Otro zarpazo de Puma: $ 600 millones para locales y producción record de zapatillas en el país

Fuente: Cronista ~ La alemana había puesto $ 450 millones en 2021. Gustavo Marques, su general manager en la Argentina, explica por qué redobla la apuesta. Y anticipa que, por primera vez en la historia, la marca hará calzado de alta gama en el país.

Hace un año, la Argentina cerraba el tercero consecutivo en recesión. Con un 2020 en el que la economía, además, cayó cerca del 10%, derrumbe magnificado por los efectos de la pandemia. En ese contexto, Gustavo Marques, general manager de Puma en el país, anunciaba un plan ambicioso, de $ 400 millones, para expandir su producción de calzado en La Rioja, lanzar su propio e-commerce y ampliar, también, su red de locales físicos, con inauguraciones de tiendas más grandes y en plazas fuertes, como Alto Palermo y la peatonal Florida. Todo, en un contexto en el que sus principales rivales –Adidas y Nike– estaban paralizados, mientras sus casas matrices buscaban algún licenciatario que quisiera tomar el manejo de sus marcas en el país.

«Ese plan, que sonaba ambicioso, no sólo se cumplió: finalmente, se superó», asegura el ejecutivo, en el inicio de su charla con El Cronista. Los $ 400 millones terminaron siendo $ 450 millones, cuenta. Y, para este año, anticipa, el zarpazo será mayor: $ 600 millones, entre $ 150 millones para su planta y $ 450 millones a desembolsar en su canal de retail.

¿Por qué la inversión de 2021 fue mayor?

Cuando hicimos el plan, previmos un incremento de capacidad productiva que significaba tomar a 100 personas para dos nuevas líneas de ensamble. Terminamos contratando a 250, para cinco líneas. Se fue dando a lo largo del año. Veíamos que la demanda nos requería más volumen de producción local. Afortunadamente, Alemania fue aprobando esos incrementos de capacidad. Eso nos permitió terminar el año con el record de 2 millones de pares producidos por primera vez en la historia de Puma Argentina.

¿Cuál es la proyección para este año?

La fábrica terminó con un total de 12 líneas (siete a la mañana y cinco a la tarde) y 680 personas. Nuestro plantel total pasó de 850 a 1140 empleados en un año. Con la incorporación adicional que tuvimos de gente, ya tenemos asegurado un crecimiento nuevo de producción. Vamos a tener un nuevo record: 2,4 millones de pares.

¿De cuánto será la inversión?

Presupuestamos $ 600 millones para este año. De eso, $ 150 millones irán a producción y $ 450 millones, a nuestros locales. El año pasado, inauguramos en Alto Palermo y Florida. Estamos arrancando estos días con la obra para duplicar la superficie que tenemos en Distrito Arcos. Nos vamos a 400 m2. Haremos lo mismo en Soleil, también a 400 m2. Estamos sumando 200 m2 más a lo que ya tenemos en el outlet de Barracas. En DOT, triplicamos: nos vamos a una tienda de 450 m2. Y, para coronar, el objetivo es tener a mitad de año, finalmente, una tienda icónica en Unicenter. Estamos muy avanzados con Cencosud.

¿Por qué tanta apuesta por el físico?

Hay locaciones importantes, donde consideramos que debemos tener presencia. Son marketplaces icónicos. Pensamos que la tienda física tiene que seguir estando. Hay ciertas experiencias de compra, de consumo, que sólo se pueden generar ahí: pruebas de botines, de zapatillas para running, customizar una camiseta o un botín de fútbol.

¿Pese al boom del comercio electrónico que detonó la pandemia?

Lanzamos nuestro e-commerce en el país en octubre y, después de tres meses, ya equivale en facturación a una de nuestras tiendas de retail más importantes. La proyección es que, para este año, haya un crecimiento muy agresivo en la plataforma. Pero, en nuestra industria, antes de la pandemia, el comercio online era no más del 5% de lo que se vendía en el país. Llegó a un pico del 50% en los meses de fuertes restricciones. Después, con la vuelta a cierta normalidad, se estabilizó en torno al 15%. Nuestro supuesto es que se mantenga en esa proporción.

El local que Puma inauguró el año pasado en Florida

Ustedes pondrán $ 450 millones. Otras marcas (Adidas, Nike, Fila) también anunciaron desembolsos importantes en locales. ¿Qué ven en la economía argentina que justifique esas inversiones? Más, en un mercado tan sensible al bolsillo como el de ustedes.

Hay una tendencia global, que es un cambio de hábito de los consumidores. De cómo el consumidor empieza a usar a las marcas deportivas para vestirse. Además, la del deporte es una industria aspiracional, que -afortunadamente- viene creciendo por encima del mercado, y del país, en los últimos años. Nosotros estamos pudiendo capitalizar eso, y ganar share, asegurando abastecimiento local. El 80% de lo que vendemos se produce en el país.

¿También indumentaria?

También. Si bien no producimos directamente, lo hacemos con proveedores locales. Teníamos un plan de pasar de 150.000 prendas en 2020 a 400.000 en 2021. Finalmente, alcanzamos 470.000 y la proyección para 2022 es de 900.000 unidades.

Mencionó que el mercado crece por encima de la economía.

Está terminando de recuperarse y de empatar los volúmenes de 2019. Nosotros logramos seguir creciendo por encima del mercado, cuyo 70% es calzado, alrededor de 20 millones de pares anuales. Nuestra proyección de share para este año es del 18% a nivel general (calzado e indumentaria). Cerramos 2021 en torno al 15%. Asegurar la oferta con producción local nos da la posibilidad de crecer por encima del mercado y ganar participación.

¿Es una ventaja o no que la empresa sea filial directa de Puma Internacional, y no una licenciataria para definir esos planes de expansión? Un licenciatario podría tener más libertad de movimiento que alguien que debe reportar a un headquarter.

No, es una ventaja. No todos tienen una planta propia de zapatillas como nosotros en La Rioja. Eso nos da la chance de acelerar e incrementar la producción local. Que eso se convierta, luego, en venta y market share y que eso sea genuino y sustentable en el tiempo: 100% de lo que producimos va al mercado local, lo necesitamos. Acompañamos ese crecimiento en volumen con crecimiento en marketing para para mejorar el top of mind en el consumidor argentino. Y con rentabilidad, por supuesto. Somos rentables.

