Sin hilo en el carretel

Fuente: Apertura ~ El sector textil había empezado a recuperarse en marzo y llegó la pandemia. Cayó casi un 30 por ciento ese mes y se frenó. En qué punto está hoy.

“Fue como frenar de golpe a 100 km por hora”. Esa es la imagen que utiliza Jorge Sorabilla, director de TN&Platexy vicepresidente de la Fundación Pro Tejer, para describir la situación del sector textil. Y a pesar de que desde la Fundación confirman que el sector llevaba más de cuatro años en baja, lo cierto es que la pandemia global cayó justo en el momento en que la curva textil empezaba a revertir su tendencia.

“Marzo era el primer mes testigo más importante del sector, se volvía de las vacaciones y es cuando tenemos un consumo fuerte por la temporada de invierno. De hecho, los primeros 19 días del mes venían excelentes”, confirma Sorabilla, quien contrasta esta situación con lo ocurrido, por ejemplo, entre octubre de 2018 y abril de 2019. “El nivel de actividad nos hizo recordar a 2002, tuvimos meses en los que la capacidad instalada estaba por debajo del 50 por ciento”, afirma.

El freno que significó la crisis del Covid-19 hizo que, según el Boletín económico de la cadena textil que elaboró la Fundación, el nivel de actividad cayera un 30 por ciento interanual en marzo, mes en el que la cuarentena solo abarcó 10 días. En tanto, el rubro considerado como “prendas de vestir, cuero y calzado” descendió un 37,9 por ciento interanual y el de hilados de algodón un 38,5 por ciento. “Frente a lo mojado, llovido. Muchas empresas se cayeron, igual cayeque la actividad y la cantidad de trabajadores activos”, confirma Sorabilla.

A partir de abril, las fábricas en ciudades de menos de 500.000 habitantes empezaron a conseguir habilitación para volver a fabricar.

En mayo, se sumaron las habilitaciones en el AMBA. Pero más del 70 por ciento de la producción depende del consumo en el área metropolitana, donde los comercios recién volvían a abrir en Capital Federal al cierre de esta edición.

Ricardo Fernández Mora, director Comercial de la marca John Foos, coincide con el panorama quese vivía a principios de marzo.

“Luego de dos años complejos recuperamos terreno y estábamos creciendo en niveles de producción y ventas”, relata. La empresa adhirió al programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que implica el pago de un porcentaje de todos los salarios de los empleados.

Por otro lado, Fernández Mora también resalta un importante incremento en los costos entre los que destaca el impacto inflacionario y la variación del tipo de cambio que afecta el valor de las materias primas, como el caucho.

Alejandro López, gerente Comercial de la marca de ropa y accesorios para bebés Carestino –que creció un 30 por ciento en unidades en 2019 y tenía expectativas de superar esa marca en 2020–admite que el plan de negocios cambió y esperan un 2020 complicado en cuanto a la situación económica y social.

“La operación cambió de forma rotunda, nuestras tiendas permanecen cerradas y esto hace que el flujo de consultas pase por el ecommerce”, afirma.

Desde Pro Tejerinforman que el flujo de ventas vía ecommerce es “marginal”.

“En las empresas que tienen locales a la calle o en shoppings la venta online puede representar no más del 10 por ciento de su nivel de actividad. El problema ahora, además de que el consumidor no está acostumbrado a la modalidad, es que está siendo más conservador con el consumo”, aclara Sorabilla. En el mediano plazo, el sector apuesta a una reactivación desde el interior, aunque lenta, dado su peso frente al AMBA.

Importaciones Datos de abril, variación versus abril 2019, en toneladas importadas

Conicet trabaja en un gel que desactive el coronavirus de ropa y paredes

Fuente: Telam ~ Un gel antiviral y desinfectante que pueda entremezclarse en ropas, paredes y hasta pupitres de escuela para atrapar el coronavirus y dejarlo inactivo es el desafío en el que, contra reloj, trabajan para lograrlo las investigadoras del Conicet Vera Álvarez y Verónica Lassalle.

Se trata de un gel con nanopartículas inorgánicas con función antiviral que puede incluirse dentro de diferentes matrices, como la tela para indumentaria, sábanas y ropa de protección sanitaria: mascarillas, guantes y ambos y superficies como paredes y pisos, explicó a Télam Vera Álvarez, ingeniera, investigadora del Conicet y desarrolladora del proyecto.

Las científicas argentinas están desarrollando un material híbrido polimérico-inorgánico, antiviral, desinfectante, que pueda ser aplicado a la ropa con el objetivo de prevenir la replicación del virus por medio de las prendas que usan médicos y personal de enfermería.

“Desarrollo de geles, films y recubrimientos poliméricos para la elaboración de materiales de protección y de inactivación del coronavirus de distintas superficies”, es el nombre del proyecto que llevan adelante.

“El objetivo general es sintetizar materiales de base polimérica, de bajo costo, de simple preparación e implementación, que resulten eficientes como herramientas para la prevención de infecciones y eliminación del virus Covid-19 de distintas superficies”, detalló Álvarez.

Las científicas argentinas están desarrollando un material híbrido polimérico-inorgánico, antiviral, desinfectante, que pueda ser aplicado a la ropa con el objetivo de prevenir la replicación del virus por medio de las prendas que usan médicos y personal de enfermería”

Y continuó: “Este enfoque incluye diseñar los mencionados materiales en forma de recubrimientos, films o geles destinados para la elaboración de insumos de protección para el sector sanitario (mascarillas, guantes, ambos, etc) que podrían ser re-utilizables, así como de otro tipo de indumentaria”.

La investigadora explicó que intentan insertar el proyecto en la producción de telas para indumentaria de protección sanitaria de quienes están en la trinchera contra el Covid-19.

Pero además, por su versatilidad, “podría ser recubrimiento de otras superficies de acceso masivo, como pisos y paredes de hospitales, edificios públicos como bancos o escuelas y desinfección de medios de transporte”, agregó Álvarez.

