Carolina Herrera durísima contra las influencers de moda: “No saben nada de moda”

Fuente: Aire de Santa Fe ~ Si hay una persona que sabe de moda esa es Carolina Herrera, la afamada venezolana que ha brillado en pasarelas internacionales gracias a sus diseños y a su creatividad, pues un ícono del diseño y desde luego de moda.

Además su nombre se ha asociado con el buen gusto, pues tiene todo un conjunto de reglas de cómo debe verse una mujer elegante y en más de una ocasión ha causado polémica por sus declaraciones sobre lo que sí y no debe vestir una para verse bien de acuerdo a su edad.

En esta ocasión la venezolana se lanzó contra los influencers, quienes se han convertido en íconos de moda, pero ella considera que no lo son, ya que asegura se visten con lo que les dicen que se pongan, pero no porque tengan un estilo propio.

Las influencers son algo que parece tener mucha importancia, y yo no lo entiendo mucho, ellas no tienen su propio estilo. Ellas se ponen lo que les den para un show. No es estilo, sólo es dinero

Por lo que aseguró que no entiende por qué son considerados íconos de moda, aseguró que aunque parece que son muy importantes es algo que ella no entiende y recordó cuando asistió a uno de sus desfiles y todas las influencers asistieron con vestidos de noche a un evento que se llevó a cabo a las 10 de la mañana.

Pese a sus declaraciones hay personajes como Yuya, que tienen un gran importancia en México, pues imponen tendencia y hasta moda entre las generaciones que la siguen, no en vano se ha convertido en una de las mujeres más ricas del país y ha alcanzado la categoría de empresaria por sus logros a nivel económico.

Una vez pasó esa cruda sentencia, Herrera contó una anécdota reciente que ella misma atestiguó:

Tenía en frente de mí a una fila de influencers, entonces a la persona que tenía a lado le dije ‘dime qué hora es’, y me contestó ‘¿por qué me preguntas?’ y le digo: ‘porque todas estas niñas están vestidas de noche… a las 10 de la mañana’ (…) Éstas no ayudarán a vender colecciones, porque cuando ellas salen del show, sólo buscan nuevos tratos, no un estilo propio

Quedó claro que Herrera es una ferviente opositora de las influencers, pero aún así, la presencia de éstas es constante hasta el las marcas de alta costura.

H&M revoluciona la moda con prendas que se adaptan al crecimiento del bebé

Fuente: TN ~ Con la idea de ahorrar recursos naturales y también reducir el gasto económico, la firma H&M lanza al mercado diseños extensibles que se adaptan al crecimiento del bebé, alargando la vida útil de la prenda gracias a detalles como botones adicionales, mangas y piernas de doble pliegue y pies elásticos.

Como el bebé crece a pasos agigantados y la ropa se queda pequeña de un día para otro, la firma sueca ha lanzado al mercado una nueva línea para recién nacidos, “room to grow” (espacio para crecer), centrada en la comodidad, el ajuste, la sostenibilidad y la suavidad.

Lo nuevo para bebes de H&M. (Foto: H&M)

“Somos conscientes de que a los bebés se les queda pequeña la ropa rápidamente, así que hemos querido dar más pasos para conseguir un uso prolongado”, ha explicado este miércoles en nota de prensa Sofia Löfstedt, responsable de diseño de ropa infantil de H&M.

Además de los detalles que prolongan la duración de la ropa, también se motiva a los padres a que pasen las prendas que se han quedado pequeñas a los hermanos menores o a otros niños y, por supuesto, “siempre pueden llevar las prendas a nuestros puntos de recogida de ropa en la tienda para su reciclaje”, añade.

Los diseños, confeccionados en algodón orgánico, reciclado o de origen más sostenible, tienen por objetivo adaptarse al crecimiento del bebé. La colección de moda incluye bodies, leggings, monos, vestidos, gorros y mantas en tonos blancos, grises jaspeados, beige, rosas apagados, azules y marrones suaves, verde salvia y amarillo cálido.

Diseños innovadores para que duren más. (Foto: H&M)

Los estampados presentan rayas, lunares, motivos de leopardo, dibujos de animales, arcoíris, flores y palmeras. Los bebés tienen necesidades especiales en lo que respecta a la comodidad y la facilidad de uso, por eso los bodies se fabrican sin costuras laterales -siempre que es posible-, tienen una abertura envolvente y el ajuste perfecto del pañal con un suave elástico alrededor de la pierna.

Los leggings para recién nacidos también se fabrican sin costuras laterales -siempre que es posible- y cuentan con un suave elástico en la parte posterior de los pies para adaptarse a todas las tallas.

“Para los bebés mayores, las costuras suaves y las cinturas elásticas permiten vestirse rápidamente y dejar que el bebé gatee, camine o juegue con facilidad”, explica.

Los detalles de diseño para los recién nacidos incluyen una fila adicional de botones de presión, pies elásticos y brazos, cintura y piernas de doble pliegue, para que la prenda pueda alargarse en todas las direcciones.

Esta línea se lanza en todo el mundo y ya está disponible en tiendas físicas y también “online”.

Estudió en Comodoro, se lanzó al mundo de la moda a los 38 años y hoy diseña para las principales pasarelas del mundo

Fuente: ADN SUR @marcelasaezaltamoda ~ La primera vez que Marcela Saez (48) participó de la Madrid Bridal Week, un evento de alta moda nupcial que se realiza en la capital de España, donde se hacen presentes los principales diseñadores del mundo, Comodoro estaba detonado. 

Los efectos de la inundación se hacían notar con toneladas de barro desparramados por diferentes partes de la ciudad y el panorama era desolador, con casas destruidas y mucho por reconstruir. No era un buen momento para brillar. Sin embargo, frente a sus ojos apareció la oportunidad de su vida: presentar su trabajo en una pasarela internacional, frente a los ojos de grandes diseñadores que siempre admiró. Marcela no dudó; fue con su valija y los sueños a cuestas, y brilló. 

El próximo 9 de septiembre, Sáez otra vez ella tendrá la oportunidad de presentarse en este megaevento. Esta vez, por la pandemia, será en forma online. Sin embargo, esto es lo de menos para ella.

