Una pyme fabricó la primera máquina nacional de barbijos a alta velocidad

Fuente: El Economista ~ El Ministerio de Desarrollo Productivo financió el diseño y la fabricación de la primera máquina nacional de alta velocidad para la confección de barbijos tricapa. Esto sucedió en el marco del Programa de Apoyo al Sistema Productivo Nacional, a través del cual el ministerio le otorgó al Grupo-Tek un Aporte No Reembolsable (ANR) de más de $9 millones.

El secretario de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores, Guillermo Merediz, visitó junto al presidente de la Fundación Saber Cómo del INTI, Lorenzo Beccaria, la fábrica situada en Vicente López.

“La asistencia permanente a las pequeñas y medianas empresas en todo el país es un objetivo de este gobierno y este es un gran ejemplo de la implementación de tecnología para mejorar su producción y del avance y la recuperación que está teniendo la industria nacional”, señaló el secretario Merediz, y resaltó las capacidades de diseño, desarrollo e innovación de las pymes “que incluso en una situación tan compleja como la pandemia logran fabricar maquinaria de alta tecnología para abordar las necesidades sanitarias de nuestro país”.

El Grupo-Tek, fundado por Mariano Jimena y el ingeniero Javier Cardini, recibió la asistencia de los ANR del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP) y su logro contó con la participación de unas 30 pymes y emprendedores argentinos.

Jimena adelantó que esta primera máquina abastecerá la demanda de regiones donde aún no hay producción de barbijos. “El resultado de esto es que al principio de la pandemia nuestro país no contaba con este tipo de máquinas y ahora, no solo tenemos la primera, sino que estamos listos para fabricar más”, concluyó

El Programa de Apoyo al Sistema Productivo Nacional se propuso destinar $2.300 millones para asistir a mipymes, cooperativas, empresas e instituciones de investigación y desarrollo que contribuyan a la emergencia sanitaria a partir de líneas de créditos directos a tasa fija del 12% y aportes no reembolsables.

La pandemia puso en jaque el financiamiento productivo

Otro de los programas del Ministerio de Desarrollo Productivo se dio a conocer la semana pasada cuando se lanzó una nueva convocatoria del Programa de Apoyo a la Competitividad (PAC), que destinará ANR de hasta $1.500.000 para 7.000 proyectos de desarrollo empresarial que mejoren las ventajas competitivas de las MiPyMEs.

Sin embargo, varios especialistas coinciden en que los diferentes créditos que puso a disposición el Gobierno son de supervivencia y no están pensados para un financiamiento a largo plazo, sino para paliar la crisis provocada por la pandemia de Covid-19. Muchas empresas todavía necesitan líneas de crédito para afrontar el día a día.

En una encuesta realizada por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), realizada a 777 empresas de diversas actividades, regiones y tamaño, se determinó que el 43% del total de empresas tuvo mayor demanda de crédito, pero solo el 38% del total pudo acceder al monto necesitado. Es decir que todavía sigue habiendo dificultades para conseguir préstamos para financiar inversiones y aumentar la capacidad productiva.

Muselina de Dhaka, la preciada tela milenaria que ya nadie sabe fabricar

Fuente: La Nación ~ En la Europa de finales del siglo XVIII, una nueva moda provocó un escándalo internacional. De hecho, toda una clase social fue acusada de aparecer en público desnuda. La culpable fue la muselina de Dhaka, una tela preciosa importada de la ciudad del mismo nombre situada en lo que ahora es Bangladesh.

No era como la muselina de hoy. Hecha tras un elaborado proceso de 16 pasos con un algodón extraño que solo crecía a lo largo de las orillas del río sagrado Meghna, la tela se consideraba uno de los grandes tesoros de la época.

Los creadores de sátiras del siglo XIX destacaron los peligros de los vestidos de muselina, como el riesgo de aparecer desnudos bajo la intensa luz del sol, el viento o la lluvia
Los creadores de sátiras del siglo XIX destacaron los peligros de los vestidos de muselina, como el riesgo de aparecer desnudos bajo la intensa luz del sol, el viento o la lluviaAlamy

Gozaba de un patrocinio verdaderamente global, que se remontaba miles de años. Era un producto considerado digno de vestir estatuas de diosas en la antigua Grecia, innumerables emperadores de tierras lejanas y generaciones de la realeza mogol local.

