Schale: “Van a estar todos los dólares necesarios para la producción”

A.S.: Van todos los que sean necesarios para la producción. Las medidas apuntan a garantizar el normal funcionamiento del aparato productivo que en muchos sectores está alcanzando los niveles previos a la pandemia y los proyectos de inversión que se están llevando a cabo.

P.: ¿En qué sectores están llegando inversiones?

A.S.: En maquinaria agrícola, línea blanca, textil, calzado, insumos para la construcción y eslabones de la cadena metalmecánica. Son inversiones muy importantes. Lo que estamos notando son ampliaciones en capacidad de producción, hay empresas que están observando un despliegue del mercado interno muy importante.

P.: Se instaló la idea de que las nuevas regulaciones en el mercado de cambios pueden empujar al default a las empresas. ¿Es así?

A.S.: Es al revés. Este es el método que les da previsibilidad a los argentinos. Incluso a las empresas para poder cumplir con sus obligaciones. Están las condiciones para que las 18 empresas afectadas por esta medida puedan restructurar sus deudas.

P.: ¿Puede haber un salto inflacionario con la suba del dólar blue?

A.S.: No. Hay un gabinete económico que tiene dos características claras, estar ordenados y ser pragmáticos. De enero a agosto, la inflación de Argentina fue del 18%, esos son los datos reales. Cualquiera del “dream team” que nos precedió hubiera matado por tener una inflación de estas características. Cuando se fueron dejaron una inflación del 54%.

P.: El Gobierno afirma que el principal problema de la economía Argentina es la restricción externa. ¿Cómo se resuelve?

A.S.: Tenemos una economía enferma donde el esfuerzo del trabajo de todos los argentinos se reserva en una moneda que no emitimos. Eso genera una serie de problemas macroeconómicos que se solucionan con la lógica del crecimiento. Potenciando nuestras plataformas exportadoras con todo el valor agregado argentino. Articulando los recursos naturales transformados por nuestra industria y potenciando el mercado interno. No hay tensión entre mercado externo e interno. El mercado interno es esencial para lograr los niveles de productividad que necesitamos para exportar.

P.: ¿En qué sectores hay más espacio para agregar valor?

A.S.: En un muchísimos. Por ejemplo, en el agroindustrial. Argentina tiene que dejar de ser un país que exporte alimento de animales para ser un país exportador de alimentos para personas. De esta manera se multiplican por seis nuestras exportaciones agroalimentarias. Es como ponerle 6 pisos a la pampa húmeda.

P.: ¿Van a retomar la política de reintegros y retenciones diferenciales?

A.S.: Estamos trabajando para corregir esas asimetrías que dejó el Gobierno anterior y dan malas señales en términos de agregación de valor. Para generar los mejores sistemas de incentivos y una plataforma exportadora de valor agregado.

P.: ¿Hay coincidencia con lo que plantea el Consejo Agroindustrial?

A.S.: Sí, absolutamente. Va en la línea de lo que venimos planteando.

Elsa Serrano, la identidad de una mujer con más de cuatro décadas de trabajo en el mundo de la moda

Fuente: Infobae ~ Elsa Serrano, de 73 años, murió anoche durante un incendio en su departamento de Maipú al 900, en el barrio de Retiro. La diseñadora de moda vivía sola y se encontraba en el inmueble cuando ocurrió el desperfecto técnico que provocó la tragedia.

En 2018, la modista había brindado una entrevista a Teleshow, en la que repasó su carrera y habló de su vínculo con Zulemita Menem, los secretos de los vestidos de boda de Susana Giménez y Claudia Villafañe, sus viajes por el mundo como modista oficial del menemismo y la crítica situación que la llevó a cerrar su empresa y reinventarse hasta sus últimos días.

Aquí, la entrevista completa.

“Decidí no fabricar más. Lo que ven acá es lo último que tengo para vender y recibo a las clientas con turno cuando me llaman para algo puntual. Pero le di de baja la empresa, me hice monotributista, porque si algo tuve en mi vida es que hice todo legal siempre. Cuando teníamos la maison yo defendía mucho a los trabajadores, a las modistas que venían en horas extras, a la gente de la oficina. Siempre le decía a mi ex marido: ‘Hay que aumentarles’. Y él me respondía: ‘Vos sos Evita’”, contaba entre risas.

Elsa Serrano dijo “basta”. Ella, que vistió a las personalidades más célebres de la Argentina (de Mirtha Legrand a Susana Giménez, de Amalia Lacroze de Fortabat a Norma Aleandro). La misma que viajó por el mundo como modista oficial de dos primeras damas, María Lorenza Barreneche, la esposa de Raúl Alfonsín, y Zulemita Menem. La mujer que, con sus creaciones, trazó un concepto estético de lo que el imaginario colectivo recuerda como los años ’90 en la Argentina. La que tuvo una impactante maison donde recibía a sus clientas famosas y entró en quiebra durante la crisis de 2001.

Alejada de aquellos momentos de brillo y alta exposición, dijo “basta”. Entonces su nombre, siempre asociado a una colección, al glamour noventoso y la noche, a tailleurs o a vestidos de novia volvió a ser eso: la identidad de una mujer con más de cuatro décadas de trabajo.

“Primero estuvo Gino (Bogani). Yo empecé en el 75 y (Roberto) Giordano en el 73. Era una época en la que no éramos tantos en este mundo. Por supuesto que había boutiques, pero no éramos muchos. Ahora hay muchos, son tantos que ni yo los conozco”, señaló la diseñadora, que llegó a la Argentina con toda su familia desde Italia cuando tenía 9 años.