“Cuando el virus se pone en contacto con el gel queda “pegado” a la superficie y es inactivado por las nanopartículas inorgánicas, evitando que se movilice, ingrese en células humanas y se replique. Los textiles que se fabriquen con el polímero además serán reutilizables, minimizando el impacto en el ambiente que genera el creciente uso de estos materiales de protección descartables””

Vera Álvarez-Conicet

Asimismo, señaló que la idea es insertar en el mercado materiales no sólo como estrategia para enfrentar la actual pandemia sino para prevenir o minimizar riesgos de infecciones con diversos virus y patógenos.

La propuesta es generar “un material con la capacidad de ser antiviral y desinfectante con materiales poliméricos, baratos, de fácil fabricación que permitan prevenir infecciones eliminando el virus SARS-COV-2 de telas y otras superficies”, detalló Álvarez.

Aunque reconoce que todavía falta bastante para poder tenerlo -entre seis meses y un año-, Álvarez se entusiasma: “Cuando el virus se pone en contacto con el gel queda “pegado” a la superficie y es inactivado por las nanopartículas inorgánicas, evitando que se movilice, ingrese en células humanas y se replique. Los textiles que se fabriquen con el polímero además serán reutilizables, minimizando el impacto en el ambiente que genera el creciente uso de estos materiales de protección descartables”.

En cuanto a los tiempos, dijo que se encuentran ajustando el cronograma de trabajo pero la ideas es que en seis meses puedan tener el material con las pruebas antivirales y de toxicidad terminadas para luego realizar los ensayos en telas con la colaboración de grupos textiles del INTI. Y por último, la escala piloto del material.

“El virus interactúa de manera química con este polímero que es la base de nuestro material y de alguna manera se destruye la membrana del virus que es lo que genera el efecto viral y la posibilidad de reproducirse, entonces esa sería la manera a través de la cual va a inhibir la reproducción y la posibilidad de ataque viral”, detalló la doctora en química e Investigadora de Conicet, Verónica Lassalle, la otra responsable del proyecto.

Debido a su mecanismo de acción se habla de materiales que son reutilizables, “pensamos que las telas modificadas con nuestro polímero pueden llegar a durar al menos entre 10 y 20 usos, que es lo que actualmente requieren los materiales para los cuales estamos orientando nuestro trabajo”, añadió la especialista a Télam.

Las investigadoras se encuentran trabajando desde el 21 de mayo y el objetivo es “acelerar al máximo los tiempos, al día de hoy contamos con 11 materiales ya preparados para hacer testeados primero en cuanto a su actividad antiviral y segundo en cuanto a su potencial con su capacidad de impregnación por distintos mecanismos a las telas”, informó Lassalle.

En la primera etapa del proyecto, que tiene que ver con la fabricación de los materiales, comenzaron a trabajar con insumos y equipamientos del que ya disponían en el laboratorio, precisó la doctora.

El financiamiento principal para el desarrollo de este proyecto proviene de la Agencia de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica Nacional en la lucha contra el Covid-19.

Las investigadoras dirigen juntas una beca doctoral desde hace más de diez años.

Tras notar que los materiales con los que trabajaban podían llegar a tener actividad frente al coronavirus, decidieron redireccionar la investigación para ofrecer una respuesta a esta necesidad de contar con medios y recursos para ayudar a cortar el contagio y frenar la circulación del virus.

Las ventas del Día del Padre cayeron 44,2% afectadas por la cuarentena

Fuente: BAE ~ Las ventas del Día del Padre cayeron 44,2% respecto de la misma fecha del año pasado y reflejaron la retracción general del consumo por el descenso en los ingresos de los hogares y la falta de circulación de gente por la cuarentena, según informó hoy la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El ticket promedio de venta este año, en tanto, se ubicó en $1.400, un 40% por encima del 2019.

“La caída es muy importante, la mayor que hemos tenido desde que tenemos estadística en CAME”, dijo el vocero de la entidad, Pedro Cascales, en declaraciones a Télam.

Según el relevamiento realizado por la CAME, “el consumo fue muy flojo por el descenso en los ingresos de los hogares y la falta de circulación de gente en la cuarentena; sólo 4,9% de los comercios pymes relevados finalizó la fecha con aumento, el 88,7% en baja”.

“Igual, las pocas ventas registradas trajeron algo de alivio a los negocios vinculados a la celebración. Es posible que por la falta de encuentro de hijos con padres, los regalos se continúen comprando en los próximos días“, señaló la CAME.

Cascales señaló que “la caída que registramos en CAME por las ventas del día del Padre fue bastante dispar, en el interior del país hubo ciertos lugares que no fue tan importante la caída, y hay que considerar que hubo dos provincias, Jujuy y Chaco, que decidieron postergar la celebración hasta el 12 de julio debido a que se establecieron medidas estrictas para limitar la circulación de personas y el cierre de comercios por el aumento de contagios, lo cual afectó también al indicador”.

“Evidentemente la caída de las ventas de AMBA impactó fuerte en que el número sea bajo, 44,2%. Si se toman las caídas que veníamos teniendo en mayo que superaban el 50% o bajas en marroquinería, calzado e indumentaria cercanas a 70%, estos números son mejores de lo que veníamos experimentando pero obviamente lejos de la situación de normalidad que permita a un comercio mantenerse a flote”, consideró.

Subrayó que “solamente 5% de los comercios tuvieron ventas superiores al año pasado y la mayoría de los comercios pymes de todo el país con este nivel no cubren sus costos fijos”.
Los datos surgen del relevamiento realizado por la CAME entre el viernes por la tarde y el sábado por la noche en 750 comercios del país y reflejan además que “subió la venta online pero bajó en locales físicos”.
“Predominó la austeridad por la incertidumbre de muchas personas que ven peligrar sus fuentes laborales ante la recesión económica que se atraviesa. Así, a pesar de que muchos comercios permanecieron abiertos hubo poco tránsito de gente por las calles, aunque si mayor volumen de facturación electrónica. En este último caso, aumentaron 5,8% frente a la misma fecha del año pasado”.

