son Flores y La Salada. En la Avenida Avellaneda por primera vez aceptan billeteras virtuales, con altas comisiones. También influyó el transporte, donde el tradicional “tour de compras” en efectivo fue reemplazado por fletes y transferencias bancarias.

En el caso del segmento formal de grandes tiendas departamentales o deportivas, que se abastecen de ropa importada, aumentaron sus costos por el aumento del dólar, que en 2020 subió por encima que la inflación. En algunos casos, destacaron fuentes del sector, las dificultades para importar y las fuertes expectativas de devaluación implicaron subas, para no “quedar descapitalizados”, en el caso de tener que reponer mercadería con un tipo de cambio más alto. 

Pero, además, la suba del dólar impacta en la producción nacional, debido a que tiene insumos dolarizados, ya sea telas importadas, o por más que sean telas realizadas en el país, con hilado producido en fábricas locales, éste requiere de fibra de algodón o de fibra sintética, que son commodities. El precio del algodón subió 17,4 por ciento en dólares entre abril y octubre del año pasado.

También influyeron otros factores que fueron transversales a cualquier industria. Los protocolos para prevenir el coronavirus incrementaron los costos de las empresas por traslados o licencias. En el caso de la fabricación, la actividad se encuentra concentrada en el AMBA, donde estuvo suspendida hasta agosto. La producción manufacturera de productos textiles cayó 20,8 por ciento interanual (acumulado hasta noviembre), mientras que la producción de prendas de vestir, cuero y calzado lo hizo en un 35,4 por ciento. En contraste, el último dato del Indec de noviembre muestra que la producción de hilados cayó 1,7 por ciento interanual, “lo que puede estar anticipando un freno de la caída de la producción en los próximos meses”, anticipan desde la CIAI.

Empresarios textiles admiten que después de 2018 y 2019, “dos años muy malos”, buscan “recomponer márgenes de rentabilidad”. Según pudo saber este diario, funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo le hicieron conocer sus críticas a esta recomposición “en plena pandemia”. Mientras tanto, las importaciones cayeron 26,2 por ciento en cantidad interanual en noviembre (Indec). En este contexto, el dirigente empresario textil Teddy Karagozian salió a responder críticas en las redes sociales. Se trata del dueño de una de las principales hilanderías del país, un sector concentrado en pocas compañías. “El precio de ropa no es el industrial, es en el comercio”, se defendió en twitter, y agregó que “la industria no es el problema”. 

En noviembre cayeron 28% las importaciones de indumentaria y prevén nuevas bajas

Fuente: Ambito ~ Según la cámara empresarial del sector, la caída responde al impacto del Covid-19 sobre el comercio, a los controles cambiarios y a la crisis de consumo a nivel local. Los países del sudeste asiático registraron la mejor performance de envíos a nuestro país.

En noviembre se importaron 587 toneladas de indumentaria por u$s13,1 millones, lo que implicó una baja de 28,3% en precio y de 26,2% en cantidad con relación al mismo mes de 2019, según datos de la cámara empresarial del sector.

Se continúa pensando que en los próximos meses continúe la tendencia a la baja en las importaciones en términos interanuales, como consecuencia del impacto de la pandemia Covid-19 en el comercio, el aumento de controles cambiarios que inciden en la operatoria de importación y la crisis de consumo en el mercado local”, agregó la Cámara Industrial de la Indumentaria (CIAI).

Detalló luego que en noviembre los precios promedio por kilo importado, registraron una caída anual del 2,8%, con un promedio de u$s22,4/Kg.

De esta manera, en el período enero-noviembre las importaciones de ropa acumularon u$s220 millones y 10.700 toneladas, es decir, -33% en dólares y -28,5% en kilos.

Respecto a los países de origen de la importación, China continuó en el primer lugar con 51,6% de los dólares y el 65,8% del volumen durante los primeros once meses de 2020. Bangladesh mantuvo el segundo lugar con el 6,7% de los kilos; seguido de cerca por Vietnam (el segundo en términos de dólares).

Paralelamente, Perú se afianzó como el principal país de origen sudamericano de las importaciones, con u$s8,1 millones enviados entre enero y noviembre. Brasil, en segundo lugar en divisas, envió a nuestro país indumentaria por u$s5,8 millones para el período.

El único país que ganó como origen de las importaciones en la comparación interanual enero-noviembre fue Camboya, con una suba de 6,8%. “En general, los países del sudeste asiático son los que han registrado la mejor performance de envíos a nuestro país“, concluyó la CIAI.