La planta de La Rioja alcanzará este año el record de 2,4 millones de pares de calzado

¿Da también más margen también para definir precios? ¿Hasta qué punto? Porque, por más que la producción sea local, muchos insumos son importados.

En los últimos años, casi no hubo necesidad de hacer movimientos bruscos de precios. El tipo de cambio oficial subió muy gradualmente. El incremento promedio de indumentaria y calzado estuvo muy parecido a los índices de inflación. Al menos, en nuestra industria, la del deporte. No sé otras.

¿Tuvo problemas para conseguir dólares o pagar importaciones?

 Cero. Ni en tener los insumos para producir, ni para pagar importaciones.

¿En función de qué define los ajustes de precios?

Cuando armamos los presupuestos, fijamos escenarios de inflación y tenemos tres revisiones anuales, al cierre de cada trimestre. Si hay que modificar, se lo hace. Y se sigue trabajando. Pero son correcciones, no es que haya aumentos de un día para el otro. Que tengamos el 80% producido en el país nos protege de las fluctuaciones del tipo de cambio más que a otras marcas, que tienen mayor dependencia del producto importado. Nosotros podemos ser mucho más cuidadosos. Eso nos da mucha seguridad y certeza de costos y de abastecimiento. Podemos movernos con mucha previsibilidad.

¿Al ser tan masivo, es un sector muy sensible a las subas de precios? ¿Qué tan elástica es la demanda?

Ahí entra en juego el portafolio. Tenemos una propuesta para todos los rangos y niveles de precio. Con la moda deportiva en la punta de la pirámide y otras líneas para la base. El producto ensamblado localmente le permite al consumidor una accesibilidad a la categoría mejor que la relación precio-producto que ofrecen otros competidores. Por eso, venimos ganando share. Puma da accesibilidad a la categoría, sin necesidad de resignar marca. Hay productos de entrada de precio en outlets o en tiendas multimarcas, que permiten acceder, tanto a moda deportiva como a performance, con buena accesibilidad.

¿Hubo crecimiento en las ventas en outlets?

Mantiene la participación histórica que ese canal tuvo para nosotros. No hubo alteraciones.

¿Qué proyecta para el mercado este año?

Por lo general nuestra industria logra crecer por encima del PBI. La vemos por encima de eso. Y nosotros apuntamos a ganar share. Es decir, a superar ese incremento.

¿Qué consume más el argentino hoy: moda o deporte?

El mercado hoy se divide en mitades. En moda deportiva, estamos alcanzando niveles de share, entre 18% y 20%, que ya nos convierten en la segunda marca del país de lifestyle. Medido en las ventas de las cadenas de moda deportiva.

¿Qué líneas de producto sumaron en La Rioja?

Históricamente, hacíamos productos básicos, de entrada de precio. A partir de del primer semestre de 2022, empezaremos a producir también lo que denominamos la categoría prime, de alta moda. Vamos a empezar a ensamblar y a distribuir calzado de la categoría más alta de la pirámide. Es un cambio importante en nuestro mix de producción. Son artículos que requieren otras tecnologías y materiales. Alemania lo aprobó porque lo presentamos como una necesidad de abastecer a ese mercado. A través de los locales multimarca, el público está ávido de ese tipo de productos de moda. También sumamos la elaboración de calzado de tope de gama para las categorías Running y Performance.

¿Y fútbol?

Este mes, estamos recibiendo de Alemania toda la matricería nueva para seguir produciendo el botín Borussia. El fútbol mueve habitualmente el 10% del calzado deportivo que se vende en la Argentina. Llegó a caer al 6% en pandemia. Volvió a recuperarse a los niveles históricos. Lo bueno es que pasamos de ser una marca que habitualmente tenía el 12% de la categoría a haber terminado el año con el 18%, apalancados con el botín Future Z, que es el que usa Neymar y que ya está en producción acá.

En año de Mundial, la categoría fútbol recibe un empujón adicional de ventas. ¿Qué esperan por Qatar 2022?

Esperamos un incremento de ventas de botines; no tanto de camisetas. Para el último trimestre, cuando se esté jugando el Mundial, tenemos prevista una línea específica de botines de Neymar producidos acá.

Siguiendo con el fútbol, el año pasado la marca estuvo muy cerca de firmar un contrato con River. ¿Por qué no se dio?

Fuimos invitados a participar de una licitación. Hicimos nuestra propuesta, con valores importantes. Pero el sponsor actual decidió quedarse. Simplemente, eso. En fútbol, continuamos hasta 2023 con nuestra alianza con Independiente, que es muy exitosa. E hicimos otras inversiones de marketing para renovar nuestro top of mind en el consumidor local. Renovamos nuestra alianza con Lali Espósito para que siga siendo una nuestras principales embajadoras en 2022. E incorporamos al grupo musical MIA.

Dejó su trabajo en el JP Morgan para crear su propia línea de ropa para yoga: ya planea exportar a Chile, Perú y Colombia

Fuente: Cronista ~ Leonardo Mustafá El Abed abandonó su carrera corporativa en Nueva York para dedicarse al yoga y crear Luleå, una marca pensada específicamente para esa disciplina.

Durante muchos años, el marplatense Leonardo Mustafá El Abed siguió a rajatabla los mandatos tradicionales. Contador público graduado en la Universidad de Buenos Aires, inició su carrera en IBM. Poco después pasó a la consultora Ersnt & Young y el banco de inversión JP Morgan. En este último trabajó durante 10 años, los primeros cinco en Buenos Aires y los últimos en Nueva York.

Aunque su vida era lo que siempre había imaginado, había algo que no terminaba de convencerlo. Recién mudado al barrio de Brooklyn, en pleno auge de la movida hipster, descubrió la existencia de una infinidad de marcas con propósito.

«Me cambió la cabeza. Veía a un montón de empresas que buscaban mejorar el mundo en el que vivimos y me di cuenta de que eso era lo que quería hacer de ahí en adelante», cuenta.