“Es algo increíble, voy a estar de nuevo”, dice a ADNSUR. “El año pasado no se hizo el evento por la pandemia, y esta vez se hace en forma virtual, online, así que estoy contenta”, admite en una entrevista que se realizó en el atelier que tiene sobre la avenida Polonia. 

Marcela no puede olvidar la primera vez que fue, por lo que significó, pero también el contexto es que como dice pasó de una ciudad inundada a estar al lado de quienes admiraba, tal como recuerda. “Estábamos saliendo de la inundación. Comodoro estaba devastado y cuando se habilitaron los vuelos yo me fui con mis dos maletas: quería conocer París, quería conocer Cibeles, y fue cómo vivir un sueño porque me iba de una ciudad devastada a una pasarela internacional. Fue una experiencia enorme, de aprendizaje, sobre todo, porque estás con profesionales que son muy buenos, generosos y eso genera un compromiso con la profesión”, dice con orgullo y humildad.  

UNA PASIÓN HEREDADA

La historia de Marcela es rica por donde se la mire. Tenía 38 años cuando se lanzó al mundo de la moda, un lugar donde siempre había estado, pero nunca había visto con ojos de profesional.

Es que desde chica, en Trevelin, un pueblo de la cordillera de Chubut, vivió de cerca lo que es la costura. Allí comenzó ese juego de niña que luego continuó en Rawson, la capital provincial, y Trelew, donde también vivió un tiempo. Incluso fue en esta última ciudad donde inició sus estudios universitarios, cuando la carrera de Comunicación Social daba sus primeros pasos.

En la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNSPSJB), Marcela comenzó a estudiar la tecnicatura, pero luego decidió venir a Comodoro. Era la década del 80, y no veía en la costura “una carrera posible acá en el sur”. 

“En esa época el diseño de indumentaria era viajar, estudiar en Buenos Aires y era muy limitado quién podía hacerlo”, admite sin tapujos. “Si estaba el oficio de modista de muchos años, así que lo más cercano a lo que era edición, revistas, venía por el lado de comunicación, que era lo que estaba al alcance, así que opte por comunicación social y la independencia en la que tenés que trabajar para vivir el día, porque cuando me vine fue con esa condición”, recuerda a la distancia. 

En su época de estudiante Marcela fue niñera, censista del INDEC y radio operadora.
En total cursó tres años, sin embargo, terminó dejando la carrera, cuando se dio cuenta que no era lo suyo. Así, decidió continuar trabajando, primero en la vieja Casa Tía y luego en una empresa de Telefonía celular. 

Fue recién cuando tuvo a su tercer hijo en que se dio cuenta que cada vez era más difícil trabajar en relación de dependencia, entonces decidió emprender, y uniendo hilos terminó volviendo a aquella pasión que tuvo desde chica.

“Sentí que tenía que emprender y esto me había gustado siempre. Mi mamá era modista, y yo creo que a los 8 años ya cosía a máquina; hacía ropa para las muñecas, era como natural todo, era estar al lado de mamá y tejer a telar, a crochet, con aguja. Ella era una mujer empoderada y me crie con todas esas actividades que hoy todavía mis familiares que están en la cordillera lo sostienen”. 

Es que Marcela asegura que la actividad la acompañó toda la vida. Entre sus recuerdos, aparece la imagen de sus amigas de adolescencia y esas tardes en que cosía tops para que ellas vistan. También aquellas previas de boliche en que terminaba de diseñarle el look que las acompañaba durante la noche, y por supuesto, aquella vez que con solo 17 años le pagaron por su primer vestido de 15. 

Sin embargo, como contó anteriormente nunca vio en la moda una salida profesional, hasta que comenzó a unir hilos, se dio cuenta que en Comodoro había gente, como Marcelo Arbe, que también hacía alta moda, y fue en busca de su camino. 

“Era mi destino y no lo sabía, pero implicaba todo el compromiso de poder estudiar y de estar en los atelier. En 2008 empecé a estudiar, empecé a prepararme. La parte del oficio ya la tenía, pero tenía que entender que era la profesión. Yo quería un lugar donde la clienta se sienta la protagonista”, dice.

En 2011 finalmente decidió dar ese paso que le faltaba y tener su propio local habilitado y listo para recibir a sus clientes.

Por ese entonces, Marcela ya trabajaba en su casa con adolescentes que llegaban recomendadas buscando un vestido de egreso o de 15, y decidió meterse de lleno en la actividad, buscando materiales, proveedores y todo el conocimiento que se necesita para emprender.

A la distancia recuerda que en marzo ya tenía la habilitación del local, pero no se animaba a levantar la persiana, hasta que el 16 de julio de 2011, en el cumpleaños de su hija mayor, sus amigas la animaron a que empiece.  Así comenzó a explotar su propio negocio, sin saber que iba a crecer tanto.

ANIMARTE A MOSTRARSE

Por ese entonces, Facebook, estaba en crecimiento y muchos comercios se animaban a dar sus primeros pasos en las redes, también Marcela, sin imaginar que ahí iba a la oportunidad de su vida. 

“Me acuerdo que mis primeras clientas fueron del barrio: Una nena de 14 años y otra de 17. Yo ya tenía algunos diseños propios y empecé a hacer fotos. Tenía una amiga que sacaba fotos en el jardín. Le dije que tenía ganas de hacer algo y sin darnos cuenta empezamos a hacer producciones. Era mucho disfrute porque era mi amiga, mis clientas y yo sintiéndome diseñadora. Tenía 50 seguidores, y ahí empezó a crecer y una de esas fotos vio la productora de Nubis. Me llegó el mensaje por Facebook y no le creí, me emocioné, pero le conteste recién un par de días después, pensé que era mentira”, confiesa.

En su primera producción eligió a la modelo Ingrid Grudke para hacer su diseño, sería la primera experiencia de muchas, junto a modelos de la talla de Nicole Neumman y Natalie Webber.

De ahí en más fue todo crecimiento para Marcela, que en las últimas ediciones de Nubi pidió hacer las producciones en la Patagonia. Así, con producción local, mostró el Bosque Petrificado, Rada Tilly y Puerto Madryn. 

Precisamente una de esas producciones fue lo que la llevó por primera vez a España.