“Vengo de Calabria. En la intendencia de mi pueblo me quieren mucho, justamente me llamaron la semana pasada porque me dieron un premio. Siempre dicen ‘los dos más importantes del mundo son Gianni Versace y Elsa Serrano’. Nosotros no somos del mismo pueblo pero sí de Calabria”, aclaró.

-¿Con su familia vino a la Argentina en barco? -Lógico, ¡21 días en barco! Somos una familia numerosa, con 11 hijos. Uno de ellos quedó allá y los otros diez vinimos para acá. Mi padre era agricultor. Así que vinimos a vivir a una casa muy linda acá en Buenos Aires. Mi padre, que ya había estado acá, la había comprado. En la calle Maure, una de esas casas con vitraux, con habitaciones una atrás de la otra, muy muy linda. Fui a la escuela del Estado, al Liceo 9. Iba caminando como diez cuadras todos los días.

-¿Y qué pasa cuando termina el colegio? -Yo quería seguir odontología, nada que ver con nada. Pero no fue para mí. Así que me caso, a los 19 años y tengo una hija divina. Siempre me encantó la moda y como mi primer marido viajaba mucho, para que yo no me aburriera compramos un local en Belgrano y abro mi primera boutique. Traíamos toda ropa importada. Después de 10 años de matrimonio me separo y conozco a Serrano, un textil que me vendía tela. Nos casamos en el 75. Cuando volvemos de luna de miel le dije: “¿No me dejás ir al taller para ver cómo lo hacen?”. Y fui. Justamente tenía en ese momento un género increíblemente lindo para mí, a lunares Entonces lo usé para hacer un vestido. Él en ese momento él vendía muchísimo al interior y llamó a los vendedores para que lo vieran. Y los vendedores dijeron “no, señora Serrano, esto es un vestido para mucama”. Usaban esa palabra que es horrible. Pero lo llevamos igual. Se llamaba 1015 el artículo. ¡Lo llevaron todos los vendedores y fue un éxito rotundo! Tenía cuello blanco con una camelia colorada. Creo que con el gusto sigo teniendo ese ojo.

La alianza entre el empresario textil y la diseñadora rindió sus frutos. El suceso fue tal que, de un pequeño lugar pasaron, con los años, a tener un espacio enorme en el Barrio Norte porteño, en la calle Mansilla.

“Nos mudamos a un lugar en la calle Salguero hasta que llegamos al monstruo de Mansilla. Era un emblema, era único. ¡Lo tiró el Banco Nación abajo! Pero no importa, de las cosas feas no me gusta acordarme. Ahí estuvimos veintipico de años”, recordó emocionada, mientras algunas lágrimas caen de sus ojos.

Los años ochenta fueron el comienzo del gran imperio de Elsa Serrano, que además de diseñar ropa pret a porter pensada para las mujeres argentinas, comenzó a expandirse. Tanto que llegó a vestir a estrellas internacionales que pasaban por Buenos Aires.

“A Joan Collins yo le hacía los tailleurs, también usaba los enteritos míos que ahora les dicen monos. También vestí a Gina Lollobrigida, Sofía Loren, Catherine Deneuve, Maya Plisetskaya”, completó.

Poco después la modista comenzó a ser convocada para un rol muy especial: vestir a la esposa de Raúl Alfonsín y a las mujeres de varios funcionarios de su gobierno.

“Cuando lo eligen yo estaba en Italia. Me llama mi hermana y me dice: ‘Elsa, tenés que volver’. Le digo: ‘No, ahora vamos hasta Londres. ¿Por qué?’. ‘Porque viene la señora de Alfonsín, de Borrás, de Trócoli, todas'”. Y le digo: ‘¿Quiénes son?’. Yo jamás me había interesado por esas cosas. Ahí me dice: ‘¡La señora del nuevo presidente’. Entonces escucha mi marido y dice: ‘Mañana sacamos pasajes y volvemos’. Fue así que vestí a toda la familia Alfonsín y a las otras mujeres, los quiero mucho”, recordó.

Aquellos primeros años tras el regreso a la democracia resultaron una explosión en la vida de la creadora. Entre otras cosas, diseñó el vestido que Norma Aleandro usó en la entrega de los premios Oscar cuando ganó la película argentina La historia oficial.

“¡Se lo hice por teléfono! Con su simpleza me dijo: ‘Tana, me nominaron. Haceme lo que quieras, Tana’. Y se lo mandé con el marido porque ella estaba filmando afuera. Aquel famoso escote en esa época dio mucho que hablar. Yo lo hago de toda la vida: atar un elástico a la pierna para que el escote quede así, un truquito que no saben muchos”, agregó.

Después llegarían dos bodas muy recordadas: en 1988 la de Susana Giménez con Huberto Roviralta y, un año después, la de Claudia Villafañe y Diego Maradona.

“Yo a Susana la vestí doce años para la tele y para su vida. Y también a la mamá y a la hija. Para mí Roviralta era un señor.Yo iba mucho al canal. Un día me dice ‘me caso’. Esto sería el 20 de noviembre y yo me tenía que ir a Europa a buscar unas telas para unas árabes. Le hice el vestido y ella vino después y se lo probó para ponerle el cierre. La enagua era de encaje francés. Ese vestido creo que lo copió el país”, apuntó orgullosa.

Un año después, llegaría la recordada boda de Maradona en el Luna Park.