La mala fecha se notó en que apenas el 4,9% de los comercios relevados tuvieron aumento en sus ventas; en cambio, el 87,8% finalizó con bajas y otro 7,3% se mantuvo sin variación.
Un común denominador en todos los rubros fue la baja variedad de productos por algunos problemas de abastecimiento, sobre todo se notó en celulares y artículos.

Menos zapatos y más herramientas 

Los 9 grandes rubros relevados este año finalizaron la fecha con bajas anuales muy profundas: la mayor caída anual ocurrió en Calzado y Marroquinería, precisamente dos rubros que no tienen permitida la venta al público directa,  donde las cantidades vendidas cayeron 56,4% y se expendieron modelos discontinuos, y productos de bajo valor como pantuflas.

El rubro con menor declive fue Herramientas y Artículos de ferretería, que tuvo una baja del 30,8% anual. En ese caso, salieron mayormente herramientas eléctricas y algunos comercios realizaron sorteos para atraer compradores, pero en general los negocios del ramo señalan que el Día del Padre no viene bien ya desde algunos años.

En Indumentaria, las cantidades vendidas descendieron 48,7%, con mucha salida sobre la hora y algunos problemas de abastecimiento, sobre todo de mercadería de invierno; mientras que estuvo más activo el e-commerce de ese rubro, que comenzó ya desde una semana antes.

En Accesorios de computación, celulares y productos electrónicos las ventas cayeron un 45,7% anual.
Hubo pocos modelos de celulares, lo que limitó el expendio en esos productos y la falta de límite en las tarjetas de crédito redujo la demanda de artículos electrónicos; también se demoraron las entregas de tablet y productos de audio y “los negocios del sector expresan que fue una fecha perdida”.

Se concesionó por 15 años, el predio del BA Design, se hará OH! Buenos Aires

Fuente BAE ~ Comienza la cuenta regresiva para la construcción de un nuevo complejo en Argentina. Se trata de OH! Buenos Aires, que se emplazará donde se ubicaba el ex Buenos Aires Design de Recoleta. Un centro de entretenimiento, retail y gastronomía.

Hace pocas horas se firmó el contrato entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y los nuevos administradores Hatzlaja que operan el shopping OH! La Barra en Punta del Este, quienes se asociaron con el grupo panameño UDG Urban Development Group, operadores de varios shopping y responsables del concepto de entretenimientos Crazy Park. El predio de Recoleta del ex Buenos Aires Design y su terraza gastronómica se entregó en concesión por 15 años y el estacionamiento con salida a Azcuénaga por cinco años. Si el grupo se compromete a hacer una inversión de un mínimo de un 30% más, podría acceder a una extensión de la concesión por cinco años más.

Esta propuesta ganó la licitación porque ofertó el canon más elevado de $5779.220. La inversión prevista en la obra es de US$13,4 millones brutos y la distribución del espacio prevista inicialmente es la siguiente: entretenimiento 40%, gastronomía 24%, estacionamiento 18%, comercio 16% y oficinas y espacios de coworking 2%.

Gabriel Levy, director del proyecto OH! Buenos Aires Contó a BAE Negocios: “Nos entregarán el predio en 90 días. Nosotros ya venimos trabajando en el proyecto y en los permisos. Esperemos tener todas las autorizaciones a fin de año o a más tardar marzo del 2021. La obra esta pensada en dos etapas: la primera se inaugurará a fin de 2021, con el área de entretenimiento y gastronomía. A fines 2022, esperamos tener listo el centro comercial y el área de retail. Las marcas que estuvieron en la terraza gastronómica como el Hard Rock y Maldini, entre otras, tendrán prioridad en la nueva etapa”.

Todavía están evalúando la propuesta de entretenimientos, si bien los socios panameños tienen Crazy Park, estarían muy avanzadas las charlas con otro grupo. Habrá muchos juegos de simulación. Levy señaló: “No tendrá nada que ver con el Italpark, la tecnología ha cambiado mucho y esto es más que un parque de diversiones. Es un proyecto que por el contexto será Covid Friendly, lo que significa que respetará las distancias, la circulación y tendrá estaciones de lavado de manos en varios lugares.  La idea es estar preparados ante cualquier eventualidad, para poder seguir recibiendo gente en este contexto”.

El estudio de arquitectura elegido es el argentino BMA Bodas Miani Anger. Uno de los más respetados del país, quienes construyeron en Aeroparque Jorge Newbery, el Tortugas Open Mall, Madero Walk, el Solar de la Abadía y el Mall de Recoleta, además de shoppings en varios países.

Por tratarse de un edificio que es patrimonio histórico no se puede tocar la fachada, justamente en estos días, comienzan las reuniones con la gente del sector. Hay varias marcas interesadas, en especial del rubro gastronómico. Los nuevos adjudicatarios ya advirtieron que si el Hard Rock Café quiere quedarse y se ponen de acuerdo, deberá renovar todo su interior que data de hace 25 años.  

Lo interesante del proyecto es que los propietarios de OH! La Barra Aseguran que pese al contexto de la pandemia, hay varias marcas internacionales que estarían interesadas en desembarcar en el país cuando se inaugure este centro en 2022. En el mall de La Barra sólo tienen marcas internacionales, de la talla de Ermenegildo Zegna, Roberto Cavalli, Karl Lagerfeld, Harmont & Blaine, Rochas, Scuderia Ferrari, Versace, Aston Martin y Valentino. Algunas evalúan volver al país.

Los dueños de OH! La Barra y accionistas de OH! Buenos Aires contaron a BAE Negocios que quieren expandirse:”Argentina es el primer país al que desembarcamos, luego iremos a Santiago de Chile, Perú y Colombia, menos Brasil, nos interesan el resto de los países”, señalaron voceros de la compañía desde Uruguay. El proyecto de Argentina será muy ambicioso, y se convertirá en su nave insignia en la región.

