Dejó su trabajo en Wall Street y, junto a su pareja, creó un emprendimiento de indumentaria para yoga: “Me di cuenta de que no tenía propósito y que todo era ambición”

Fuente: La Nación ~ Dejaron las finanzas y el diseño gráfico de lado, para armar un emprendimiento de ropa para yoga. Conocé su historia.

Durante dieciséis años, Leonardo Mustafá El Abed trabajó en finanzas. Trabajaba en J.P. Morgan en Nueva York cuando comenzó a practicar yoga por un dolor de espalda. “No lo pensaba como algo que me iba a despertar una práctica espiritual. Me metí poco a poco en ese mundo, hasta que me di cuenta de que no tenía propósito, ni pasión en mi vida profesional. Era todo ambición. Entonces, me pregunté en qué invertía mi tiempo y qué es lo que realmente me hacía feliz”, cuenta.

“Me di cuenta de que no tenía propósito, ni pasión en mi vida profesional. Era todo ambición. Entonces, me pregunté en qué invertía mi tiempo y qué es lo que realmente me hacía feliz” – Leonardo

También fue un dolor de espalda, por una hernia de disco posparto, lo que llevó a Mercedes Calo Stapich a conectarse con esta disciplina. Ella trabajaba como ilustradora freelance en varios proyectos y tenía un emprendimiento pequeño donde hacía objetos ilustrados. “Cuando conocí a Leo, él había arrancado con Lulea y estaba buscando una ilustradora para hacer el packaging y los primeros diseños de la marca. Empezamos a trabajar juntos y después unimos nuestras vidas”, cuenta.

En Mar del Plata, su ciudad natal, cocrearon Luleå Mindful, una marca de ropa para yoga, que –con los años- se convirtió en una gran comunidad con clases, cafetería veggie y cuatro locales.

Hoy Luleå Mindful es mucho más que una marca de ropa y propone toda una experiencia en comunidad. Foto gentileza
Hoy Luleå Mindful es mucho más que una marca de ropa y propone toda una experiencia en comunidad. Foto gentileza

Estar en la dirección incorrecta

Mientras Leonardo se movía entre pantallas, teléfonos e índices bursátiles, un día se encontró con el concepto de “metanoia”. En la psicología analítica de Carl Gustav Jung el término denota un proceso de reforma de la psique como un medio de autocuración. Tenía treinta y cinco, y esta idea terminó de confirmarle que estaba en la dirección incorrecta. Primero pensó en armar un estudio de yoga, pero vio que el impacto iba a ser limitado. Quería armar una empresa con propósito y que pudiera propagarse por todo el mundo.

Así nació Luleå Mindful, que busca despertar conciencia y generar el cambio de paradigma como humanidad, a través de la ropa para yoga. Consideran la indumentaria como una expresión de la identidad de las personas y por eso sus prendas son muy características. “En esta unión pudimos aportar -cada uno desde su experiencia y su formación profesional- lo que le hacía falta al otro. Yo tenía un emprendimiento artístico que tenía mucho del estilo, pero cero de modelo de negocios. A Leo le faltaba la parte más creativa. Incluimos estampas relacionadas con el universo yogui en las prendas y hoy es el diferencial de la marca”, señala Mercedes.

Unir la vida y el trabajo

Arrancaron en 2014 y durante casi dos años realizaron prototipos y muestras. Mientras daban los primeros pasos de Lulea, nació su hija Vera. “Trabajábamos medio día cada uno y en el tiempo que uno no trabajaba, estaba con Vera. Estuvimos dos meses así y nos dimos cuenta de que era imposible. No iba a funcionar, porque nos peleábamos al contar los minutos del trabajo y tiempo de cuidado, y no teníamos recursos para contratar a más personas”, recuerdan. Mercedes dejó su emprendimiento de objetos ilustrados y ambos se dedicaron 100% a Lulea.

Cinco años después, la empresa los encuentra muy bien parados. De cortar telas en la cocina de un departamento prestado pasaron a tener cuatro locales, cientos de instructores de yoga que venden sus prendas, y una “nave nodriza” en Mar del Plata que nuclea la tienda oficial, un estudio de vinyasa yoga y un café vegano. “Lulea tiene una comunidad real, que se identifica con la búsqueda de vida más sostenible”, asegura Mercedes.

Luleå Mindful nació en 2014. Foto gentileza
Luleå Mindful nació en 2014. Foto gentileza

Una marca con propósito

Desde el inicio, Leonardo tuvo en claro de que quería una marca con propósito. “Es parte del cambio personal que hice, de no querer dar el tiempo finito que tenemos y la energía a algo que no me apasione”, afirma. Por eso, son la única marca de indumentaria para yoga vegana del país y certificada como Empresa B: trabajan con talleres cooperativas, reciclan prendas viejas y donan los descartes de fabricación.

Pero no solo se centran en el impacto ambiental, económico y social, sino que buscan un cuarto efecto: el cambio de paradigma. “Somos parte de un todo, eso aplica a cada una de nuestras decisiones. Queremos ser genuinamente responsables, inspirar a otros y generar conciencia en los consumidores. Si todas las personas, a la hora de comprar, empiezan a pensar cómo fue hecho, quién lo hizo, en qué condiciones laborales, qué tipo de proceso, levantan la vara al resto de las marcas para impulsar un cambio”, agregan.

Se inspiró en la cuarentena y creó una marca que se impuso a nivel nacional

Fuente: MDZ ~ “Luá” es una marca mendocina creada por Costanza Pelegrina. En esta nota vamos a charlar con ella sobre el camino que hizo hasta convertirla en realidad.

Costanza Pelegrina es la creadora de la marca de ropa “Luá”. Luá se caracteriza por sus buzos intervenidos a mano, que son pura originalidad y autenticidad. Ella es fotógrafa y una aficionada de la pintura y la moda. En esta nota nos va a contar qué fue lo que la inspiró a crear su marca.

La marca comenzó a principios de la cuarentena. “Buscando ideas para hacer, mientras estábamos encerrados, se me ocurrió pintar ropa pero no sabía qué ni de qué manera para que no fuera convencional como todo lo que había visto. Así que empecé a
investigar sobre moda, tendencias, artistas, pinturas, desfiles, películas, etc. Empecé a sacar ideas de cualquier estímulo visual que encontraba. Compré 11 buzos blancos para probar todo tipo de técnicas, empecé a pintarlos y me sentí muy natural haciéndolo. Me dejé llevar en todos los buzos que pinte y me enamoré del primer buzo que pinte. Me demoré una semana en terminarlo y se llamó YO”, explicó Costi.

Foto: Constanza Pellegrina

Tanto su marca como sus clientes tienen una personalidad muy creativa y original. “La persona que lleve Luá no tiene que tener miedo a sobresalir con lo que lleve puesto, tiene que ser auténtico o auténtica, y obviamente, le tiene que gustar lo imperfecto. Luá se caracteriza por ser desprolijo y desproporcionado porque así soy yo y así fluye mi creatividad pero se que a muchas personas les puede incomodar”, añadió.

“Me inspira muchísimo el cine, las paletas de colores que son utilizadas y el estudio de personaje, me hace centrarme en pensar cada buzo, para que ninguno sea igual. Encuentro inspiración en casi todo lo referido al arte, naturaleza y cotidianeidad”, explicó.

“Me gustaría llegar a todo el mundo, que todos puedan tener un buzito único y sea super distintivo.También sueño con un pequeño local/taller donde pintar y poder tener los buzitos expuestos para probar y que conozcan como trabajo. También tengo algunas ideas para hacer interactuar a las personas con la ropa pero no adelanto por que creo que puede darse dentro de muy poco”.

Colección Luá. Foto: Costi Pelegrina

¿Qué diferencia tus buzos?

Creo que lo que diferencia a Luá de otras marcas es que son pintados a mano, pareciendo estampa, que jamás sale uno igual a otro y, además, trabajo talles hasta el XXXXL, siendo más inclusivo que muchas marcas que conozco que solo trabajan hasta el XL. También que son dibujos muy propios, por más de que muchas veces dibuje, por ejemplo, obras de arte siempre intento que tengan mi impronta, digamos no intento “copiar”.