-¿Cómo fue la convocatoria para trabajar en la ropa del casamiento de Maradona y Claudia? -Un día me vino a ver (Guillermo) Coppola y me dijo que se casaban. Después me llama Claudia y me dice: ‘Elsa, acá me vino a ver Valentino, todos. Se enteraron y quieren hacerlo. Pero Diego quiere que lo hagamos con vos’. Yo le dije: ‘Claudia, te doy un consejo. Decile a Diego que es muy feo a mitad de la noche cambiarse’. En un momento se pensó que iba a usar un vestido mío y después uno italiano. A mí esas cosas de nuevo rico no me gustan, me gusta algo simple. Y a los 10 minutos ¡me llama Diego! Me dice: ‘Lo que vos digas’.

Elsa Serrano terminó vistiendo a las dos familias. “Entonces me fui a Nápoles, les tomé las medidas. Porque no era solamente la ropa de Claudia, nosotros en esa época teníamos ropa de hombres. Le hicimos la ropa a Diego, a los padrinos, a la mamá, a las hermanas, a la suegra, todos. Diego es un loco pero es un divino, una persona divina”, afirmó.

Los años ’90 la encontrarían a Elsa Serrano en la cumbre. Por eso, cuando fue convocada para trabajar junto a Zulemita Menem, quien desde la separación de sus padres ofició de primera dama, de inmediato aceptó el desafío.

“Ahí Zulema y el presidente me dicen: ‘Por favor, vos la tenés que acompañar, Zulemita es muy joven’. Y así se vio el cambio, ella tenía un jopo, otro estilo. Creo que todo el mundo opinó que fue un éxito todo lo que llevaba puesto durante aquellos viajes. Hemos ido a todos los palacios. Cuando me dicen cosas sobre el sacrificio que fue, yo digo que gané mucho en cultura. Realmente jamás hubiera soñado que podía dormir en el Kremlin”, relató.

-¿Durmió en el Kremlin? ¿Cómo fue eso? -Sí, cuatro noches dormimos en el Kremlin. Porque muchos de los reyes o presidentes invitaban. Dormíamos en los palacios. En Oslo, en España. Fue culturalmente increíble. También estuvimos viviendo en el lugar de los emperadores en Japón. ¡Ahí saqué millones de fotos y no salió ninguna! (ríe).

-¿Le falló la cámara? -No, no. Creo que tendrían filtros o algún sistema para que no salgan. Increíbles los emperadores, tan simples. Siempre me gustó la realeza y todas estas cosas, por eso mis vestidos a veces son todos armados.

-¿Terminaron las cosas mal con Zulemita? ¿Se pelearon por dinero? -No, no, mi amor. La persona que tenía que pagar los gastos de ceremonial nunca los pagó. Pero no eran ni Menem ni Zulemita, ellos no tenían nada que ver. Era un ministro. Y yo tenía al contador yendo y viniendo.

-¿Ni siquiera se distanciaron personalmente por este tema? -No, no. Una sola vez, creo, que tuve que ir a aclarar algo pero con ella. Las dos vimos que era mentira lo que decían los diarios, no me acuerdo bien qué era. Además, todo está dicho, cuatro años después me llamó para que le hiciera el vestido de novia. Y ahora, me llamó hace dos semanas o tres Zulemita. Me dice: “Ay, Elsi, necesito una enagüita de satén pero de los tuyos, no esos que caen y son una simple enagua”. Le dije:”Zulemita, no tengo raso negro italiano y no estoy haciendo nada porque tengo una sola modista que viene cuando yo la necesito por algo puntual”.

Los tiempos de esplendor y viajes por el mundo se terminaron en 2001, cuando la empresa de Elsa Serrano quebró. Poco después, la mujer a la que los medios de la época llamaron “la modista del poder” se divorció de su segundo marido.

“Económicamente para mí fue horrible todo lo que pasé, pero ya está. Me decretaron la quiebra por un préstamo del Banco Nación para pagar lo de los empleados, las cargas sociales, que era mucha plata, era el 1 a 1. Pedí un préstamo, me lo dieron pero me hicieron una hipoteca sin saberlo ni Zulemita, ni Menem ni nada. Y después, como venía el país, no se pudo levantar. En el 2001 me decretaron la quiebra”, explicó.

-¿Hizo un cálculo de cuánto dinero perdió? -Mucho, mucho (hace silencio largo). La propiedad de Mansilla era enorme. Yo tuve ahí un terciario, el Instituto Elsa Serrano. Enseñábamos alta costura con dos idiomas: el italiano y el inglés. Todo funcionaba en Mansilla. Mansilla era un monstruo de lo lindo y lo increíble que era. Salón gris, salón rosa, taller, oficina, salón de corte con mesa de 30 metros. Pero acá destruyen todo. Porque, yo digo que no me lo hubieran dado, pero lo podrían haber hecho como algo para el Estado de moda, con exposiciones permanentes, como hicieron la Usina del Arte. Se podría cuidar el patrimonio, pero acá destruyen todo realmente, es una pena.

Hoy con tres hijas y seis nietos, Elsa Serrano dice que pese a todo aquello que sufrió ama a la Argentina.

-¿Le gusta Mauricio Macri como presidente? -Yo a Macri lo conozco mucho, íbamos a muchas fiestas juntos. Sobre todo cuando estaba con la (Isabel) Menditeguy, en los 90. Y a Franco también. Ahora me dicen todos: “¿Por qué no le mandás un telegrama?” Y yo no. A (Juliana) Awada la conozco también, venía a mi taller, era chiquita, tendría 14 años. Los Awada son una familia deliciosa, los conozco a todos.

-¿Vestiría a la primera dama? -Sí, me encantaría. Pero ella tiene otro look quizás, y quizá tiene su gente que la vistió siempre. A lo mejor le da no sé qué pedirme.