A la distancia, al ser consultada por la razón que la llevó a crecer tanto en la moda, Marcela asegura que fue su búsqueda constante. “En mi caso fue ir aprendiendo y entender que me la tenía que jugar por el diseño de autor, dejar esa impronta de diseñar sureño, de empezar a mostrar lo que era el sur, de empezar a llevar esa creatividad que se va perdiendo porque muchas veces no tenemos lugares de trabajo”.

“Cada oportunidad que he tenido ha sido una búsqueda. La verdad es que yo quería trabajar simplemente y la profesión me ha dado tantas vivencias felices. Me ha sorprendido siempre, pero todo lo vivo como un sueño. Lo bueno que no me tuve que ir a ningún lado, desde Comodoro pude generar esa convocatoria. Muchas veces es difícil estando en Comodoro trascender más allá de la provincia, incluso a nivel nacional, pero yo tuve esas posibilidades con mucha responsabilidad, porque aunque no le pude dedicar el tiempo que he querido, el tiempo que le he dedicado es súper dedicado, apasionado, así que ha rendido”, dice con orgullo.

Marcela sabe que esta exposición es otra nueva gran oportunidad para seguir creciendo. Como será online, toda la producción se realizará en la ciudad, junto a Ideas Gráficas, Laura Salvidia, Eliana. Pero lejos de quedarse con eso, ella quiere por más y enseñar a otros lo que sabe sobre esta actividad de mucha soledad, muchas horas, y mucha dedicación”.

“Espero lograrlo y si no, sé que lo estoy intentando”, cerró, esta diseñadora que desde Comodoro pudo llegar a las principales pasarelas del mundo.

Arte y moda recrean el espacio público

Fuente: La Nación ~ Vestida con un piyama de seda multicolor y zapatos de taco alto, Elia Gasparolo camina por las calles porteñas y recorre las góndolas del supermercado. Sonríe para la cámara mientras realiza la performance con este “uniforme de la pandemia” exhibido hasta mañana en la vidriera de la galería Praxis, como parte de la muestra Arrecife para Vestir, que el año próximo formará parte de una retrospectiva de Gaspar Libedinsky en el Museo Nacional de Arte Decorativo. Un ejemplo de la creciente fusión creativa entre arte y moda, demostrada también en los últimos días en las pasarelas de París.

“Esta es una obra que puede salir a la calle, en un momento en que el límite entre interior y exterior es muy difuso”, dice a LA NACION Libedinsky, que además de ser artista se formó como arquitecto en Londres, llegó a dar clases en Harvard y colaboró en la creación de la carrera de Diseño de la Universidad de San Andrés. “Durante la pandemia –observa– los espacios domésticos comenzaron a operar como espacio público y viceversa: hacemos gimnasia en el living y un cumpleaños en la plaza. Con este piyama, también podemos ir de la cama a la alfombra roja”.

Performance reciente de Elia Gasparolo en las calles porteñas con el piyama de la serie Arrecife para Vestir, creado en colaboración con Gaspar Libedinsky y Mamitek Vibradios
Performance reciente de Elia Gasparolo en las calles porteñas con el piyama de la serie Arrecife para Vestir, creado en colaboración con Gaspar Libedinsky y Mamitek Vibradios

El trabajo colaborativo, otro síntoma de época, también está presente en el ADN de esta idea. El piyama es resultado de la cooperación del artista con su colega Gasparolo y Mamitek Vibradios, experta en la fusión entre ambas disciplinas. El estampado está inspirado en El origen de las especies, instalación de Libedinsky presentada hace tres años en la misma galería. Aquella pieza, que también se exhibía en la vidriera sobre la calle Arenales, era un arrecife de coral realizado con cerdas multicolores de escobillones. Una prueba más de la voluntad constante del autor de concederle a los objetos de uso doméstico su “deseo intrínseco de tener una vida más elevada”.

““Durante la pandemia los espacios domésticos comenzaron a operar como espacio público y viceversa: hacemos gimnasia en el living y un cumpleaños en la plaza. Con este piyama, también podemos ir de la cama a la alfombra roja”.”

Gaspar Libedinsky

El registro fotográfico de esa obra fue sublimado sobre seda para convertirse en una prenda de vestir, al igual que su anterior serie de trajes masculinos realizados con trapos de piso, rejillas, franelas y repasadores, o los uniformes de trabajo diseñados con ballerinas que llegaron a exhibirse en 2014 en las parisinas Galerías Lafayette. Deseo concedido.

Esta “muestra excepcional para un escenario excepcional” se completa con cuatro diseños de pañuelos de seda concebidos como obras. Se exhiben tensados, adheridos con imanes a estructuras de metal. De esa forma pueden conservarse también en casa, para luego retirarlos y anudarlos al cuello para salir. En sintonía con los tiempos que corren se venden también online y se envían a domicilio, enrollados en una pequeña caja de cartón.

De la vidriera al museo

Una propuesta similar lanzó Tramando el año pasado, en plena cuarentena: en ese caso se trató de Ecosistema, edición limitada de foulards de seda sobre los cuales se imprimieron tres acuarelas de la serie Unreachable Empires, del artista suizo-argentino Sigismond De Vajay. Esa colaboración con el actual cocurador de la muestra internacional La Suite, en Fundación Proa, se sumó a una prolífica alianza entre arte y moda en la trayectoria de la marca creada por Martín Churba.

Tramando Ecosistema: edición limitada de foulards de seda con acuarelas de Sigismond De Vajay, lanzada el año pasado
Tramando Ecosistema: edición limitada de foulards de seda con acuarelas de Sigismond De Vajay, lanzada el año pasado

Entre los múltiples antecedentes del diseñador se cuentan colecciones creadas con Pablo Reinoso, Pablo Siquier y Clorindo Testa, además del Espacio Vidriera que funcionó varias veces como plataforma de exhibición en la Casa Matriz de Rodríguez Peña al 1900. Este año, Churba dio un paso aún más osado al presentar junto a Jessica Trosman una serie de obras textiles realizadas a cuatro manos. El nuevo proyecto de la pareja de amigos llegará a “vestir” los espacios comunes del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, donde ambos realizaron en 2001 un desfile en homenaje a Kenneth Kemble.