¿Qué has logrado con la marca?

Definitivamente logré mucho más de lo que había esperado. Llegué a charlar con famosos como Stefi Roitman sobre mis buzos. También llegué a influencers y fotógrafos que soñaba con conocer, eran mi inspiración a la hora de hacer fotos y hoy trabajo con ellos. Y lo más importante, considero que logré que a las personas les guste y les llame la atención lo que hago.

¿Como ves la moda a corto plazo con el auge de la moda sin género?

Me parece una propuesta excelente, innovadora y muy cómoda para todos. Siempre fue muy difícil encontrar en los locales de ropa de niñas/adolescentes, por ejemplo, prendas que nos quedaran acorde al cuerpo y a lo que estaba de moda. Muchas veces me encontraba comprando ropa de hombre ya que era más holgada y más cómoda. Es muy fácil ahora comprar, ya no existe esa diferencia y toda la ropa es para todos, además encontramos mucha más variedad de talles y hace que sea más inclusivo.

¿Cuánto ayudó tu carrera de fotografía a lo que mostras en Luá?

Muchísimo, definitivamente me impulsó a hacerme conocer en las redes. Cuando vivía en Buenos Aires trabajé en producciones de fotos con personas referentes, en cuanto a música y modelaje, que me ayudaron con contenido y publicidad para la marca, haciéndome llegar a un público súper amoroso y que les encantó la propuesta de usar cuadros en la ropa.

Además, a la hora de mostrar las prendas, tengo la herramienta clave que es la fotografía.

¡Muchas gracias Costi por la buena onda!

¡Clickea aquí para conocer los productos de Luá

La desconocida historia de Bowen, la marca de ropa que duplicará su facturación y llegará a otros países

Fuente: Cronista ~ La reconocida etiqueta de ropa para hombres que nació hace casi 30 años invertirá $ 100 millones para aumentar su producción. Para el año que viene ya hay planes de llegar a otros países.

Tras dos años con casi nueve meses de locales completamente cerrados, la reconocida marca de indumentaria masculina Bowen comenzó al recuperación y ya está trabajando en un plan de expansión que, en una primera etapa, contempla la digitalización de la firma y el aumento de la producción en un 45% con una inversión de $ 100 millones. Y el resultado de esta apuesta será duplicar la facturación que se estima en $ 2000 millones para este año.

«El 2018 y 2019 fueron años en los que las marcas de indumentaria fuimos a pérdida y después vino la pandemia. Hoy, ya recuperamos los volúmenes de esos años e incluso tenemos una demanda insatisfecha ya que la planificación se hace con un año de anticipación», explica Pedro Chirou, uno de los fundadores, junto a Martín Stok, de la etiqueta que, en sus inicios hace 30 años, tuvo varios socios, entre ellos, a Federico Álvarez Castillo, quien más tarde fundó Etiqueta Negra.

De ahí, que la inversión de $ 100 millones se destinará a la digitalización de la empresa, que hoy emplea a 120 personas y al aumento de producción, este año, en un 45% y en 2023, en un 30%, con el objetivo de llegar a las 500.000 prendas al año.

«Durante la pandemia fue esencial digitalizar la operación, además de lanzar nuestra plataforma de e-commerce que hoy representa el 10% de las ventas», señala Chirou, quien cree que el aumento en la demanda se debe a varios motivos: «una demanda contenida pos pandemia, a que la gente viaja menos al exterior y a que los pesos queman, la gente gasta lo que tiene».

Bowen  tienen planes de llegar a Uruguay en 2023

La regionalización de la marca Bowen

En los planes también está llevar a Bowen a toda la región. El primer destino, con el cual ya se está hablando con contactos locales es Uruguay. Sin embargo, sigue la lista con Paraguay y, en una segunda etapa, Chile, Perú, Colombia y Ecuador.

El modelo con el cual plantarán bandera en otros países aún está en análisis. «Cada país es distinto aunque nos gustaría tener un socio local», explica el empresario textil que comenzó fabricando camperas de cuero para las marcas más reconocidas de ese momento.

Hoy, Bowen tiene 11 locales propios, 12 franquicias, cuatro outlets y presencia en 65 tiendas multimarcas en todo el país. Con el aumento de producción se abastecerá la demanda insatisfecha de esta gran red local ya que este año no hay planes de aperturas de nuevas tiendas.

La marca, que tiene presencia en los principales shoppings, se posiciona en un segmento alto con un precio promedio por prenda de entre $12.000 y $ 13.000 y un ticket promedio por en los locales de dos prendas, unos $ 25.000 de cualquiera de sus líneas: la más fashion; la casual con los básicos; la roquera y la nueva, nacida en pandemia, relax, con ropa versátil para estar en casa.

Al hablar sobre el tema precios, Chirou, que aumentó sus prendas entre un 65 y un 70%, asegura que el hecho de que la indumentaria haya sido uno de los rubros que más aumentó en los últimos meses y multicausal: «los commodities aumentaron muchísimo. El algodón, por ejemplo, nuestro insumo básico, aumentó un 80%. Además, los salarios industriales venían muy atrasados y ahora se están recomponiendo».

«La infalción es un tema que nos preocupa y ocupa», asegura Chirou

El empresario aclara que, durante 2016 y 2020, los precios de la indumentaria fueron los que menos crecieron. «Entonces no eran noticia», señala.

Para adelantarse a esta situación, que según Chirou ya sabían que iba a llegar, 70 etiquetas locales reunidas en al Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) lanzaron ‘Acción Moda’, una iniciativa por la cual estas marcas ponen 15 prendas a precios rebajados. «Claramente no vamos a solucionar el problema de la inflación, pero es un gesto», reconoce.

Chirou, además, señala «que hay un gran cuello de botella en al producción». «La principal causa es la falta de mano de obra especializada», asegura.

Nació en Uruguay y dirige un emporio de moda. Gabriela Hearst: “En Nueva York no entendían dónde quedaba mi país”

Fuente: La Nación ~ Criada en el campo y amante de la moda, es la actual directora creativa de la icónica marca Chloé.

La actual directora creativa de Chloé, además de elegantísima y comprometida con las grandes causas del mundo, es uruguaya. Bien charrúa, adoradora de sus campos y horizontes ondulados, fanática de los chivitos y enamorada de Latinoamérica. Incansable, trabajadora y obsesiva en su oficio, hace 22 años que Gabriela vive en Nueva York. Aunque su apellido es Perezutti, todos la conocen social y comercialmente con el Hearst de su marido, Austin, nieto de William Randolph Hearst, el famoso empresario periodístico americano que Orson Welles retrató en la película El Ciudadano.

Junto a su marido, Austin Hearst
Junto a su marido, Austin HearstTadeo Jones

A fines de 2020 fue elegida directora de la marca, en sustitución de Natacha Ramsay-Levi, quien llevaba cuatro años comandando el imperio. E impactó al mundo fashionista con su colección otoño-invierno en la semana de la moda neoyorquina. Ella, madre de tres (sus hijas gemelas y un varón), la chica de las cabalgatas infinitas, diseñó el look de la primera dama americana, Jill Biden. Y logró que la prensa especializada diga algo que la emociona: “El Chloé de Gabriela Hearst es más Chloé que nunca”.

–En tu debut se refirieron a tu trabajo como “una oda a los principios estéticos de la casa (recubiertos de sostenibilidad)” y mencionaron la coincidencia de tu nombre con la fundadora de la marca, Gaby Aghion.

–Bueno, me halaga que digan que nuestras visiones son muy cercanas. La idea de la feminidad, el abrazo a cierta manera de clasicismo y, actualmente, mi compromiso con la sostenibilidad. Esto es un pilar fundamental en mi manera de entender la moda.

En el cierre de uno de los desfiles de Chloé
En el cierre de uno de los desfiles de ChloéVictor VIRGILE – Gamma-Rapho

–Luego el CEO habló de tu poderosa visión de una moda más responsable, y dijo que encarnás los valores y el sentido de compromiso de las mujeres Chloé de hoy en día.

–Yo creo en la correlación de la creación, en los ingredientes. Nosotros le prestamos mucha atención a eso, desde un punto del medio ambiente. Pensamos en el impacto y todo lo decidimos desde un punto de vista de calidad, durabilidad y de cómo se siente la prenda en la piel.