-¿Le gustaría pensar en algún diseño para ella? -¡Sí! Y ojalá vuelvan a ganar. Yo no voto pero digo que ojalá vuelvan a ganar. Pero no sé. Realmente estamos pasando momentos muy difíciles. Yo nunca vi tanta gente durmiendo en la calle. Nunca vi tantos paros tampoco.

-¿Extraña algo de los ’90? ¿Cómo los ve hoy? -No, nada. Esos años me quitaron mucho de la vivencia de mis hijas. Yo trabajaba mucho, me quedaba hasta cualquier hora, o sin dormir o viajaba. Pensándolo ahora digo: “Cuántas cosas me perdí de mis hijas o de mi primer nieto”. Después yo me conformo. Yo soy canceriana así que todo lo veo positivo.

Alberto celebró inversión textil en Chaco y pidió mayor integración con Brasil

El presidente Alberto Fernández bregó hoy por una mayor integración con Brasil y dijo que Argentina “necesita de empresarios que confíen en el país después de 4 años de postración”

.“Se necesitan empresarios que confíen, inviertan, produzcan y den trabajo en el país, después de cuatro años de postración”, dijo Fernández al participar por videoconferencia desde Olivos del acto en el que la empresa brasileña Santana anunció una inversión de u$s 12 millones para su planta de Chaco.

En ese marco, el jefe de Estado destacó que “ver que se instala equipamiento y se generan 130 nuevos puestos de trabajo con una inversión” millonaria lo “llena de alegría” porque “esto potencia una región importante de Chaco y le hace muy bien al país”.

“Es muy importante para Argentina que los lazos que nos unen con Brasil estén cuidados, protegidos y promovidos, y queremos que esa integración crezca cada día más”, destacó el mandatario desde la residencia de Olivos, donde estuvo acompañado por el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; y la subsecretaria de Industria, Julieta Lousteau.

Fernández llamó a “explorar mucho más y trabajar más unidos” con Brasil para lograr “fortalecer el mercado común” que ambas naciones comparten.

Tenemos un mercado común que debemos explotar mucho más y trabajar mucho más unidos para lograr ese objetivo. Celebro que sea una empresa brasileñaa la que confía en Chaco y Argentina”, dijo el mandatario al participar del anuncio, junto al gobernador chaqueño, Jorge Capitanich.

Al dirigirse a los empresarios brasileños, que también participaron desde Fortaleza del acto virtual, Fernández les dijo: “Tengan ustedes el compromiso del gobierno nacional en seguir ayudándolos para que esa integración sea cada día mas fuerte”.

El proyecto de Santana Textil apinta a una inversión de u$s 12 millones para la importación de dos nuevas maquinarias productivas desde Suiza; la adquisición de una urdidora, una embaladora de rollos y una máquina de teñir Índigo; y la incorporación de telares para la producción de hilados y tejidos de alta calidad.

Además, prevé la realización de obras de infraestructura complementaria para la ampliación de los espacios de trabajo, montaje y mantenimiento y la adecuación de los servicios de energía, aire y gas. 

Se estima que así la firma presente en el mercado local desde 2008 alcance una producción estimada de 19,2 millones de metros lineales de denim por año, y 4,8 millones de kilogramos por año de hilo de algodón Open End, lo que representa un 40 por ciento de producción de tejidos básicos, 40 por ciento de tejidos Modal, y un 20 por ciento de tejidos Premium. También garantizarán la incorporación de 132 personas al área de producción, completando una dotación total de 500 empleados directos.  

Tristeza en el ambiente, falleció Elsa Serrano (QEPD)

Fuente: La Nación ~ La reconocida diseñadora Elsa Serrano falleció ayer durante un incendio en su departamento del barrio porteño de Retiro, según confirmaron a LA NACION desde el entorno familiar. Al finalizar la autopsia, fuentes judiciales informaron que la modista murió asfixiada por inhalación de humo.

Serrano, cuyo nombre verdadero era Elsa Romio, se había instalado en Argentina en 1955 y se había convertido en un ícono de la moda, sobre todo en los años 90, especialmente por ser una de las preferidas de Susana Giménez.

Benito Fernández “lleva” sus diseños y barbijos no gender al New York Fashion Week

Fuente: Perfil ~ Con un formato híbrido que mezcla lo virtual y lo presencial (con concurrencia mínima y con férreos protocolos sanitarios), la nueva edición del New York Fashion Week contará con la participación de dos representantes argentinos.

Será a través de la sección que organiza la Federación de Diseñadores de Latinoamérica (FDLA) y que este año ofrecerá una edición íntegramente online, a través de su canal de Youtube. Por allí veremos a más de diez diseñadores y marcas de la región, incluidos entonces los dos argentinos: Cuarto Colorado y Benito Fernández.

El modisto presentará nada menos que Cambalache, una nueva colección primavera-verano que se distingue por los detalles, los bordados, los apliques, los avíos. Son prendas con géneros más trabajados; estampas entremezcladas, aunque el algodón será el gran protagonista, no solo en las remeras, camperas, buzos, que presenta el diseñador argentino sino también utilizado para el forrado de los vestidos de fiesta.

Barbijos y túnicas “no gender”

“Durante la pandemia nos acostumbramos a que el roce de la prenda sobre la piel sea muy suave, ya que estuvimos en pijamas, jogging y ropa casual” explica Benito.

Las túnicas y kimonos (pero también los barbijos) serán las prendas fetiche de toda la colección, y la incorporación del lamé (genero utilizado más en los años 70s y 80s) le dará una mezcla interesante a la propuesta de Benito Fernández.