Respuesta al cuestionamiento del informe nacional de CAME sobre locales cerrados

Fuente: CAME ~ Bajo la absoluta convicción del buen trabajo gremial y técnico que realizamos hace muchos años en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), hemos respondido los cuestionamientos del Gobierno Nacional sobre el comunicado de prensa emitido por nuestra entidad titulado “Hay un promedio de 9 locales comerciales vacíos por cuadra en todo el país”. 

A continuación, transcribimos los conceptos volcados en las cartas enviadas al ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, y al director del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), Daniel Schteingart:

En diciembre pasado, con el único objetivo de mostrar la difícil realidad que atraviesan las pymes, CAME lanzó un relevamiento para medir locales cerrados en el país.

El resultado de ese estudio fue duro: sobre 82.629 comercios relevados en 1500 calles de 39 ciudades, 12.843 estaban vacíos. El mayor problema fueron las galerías comerciales, donde la tasa de desocupación es altísima: el reporte arrojó un promedio de 9 locales cerrados por calle en las 1500 relevadas de las 39 localidades del país.

Estos resultados provocaron fuerte repercusión, como los tuvieron a mitad de año relevamientos similares de reconocidas entidades profesionales o pymes.

Como toda información que brindamos desde CAME, el propósito siempre es contribuir a definir políticas que mejoren la situación de las pymes. Por eso lamentamos que en lugar de utilizar los valiosos datos recolectados recorriendo las calles del país, desde el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) se haya destinado tanto tiempo y recursos a refutarnos, con un informe de 8 carillas, en el que además se cometieron errores importantes. Algunos por falta de comprensión en la lectura de nuestro comunicado, otros por desconocimiento de la dinámica pyme y otros por confusión de conceptos.

Entre los desaciertos que presenta el informe difundido por el CEP XXI, se encuentran:

  • Error 1: se confunde locales cerrados con cierres de empresas. Una pyme puede tener 5 locales y cerrar 3. Por eso CAME desglosa cierres de pymes y cierres de locales.
  • Error 2: se mezclaron cierres de empresas con bajas en la seguridad social o CUIT. Como se dijo en el punto 5 de nuestro comunicado, “no todas esas pymes darán de baja sus CUIT. Se espera que, en los próximos meses si todo se normaliza, de a poco vuelvan a reaparecer un porcentaje de ellos, en la misma u otra actividad”.
  • Error 3: se dice que “CAME da por sentado que el cierre de locales comerciales equivale al fin de la actividad productiva de la firma”. Decimos exactamente lo contrario. A lo que se mencionó arriba, se lo reforzó diciendo “Un fenómeno que se da, aunque por el alcance de este relevamiento no pudo cuantificarse, es que, en las ciudades medianas y chicas, muchos locales y pymes cerraron y pasaron a la informalidad, a vender en sus casas o por redes, aprovechando que sus clientes y la comunidad los conoce y rápidamente identifica su nuevo punto o modalidad de venta”. Nuestro comunicado solo tenía una carilla, pero se omitió la lectura de ese punto y en cambio, se dedicaron 2 párrafos a explicar que no tuvimos en cuenta ese fenómeno.
  • Error 4: el relevamiento de CAME midió “locales comerciales”, como especificó el comunicado, que es diferente a medir solo al “sector comercio”, como hace el CEP XXI. Es sabido que cuando se relevan locales vacíos, es imposible diferenciar si en ese lugar operaba un local de servicios técnicos, de ropa o un gimnasio.
  • Error 5: cuando los técnicos del CEP XXI cuantifican los CUIT, locales y empresas que cierran, omiten la cantidad enorme de locales informales derramados en el país, incluso en las arterias comerciales más importantes. Nuestros relevamientos no pueden diferenciar si ese local cerrado era formal o informal y por eso encuentran diferencias. Nuestra sugerencia es no usar solo la base de AFIP o seguridad social para medir lo que sucede, sino salir a la calle a relevar, preguntar u observar. Eso no pasaría si se controlara la informalidad.
  • Error 6: el informe de producción sostiene que no se aclara si esos locales cerraron antes de la pandemia o después. Claro que incluye a todos. El título del comunicado es preciso: “el 15,6 % de los locales comerciales del país están cerrados” y en el punto 4 lo mismo: “Proyectando los datos del relevamiento a todo el país, se puede estimar un total de 90.700 locales vacíos…”. Más allá de que alguna frase se haya prestado a la confusión, cualquier conocedor de la calle y la dinámica comercial, sabrá que es imposible diferenciar si el cierre es nuevo o viejo. Pero hagamos cuentas: entre 2018 y 2019 cerraron 26.950 empresas. No locales, sino empresas. Pensando intuitivamente, ¿podemos creer que con esta pandemia solo cerraron 4.992 comercios como dice el CEP XXI, siendo que ese rubro fue de los más afectados? Como dijimos antes: a) cierre de empresa no implica baja de CUIT; b) las 41 mil pymes cerradas incluyen a todos los rubros y no solo al comercio, como malinterpreta el CEP XXI.
  • Error 7: en ningún momento CAME habla de despidos, sino de ocupados afectados, entre los que se incluye a los dueños de esas 41 mil empresas que cerraron, que pueden ser 2 o 3, a empleados despedidos, empleados con recortes de sueldos o de horas de trabajo. Muchos ocupados pasaron a la informalidad, como indicó el INDEC en su último informe de empleo.
  • Confirmación de nuestros datos 1: el Colegio Profesional Inmobiliario porteño señaló ya en junio que solo en CABA, el 22 % de los locales habían rescindido el contrato de alquiler.
  • Confirmación de nuestros datos 2: según FECOBA, cámara socia de CAME pero independiente, de un relevamiento entre 45.500 locales en 184 arterias comerciales de CABA, la tasa de cierre subió de 9 % en 2019 a 15 % a fines de 2020. Se relevaron 21 mil locales cerrados.
  • Confirmación de nuestros datos 3: otra de las mayores cámaras de comercio del país también expresó en números al fenómeno. En el primer bimestre de 2020, antes de la llegada del COVID-19, los locales cerrados crecieron 13 % anual, y a fines de junio, ya había 16.000 con cartel “se alquila” en el interior del país (sin CABA). Incluso se alertó que 100.000 locales cerrarían en todo 2020.
  • Confirmación de nuestros datos 4: otro dato intuitivo es que, si entre 2013 y 2015 la tasa promedio de locales vacíos fue 6,8 % como dice el CEP XXI, con la profundidad de esta crisis y el tendal de cierres visto en las calles, la tasa de 15,6 % llega a ser incluso moderada.
  • Falla en las cuentas 1: en el último párrafo de la página 3, el CEP XXI sugiere que es imposible que en 12 días hábiles 33 encuestadores hayan relevado 82.629 comercios, porque serían 2.500 comercios por encuestador. Esa cuenta es errónea. Se calcula por calle. Lo correcto es que en 12 días hábiles cada encuestador caminó en promedio solo 4 calles.