–Venís de familia de campo, productores de lana. ¿Qué postales perduran en tu mente y te inspiran para esta etapa?

–Gracias a Dios conservo el campo de mi padre que es operacional y acabo de volver de estar ahí con mis hijas y mi madre. Ella tiene otras tierras que quedan a cuarenta minutos de lo mío. E hicimos algo hermoso: juntamos los 132 caballos. Cabalgamos con ella y mis hijas en zonas donde nuestra familia se instaló hace 170 años. Fue muy fuerte, realmente hermoso. Tenemos la suerte de poder seguir yendo y crear esas imágenes que seguirán siendo parte de la historia familiar.

–¿Qué saben de nosotros en tu mundo actual?

–Uruguay se está conociendo cada vez más en el mundo. Yo vivo en Nueva York hace más de dos décadas y al principio la gente no entendía muy bien dónde quedaba geográficamente mi país. Había que explicarlo. Pero hoy, por diferentes motivos y por un progreso en la apreciación de ciertas cosas, Uruguay está teniendo una posición predominante en el mundo. Tiene que ver con un punto de vista de calidad.

–Una golosina, un sabor, un objeto. ¿Qué extrañás de tu tierra?

–Muchísimas cosas. Desde un chivito (que confieso me acabo de comer en versión local) hasta una buena parrillada. Pero completa: mollejas, chorizo, con todo.

El mate, otra pasión charrúa que no abandona
El mate, otra pasión charrúa que no abandonaGentileza Gabriela Hearst – HOLA

–¿Alguna vez fantaseaste con llegar a Chloé? ¿Seguís la marca desde siempre?

–La amé toda la vida. Mi primer perfume fue Chloé. Mi primera cartera de lujo también. Realmente fue un sueño y una ilusión, algo que no me pasó de repente sino que fue una meta que busqué y luché por conseguir. En realidad luchamos. Porque hubo mucha gente a mi lado para que esto pudiera suceder. Y pensando a futuro… Me importa que mis hijos sepan que yo no estuve desde afuera mirando lo que se les entregó desde el punto de vista del medio ambiente. Me interesa que sepan que yo traté de hacer lo mejor que pude con lo que tuve, sobre todo en mi trabajo. Ese será mi legado.

Gabriela dice que sigue a la marca desde siempre: "Mi primer perfume fue Chloé"
Gabriela dice que sigue a la marca desde siempre: «Mi primer perfume fue Chloé»gentileza

–Desfiles en tiempos de guerra: lo estamos viviendo. ¿Qué pasa con la tristeza global a la hora de sugerir moda?

–Hay países colapsando en todas partes del mundo. La guerra en Siria ya tiene más de diez años. Sabemos lo que pasa en Afganistán. La guerra es una realidad muy triste en varias partes del mundo. Lo que sí puede hacer la moda es ser un vehículo para dejar un mensaje. Ese es mi método, la manera de expresarme. Mi misión en la vida y en lo profesional es la misma. Hay que poner el acento en los recursos naturales, ecológicos y en cómo nos manejamos.

–¿Creés que Sudamérica tiene salvación?

–Tiene más que salvación. Hay recursos naturales y una gente espectacular, que es en definitiva lo más importante. Es un continente increíble. Si estudiamos un poco a los próceres de Latinoamérica como Artigas, San Martín, Bolívar, Martí, entendemos que todo lo que querían era una América unida. Sabían que si eso sucedía podían ser una potencia mundial. Por eso nos han dividido. Yo creo que podemos intentar colaborar como un continente en conjunto, pienso que esa sería la manera de avanzar, juntos, en bloque.

–¿Cómo se logra trabajar una marca de lujo y ser una gran aliada del medioambiente?

–De varias maneras. Primero, siendo muy eficiente desde la producción, viendo los materiales y sabiendo quién hace el producto. La trazabilidad. Pero el problema más grande es el tema de la energía. De dónde se saca la energía para producir. Y eso no es solo un asunto de la industria en la que me manejo yo sino un problema que afecta a toda la industria. Porque el 85% de lo que se produce hoy, tal cual cómo se maneja el mundo, viene del petróleo. No podemos seguir consumiendo petróleo. Hay que poner fin a eso muy rápido. Existen muchas fuentes nuevas de energía habilitadas para el futuro próximo cercano. Y hablamos de energía limpia, eficaz, que se pueda usar para seguir moviendo el mundo.

–¿Cómo ves el universo de las mujeres en la moda?

–Yo creo que hay un cambio de conciencia colectivo. Hay una responsabilidad enorme en la humanidad para que las mujeres recuperen la voz y puedan estar en posiciones administrativas, ejecutivas, en el gobierno. Porque la mujer es un ser político que piensa en otros naturalmente. No quiero generalizar, pero suele ser así. El pensar en el otro antes que en una.

–¿Qué es el mal gusto y qué cosa jamás incorporarías en tu marca?

–A mí no me gusta poner logos en las prendas. No es algo que me guste hacer. Prefiero que el producto se identifique con sutileza. Que se aprecie por la manera en que está hecho, el bordado, los pequeños detalles, telas o calidades. Las pequeñas diferencias que te dicen: esto es una marca. Jamás podría hacer logos si no hago tendencias.

El costo de la ropa: los planes de la industria textil para que «los precios se acomoden»

Fuente: Cronista ~ El nuevo titular de la entidad textil habló de la realidad del sector. Dice que las importaciones y las inversiones son récord y que la inflación obedece a cuellos de botella y recuperación de márgenes, además del contexto externo.

Luciano Galfione dirige la empresa textil de su familia, preside la Cámara de las Industrias de Fibras Manufactuadas (Cifima) y es, desde la semana pasada, el presidente de la Fundación Pro Tejer. En diálogo con El Cronista, este industrial de 46 años refuta que el sector sea el más protegido de la economía y atribuye la inflación del rubro indumentaria (73,4% anual en abril, 15,4 puntos por encima del IPC general) a un cúmulo de factores que incluyen un cuello de botella en la producción y la recuperación de márgenes de ganancia perdidos en los últimos años.

-¿Cómo es la agenda para los próximos años de Pro Tejer?

-Una de las cosas más importantes es el establecimiento de los reglamentos técnicos que nos pide el mundo para comerciar y que nuestro país no tiene. Eso nos impide acceder a mercados de exportación y, sin embargo, cuando ingresan productos importados, no exigimos nada.

-¿La industria textil es un sector altamente protegido y poco competitivo?

-Es un prejuicio. Las estadísticas públicas muestran que tenemos hoy récord de importaciones. Entraron más de 131.000 toneladas de textiles en el primer cuatrimestre, un 30% por encima del pico de la última década. Que no se puede importar es mentira. El 50% del mercado textil argentino siempre fue importado, incluso cuando estaba Guillermo Moreno (en Comercio Interior). Lo importante, cuando se administra inteligentemente, es qué importamos. No es lo mismo importar una remera terminada que se podría hacer desde el capullo de algodón en la Argentina, que importar el hilado, la tela intermedia…

-¿Esa composición varió?

-Sí. Lo que más ha aumentado es insumos para fabricar y bienes intermedios. En 2022 se importa 50% más, en prendas, que en 2021. Importamos más que el año pasado, pero menos prendas que las que se importaban durante el gobierno de Mauricio Macri. Ahora lo que aumentó tremendamente son todos los bienes intermedios. Estamos industrializando más y también se importan cada vez más productos terminados.

Luciano Galfione, presidente de Pro Tejer

-¿Argentina puede ser competitiva y aumentar sus exportaciones?

-Podemos exportar marca, diseño argentino, que son volúmenes chicos pero de alto valor. Los textiles técnicos pueden traer volúmenes más interesantes. No podemos competir con Bangladesh, salvo que queramos precarizar nuestra mano de obra y no quiero eso para mis hijos. Todo tiene viabilidad si nos paramos sobre un mercado interno vigoroso. Es la única forma de lograr una economía con cierta escala para bajar costos fijos, que en Argentina son muy altos.

-¿Cómo está el mercado interno?

