La industria cayó 26,4% en mayo, pero se recuperó 9% con respecto a abril

Fuente: Ambito ~ La industria volvió a evidenciar una fuerte caída en términos interanuales en mayo: el Índice de Producción Industrial Manufacturero de INDEC se contrajo un 26,4%. A su vez, el indicador evidenció un rebote del 9% con respecto a abril, el mes marcado por la cuarentena más estricta en todo el país. En el acumulado anual, se observó una disminución del 16,3% con respecto al mismo período de 2019.

“De acuerdo a un relevamiento especial realizado por el INDEC a más de 1.700 locales de la industria manufacturera, solamente 38,6% de los locales pudo operar con normalidad en mayo, mientras que 50,3% operó parcialmente y 11,1% de los locales no tuvo actividad productiva”, sostuvo el organismo. “A pesar del importante rebote observado en mayo, el nivel de la actividad industrial aún se sitúa 26% por debajo de febrero, mes anterior al inicio del confinamiento”, sostuvo la consultora LCG.

Los “Alimentos, bebidas y tabaco” fueron los que evidenciaron una merma más leve a comparación de los otros rubros, pero de todas formas profundizaron su baja en relación a abril (había sido del -2%), con una caída del 5,6% interanual. “Para este rubro hay que destacar algunas cosas. Porque es producción, con lo cual una parte de eso también se exporta. Y los mercados de afuera también están golpeados. Hay disrupciones por el lado de la oferta y disrupciones por el lado de la demanda. Diría que uno debería esperar a que la mayoría de los sectores tengan problemas. Lo que pasa que algunos tienen más, porque se compone la caída de la oferta y la caída de la demanda, tanto en las exportaciones como la demanda interna. Y en otras por lo menos el mercado doméstico tiene algo de actividad”, señaló a Ámbito Daniel Artana, economista jefe de la consultora FIEL.

“El avance con respecto a abril era previsible, porque al flexibilizarse la circulación, vimos una mejora en la actividad industrial. Que, a su vez, se fue incrementando en junio con el ingreso a la actividad de varios sectores, con la apertura de comercios”, analizó por su parte Daniel Rosato, titular de Industriales Pymes Argentinos. Con respecto a los datos de junio, Artana señaló que se “debería suponer que a partir de la mejora en la movilidad que hubo, debería ir mejorando un poco”. “Como en julio se fue para atrás en la zona del AMBA con las restricciones, podría perder algo con respecto a mayo y junio, pero estoy especulando”, agregó.

“No todas las industrias están cerradas. Están funcionando los parques industriales, a excepción de los que tuvieron casos de contagio y se encuentran en cuarentena. Por lo que, estimo, en julio no se vería una caída como en abril pese a la vuelta atrás de la cuarentena en el AMBA”, agregó Rosato.

Situación de la Industria de la Moda

Fuente: FECOBA ~ Desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA) compartimos información relevante sobre la situación de la industria de la moda en el marco de la pandemia Coronavirus y el escenario tanto estructural como coyuntural de la economía.

Los datos fueron presentados por la Federación Argentina de la Industria de la Indumentaria y Afines (FAIIA) y la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) durante una charla abierta realizada el pasado 6 de julio.

El consumo de indumentaria bajó un 30% (aproximadamente) durante la pandemia, resultado de la caída del poder adquisitivo, el aumento de la desocupación, la incertidumbre de los consumidores, entre otro factores.

Para 2021 las proyecciones arrojan una variación de entre 10% y 15%. Factores como la anulación del turismo de compras, redefinición de las cadenas globales de valor, fin del dólar barato, sustitución de gastos y consumo postergado por aislamiento incidirían favorablemente para evitar una mayor caída de las ventas en relación con 2019.

Para acceder al informe completo, clic aquí

Informe Importaciones Prendas de Vestir: Enero – Mayo 2020

Capítulos 61 y 62 del Nomenclador Común del Mercosur

Período considerado: ENERO – MAYO 2020

Fuente: CIAI ~ Las importaciones de prendas de vestir registradas en mayo de 2020 cayeron un -22% en dólares y -11% en kilogramos en relación al mismo mes de 2019. Así, alcanzaron los USD CIF 18,3 millones y los 994 mil kilogramos (ver Cuadro Nº2 del Informe adjunto). De esta manera, se recupera un poco la dinámica importadora respecto del mes pasado, cuando se registra el impacto pleno de la pandemia Covid-19 en el flujo de compras externas.