Por la misma época había retomado la práctica de yoga iniciada años antes en la Argentina, aunque esta vez con una visión mucho más espiritual. En esa reflexión que hacen de manera sistemática los entusiastas de esa disciplina, se dio cuenta que hasta entonces toda su carrera profesional se había desarrollado para seguir un mandato familiar, y por ambición y ego.

Decidió entonces dedicarse de lleno a la disciplina que había contribuido a cambiarlo como persona. Pensó en abrir un estudio de yoga, pero -fiel a su formación en el mundo de los negocios- la descartó rápidamente por el escaso alcance que podría llegar a tener.

Fue en ese momento que se le ocurrió volver a su Mar del Plata natal y crear Luleå, una marca de indumentaria pensada específicamente para la práctica de yoga. Se trataba de una línea de ropa inexistente en el país y que en otros mercados, como el de los Estados Unidos o el Reino Unido, movía grandes cantidades de dinero.

«Formamos la empresa en 2014 con una inversión inicial de u$s 100.000 y en 2015 ya empezamos las primeras ventas en un showroom montado en Palermo y por medio del canal digital», cuenta El Abed.

Triple impacto

La compañía fue pensada desde el inicio como una empresa B. Para ello, el emprendedor se contactó con Patagonia, que lo ayudó a conocer los parámetros para conformarse como una corporación responsable y de triple impacto. En 2017, Luleå consiguió la certificación de Sistema B.

«Impulsamos el comercio justo y apoyamos a los talleres que trabajan con nosotros a que tengan todo en regladesde el punto de vista legal y tributario. En general son microemprendimientos familiares, en los que una madre trabaja con sus hijas», detalla.

La marca tuvo crecimientos superiores al 300% en sus primeros años de vida. Para ello se apoyó en un sistema de revendedores -en su mayoría profesores de yoga-, al tiempo que expandía su red de distribución propia.

La indumentaria, explica El Abed, logró gran aceptación porque su diseño está pensado en los movimientos propios del yoga. Además, evita que las transparencias que suelen aparecer cuando se usa otro tipo de ropa deportiva en algunas posturas, algo que incomoda especialmente a las practicantes mujeres.

«Ofrecemos diseños con estampas muy propias de este mundo y costuras planas, que evitan que se marque o lastime la piel», agrega el emprendedor.

En la actualidad, cuenta con cuatro locales situados en Recoleta, Martínez, La Plata y Mar del Plata. En este último, además, tienen un café de especialidad y un estudio de yoga propio. En breve inaugurarán una nueva sucursal en el barrio porteño de Chacarita.

El año pasado fueron seleccionados por el Banco Galicia y la aceleradora Mayma para ingresar en el programa Escalar el Impacto. Con ellos elaboraron un plan de negocios que les permitiría expandir la marca en la región.

«Nuestra idea es llegar primero a Chile, Perú y Colombia. Para eso necesitamos u$s 300.000 de inversión. Estamos en conversaciones con fondos sustentables, pero si no encontramos el socio correcto, avanzaremos con nuestro propio dinero», cierra.

Inspirados en el modelo Yunnus, venden en consignación y facturan millones

Fuente: Cronista ~ Ofrecen una oportunidad de negocios sin invertir dinero. Hoy cuentan con una red de 500 revendedoras de indumentaria femenina.

Vende al por mayor y por menor a todo el país, pero el fuerte de la empresa es la venta en consignación.

La firma surgió como una derivación de una antigua empresa familiar que se encontraba en crisis. 

«Había un stock sobrante y comenzamos a dárselo a personas conocidas para que lo vendan entre sus allegados y como la cosa parecía funcionar bien, se desarrolló la idea en escala y se creó una nueva empresa. Para ello fue necesario desarrollar un software a medida, que permitió el seguimiento de la gestión, y luego, ir avanzando por ensayo y error», explicaAlejandro Nuss, fundador, gerente general y socio mayoritario de Brandel, una pyme que nació en 2003.

El negocio es redondo y funciona. En 2021 vendieron 50.000 prendas por el sistema de venta en consignación, 12.000 al por mayor y 1000 al por menor.

Hoy Brandel cuenta con sucursales físicas, en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, que funcionan como centro de distribución, pero no atienden al público.

El 2021 significó la consolidación del profundo proceso de reingeniería iniciado en el 2019 a raíz de la pandemia. Antes las revendedoras pasaban a proveerse en las sucursales, pero, ahora es la compañía la que se acerca a sus casas llevando la mercadería que encargaron vía web, en el site de la marca.

Inspirados en el modelo Yunus

Sobre todo, la idea de basar el negocio en la confianza en los demás y no exigir garantías para otorgar créditos. Muhammad Yunus, conocido como el banquero de los pobres, es economista y ganador del premio Nobel de la Paz en 2006. Fundó el Banco Grameen, una institución microfinanciera, que otorga pequeños créditos a emprendedores con menores recursos económicos. El sistema no exige una garantía material sino solidaria, en tanto se basa en la confianza mutua. Los microcréditos se devuelven a las 25 semanas en reuniones semanales de asistencia obligatoria que tienen lugar en los Centros de Créditos. El alto porcentaje de recupero es superior al 97%.

En Brandel, las mujeres que quieran comenzar a vender tienen que cumplimentar mínimos requisitos: brindar información personal y referencias. Nada más. «Sé que puede sonar poco, pero es así. El negocio se basa en la confianza. Reciben la ropa sin tener que invertir dinero, sólo deben comprometerse a salir a vender en su círculo de relaciones buscando clientes entre sus conocidos y pidiendo referidos. Piden lo que quieren, pagan lo que venden y lo que no, lo devuelven», indica Nuss.

La inversión es cero. Sólo se les cobra el envío que ronda los $500. Siempre hay bonificación si llegan a la venta mínima: si vendes 3 prendas se bonifica la mitad, si vendes 6 o más el total. También cuentan con la guía permanente de una capacitadora.