Había muchos tipos diferentes, pero los mejores fueron honrados con nombres evocadores designados por poetas imperiales, como baft-hawa, literalmente “aire tejido”.

Se decía que estas muselinas de alta gama eran tan livianas y suaves como el viento. Pero la muselina de Dhaka también era bastante transparente.

Aunque tradicionalmente, estos tejidos de primera calidad se usaban para hacer túnicas para hombres, en Reino Unido transformaron el estilo de la aristocracia, extinguiendo los vestidos estructurados de la era georgiana.

Los delicados “vestidos camiseros” rectos de arriba hacia abajo empezaron a estar de moda. No solo sus cualidades vaporosas podían considerarse atrevidas para la época, sino que también eran del estilo de lo que antes se consideraba ropa interior.

En una popular publicación satírica de Isaac Cruikshank, un grupo de mujeres aparece juntas con vestidos largos de muselina de colores brillantes, a través de los cuales se pueden ver claramente sus nalgas, pezones y vello púbico. Debajo se lee la descripción: “Señoras parisinas con su vestido de invierno de 1800”.

Mientras tanto, en un fragmento de comedia igualmente misógino de una revista mensual femenina inglesa, un sastre ayuda a una clienta a lograr lo último en la moda. “Madame, estará listo en un momento”, le asegura. Luego le indica que se quite la enagua, después el corsé y finalmente las abultadas mangas. “Es un asunto fácil, ya ve”, explica. “Para vestirse a la moda, solo hay que desvestirse”.

Aún así, la muselina de Dhaka fue un éxito, entre aquellos que podían pagarla. Era el tejido más caro de la época, con un séquito de admiradoras que incluía a la reina francesa María Antonieta, la emperatriz francesa Josefina Bonaparte y Jane Austen.

La muselina de Dhaka era una de las favoritas de Josefina Bonaparte, la primera esposa de Napoleón, que poseía varios vestidos inspirados en la época clásica
La muselina de Dhaka era una de las favoritas de Josefina Bonaparte, la primera esposa de Napoleón, que poseía varios vestidos inspirados en la época clásicaAlamy

Pero tan rápido como este maravilloso tejido alcanzó a “la Ilustración”, el movimiento cultural europeo de mediados del siglo XVIII, se desvaneció.A principios del siglo XX, la muselina de Dhaka había desaparecido de todos los rincones del mundo y los únicos ejemplares sobrevivientes están guardados de forma segura en valiosas colecciones privadas y museos.

La enrevesada técnica para fabricarla se perdió en el tiempo y el único tipo de algodón que se podía utilizar, el Gossypium arboreum var. neglecta, conocido localmente como Phuti karpas, se extinguió abruptamente. ¿Cómo pasó esto? ¿Se podría revertir?

La muselina de Dhaka nació gracias a plantas cultivadas a orillas del río Meghna, uno de las tres que forman el inmenso delta del Ganges, el más grande del mundo.

Cada primavera, sus hojas se abrían paso a través del suelo gris y una vez que crecían producían una sola flor de color amarillo dos veces al año, que daba paso a una flor de fibras de algodón.

Estas no eran fibras ordinarias. A diferencia de las hebras largas y delgadas producidas por su primo centroamericano, el Gossypium hirsutum, que constituye el 90% del algodón del mundo en la actualidad, Phuti karpas producía hebras gruesas y fáciles de deshilachar. Esto puede parecer un defecto, pero todo depende de lo que planees hacer con ellas.

De hecho, las fibras cortas del arbusto desaparecido no servían para hacer telas de algodón baratas con maquinaria industrial. Trabajar con ellas era algo voluble y se rompían fácilmente si intentabas retorcerlas. Pero la gente local dominó los hilos rebeldes con una serie de técnicas ingeniosas desarrolladas hace milenios.

La muselina de Dhaka era una tela preciosa importada de la ciudad del mismo nombre, situada en lo que ahora es Bangladesh
La muselina de Dhaka era una tela preciosa importada de la ciudad del mismo nombre, situada en lo que ahora es Bangladesh

El proceso completo involucraba 16 pasos especializados y cada uno era realizado por una aldea diferente alrededor de Dhaka, que entonces era parte de Bengala. Algunas estaban en lo que ahora es Bangladesh y otras en el estado indio de Bengala Occidental. Era un verdadero esfuerzo comunitario, que involucraba a jóvenes y ancianos, hombres y mujeres.