Con la baja de mayo se genera una caída de las importaciones en los primeros cinco meses del año de un -26% en valor y un -18,5% en volumen. No obstante, medido en dólares, estas magnitudes aún se encuentran por encima de similares períodos anteriores como 2015 y 2007 (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto y Gráficos Nº1 y Nº2 del Informe adjunto).

Los precios promedio por kilo del mes de mayo, por su parte, se reflejaron una caída del -12% en relación a mayo del año anterior ubicándose en torno a USD/Kg 18,4. Los precios promedio de los primeros cinco meses USD/Kg 18,6 fueron los más bajos desde el primer cuatrimestre de 2008 (USD /Kg 16,75), como consecuencia de una caída que se registra mes a mes (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto). Probablemente los precios continúen a la baja, dado que se habla de un gran saldo exportable de indumentaria en Asia, debido al impacto de la crisis que ha generado la pandemia, como se mencionara en el informe anterior.

En materia de países de origen de las importaciones, China continúa en el primer lugar manteniendo una participación en el total del mercado importador representando el 70% de los kilos importados de prendas en enero-mayo (ver Cuadro Nº4 del Informe adjunto). Muy por debajo se ubicaron Bangladesh (6,5% de los kilos), Vietnam (5,2%) y Camboya (3,3%). Por el lado regional, Brasil y Paraguay ocuparon el 9no y 10mo del período enero-mayo, con 1% y 0,98% respectivamente en términos de kg. Perú y Colombia detentaron una participación menor al 1%, ubicándose en los puestos 12do y 15vo. Se acentúa la participación asiática.

Entre los principales productos importados durante enero-mayo del año se ubicaron los abrigos tanto femeninos como masculinos de fibras sintéticas, los sweaters también de fibras sintéticas, y los sweaters de algodón (ver Cuadro Nº6 del Informe adjunto).

Hacia el interior de estas categorías, es decir, en términos de categoría de producto, los abrigos se posicionaron primeros con USD CIF 36,8 millones y 1,8 millones de kilogramos (ver Cuadro Nº7 del Informe adjunto) en su gran mayoría originarios de China (79% del total). En segundo lugar fue registrado por la categoría sweaters -que superó los USD CIF 23 millones y casi 1,2 millones kilos- también con China como principal origen (50%). Tercero se ubicaron los pantalones, con 18 millones USD CIF y 771 mil kilos, con orígenes más diversificados.

Por último, se estima que en los próximos meses continúe la baja en las importaciones en términos interanuales, como consecuencia del impacto de la pandemia COVID 19 en el comercio, el aumento de controles cambiarios que inciden en la operatoria de importación y la crisis de consumo en el mercado local.

Desde aquí podrán descargar el anexo estadístico

Por crisis, será 50% menor oferta de ropa en próxima temporada

Fuente: Ambito ~ La temporada de ropa primavera-verano será diferente a todas. No por sus colores, sus textiles o sus diseños, sino porque podría haber faltantes de productos a partir de agosto. Quienes quieran y puedan renovar el vestidor, tendrán que elegir esta vez entre un abanico mucho menor de opciones.

“El sector está al borde del colapso, la proyección para agosto es que la mitad del stock de la temporada de invierno va a quedar sin vender, incluso habiendo empezado antes de tiempo con la liquidación”, aseguró Claudio Drescher, Presidente de la Cámara Industrial Argentina de Indumentaria (CIAI). En consecuencia, al no poder vender actualmente la ropa, las marcas no tienen suficiente capital para invertir en la próxima temporada, por lo que, de no haber un plan de reactivación próximo, podría caer un 50% la oferta en comparación al año pasado. Por otro lado, los talleres de confección están paralizados por la cuarentena, por lo que no hay demasiado material producido. La mayoría, se concentra en AMBA, todavía transitando la fase 1.

Sumado a esto, referentes del sector calculan que disminuirá un 25% la demanda por la actual crisis económica. La ecuación entonces, evidencia pocos productos disponibles y un desplome en la cantidad de compradores.

“Estamos hablando con el ministro de Desarrollo Productivo, Matias Kulfas y el Secretario de industria, Ariel Schale. Les propusimos a las autoridades un plan de reconstrucción productiva”, sostuvo Drescher. ¿De qué se trata esto?. Primero, plantearon que el Ahora 12 tenga tres meses de gracia, es decir que los consumidores recién empiecen a pagar en la tercera cuota y que esto tenga una duración de un año. Además, solicitaron un plan de créditos para otorgarle capital de trabajo a la indumentaria. Las propuestas están aún en análisis.