El mismo museo le dedicó en 2018 una muestra a Delia Cancela, pionera en la unión entre arte y moda. Con Pablo Mesejean construyó una carrera internacional que encontró impulso en el Instituto Torcuato Di Tella, pasó por Nueva York, Londres y París, y llegó a la creación de una marca propia –Pablo & Delia– que hoy integra la colección del prestigioso Victoria and Albert Museum.

El regreso de los desfiles presenciales de Dior esta semana en el Museo Rodin de París, con un mural textil de fondo diseñado por la artista Eva Jospin y bordado por artesanas de la escuela Chanakya de Bombay
El regreso de los desfiles presenciales de Dior esta semana en el Museo Rodin de París, con un mural textil de fondo diseñado por la artista Eva Jospin y bordado por artesanas de la escuela Chanakya de Bombay

Esta semana se abrió un nuevo capítulo de esta historia de sinergia creativa, cuando Dior sorprendió en su regreso a lo presencial en el Museo Rodin de París. Las modelos desfilaron delante de un mural textil de 340 metros de largo diseñado por Eva Jospin, hija del ex primer ministro socialista, y bordado por artesanas de la escuela Chanakya de Bombay. A mediados de este mes, Louis Vuitton había presentado su colección Crucero 2022 con un desfile sin público filmado sobre el Axe Majeur, colosal obra de land art del artista Dani Karavan que funciona como puente en las afueras de París. Toda una señal de que cualquier límite puede ser cruzado.

La minifalda cumple 57 años: la creación de Mary Quant que revolucionó a la moda y fue un paso audaz en la liberación femenina

Fuente: Infobae ~ De adolescente descubrí como un tesoro el guardarropas de soltera de mi madre en casa de mi abuela. Para cuando la conocí había cambiado los vestiditos de Pucci, los Oxford y las minifaldas por hombreras y trajecitos sastre de ejecutiva independiente, aunque al final del día le tocara ocuparse también de cocinar, cuidarnos, planchar el traje y resolver todas las tareas del hogar. Me entregué a saquear sin culpa aquel placard y su otra vida, cuyo legado adapté con ayuda de mi abuela modista: con impunidad quinceañera exigí un par de centímetros menos para todas las minis. “¿Te parece tan corta?”, trataba de convencerme ella en vano, con la esperanza secreta de que su nieta hubiese heredado acaso alguna noción de elegancia. Aunque fuera tan mínima como esas polleritas.

La historia se ha repetido en todo el mundo por al menos tres generaciones.No quedan casi mujeres contemporáneas en Occidente que no hayan usado alguna vez una minifalda. En esa prenda básica y breve que hoy cumple 57 años cabe la historia de la liberación femenina. Se impuso como un símbolo de las jóvenes de la posguerra que querían diferenciarse de sus madres y de los convencionalismos burgueses, para salir a trabajar y divertirse a la par de los varones, y captó el espíritu de la libertad de movimiento y acción que habían logrado gracias a otra invención diminuta: la píldora anticonceptiva.Mary Quant frente a su shop Bazaar en Kings Road, durante los '60Mary Quant frente a su shop Bazaar en Kings Road, durante los ’60

Por supuesto, fue objeto de encendidas reacciones. Cuando en 1955 la diseñadora británica Mary Quant abrió su boutique Bazaar en King’s Road, Chelsea, el centro de la escena del “Swinging London”, los hombres atacaban la vidriera a paraguazos: les parecía que sus maniquíes con minis y medias de colores eran una incitación a la obscenidad. Quant pasó a la historia como la madre de la minifalda, aunque nunca se atribuyó su creación. “Fueron las chicas de King’s Road las que inventaron la mini. Yo hacía ropa fácil, joven, simple, para que pudiéramos movernos y saltar, y la hacía del largo que querían mis clientas. Usaba mis faldas y shorts muy cortos, y mis clientas me pedían: “Más corto, más corto”, contaría años después la primera mujer que se atrevió a usar una minifalda en el Palacio de Buckingham, al ser condecorada con la Orden del Imperio Británico por su contribución a la moda, en 1966.

Para entonces, ya había llevado a la icónica pieza a la pasarela en la colección primavera-verano que presentó el 10 de julio de 1964, en una versión de 35 cm –de escandalosos 15 cm por encima de lo que se aceptaba hasta el momento–. Unos meses más tarde, Andrè Courregès haría lo propio en un desfile parisino. A él también se lo considera uno de los genios creativos detrás del fenómeno que revolucionó la moda de los años sesenta.Mary Quant con su revolucionaria pieza de 35 cm. de telaMary Quant con su revolucionaria pieza de 35 cm. de tela

Pero si Quant se inspiraba en el espíritu democrático del Swinging London que se respiraba en las calles y en esas chicas que “necesitaban correr con libertad para alcanzar el colectivo”, el punto de partida de Courregès eran las pasarelas y los salones de las casas de alta costura que conocía de memoria como ex asistente de Balenciaga. Sus minifaldas eran un desafío a una mirada de la moda que no había logrado adaptarse a los cambios sociales de la época. Hasta la revolucionaria Coco Chanel parecía ofrecer una propuesta vieja: el símbolo sexual del momento, Brigitte Bardot, había rechazado la propuesta de la diseñadora de transformarla en una mujer elegante. “La couture es para abuelitas”, le dijo.

Chanel, por supuesto, asistió horrorizada al éxito de las minis de corte recto combinadas con botas altas sin taco con las que las modelos tuvieron que aprender a desfilar de nuevo. “Son simplemente horribles”, decía, convencida de que infantilizaban a las mujeres y les quitaban la sofisticación simple que habían ganado con su estilo.Twiggy, la modelo inglesa que impuso un estilo andrógino y ayudó a imponer la minifalda.  (Photo by Stan Meagher/Express/Getty Images)Twiggy, la modelo inglesa que impuso un estilo andrógino y ayudó a imponer la minifalda. (Photo by Stan Meagher/Express/Getty Images)

Tal vez la minifalda se impuso en el tiempo como una bandera de los desafíos que representaba, incluso hasta nuestros días, cuando gracias al body positive es usada con orgullo por personas con todo tipo de cuerpos que ya no responden a ideales heteronormativos. Una imagen muy distinta de la Bardot, pero, sobre todo, de la musa de Mary Quant: una compañera de danza que llegaba a clase con un uniforme de pollerita tableada y panties negras con soquetes blancos sobre unas piernas larguísimas, y que más tarde encontraría una representación perfecta en la modelo Twiggy, cuya flacura andrógina se convirtió en la imagen de los años sesenta. En 35 centímetros, la minifalda también encerraba las paradojas de la liberación que condenaron a aquellas mujeres que comenzaban a sentirse libres a las cadenas de sus propios cuerpos: ahora podían trabajar, divertirse y disfrutar del sexo a la par de los varones, pero en el camino tenían que perder las curvas y nunca la sonrisa.

