Es argentina: nunca ganó un concurso, hacía sus disfraces de chica y hoy diseña para Lady Gaga

Fuente: La Nación ~ Siempre le atrajeron los desafíos. Cuando estudiaba la licenciatura en Diseño de Indumentaria y Textil en la Universidad de Palermo, era conocida como “la chica de todos los concursos a la vez”. Había uno y ella estaba ahí. Pero nunca ganó mientras vivía en la Argentina.

“Creo que lo hacía más por el hecho de hacer, mostrar y aprender, que para ganar. Yo feliz igual de seguir intentando”. Así cuenta Luli Pieres (25) -diseñadora de moda rafaelina- desde su casa en Ámsterdam, capital de los Países Bajos, donde llegó a principios de este año. Allí fue seleccionada para trabajar en Iris Van Herpen, una empresa holandesa conocida mundialmente por revolucionar la alta costura con sus creaciones innovadoras y disruptivas, en las que combina diseño con tecnología, aplicando por ejemplo, técnicas de impresión 3D. Desde su puesto, Pieres ha colaborado en la creación de vestidos para personalidades como Lady Gaga o Carice Van Houten, entre otras para la alfombra roja.

Vivió su infancia entre Tostado y Rafaela, en la provincia de Santa Fe. Su primer recuerdo relacionado con la moda se remonta a sus dos años, cuando le pidió a su mamá vestirse de Bananas en Pijamas para su cumpleaños. De ahí en adelante, en cada cumpleaños iba a la modista para hacerse un disfraz diferente. Y para las fiestas de 15, siempre llevaba un nuevo diseño de su propia creación.

Lejos de casa y sin esquemas

Vivir durante un año en Alemania a los 16 años para estudiar el idioma fue la primera experiencia que rompió sus esquemas. “Me fui y no tenía ni idea de cómo subirme a un avión, ni qué tenía que hacer. Fue llegar, tomarme un tren, no saber el idioma y aprenderlo, -recuerda-. Alemania me permitió desplegar mis alas y saber que si seguís tus sueños, realmente se pueden concretar”.

Luego de la universidad, y tras unos meses de vivir en Colombia para colaborar en una fundación y otro tiempo en Buenos Aires trabajando en Jessica Trosman, dio un paso crucial en su carrera. Se fue a vivir a Florencia para hacer la maestría en Fashion Collection & Marketing en el Instituto Marangoni, situado en la lujosa Via Tornabuoni, cerca de Gucci, Prada, Armani o Max Mara. “Es un paso que si lo das, es para adelante y no podés volver atrás”.

Aquí no tardó en participar en un concurso y se anotó en el Denim Design Award, organizado por la ISKO I-SKOOL, para competir con alumnos de las 20 mejores escuelas de moda del mundo y otros concursantes externos de distintos países. Pero esta vez sí ganó. El premio: Circular Sustainability Award. “Por cuatro años me metí en diez mil concursos que no me abrieron ni media puerta ni gané medio premio. Pero cuando llegué a Italia tenía un montón de herramientas que me habían dado todos esos concursos”, reflexiona.

Un gif como catapulta

El siguiente destino fue Milán. Primero consiguió trabajo en una agencia de comunicación de moda. “¿Sabés hacer un GIF?”, le preguntó su senior. No tenía ni idea, pero terminó aprendiendo de todo: diseño web, after effects, motion graphics, diseño gráfico. Gracias a esta experiencia hoy, además de dedicarse full time al diseño de moda, ofrece servicios freelance de diseño gráfico.

Un tiempo después llegó al cuadrilátero de la moda, en Milán: Borsalino, la histórica empresa de sombreros fundada en 1857 por Giuseppe Borsalino en Alessandria, ícono del made in Italy, presente en la historia del cine en películas como Casablanca -entre otras muchas- y conocida por hacer de su marca un modelo de sombrero. Allí, Pieres diseñó estampados para los pañuelos o para las cintas de los sombreros, vidrieras para Navidad y otros artículos de diseño en general.

Sobre su llegada a Holanda para desarrollarse profesionalmente en Iris Van Herpen explica: “Si yo hace 5 años hubiera pensado en la mínima posibilidad de tener una entrevista de trabajo acá, hubiera dicho, Lucila estás loca. Imposible. No hay forma“. Y eso fue lo que le expresó con total sinceridad quien la entrevistó en la empresa. Esa misma noche recibió el mail de aceptación: «Lucila, nos encantaría que formes parte del equipo»”.

“La moda es súper dura en general para todo el mundo. Es como pelear por algo que parece que no tiene fin, como escalar una pared interminable -dice-. Uno realmente lo hace por amor a lo que hace, por pasión. Porque, de otra forma, no podés”.

Hoy la moda ocupa un lugar central en su vida: “Es mi sangre. Es por lo que me quiero levantar de la cama todos los días. Me voy de vacaciones y ya estoy pensando que tengo que volver porque siento la necesidad de crear, hacer cosas nuevas y ver el producto terminado, ver cómo fluye, cómo coexiste con el viento, con el sol, con el movimiento, con otros materiales, con la piel”, describe.

“Mi mamá me enseñó a pelear y a seguir mis sueños -cuenta-. A que si uno tiene un sueño nadie lo va a hacer por vos. Sos vos la que va a tener que pelear y ponerle la cara a las mil personas que te van a decir que no, porque sos vos la única que tiene ese sueño”, afirma convencida de que hay que seguir adelante sea lo que sea. Para ella, en la vida hay que dar el 100%: hasta al limpiar el baño, o cocinar, en cada cuatrimestre o en cada materia. Si hay un concurso, hay que meterse. “Nada es imposible. Es realmente cuestión de quererlo, porque vas a tener que estar lejos de tu familia, o pasarte días y días sin dormir. Hay que meterle el 100% y hacerlo con pasión. Porque sin pasión, no llegás a nada”.

La alta costura como obra de arte

Pieres describe la alta costura como una obra de arte: “Es manifestar y decir algo en voz alta, gritando sin palabras, de forma visual. Es una forma de expresión, de plantearle a la sociedad lo que está sucediendo hoy y hacia dónde tenemos que mirar”, opina.