Mientras tanto, con los comercios cerrados y apelando sólo al canal online, todo el sector sufre el desplome de las ventas. Costura, tejido, hilandería, entre otros, son los actores noqueados por el parate. Las marcas intentan salir a flote con promociones, adelantos de las liquidaciones y diversas ofertas como 2×1 en ciertas prendas, especialmente las de niños.

Según un reciente informe de CAME, las ventas minoristas cayeron 34,8%. En indumentaria, la caída promedio en el país fue de 47,5% pero con un descenso de 23,3% en el interior del país y de 71,7% en AMBA. “Hubo muchos faltantes en los comercios, en parte por falta de liquidez para comprar stock y proveedores que solo aceptaban la facturación en efectivo. Eso, más la poca circulación de gente y los protocolos que no permiten más de una o dos personas a la vez en el negocio, aplastaron la venta”, sostuvo CAME.

Qué comercios están incluidos en la ley para no pagar dos meses de ABL

Fuente: Clarín ~ El proyecto que ingresó a la Legislatura también estipula créditos con tasa baja. ¿Cuándo se tratará y que habrá que hacer para acceder al beneficio?

El sector comercial está en crisis por la cuarentena y vienen pidiendo ayuda del Estado para subsistir. Foto: Juano Tesone

El comercio es el principal motor de la economía porteña. Y también el sector que más sufre la cuarentena XL que llegará a 119 días el 17 de julio, cuando termine la nueva etapa que comenzó el miércoles pasado, con casi las mismas restricciones que el 20 de marzo. Hubo locales que no pudieron abrir ni una sola jornada de todas las que ya pasaron. Y los que sí lo hicieron experimentaron caídas en ventas y recaudación que para muchos no llega ni al 15 por ciento de la facturación previa a la pandemia del coronavirus​.

Es el caso, por ejemplo, de bares y restaurantes, que pese al delivery el take away padecen una crisis que se agrava por no poder sostener planteles extensos de empleados y alquileres abultados.

Todos vienen reclamando planes de ayuda por parte del Gobierno porteño. Algunos entraron en el ATP de la Nación para pagar la mitad de los sueldos de los trabajadores. Otros, como los bares notables, recibieron algún tipo de ayuda para paliar la crisis. Y ahora aguardan por una rápida resolución para el proyecto de ley que avanza en la Legislatura y apunta a eximirlos del pago de dos meses del ABL: junio y julio.

Según pudo saber Clarín, el proyecto del Ejecutivo porteño, que empezó a discutirse tras varias semanas de presión por parte de los comerciantes, será tratado el jueves 16 en el recinto, ya que esta semana no habrá sesión por ser feriado.

“Para el sector Pyme de la Ciudad se trata de un paliativo. Estamos todavía muy lejos de encontrar una solución porque la crisis es demasiado profunda”, le dijo a Clarín Fabián Castillo, al frente de la Federación de Comercio de Buenos Aires (FECOBA), y agregó: “Es una medida que va en el sentido de lo que venimos solicitando y que se complementa con el crédito subsidiado del Banco Ciudad. Pero acá lo que hay que definir es un plan de salvataje integral de los comercios y talleres porque el sector está quebrado”.

El proyecto incluye un crédito con una tasa del 12% anual. Inicialmente la tasa era del 24% y se redujo. Al mismo tiempo, desde FECOBA sostienen que para que sea efectivo el préstamo será clave la “agilidad en el otorgamiento”.

El beneficio de no pagar el ABL está destinado a los propietarios o a quienes exploten locales comerciales que se haya visto afectados por las restricciones impuestas por las autoridades durante la cuarentena. En ese rubro están los locales de venta de ropa y calzado, que apenas pudieron abrir dos semanas. Y los rubros a los que se les permitió funcionar durante parte de mayo y junio, pero que ahora tuvieron que volver a cerrar, como jugueterías y bazares, por ejemplo.

El proyecto incluye a los locales de actividades gastronómicas (restaurantes, bares, cafeterías,  pizzerías, casas de comida, heladería y fast food). También a los inmuebles donde se desarrollan las actividades de hotelería, alojamiento, pensiones, geriátricos, albergues transitorios y/ o moteles.

Según consta en el proyecto, no se encuentran alcanzados por la condonación prevista “los locales comerciales de las entidades financieras y las de cobro de pago de servicios y tributos”.

Además, se aclara que “los contribuyentes deberán solicitar a la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) el beneficio”. 

Además, el proyecto contempla también eximir del pago a los contribuyentes o responsables de los gravámenes por uso, ocupación y trabajos en el Espacio Público con puestos de venta ambulante por cuenta propia o de terceros/as y con vehículos gastronómicos.