La misma Mary Quant que sacó el nombre de su prenda estrella de su auto favorito, el MiniCooper, describió en 2019, para la retrospectiva sobre su legado en el Victoria & Albert Museum de Londres a sus clientas: “Son femeninas, pero su feminidad radica en su actitud más que en su apariencia. Les gusta llamar la atención, pero con inteligencia. Están llenas de vida, son positivas, tienen opiniones fuertes”. A los 91, es indudable que más allá de esas paradojas, es su legado de irreverencia el que persiste.

Gabriel Lage, el diseñador de Juliana Awada y Fabiola Yáñez. “La moda no tiene grieta”

Fuente: La Nación ~ Con más de treinta años de trayectoria, el universo de Gabriel Lage se consolida al unir la exploración que hace a partir de la silueta y los materiales, con el saber hacer artesanal que heredó de su abuelo y su padre, ambos formados en sastrería. Y al mismo tiempo que –tras la crisis que trajo el Covid 19– repiensa la marca con una propuesta enfocada en el prêt-à-couture, también resetea cómo será su nuevo modo de vida. “Entendí que quería tener un jardín, mudarme a un lugar más pequeño y relajado”, reflexiona.

Reconocido por vestir a Carolina “Pampita” Ardohain, Mariana Fabbiani y Carla Peterson, entre otras personalidades locales, Lage se destaca por haber sido el diseñador elegido en reiteradas oportunidades por Juliana Awada, y en la última visita presidencial a Europa también hizo lo propio con la vestimenta de la primera dama, Fabiola Yáñez. Además de su atelier en Buenos Aires, insiste en expandir el mercado con la participación en un showroom de prensa en Madrid, que no solo representa la antesala para la apertura de una boutique sino que es el sitio donde comenzó a posicionarse como firma. Sus diseños ya fueron llevados por Belén Cuesta, Pilar Rubio, y Natalia Verbeke, entre otras celebridades.

–Hace poco fuiste protagonista de una fake news, cuando dijeron que te ibas de la Argentina para instalarte en España.

–Sí, y nunca aprendí que esas cosas no me duelan. Me afectó muchísimo porque me enteré por varias clientas cuando llegué a casa y me puse a mirar los mensajes de WhatsApp. Me sonó raro que me preguntaran cómo me iba sin avisar. Incluso una clienta me contó que su hija lloraba porque pensó que no iba a tener su vestido de 15. Me dio vergüenza que alguien pensara que me podía ir de esa manera. Entonces intenté comunicarlo en mi Instagram personal, subí una storie para contar que era mentira. Pero no entendí qué fue lo que pasó.

–Las noticias falsas muchas veces, para que sean creíbles, tienen algo de verdad, por ejemplo, vos tenés un vínculo con ese país y eso quizá generó la duda…

–Lo que pasó es que conocí gente de Galicia, y nos invitaron a visitar La Coruña. Lo comenté en una nota en una revista, pero nunca dije que me iba. Estoy hace treinta años y no me voy a ir a los 56 a probar suerte. Es más, nuestra idea es exportar de Argentina a España o importar desde allá, porque es muy complicada la exportación de moda desde acá.

–A un año y medio del inicio de la pandemia, ¿cómo te rearmaste?

–Desde marzo a octubre nos sostuvimos con lo que teníamos, pero en octubre nos preguntamos hasta qué punto podíamos gastar lo que habíamos guardado, que tampoco era mucho. Acá nadie se hace millonario con el diseño. En el medio, tuvimos la suerte de que tenemos clientas que nos siguen desde hace muchos años, entonces algunas pidieron un diseño prêt-à-couture, un intermedio, un vestido midi, más de cóctel. Antes no teníamos tiempo para hacer, por ejemplo, un abrigo en telar. Ahora volvimos a hacerlo y vamos a intentar que se quede, porque es algo que da mucho placer.

–¿Cuándo empezó a reactivarse?

–En marzo comenzó a moverse un poco, pero de repente se paró de una manera absoluta. Teníamos casamientos para mayo y los adelantaron, los hicieron en marzo. Entonces se trabajó a destajo para poder terminar los vestidos. Eso nos puso en un ritmo como el previo a la pandemia, aunque duró poco tiempo. Después hay continuamente altibajos, semanas que llama mucha gente y otras que no. Algunas para el 2022 o 2023, eso es bueno, porque significa que tienen ganas de sentirse bien. Quieren empezar a vivir una fiesta. Siempre digo que, como nos pasó después del 2001, a las personas las van a tener que echar de una fiesta. Cuando se pueda disfrutar realmente, van a ser interminables, aunque también va cambiar el sistema de celebraciones.

–¿Cómo pensás que va a ser?

–Creo que la gente empezó a disfrutar de fiestas pequeñas, dándole todavía más a los invitados. A lo mejor invierten menos, pero un porcentaje más de lo que se invierte para menos gente. Vamos a volver a las de hace veintipico de años, de no más de doscientas personas, donde se ve el lujo, pero el lujo entendido para disfrutar.

–Hace poco, Fabiola Yáñez vistió por primera vez tu ropa, ¿cómo fue la convocatoria?

–Me habían llamado en enero del año pasado, pero estaba en Madrid y teníamos el atelier cerrado. Esta vez, Fabiola usó cuatro piezas nuestras. Fue para una agenda de Europa en pandemia, y al principio había cenas que después pasaron a ser cócteles, más temprano. Eso, por ejemplo, pasó en Francia. Queríamos que se luciera en un acto oficial, que estuviera espléndida pero dentro de lo lógico, que no estuviera vestida de noche.