Primero, las bolas de algodón se limpiaban con los pequeños dientes con forma de espina de la mandíbula de una especie de bagre caníbal nativo de los lagos y ríos de la región.

Luego venía el giro. Las fibras cortas de algodón requerían altos niveles de humedad para estirarlas, por lo que esta etapa se realizaba en botes, por hábiles grupos de mujeres jóvenes muy temprano en la mañana y al final de la tarde, los momentos más húmedos del día.

Las personas mayores generalmente no podían hilar el hilo porque simplemente no podían ver los hilos. “Obtenías diminutas juntas entre las fibras de algodón, donde estaban unidas”, aseguró Sonia Ashmore, historiadora del diseño que escribió un libro sobre la muselina, en 2012. “Le daba a la superficie una especie de rugosidad, lo que provocaba una sensación muy agradable”, describió.

Finalmente, estaba el tejido. Esta parte podría tardar meses en completarse ya que los diseños clásicos de jamdani -en su mayoría formas geométricas que representan flores- se integraban directamente en la tela, utilizando la misma técnica usada para crear los famosos tapices reales de la Europa medieval.

El resultado era una obra de arte minuciosamente detallada representada en miles de hebras plateadas y sedosas.

Una maravilla asiática

A los clientes occidentales les costaba creer que la muselina de Dhaka fuese hecha por manos humanas. Había rumores de que la tejían sirenas, hadas e incluso fantasmas. Algunos dijeron que se hizo bajo el agua.

“La ligereza y la suavidad no se parecía a nada de lo que tenemos hoy”, indicó Ruby Ghaznavi, vicepresidente del Consejo Nacional de Artesanía de Bangladesh.

La muselina de Dhaka llegó a tener hasta 1200 hilos, pero el número mayor alcanzado en los últimos años es de 300
La muselina de Dhaka llegó a tener hasta 1200 hilos, pero el número mayor alcanzado en los últimos años es de 300Drik

El mismo proceso de tejido continúa en la región hasta el día de hoy, utilizando muselina de menor calidad de hilos de algodón ordinarios en lugar de Phuti karpas.

En 2013, el arte tradicional del tejido jamdani fue protegido por la Unesco como una forma de patrimonio cultural inmaterial. Pero la verdadera hazaña fue el número de hilos que se pudo lograr.

Una tela con mayor cantidad de hilos es más codiciada porque ellos hacen que el material sea más suave y tienda a desgastarse menos con el tiempo.

Mientras más hebras haya para empezar, más quedará para mantener la tela unida cuando algunas comiencen a deshilacharse.

Saiful Islam, quien dirige una agencia fotográfica, encabeza un proyecto para traer la muselina de Dhaka de nuevo a la vida.

Manifestó que la mayoría de las versiones que se fabrican hoy tienen entre 40 y 80 hilos, lo que significa que contienen aproximadamente esa cantidad de hilos horizontales y verticales entrecruzados por pulgada cuadrada de tela.

La muselina de Dhaka, por otro lado, tenía recuentos de hilos en el rango de 800 a 1200, por encima de cualquier otra tela de algodón que existe en la actualidad.

Aunque la muselina de Dhaka desapareció hace más de un siglo, todavía hay saris, túnicas, bufandas y vestidos intactos en los museos.

De vez en cuando, uno reaparece en una casa de subastas de alto nivel como Christie’s y Bonhams, y se vende por miles de dólares.

“El comercio fue construido y destruido por la Compañía Británica de las Indias Orientales”, dijo Ashmore.

Mucho antes de que la muselina de Dhaka cubriera a las mujeres aristocráticas en Europa, la tela se vendía en todo el mundo.

Era popular entre los antiguos griegos y romanos, y la muselina de “India” se menciona en el libro El periplo del mar Eritreo, escrito por un comerciante egipcio anónimo hace unos 2000 años.

Puede ser que el autor romano Petronio haya sido la primera persona en levantar una ceja por su transparencia. “Tu novia podría vestirse con un manto del viento y estar públicamente desnuda bajo las nubes de muselina”, escribió.