Según estimaciones de la Federación de Comercio de Buenos Aires (Fecoba), unos 20 mil locales no volverán a abrir luego de la cuarentena. Y con las nuevas restricciones se gravará la situación y estiman que el número de los que bajarán la persiana para siempre llegará a 27.000.

La Ciudad ya trabaja en los protocolos para una posible apertura

Fuente: La Nación ~ Las concesiones que realizó la ciudad de Buenos Aires para acompañar el endurecimiento de la cuarentena en el área metropolitana , donde se concentra la mayor cantidad de casos de coronavirus, tienen fecha de vencimiento. El Gobierno porteño se mantiene firme en las convicciones de tomar sus propias medidas a partir del 17 de julio cuando se cumpla el plazo de las nuevas restricciones anunciadas junto a la Nación y a la provincia de Buenos Aires, para afrontar las próximas etapas de la pandemia si los indicadores que evalúan a diario le dan la razón.

Por eso, varios de los principales funcionarios del equipo del gabinete de Horacio Rodríguez Larreta trabajan, desde hace varias semanas, en los protocolos que se implementarán en rubros que están sin actividad desde marzo, cuando comenzó el aislamiento social preventivo y obligatorio. La apertura paulatina de peluquerías , industrias, el sector artístico y cultural , actividades profesionales que también estaban vetadas, comercios de indumentaria y calzado serían parte de la próxima fase; no así la gastronomía y otros rubros que suponen la circulación de muchas personas.

El vicejefe porteño, Diego Santilli , el jefe de Gabinete, Felipe Miguel , y el ministro de Desarrollo Económico, José Luis Giusti , son los funcionarios que encabezan las conversaciones con los comerciantes y las cámaras. Son parte del equipo que recorre los comercios e intercambian opiniones con comerciantes que elaboraron sus propios protocolos para que sea estudiado y, si son avalados, puestos en práctica.

Es el caso de una reconocida peluquería de Chacarita -donde son habitúes los futbolistas de muchos clubes de fútbol de Buenos Aires, principalmente de River Plate- que visitaron los tres funcionarios. Allí el propietario presentó las medidas que tiene implementadas en el local, ya preparado para cuando reciba la autorización para trabajar.

Un dispositivo que rocía un líquido sanitizante al cruzar la puerta, alcohol en gel y medición de la temperatura corporal , espacios de trabajo para los peluqueros separados por mamparas de nylon , tijeras y máquinas de corte rociadas con una solución de alcohol al 70% , entre otras medidas, fueron parte de las sugerencias expuestas en esas visitas. Los funcionarios tomaron nota para volcarlas en el protocolo final que deberá ser avalado por el Ministerio de Salud .

En el entorno del ministro de Salud, Fernán Quirós , afirman que los valores monitoreados a diario y que serán la clave para ablandar la cuarentena comienzan a responder , por ejemplo, el índice de contagiosidad o número R que se encuentra en 1,05 cuando al principio de la pandemia se ubicaba en 1,14 y en mayo llegó a 1,2. Colocarlo por debajo de 1 indicaría que la curva de contagios se está controlando y se podría habilitar las actividades que se están estudiando, como lo había adelantado LA NACION el viernes pasado.

Otro valor que alienta el optimismo en la ciudad es la cantidad de días de duplicación que en su mejor marca se ubicó en 25 días y, en el peor momento, en 15 días. Hoy esa cifra se ubicaría por encima de los 20 días y se espera que mejore en la recta final de las restricciones estrictas.

Cuidados preventivos

Sin perder de vista que si estos parámetros se disparan no será posible una apertura paulatina y, además, teniendo por delante al menos seis meses de cuidados preventivos con el uso del tapabocas y el distanciamiento social, en el Gobierno de la Ciudad sostienen que este será el último gran esfuerzo que se le pedirá a los porteños.

Después del 17 de julio se pretende habilitar actividades profesionales que no funcionan desde el 20 de marzo, cuando se inició la cuarentena, como las de abogados y contadores . También están en estudio protocolos que permitan ensayar obras teatrales para que, cuando se habilite la apertura de teatros, las compañías puedan debutar lo antes posible. En el rubro artístico, entraría en vigor la apertura de galerías de arte .

En un segundo plano, aunque con la misma importancia para lo que representa en la economía porteña, se encuentran las industrias , por ejemplo, del rubro textil . La apertura de la actividad, aseguran en la administración porteña, supondría una mayor circulación de personas entre la ciudad y la provincia ya que muchos de los trabajadores viven en el área metropolitana .