–A Juliana Awada la vestiste en muchas ocasiones y ahora lo haces con Fabiola. ¿Sos el diseñador que achica la grieta?

–La moda no tiene grieta. Siempre va al lado de la política, el tema es que no se mezcle. ¿Por qué? Porque viste a las primeras damas, ministros, ministras, en todos los países. Lo que se ponía Michelle Obama se agotaba, y lo que se ponía la mujer de (Donald) Trump se agotaba también. Y no tenían que ver una con la otra.

–Sí, de hecho en los Estados Unidos hubo diseñadores que se negaron a vestir a Melania Trump.

–Para mí pasa por la educación y el respeto; es una primera dama, con eso basta. Va más allá de si estás de acuerdo, si votaste o no al esposo, merece respeto y somos una marca argentina que tiene que mostrarse en el mundo. No hay nadie mejor para hacerlo que una primera dama. De la única manera que me negaría es con alguien que no fue elegido democráticamente.

–En la política hay algo que se llama alternancia, y en tu caso la acompañás vistiendo a las dos. ¿En qué se traduce? ¿Te llaman clientas después?

–Todavía me pasa con gente que viene por un vestido de Juliana, que le fascina el trabajo o le encanta el color. Y con Fabiola hubo clientas que la vieron con algo que habitualmente no hacemos. Me llamaron para decirme que no sabían que hacíamos sastrería. Hacemos todo, pero durante años no lo hicimos porque nos lleva mucho tiempo. Corrimos mucho para vestirla, pero llegamos muy felices. Lo vivimos bien. Ella es una mujer divina, no tengo nada que criticar, al contrario, fue muy llevadero. Usó zapatos hechos en la Argentina, en una fábrica con la que trabajamos, los clutch los hicimos nosotros y también llevó prendas de otros diseñadores lo cual estuvo muy bueno. En todo momento me dijo que quería algo hecho íntegramente acá.

“La moda es un reflejo de la sociedad”: ropa sin género, la tendencia emergente en Tucumán

Fuente: El Tucumano ~ En charla con el programa Meta! que se emite por la señal de streaming de El Tucumano, los organizadores del concurso para diseñadores de indumentaria sin género, que se llevará a cabo por primera vez en nuestra provincia, explicaron los requisitos para participar y comentaron como viene creciendo este movimiento que propone un novedoso tipo de vestimenta que cada día tiene más adeptos.

Convocan al primer concurso de diseño de indumentaria sin género exclusivo para tucumanos que se organiza el dispositivo Ingenio cultural del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia.
Esta mañana, en charla con el programa Meta! que se emite por la señal de streaming de El Tucumano, el coordinador de Ingenio Cultural, Gustavo Callejas, explicó: “Ingenio Cultural es un dispositivo que busca el acceso a los bienes culturales menos convencionales, busca acompañar a las tendencias que tienen que ver con las minorías”, arrancó diciendo. 
“Este es un proyecto en el que se viene trabajando hace bastante. Es una iniciativa del Ingenio Cultural, junto con la Secretaría de Estado de las Mujeres, Género y Diversidad, del Ministerio de Desarrollo Social. Es la primera vez que hace en un Tucumán un concurso de este tipo”, agregó. 
“La gente va  a mandar al formulario de la página del ingenio cultural sus bocetos con sus datos y de ahí el jurado va a determinar los 10 mejores y ahí cada uno va a recibir $12.000 para que puedan producir sus prendas en unos 20 días y también van a recibir una campaña, con entrevista, para que den a conocer sus modelos. Finalmente, esos 10 modelos elegidos y expuestos en campaña serán votados por el público: el más votado recibirá $80.000 y el segundo $40.000”, reveló. 
A su vez, el diseñador independiente que forma parte del jurado comentó como viene creciendo el diseño de indumentaria sin género: “Es un gran movimientos que viene mutando muchísimo. Es algo que empezó hace bastante, que va mutando de acuerdo a la realidad de la sociedad. Las modas cambiaron muchísimo durante el 2020, no solo en lo estético, sino también en la forma de producir”. 
“Todo va a evolucionando, así como en los años 60 salió la minifalda y fue un escándalo, en este momento que estamos viviendo, la ropa sin género será un paso más, un eslabón muy importante. La moda es un reflejo de lo que está pasando como sociedad. Todo tiene un mensaje detrás y siempre es importante poder ver más allá. La moda siempre fue vista como algo superficial, pero tiene mucho mensaje, mucho trabajo, mucha visión, mucha lucha y mucha revolución”, resaltó Berbof.  
Para cerrar, Callejas dijo: “La idea es que incorporemos, y reflexionemos a las nuevas tendencias y nuevos derechos adquiridos sobre género la indumentaria. Necesitamos reflejar estos cambios en la producción de los diseños y buscamos que sus trabajos sean conocidos”.

Hubo pocos desfiles en París y grandes marcas ausentes: ¿qué pasará con la moda?

Fuente: TN ~ Pese a un retorno progresivo a la normalidad, París inauguró el martes pasado laSemana de la Moda masculina con pocos desfiles y grandes marcas ausentes, lo que deja en el aire si las pasarelas volverán a brillar como en tiempos precovid.

Distanciamiento social entre los invitados a los desfiles. (Foto: AP)

Entre las 72 firmas inscritas en el calendario oficial, solo Dior, Hermès y otras cuatro marcas invitaron al público a asistir a sus desfiles. El resto, fueron todos digitales, incluido el de Lanvin.

Dolce&Gabbana desfiló en MIlán. (EFE/EPA/Dolce&Gabbana Press Office HANDOUT ANSA) Por: EFE Servicios

Este mes, en Milán, solo hubo tres pases físicos de pesos pesados (Dolce & Gabbana, Etro y Giorgio Armani). La Semana de Nueva York no regresará hasta septiembre y Londres se celebró en formato digital. En París, firmas como Louis Vuitton, Dries Van Noten, Yohji Yamamoto, Issey Miyake, Loewe y Tom Browne siguen apostando por el formato video, así como la española Oteyza. Sus compatriotas Alled Martínez y Arturo Obegero harán lo propio, además de una breve presentación durante el fin de semana.