-Se recupera, pero venimos de años muy malos. Los últimos dos años del gobierno de Macri fueron letales para la industria, perdimos más de 1200 establecimientos registrados. Si sumamos a los no registrados, la cuenta es mucho más alta. La pandemia terminó de aniquilar al que venía tecleando. Perdimos entramado productivo y hoy lo estamos recuperando.

-¿Hay inversiones suficientes para revertir esa caída?

-Las inversiones son notables. En 2021, por decisiones que se tomaron durante la pandemia, importamos bienes de capital por u$s 200 millones. Hay que sumar a eso obras de infraestructura, galpones, etc.. Es una inversión que no se ve desde 2011. En el primer trimestre de este año, ingresaron otros u$s 64 millones en bienes de capital, si lo proyectamos, será un récord histórico para el sector textil. Eso es trabajo. Estamos haciendo los deberes. Se perdieron talleres y tenemos un cuello de botella importante. Recuperar lo que destrozamos en cinco minutos lleva muchísimo tiempo. La transición hacia un mercado de mayor oferta hoy conlleva un costo adicional. En mi fábrica, en vez de una persona por máquina tengo dos, porque una se está capacitando. Eso obviamente redunda en un aumento de costos.

-¿Por qué los precios de la indumentaria suben por encima de la inflación general?

-Eso no responde a una sola causa. Está este cuello de botella y en eso trabajamos fuertemente. Además existe una inflación estructural que tiene la Argentina y a la que se acopla la inflación mundial. Tenemos producción local de algodón, pero es un commodity que aumentó 146% en dólares en dos años y sigue subiendo. Está el tipo de cambio, que es inevitable que pegue en los costos. Y sumemos los fletes.

«Para hacer frente a nuevas inversiones, se deben recuperar márgenes normales de ganancia», dice Luciano Galfione.

-También están recomponiendo márgenes de ganancia…

-Venimos de cinco años de una crisis enorme, donde los precios venían siempre debajo de la inflación y la rentabilidad era negativa porque las empresas se destrozaban. Para revertirlo y hacer frente a las nuevas inversiones, uno debe recuperar márgenes normales. Necesito tener utilidades para reinvertir. Eso hace que los precios estén por encima del nivel general. Lo importante es que hacemos los deberes para aumentar la oferta y eso va a hacer solito que los precios se acomoden, porque la mejor forma de ordenar la economía es por el lado de la oferta y no con algo forzado.

-¿El Gobierno no les pide que, en este contexto, acoten ese margen?

-Es lo que estamos haciendo. Estamos invirtiendo un montón, ponemos nuestro patrimonio para hacer crecer al sector, la renta es la mínima y necesaria para pagar las inversiones. Es un esfuerzo conjunto: las empresas invierten fuerte, el Gobierno da crédito a tasas subsidiadas que aprovechamos y se da el círculo virtuoso. Tengo hijos, compro los uniformes, lo mismo que todo el mundo, y sé que tenemos un problema. Pero también digo que tenemos indumentaria de todos precios. Si mañana se abre la importación, está comprobado que cambiará la rentabilidad del importador, pero no el precio de la indumentaria. Además hay que entender cómo funciona la medición de precios.

-¿Cómo funciona?

-En solo dos rubros del IPC no hay componentes regulados: alimentos e indumentaria. Cuando se mide cuánto subió un auto, está dentro del rubro transporte y tiene un peso chiquito. Con los medicamentos, lo mismo. Entonces, se amplifica más lo que pasa con la indumentaria, pero esto es transversal.

Gustavo Cadile: «Mi gusto por las telas y las texturas viene en mi sangre»

Fuente: Perfil ~ Habitué de la red carpet y figura de la nueva alta costura, saltó de Junín al mundo de las celebridades a puro color y diseño.

Tranquilo, de modos amables y elegantes, Gustavo Cadile soñaba con la moda desde su Junín natal, cuando devoraba las revistas de moda que traía una amiga de su mamá de Europa o cuando Paula, su vecina, le mostraba las fotos de los lujosos trajes de Christian Dior que lucía Eva Duarte. Con la genética adquirida de un bisabuelo italiano, que fue un empresario textil con un don y sensibilidad exquisita para distinguir las texturas y las telas, fue su constancia y su garra, las que llevaron su mundo de creatividad y elegancia a otras tierras. “Fue de esa sangre milanesa que adquirí un buen ojo para detectar la calidad de las buenas telas”, asegura. Estudió en Buenos Aires con Manuel Lamarca y en el Instituto de Diseño de Miami. Trabajo para grandes almacenes de la talla de Neiman Marcus y Bergdorf, y etiquetas como las de Perry Ellis y Oleg Casinni, hasta que a pura réplica del tan destacado “sueño americano”, lanzó su propia etiqueta de alta costura con una paleta colorida que se transformó en su marca registrada. Radicado en Nueva York, y con una pata en Miami y otra, inevitablemente en su Argentina, el estilista seduce a las celebrities con modelos que enmarcan las tapas de revistas y que brillaron en las alfombras rojas de los Emmy, los Golden Globe y los Oscar. El repertorio de vestidos con etiqueta Cadile, dueño de ese estilo extemporáneo que refleja el glamour europeo con la sensibilidad argentina, cosecha entre sus siluetas las de Susana Giménez, Cristina Pérez, Taina Lauro en nuestro país, así como las internacionales de Catherine Zeta-Jones, Eva Longoria, Anjelica Hustonl, Gloria Estefan, Reese Witherspoon, January Jones, Sofia Vergara y Michelle Joy. 

Noticias: ¿Cómo fueron sus primeros pasos en la moda? ¿De dónde viene su gen de diseñador?
Gustavo Cadile:
En Junín, con mi abuela que se sentaba a mi lado con un block de hojas y lápices para que yo dibujara. Mi gen de diseñador viene de mi bisabuelo materno, Enrico Dell ‘Acqua, pionero de la industria algodonera textil de Milán, que vivía entre Milán y Buenos Aires, llegó a tener más de 200 casas matrices algodoneras en Sudamérica. Fue un personaje importante, el que fue presidente de Italia, Luigi Eunadi escribió un libro sobre él llamado “Un Príncipe mercante”. Un orgullo. Creo que mi gusto por las telas y las texturas viene en mi sangre. 

Noticias: ¿Es cierto que Evita fue parte de su inspiración?
Cadile: No ella directamente, sino un vestido de Christian Dior que llevó en una gala.
Una vecina de Junín, me mostró una foto donde Evita llevaba un vestido que me encandiló. Era un vestido de fiesta dorado con un bustier de lamé trabajado con cinturón, y con la falda plisada en degradé. Una locura. Yo era chiquito, pero ver esa obra de arte fue mi mayor inspiración. 

Noticias: ¿Quiénes o quién lo inspira ahora? 
Cadile: Me inspira todo lo que me rodea.
A veces veo una forma en algo que otro no percibe y lo llevo a una inspiración para un vestido. Mi inspiración siempre nace en las divas de Hollywood de esa era, de los cincuenta. Pero hoy en día, me gusta modernizar esa silueta con algo más actual, más pop. 

Noticias: ¿Por qué decidió irse a Miami? 
Cadile:
Fue una decisión fugaz. En realidad, quería que fuera el escalón para aterrizar en Europa. Fue difícil llegar solo sin conocer nada ni hablar el idioma, pero nunca me di por vencido, elegí Miami porque mucha gente hablaba español y podían traducirme en los trabajos o la escuela de modas cuando no entendía algo.

Noticias: ¿Le costó más por ser extranjero y latino? 
Cadile:
 Sí. En 2007, cuando lancé mi marca por primera vez, las tiendas me miraban raro, porque yo usaba mucho color, y a ellos les parecía demasiado festivo y “latino”. Tardé casi 8 años para entrar en las principales tiendas, y fue porque a las mujeres de Texas y del sur de la Florida les encantaba lo colorido.