Semáforo de la Industria de la Indumentaria Argentina – JUNIO 2020

Aún falta re-abrir más de la mitad del sector de indumentaria

Fuente: CIAI ~ En el transcurso de las últimas semanas, distintos municipios y provincias fueron autorizando la re-apertura de fábricas y comercios de ropa, aunque buena parte del sector aún permanece cerrado

Aclaración al lector: el Semáforo de la Indumentaria presenta indicadores económicos de fuentes de información públicas y privadas que tienen entre uno y dos meses de rezago temporal. La presente edición del Semáforo sólo refleja parcialmente la grave crisis económica que atraviesa el sector. Sin embargo, desde la CIAI decidimos continuar su publicación para no discontinuar esta fuente de información utilizada por actores de nuestra cadena de valor, funcionarios y periodistas.

La parálisis del sector de indumentaria fue prácticamente total durante las primeras semanas de la cuarentena: la producción de ropa cayó 78,2% interanual durante abril, según información de INDEC. Sólo operaron las pocas fábricas dedicadas a la confección de indumentaria de uso sanitario (cofias, camisolines, cubre-calzado y barbijos) y tapabocas.

El primer puntapié para la re-apertura del sector fue la habilitación de la venta online de indumentaria desde fines de abril. A partir del 12 de mayo, varias ciudades grandes y municipios comenzaron a exceptuar del aislamiento a la producción y a la venta presencial de indumentaria. Una dinámica similar se dio en pequeñas ciudades del interior del país que no reportaron casospositivos. A pesar de las aperturas de locales y del e-commerce, las ventas de ropa de comercios minoristas cayeron 74,5% en mayo comparado con mismo mes del año anterior, según la CAME. En otras palabras, a un cuarto del nivel del año anterior.

Las re-aperturas continuaron durante la segunda quincena de mayo y la primera de junio: en la actualidad, está autorizada la fabricación en los municipios de La Matanza, San Martín, Luján, Lanús, Mar del Plata, Hurlingham, San Isidro, La Plata, Avellaneda, Tigre, Ezeiza, Vicente López, Marcos Paz y San Fernando y la comercialización en Mar del Plata, Santa Fe, Rosario, Mendoza y Jujuy. En la Ciudad de Buenos Aires, uno de los mayores focos de expansión del COVID-19, desde hace dos semanas se autorizó la reapertura de los comercios barriales de proximidad.

Al momento, se estima que alrededor de la mitad del sector permanece cerrado: desde la fabricación en la Ciudad de Buenos Aires y varios municipios del Gran Buenos Aires (donde se concentra las dos terceras partes del empleo total del sector) a la comercialización en Shoppings Centers de todo el país, centros comerciales a cielo abierto y las principales avenidas comerciales.

La crisis económica desatada por la expansión del COVID-19 impacta por partida doble en la industria de indumentaria. Por un lado, gran parte de las prendas de la temporada otoño-inviernoquedarán sin vender, lo que representa una inédita caída de los ingresos para la cadena de valor. Por el otro, el transcurso de los meses sin ventas (o con ventas mínimas) provoca que las empresas se descapitalicen y carezcan del capital de trabajo necesario para arrancar la producción de la temporada primavera-verano. Así, la actual falta de ventas pone en peligro la producción para los próximos meses. Ambos impactos ponen en riesgo la supervivencia de miles de empresas y puestos de trabajo a lo largo de los distintos eslabones que componen la cadena de valor de la indumentaria argentina. Cadena que se origina en la siembra y cosecha del algodón y se integra por la producción de hilos y telas, y por el diseño, confección y comercialización de las prendas, generando empleo para aproximadamente 1 millón de personas.

Para que las fábricas y marcas de indumentaria puedan superar esta dramática situación será necesario actuar simultáneamente sobre la oferta y sobre la demanda del sector. Por un lado, resulta indispensable la inyección de líneas de crédito para capital de trabajo que permitan a las empresas comenzar a fabricar la próxima temporada. Por el otro, y dada la caída del poder adquisitivo de los consumidores por la crisis económica, también se necesitan planes de cuotas fijas sin interés, con algunos meses de gracia, para fomentar la demanda de productos de fabricación nacional. A medida que crecen los contagios, se aleja el horizonte de retorno a la (nueva) normalidad en el sector y la incertidumbre se acrecienta. Por este motivo, se necesita el trabajo coordinado del Estado, los sindicatos y las gremiales empresarias para diseñar e implementar urgentemente más medidas que permitan la supervivencia de las unidades productivas y los puestos de trabajo del sector.

La venta online es la principal apuesta de los comercios para el Día del Padre

Fuente: Telam ~ Las ventas del Día del Padre se caracterizan este año por una creciente participación del canal online y la expectativa de parte de los comercios de cierto repunte en el consumo, tras la fuerte caída registrada en los últimos meses por las medidas de aislamiento social y el parate económico por el coronavirus.

“Lo más interesante es el cambio de tendencia que se está dando, el comercio electrónico creció más de 50%, es el cambio más rotundo y es por la cuarentena. Creo que las ventas van a tener un cierto grado de recuperación pero lógicamente un grado inferior de lo que vimos el año pasado, producto de la cuarentena principalmente en AMBA”, dijo a Télam el vocero de Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Pedro Cascales.

“El nivel de ventas que se puede esperar va estar afectado por la situación de la cuarentena y la caída brutal que ha habido de ventas en todos los rubros, caídas de 60 y hasta 75% en los últimos meses”, señaló Cascales.

En base a los resultados de una encuesta encargada por la entidad pyme -sobre una muestra de 10.085 casos a nivel país-, la preferencia de los consumidores por el canal online creció 50% respecto del año pasado en la preferencia de compra, ya que del total consultado el 43% dijo que ahora tiene previsto realizar sus compras de manera online, contra el 20% que elegía este medio en 2019.

En la encuesta también relevaron el uso de redes sociales y sitios web como forma de contacto de los consumidores con los comercios. Del total de respuestas, el 37% dijo que indaga en los sitios web, el 15% a través de Facebook; el 14% a través de cuentas en Instagram; 13% vía Whatsapp y el 11% por correo electrónico u otras aplicaciones.