Tipo de indumentaria

Ofrecen ropa casual de mujer y una línea de talles especiales. Este año comenzaron a incursionar en ropa deportiva. ¿Precios? Remeras desde $2400, blusas $3200, jeans $6000, etc. La ganancia es de 40%, pero como cuanto más venden menos pagan puede llegar al 80%, al aumentar el volumen de venta baja el costo unitario de cada prenda que venden.

Por ejemplo, una prenda que a ellas les sale $2000 desde la firma le sugieren venderla un 40% más cara, o sea $2800 con una ganancia de $800. Pero, si llega a vender 20 prendas por semana alcanza la categoría más alta y esos $2000 bajan hasta $1520. Por lo que la ganancia unitaria pasa a ser de $1280 (el precio al público final sigue siendo $2800, un 84% más que el precio de costo que paga).

Mujeres en cargos jerárquicos

En esta pyme, que trabajan 40 personas, las posiciones gerenciales y directivas son ocupadas por mujeres, las cuales comenzaron a trabajar en la compañía hace más de diez años. En cuanto a las revendedoras, hay 500 mujeres activas y sólo un par de casos excepcionales de hombres que revenden. ¿Clave para el éxito? Compromiso, dedicación, capacitación y planificación en función de lo que venden.

«Nos gusta decir que no vendemos ropa sino una oportunidad de negocio sin necesidad de invertir dinero, donde la ropa que ofrecemos es la herramienta a través de la cual pueden desarrollarse profesionalmente», remata el empresario.

La increíble historia detrás de la primera marca de ropa de verdad inclusiva

Fuente: La Nación ~ No es una mera cuestión de talles, sino de prendas súper cómodas y fáciles de poner y sacar que pueden ayudar a ganar independencia a un público amplio y diverso. La marca se llama Handy, y la creó una mujer que tras sufrir un ACV tenía que pedir ayuda para vestirse.

Está de moda la palabra “resiliencia”. El concepto tiene que ver con la capacidad de las personas para recuperarse de situaciones difíciles y, a pesar de todo, seguir avanzando hacia el futuro. Pero esa definición sola no dice demasiado. Salvo que venga acompañada de una historia.

“En un momento dado me dije, ¿me meto en la cama o la lucho? Y decidí lucharla” describe Miriam Nujimovich a la encrucijada que por un pase del destino derivó en la creación de la primera marca de ropa inclusiva de la Argentina. Pero para llegar ahí primero hay que rebobinar.

Corría 2010, Miriam vivía en Miami con su familia. Trabajaba en el mundillo del arte, y por lo general se la pasaba estresada. Hasta que sufrió un accidente cerebrovascular (ACV). Tenía 45 años, y su hijo apenas 9.

No presentaba ningún factor de riesgo: solamente el estrés. Pero entró al hospital con un cuadro gravísimo, y de hecho estuvo dos meses enteros internada, 60 días durante los cuales no terminaba de entender lo que le pasaba a su cuerpo ni a su mente.

Tres días después de salir del hospital en silla de ruedas se tomaba un avión rumbo a la Argentina. Junto a su hijo se quedó en la casa de sus padres aunque casi no podía hablar, ni era capaz tampoco de mover la parte derecha de su cuerpo. Pero había algo que latía, algo que la empujaba a seguir intentándolo, algo por lo cual luchar. “A pesar de todo, estaba positiva. Me creé una coraza, como una gladiadora”, explica, y con sus palabras le imprime otro cariz a la idea de “resiliencia”.

La comodidad que es tendencia

Miriam tuvo que volver a aprender a hablar, a caminar, a comer. Y el solo acto de vestirse era toda una odisea. Fue precisamente durante un viaje que esa dificultad precipitó el chispazo.

“Para ese viaje se me cruzó la pésima idea de llevarme una campera con cierre. Le tenía que pedir a mi hijo de diez años que me ayudara”, recuerda. Y pensé: ‘Basta con esto. ¿No existe un negocio que ofrezca ropa adaptada? Entonces hay que ponerlo en marcha’. A mi hijo se le ocurrió el nombre. Y así fue como arrancó Handy”.

Volvieron, el proyecto empezó a rodar. Miriam le encargó a su modista, la misma que siempre le hacía los ruedos de los pantalones, que probara adaptar algunas prendas. Tomaron manos a la obra y se pusieron a coser velcros donde antes había botones, elásticos con pasa ojales, a crear corpiños que se cierran hacia adelante, buzos con cierres en las mangas y también jeans que se abren por los costados y son más altos detrás, con lo cual resultan mucho más cómodos para quienes usan una silla de ruedas. “Son muchísimos los detalles que hacen a estas prendas, de hecho es su concepción misma desde cero. No se puede hablar de ropa inclusiva por poner dos cierres”, expresa Miriam.

La tienda despegaba y el público se interesaba cada vez más en esas prendas funcionales, democráticas y a-género que sobre todo aportan libertad y confianza. Desde 2016 Miriam se dedica tiempo completo a su compañía, la marca que tiene el propósito de incluir a quienes otras excluyen.

Todas las personas, todos los cuerpos

“Ofrezco muchos, muchísimos talles. Pero no solo por eso Handy es una marca inclusiva, sino porque se ocupa de responder a lo que necesita un público muy amplio y muy diverso. De hecho ahora vamos a lanzar una línea de piyamas para todos, tengan o no alguna discapacidad, o tal vez les toque estar con un brazo enyesado. Nuestro fin es integrar de verdad a todos pensando tanto en la comodidad como en los talles, el género y el precio”, se entusiasma Miriam.

Fotógrafa Paloma Camilli
Fotógrafa Paloma Camilli

Handy se trae entre manos el proyecto de tejer alianzas con diferentes tiendas para que también puedan ofrecer este tipo de indumentaria, dado que no existen en el mercado argentino otras firmas completamente inclusivas.

La marca no es solo la primera PyME del mercado argentino que puso la mirada en la inclusión, sino que además se trata de una empresa de triple impacto. “Todo lo que puedo hacer sustentable, lo hago sustentable” afirma Miriam y explica que las prendas se confeccionan en talleres dignos –contactados a través de las ONG Cosiendo Redes y La Alameda- los empaques son biodegradables de maíz, las etiquetas de papel reciclado y las telas de descarte de otras empresas.