Destaca también el carácter comunicacional y conceptual de la moda en general y la importancia de poder manifestar algo a través de ella y decirle algo al mundo. “Más allá de si una remera tiene un cuello en V o redondo, se trata de qué voy a transmitir con eso y cómo lo transmito. Es una historia que tiene que ser súper fuerte. Tiene que primero llegarme a mí y decirme algo a mí misma. Y así como me mueve a mi, creo que también mueve a los demás”. Uno de sus referentes es Craig Green, un diseñador inglés que trabaja con el concepto y con la comunicación de este concepto.

En su opinión el mundo de la moda está cambiando y va a seguir haciéndolo. “Es una industria que dentro de veinte años va a ser totalmente diferente. Creo que ya no existe más la idea de comprar por comprar. Es comprar porque lo necesito, porque necesito esta prenda para el frío, para la lluvia o lo que sea, y a la vez está hecha de una forma ética”. También cree que todo apunta a un camino de mayor sustentabilidad y transparencia. Mientras que antes se trataba de sacar la materia del mundo, ahora es dársela a nuestro planeta: “Yo creo que ya no es más extraer, sino el cómo le doy. Es diseñar o crear para el mundo y no en base al mundo”, dice. También, considera que la moda se está volviendo cada vez más interdisciplinaria, haciéndose necesario trabajar como un colectivo. “Me parece que el yoismo y el egocentrismo de la moda no existe más”, afirma.

Enfoque y trabajo en equipo: claves para desarrollar un negocio

Con casi 20 años de trayectoria como independiente y más de 35 años en el rubro textil, Javier Iakubi, el ideólogo de Proveeduría Artigas, recuerda que estar enfocados en la meta y trabajar en equipo resultan imprescindibles para desarrollar un negocio sostenible en el tiempo.

Proveeduría Artigas se especializa en la Distribución de telas de tejidos planos, enfocados sobre todo en telas para uniformes. Actualmente es Distribuidor Oficial de Santista® Argentina en su línea workwear, Distribuidor Autorizado de 3M® Argentina en la línea de Cintas Reflectivas y Mayorista INTA.

El Sr. Iakubi comenta que la creación de Proveeduría Artigas fue en el año 2001, cuando se vivían momentos difíciles parecidos a los de la actualidad, con la diferencia que había estallido social; y en ese tiempo, para muchos el peor momento del país, él y dos socios deciden conformar su proyecto y tener su propia distribuidora.

“Siempre se tuvo un horizonte muy claro y con base en esa visión fuimos conformando, con el tiempo, un fuerte equipo de trabajo necesario para lograr los objetivos” y asegura que eso hubiese sido muy difícil si no contaran con el apoyo de los proveedores y los clientes que, hasta el día de hoy, los siguen acompañando y siguen creyendo en ellos.

Proveeduría Artigas empezó en un local muy chico en Villa Pueyrredon en donde sólo estuvieron 6 meses; de allí se mudaron a una casa en donde permanecieron por 3 años y después, lograron obtener otro domicilio adicional como depósito. Esto, permitió el trampolín al Once en donde empezaron a palpitar en mejor forma la actividad comercial con ese punto de venta en esa zona tan importante.

Cuenta el Sr. Javier que en esa época ya soñaban con tener un lugar propio; una propiedad con depósito, oficinas comerciales y vehículos propios que alimentaran la logística. Esto fue posible en el 2004 cuando compraron un lote y construyeron el proyecto que, con mucho orgullo, se inaugura en agosto del 2006, mudando todo a la calle Garmendia 4815, C.A.B.A.

En ese momento, recuerda que para la inauguración invitaron a los principales proveedores y clientes que hicieron posible dar ese primer salto; pues ya eran Distribuidores Oficiales de Santista® Argentina, clientes de volumen de INTA y seguían comercializando artículos de distintas fábricas en menor escala.

Al año siguiente, mudaron el local del Once a un mejor punto comercial ubicado en la calle Lavalle esquina con Azcuénaga; en donde se mantienen hasta la actualidad.

En el 2017 fueron convocados de 3M® Argentina para distribuir los productos Scotchtlite dedicados a la confección de indumentaria, en otras palabras, cintas reflectivas para coser y pegar.

Alineado a eso, el Sr. Javier decide participar en el subcomité de Normalización de Indumentaria de Protección y Alta Visibilidad de IRAM.

“A pesar de los momentos delicados que se viven en nuestro país estamos transitando un hermoso camino hacia la exclusividad y el diferenciamiento que venimos sosteniendo desde hace muchos años; es así, que nos estamos convirtiendo en Master Dealers de 3M® Argentina” indicó Javier.

Asegura que hay muchas cosas que los unen con sus principales Proveedores; la innovación e  investigación son dos puntos de encuentro fundamentales en eso. Es por ello, que tienen una relación de socios de negocios poco vista en el mercado.

Antes de finalizar la entrevista, aprovechó la oportunidad para agradecer eternamente el apoyo de todos sus empleados, el de Martín Sánchez y principalmente, el de su esposa, ladera y compañera de vida, Vanesa Brener. Espera que sigan siendo un excelente equipo de trabajo, con el espíritu de siempre.

También invita a todos los que se encuentran desarrollando su proyecto a mantenerse enfocados,  con metas claras y trabajando en equipo (ya sea directo ó indirecto, por ejemplo con los Proveedores) Eso será clave para poder afrontar las situaciones difíciles que se presenten y lograr los objetivos.

Limay: Jeans sin género ni edad, con talles reales y producción consciente

La marca nació en 2017 y de a poco va demostrando que otro paradigma en producción y comunicación en moda argentina es posible. Hablamos con su creadora, Mercedes Krom.

Fuente: Perfil ~ Limay nació a principios de 2017 cuando se abrieron las importaciones y muchas fábricas tuvieron que cerrar por no poder competir con los precios de Asia, entre ellas la fábrica en la que yo trabajaba, en General Pico, La Pampa. En ese momento pensé en lo mal que estaba mi rubro y en lo desvalorizado que estaba el trabajo local y quise hacer algo para demostrar que se puede generar un producto de calidad hecho 100% en Argentina”, relata Mercedes Krom, su fundadora, y agrega:

“Trabajo hace 15 años en indumentaria haciendo principalmente jeans, casi siempre trabajé en marcas del mainstream (N de la R: entre ellas, Levi’s, María Cher, Grisino y Bowen). El nombre viene, sí, del Río Limay ya que soy de Neuquén y una amiga me dijo que siempre debía elegir nombres que me representen, que cuenten algo de quien soy. Y la verdad es que crecí yendo a ese río”.