Los colores que sobresalen para esta temporada van desde el naranja y amarillo al verde, y violeta. también se suman los colores fluo para darle aun mayor modernidad; y todo con detalles de negro.

“Soy un agradecido y tengo la alegría de que tanta gente me haya apoyado. El Fashion Week de New York es la pasarela que más amo porque es la que más modernidad tiene y, a su vez, es consciente de lo que nos pasa”, confiesa Benito.

Este desfile virtual de Benito Fernández (mañana miércoles a las 18, hora argentina) contará con la presencia de dos modelos masculinos que expondrán distintos diseños y el concepto que la marca comenzó a desarrollar basado en el “no gender” con prendas que pueden utilizar tanto hombres como mujeres.

Como gran sorpresa, Benito invitó a la supermodelo Valeria Mazza para hacer el cierre de su desfile virtual. “Valeria va a hacer el cierre de mi desfile. Es una mujer luchadora, trabajadora, aparte de bella, que hoy se pone los tacos para volver a subirse a la pasarela porque la industria la necesita a ella, así como a todos sus protagonistas”, concluye el diseñador.

Albania Rosario, fundadora de la Federación de Diseñadores de Latinoamérica (FDLA) y quien lleva adelante esta iniciativa, comenta: “La idea de organizar desfiles de moda durante los bloqueos globales relacionados con COVID-19 puede parecer imposible, pero en lugar de perder la esperanza, la industria de la moda está visualizando nuevas formas de comunicarse en tiempos de crisis. Así, desde Fashion Designers of Latin America presentamos esta nueva versión de desfiles online que tendrá lugar durante las fechas previamente programadas para New York Fashion Week: del 11 al 16 de septiembre 2020”.

Entre otros grandes diseñadores que se unirán a esta propuesta virtual, se incluyen como invitados especiales a los españoles Ágatha Ruiz de la Prada y Custo Barcelona; Dorin Negrau de Rumania, además de otros destacados diseñadores de América Latina.

Informe Exportaciones de Prendas de Vestir: Enero – Julio 2020

Capítulos 61 y 62 del Nomenclador Común del Mercosur

Período considerado: ENERO – JULIO 2020

Fuente: CIAI ~ En Julio de 2020, si bien las exportaciones de indumentaria continúan sufriendo el impacto de las medidas tomadas a causa de la pandemia Covid-19, se sitúan en valores cercanos a la media de los últimos años. De esta manera, se exportó por USD FOB 1,7 millones y 70 kilogramos (ver Cuadro Nº2 del Informe adjunto), lo que representa una variación interanual con respecto del mismo mes del pasado año de -25,1 y 26%, respectivamente. En junio también se había exportado por encima del millón de dólares, luego de fuertes caídas en abril y mayo del corriente.

El precio por kilo promedió los USD/Kg 25. Es una relación considerablemente inferior a la media de los últimos años (como ocurrió también en mayo y junio), siendo un -40% menos que en Julio de 2019.

En lo que hace al acumulado enero-julio, las exportaciones se contrajeron un -38,4% en dólares y un -21,2% en kilos en términos interanuales. Se registraron operaciones por USD FOB 8,2 millones y 262 mil kilos (ver Cuadro Nº1 del Informe adjunto). El precio promedio, por tanto, resultó de USD/Kg 31,5 lo que implicó una baja del -21,7% en relación al acumulado enero-julio del año 2019.

Se trata del peor año en términos de dólares y de kilos exportados al menos desde 2001 (inicio de la serie), con precios USD/Kg históricamente bajos (ver Gráficos Nº 1 y 2 del Informe adjunto). Vale aclarar que, como se ha mencionado anteriormente, estos datos fueron afectados por exportaciones que no pudieron ser despachadas desde el 20 de marzo producto de la declaración del aislamiento social, preventivo y obligatorio como principal medida a nivel local contra la pandemia Covid-19, principalmente durante abril y mayo. Asimismo, la cancelación o postergación de órdenes desde el exterior probablemente haya acentuado la caída. De todas maneras, las exportaciones ya mostraban una fuerte tendencia a la baja.

Los principales productos exportados en julio fueron “las demás medias de algodón” (con el 3% del total), camisas de algodón (26,3%) y pantalones de algodón (ver Cuadro Nº 5 del Informe adjunto).

En el acumulado enero-julio, las calzas y medias quedaron el primer lugar, 16,6% del total, seguidas de las camisas y los pantalones de hombre, ambas categorías con el 10% sobre el valor total (ver Gráfico Nº 4 del Informe adjunto).

Respecto al segundo semestre, hay que monitorear si en el próximo mes se repiten exportaciones por valores similares a julio, de manera que permitan morigerar la caída del acumulado interanual, generada principalmente por el fuerte deterioro de las ventas externas en abril y mayo. De todas maneras, es de esperar que continúe la contracción respecto a 2019, debido principalmente a las medidas de carácter aduanero y sanitario (tanto local como internacional) y al detrimento de la demanda global provocada por la reducción del empleo y poder de compra que se registrará a nivel mundial.

Finalmente, como mencionamos en diversas ediciones del CIAI COMEX EXPO, es fundamental que desde el Estado, una vez normalizada la situación de los mercados a nivel mundial, se fomente la salida exportadora del sector ya que cuenta con una gran capacidad para emplear trabajadores a la par que cada prenda exportada contiene un alto nivel de valor agregado que permitiría el ingreso de divisas que alivianen la carga de la balanza de pagos.