Lo que busca la firma va más allá de vender prendas: tiene que ver con abrir la conversación hacia la diversidad corporal pensando al cuerpo de una manera dinámica, ya que este puede verse modificado a lo largo del tiempo y por diferentes factores que transforman su representación en el plano social. Por eso Handy propone entender al cuerpo como el soporte de nuestras propias experiencias que a la vez lo configuran y lo cambian.

“Soy muy de volar”, confiesa Miriam a la hora de compartir sus proyectos. “Me gustaría que Handy marque un cambio, que sea capaz de mostrarnos que somos todos iguales”, reflexiona y en definitiva ese es el núcleo de la inclusión: nuestra capacidad de representar y dar una mejor respuesta a la frondosa, riquísima y fascinante diversidad humana.

Podes ver todas las prendas en la web y seguirlos en sus redes sociales.

Pitu Di Marco: La directora de «Designer Buenos Aires»

Fuente: Caras ~ Más de dos décadas de éxito en la industria fashion argentina, hacen de ella una marca registrada.

Más de dos décadas de éxito en la industria fashion argentina, hacen de Pitu Di Marco -reconocida y destacada Productora de Moda y Fashion Stylist – una marca registrada. Requerida por las celebrities y los grandes diseñadores del país, la estilista le imprime su sello a las pasarelas, campañas y producciones de lujo marcando la diferencia. 

Cada convocatoria es un desafío pero considero buscan en mí cumplimento e interpretación que solo lo genera ser empático con cada uno en su etapa profesional. Mi sello son las puestas y coreografías de desfiles, a base de profesionalismo y seriedad. Hoy estoy abocada a la organización de los desfiles de verano de “Pinamar Moda Look”, “Cariló Designers Edition” y Leo Paparella by Vip Peluquería”, enumera la Directora de “Designer Buenos Aires”, y repasa solo algunos highlights que la consagraron en la industria.

Pitu Di Marco: La directora de

 “Considero que los certámenes de belleza como “Miss Mundo”, los desfiles más importantes de Argentina, además del estilismo a celebridades como Rocío Guirao Díaz durante más de 15 años, son sin dudas mi sello”. Dedicada y perseverante, sabe que el recorrido -que hoy la encuentra con un presente prometedor procurando llevar la Moda a otro nivel- no tiene fórmulas ni secretos. “Cuando me preguntan solo respondo que me dediqué a trabajar y buscar la manera de reinventarme”, concluye. 

AGRADECIMIENTOS: Vip Peluquería. Anabel Make up. Dotstore: Laurencio Adot y Thiago. 

Dos amigas decidieron emprender durante la pandemia y hoy son líderes en ropa interior para niños

Fuente: A24 ~ Sofia y Alejandra, además de ser amigas, son diseñadoras de moda. En 2020, Alejandra se quedó sin trabajo y juntas se animaron a crear una marca de ropa para niños. Conocé la historia de Hey Kids.

En una entrevista con PyMES de A24.com, Sofía Stuart Milne, fundadora de Hey Kids, contó la historia de la marca de indumentaria que surgió en un momento irónicamente ideal y supo consolidarse en un nicho de mercado inexplorado en Argentina.

Junto a Alejandra Marchelli, desarrollaron un emprendimiento de ropa interior 100 por ciento nacional para niños entre tres y 10 años.

La empresa surgió a principios del 2020 con una inversión inicial de 1 millón de pesos y actualmente factura diez veces más que esa cifra en solo dos años de existencia, ante la gran demanda de sus diseños.

«Somos dos madres que, a medida que comenzamos a tener hijos, nos dimos cuenta de que había una falta de este tipo de productos», relató Sofía.

«Al ser ambas diseñadoras de moda y habiendo trabajado en compañías importantes del rubro, compartíamos este pensamiento de que había una necesidad de contar con los productos más básicos para niños en el país«, remarcó.

«Por costumbre, en Argentina se solía traer este tipo de conjuntos desde el exterior. Al vivir fuera del país durante cuatro años empecé a ver otro tipo de cosas y pensé en la idea de llevar adelante este proyecto a nivel local», comentó la emprendedora.

«Cuando volví a la Argentina, Ale justo se quedó sin trabajo durante la pandemia. Ese fue el momento para decir: Nos mandamos. Fue un desafío enorme en un contexto de mucha incertidumbre para el país y para nuestra industria», destacó durante la entrevista Sofía

Y agregó: «fue el momento de pensar en algo para nosotros y que nos motive. Nos jugamos y decidimos salir adelante porque estábamos muy seguras del producto que íbamos a hacer».

«Al haber trabajado en el rubro previamente, teníamos contactos y proveedores para hacerlo. Encontramos una industria golpeada, pero también muy demandada porque se dejaron de importar mercaderías que venían de China, Brasil y Perú«, explicó Sofía, con una sonrisa en su cara.

«Fue por eso que decidimos hacer un producto 100 por ciento argentino. Pese a que había mucho retraso en la entrega de tela, empezamos de esta manera para no tener que depender de la incertidumbre del exterior», enfatizó la empresaria.

Al respecto, manifestó: «Nos sentimos muy orgullosas de tener un producto nacional sin la necesidad de recurrir a algo que no poseemos en el país. Y también nos entusiasma ser únicas con los modelos que diseñamos«.

En cuanto a la expansión de la marca de cara al futuro, la emprendedora afirmó: «Nuestro foco es primero llegar a todos los lugares del país, que es enorme, para tener presencia en cada pueblito y mercería. El plan es seguir vendiendo a nivel mayorista ya que no tenemos todavía el proyecto de abrir locales propios. Trabajamos a nivel minorista con TiendaNube«.

«Pese a que nos han llamado de otros países, sentimos que tenemos mucho espacio para crecer en el país», explicó Sofía.

«La inversión inicial que hicimos hace un año hoy se multiplicó por diez. Estamos muy conformes con lo que pudimos lograr en 2021 y hay muchísimos proyectos más de cara al 2022», destacó.

Acerca de la identidad propia de la empresa, la entrevistada mencionó: «sacamos al mercado un pañal de tela que no se encontraba en este país, inspirado en el modelo de hora del entrenamiento de Estados Unidos. Es un producto muy seguro y ocupa una necesidad de básica. No pasa de moda y se renueva solo en cuanto al color. Hay una demanda constante».