El equipo de Bengala Muslin solicitó la ayuda de los aldeanos locales durante la búsqueda de la planta perdida
El equipo de Bengala Muslin solicitó la ayuda de los aldeanos locales durante la búsqueda de la planta perdidaDrik

En los siglos siguientes, el tejido fue elogiado en las obras del renombrado explorador bereber-marroquí del siglo XIV Ibn Battuta y del prolífico viajero chino del siglo XV Ma Huan, entre muchos otros.

Pero podría decirse que la era mogol fue el apogeo de la tela. El imperio del sur de Asia fue fundado en 1526 por un cacique guerrero de lo que hoy es Uzbekistán y en el siglo XVIII gobernaba todo el subcontinente indio.

Durante este período, la muselina se vendió ampliamente por comerciantes de Persia (actual Irán), Irak, Turquía y el Medio Oriente.

La tela fue acogida por los emperadores mogoles y sus esposas, que rara vez usaban otra cosa. Su devoción fue tan lejos como para atraer a los mejores tejedores bajo su patrocinio, empleándolos directamente y prohibiéndoles vender las mejores telas a otros.

Según la leyenda popular, su transparencia provocó aún más problemas cuando el emperador Aurangzeb regañó a su hija por aparecer desnuda en público, cuando, de hecho, estaba vestida con siete capas.

Todo iba muy bien hasta que aparecieron los británicos. Para 1793, la Compañía Británica de las Indias Orientales había conquistado el imperio mogol y, menos de un siglo después, la región estaba bajo el control del Raj británico.

La muselina de Dhaka se exhibió por primera vez en Reino Unido en la Gran Exposición de las Obras de la Industria de Todas las Naciones de 1851.

Este espectacular evento fue una creación del esposo de la reina Victoria, el príncipe Alberto, con la intención de mostrar las maravillas del Imperio Británico a sus súbditos.

La muselina de Dhaka llegó a tener hasta 1200 hilos, pero el número mayor alcanzado en los últimos años es de 300
La muselina de Dhaka llegó a tener hasta 1200 hilos, pero el número mayor alcanzado en los últimos años es de 300Drik

Unos 100.000 objetos de los rincones más lejanos del mundo se reunieron en una sala de cristal brillante, el Palacio de Cristal, que tenía 564 metros de largo y 39 metros de alto.

En ese momento, un metro de muselina de Dhaka alcanzaba precios que oscilaban entre las 50 y las 400 libras esterlinas, según Islam, lo que equivale aproximadamente a entre 7000 y 56.000 libras esterlinas en la actualidad, es decir, entre 9600 y 77.000 dólares.

Incluso la mejor seda era hasta 26 veces más barata. Pero mientras los londinenses victorianos adulaban la tela, quienes la producían se veían empujados hacia la deuda y la ruina financiera.

Como explica el libro Goods from the East, 1600-1800, la Compañía de las Indias Orientales comenzó a entrometerse en el delicado proceso de fabricación de la muselina de Dhaka a fines del siglo XVIII.

Primero, la empresa reemplazó a los clientes habituales de la región por los del Imperio Británico. “Realmente instauraron un dominio absoluto sobre su producción y llegaron a controlar todo el comercio”, dijo Ashmore.

Luego atacaron duramente a la industria, presionando a los tejedores para que produjeran mayores volúmenes de tela a precios más bajos. “Necesitabas una habilidad tan especial para convertirlo (el Phuti karpas) en tela. Es un proceso muy arduo y costoso y al final del día solo obtenías unos ocho gramos de muselina fina por un kilo de algodón”, afirmó Islam.

“Mientras los tejedores luchaban por mantenerse al día con estas demandas, se endeudaron”, explicó Ashmore.

Se les pagaba por adelantado por la tela, cuya confección podía demorar hasta un año. Pero si se consideraba que la tela no estaba a la altura del estándar requerido, tenían que devolverlo todo. “Nunca pudieron mantenerse al día con estos pagos de deuda”, detalló.

Las nuevas plantas de algodón de phuti karpas son idénticas a las que se usaban para cultivar la muselina de Dhaka hace cientos de años
Las nuevas plantas de algodón de phuti karpas son idénticas a las que se usaban para cultivar la muselina de Dhaka hace cientos de añosDrik

El golpe final vino de la competencia. Empresas coloniales como la Compañía de las Indias Orientales se habían dedicado a documentar las industrias en las que confiaban durante años y la muselina no era una excepción.