Pese a todo este panorama, “hay una gran voluntad de regresar al formato físico”, asegura a la AFP Pascal Morand, presidente ejecutivo de la Federación de la Alta Costura y de la Moda de Francia, que organiza las semanas de desfiles. Pero tras la pandemia que aceleró la revolución digital, “entramos en un universo ‘figital’. No será ni lo uno ni lo otro: serán los dos, es un factor innovador”, agrega.

En esta Semana de la Moda también hay grandes ausentes, como Berluti, que seguirá su propio calendario, y Celine, cuyo director artístico, el francés Hedi Slimane, ya calificaba el calendario de “caduco” incluso antes de la crisis sanitaria.

Pero Morand quita hierro al asunto y asegura que la institución que preside no está “amenazada”. “Puede haber ausencias temporales”, afirma, a la vez que destaca el regreso de Corrèges y Balenciaga respectivamente a la Semana de la Moda masculina y a la de la alta costura, prevista entre el 5 y el 8 de julio. Además, “jóvenes marcas del mundo entero quieren venir” a desfilar a París, según Morand.

El diseñador Francisco Terra fue uno de los primeros en retirar su marca Neith Nyer del calendario parisino. Pero “frustrado” con las presentaciones virtuales, el brasileño organizó un desfile el jueves, seguido de un evento de cuatro días, incluido una tienda efímera, para “probar la reacción de los clientes directamente después del desfile”. “No es necesario un calendario. La imagen de una joven marca se labra en Instagram, con los famosos y sobre todo al margen de las temporadas”, explica a la agencia AFP.

Chanel hará su desfile de alta costura. (Foto: REUTERS/Charles Platiau)Por: REUTERS

En cambio, el presidente de actividades de moda de Chanel, Bruno Pavlovsky, instó en mayo pasado a “volver a un poco de disciplina” y reintegrar las fechas oficiales. “La idea de regresar al desfile físico nos vuelve optimistas”, afirma la directora artística de la línea femenina de Dior, la italiana Maria Grazia Chiuri, que defiende el ritmo de las colecciones para apoyar a los proveedores y artesanos afectados por la pandemia. Tanto Chanel como Dior desfilarán en julio en París.

Maria Grazia Chiuri, al frente de Dior. (Foto: STEPHANE DE SAKUTIN / AFP)Por: STEPHANE DE SAKUTIN | AFP

Sin embargo, las casas más modestas de alta costura que visten principalmente a princesas de Oriente Medio estiman que es demasiado pronto para regresar a los desfiles físicos. “No vamos a organizar un desfile a sabiendas de que los creadores de opinión no pueden venir de China, de Arabia Saudita, de Qatar o de Estados Unidos”, según el diseñador francés Julien Fournié.

En este momento, “falta el ambiente”, según su compatriota Stéphane Rolland. “No echo de menos los desfiles porque sé que regresarán”, concluye.

Estudiantes lanzará su propia marca de indumentaria, que se llamará Ruge

Fuente: 442 ~ En diciembre finaliza el contrato de Estudiantes con Under Armour y los dirigentes decidieron no salir a buscar nuevas empresas interesadas en sponsorear las camisetas, sino que apostaron por la independencia. A partir del año que viene el club va a lanzar su propia marca de vestimenta: Ruge. Los y las futbolistas del Pincha, entonces, lucirán en el pecho el logo de una iniciativa autogestiva que cuenta con muy pocos antecedentes entre los clubes de Primera.

El proyecto, definen en el club, apunta a generar una identificación de los hinchas con los valores y el ADN de Estudiantes. “Como nos pasó con el estadio, seguramente en el futuro estaremos hablando de esta iniciativa”, se entusiasmó el vicepresidente Juan Sebastián Verón. about:blank

En esta iniciativa va a ser determinante la aceptación de los hinchas, que tal vez prefieran una marca internacional antes que la propia. Los dirigentes, con Verón a la cabeza, sostienen el proyecto con conceptos ligados a la identidad del club, a la historia, a la superación. Y ahí no hay tres tiras, pipa ni pumita que pueda competir.

Pero lo cierto es que más allá de las buenas intenciones, el gran desafío de Estudiantes es apostar en un mercado que está dominado por las grandes marcas internacionales. Para eso, se asoció con Mateu Sports, una empresa histórica de La Plata que importa indumentaria, produce sus propias marcas y cuenta con 12 locales de venta en La Plata, Berisso y Ensenada. 

“La ventaja que tiene impulsar una marca propia es que, por ejemplo, el club va a tener más control sobre los diseños de las camisetas. Las grandes marcas ofrecen cinco o seis modelos y los clubes eligen, pero en este caso es al revés, Estudiantes propone ideas y nosotros las trabajamos”, explica Mauro Galdamez, gerente de productos de Mateu Sports. Y agrega: “Además, el club va a tener más porcentaje de participación en las regalías por las ventas”.

Si bien en principio el proyecto apunta a vestir a los y las futbolistas de Primera y de las inferiores, la idea es que en el futuro todos los deportistas del club usen la marca Ruge, incluso los alumnos y alumnas del colegio.

Los grandes, afuera

Lanzar una marca de indumentaria propia es rentable sólo en clubes medianos o chicos, explica Claudio Destéfano, periodista especializado en márketing deportivo. Hay una cuestión de venta y logística que está controlada por las grandes marcas. “Los clubes grandes tienen hinchas en todo el país y en el exterior, entonces una marca internacional les garantiza una mejor distribución”, explica el especialista.

Las iniciativas independientes les sirve a los clubes que tienen sus propios canales de venta y no dependen de las cadenas de casas de deportes”, señala Destéfano. Es el caso de Estudiantes, que generó una alianza con Mateu Sports, firma que tiene sus propios locales en la zona de mayor influencia del Pincha.

Racing y San Lorenzo

Racing y San Lorenzo impulsaron iniciativas de marcas propias, pero lo hicieron en momentos de transición entre que se fue una marca y llegaba otra. El equipo de Avellaneda, por ejemplo, lanzó en el 98 la camiseta La Academia, después de la salida de Topper y antes de la llegada de Adidas.