En tanto, los rubros de mayor preferencia para el regalo del Día del Padre son indumentaria (16%), telefonía celular (13%), informática, tv y video (12%), herramientas (10%), vinos y licores (10%), calzado (8%) y artículos para el hogar y uso personal (8%).

En cuanto a la modalidad del festejo, debido a la situación de aislamiento social obligatorio, el 75% de los consultados dijo que le gustaría almorzar con su familia por videollamada o a través de algún tipo de reunión virtual para celebrar el Día del Padre.

Cascales señaló que “en cuanto a los medios de pago es interesante el hecho de que se estén usando mucho tarjetas de crédito para aprovechar el financiamiento con Ahora 12, que tiene un costo financiero total que está muy por debajo de la inflación y en muchos casos los comercios absorben parte de la diferencia”.

Acerca de la venta online, observó que “muchas pymes se están subiendo a esta movida que no es sólo vender por marketplace sino también a través de redes sociales y sitios web, pero hay dificultad de muchos de sumarse a esta tendencia y se termina dando una especie de híbrido”.

Al respecto, el director de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), Gustavo Sambucetti, dijo a Télam que “el gran desafío es el tema de la logística, dado que para días específicos uno tiene que asegurarse que el producto llegue y hoy los tiempos de entrega no están regularizados: lo que normalmente llegaba en 2 o 3 días hoy llega en 7 u 8 días”.

“La logística es el gran desafío del e-commerce siempre en estos días, y en esta situación mucho más”, resumió.

Agregó que “hay categorías como electro que se están moviendo muy fuerte -con un crecimiento promedio de 272% en la facturación en abril-, que son importantes el Día del Padre, lo mismo con indumentaria”.

En este contexto, Daniel Jejcic, CEO de Avenida+ -empresa de solución tecnológica integral para marketplaces-, dijo que “en las tiendas vemos un gasto mucho mayor, la gente al estar gastando menos por la cuarentena, gasta más que antes en un regalo; en las tiendas donde hay mayor financiación el promedio por compra está en alrededor de 20 mil pesos y en las de menor financiación está cerca de 8 mil pesos”.

En diálogo con Télam, señaló que “en la logística después de dos meses no estamos con tanta demora, estamos en 12 operadores logísticos y atomizamos ese problema; en este caso para el Día del Padre salimos con la campaña mucho antes de lo habitual, 15 días antes”.

En cuanto a las preferencia de los consumidores, observó que “se hace hincapié en productos de fitness que eran impensados como una cinta para hacer ejercicio en casa, cosas que tienen que ver con el trabajo en casa, notebooks y periféricos y también productos de tipo recreativos como bebidas y libros”.

Por su parte, el secretario de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, dijo que el sector no es optimista a causa de las restricciones que existen por las medidas de aislamiento.

“No somos optimistas para el Día del Padre porque no todos los comercios pueden estar funcionando en plena normalidad”, señaló Grinman a Télam.

“La gente está siendo muy cuidadosa porque no tiene mucho dinero y ante el temor de que esto se prolongue prefieren cuidar el efectivo y usarlo para compras esenciales; en lo comercial va a ser bastante negativo lamentablemente, es lo que tenemos que asumir”, sostuvo el directivo.

En tanto, el presidente de Fecoba, Fabián Castillo, advirtió que en los comercios porteños “hay situaciones preocupantes” porque “es un momento de recesión, de dificultad para poder gastar; el consumo es muy poco”, y además “nos encontramos con la dificultad de que no hay mercadería, los talleres están cerrados, estamos tratado de ver cómo abrir los talleres para que se abastezcan”.

“De todos modos, en Fecoba decidimos no correr el Día del Padre luego de un relevamiento en nuestras cámaras, porque podíamos tener dificultad de que se pierda esta fecha que para los comercios es una punta de vidriera”, concluyó Castillo.

La economía después de la cuarentena: cuál es el plan que pide la industria textil y del calzado para sobrevivir a la crisis

Fuente: Infobae ~ “Estamos pidiendo un año y medio de recuperación para luego pasar a un año y medio de normalidad”, resumió el presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), Claudio Drescher, al explicar de qué se trata el autodenominado “Plan Marshall” que le presentó al Gobierno y que busca reactivar un sector devastado por la crisis del coronavirus.

La “cadena de la moda” se vio fuertemente afectada por la cuarentena, no sólo porque los locales estuvieron más de dos meses cerrados -la reapertura fue muy gradual y en Capital Federal todavía los shoppings permanecen sin abrir sus puertas-, sino porque cambiaron las prioridades de los consumidores y, dato no menor, los ingresos de la población se redujeron considerablemente, aseguran en el sector.

La cadena de la moda se vio fuertemente afectada por la cuarentena, no sólo porque los locales estuvieron más de dos meses cerrados sino porque cambiaron las prioridades de los consumidores y, dato no menor, los ingresos de la población se redujeron considerablemente

En abril, el sector textil utilizó apenas un 4,2% de la capacidad instalada, según el Indec, y la actividad cayó 57,8% en términos interanuales. Mientras que la contracción del rubro de prendas de vestir, cuero y calzado fue del 79,1% respecto del mismo mes del año pasado. Las marcas se quedaron con prácticamente toda la mercadería de otoño-invierno sin vender, ya que son pocas las que tenían desarrollado el e-commerce y, por otra parte, también la habilitación de los envíos se produjo más tarde.

Esta situación hizo que las empresas que deben producir la temporada de verano no tengan capital de trabajo para hacerlo, por lo que sin financiamiento podrán fabricar mucho menos de lo que la demanda podría traccionar cuando la economía comience a recuperarse, analizan en la industria.

Por eso, el plan presentado por la cadena textil, indumentaria y calzado al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y al secretario de Industria, Ariel Schale, consiste, en primer lugar, en buscar mecanismos crediticios para que las firmas puedan producir para la próxima temporada. La propuesta del sector consiste en elaborar un crédito a 36 meses con tasa subsidiada (18%) los primeros 18, con seis meses de gracia, y tasa Badlar el otro año y medio.