El aforo permitido en restaurantes, bares y cafés está en evaluación constante, pero la autorización para la actividad comercial no será parte de la próxima apertura. En el Gobierno consideran que para permitir el regreso de las salidas se deberían dar otras condiciones.

Tapabocas: símbolo de una industria que tuvo que aprender a reinventarse

La moda es uno de los negocios más golpeados por el COVID . Consultamos a algunos de sus actores principales para ver cómo están reinventándose.

Pasear por Palermo, dar una vuelta por un shopping, ir a alguna feria o caminar unas cuadras por el barrio donde vivimos es todo lo que no podemos hacer y es todo lo que una marca necesita que hagamos para conseguir ventas. No es novedad que la industria textil es una de las industrias más afectadas con la determinación del aislamiento social . Las marcas se vieron obligadas a sostener una empresa que bajó sus ingresos notablemente y tuvo que apostar a la venta online para sobrevivir . A diferencia de lo que pasa en el resto del mundo, somos un mercado poco acostumbrado a comprar online , por lo que el desafío es mucho mayor : tentar a los que nunca lo hicieron a entrar y ofrecerles una experiencia similar a lo que vivían en la tienda física. La industria se reinventa y pone sus esfuerzos en llegar a un nuevo consumidor que piensa el doble antes de gastar.

El barbijo como primer salvavidas

Luz González Clement, socia de Bisovi, una marca joven de vestidos de fiesta, contó: “Teníamos que actuar rápido para poder mantener el negocio en movimiento, los vestidos no eran una opción. El breaking point fue cuando lanzamos nuestro tutorial para hacer tapabocas caseros: armamos un molde fácil para que todos pudieran hacerlo desde su casa y, luego de recibir muchos mensajes pidiendo comprarlos hechos, empezamos a confeccionarlos y venderlos”.

Muchas fueron las marcas de indumentaria, grandes y chicas, que se pusieron a confeccionar tapabocas no solo para satisfacer a la necesidad de sus consumidores, sino también para conservar puestos de trabajo de costureras y talleristas. No solo eso, el anzuelo del tapabocas lleva nuevos consumidores al e-commerce que pueden sumar algo más al carrito.

El e-commerce al frente

“La situación nos tomó de sorpresa, pero decidimos acompañar a nuestros clientes y a todo nuestro equipo”, comenta Diego Meischenguiser, presidente de Perramus, una marca casi centenaria cuyo fuerte son los abrigos e impermeables. Prepandemia, el 12% de sus ventas provenían del online; al cerrar sus 17 locales decidieron perfeccionar su site y destinar más personal a su atención virtual. Como Perramus, muchos se lanzaron al servicio de personal shopper digital a través del cual los clientes pueden comunicarse con especialistas por medio de WhatsApp para recibir asesoramiento y respuestas reales a cualquiera de sus consultas. También Rapsodia, Las Pepas y Ted Bodin, entre otras, se suman a la movida con especialistas de ventas, a través del llamado telefónico o WhatsApp para facilitar el proceso de compra.

El nuevo lujo

“Yo hablo mucho con clientas por redes para trabajar en función de lo que quieren”, dice Vero Alfie, diseñadora de su marca desde hace 17 años. Recientemente incorporó una línea que denominó Crafty, kits para hacer tapiz y bordar en casa. Parece que el que antes gastaba en un abrigo de paño hoy quiere gastar en todo lo que sea para estar a gusto en el hogar . Vero desarrolló una línea de pijamas que pondrá pronto a la venta y está trabajando para sumar productos para perfumar ambientes. “Me parece que nuestro lugar hoy, más que de diseñadores, es el de editores, para elegir qué ofrecer. Hay que darle al cliente lo que quiere en el momento en que lo quiere”, afirma.

Con la misma flexibilidad, Jessica Kessel, que tiene su marca de calzado artesanal desde hace ocho años, repensó su producto y se bajó del taco alto. “Necesitamos calzado cómodo para estar en casa, para ir a hacer las compras, que sea fácil de usar, de ponerse”, explica. Fue así que lanzó una línea de mocasines y una de zapatillas a las que llamo shantas. Además, hoy la gente necesita sentirse abrazada, necesita el confort. Leyendo bien estas necesidades, amplió su oferta e incursionó en lo que denominó “prendas-objetos”, con un bufandón/manta, realizado en tamar.