En sus críticas, el informe oficial también desmerece nuestras mediciones de ventas minoristas mostrando el sesgo de negatividad de las pymes cuando informan la evolución de sus ventas. Desde CAME conocemos perfectamente ese efecto y se lo explicamos siempre a quienes nos consultan. El sesgo inverso ocurre cuando el ciclo es positivo.

Consideramos que ese sesgo no debería ser utilizado para desmerecer nuestros datos, sino aprovechados para sacar patrones de comportamientos sobre las pymes. Pero incluso así, hay que ser cuidadosos al comparar: el CEP XXI mide evolución en la “facturación” para todo el universo pyme sobre datos de AFIP, y CAME mide la evolución en las “cantidades vendidas” sobre una muestra de solo 1.100 comercios.

Dedicar tanto tiempo y capital humano a refutar cada línea de nuestros datos y cometiendo más errores de los que pueda tener nuestro informe, no tiene demasiado sentido. Conocemos los puntos débiles de la información que brindamos y vamos mejorando año tras año. Quizás sería valioso que puedan acompañar mensualmente nuestros datos corrigiendo los sesgos, algo posible con una serie de ventas de tanta antigüedad como es la de CAME.

La pandemia nos tomó a todos por sorpresa. No es culpa del Gobierno. Es una pandemia internacional. Nuestros estudios buscan reflejar su impacto en las pymes para que podamos, Gobierno y empresas, trabajar en conjunto y pensar cómo salimos al menor costo posible.

No queremos caer en la misma confusión de escribir 8 páginas para justificar lo que la realidad muestra. Solo pedimos 8 acciones: que nos escuchen, que nos entiendan, que nos atiendan, que nos consulten, que nos participen, que nos ayuden, que nos respeten, y que reconozcan en acciones y no solo en palabras, el valor de las pymes para el desarrollo local. 

Para acceder a la carta enviada a Matías Kulfas, clic aquí.

Para acceder a la carta enviada a Daniel Schteingart, clic aquí.