Hay que hacer que la oferta de productos se pueda lograr con financiamiento. Las marcas se quedaron sin vender la mitad de la ropa de invierno, lo que hace que no haya capital de trabajo para la temporada de verano”, aseguró Drescher a Infobae.

Según agregó el titular de la cámara y además dueño de Jazmin Chebar, la caída de la demanda esperada para cuando pase la pandemia ronda el 30%, cuando en el mundo se ubica en 20%, pero sin créditos, el sector advierte que producirá mucho menos de lo que los consumidores requerirán, por lo que “además de quiebres y convocatorias de acreedores, habrá una tensión en los precios”, sostuvo el industrial, quien añadió: “Si no hay Plan Marshall, las pymes quedarán en el camino”.

La industria del calzado atraviesa una situación similar: prácticamente no se vendió la producción de invierno y ya “está perdida”, admitió el secretario de la Cámara de la Industria de Calzado, Horacio Moschetto. “Cuando estábamos en pleno proceso de invierno, vino la cuarentena. Con la materia prima ya paga, la producción quedó a mitad de proceso y no la vamos a vender. La temporada de invierno ya pasó”, dijo el directivo.

Con la materia prima ya paga, la producción quedó a mitad de proceso y no la vamos a vender. La temporada de invierno ya pasó (Horacio Moschettto)

Los comercios de indumentaria y calzado están abiertos en gran parte del interior del país y recientemente fueron habilitados, con estrictos protocolos sanitarios, en Capital Federal. Pero los locales están vendiendo al 20% de lo habitual. Ese escenario, sumado a que el sector, como tantos otros, tiene infinidad de cheques rechazados, hace muy difícil arrancar a producir el calzado de verano. Y es por eso que reclaman, como los productores textiles y de indumentaria, créditos para capital de trabajo. Mientras tanto, gestionan las habilitaciones de las plantas, ya que son muy pocas las que pueden producir producto de la pandemia.

Otro de los ejes del plan presentado por los sectores mencionados apuntan a reactivar la demanda, que por la crisis económica derivada del COVID-19 quedó más deprimida de lo que ya venía. La continuidad del programa Ahora 12, que vence a fin de mes, es clave para el sector, pero el planteo fue más allá: extender a 18 cuotas y dar además 3 meses de gracia para estimular la compra de producción nacional. “Las mujeres de clase media que antes consumían tienen la billetera más chica. Nuestro planteo es que hay que trabajar en los dos niveles: oferta y demanda”, aseguró Drescher.

Las mujeres de clase media que antes consumían tienen la billetera más chica. Nuestro planteo es que hay que trabajar en los dos niveles: oferta y demanda (Claudio Drescher)

Desde la industria textil, Jorge Sorabilla, miembro de la UIA y directivo de TN& Platex, sostuvo que “la cadena de valor está descapitalizada por dos razones: porque se rompió la cadena de pagos sobre ventas pasadas, y porque todo el sector, pero las marcas en particular, no pudieron vender su producción y perdieron la temporada”. En la actividad, el porcentaje de cheques devueltos por falta de fondos asciende al 50 por ciento.

Sorabilla remarcó: “hay que darle un shock de liquidez a la cadena de valor, ya que si las empresas no tienen capital de trabajo, no pueden reaccionar al aumento de la demanda, que en algún momento va a llegar”.

En el Gobierno están focalizados en las urgencias que provocó la pandemia, pero al mismo tiempo elaboran políticas para el día después. “Está en los planes de los funcionarios de Producción buscar alternativas para darle liquidez a las empresas, pero están viendo de qué modo en función de las restricciones que impone el sistema financiero, más aún en el actual contexto”, dijeron fuentes de la industria.

El plan propuesto por la cadena textil, de indumentaria y de calzado también contiene medidas de mediano y largo plazo, como la necesidad de implementar líneas de crédito para inversión productiva; un plan para la formalización del trabajo del sector de la confección y un esquema para incentivar las exportaciones del sector.

Volvió a funcionar Unicenter: cómo se atiende a los clientes del shopping

Fuente: IProfesional ~ El centro de compras de zona norte consiguió habilitación para volver parcialmente a la actividad. Cómo son los protocolos que se siguen

Tras permanecer nada menos que 80 días cerrado, el shopping Unicenter volvió este jueves a la actividad en lo que representa un primer paso de importancia para los centros de compras en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Por lo pronto, la reapertura alcanza a unos 20 locales de indumentaria. Al centro de compras sólo ingresan los empleados, a quienes se les toma la temperatura y deben respetar medidas de distanciamiento.

Los clientes todavía no pueden acceder al shopping. Por eso, las compras se realizan de manera remota y luego se hace un delivery a domicilio de las prendas.

En este aspecto, todavía quedan algunas aristas por pulir. Si bien algunas marcas cuentan con plataformas desarrolladas para el comercio electrónico, otras se encuentran vendiendo por vía telefónica y haciendo uso de WhatsApp.

Unicenter se encuentra en la localidad de Martínez, partido de San Isidro. Se estima que la reactivación parcial permitirá poner en funciones efectivas unos 250 puestos de trabajo.

Los locales de Unicenter lograron una apertura parcial.

Los shoppings de la Ciudad, al borde del abismo

A contramano del sector pyme, que en las últimas semanas viene obteniendo sucesivos avales para volver a la actividad comercial, el ámbito de los shoppings en la Capital Federal sigue sumando negativas para la vuelta y la situación financiera de los emprendimientos ya es insostenible. A diferencia de años anteriores, en que los administradores contaban con locatarios en lista de espera, ahora el escenario migró a su contracara: comenzó la devolución de locales. Y desde la entidad que integra a los centros comerciales informaron que la ausencia de ventas derivó en que los comerciantes interrumpieron por completo el pago de servicios.

Desde la Cámara Argentina de Shoppings Centers (CASC) los esfuerzos por lograr el retorno a la actividad no dejan de redoblarse. Sin ir más lejos, esta semana sus directivos volverán a reunirse con funcionarios de la Ciudad con el fin de reclamar la reapertura para este mes de junio. Desde la organización anticiparon a iProfesional que se expondrá la situación en el interior como “caso de éxito” sanitario, con el retorno del funcionamiento del rubro en Corrientes, San Luis, San Juan y Jujuy a la cabeza.