En un contexto de crisis e incertidumbre para las marcas , el cliente tiene la prioridad. La industria busca darle una mejor experiencia de compra, apostando a que los tiempos de entrega sean menores, con logística propia como para que los pedidos lleguen a tiempo y extensiones en los períodos de cambio. El objetivo: clientes felices. El aislamiento va a terminar y muchos creen que todo volverá a la normalidad, ¿normalidad? No sabemos cúal será, pero hay tendencias de consumo que la industria deberá adoptar y cambios que seguramente ya no se irán.

Cuánto dura el coronavirus en la ropa

Fuente: Clarín ~ En tiempos de pandemia, la evidencia científica tiene idas y vueltas constantes. Muchas “certezas” pierden vigencia de un momento a otro y dan lugar a otras “más certeras”. Y así, una teoría que podía resultar absolutamente impensada para prevenir el contagio del coronavirus, de pronto se convierte en regla imprescindible, y hasta obligatoria. Un ejemplo de esto es la ropa que usamos.

Se ha hablado mucho, sobre todo cuando llegó la pandemia en Latinoamérica, que convenía dejar los zapatos fuera de casa porque el coronavirus podría entrar agarrado a la suela. Que lo mejor era sacarse inmediatamente toda la ropa y ponerla a lavar en el lavarropas con agua muy caliente.

Pero, entre tantas teorías es difícil saber con rigor científico cuánto dura el coronavirus en la ropa.

Es cierto que, pasados los 100 días de cuarentena​ en Argentina, algunas premisas son incuestionables. Por ejemplo: el coronavirus se transmite principalmente entre personas y mediante el contacto directo con las pequeñas gotículas respiratorias de los infectados; y es muy importante utilizar tapabocas, mantener la distancia social y lavarse las manos con agua y jabón de manera frecuente.

Pero así como estas premisas ya son incuestionables, es mucho menos claro e impreciso aseverar cómo es el vínculo del Covid-19 con las superficies, los objetos y los materiales.

El coronavirus y la ropa

Los especialistas suelen advertirnos que una persona podría contagiarse al tocar un elemento que contenga el virus y luego llevarse la mano a la cara. ¿Pero puede ser considerada la ropa como un material cualquiera? El doctor Martín Stryjewski, jefe de internación del Cemic y miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), nos confirma que no existe un estudio definitivo que determine de manera particular la contaminación del coronavirus en la ropa.

Y estudiando la distintas bibliografías de estos meses en el mundo, Stryjewski nos dice: “Lo más preciso hasta el momento es una investigación que publicó la revista New England Journal of Medicine, donde se detalla la viabilidad del Covid-19 en varias superficies y concluye que el virus puede mantener su poder infeccioso por horas o incluso días, dependiendo del material en el que se encuentre. Sobre el cobre (una moneda, por ejemplo) está viable 4 horas, mientras que en el cartón resiste 24 horas y en el plástico o el acero inoxidable, de 2 o 3 días. La viabilidad está dada en función de la porosidad y la absorción de humedad de los materiales y, en todo caso, podríamos homologar la ropa a una superficie porosa como el cartón. Con lo cual su viabilidad (de infección) sería de 24 horas.”

En la calle. La ropa y el contacto con el coronavirus.

El infectólogo aclara, sin embargo, que “a medida que pasan las horas el virus va perdiendo potencia, es decir que puede estar su genoma en una superficie pero será cada vez menos infeccioso, va reduciendo su infectividad. Incluso hay estudios que muestran genoma del virus en las superficies de las habitaciones de pacientes con Covid-19, y eso no quiere decir que esté viable, que tenga fuerza para infectar”.

Cuidados con la ropa al salir y volver a casa

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), el riesgo de contraer la infección por contacto con superficies y materiales es relativamente bajo comparado con la transmisión al aspirar gotitas de las secreciones que una persona infectada expulsa al toser, estornudar o hablar cerca, aún cuando no presente síntomas. Por esto, mucho más importante que poner el foco en la ropa parece ser la higiene frecuente de manos, evitar tocarse la cara y mantenerse al menos a un metro y medio de distancia de los demás.

Pero entonces, ¿hay o no que tomar precauciones con la ropa al salir y volver a casa? Sí, los expertos recomiendan igualmente como medidas básicas de prevención quitarse los zapatos antes de entrar, cambiarse las prendas en caso de haber viajado en transporte público o si se estuvo en lugares concurridos y lavarse las manos con agua y jabón inmediatamente después, para evitar el riesgo de ingresar el virus a casa.

Cómo lavar la ropa

El doctor Stryjewski nos explica que, en la medida en que no haya una alta exposición diaria al virus que requiera de mayores cuidados: “La ropa se debe lavar de la manera habitual, un lavado común con jabón elimina toda carga viral”.