Noticias: Tiene una anécdota sobre sus inicios muy al estilo “El Diablo viste a la moda”. 
Cadile:
Cuando llegué a Miami en los 90 no tenía plata ni hablaba inglés. Conseguí trabajo en un restaurante, una modelo que trabajaba como camarera que sabía que yo quería ser diseñador, me dijo que fuera a trabajar a Bal Harbour, donde están las mejores tiendas. Me enamoré de ese lugar, y finalmente conseguí un puesto en un área donde recibíamos todas las cajas que llegaban de Europa con las colecciones de moda. Pero al mediodía me iba a la tienda de Neiman Marcus donde estaba la alta costura y miraba todo. La manager era una mujer francesa bravísima. Un día me descubrió mirando las colecciones y me preguntó porqué estaba ahí. Le dije que quería ser diseñador y aprender todo de alta costura. Ella me empezó a hacer un cuestionario sobre las telas de los vestidos y se fue. Al día siguiente mi jefe me dijo que ya no trabajaba más con él y pensé que me habían echado. Pero no. La francesa me había pedido para trabajar con ella, para que la ayudase con los desfiles y con las mejores clientas. Atendí a mujeres que gastaban 300.000 dólares en una compra y aprendí todo de los gustos de la alta costura. Un día ella me llevó con mis dibujos al Instituto de Diseño en Miami, donde me becaron. 

Noticias: En el mundo de la moda, ¿existe la suerte?
Cadile: Más que suerte, creo que todo llega a su debido momento, y cada uno tiene que crear su propia realidad.
Costó demasiado tiempo verlo así, pero ahora es la manera en que lo trabajo.

Noticias: Dijo que en las grandes tiendas y en su paso por las marcas aprendió lo que les gusta a las mujeres. ¿Qué les gusta? 
Cadile: Aprendí que la mujer se quiere ver elegante, juvenil y lo suficientemente sexy para ser elogiada y no criticada. ¡Un mix complicado!
Trabajo con mujeres desde los veinte hasta sus abuelas de setenta, en cada una se aprende algo diferente. Siempre lo tradicional y elegante, gana.

Noticias: Se convirtió en un diseñador de celebridades. ¿Cuál fue la primera que vistió y cuál la que más le sorprendió?
Cadile: La primera celebrity que vestí fue Susana Giménez en 1998.
Ella estaba grabando sus programas en Miami y un amigo me convenció para que fuera a mostrarle lo que hacía. Me fui hasta su hotel, me acerqué y le di los vestidos a Miguel Romano, que me llevó al camarín de Susana. Ella los vio y me dijo que le encantaba uno negro de corte sirena con piedras en el corsé y me pidió que se lo llevara al día siguiente. La vestí a ella y a Mecha varias veces. Siempre le queda todo perfecto. La que más me sorprendió fue Catherine Zeta Jones, porque fue un desafío. Un día me llamó su asistente y me dijo que Catherine había visto a Eva Longoria con un vestido mío y quería que la vistiera. Le diseñé un vestido color púrpura para una gala en Nueva York solo con sus medidas. Ella llegaba desde Bermudas directo a ponerse el vestido e ir la gala sin ninguna prueba. Le quedó perfecto. La volví a vestir muchas veces; para la tapa de la revista Elle cuando la nombró Mujer del Año y para el opening de su musical de Broadway.

Noticias: ¿La más desafiante?
Cadile: Reese Witherspoon
, eligió mi vestido para usar en un comercial de una famosa crema.

Noticias: ¿A qué personalidad que no ha usado sus diseños le gustaría vestir?
Cadile: Angelina Jolie. Estuve a punto de hacerlo. Tenía una premiere en París, eligió mi vestido y le quedó perfecto. Cuando llegó a Europa, se lo probó, pero era muy escotada la espalda. Salieron a buscar un sujetador, pero no lo encontraron.  Ese es mi sueño pendiente. 

Noticias: ¿Cuál sería su firma registrada?
Cadile:
El azul royal está en cada colección, lo llamo Cadile Blue.

Noticias: ¿Sigue con su pasión “latina” por los colores?
Cadile:
Me encanta el color, sobre todo los colores satinados, porque siempre quedan bien, y te hacen brillar, solo hay que saber combinarlos con los accesorios. Ahora en esta colección incorporé el negro, que es sobrio y clásico. 

Noticias: ¿Algún pendiente?
Cadile: Lo mío son las bodas y las fiestas, pero me encantaría hacer un pret a porter
diferente y cápsulas de sastrería que es algo en lo que estoy trabajando ahora.

Noticias: ¿Cómo imagina el futuro de la moda? ¿Y el suyo?
Cadile:
Cada uno se crea su propia realidad. La mía fue que a partir de la pandemia la mayoría de mis clientas migraron de New York a Miami, y entonces se me ocurrió abrir un showroom allí. Hago una temporada en New York, otra en Miami y también vengo a la Argentina por pedidos. Me tomo la vida tranquila, haciendo lo que me gusta. Sé que a mi edad no voy a ser Alexander McQueen, pero sigo la moda de lo que me hace feliz. El futuro está en cada uno en lo que cada diseñador o marca quiere conseguir. Aún con los altibajos de esta profesión, lo más importante es sin intentar competir, hacer con pasión lo que uno ama.

Clara Pinto: la diseñadora argentina que se hizo pasar por cocinera para pagar las cuentas en Londres y hoy revoluciona la moda

Fuente: La Nación ~ ( @laclarapinto ) Esta diseñadora de 32 años, que nació en San Isidro, ya se codeó con gente del staff de las marcas más conocidas y eligió alejarse de la industria por considerarla un tanto efímera y frívola; ahora presentó sus diseños en la London Craft Week, con más de 250 creadores del mundo.

Clara Pinto aún se acuerda del día que lloró de felicidad, sola, tirada en la escalera de su casa en Londres. Todavía no tenía amigos en la capital inglesa a la que llegó para insertarse en el mundo de la moda hace casi siete años y en la que, tantas otras veces, había llorado de dolor.

Se le caían las lágrimas porque por primera vez, a los 25 años, conseguía que una página local publicara su trabajo, después de mandar cientos de mails y de googlear casas fashion cada vez que salía de la carnicería que vendía comida thai, donde trabajaba porque le mintió al dueño y le aseguró que era cocinera. En realidad, solo sabía preparar las recetas porque las leía a escondidas en el baño del local y porque recordaba las veces que le había hecho comida tailandesa a sus amigas en la Argentina. No le importaba el pequeño engaño. Necesitaba el dinero sí o sí para quedarse hasta que llegara ese correo que le abriera las puertas a un mercado laboral exclusivo.

Ahora que ya se codeó con gente del staff de las marcas más conocidas del mundo y que eligió alejarse de la industria por considerarla un tanto efímera y frívola, esta diseñadora de moda de 32 años, que nació en San Isidro y a la que le importa más el textil que la forma, hace mella en la moda europea.

Clara Pinto tiene 32 años y nació en San Isidro
Clara Pinto tiene 32 años y nació en San IsidroSebastián Kapfhammer

En un estilo que define “entre fashion y craft [artesanal]”, su sello son las técnicas artesanales de fabricación a mano de esos materiales que decantan en originales y coloridas prendas. Esa cosa propia y distintiva que para ella no es un talento porque no cree en eso de ser talentosa. “Para mí, el talento es trabajo”, afirma.

En su versatilidad se conjugan las risas por la anécdota de la carnicería y por la época en la que trabajó como administrativa en un taller mecánico para pagar sus estudios con la sofisticación de la única argentina que participó de la London Craft Week, una reconocida iniciativa que terminó el domingo y que desde hace ocho años reúne en mayo a más de 250 creadores, diseñadores, marcas y galerías de todo el mundo en distintas ubicaciones de Londres.

Clara Pinto dice que su “pequeño nicho” es el de los fashion-forward
Clara Pinto dice que su “pequeño nicho” es el de los fashion-forwardSebastian Kapfhammer

Pinto utiliza el agua para describir dos situaciones. Dice que su paso por el Instituto de Educación Superior en Diseño ABM, en Buenos Aires, después de abandonar la Facultad de Diseño de la UBA, fue susmaller point, su “lago pequeño”, donde pudo potenciar las técnicas de creación manual y conocer a su mentora: la artista y diseñadora Delia Cancela. En cambio Londres, adonde llegó apenas se graduó, fue en un principio un “baldazo de agua”, pese a que ahora agradece ese trance y todo lo que la ciudad le dio.