En la provincia de la Mesopotamia, que transita la fase 5 de la pandemia, el centro comercial capitalino ya abrió incluso hasta su patio de comidas. El protocolo sanitario vigente en ese territorio contempla el uso obligatorio de barbijo, la aplicación permanente de alcohol en gel y la medición de la temperatura de los clientes.

“La cuarentena está afectando de manera letal la salud de las empresas. Se están devolviendo locales y la realidad es que no sabemos con cuantos comercios contaremos al momento en que se reabra la actividad. Además damos por descontado que, incluso abiertos, el consumo en los shoppings igual caerá muy fuerte. O sea que estas devoluciones que vemos ahora después se intensificarían por la menor venta”, aseguró a iProfesional Mario Nirenberg, gerente general de la CASC.

“No entendemos cuál es el criterio que rige para los locales en general. ¿Cuál es la diferencia entre habilitar un comercio y un shopping también de cercanía? Ninguna de nuestras empresas está preparada para resistir tantos días de inactividad. La mayoría jamás recibió ayuda estatal. Hoy por hoy, nadie está pagando los servicios. Los locatarios no pueden afrontar ni un solo gasto por esta falta total de ingresos”, remarcó.

Nirenberg sostuvo que el protocolo para los shoppings “ya fue certificado por el centro de estudios infectológicos de Stamboulian“, por lo que de obtener luz verde oficial la reapertura podría llevarse a cabo rápidamente y sin inconvenientes sanitarios.

A fines de mayo, los centros comerciales de la Ciudad comenzaron a negociar la posibilidad de implementar el “take away” en sus respectivos estacionamientos para, de esa forma, apuntalar la venta de indumentaria y gastronomía.

Lo que recibieron a cambio de ese pedido fue lo contrario: tras una serie de inspecciones en Ciudad y el conurbano realizadas en los últimos días, las autoridades decidieron anular por completo la modalidad del delivery que venían sosteniendo los locales de comida de cada emprendimiento.

En Corrientes, el shopping de la capital provincial acaba de reabrir su patio de comidas.

El protocolo

Con relación al protocolo promovido por la CASC de cara a una eventual reapertura, Nirenberg adelantó que procura cumplir “con los 16 metros cuadrados de medida rigurosa entre las personas que establece la Ciudad como mínimo de distancia entre clientes”, además de que se acota el número de individuos dentro de los locales.

“Estamos en condiciones de volver a abrir manteniendo el cumplimiento de las pautas de distanciamiento social. Se pondrá un límite a la cantidad de personas que ingresen a los shoppings como una manera de hacer efectiva la marca de los 16 metros cuadrados. Al mismo tiempo, se tomarán medidas para que no se reúnan las personas en áreas comunes como baños o puestos de informes”, adelantó.

“En el caso de sitios que demanden se haga algún tipo de fila, vamos a establecer marcas de distanciamiento en el mismo piso. Se trata de un protocolo que está pensado para todos los shoppings en general, no sólo para los de Buenos Aires”, aclaró Nirenberg.

Los centros comerciales en la Ciudad acumulan más de 2 meses sin actividad económica.

El directivo puso un ejemplo para graficar cómo quedarán establecidos los ingresos en los locales: “En un local de 80 metros cuadrados no podrían estar más de 5 personas incluyendo a los empleados del mismo comercio. Las mismas condiciones que mencionamos regirán incluso para los emprendimientos a cielo abierto como el caso del Distrito Arcos”.

Con relación a lo que viene para cines y el área de restaurantes y comidas en los centros comerciales, Nirenberg señaló que, aunque no hay precisiones respecto de cuándo volverán a estar activos, “son espacios donde también se fijará un distanciamiento estricto y acorde con lo que piden las autoridades sanitarias”.

Científicas de la UNSAM y la UBA desarrollan “superbarbijos” antivirales

Investigadores del Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental de la UNSAM y del Instituto de Física de Buenos Aires están trabajando, en asociación con la empresa KOVI SRL, en el desarrollo de telas tratadas con activos antivirales para la confección de tapabocas y barbijos de uso común.

Según dieron a conocer a través de la web de la UNSAM, el barbijo combinará algodón y poliéster con una triple capa protectora —activos antivirales, bactericidas y antihongos— y podrá resistir hasta 15 lavados sin perder sus propiedades y ser utilizado hasta 8 horas al día.

Por otro lado, luego de la confección de los barbijos por parte de Silvia Goyanes, Ana María Llois, Griselda Polla y Roberto Candal de la UNSAM y de Patricio Carnelli, Lucas Guz, Belén Parodi y Alicia Vergara Rubio de la UBA; el INTA será la institución encargada de, en las próximas semanas, testear que cumpla con las características previstas y con los requisitos esenciales de seguridad y eficacia para los que fue diseñado, así como de verificar sus propiedades antivirales y fungicidas.

El “superbarbijo”, además, llegará a los barrios con más necesidades en San Martín. El 10% de la tela con estas propiedades será donada para ser transferida posteriormente a los sectores más humildes del partido gracias a un acuerdo entre los y las científicas y la empresa productora.

Reabrieron los locales de indumentaria y hubo filas para comprar

Fuente: La Nación ~ De acuerdo a la capacidad de los locales podían entrar una o dos personas a la vez, en algunos casos, atendían desde afuera Fuente: LA NACION – Crédito: Fabián Marelli

Sin probadores, con una o dos personas a la vez y alcohol en gel en mano, los locales de indumentaria barriales pudieron reabrir sus puertas al público. La disposición del gobierno porteño de habilitar la apertura parcial de los negocios de ropa e indumentaria, encontró a los comerciantes con un sinfín de sentimientos que van desde el optimismo, la esperanza y desazón por aquellos que no pudieron volver a levantar las persianas. Quienes lo hicieron, registraron ventas de hasta el 50% de lo que tenían normalmente antes de decretarse la cuarentena.