INDEC: Los cambios en la publicación de datos de comercio exterior

Hace varios meses que el INDEC ha discontinuado la desagregación otrora habitual con la cual presentaba los datos de comercio exterior. Muchos datos ahora figuran bajo la etiqueta ‘Confidencial’ – impidiendo conocer con precisión buena parte de los datos que solemos analizar como los agregados comerciales por capítulo, los destinos de exportación y las operaciones de algunas posiciones en particular, entre otras cuestiones.

Según el organismo, y en función de proteger el secreto estadístico, se agrupan bajo esta categoría ‘confidencial’ las operaciones con un número insuficiente de operadores (menor a tres). Por otro lado, si la posición arancelaria NCM tiene un número suficiente de operadores, se muestra el total operado durante el mes de referencia pero, si el país de destino u origen tiene un número insuficiente de operadores para el ítem de la NCM, el país se muestra enmascarado con el código “999”, cuya descripción también es ‘confidencial’ incluso a nivel país y producto.

Esto reviste gran relevancia para nuestro sector y genera preocupación ya que dificulta el análisis de la coyuntura sectorial y obstaculiza el seguimiento del comercio y detección de potenciales casos de dumping, entre otras cuestiones.

En este marco, el presente informe estadístico cuenta con un alto componente de operaciones bajo el rótulo de ‘confidencial’ por lo que debe tenerse más que presente a la hora de elaborar las conclusiones particularmente vinculadas a países de origen de las importaciones y a productos importados (Cuadros Nº3 a Nº7).

Por último, cabe señalar que el INDEC ha comenzado a publicar datos más completos en materia de importaciones a partir de enero 2020 pero no así para las exportaciones por lo que persiste la categoría ‘Confidencial’. Los mantendremos informados a este respecto.

A continuación podrán descargar el Anexo Estadístico: Evolución de Exportaciones 07 meses 2020

Fabricaban guantes de arquero y la pandemia los obligó a transformarse para no cerrar

Fuente: La Nación ~ A los 14 aprendió a coser sin ayuda. Se pasaba horas en la fábrica de textiles de su papá y su tío donde hacían guantes de vestir y ropa de cuero. Con los retazos de tela que sobraban, él creaba carteras, polleras y sus propias prendas. De más grande, realizó un curso de corte y diseño de alta costura con famosos diseñadores.

Hoy Jorge Monastirsky tiene 66 años, y luego de haber trabajado en muchas industrias, es el dueño de la fábrica Reusch en Argentina, una marca de ropa deportiva y de ski que se destaca por sus guantes de fútbol. Su padre creó el primer par de la fábrica junto a Amadeo Carrizo y, fue desde ese entonces que la familia estuvo vinculada al mundo del deporte.

En 1986 viajó a Alemania y logró traer la licencia de la compañía para poder comercializarla en el país. Desde ese entonces venden guantes de arquero, uniformes para equipos de fútbol y ropa deportiva. Por mes llegaron a vender alrededor de 7000 pares de guantes, además de las exportaciones a China y Pakistán, mercados en donde demandaban más productos de las líneas deportivas.

Frente a la pandemia de Covid-19 su fábrica, como muchas otras, dejó de funcionar. La empresa tuvo 30 días de inactividad. “Todo lo que es fútbol quedó paralizado, fuimos cerrando las producciones que ya estaban en marcha”, dijo. Al poco tiempo de arrancar el aislamiento, decidió poner todas sus máquinas a disposición para crear barbijos, camisolines y otros insumos para vender a terceros.

Empezaron a producir barbijos descartables y siguieron con otros de neoprene y telas lavables. También confeccionaron tapabocas troquelados y después crearon diseños “con branquias”, diseñados para que los clientes puedan respirar bien mientras hacen deporte. “No colmamos la capacidad productiva de la empresa, pero salvamos un poco los gastos y los sueldos de los que trabajan”, aseguró

“Tener la tecnología para hacer guantes te permite crear barbijos y seguir poniendo en marcha la fábrica para seguir produciendo”, dijo y agregó que la creatividad del equipo y la posibilidad de reconversión los ayudó a salir adelante. Sus empleados sabían cómo confeccionar las nuevas prendas y, sobre todo, manejar las máquinas sin problemas.

Durante la cuarentena, ante la falta de partidos, reuniones y entrenamientos, también lanzaron un kit de entrenamiento de fútbol: un dispositivo con bandas elásticas que permite entrenar y hacer una serie de ejercicios de forma individual.

Cómo salir adelante

Monastirsky aseguró que la clave es la “honestidad y la familia” y relató que siempre trabajó rodeado de sus seres queridos. Al principio con su padre, después con su hermano y ahora con su hija, quién, para él, aporta “creatividad y sangre joven” a los proyectos.

“Creo que hay muchas empresas que no tuvieron la posibilidad de reinventarse y están en problemas y muchas que lo hicieron, lograron salir adelante”, dijo. Para él, el cambio de actividad los mantuvo bien mental y físicamente.

Además, aseguró que la confianza que se generó en la empresa, tanto entre los clientes y proveedores como en el personal, ayudó a que se pueda seguir trabajando bajo este contexto de crisis. Desde el primer día aplicaron un fuerte protocolo de seguridad, separaron las distintas áreas de la fábrica, coordinaron para que los trabajadores no utilicen el transporte público y llevaron un control diario de los síntomas de cada uno. “Hicimos un trabajo de logística que no hubiese sido posible sin la voluntad de todos”, dijo.

“Tuvimos épocas malas, pero salimos adelante. Siempre pudimos timonear en las tormentas”, aseguró. Para él, la Argentina es un país cíclico donde hay épocas buenas y malas, pero un país con grandes oportunidades. “Hay que ponerse en marcha y tener un contexto familiar que te apoye”, finalizó.