Cada paso del proceso de fabricación de la tela se registró con meticuloso detalle. A medida que aumentaba la sed europea de telas de lujo, surgió un incentivo para fabricar versiones más baratas más cerca de casa.

En el condado de Lancashire, en el noroeste de Inglaterra, el magnate textil Samuel Oldknow combinó el conocimiento interno del Imperio británico con la tecnología más avanzada, la rueca, para suministrar a los londinenses grandes cantidades.

En 1784, tenía 1000 tejedores trabajando para él. La muselina de fabricación británica no se acercó al nivel de la original de Dhaka, ya que estaba hecha con algodón ordinario y tejida con un número de hilos significativamente menor.

La combinación de décadas de maltrato y una disminución repentina en la necesidad de textiles importados terminó de aniquilar la producción.

Cuando la guerra, la pobreza y los terremotos azotaron la región, algunos tejedores empezaron a fabricar telas de menor calidad, mientras que otros se convirtieron en agricultores a tiempo completo.

Al final, todo colapsó. “Creo que es importante recordar que en realidad era un negocio familiar. A menudo hablamos de los tejedores y de lo fantásticos que eran, pero detrás de su trabajo estaban las mujeres, haciendo el hilado”, indicó Hameeda Hossain, una activista de derechos humanos que escribió un libro sobre la industria de la muselina en Bengala. “Así que la industria involucró a mucha gente”, añadió.

A medida que pasaban las generaciones, el conocimiento de cómo hacer la muselina de Dhaka se olvidó. Y sin nadie que hilara sus sedosos hilos, la planta phuti karpas, que siempre fue difícil de domar (nadie pudo cultivarla lejos del río Meghna) desapareció.

Islam nació en Bangladesh y se mudó a Londres hace unos 20 años. Se enteró por primera vez de la muselina de Dhaka en 2013, cuando la empresa para la que trabaja, Drik, quería adaptar una exposición británica sobre esta tela para una audiencia de Bangladesh.

Se dieron cuenta que había pocos detalles, por lo que realizaron su propia investigación. Durante el año siguiente, Islam y sus colegas se reunieron con personas de la industria artesanal local, exploraron la región donde se había producido y buscaron ejemplos tangibles de muselina de Dhaka en museos de Europa.

“El Museo Victoria and Albert (V&A) tiene una colección magnífica con cientos de piezas”, dijo. “Y si vas al English Heritage Trust, tienen 2000 piezas. Sin embargo, Bangladesh no tenía ninguna”, afirmó.

El equipo finalmente organizó varias exposiciones sobre el tema, encargó una película y publicó un libro, escrito por Islam.

Confeccionar la muselina de Dhaka lleva mucho tiempo y paciencia
Confeccionar la muselina de Dhaka lleva mucho tiempo y pacienciaPexels

En un momento empezaron a pensar que podría ser posible producir nuevamente la legendaria muselina de Dhaka. Juntos fundaron Bengal Muslin, una empresa colaborativa destinada a hacer precisamente eso. La primera tarea fue encontrar una planta adecuada.

Aunque hoy en día no hay semillas de phuti karpas en ninguna colección, encontraron un prolijo folleto de sus hojas secas y conservadas en el Royal Botanic Gardens, Kew, del siglo XIX.

A partir de esto, fue posible secuenciar su ADN. Armado con los secretos genéticos de su objetivo, el equipo regresó a Bangladesh. Miraron mapas históricos del río Meghna y los compararon con imágenes de satélite modernas para ver cómo había cambiado su curso en los últimos 200 años.

Luego, alquilaron un bote y recorrieron su inmensa amplitud (tiene 12 kilómetros de ancho en algunos lugares) en busca de plantas silvestres que se parecieran a dibujos antiguos. Todas las opciones prometedoras se secuenciaron y compararon con el original.

Finalmente encontraron una coincidencia del 70%: un arbusto despeinado que puede haber tenido antepasados phuti karpas. Para cultivarla, inicialmente se establecieron en una parcela de tierra en una pequeña isla en medio del Meghna, en Kapasia, a 30 kilómetros al norte de Dhaka.

“Era un lugar ideal. La tierra es fértil porque se formó a través de la acumulación de sedimentos del río”, describió Islam.