-¿Cómo definirías a la marca?

-Es una marca cuyo foco puesto está puesto en jeaneria y prendas básicas, con una propuesta de calidad, genderless y realizada en cooperativas de economías populares. Toda nuestra materia prima es en un 90% industria nacional, de esa manera ayudamos a fortalecer las economías locales. Tratamos de hacer prendas durables, trabajo mucho en mejorar siempre la calidad para que quien tenga un jean le dure años y no una temporada.

Aunque no fue nuestra motivación inicial, hace poco empezamos a trabajar más en profundidad el tema de la ecología: intentamos no usar plástico en nuestros envíos, procesamos los desperdicios de nuestros cortes enviándolos a marcas que generan productos nuevos con eso, también intentando usar menos agua en los lavados, estamos en proceso de neutralizar nuestra huella de carbono y al producir localmente como tenemos menos fletes bajamos el impacto de la huella. 

También estamos intentando ser más federales produciendo, aunque sea un producto por temporada que esté hecho en otra provincia, fuera de Buenos Aires.  

-La idea de tener talles inclusivos –que van del 34 al 62 en algunos casos- , ¿fue algo pensado desde el vamos o también se fue dando sobre la marcha?

-Lo que pensé desde el vamos fue mostrar la parte productiva y de industria, visibilizar lo que se oculta porque es “menos glamoroso”. Me pesa un poco la palabra inclusión porque no quiero que solo sea la foto o imagen que muestra pluralidad, que no sea esa cosa que está buena, pero es superficial, si no trabajar por un proyecto que realmente hable de eso desde cuestiones más básicas de la formación. 

La primera vuelta de Limay tuve pocos talles y fui creciendo. Al principio, después de tanto tiempo trabajando para marcas del mainstream, pensé que eso era lo que se esperaba de mí, después entendí que mis amigues no son así, que mi familia no es así, que yo no soy así y empecé a hacer cosas para elles, mas alineadas con como soy y que fue lo que llevó a que sea cómo es hoy.

Como nunca tuve un mango fui creciendo en la variedad de talles a medida que fui reponiendo. Limay se financió a sí misma casi sin capital inicial, tuve primero del 34 hasta el 48, después hasta el 52 y este año llegué a tener hasta el 60 y en la última reposición agregamos el 62.

-La otra pata bien singular del proyecto es su modelo cooperativo y de comercio justo. ¿Es posible tener una marca/empresa “exitosa” bajo esos preceptos? También te puede interesar

-Yo creo que sí, trabajar de esta forma nos asegura que haya una distribución horizontal del trabajo, pero también de las ganancias, no hay patrones ni gente metida en el medio sacándole la plata a les trabajadores, y visibilizar el trabajo de las cooperativas. A veces no es fácil y lo importante es que no trabajamos con intermediarios porque el vínculo que tenemos con las cooperativas es muy directo, este año sumamos más, pero con la mayoría venimos trabajando hace mucho y como todo, a veces hay problemas, pero también hay mucha confianza y compromiso de los dos lados. 

-Tenés, como dijiste antes, mucha experiencia en marcas del “mainstream comercial”. ¿Qué enseñanzas te dejaron esos años?

-Creo que lo que me dejo ser extremadamente detallista con algunas cosas del producto que siento que reafirman la idea de calidad y que el calce de las prendas esté tan cuidado. También me dejó la parte comercial básicamente, que es importante mostrar el producto bien porque a la gente le gustan los valores que comunicamos, pero también una imagen pensada o “cuidada”. 

-¿Qué no quisieras repetir en tu marca de ese modelo de negocio? ¿Hay algo que sí?

-No quiero ser una marca, no quiero una estructura de empresa ni crecer verticalmente para ser una mega multinacional. Quiero que se siga entendiendo que somos personas detrás del proyecto y que la pata humana es la más importante, tratarnos bien, visibilizar lo que nos importa y que se mantengan los valores, prefiero construcción horizontal que fortalezca esas ideas y llegar a mas desde ahí.

-Mucha gente vaticina que el comercio justo es el futuro, que las nuevas generaciones buscan cada vez más marcas con conciencia social y ambiental verdadera, ¿coincidís?

-Coincido, las nuevas generaciones buscan que sus consumos sean menos genéricos, están mas formados y se comprometen más con lo que consumen.

-Sos de Cutral Co y es imposible no asociar esa localidad a la forma en la que se puso en el mapa para todos (especialmente los porteños): los iniciales piquetes de desempleados que preanunciaron la última gran crisis social y económica del país. ¿Cómo pensás hoy, desde tu lugar de emprendedora, esta nueva –y extremada por la pandemia- crisis social?

-Me atraviesa completamente mi origen, los piquetes sucedieron cuando yo tenía 10 años y me los acuerdo perfectamente, las puebladas y protestas populares por parte de desocupados en contra del neoliberalismo, el nivel de injusticia, el caso de Teresa Rodríguez asesinada por un policía en medio de una represión.

Quienes estuvimos creo que quedamos sensibles a las injusticias. Trayéndolo a este momento con tantos sectores en crisis y nuevamente con el desempleo como protagonista solo me hace pensar que tenemos que armar redes y proponer algo distinto para generar nuevas propuestas de salida, que creo solo serán posibles en la medida que sean colectivas.-

Pablo Ramírez: quién es el mejor diseñador de moda e indumentaria de la Argentina y cómo se reinventó

Pablo Ramírez es uno de los diseñadores más importantes y reconocidos de la Argentina. Hace dos décadas abrió su atelier, que sobrevivió a todas las crisis surgidas en el país y de las que supo salir adelante sin resignar su seña de identidad: la excelencia.

Fuente: Cronista ~ Este 2020 de pandemia lo encuentra celebrando los 20 años de Ramírez. Y en el contexto de crisis sanitaria y económica, Pablo llevó su lenguaje a la virtualidad. Primero, adaptó su negocio al e-commerce. Luego, lanzó una línea de prendas confortables y elegantes para estar cómodos en casa

Además, el diseñador fue el encargado de abrir Designers BA, la primera semana de la moda digital de la Argentina, donde presentó un fashion film protagonizado por la actriz Florencia Torrente y el bailarín Nicolás Villalba. Titulado ‘La invitación’, revela las prendas para la nueva temporada y a la vez es un estímulo a soñar. “Lo que quiero ahora es pensar una fantasía que nos saque de lo que estamos pasando”, explicó.