Hipermercados y marcas suben compras de ropa nacional

Debido a la política de sustitución de importaciones llevada adelante por el Gobierno, la industria textil está recuperando su actividad. Tanto las marcas fabricantes de ropa como los hipermercados elevaron al menos un 40% los pedidos de insumos o prendas nacionales, en detrimento de lo importado.

Así lo anticipó a BAE Negocios el secretario de la Fundación Pro Tejer, Luciano Galfione, quien expresó “al menos los pedidos hacia la industria se incrementaron un 40% en los últimos meses”. Funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo ya habían “solicitado” a las empresas que reorienten sus políticas y empiecen a sustituir importaciones, en un contexto claramente favorable.

“Las retailers piden producción nacional porque no pueden importar en forma indiscriminada, con una administración del comercio exterior inteligente, y porque se tienen que asegurar la provisión de mercadería en un mundo que no comercia, donde cada país se asegura el abastecimiento“, señaló Galfione.

Otras fuentes del sector detallaron que actores como las marcas de ropa o cadenas como Wall Mart, Falabella, La Anónima o Carrefour “que eran importadores seriales durante el gobierno anterior, ahora nos piden desesperadamente para la temporada de verano porque no tienen stocks”.

Gran incremento

Galfione especificó que en un momento de recuperación de la industria textil, el segmento comercial apunta a comprar pantalones (jeans, deportivos), remeras, camisas, fabricadas en la Argentina.

Estamos con una mejora notable, en algunos casos tomando más personal para cubrir la demanda de las marcas”, graficó Galfione.

Por su lado, el gerente de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), Eduardo de Toma, ratificó el fenómeno que vive el mercado de fuerte sustitución de importaciones. Y amplió que “hay algunas empresas que están realizando inversiones en maquinaria porque ven un escenario de crecimiento“.

Incluso, como había publicado este medio, el sector textil cree que podría terminar este año en niveles por encima del 2019. Así lo expresó el vicepresidente de la Fundación Pro Tejer, Jorge Sorabilla, quien detalló que “luego de haber tocado el piso en mayo, comenzó la reactivación en junio y julio y la tendencia marca que el crecimiento va a continuar, por el proceso mismo de sustitución de importaciones”.

Sorabilla puntualizó que el reemplazo de compras externas por producción nacional es transversal en la cadena textil pero enfatizó ejemplos como “las telas terminadas y la ropa, como las remeras, indumentaria deportiva y vestidos”.

En esta dirección, dejó en claro que en este momento los “importadores están llamando a las fábricas nacionales para encargarles la producción de ropa que podría llamarse más popular, para clase media y media baja”, en un escenario en el que también “juegan” las denominadas licencias no automáticas que desalientan las importaciones.

Textiles alertan por menor producción por falta de materia prima

Fuente: Ambito ~ La industria textil es otra de las víctimas de la cuarentena por el coronavirus. Con shoppings cerrados hace casi seis meses y un público que se volcó hacia las compras online, las ventas en lo que va del año se desplomaron un 32%, según el informe de agosto de CAME. Y el futuro aún es complejo; a sólo días de que comience la primavera, el stock de ropa de verano es casi insignificante y los negocios continúan con la liquidación de invierno. “Es muy complejo fabricar y producir nuevas prendas en este escenario, no se consigue la materia prima importada, como hilos y telas y muchos talleres textiles cerraron sus puertas o se volcaron hacia la fabricación de productos para la salud”, explicaron desde el sector.

“Hay mucho producto que no se hizo y esto se debe a que hay faltante de materia prima. Mucho de lo que se quiere comprar no hay. El mercado está muy monopolizado y eso hace que sea muy difícil de conseguir productos. Además en este contexto no están aprobando la entrada de cierta mercadería al país”, explicó Horacio Ernesto Del Burgo, presidente de la Cámara Argentina de Innovación Textil y Afines (CAITA). En resumidas cuentas; “hay faltante de hilo, de tela, de elástico”, ejemplificó el especialista.

Con los días de sol y el incipiente calorcito, los compradores se vuelcan hacia la ropa de verano, lo cierto es que el stock de Primavera-Verano es muy reducido y de hecho algunas marcas aún no han presentado su nueva colección. “La cuarentena generó una ruptura del concepto ‘temporada’. Hoy las marcas venden lo que tienen y lo que pueden”, describió Del Burgo. “Estamos ante un comprador sin tanta pretensión por la realidad económica que atraviesa el país”, agregó

Desde la Cámara Argentina de la Indumentaria aseguraron que este año la liquidación de invierno se extendió hasta tiempo récord; “hay sobrante de ropa de invierno porque tenemos todos los shoppings cerrados, por lo que hay liquidación aún en septiembre, algo atípico para este mes, cuando ya se suele instalar la ropa de primavera-verano”, remarcó Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de la Indumentaria.

Las marcas más pequeñas dependen de sus talleres textiles y lo cierto es que muchos, durante la cuarentena, se desmontaron y otros se volcaron hacia los productos de salud. “Las empresas que subsistieron son las que se reconvirtieron y empezaron a fabricar otras cosas como camisolines, barbijos. Ahora eso repercute porque hay menos fábrica”, indicó Del Burgo. Además se mostró preocupado por la falta de materia prima, que se traduce en menos oferta de indumentaria para la temporada Primavera-Verano: “Se protege más al producto terminado que la materia prima entonces corres el riesgo de que entre al país el artículo final”, sentenció Del Burgo.