A través de una red que tendió luego de sus primeras publicaciones, llegó a trabajar de asistente en London Fashion Week, la semana de la moda que junto a la de Nueva York, Milán y París crea el circuito de las pasarelas que nuclean a diseñadores y modelos más reconocidos, a los aficionados y a la prensa.

“Trabajé un tiempo en Fashion Week y me cansé. No entendía la cultura, veía la poca importancia que le daban a la vida personal, cómo se relacionaban con sus familias. Yo, muy argentina. Fue un choque cultural. Me pasaba de trabajar hasta las 3 de la mañana, hacer la presentación de la colección y después, al otro día a todos se les borraba la memoria al otro día. Nadie sabía qué pasaba, si se vendía o no [la colección]”, asegura Pinto en diálogo con LA NACION y agrega: “Para mí es importante el trabajo que se le pone a la textura y a la materialidad. Entonces dije: ‘Chau, me voy a hacer lo mío. No quiero esto para mi vida’.

"La gente quiere vestir a la persona que es cool, pero hay que vestir a la gente que hace las cosas bien", dice Clara Pinto
«La gente quiere vestir a la persona que es cool, pero hay que vestir a la gente que hace las cosas bien», dice Clara Pinto Ezequiel Velazques

En un intento por volver al barro, al arte que su madre -que ahora vive en Hawái y es su soporte emocional- le inculcó de pequeña, y que ella estudió en cursos y museos pero decidió aplicar a la moda, viajó a buscar materiales a Islandia e hizo base en una escuela textil de mujeres. “Estuve unos meses. Recolecté lana islandesa, pelo de caballo, fui al matadero y pedí que me trajeran las colas… Me las traían llenas de carne y de sangre, y me la banqué. Aprendí un montón”, relata Pinto.

Lana y pelo de caballo de Islandia, dos materiales que utilizó Clara Pinto en sus textiles
Lana y pelo de caballo de Islandia, dos materiales que utilizó Clara Pinto en sus textiles Clara Pinto

Ya en Londres de vuelta, con todos esos materiales recolectados y sus técnicas artesanales en el centro de la escena, aplicó y quedó en Sarabande, la fundación creada por el fallecido Lee Alexander McQueen quien, además de tener su propia marca, ofició de director creativo de Givenchy. “Fue increíble, te presentan a todo el mundo, el director creativo de Dior te abre la puerta, fue un flash”, cuenta Pinto. Esa pertenencia le dio visibilidad para ser seleccionada y tener un lugar gratis en London Craft Week.

“Nada se iba a interponer entre el desfile y yo”, pensó cuando trabajó “a pulmón” con otras 15 personas que colaboraron con ella “por amor al arte y al proyecto”. Parte de la colección Bioplastics and Wool,que presentó en la casa del embajador de este país en Londres, la creó en la Argentina con la ayuda de “los Gabys”: el zapatero Gabriel González y la costurera Gabriela Sánchez.

El zapatero Gabriel González y la costurera Gabriela Sánchez trabajaron con Clara Pinto en la Argentina para crear su colección de la London Fashion Craft
El zapatero Gabriel González y la costurera Gabriela Sánchez trabajaron con Clara Pinto en la Argentina para crear su colección de la London Fashion CraftClara Pinto

“Está todo bien con vivir en otro país, pero cuando estás con el mismo idioma y te manejás igual a la hora de trabajar… Tenía que hacer lo imposible para esa presentación y se logró con ese amor de la Argentina”, reflexiona la diseñadora sobre su puesta en London Craft Week, donde la lana orgánica británica, la sastrería tradicional y los bioplásticos se conjugaron para confeccionar “formas simples y urbanas”, como tapados y puffer jackets, algo que Pinto nunca había creado.

“Quise introducir formas más simples. Antes hacía cosas bellas, pero la gente no podía comprarlas o no sabía para qué usarlas. Entonces pensé en simplificar. Me inspiré en un videojuego que tenía de chica y que me encantaba por sus colores. Pensé: ‘Estoy en un buen momento, ¿por qué no me inspiro en eso?’. Y funcionó perfecto”, dice.

Su puesta en la London Craft Week tuvo como protagonistas a la lana orgánica británica, la sastrería tradicional y los bioplásticos
Su puesta en la London Craft Week tuvo como protagonistas a la lana orgánica británica, la sastrería tradicional y los bioplásticosVicky Polack

En un contraste con el mundo de la industria, asegura que a ella sí le interesa forjar un vínculo entre los compradores y sus prendas. “Capaz hago una o dos colecciones por año, pero con tranquilidad. Todos estos materiales llevan un montón de tiempo de trabajo. Me interesa que duren las prendas y que la gente sepa la historia detrás, no que sea solo algo de moda. No seguí ningún trend en esta colección. No me copio de nadie, lo inserto en el mercado de alguna forma, pero no sigo modas”, explica.

Pinto además acota que cada ciudad tiene lo suyo y que en Londres hay mercado para los “pequeños nichos”. El suyo, cuenta, es el de los fashion-forward: “Gente de todas las edades, hombres y mujeres, porque no está pensado con género. Gente que se divierte y forma su propia personalidad a través de la vestimenta. Distinguir un cliente es muy fácil, es gente muy curiosa. Para querer tener una prenda así, tenés que relacionarte con la prenda, es gente que es un poco arriesgada”.

Clara Pinto es una artista de Sarabande, la fundación que ayuda a talentos, creada por el fallecido Lee Alexander McQueen
Clara Pinto es una artista de Sarabande, la fundación que ayuda a talentos, creada por el fallecido Lee Alexander McQueen Demian Dupuis

Ahora que todos la aplauden y tiene la atención, dice que es un momento importante para “dar luz a las cosas buenas del ser humano”. Para potenciar el trabajo en equipo y lo artesanal. Para dejar atrás lo superficial y apuntar a lo colaborativo.

Mientras, revela a quiénes le gustaría vestir en la Argentina y ya tiene a su elegida: la artista y conductora Flor de la V, además militante por la inclusión. También piensa en Moria Casán, afirma que ambas la inspiran.

“La gente no se da cuenta de lo que hizo Flor de la V, es revolucionario. La gente quiere vestir a la persona que es cool, pero hay que vestir a la gente que hace las cosas bien”.

La puntana que triunfa en Dubái: “Quiero poner a San Luis en el mapa de la moda”

Fuente: Vía País ~ Alicia Becerra nació en San Luis y posee orígenes muy humildes, pero con esfuerzo y dedicación logró poco a poco ir escalando hasta hoy tener su propia plataforma de moda. Conocé su historia y el evento benéfico que realizará en La Punta.

Alicia Becerra trabaja hace años en Dubái en el ambiente de la moda. De ahí surgió su la idea para realizar el Bright Black Fashion en San Luis, con el objetivo de poner a la provincia “en el mapa”.

Esto nació como un pequeño evento para Dubái y, en el camino, se fueron presentando situaciones que nos hicieron cambiar el formato”, explicó la mujer en entrevista al medio Amanecer Informados.

Es que este proyecto, que se expande a nivel mundial con el fin de descubrir a los mejores modelos, diseñadores, maquilladores y fotógrafos del mundo, se realizará con fines benéficos.

Quiero poner a San Luis en el mapa del mundo de la moda, quiero ayudar a los talentos que tenemos acá”, expresó Alicia y añadió que “con las entradas a la Fundación Igualar, vamos a ayudar a los comedores de San Luis”.

La historia de vida de Alicia Becerra en San Luis

Alicia tiene 43 años, es madre de Felipe de 10 años, y esposa de “Tene” un entrenador profesional fitness camerunés. Diez años atrás, decidió dejar San Luis en busca de un nuevo rumbo.

Creció en el barrio Amep. Su padre, quien falleció hace unos años, era muy conocido en el ámbito universitario por tener un puesto de diarios en la puerta de la UNSL de la ciudad capital. Ella acompañó mucho a su padre vendiendo diarios en su adolescencia.

Fue a la escuela “Normal Mixta” y en su adolescencia sufrió bullying y discriminación por su peso.