¿Cómo tomaste las primeras noticias del coronavirus?

La sensación fue de mucho desconcierto, pensando en mi familia, que vive en Navarro y Neuquén, además de todos mis amigos que viven afuera… La imposibilidad de socorrernos, de encontrarnos y el desamparo que esto genera. Un tema aparte fue la incertidumbre laboral y los cambios de paradigmas que todavía hoy estamos intentando resolver.

¿Creés que esta crisis sanitaria tendrá un impacto en el vestuario a largo plazo?

En mis colecciones siempre estuvieron presentes el jeanswear y las prendas confortables. Creo que el mayor impacto que esta crisis tendrá sobre la industria textil será en temas como la sustentabilidad y el gran descarte al que estamos mal acostumbrados. Son ejes sobre los que trabajo desde mis inicios, pensando colecciones valiosas, austeras y perdurables.

¿Cuáles son las prendas que más se venden en cuarentena?

Mi línea denim es la favorita de esta temporada: las chaquetas, los pantalones, el jardinero y las faldas, además de los vestidos negros, las camisas blancas y t-shirts que ya son un clásico de mi etiqueta.

¿Cómo se adaptó tu proceso de creación y trabajo a la nueva normalidad?

Para cuidarnos entre todos decidimos trabajar únicamente desde la tienda online. Reorganizamos los equipos de trabajo y pusimos nuestra tienda de Recoleta y el atelier al servicio de estas operaciones. Estamos felices con la respuesta de la gente y trabajamos mucho en brindar seguridad para la elección de talles. De hecho, implementamos tablas con las medidas de todas las prendas en cada uno de sus talles, de modo que los clientes las puedan comparar fácilmente con otras prendas que tengan en su casa y les guste como les quedan.

¿Pensás para una marca de lujo accesible como Ramírez el futuro es el canal online?

En los últimos años estuvimos trabajando mucho para consolidar las ventas online en todas las provincias de Argentina, por eso el próximo paso será avanzar en el mercado internacional. Comenzar a exportar es nuestro próximo desafío. La venta online es un medio en el que nos sentimos muy cómodos trabajando en Ramírez.

“Existe un contexto hostil al empresario que aleja las inversiones”

El CEO de la hilandera TN & Platex, Teddy Karagozian, alertó por críticas al sector privado y por la multiplicación de impuestos. Sostuvo que el sector textil recupera fuertemente la actividad, pero la mortandad de empresas durante el macrismo achicó la capacidad instalada.

Fuente: BAE ~ El CEO de la hilandera TN & Platex, Teddy Karagozian, afirmó que el sector textil atraviesa una fuerte recuperación de la actividad, aunque aclaró que la destrucción de empresas durante el gobierno de Mauricio Macri achicó la capacidad instalada. Si bien anunció compra de maquinaria por USD30 millones, alertó que las inversiones del sector privado a largo plazo están estancadas por “temor” a un clima “hostil” ante los empresarios.

– ¿Es cierto que el sector textil rebotó y ya tiene encendida gran parte de sus máquinas?

– Sí, es verdad y es como sucede siempre, nuestro sector anticipa de tres a seis meses lo que a otros sectores le va a suceder, tanto cuando sube como cuando baja. Hoy la tendencia es claramente a la suba, pero debo decir que se ha destruido durante cuatro años mucha de la capacidad de producción, y los mismos que la destruyeron, que son los importadores de productos terminados que nunca cuidaron el mercado interno ni a los proveedores locales, son los mismos que ahora están diciendo que no podemos abastecerlos de todo lo que quieren.

– ¿Y las empresas no dan abasto?

– Se bajó a la mitad la producción. Bajarla se hace más rápido y subirla se hace más lento, y esa destrucción de nuestras fábricas, de toda nuestra capacidad productiva, es la que hoy estamos sufriendo con la falta de dólares. En vez de comprar máquinas con los dólares que generó el campo, en su momento compramos productos de consumo final y eso socavó a la industria. Estamos a full, pero es un full que debemos producir más. Nosotros estamos invirtiendo USD30 millones en máquinas, y estamos haciendo lo posible para acelerar la producción. Este mes fue 9% más que el mes pasado y ya estamos por encima del 50% de lo producíamos en octubre el año pasado.

– ¿Cómo se proyectan negocios en un país que atraviesa períodos constantes de crisis?

– Una cosa que hay que rever es el sistema impositivo, donde grava al valor agregado y grava emplear. Grava al más pobre. De los 175 impuestos que tenemos, 150 son impuestos a la pobreza, usando el léxico nuevo de impuesto a la riqueza. IVA, Ingresos Brutos, Seguridad e Higiene, Publicidad son impuestos que van dentro del producto como si fuera un caballo de Troya, y le cobran al pobre 50% de lo que ellos ganan para solventar a otros pobres que no consiguen trabajo, porque los productos son tan caros que la gente no los consume, entonces el sector privado no los puede emplear. Es un sistema de un perro que se persigue la cola.

– ¿Y escuchan este planteo en el Gobierno?

– Si bien existe conciencia de esto, el fenómeno que estamos sufriendo en la Argentina es de un “sálvese quien pueda”. Se estaba pensando en el ingreso universal, pero ¿quién lo paga? El rico no, porque se va a ir del país como se está yendo desde hace un tiempo, y los pobres se están comiendo entre ellos el dinero. En general, los impuestos que van dentro de los productos hace que haya cada vez menor sector privado.

– ¿Y qué se hace para cambiar?

– La diferencia entre crecimiento y desarrollo son las políticas que son buenas para el largo plazo, que son las de eliminar los impuestos que hacen caro a los productos.

– ¿Bajar impuestos no puede generar un desequilibrio fiscal en el corto plazo?