“No hay dudas de que el gran problema es la materia prima que no se consigue. Es muy difícil comprar materiales y aquellos pocos que aún tienen mercadería para vender lo retrasan porque piensan que van a aumentar y especulan con los precios”, finalizó Del Burgo.

Mientras desde el sector textil aseguran que el rubro atraviesa una fuerte crisis que generó que casi el 100% de las empresas estén inscriptas en el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), las ventas tanto en el canal online como en físico cayeron, de agosto a agosto, medidas en cantidades, un 32%, según Came ubicándose como el segundo rubro de mayor caída anual.

Shoppings, expectantes: con la mira puesta en la próxima semana, ya se sabe cómo será la vuelta y con cuántos locales en “pie”

Fuente: IProfesional ~ El extenso parate que mantiene en situación de desastre a los centros comerciales de Capital Federal parece, finalmente, estar a un paso de concluir. El resultado, señalan los actores del rubro, es “caótico”: más de 2.500 locales que se vaciaron de marzo a esta parte sólo en el escenario porteño, cerca de 10.000 empleos que ya son parte del pasado, pérdidas económicas superiores a los 100 millones de pesos cada mes.

La expectativa, ahora, está atada a lo que ocurra la próxima semana. Pero, por primera vez en meses, la perspectiva es por demás de positiva: según pudo saber iProfesional, el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, José Luis Giusti, recorrió los distintos niveles del shopping del Abasto durante la jornada del miércoles y avaló los protocolos generados por los administradores de los centros comerciales en Buenos Aires.

Si bien falta el aval final, todo indica que los shoppings comenzarán a retomar actividades durante la segunda parte de septiembre. Esto es, en coincidencia con el límite establecido para la cuarentena vigente.

“El ministro nos dejó su palabra de compromiso, de que brindará una respuesta la semana próxima, tras comprobar las medidas sanitarias que impulsa el sector. Si es por nosotros, podríamos abrir mañana mismo. Giusti entiende que estamos en una situación caótica”, dijo a iProfesional Mario Nirenberg, gerente general de la CASC, cámara que agrupa a los shoppings de todo el país.

“Ya no estamos pidiendo reabrir como galerías comerciales, como solicitamos hace algunas semanas. Ahora la intención es avanzar con la apertura global de los shoppings. Incluyendo a los patios de comidas, por supuesto que con todos los recaudos sanitarios pertinentes. Entendemos que la operación no sería en los horarios previos a la pandemia, pero no tendríamos en ajustarnos a las exigencias oficiales en ese sentido. Lo que necesitamos es volver”, añadió.

Nirenberg sostuvo que el sector está en condiciones de garantizar el mayor cuidado, y se mostró sorprendido de que el Gobierno de la Ciudad haya otorgado luz verde a los comercios en zonas de gran concentración de personas como Once o la calle Avellaneda y no a los centros comerciales.

“Abrieron galerías, áreas con locales que generan una enorme aglomeración, realmente no entendemos por qué se demora tanto el permiso para los shoppings. Mientras tanto, seguimos perdiendo inquilinos y es un desastre el nivel de empleos que se tuvieron que recortar. La reapertura, en ese sentido, será a media máquina”, dijo. Funcionarios de la Ciudad recorrieron el shopping del Abasto para comprobar los protocolos.

El protocolo que observó Giusti

Durante su reciente recorrida por el Abasto, Giusti estuvo acompañado por Ramón Villaveirán, presidente de la CASC. https://d63ae41a7ab0d8df5c9698bcd6db21b9.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

El funcionario comprobó “in situ” la aplicación del estricto protocolo de seguridad que se pondrá en marcha cuando se reabran los centros comerciales que operan en la geografía porteña.

Dicho protocolo contempla las siguientes medidas:

  • Termómetros digitales y cámaras que toman a la distancia la temperatura corporal de los visitantes.
  • Alfombras sanitizantes para el calzado de esos visitantes.
  • Instalación de múltiples dispensadores de alcohol en gel distribuidos en todos los espacios comunes.
  • Señalización de sentidos de circulación y distanciamiento social en el piso de los pasillos.
  • Calcomanías en las vidrieras de todos los locales en las que se indique el número máximo de clientes que pueden permanecer en su interior.
  • Limpieza permanente de superficies de roce comunes y de instalaciones sanitarias.
  • Cámaras cuentapersonas ubicadas en la entrada que se habilitará (la ubicada sobre la avenida Corrientes, en el caso del shopping Abasto) para garantizar que el número de visitantes no supere el aforo que deberán determinar las autoridades (que no superarán un cliente cada 15 metros cuadrados).

En el encuentro, Villaveirán informó a Giusti que todos los miembros de la CASC adhirieron al protocolo que “se elaboró en conjunto con reputados infectólogos”, y que aplicarán “medidas idénticas a las que pudo comprobar en Abasto”. Para cuando reabran los centros comerciales el rubro habrá perdido cerca del 25% de sus inquilinos.

El derrumbe, en números

Sólo en los primeros 4 meses de pandemia el segmento que conforman los centros comerciales perdió algo más de 550 millones de pesos en concepto de expensas no cobradas. En julio el rojo se ubicó por encima de los 100 millones en la misma moneda. Y ese monto se ha mantenido constante hasta estos días.

En lo que va de pandemia, apenas el 20 por ciento de los locatarios mantuvo los pagos por ese concepto, siempre según la CASC.

En la entidad dan por descontado que para cuando reabran los centros comerciales el rubro habrá perdido cerca del 25 por ciento de sus inquilinos comerciales. Esto es, alrededor de 2.500 locales que quedarán vacíos sobre un total de 10.000.