«Todo el tiempo estamos chequeando si hay stock, tamaños y talles para que las madres puedan acceder a los productos», aseguró la emprendedora.

«Desde un primer momento nos costó muchísimo entender como es el tema impositivo. Tuvimos que constituirnos como sociedad muy rápidamente porque el monotributo llegó a su tope. El tema del IVA e ingresos brutos también fue engorroso de entender. Eso te da miedo de cara al futuro», reconoció.

Al finalizar la entrevista, Sofía concluyó diciendo que «sentimos que haber crecido muy rápido nos jugó en contra. Eso, en pandemia, complica las cosas, porque hay mucha incertidumbre e informalidad en el rubro».

Un empresario aseguró que el 2022 va a ser muy bueno económicamente y dijo por qué

Fuente: MDZ ~ El empresario textil Teddy Karagozian se mostró optimista respecto del año próximo, pero dijo que para eso es importante que la sociedad cambie.

El empresario textil, Teddy Karagozian, fue quien propuso que en Argentina haya un seguro de garantía de indemnización, que actúe como una «mochila» para los trabajadores y que se use tanto si son despedidos o se acumule si cambian de trabajo. En un año electoral, la discusión quedó pendiente, pero hoy la revive y cuenta cuáles son las claves para un crecimiento argentino, el que se mostró optimista.

Contó que «en nuestra empresa estamos tomando mucha gente y creemos que así seguiremos. Sin embargo, muchos otros empresarios temen emplear gente por dos motivos distintos: los pasivos laborales y el conflicto laboral».

Pero, aseguró, la única manera de que Argentina crezca «y salga de este continuo ir hacia la pobreza es que mejoremos las condiciones de la gente al mismo tiempo que las del empleador». Por eso impulsa lo que llamó ‘la mochila argentina’, que es un seguro que el empresario le paga a un organismo nuevo, mediante un fideicomiso, y las indemnizaciones se aseguran en esa institución. De modo que todos los empleados que Teddy Karagozian se van, inclusive por su cuenta, tengan garantizada su indemnización..

Para el empresario textil este «es un instrumento muy fuerte, que si se llega a implementar la Argentina puede cambiar». Sin embargo, la propuesta está en medio de una «batalla campal de dimes y diretes. Unos y otros lo toman como un elemento de pelea, en vez de tomarlo como un elemento para la disminución de la pobreza y de los complejos sistemas en los que estamos metidos, donde cada vez más la gente vive de lo que le da el Estado más de lo que le da el privado. Unos dicen que los empresarios lo usaremos para despedir y otros que nos queremos sacar de encima el pasivo laboral».

Además, Teddy Karagozian comentó que «una empresa que debe no puede tomar créditos, si no toma créditos no es posible emplear y si no emplea ni Argentina ni la empresa crece». Es que para el entrevistado de After Office, «el problema es cuando los privados dejamos de emplear, porque aumenta el empleo público».

«El origen de este dilema es que el empresario compra máquinas muy sofisticadas, porque prefiere eso y no emplear gente. Es muy simple. en vez de aumentar un turno, prefieren una máquina más en el mismo turno. Así, con la misma gente haces más producción». Eso en cuanto a las corporaciones más grandes, las Pymes, «prefieren aumentar precios».

Por todo esto, «ante el crecimiento de la demanda, tenemos poco empleo privado y seguirá sucediendo mientras no cambiemos el sistema».

En cuanto a los conflictos laborales, Teddy Karagozian aseguró: «Yo quiero que al país le vaya bien. ¿Quién dijo que los abogados laborales son los que defienden los intereses del país? No, ellos han generado tanto conflicto que muchos empresarios no quieren emplear y ha bajado el salario promedio justamente por eso. Como sociedad, tenemos que empezar a comprender cuáles son los intereses verdaderos de cada uno de los que habla». 

En aquel sentido, continuó diciendo que «si viene un abogado y le dice a un empleado que ‘llegó para defender sus derechos, el empleado debe saber que ese profesional es parte del problema. Los empresarios, en cambio, son parte de la solución».

Por todo esto, Teddy Karagozian dijo que «el secreto es aumentar le empleo para poder comprar todos los productos importados que queramos en el futuro, porque va a sobrar dinero. Pero si el empresario no aumenta el empleo privado cada vez la gente será más dependiente del Estado. Y como el Estado no puede inventar el dinero, emite, por lo tanto hay más inflación. Y como la inflación es el enemigo de la gente pobre, el aumento del empleo público y detrimento del privado aumenta la pobreza del país».

De todos modos, el empresario fue optimista, para él el seguro de garantía de indemnización va a existir. Y se comprometió a hablar con MDZ Radio dentro de un año, asegurando que «el 2022 va a andar muy bien».

Industria textil: «Estamos muy necesitados de gente capacitada»

Fuente: LU9 Radio Mar del Plata ~ Así lo aseguró a LU9 Juan Pablo Maisonnave, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata. Si bien los pedidos aumentaron, la capacidad productiva se ve limitada por la falta de trabajadores con experiencia.

La industria textil, tradicional en nuestra ciudad, está experimentando un proceso de recuperación tras el fuerte impacto de la pandemia. Si bien aumentaron los pedidos y las ventas programadas para el año que viene, aseguran que la capacidad productiva se ve limitada por la falta de trabajadores calificados.

«Se ve un repunte en los pedidos y la producción, pero es un poco complicado conseguir personal y estamos con mucha carencia de mano de obra calificada», dijo al respecto Juan Pablo Maisonnave, presidente de la Cámara Textil de Mar del Plata, en diálogo con LU9. Como explicó, se ve «mucho más movimiento con los pedidos» y la producción de las fábricas «volvió a un nivel pre pandemia o mejor», pero siguen faltando empleados.

Para el representante del sector, preparar a nuevos trabajadores «puede tardar más o menos un año». «Hay muchas empresas que vienen a la cámara a buscar ayuda para encontrar personal y que comenzaron a capacitar, porque estamos muy necesitados de gente con capacidad para fabricar los productos», manifestó.