– Estamos del lado malo de la curva. Cuando era chico tenía un auto que solamente llegaba a hacer 200 kilómetros con autonomía, y cuando iba a Bariloche había un tramo en que debía hacer 250 kilómetros sin estación de servicio. Entonces tenía que bajar la velocidad para llegar. Por eso hay que entender que hoy la Argentina ya está en un sistema en donde el déficit que tiene no es producto de que faltan impuestos, sino que faltan empresas que empleen a la gente. Si logramos más empleo privado, el Estado es el empleador en el último recurso para que no sea el que paga la jubilación de toda la gente que no consigue trabajo y que no sea el que tiene que subsidiar a toda la gente que no tiene empleo.

– ¿Cuál sería el método que propone?

– Lo que hay que hacer es disminuir el costo de emplear, disminuir el costo de los productos para que la gente los consuma y haya más sector privado. Ahora, entremedio hay montones de formas de hacer la curva, pero tenemos que pensar en una situación hipotética: si soy un empleado del Estado y me pagan $100, de ese sueldo $50 son impuestos, si los eliminaran el Estado podría pagarme la mitad, y yo podría comprar la misma cantidad de productos. En la medida en que los impuestos a los productos son cada vez más altos, lo que vamos a tener es un Estado cada vez más caro porque es más caro emplear, es más caro el jubilado y es más caro el subsidio que hace falta. Lo que hay que hacer es revertir esa situación en donde claramente, desde hace muchos años, no 70 ni 30, cada vez que subieron los impuestos aumentó el déficit.

– Hoy se debaten nuevos impuestos, ¿le preocupa?

– Es un error de muchos diputados y senadores que están promoviendo una serie de impuestos nuevos bajo el concepto de que durante el gobierno de (Mauricio) Macri bajaron los impuestos y no hubo inversión. Bajaron los impuestos en una mínima cantidad, pero al mismo tiempo destruyeron las empresas privadas con tasa de interés alta y dólar bajo. En la Argentina no hubo inversiones durante el gobierno de Macri por una combinación: veíamos que el gasto no bajaba, que las empresas estaban siendo destruidas y la tasa de interés estaba alta. Decir que no van a bajar los impuestos hoy producto de que en el gobierno de Macri bajaron, según lo que ellos dicen, y no hubo inversión es un error garrafal y es el problema que surge al mezclar ideología con conocimiento. En vez de preguntarnos a las empresas por qué no invertimos, están tomando ideas utilizando el mismo tipo de estadística que dice que la Coca Cola diet engorda porque todos los gordos la tomamos. No es así cómo se hacen las estadísticas sino con una tesis previa, pero cuando esa tesis está ideologizada, sus resultados no van a salir bien y no están saliendo bien.

– ¿Entonces, no habrá inversiones?

– Lo que estamos viendo en estos días es que, aun cuando como en nuestro caso está habiendo inversiones de corto plazo, los temores hacen que las inversiones de largo plazo no vengan producto de estas definiciones de que bajar impuestos no aumenta la inversión, y ese tipo de cosas.

– ¿Es cierto que el macrismo dejó empresas y empresarios pobres?

– Es así, y tanto que nosotros siendo una empresa que está manejada con mucha cautela, habíamos bajado la mitad de nuestra producción y de nuestro patrimonio. Y así sucedió con otras empresas, como las alimenticias. Supongamos que aceptamos la falsa idea de que no somos capaces o somos malos, la alimenticia también fracasó en la Argentina porque también perdió la mitad de su patrimonio.

– ¿Las expectativas generan inversión?

– Aproveché la cuarentena para hacer una huerta. Se puede usar mucha o poca agua, podés tocar mucho la planta y cortar las hojas, pero no es un solo factor el que hace que vaya a florecer. Decir que hubo una baja de impuestos y que las inversiones no subieron, es confundir las múltiples formas por las que uno genera inversión. Pero una de las cosas que generan inversión son las palabras que se dicen. Existe un contexto hostil al empresario, como lo fue en el gobierno de Macri y como lo está siendo hoy por ciertos diputados, senadores y cierta parte de la sociedad.

– ¿Considera que en la Argentina es malo ser empresario?

– Tuve un debate en donde una persona que estaba del otro lado se creía más argentino que yo. Que porque no tenía inversiones podía darse el lujo de ser más argentino que yo y querer más a la Argentina, y decir que los empresarios que aún estamos no queremos al país. Con qué derecho un periodista, un diputado, un político o una persona desocupada puede darse el lujo de decir que un argentino que tiene dinero y que tiene inversiones no es tan argentino o no quiere tanto al país como él. Ese sentimiento que trasunta en un montón de notas y en parte de la sociedad es uno de los factores que alejan las inversiones del país.

Empresa familiar: el secreto para detectar fortalezas y debilidades

Los negocios se transmiten por generaciones y varias logran trascender las fronteras. Consejos para fortalecer las estructuras, la clave para facturar y poder ser felices. Ventajas y desventajas que necesitan analizar.

Fuente: BAE ~ El mundo de las empresas familiares es tan grande que hasta festejan su día el 5 de octubre. Crean negocios que perduran por varias generaciones y logran, en muchos casos, trascender las fronteras sin romper los lazos de familia. Aunque muchas veces no se ponga el foco en el gran trabajo y esfuerzo que hacen para crecer, hay casos que muestran que pese a los múltiples inconvenientes o peleas familiares que puedan tener, varias salieron al mundo como Arcor delos Pagani y Techint de la familia Rocca, entre otras.

Algunas de las empresas familiares de fama mundial son José Cuervo fundada en México en 1795; Ford creada en Estados Unidos en 1903; Samsung nacida en Corea en 1938 o Codorníu, fundada en 1551 en  España. En Argentina, algunas de las que tienen más historia son Lheritier 1896; Bodegas López de 1898 y Giesso creada en 1884.

No hay rubro en el que no se aparezca una empresa familiar. Los Pagani en Arcor; los Urquía en Aceitera General Deheza; la familia Cabrales con su historia en la producción y comercialización de café; los Sarkany en calzados; los Karagozian en TN Platex; los Yagmourian de Yagmour y hasta los Favaloro, entre muchísimos más.