“Estas experiencias no se sostuvieron porque a los clubes grandes les genera más ingresos firmar contratos con las marcas internacionales. Para Boca o River, por ejemplo, es mucho más sencillo que las empresas se hagan cargo de la logística. Y una buena marca, además, genera un prestigio adicional.”

Esta iniciativa que encara Estudiantes tiene también sus riesgos. En principio, el club deberá hacer una inversión para impulsar los productos que tiempo después les van a generar ganancias. Y también entra en juego la aceptación de los hinchas, que tal vez prefieran una marca internacional antes que la propia.

Se verá de qué manera entra este proyecto en el mundo Pincha. Los dirigentes, con Verón a la cabeza, sostienen la iniciativa con conceptos ligados a la identidad del club, a la historia, a la superación. Y ahí no hay tres tiras, pipa ni pumita que pueda competir.

Atlas, el pionero

Atlas, el club de General Rodríguez que generó cierta mística a partir del reality “Atlas, la otra pasión”, es precursor en esto de impulsar una marca propia de indumentaria.

Desde 2006, con el lanzamiento del programa por Fox Sports, las marcas Kappa y Nike se hicieron cargo de vestir a los jugadores. Hasta que en 2014 se terminaron los contratos con las empresas internacionales y los dirigentes tuvieron que definir cómo seguir. 

Teniendo en cuenta que Atlas se basó mucho en la imagen y lo mediático, nos hacía ruido cambiar por alguna de las marcas que están identificadas con el ascenso”, explica Maxi Ambrosio, presidente de Atlas. Entonces apostaron por la marca propia y nació Ansiada.

“La iniciativa está justificada en que no manejamos una cantidad muy grande de productos pero sí con alta rotación, porque permanentemente generamos diferentes acciones y lanzamos cinco, seis o siete camisetas diferentes por año”, finaliza Ambrosio.

Una muestra explora la evolución de la masculinidad a través de la moda

Fuente: TN ~ Mostrar el inexorable vínculo entre la evolución de la moda y del concepto de la masculinidad a lo largo de los años es el objetivo de la exposición sobre la moda para hombres, llamada “Masculinities”, que se realizó en Bruselas para tratar de romper estereotipos de un mundo muy ligado a la femineidad.

Los colores sobrios, las corbatas de una gama cromática limitada y la formalidad estética no fueron siempre los referentes de la moda masculina. Hace algún tiempo ya, los tonos vivos, los pequeños detalles e incluso el tacón formaban parte del código de vestimenta del hombre.

Sin embargo, pronto las ropas de los hombres se despojaron de estos estilos. Los del siglo XVIII luchaban por distinguirse a través del color, de la decoración. “Pero a principios del XIX dieron la espalda a la suntuosidad por la que luchaban y adoptaron un uniforme, que es el símbolo del trabajo“, explicó a EFE el curador de la muestra, Denis Laurent.

La exhibición comienza con un saco jaquet que bien podría haber sido sacado del armario de Luis XVI, con elementos florales y decorado con motivos dorados, para pasar poco más adelante a una época en la que la remera básica y el zapato de traje arrasó con cualquier atisbo de versatilidad en la indumentaria masculina. “Ese uniforme es la expresión del éxito del hombre, de su respetabilidad“, detalla Laurent.

El jaquet en la moda masculina y su historia. (Foto: @fashionandlacemuseum)

Pero no solo hay trajes que tratan de reflejar cómo el trabajo de oficina y la burocracia se imponía en una sociedad recién salida de la Segunda Guerra Mundial, sino también de cómo ese mismo conflicto bélico moldeó la propia moda.

Los motivos castrenses y el ideal de fuerza y valentía, intrínsecamente ligada a la concepción del hombre durante muchas décadas, fueron también característicos del estilo masculino de la segunda mitad del siglo pasado, con la irrupción de las chaquetas militares o la prevalencia de colores verdosos y marrones en la ropa de uso diario.

Masculinities se realizó en Bruselas. (Foto: @fashionandlacemuseum)

“Queremos mostrar que la moda masculina está llena de estereotipos, que son aún más sólidos que en el armario de las mujeres“, arguye el curador quien opina que, para materializar la deconstrucción de la feminidad, es esencial desmontar la del hombre.

En el imaginario occidental hoy en día es casi inconcebible un hombre llevando un vestido o falda, al contrario de otras regiones donde este tipo de prendas son el eje de la moda masculina, tal y como muestra una sección de la exhibición que trata de reflejar la paradoja de esos clichés. “La moda es definitivamente una cuestión de género“, subraya Laurent.

Pero esos rígidos parámetros por los que se ha regido, comenzaron a diluirse ya a finales del siglo XX. Los chicos no lloran, tal y como recitaba el cantante Miguel Bosé, bautiza otra parte de la muestra en la que se combinan varios diseños de modistas que, ya en la década del ’90, actualizaron la representación de la masculinidad, trasladando a la vestimenta motivos que evocan al mundo de la música y la vida nocturna de los adolescentes.

Las tendencias actuales funcionan como epílogo de la exhibición con la idea de que, en la moda de estos días, las fronteras entre géneros son más difusas que nunca gracias a una indiscutible revolución en la concepción de la masculinidad auspiciada por los movimientos feministas y LGTBIQ.

“La gente dice que hoy en día hay más creatividad en la moda masculina que en la femenina“, sostiene Laurent poco después de reconocer que los diseños contemporáneos son sus favoritos.

Masculinities abrió sus puertas en Bruselas en agosto de 2020, cuando los confinamientos parecían algo del pasado. Dos meses después debió cerrar, en medio de la segunda ola de casos que asoló el país y llevó al Gobierno a cerrar todos los museos, reabriendo nuevamente en diciembre con fuertes restricciones. Pese a los retos que ha supuesto la pandemia, Denis Laurent hace un balance positivo, ya que en este tiempo han logrado atraer a mucha audiencia local y jóvenes visitantes.

Una vez los más de 100 ropajes y trajes sean retirados de las vitrinas, la exhibición seguirá viva a través de un recorrido virtual que estará disponible en su página web con el objetivo de reencontrarse con ese público que no haya podido acudir a causa del coronavirus.