En general, se busca gente con experiencia en tejido, sobre todo de punto. Además, se necesitan técnicos con experiencia en programación y arreglos de máquinas. Desde la Cámara Textil reciben CVs (info@camaratextil.com) y trabajan en conjunto con la UTN y la facultad de Arquitectura para las cuestiones más técnicas de conexión entre egresados y empresas, a fin de encontrar más mano de obra.

Por último, Maisonnave adelantó que el nivel de ventas para fin de año «es bueno». «Se está viendo el movimiento, esta es una fecha fuerte», concluyó.

https://www.lu9mardelplata.com.ar/contenido/noticias/original/1640108639.mp3

Dos madres buscaban ropa para chicos y encontraron un negocio de $ 10 M

Fuente: Cronista ~ Hey! Kids es el emprendimiento de dos madres que buscando ropa interior para sus hijos, hallaron un negocio. Qué hacen y cuánto facturan.

Además de ser madres, Sofía Stuart Milne y Alejandra Marchelli tienen en común ser socias en un emprendimiento que surgió a raíz de una falta enorme en el mercado nacional: la ropa íntima para niños y niñas que tienen entre tres y 10 años.

La empresa surgió a principios del 2019, casi en simultáneo a la pandemia, con una modesta inversión inicial de $1 millón. Una de ellas había llegado recientemente del exterior y la otra había perdido su trabajo producto de la crisis.

«Ambas proveníamos del rubro textil, trabajamos para dos empresas de primera línea, pero nos destacamos en dos ramas diferentes», asegura Milne.

«Fue algo que no lo pensamos mucho, estábamos cansadas del trabajo en relación de dependencia y nos lanzamos a un mundo que conocíamos bastante bien», destaca Marchelli.

En junio de 2019, Hey Kids dio sus primeros pasos gracias a una encuesta que realizaron entre familiares, amigos y allegados para saber un poco más sobre el mercado. Los resultados fueron contundentes: el 70% no conseguía talles de ropa interior para niños o niñas.

La nueva marca salió al mercado en diciembre y el recibimiento fue mucho mejor del que esperaban las socias. Para la navidad del 2019 vendieron la producción que tenían prevista para dos meses.

«Era 24 de diciembre y todavía seguíamos tomando pedidos, fue algo que jamás imaginamos, pero era algo que buscábamos instalar», confiesa Marchelli.

Uno de sus productos más vendidos fue «Trainer», ropa íntima para niños y niñas que trae una protección para contener el pis. Sin dudas, algo innovador para el mercado que apuntó a las madres que querían hacer que sus hijos dejen los pañales.

Otra de las claves del éxito fueron sus estampados. «Nosotras diseñamos nuestras estampas, algo que le otorga originalidad constante y un producto de excelencia. Además, desde el principio quisimos acompañar a las madres con el cuidado de sus hijos», asevera Sofía Milne al recordar esas primeras ventas.

EXPANSIÓN

«Fue muy complejo comenzar a emprender en pandemia porque cuando llamábamos a los proveedores muchos no tenían stock, o colores de tela», recuerda Milne.

Pero, luego de la salida al mercado, pudieron realizar un pedido grande de telas para aumentar la oferta y comenzar el 2020 con una amplia variedad de stock. Este año esperan facturar $ 10 millones.

La ropa íntima de este emprendimiento ahora se distribuye en Córdoba, Villegas, Bahía Blanca y varios puntos más del interior del país. El 80% de las ventas se realiza por e-commerce, mientras que el resto de los productos se distribuyen vía mayorista en distintos locales.

«Luego de la primera inversión, nunca más tuvimos que poner plata de nuestros bolsillos, esto nos generó una sensación de crecimiento constante», señalaron.

POR Y PARA FAMILIAS

La familia de ambas emprendedoras participan activamente del desarrollo del producto. Maridos, amigos e hijos forman parte de todo el proceso mediante la ayuda del manejo tecnológico, económico y del modelaje de sus prendas.

«Muchas madres nos cuentan sus problemas, hasta nos usan de psicólogas para canalizar los desafíos que atraviesan a la hora de encontrar ropa interior para sus hijos, eso es un poco lo que nos define. El cliente siempre tiene la razón y en eso nos basamos para seguir creando nuevas indumentarias», sostiene Milne al explicar la esencia del emprendimiento.

La apuesta de Hey Kids está direccionadas a crear nuevas prendas para continuar innovando. «De acá a fin de año queremos incluir más ropa interior y de primera piel para que las madres tengan nuevas soluciones a la hora de comprar ropa para sus hijos», cierra Marchelli.

Era fletero, quedó en silla de ruedas por un accidente y debió reinventarse: creó una marca de bikinis que es furor

Fuente: iProfesional ~ Tras quedar cuadripléjico, creó una marca exitosa. Hoy, los hermanos Prada tomaron la posta y construyeron una empresa modelo con proyección mundial

Facundo, Federico y Francisco Prada, tres hermanos de 43, 40 y 37 años, son los dueños de la marca de trajes de baño Saint Maló Plage, que desde 2006 es la única empresa del rubro en Argentina que fabrica sus prendas desde cero, es decir, que tienen verticalizado el negocio.

«Nosotros imprimimos los diseños de las telas, las diseñamos, las cortamos, las confeccionamos y las vendemos. Entra la tela blanca por un lado y sale la bikini por la otra punta terminada. Hacemos todo el proceso de punta a punta. Y una malla, durante su fabricación, pasa por las manos de 26 personas», cuenta Facundo.

Al principio, solo fabricaban para terceros, pero desde 2019 tienen su marca propia y han tenido un gran éxito de ventas. «En un el primer año, vendimos unas 4.000 prendas, el segundo, unas 9.000 (en plena pandemia) y para este 2021 estamos enfocados en vender 25.000», detalla.

Tienen gran cantidad de modelos y usan técnicas diversas de estampado, que aplican sobre las telas que les compran a los proveedores de lycra y forrería nada menos que de la marca de lencería internacional Victoria Secret.

Así, hoy, dedican el 30% de su capacidad instalada a su propia producción y el resto a la de terceros y no descartan, el día de mañana, fabricar únicamente la marca Saint Maló Plage.