Fortalezas de una empresa familiar:

Jorge Hambra, director del Club Argentino de Negocios de Familia (CANF) que reúne a más de 300 casos de empresas familiares contó a BAE Negocios las principales ventajas que tienen estas empresas: “La fortaleza fundamental es el sentido de trascendencia, la resiliencia y la antifragilidad. Antes se buscaba la robustez, que la empresa tenga dominio del mercado, que se adueñe de los procesos. Ahora se busca que sean antifrágiles, no tan robustas que se vuelvan rígidas y no tan eficientes que no puedan resistir las crisis.  A veces se produce en distintos países para ahorrar, pero si el mundo no funciona o te agarra una pandemia quedas mirando al sudeste.  Ante un mundo que cambia, el concepto de robustez empieza a perder eficiencia”.

Una empresa familiar no sólo está unida por los negocios, también por los vínculos. De ahí la importancia de varios conceptos como la resiliencia. “No sólo hay que poder transitar las crisis, sino que tienen que dejar un aprendizaje que permita a las empresas ser más fuertes y estar mejor preparadas para lo que viene. Es más fácil hacerse rico que ser feliz, muchas empresas familiares son ricas, pero sus miembros son infelices . Hace falta no sólo un estado de riqueza material, sino espiritual, que permita disfrutar de lo que se produce”, sostuvo el director de CANF.

Algunos datos del Instituto de la Empresa Familiar indican que sólo el 65% traspasan la primera generación, un 25% siguen a la segunda generación, un 9% avanzan a la tercera y apenas un 1% llegan a trascender a la cuarta generación. Desde el CANF señalaron que: “El 80% de las empresas argentinas son familiares, aportan el 80% del PBI ydan el 70% del empleo”.

Consejos para enfrentar debilidades 

Las principales debilidades o problemas a los que se enfrentan son: “La altísima personalización de los conflictos; la alta emotividad con que se encaran las diferencias interpersonales; los cambios de visión generados por la integración de diversas generaciones y la falta de protocolos en las relaciones internas. Hay un peligro y es la creación de clanes cuando aumenta el número de familias propietarias, porque se dan las luchas de poder. Y otro tema importante es la dificultad para encarar el proceso de profesionalización en la empresa. Hay que tener en cuenta todo, porque también son muchas las empresas que no resuelven estos temas y quedan en el camino”.

Las empresas familiares tienen características que las hacen especiales. “No es lo mismo un emprendedor, que la abuela cose la media, el tío la reparte y el sobrino consigue el hilado. La empresa familiar tiene que haber logrado pasar la etapa de la infancia, haber conseguido instalarse en el mercado, tener una base de procesos mínimos organizados, recurrencia de compra, aceptación de los clientes y una organización básica”, señaló Jorge Hambra.

Agop Karagozian llegó desde Turquía y en 1979 puso la piedra fundamental del gigante en hilados TN Platex. La empresa es conducida por Teddy Karagozian quién contó a BAE Negocios: “Los accionistas somos los tres hermanos, que además ocupamos cargos de dirección y ya trabaja en la empresa la tercera generación. La dirijo yo, mis hermanos son directores, trabajan mis hijos y mi sobrina. Tommy es director y gerente de operaciones, Lucas es director comercial de medias Ciudadela y Melina es la responsable del diseño de medias Ciudadela. Mi madre es el alma matter de la familia y los otros sobrinos son menores, pero estamos pensando en la incorporación. Todos están invitados a sumarse, tenemos claro que es una empresa familiar dirigida profesionalmente, para entrar hay que tener conocimientos específicos sobre lo que se va a hacer. La ventaja es la rápida adaptación al medio”.

Para celebrar su día, varios responsables de empresas familiares dieron testimonio y la palabra que más utilizaron para definir lo que significa formar parte de una compañía de este tipo es “trascendencia”.

El impacto en las empresas de las nuevas medidas del gobierno

El gabinete económico presentó una serie de medidas con el objeto de recaudar dólares y fortalecer las reservas del BCRA.

Fuente: Hector Cosentino & Asociados ~ Esto confirma la debilidad de las reservas, la cual se agrava ya que los bancos en dos oportunidades en el último mes le pidieron al BCRA la devolución de encajes por casi 300 millones de dólares, debido al retiro de depósitos de los ahorristas
Resumiendo, es altamente probable que las medidas fracasen, y el BCRA, recurra a una primera devaluación del tipo de cambio oficial con el objeto de llegar a diciembre. NO VA A ALCANZAR

Y las Empresas?

Ya deben estar calculando desde el punto de vista financiero, que el gobierno, tras la inocuidad de estas medidas, deberá hacer un movimiento más agresivo, por lo tanto, deberán preservas sus cuentas en dólares.

Y desde ya no endeudarse en dólares, ya que la inestabilidad que anticipa la crisis, puede hacer volar el tipo de cambio.
En el aspecto comercial, y considerando que según dijo el ministro de salud de la provincia de Buenos Aires, es muy probable que no haya temporada de verano, debido a que se prolongará la cuarentena Si esto se llegara a cumplir, llegó la hora de vender la temporada de verano AL COSTO.

En cuanto a la temporada del próximo otoño-invierno, deberán analizar profundamente, ya que no habrá margen de error, y la empresa que fracase tres temporadas seguidas, quedará fuera del mercado

Dr Héctor Cosentino Ex CEO de Mazalosa
hcosentino@cosentino-asociados.com.ar

Asesor de Empresas Especialista en Mercados inestables
CP (UBA) Diploma (IEEC UCLP)
MBA Dir. Estratégica de Empresas (DEUSTO España)
MBA Dir. De MKT Estratégico (SUNY USA)

Webinar Gratuito: herramientas de previsibilidad financiera

En el contexto que tenemos hoy, con empresas que en su mayoría se encuentran con deudas crecientes, y no precisamente con ingresos, estas herramientas son fundamentales para autofinanciarse.

A Que apuntan estas herramientas financieras

A juntar un ahorro o tener una previsibilidad ante un hecho inesperado.

Que significa que una empresa tenga contingencias

Me refiero a situaciones inesperadas, y en ese marco y para solucionar un faltante de flujo de fondos surgen estas herramientas financieras.

Que evitaría eso, para que juntar un ahorro o realizar una previsión

Evita eso pedir un préstamo a tasas crecientes que en este momento nos ofrece el mercado, y ante una imprevisibilidad, por ejemplo fallecimiento de uno de los socios, evitaría modificar el patrimonio de la sociedad.