Alicia Becerra, la puntana que triunfa en el mundo de la moda en Dubái.
Alicia Becerra, la puntana que triunfa en el mundo de la moda en Dubái. Foto: web

Pero, más allá de eso, decidió dejar su sufrimiento de lado y salir adelante: estudió marketing, abogacía, medicina y comunicación social. También fue madre soltera.

Ella nunca había viajado al exterior, hasta que consiguió un “paquete de promoción” y se fue a Dubái. A las dos semanas, volvió a San Luis y su objetivo de “cambio de vida” no paró.

Un día hablo con su mamá Telma, le pidió que cuide a su hijo, y voló nuevamente a Dubái. Alicia no sabía una palabra de inglés, sin embargo, allí comenzó su aventura.

Alicia Becerra, la puntana que triunfa en el mundo de la moda en Dubái.
Alicia Becerra, la puntana que triunfa en el mundo de la moda en Dubái. Foto: web

Al principio vivió en un cuarto paraexpatriados” con cuatro chicas latinas más. Mientras tanto, en su pieza, con su computadora, conoció a un hombre árabe por chat quien confió en ella y la ayudo económicamente. Así inició con rentas de departamentos temporales, su negocio prosperó y paso a rentar mansiones.

Tiempo después pudo devolver el dinero que le habían prestado y pudo independizarse.

En ese momento conoció a una diseñadora de ropa árabe, Salma, con una gran agencia de diseño y modistos. Alicia pasó a ser su asistente personal.

Alicia Becerra, la puntana que triunfa en el mundo de la moda en Dubái.
Alicia Becerra, la puntana que triunfa en el mundo de la moda en Dubái. Foto: web

Salma fue la mujer que le abrió la puerta a un mundo que ella desconocía totalmente. Pero allí se instaló y tendió redes tan fuertes que la llevaron a tener hoy su propia plataforma de moda.

Cuándo se realizará su evento a beneficio en La Punta

El Bright Black Fashion se llevará a cabo por primera vez en San Luis el sábado 7 de mayo, a partir de las 19, en el Centro de Convenciones de la ciudad de La Punta. Contará con más de 50 modelos de todo el país en pasarela y un armado en escena “a nivel europeo”.

Se espera, además, la participación de diseñadores de la “red carpet” mundial como Michael Cinco, diseñador filipino residente en Dubái, conocido por sus fabulosos vestidos de alta costura y por diseñar ropa para personalidades como Maluma.

El mundo de la moda llega a San Luis!

Michael Cinco, Salma Khan y The Víctor Closet junto a diseñadores emergentes, harán parte de este increíble show por primera vez en San Luis, promocionando talentos puntanos.

Entradas gratis, reclama tu entrada al +54 9 2664 21-0237.

Colaboraciones para la fundación Igualar en alimentos, juguetes o ropa.

Cierre con show musical!”, expresa la publicación de la página de moda.

Emprendedores. La tercera generación que vino a modernizar la tradicional moda masculina

Fuente: La Nación ~ La marca de indumentaria clásica optó por un giro hacia lo informal para instalarse en los actuales vestidores masculinos. A través de una gerencia colegiada, los nuevos CEO’s de Equus continúan con el legado familiar atendiendo a las nuevas necesidades de los clientes.

Equus fue fundada por Eduardo Wolfsohn el 3 de diciembre de 1977 en la Ciudad de Buenos Aires. Era multimarca y su especialidad era la ropa formal masculina con trajes y camisas de marcas internacionales. El local, ubicado en la calle Maipú 851, fue el primero de los 60 locales que poseen actualmente en todo el país.

Con apenas 23 años, Pedro y Martín Wolfsohn comenzaron a dirigir el negocio familiar. Tenían la idea de consolidar a Equus como la empresa líder en la industria masculina a nivel nacional. La primera medida de su gerencia fue la implementación del modelo de franquicias que llevó a crecer la empresa en un 400% y a ampliar el negocio en 14 provincias.

La tercera generación se ocupó de dejar atrás la historia de multimarca y de trajes formales para renovarse con una serie de productos de calidad y precios accesibles, con un vestidor más moderno y urbano, adaptándose a las necesidades del nuevo consumidor.

“La ropa que vendíamos no reflejaba la forma en la que estaba compuesto nuestro propio vestidor. Los principales productos que se vendían eran formales y entendíamos que el gran crecimiento se iba a dar en lo informal. Ya no íbamos a trabajar con traje y camisa, y verlo en nuestro entorno nos motivó a cambiar la estética de la ropa masculina”, cuenta Pedro, CEO de Equus.

La decisión de pasar de ser exclusivamente una empresa de sastrería a ofrecer una propuesta urbana que se adapte al nuevo contexto fue, para los primos Wolfsohn, una oportunidad de mercado donde el segmento de moda masculina carecía de calidad y accesibilidad.Notaron que la ropa informal tiene cada vez más presencia y que era necesaria que la modernización se trasladara, no sólo a las prendas sino a la identidad de la marca, incluyendo las tiendas físicas, el e-commerce y las redes sociales.

Eduardo Wolfsohn, presidente y fundador de Equus
Eduardo Wolfsohn, presidente y fundador de Equus

El motor que impulsó esas transformaciones fue la idea de pasar de ser un comercio multimarca para ser una marca. “El hecho de ser una marca te permite ser el dueño de tu propio negocio y expandirte como a vos te parezca, antes estábamos mas restringidos”, comenta Martín, CEO de Equus.

“No fue fácil para dos jóvenes profesionales recién recibidos entrar a una compañía que tenía 18 tiendas multimarcas, con 200 empleados, ingresar como nieto del dueño y conseguir resultados.Cuando las cosas resultan, todos se convencen y te siguen. Pero nuestro abuelo fue esencial y siempre nos dio lugar, confió en nosotros y nos facilitó mucho la tarea”, asegura Martín. El abuelo Wolfsohn es el actual presidente de la compañía y, según Pedro, “con 92 años sigue yendo a la oficina regularmente y hasta trabaja remoto por Zoom”.

Actualmente, Equus se organiza en una gerencia colegiada que consiste en compartir y consensuar las decisiones importantes y estratégicas, mientras que las operativas las dividen según el área de interés y formación de cada uno. Martín se ocupa de la gerencia del área administrativa y comercial, mientras que Pedro del área de producto y márketing.

Pedro y Martín Wolfsohn, CEOS de Equus
Pedro y Martín Wolfsohn, CEOS de Equus

Nuevos desafíos

Con la pandemia, casi todos los comercios tuvieron que aprender a convivir con la nueva normalidad y algunos cambios, como la compra por internet, vinieron para quedarse. El e-commerce es una oportunidad para la expansión de los negocios. La gerencia colegiada de Equus está trabajando para potenciar la experiencia de la compra digital, entendiendo que los nuevos hábitos del consumidor “son un mix entre lo físico y lo digital”.

El programa de fidelización EQSClub busca mejorar la experiencia de compra y permite sumar puntos para canjearlos por productos a futuro, junto a otros beneficios.

Para Martín y Pedro es importante pensar el futuro en donde exista una convivencia entre el mix de locales y el e-commerce. Por eso, la atención al cliente, la logística y la generación de contenido en redes deben estar pensada con esta lógica. Además, Equus cuenta con un sector mayorista con 80 cuentas multimarcas en todo el país y se abren nuevas todas las semanas.

«Tenemos la perspectiva de seguir creciendo en el país. Estamos abriendo cuatro locales propios, locales de franquicias, y mayoristas. Nuestra proyección es dar un salto internacional y llevar la marca a Uruguay, Chile y Perú.»

Pedro Wolfsohn, CEO y encargado del área de producto y marketing

Las tiendas físicas no murieron, las Aburridas Sí

Fuente: Revista Forbes Argentina – Rodrigo Amenábar, Own Store Director de Nike para el Cono Sur, explica la estrategia de la marca del swoosh en la Argentina. Cuándo llegará el canal de e-commerce oficial y los desafíos de la importación.

¿Cómo se hace para ser clásico y moderno, innovador y tradicional y con ello tener una esencia y una identidad Nike puede dar su testimonio. En 2022, el gigante de Oregon cumple 50 años de influencia en el deporte, la moda y la cultura, de los cuales más de la mitad son con presencia en la Argentina.