La Organización Unicef, por su parte, enumera en su página una serie de consejos de limpieza para mantener el coronavirus fuera del hogar. Y en lo que se refiere a la ropa, recomienda lo siguiente:

  • Lavar las sábanas, las toallas y la ropa con regularidad.
  • Para minimizar la posibilidad de que el virus se disperse por el aire, no sacudir la ropa sucia.
  • Lavar la ropa con jabón o detergente y con agua lo más caliente posible. Dejar secar la ropa completamente (tanto el lavado como el secado ayudan a matar el virus).
  • Lavarse de inmediato las manos con jabón y agua, o usar un desinfectante para las manos a base de alcohol.
  • Lavar o desinfectar la bolsa o el cesto de la ropa sucia. Considerar la posibilidad de guardar la ropa sucia en bolsas desechables.

Los tapabocas. Con diseño, o simples, nos protegen. Hay que lavarlos.

Cuidados especiales

Si se debe cuidar en casa a una persona diagnosticada con Covid-19, tanto el CDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejan, además, utilizar guantes descartables y mantener la ropa sucia de la persona enferma lejos del cuerpo, lavarse las manos luego de quitarse los guantes y colocar los guantes y los tapabocas en un tacho con tapa en el cuarto de la persona enferma, limpiar y desinfectar sus canastas para la ropa y volver a lavarse las manos sin tocarse la cara.

También el tapabocas de tela, que desde la aparición de la pandemia se han convertido en un accesorio obligado para salir de casa, requiere de cuidados especiales. Al respecto, la OMS recomienda lavarse las manos antes de tocarlo, comprobar que no esté dañado, sucio o mojado, ajustarlo para que no queden aberturas a los costados, evitar tocarlo (y en caso de hacerlo accidentalmente, higienizarse las manos), lavarse las manos antes de sacárselo, quitarlo por las tiras que se colocan detrás de la oreja y mantenerlo alejada de la cara, guardarlo en una bolsa de plástico limpia (si no está sucio o mojado y se la va a reutilizar), lavarse las manos luego de quitárselo y lavarlo con frecuencia con jabón o detergente y agua caliente.

CAME apoya la decisión de los intendentes que prohibieron vender a los hipermercados productos textiles

Fuente: CAME ~ Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) destacan que municipios de la provincia de Buenos Aires hayan prohibido a los locales de grandes superficies vender artículos que no son de primera necesidad. La venta de esos productos establecía una desigualdad con los pequeños negocios de barrio, que permanecen cerrados con la vuelta a la fase 1 de la cuarentena por la pandemia de Covid-19. “Esta decisión protege a los comercios que tienen prohibida la comercialización de sus productos. Solicitamos que la medida se haga extensiva a todo el AMBA y a las jurisdicciones que se encuentran en fase 1 para evitar un mayor cierre de pymes”, dijo el presidente de CAME, Gerardo Díaz Beltrán.

Los negocios dedicados a la venta de artículos como indumentaria, lencería, calzado, etc.; no están habilitados para abrir. En el mes de mayo, CAME había manifestado su indignación por la competencia desleal, ya que las grandes superficies como hipermercados siguen vendiendo mercaderías no esenciales. Esto sucede porque el decreto presidencial por el cual se mantiene el aislamiento social, preventivo y obligatorio no se los prohíbe. Además, se suma la ausencia de protocolos que establezcan los requerimientos de salubridad contra el Covid-19, mientras que las pymes comerciales han hecho innumerables esfuerzos para contar con todo lo necesario para mitigar la propagación del virus. 

“La pyme es atendida por sus dueños o personal que vive en cercanía o se traslada por medios propios. Tiene muchísima menos circulación que un hipermercado. Pueden adoptar medidas de limpieza y desinfección mucho más estrictas que un gran supermercado donde miles de personas tocan y dejan productos en diversos lugares”, enfatizó el titular de CAME.

Es que los comerciantes de electrodomésticos, indumentaria, juguetería, librería, blanquería, marroquinería, calzados, artículos de bazar y para el hogar, entre otros rubros, están haciendo un gran esfuerzo económico para subsistir ante el aislamiento social, preventivo y obligatorio, acumulando deudas, y con una caída de las ventas minoristas de 50,8% anual en el mes de mayo. Mientras que el 94,5% de las pymes no pueden cubrir sus costos operativos, las grandes cadenas ofrecen descuentos especiales en estos productos, aprovechando la circunstancia. 