Después de la decisión del gobierno porteño, los comercios barriales de indumentaria y calzado, reabrieron ayer sus puertas siguiendo los protocolos sanitarios de seguridad que dieron a conocer las autoridades en el transcurso de la mañana. El panorama con el que se encontró la mayoría de los comerciantes fueron largas colas, precios atrasados en sus stands y desconocimiento, en algunos casos, sobre los límites permitidos para empezar a trabajar.

En un recorrido que hizo LA NACION por el barrio de Colegiales y Belgrano, en la avenida Cabildo, l a mayoría de los comerciantes no sabían si estaban o no habilitados para trabajar, por encontrarse entre los límites que fijó el gobierno porteño mediante un mapa de riesgo de aglomeraciones.

“Lo que es nuevo para nosotros es que no puedo dejar entrar a nadie porque tengo muy poco espacio adentro. Pero durante la mañana tuvimos ventas similares a las que teníamos antes de decretarse la cuarentena”, dijo Soledad Oliveira que atiende un local de ropa interior femenina en la zona de Colegiales.

“Lo que más está llevándose la gente son pijamas, ropa de invierno, abrigada y pantalones de entre casa porque ya están asimilando que esto va para largo”, extendió Oliveira. Agregó, no obstante que, uno de los desafíos de poder atender a las clientas sin probadores es que, cuando alguien no conoce su talle debe hacer los cálculos “a ojímetro”.

En tanto, Pablo Cassar, el dueño de un local de calzado de la zona de Belgrano sostuvo que “recién a las 9 de la mañana llegó el protocolo que había que seguir”. Además, por la dimensión del local solo puedo tener a dos clientes dentro del establecimiento. Pero “desde que abrí pude ver que la gente está encantada por la reapertura. Ya empezaron a venir a comprar algunos vecinos y pudimos efectuar algunas ventas”, dijo.

Según informó la Federación de Comercios e Industrias de la Ciudad de Buenos Aires, (Fecoba) a partir de la decisión del gobierno, el 69% de los locales barriales de indumentaria y el 74% de calzado volvieron a abrir sus persianas después de 80 días. El reporte que incluye 60 centros comerciales de la Ciudad de Buenos Aires, indica que la facturación promedio fue del 21 por ciento para la indumentaria y 23 para el calzado en relación a un día normal de ventas.

“Hago take away de indumentaria. Es una cosa insólita hacer delivery de ropa. Ahora estoy laburando solo porque se supone que no puedo tener empleados, tampoco está claro donde inicia el límite permitido para trabajar. Falta claridad en los protocolos de seguridad, porque esta situación nunca antes se vio. Tampoco nosotros estamos teniendo una venta fácil y la mayoría son bufandas. Con bufandas no voy a pagar el alquiler”, indicó Leonardo Plotno, un comerciante de la zona.

En ese contexto, Daniela Jimenez, la administradora de un local de ropa de invierno sobre la avenida Cabildo sostuvo que “para nosotros fue bueno volver a trabajar, si bien estos meses hicimos venta telefónica necesitábamos volver. Hoy ya vendimos el 50% de lo que vendimos el día antes de decretarse la cuarentena”, afirmó.

Entre algunas de las medidas de prevención que tuvieron algunos comerciantes fue poner en marcha el contactless y limitar las ventas solo con tarjetas. Según Fernanda Castellanos, la administradora de un local de indumentaria deportiva, en su caso lo hicieron para minimizar los riesgos de contagio siguiendo los protocolos sanitarios. Además, la reapertura del local va a permitir una “normalización” progresiva de las ventas.

“Cuando llegué tenía tres clientas esperándome en fila, en la puerta. Para mí fue emocionante encontrarme con esa escena”, contó Nora Saker, la propietaria de un negocio de ropa para bebés. El local que tiene desde hace 52 años pudo repuntar las ventas a través de las plataformas digitales y desde un grupo de WhatsApp que ella misma creó.

“Hoy a la mañana mandé un mensajito que volvíamos a abrir y la respuesta fue increíble. Tengo la esperanza de que no voy a tener problemas para levantar el negocio. En estos años las he pasado todas y creo que esta vez no va a ser la excepción . Pero me invade una angustia porque de esta cuadra tres no pudieron abrir y no lo van a poder hacer”, explicó.

Abrieron para cerrar

En tanto, por la desactualización de los precios respecto de los que tenían los artículos cuando se decretó la pandemia, algunos de los comerciantes no ven posible un repunte de la economía de sus locales y afirmaron que “abrieron para cerrar” y liquidar la ropa de verano que tenían antes de decretarse la pandemia. Además, por la actualización que tendrían que hacer de los precios reales, “sería imposible vender un artículo”.

Con un enorme cartel de la liquidación de las prendas femeninas y una fila de clientas que esperan a que salga la que está dentro para poder ver las promociones, un negocio de ropa sobre la calle La Pampa anuncia el cierre del local después de 30 años.

“Se tuvo que devolver el pedido que se había hecho para la temporada de invierno porque los precios serían inviables. Una blusa costaría más del doble de lo que está ahora. La ropa que tenemos acá la pusimos al costo para poder venderla”, aseveró Natalia, la administradora de un local en liquidación. En tanto, el dueño del establecimiento, afirmó que, de por sí el mercado ya venía castigado, la pandemia lo terminó de liquidar y no ven fácil un posible repunte.

En esa línea y con la misma preocupación, Lucas Moreno, el dueño de un negocio de zapatos ortopédicos sostuvo que, desde que se cerraron los locales en marzo, las ventas no son representativas a las normales. “Necesitamos liquidar lo que tenemos, porque aunque se haya permitido volver a abrir para que vengan los clientes barriales, las ventas se van a ver limitadas. A nosotros esta pandemia ya nos liquidó, volvimos a abrir para ver si repunta todo, sino vamos a tener que cerrar definitivamente porque no podemos pagarle a los empleados y menos los alquileres”, manifestó el comerciante.