Dr. Gerardo Oscar Lemmi

Contador Público Graduado UADE

Especialista en Economía y Finanzas Graduado-CPCECABA

Julio Kim. El importador coreano que crece con marcas de ropa argentinas

Fuente: La Nación ~ Julio Kim llegó al país en los 90, con tan solo doce años, y hoy maneja un holding que factura $5000 millones anuales y es el dueño de las marcas de ropa Naíma y Calandra

A simple vista, lanzar una marca de ropa en medio de la crisis económica más profunda de la historia y con todos los shopping centers cerrados no parece la mejor idea. Pero Julio Kim, un empresario coreano que llegó al país con su papás en los ’90, tiene muy presente lo que pasó en diciembre de 2001. En medio del caos y con menos de veinte años, se hizo cargo de la pequeña firma de comercio exterior en la que trabajaba y la empresa se convirtió en el puntapié para su actual holding que reúne inversiones en la importación de telas, marcas de moda, real estate y e-commerce y suma una facturación superior a los $5000 millones anuales, aplicando lo que el propio Kim define como la “receta coreana” para hacer negocios.

“Estamos convencidos de que hoy es el mejor momento para una marca como ÜCollective que viene a cambiar el sistema de la moda en la Argentina. Creo que la idea de presentar dos colecciones al año ya quedó definitivamente atrás y queremos imponer en el país el modelo de mini lanzamientos constantes, lo que afuera se conoce como drops. La propuesta es un poco seguir lo que están haciendo marcas como Supreme en Nueva York que ofrece todos los jueves algo nuevo y la gente hace cola para comprar”, se entusiasma Kim con su nueva marca de indumentaria unisex, que debutó en cuarentena con una propuesta de venta 100% digital pero que ya prepara para cuando llegue la nueva normalidad su incursión en el mundo físico. “El proyecto es seguir con la venta online, pero sumar un concept store, seguramente en Palermo, que funcione no como un punto de venta tradicional, sino como un lugar de encuentro y una propuesta más amplia con un café y restaurante”, asegura.

El optimismo a prueba de todo, Kim lo lleva incorporado en la sangre. Sus padres se radicaron en Buenos Aires en 1992, después de la quiebra de la empresa familiar de fideos que tenían en Seúl. “Nos vinimos después de haber hecho un curso de idiomas de un par de meses que mucho no nos sirvió. El curso que habíamos hecho era de español de España y cuando llegamos no le entendíamos ni una palabra a los porteños. Mi papá eligió la Argentina porque después de que quebrara la empresa familiar quería empezar de cero en otro lugar y en ese momento el gobierno de Menem ofrecía facilidades para los coreanos que se querían radicar acá. Lo único que pedían era un depósito de US$35.000 que tenía que dejar inmovilizado en el Banco Central por seis meses para demostrar que eras solvente. El problema era que esa era toda la plata que tenía la familia y cuando llegamos nos fuimos a vivir un garage de Yapeyú y Venezuela, en el barrio de Almagro, que le consiguió un contacto de la iglesia a mi papá. Realmente fue muy duro”, explica el empresario en un porteño perfecto.

A los pocos meses de vivir en Buenos Aires, al papá de Julio -el nombre que adoptó Kim cuando se vino a la Argentina, en una costumbre que comparten todos los inmigrantes coreanos y chinos- le salió una oportunidad para alquilar un local y poner un negocio en la localidad de Tristán Suárez, partido de Ezeiza. “Comenzamos con ropa, que comprábamos en la calle Avellaneda y después revendíamos en Tristán Suárez, porque era lo más fácil. Acá había una colectividad coreana muy grande, de cerca de 100.000 personas (hoy quedan apenas 20.000) y la mayoría se dedicaba al rubro textil. Pero mi papá tenía claro que no quería volver a tener una fábrica y le interesaba más el comercio”, explica Kim.

En los ’90 combinó la escuela con el trabajo en la tienda, pero cuando terminó la secundaria en vez de seguir el mandato familiar decidió independizarse y entrar a trabajar en una pequeña firma de comercio llamada QS International y que se dedicaba básicamente a la importación de telas y otros productos para los empresarios coreanos radicados en Buenos Aires.

“Entré en 1999 como cadete y siempre recuerdo que mi primera tarea era servirle el café y llevarle LA NACION y Clarín al dueño. Después empecé a hacer de todo y cuando llegó la crisis de 2001, el dueño se cansó del país y me ofreció dejarme la empresa antes que cerrarla. Fue un momento muy difícil, porque lo único que teníamos era deudas con los proveedores y el dólar se había disparado, pero logramos sacar adelante la empresa aplicando el modelo coreano de hacer negocios. Cuando empecé a trabajar acá descubrí que todo funciona con la idea de ‘más o menos’. Tenés una reunión y la otra parte llega una hora tarde, pero te dice ‘es más o menos lo mismo’. Te entregan un cheque sin fondos, pero te dice ‘es lo que hay, después te lo levanto’. O un proveedor te promete que te va a entregar el día 17 y la mercadería te llega el 19. Esas ideas de que es todo más o menos lo mismo o ‘es lo que hay’ en Corea no existen. Y yo intento replicar esa cultura acá. Negociamos duro y discutimos todo, pero cuando llegamos a un acuerdo, se cumple estrictamente”, explica.

Integración vertical

De entrada, QS se consolidó como un broker que se encargaba de facilitar el envío e ingreso de mercadería china y del otros destinos del Sudeste asiático a la Argentina, pero al poco tiempo Kim se dió cuenta que el negocio pasaba por empezar a importar en forma directa. Rápidamente, QS se convirtió en uno de los proveedores de telas de la Argentina, trabajando no solo con los talleres coreanos de Flores, sino también con la nueva ola de emprendedores bolivianos que a partir de los 2000 fueron copando el rubro textil y de indumentaria. El paso siguiente fue avanzar con la integración vertical e ingresar al rubro de la confección con sus propias marcas. Pero a diferencia de la mayoría de los empresarios de la colectividad coreana en vez de apostar al mercado masivo de la ropa que tiene como epicentro a la calle Avellaneda, en Floresta, decidió apuntar un poco más alto en la pirámide socio-económica.

Con razón, los consumidores locales se quejan del precio de la indumentaria en la Argentina. Los que hasta marzo de este año podían viajar al exterior encontraban que más allá del precio circunstancial del dólar, había un presupuesto que no variaba: siempre la ropa era más barata afuera que acá.