Cabe destacar que en nuestro país las pymes comerciales dan trabajo registrado a 1.000.000 de personas. Es por eso que desde CAME pedimos la extensión de la decisión adoptada por los municipios de Lanús, Tres de Febrero, Hurlingham, La Matanza, Merlo y Morón a otras localidades donde hay restricciones a los negocios pyme. “La medida permitirá que esas ventas se canalicen de manera electrónica a los comercios más pequeños”, destacó Díaz Beltrán.

Extienden el programa Ahora 12 hasta fin de año: qué productos se pueden comprar en cuotas sin interés

Fuente: La Nación ~ A las medidas económicas tomadas por el Gobierno para incentivar el consumo y la producción en plena pandemia, se sumó la extensión del Programa “Ahora 12” para financiar bienes de producción nacional y servicios prestados en el país.

Según la Resolución 201/2020 publicada hoy en el Boletín Oficial, el ministerio de Desarrollo Productivo a cargo de Matías Kulfas decidió prorrogar la posibilidad de comprar artículos nacionales en 3,6,12 o 18 cuotas sin interés hasta, por lo menos, el 31 de diciembre.

A las tarjetas de crédito emitidas por entidades financieras y plataformas digitales ya establecidas por las anteriores ediciones del Programa, se le suman entidades no financieras. Se mantiene la posibilidad de comprar con este plan cualquier día de la semana.Dólar blue hoy: a cuánto cotiza el miércoles 1 de julio

Según precisan en la resolución del Boletín Oficial, entre los productos que alcanza el Programa de Fomento al Consumo y a la Producción de Bienes y Servicios, denominado “Ahora 12”, se encuentran:

  • “Línea blanca” : aires acondicionados, climatizadores de aire y/o ventilación, lavavajillas, lavarropas y secarropas, cocinas, hornos y anafes, calefactores y estufas, termotanques y calefones, heladeras, congeladores y freezers, para las adquisiciones que tengan lugar cualquier día de la semana
  • Indumentaria: prendas de vestir para hombres, mujeres y niños, así como también joyería y relojería
  • Calzado y marroquinería: calzado deportivo y no deportivo, carteras, maletas, bolsos de mano y artículos de marroquinería de cuero y otros materiales
  • Materiales y herramientas para la construcción : arena, cemento, cal, yeso, ladrillos, hierro, chapa, aberturas, maderas, cerámicos, sanitarios, caños y tuberías, grifería, membranas, tejas, pintura, vidrios, herrajes, pisos de madera y herramientas de trabajo
  • Muebles para el hogar
  • Bicicletas : todo tipo de bicicletas, inclusive las eléctricas, sus partes y/o piezas,
  • Motos : todas aquellas cuyo precio final no sea superior a PESOS CIENTO OCHENTA MIL ($ 180.000)
  • Turismo : servicios y/o productos a ser prestados íntegramente dentro del Territorio Nacional- pasajes de ómnibus de larga distancia, pasajes aéreos, hoteles y otros alojamientos turísticos habilitados por el organismo provincial competente, paquetes turísticos adquiridos a través de agencias de viaje habilitadas, autos de alquiler, excursiones y actividades recreativas, y productos regionales, para las adquisiciones y/o contrataciones
  • Colchones y sommiers
  • Libros: textos escolares y libros de impresión nacional
  • Anteojos : recetados, adquiridos en ópticas, cuyo precio final no sea superior a PESOS DIEZ MIL ($ 10.000)
  • Artículos de Librería: artículos escolares de librería (cuadernos, papelería, lápices, lapiceras, mochilas, cartucheras, etiquetas, entre otros)
  • Juguetes y Juegos de Mesa
  • Teléfonos celulares 4G
  • Neumáticos, accesorios, kit de conversión de vehículos a gas GNC y repuestos para automotores y motos
  • Instrumentos musicales
  • Computadoras, notebooks y tabletas
  • Artefactos de iluminación , incluyendo los artefactos eléctricos de iluminación de tecnología LED (lightemitting diode)
  • Televisores
  • Perfumería: productos de cosmética, cuidado personal y perfumes
  • Pequeños electrodomésticos
  • Servicios de preparación para el deporte , comprendiendo gimnasios
  • Equipamiento médico: electrocardiógrafos, desfibriladores, monitores para distintas señales fisiológicas, balanzas de grado médico, instrumental, elementos de esterilización
  • Maquinaria y Herramientas : taladros, amoladoras angulares, lijadoras, pulidoras, sierras, soldadoras con electrodos revestido, soldadora sistema TIG, soldadora sistema MIG-MAG y morsas
  • Alimentos: comprende los productos informados en el Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA)
  • Medicamentos: adquisición de fármacos en centros habilitados para tal fin