El principal canal de ventas de la empresa es su tienda on line, tienen un equipo de gestión abocado a eso y el foco está puesto en tener una excelente atención al cliente. Además, cuentan con un área de venta mayorista on line y el próximo paso que planean es consolidar el canal de venta del local que abrieron durante 2020 en Palermo, frente a Plaza Armenia.

Pero los dueños de Saint Maló Plage no son unos improvisados. Llevan este oficio en la sangre, ya que, tal como dice Facundo, «nacimos envueltos en bikinis». Y es que la historia de su empresa no comenzó hace solo 16 años, su padre les transmitió los conocimientos y la pasión por  este trabajo.  Pero sus comienzos no fueron nada fáciles, el origen de la empresa está asociado a una tragedia familiar y fue la salvación de su progenitor ante una catástrofe personal. Facundo Prada retomó la empresa familiar junto a dos de sus hermanos.Facundo Prada retomó la empresa familiar junto a dos de sus hermanos.

Una balsa en medio del mar

Roberto Prada, era fletero y amante del físicoculturismo y el deporte hasta que, en 1982, sufrió un accidente al tirarse a una pileta de natación que lo dejó cuadripléjico porque se quebró la columna y no pudo salir más a trabajar. Nunca más iba a poder moverse.

Así fue como, con cuatro hijos a su cargo y el cuerpo paralizado, se puso a pensar de qué podría seguir trabajando desde su nueva condición. «Mi mamá se ocupaba de él y, como mi abuela materna era costurera, decidió convocarla a su casa, que trajera su máquina de coser y pensar un negocio», recuerda Facundo Prada, el segundo de sus tres hijos.

Así fue como Roberto contactó a la empresa Paul Klee, que era muy fuerte en esa época y fabricaba para Yves Saint Lorent y para El Corte Inglés, les hizo dos primeras muestras con la máquina de pedal de su suegra que, como él no podía moverse, llevó su mujer a la empresa y gustó tanto el diseño y la perfección que tenían las terminaciones, que le encargaron la primera producción.

«Así, comenzó a dedicarse a la confección de bikinis. Mi papá, desde su cama, manejaba todo el negocio. Cumplía muy bien con los tiempos y la calidad del producto», recuerda.  Si bien no había terminado la primaria, Roberto era muy inteligente para los negocios y, así, fue armando su fábrica y producía para varias marcas.

Milagrosamente, dos años más tarde del accidente, Roberto comenzó a mover un dedo del pie y, poco a poco, comenzó a recuperar su movilidad en todo el cuerpo. Ya sabía qué les gustaba a sus clientes, tenía el negocio armado y pudo continuar con la actividad, ahora, más activamente.

«Nunca estudió diseño, sino que aprendió trabajando, pero sus trajes de baño tenían muy buena moldería. Estudiaba mucho el cuerpo de la mujer y se enfocaba en que la terminación fuera perfecta, al nivel de las marcas internacionales», cuenta Facundo.

Otra de las particularidades que tenían sus productos era que las materias primas que usaba eran importadas. Sin embargo, como diseñaba y producía para otras marcas, Roberto no logró establecer la suya propia.

Como a la mayoría de los empresarios, nacionales, hubo épocas en las que le fue muy bien y otras en las que no tanto, «hasta que, después de 2001, terminó fundido y no se pudo recuperar».

Durante algunas etapas, los hijos trabajaron en la empresa familiar. «Él nos pasaba todos sus conocimientos», recuerda Facundo. Pero había roces y no pudieron seguir compartiendo el negocio con él. La empresa tiene un nuevo local el el corazón de Palermo. La empresa tiene un nuevo local el el corazón de Palermo.  

Volver a las fuentes

Fue entonces que decidieron dedicarse de lleno a la música. Teníamos un grupo que se llamaba Trío Prada y nos iba muy bien. «Yo bancaba mis estudios de ingeniería con la música porque tocábamos y dábamos clases», recuerda el hermano mayor. Pero llegó un punto en el que el trío musical estaba a punto de comenzar a crecer y fue entonces cuando decidieron abandonarlo y dedicarse a las bikinis.

Así, como es muy común que suceda en las empresas familiares, recién cuando falleció, en 2006, pudieron tomar la posta y empezaron a dedicarse al diseño de bikinis. «Elegimos esto porque nos encanta. Somos apasionados. Así, fuimos dejando la música más como un hobby. Yo siempre me sentí inspirado por la capacidad de mi papá para tratar con los clientes«, explica Facundo.

La bienvenida fue muy cálida en el mercado dado que todas las marcas querían que les fabricaran las mallas gracias a la reputación que había creado Roberto.  Su vástago cuenta que, tras la quiebra en 2001, «sólo nos quedó su conocimiento y la marca», pero estos fueron, sin dudas, grandes fuentes de inspiración para los hermanos, que aprendieron de los errores y aciertos anteriores, y decidieron crear un proyecto superador al de su antecesor.

Si bien comenzaron trabajando los tres solos en una casa, el objetivo que se plantearon era establecer una estructura más grande que la de su papá «para no tener que tercerizar nada del proceso» porque eso te puede traer problemas en algunos momentos de la economía nacional. «Dependes de la situación de otros y eso no queríamos», explican.

Hoy, trabajan alrededor de 40 empleados en la empresa, están certificando las normas ISO y quieren consolidarse como una marca de alta calidad en trajes de baño en Argentina. Aunque, no conformes con eso, los hermanos Prada también trascender fronteras y convertirse en una marca internacional de bikinis. «Tenemos planes de exportar a todo el mundo. De hecho, acabamos de lanzar nuestra marca en Brasil, en Río de Janeiro, donde tuvimos muy buen aceptación», dice.

Y Facundo cuenta que gran parte de la clave de este éxito es que «no fabricamos trajes de baño conservadores, sino que tratamos de que sean innovadores y con mucho diseño y a muy buen precio». Pero, además, tal como les enseñó su papá, la confección es de primer nivel y las telas de alta calidad, «por lo que tienden a modelar el cuerpo y se adaptan a cada mujer».