Kim reconoce el problema de competitividad que tiene la industria textil en el país pero a la vez está convencido del potencial que ofrece el negocio. “La Argentina sigue siendo un país barato para la confección. Hay mano de obra y también hay mucha creatividad. La ropa es cara no por un tema del negocio, sino por que tenemos muchísima presión impositiva. En la economía argentina está todo hecho para que los pagan impuestos paguen de más. El 30% mantiene al otro 70%”, se queja.

De compras

El debut en el rubro indumentaria llegó hace tres años, cuando por un conocido surgió la oportunidad para sumarse como socio de Calaflor SA, la sociedad dueña de la marca Calandra fundada por la exmodelo Teresa Calandra y en la que también participaba el empresario Jorge Neuss. “Entré comprando el 50% de la sociedad y después me quedé con el 100%. La relación era buena pero no nos poníamos de acuerdo en cosas más operativas. Mis socios querían poner un CEO y yo estoy convencidos que en este negocio no hay margen para tener una gran estructura, hay que involucrarse a manejar todo”, explica.

Poco después de quedarse con Calandra sumó su segunda marca: Naíma. La sociedad había sido creada por Naíma Bennani, que a su vez estaba vinculada con los Camargo Corrêa, una de las familias más ricas de Brasil y dueña, entre otras empresas, de las famosas Havaianas.

“Todas las producciones son un 90% nacionales, con telas y algunos insumos importados, pero con la creatividad y la confección argentinas. Estamos convencidos que hay un lugar para la moda argentina, que es un negocio completamente diferente al de la calle Avellaneda u Once. Acá estamos vendiendo un concepto y una experiencia y los tiempos que se manejan son otros: hay que darles tiempo a las marcas para que se vayan consolidando”, explica Kim.

Entre Naíma y Calandra hoy suman ocho tiendas exclusivas en los principales shoppings porteños (Paseo Alcorta, Patio Bullrich, Alto Palermo, Unicenter) pero sus planes hoy pasan en gran parte por el mundo digital. Al lanzamiento ya concretado de ÜCollective, se sumó otro proyecto de marketplace propio, bautizado con el nombre de ÜMarket.

“Cuando comenzó la pandemia, todos en el mundo textil estaban a la búsqueda de friselina para hacer barbijos. Como nosotros teníamos empezamos a fabricar y a comercializar en forma directa. Los resultados fueron buenos y surgió la idea tener nuestro propio marketplace. Sabemos que somos chicos, pero creemos que hay una oportunidad para hacer algo que compita con Mercado Libre pero a una escala completamente diferente, como sucede en EE,UU. donde frente a Amazon hay opciones como Taobao o eBay”

Hoy ÜMarket está dando sus primeros pasos. La inversión inicial ascendió a $15 millones para desarrollar siete categorías de productos (indumentaria, accesorios, alimentos, snacks, artículos de decoración, librería y juguetes), aunque el proyecto contempla el desembolso de $200 millones para la puesta en marcha de un centro de distribución en el barrio de Flores.

En forma paralela, el grupo también avanza con su división de real estate, llamada QS Developers. “Hoy estamos con tres proyectos en Flores y Palermo, apuntando a unidades pequeña de dos y tres ambientes que son las que tienen mayor demanda”, explica Kim, que adelante sus planes para crecer en el real estate.

Schale: “Van a estar todos los dólares necesarios para la producción”

A.S.: Van todos los que sean necesarios para la producción. Las medidas apuntan a garantizar el normal funcionamiento del aparato productivo que en muchos sectores está alcanzando los niveles previos a la pandemia y los proyectos de inversión que se están llevando a cabo.

P.: ¿En qué sectores están llegando inversiones?

A.S.: En maquinaria agrícola, línea blanca, textil, calzado, insumos para la construcción y eslabones de la cadena metalmecánica. Son inversiones muy importantes. Lo que estamos notando son ampliaciones en capacidad de producción, hay empresas que están observando un despliegue del mercado interno muy importante.

P.: Se instaló la idea de que las nuevas regulaciones en el mercado de cambios pueden empujar al default a las empresas. ¿Es así?

A.S.: Es al revés. Este es el método que les da previsibilidad a los argentinos. Incluso a las empresas para poder cumplir con sus obligaciones. Están las condiciones para que las 18 empresas afectadas por esta medida puedan restructurar sus deudas.

P.: ¿Puede haber un salto inflacionario con la suba del dólar blue?

A.S.: No. Hay un gabinete económico que tiene dos características claras, estar ordenados y ser pragmáticos. De enero a agosto, la inflación de Argentina fue del 18%, esos son los datos reales. Cualquiera del “dream team” que nos precedió hubiera matado por tener una inflación de estas características. Cuando se fueron dejaron una inflación del 54%.

P.: El Gobierno afirma que el principal problema de la economía Argentina es la restricción externa. ¿Cómo se resuelve?

A.S.: Tenemos una economía enferma donde el esfuerzo del trabajo de todos los argentinos se reserva en una moneda que no emitimos. Eso genera una serie de problemas macroeconómicos que se solucionan con la lógica del crecimiento. Potenciando nuestras plataformas exportadoras con todo el valor agregado argentino. Articulando los recursos naturales transformados por nuestra industria y potenciando el mercado interno. No hay tensión entre mercado externo e interno. El mercado interno es esencial para lograr los niveles de productividad que necesitamos para exportar.

P.: ¿En qué sectores hay más espacio para agregar valor?

A.S.: En un muchísimos. Por ejemplo, en el agroindustrial. Argentina tiene que dejar de ser un país que exporte alimento de animales para ser un país exportador de alimentos para personas. De esta manera se multiplican por seis nuestras exportaciones agroalimentarias. Es como ponerle 6 pisos a la pampa húmeda.

P.: ¿Van a retomar la política de reintegros y retenciones diferenciales?

A.S.: Estamos trabajando para corregir esas asimetrías que dejó el Gobierno anterior y dan malas señales en términos de agregación de valor. Para generar los mejores sistemas de incentivos y una plataforma exportadora de valor agregado.

P.: ¿Hay coincidencia con lo que plantea el Consejo Agroindustrial?

A.S.: Sí, absolutamente. Va en la línea de lo que venimos planteando.