«El compromiso de la marca es la continuidad», dice Rodrigo Amenábar, que es chileno, tiene 42 años, es ingeniero comercial y ostenta el cargo de Own Store Director para Cono Sur: es decir, tiene a su cargo todo el retail que maneja la marca de manera directa en la Argentina, Chile y Uruguay

Amenábar parece estar más obsesionado con conocer al consumidor que en dar detalles sobre el día a día de las decisiones políticas de la compañía, y sabe que estar presentes como empresa directa o mediante una licencia poco influye en su trabajo diario y en el de los 549 empleados que la firma tiene en el país 130 en oficinas y 419 en tiendas, como la Nike Rise que inauguraron en el Abasto. Nike tiene 11 tiendas propias porque sostiene que «las tiendas físicas no
murieron, las aburridas sí».

¿Por qué en un momento de pandemia, en el que todo el mundo se volcaba a comprar online, decidieron invertir e inaugurar una tienda física del tamaño de la que está en el Abasto?

A veces se piensa que el retail físico murió y que ahora solo es digital. Como compañía vemos que el boring retail, el retail
aburrido, es el que está tendiendo a morir y, por ende, si querés seguir participando en el retail hay que darle algo diferente al
consumidor, al que le gusta tocar, conocer y vivir la experiencia.

Existía desde hacía un tiempo un concepto que se llama Nike Rise, que es el que implementamos en el Abasto, y es la primera tienda de Sudamérica de ese tipo. Implica la utilización de la tecnología para sentirse en un lugar muy diferente al habitual, donde hay servicios que no se logran de manera virtual, como un Nike Fit para conocer tu talle exacto de corpiño o de calzado, y la interacción de producto.

Todo eso es clave para mostrar una expresión completa de la marca. Para nosotros tener un retail físico es un desafío aún mayor. La idea es que no sea solo una transacción, sino que haya una relación.

En un mercado global como el actual, el consumidor quiere aquello que ve, y en la Argentina eso no siempre es fácil.

¿Cómo afecta la política actual de importaciones? La situación del abastecimiento de todo tipo de producto está siendo desafiante, perolo que la gente no sabe es que no es algo que pase solo en la Argentina y solo con nuestro sector. Es un tema global que afecta a muchas industrias y no estamos ajenos. La mayor parte del producto se fabrica en Asia, por lo que en esta parte del mundo el desafío también es logístico.

Es cierto que estamos con menos producto del que exige la demanda, y particularmente en Argentina trabajamos en conjunto con el Gobierno para poder satisfacerla. Para ello trabajamos con tres fábricas locales, de indumentaria, de calzado y de accesorios, para que no todo dependa de esa importación.

Hay una mayor demanda de productos deportivos, lo que puede hacer que se vea como una escasez. El equilibrio lo encontramos con productos importados más producción local. ¿Esa mayor demanda o escasez tiene impacto en los precios? ¿Porque uno de los principales comentarios de los consumidores es que la ropa
deportiva y las zapatillas están muy caras? En parte sí. La inflación, que en la Argentina en particular es mayor que en otras partes, es un fenómeno mundial. Los insumos subieron, no solo en las materias primas para ropa o zapatillas, también en el transporte y la mano de obra. Intentamos mantener precios competitivos, pero también hay que fijarse en el producto, que tiene una gran innovación por detrás.

Hay patentes, hay un trabajo y un desarrollo. Aun con eso, tratamos de tener la mayor oferta de todos los productos de distintas categorías. En el caso del fútbol, hay un producto insignia, que es el que usan los jugadores, en el running, las zapatillas que utilizó Kipchoge en Tokio que tiene un valor significativo, pero también hay productos que tienen similitudes, con menos tecnología y a un menor precio, para el alcance de más personas. Pero la inflación es una variable generalizada.

El acuerdo entre Nike y Michael Jordan, en 1984, marcó un antes y un después en la historia de la marca y del marketing deportivo. El jugador tendría un diseño exclusivo de zapatillas y toda una línea de ropa, que se terminarían convirtiendo en una marca subsidiaria de Nike y, más acá en el tiempo, en un símbolo de pertenencia y exclusividad.

Hoy un par de Jordan 1 o de Nike Dunk dos de los modelos más buscados cuestan alrededor de $35.000 de base, y se consiguen en reventa por US$ 300.

¿Cómo se explican los valores de calzados con tecnologías más antiguas, como las Jordan 1 y las Dunk? ¿El precio forma parte de lo aspiracional? Como marca tenemos productos con un valor que está dado por lo que fueron y representan. Hablamos de modelos retro, con herencia.

Y como compañía lo que se busca es mantener estas marcas por mucho tiempo. La marca Jordan no busca la masificación, pero sí que sea una brand reconocida. Un ejemplo del componente aspiracional es la colaboración del PSG con Jordan. Empezamos a ver el valor de las marcas y cómo podría haber una conexión entre Jordan y el PSG, que es más que un club, es una marca de renombre mundial. Hicimos números y eran buenos. No queríamos que fuera una colaboración por única vez, pero tampoco algo masivo.

¿Al público de Nike también le gusta lo exclusivo? Va por ahí, por lo exclusivo, lo nuevo. Y a nosotros nos gusta que si alguien compró algo no sienta que después lo va a encontrar en un outlet. La franquicia de Jordan y el PSG sigue súper caliente y cada lanzamiento es muy esperado.

¿Por qué Nike no tiene e-commerce propio acá? En octubre de 2021 hicimos el lanzamiento en Chile y está en nuestros planes hacerlo en Argentina, pero no puedo dar fechas. Será lo antes posible.

En 2020 se había anunciado que Nike iba a dejar el país y que iba a operar a través de una franquicia.

Después explotó la pandemia y Nike no solo no se fue, sino que invirtió. ¿Qué pasó? Cuando se dijo «Nike se va del país» nunca fue tan así. El compromiso de la marca es la continuidad.

Llevamos 20 años aquí. Hay estrategias variadas sobre cómo una marca llega a un país. En Latinoamérica, hay distintos casos con este tipo de distribución por licencias, que vienen trabajando hace 20 años, como Perú, Colombia o Brasil. Es un modelo que les sirve a los consumidores y a la marca, porque seguimos súper presentes.

Hoy no hay novedades, pero son maneras que van cambiando. Como compañía buscamos mantener el trabajo que venimos haciendo y el compromiso queda en evidencia en la nueva tienda del Abasto.

¿Qué diferencias hay entre operar como marca o mediante una licencia? Son estrategias que no pasan por la rentabilidad, sino que tienen mucho más que ver con cómo llegar mejor al consumidor. Son muy pocas diferencias y están más relacionadas con lo administrativo.

Desde 2018, cuando empezaron a ser la marca que viste a la NBA, las camisetas y el básquet volvieron a formar parte de la moda urbana. Pero en la Argentina se da un fenómeno muy particular: la mayoría de las camisetas que se ven no son originales. ¿Cómo combaten la piratería? Las franquicias como la NBA tienen
acuerdos con Nike, pero también con otras marcas, para otros productos. Combatimos el mercado negro junto con las autoridades, porque también hay un tema legal de no pago de impuestos, la contratación de personal, los productos entran al país quién sabe cómo, ¿Cuestiones de propiedad intelectual? Nike dejó de ser sponsor técnico de Boca en 2019.

¿Qué tan importante es tener a un equipo de fútbol para el marketing y cómo impacta eso en las ventas? Siempre es bueno tener franquicias de clubes, pero hoy
estamos felices con los que estamos. Son las idas y vueltas propias del negocio.

¿Cuáles son los planes y perspectivas para el corto y mediano plazo en la Argentina? En el corto plazo esperamos poder darles más servicios a nuestros consumidores. El comienzo fue la tienda de Abasto. Nos ha ido muy bien, mejor de lo esperado, y queremos llevar los servicios a las otras tiendas. El e-commerce es otro punto, también para darles un mayor sentido de pertenencia.

Cuando las marcas empiezan a generar una relación de uno a uno, marcan la diferencia.

El nuevo retail Rodrigo Amenábar, Own Store Director de Nike Cono Sur.