Muchas de las habilidades necesarias para hacer muselina de Dhaka se han perdido, por lo que igualar la calidad de la tela original es un desafío
Muchas de las habilidades necesarias para hacer muselina de Dhaka se han perdido, por lo que igualar la calidad de la tela original es un desafíoDrik

Fue allí donde, en 2015, plantaron algunas semillas como prueba. Pronto hubo hileras ordenadas de phuti karpas entre la tierra seca, el primer cultivo de este tipo en más de un siglo.

El equipo cosechó su primer lote de algodón el mismo año. Aunque todavía no tenían suficientes plantas para hacer una muselina de Dhaka 100% auténtica, colaboraron con hilanderos indios para combinar algodón ordinario y phuti karpas en un hilo híbrido.

Luego llegó el momento de tejer y esto resultó ser más complicado de lo esperado. Debido a que todavía hay tejedores en Bangladesh que fabrican muselina jamdani -aunque versiones más toscas con menor número de hilos- Islam esperaba simplemente mejorar sus habilidades y enseñarles cómo producir un producto de mayor calidad que se acercara más al tejido antiguo. “Pero ninguno de ellos quería trabajar en esto”, narró Islam.

Cuando les dijo que quería hacer saris de 300 hilos, “todos le dijeron que era una locura”. “Ellos dijeron: ‘Muchas gracias por contarnos esa historia, pero no gracias’”, explicó.

De las 25 personas a las que se acercó, una finalmente aceptó. La mayoría de los tejedores de la región son pobres y trabajan en chozas sencillas. Entonces, Al Amin, ahora su maestro tejedor, acordó que se agregaran controles de temperatura y humidificadores a su taller, para crear las condiciones específicas necesarias para hacer esta tela complicada.

Mientras tanto, algunas de las cerca de 50 herramientas necesarias ya no estaban disponibles, por lo que el equipo fabricó las propias. Un ejemplo es el shana, un trozo de bambú cortado con el objetivo de tener miles de dientes artificiales que puedan mantener el hilo en su lugar mientras se trabaja.

Luego de seis meses extenuantes, muchas más improvisaciones y gran cantidad de hilos rotos, Amin hizo un sari de 300 hilos, nada parecido al estándar original de muselina de Dhaka, pero significativamente mejor de lo que cualquier tejedor había logrado durante generaciones.

Tenía la paciencia tenaz que se necesitaba para trabajar con nosotros”, aseguró Islam. “Contribuimos con el 40% del esfuerzo, pero el resto salió de él”, añadió.

María Antonieta era una fanática de la muselina de Dhaka
María Antonieta era una fanática de la muselina de DhakaWikipedia

Hasta 2021 el equipo hizo varios saris con la muselina híbrida, que fueron exhibidos en todo el mundo. Algunos se vendieron por miles de dólares.

Islam siente que la recepción que tuvieron demuestra que la tela tiene futuro. “En esta época de producción en masa, siempre es interesante tener algo especial. Y la marca sigue siendo poderosa”, analizó.

En la actualidad, el equipo tiene plantas que crecen continuamente, aunque se vieron obligados a abandonar la antigua parcela debido a problemas de inundaciones. Ahora están cultivando los phuti karpas nuevos en una ribera cercana, que tiene el beneficio adicional de ser accesible sin un bote.

Islam espera que algún día puedan hacer un sari de muselina pura de Dhaka con un número de hilos aún mayor. El gobierno de Bangladesh dio su respaldo al proyecto. “Es una cuestión de prestigio nacional”, aseguró Islam, que también desea mejorar la imagen del país.

“Es importante que nuestra identidad no sea pobre, con muchas industrias textiles, sino también la fuente de las mejores telas que jamás hayan existido”, afirmó.

Quién sabe, tal vez pronto una nueva generación vuelva a usar esta tela antigua y se acostumbre a su transparencia algo atrevida.

Pigmentos: cómo exportar teniendo dificultades para importar materia prima

Fuente: La Nación ~ En la actualidad, la industria textil es la mayor consumidora de colorantes sintéticos a nivel global. Se han producido alrededor de 10.000 colorantes que se encuentran disponibles en el mercado actual, y con esto se estima una producción anual aproximada de 700.000 toneladas de éstos compuestos sintéticos. Existe una gran variedad de colorantes, que se clasifican de acuerdo a su estructura y a su método de aplicación en el proceso de elaboración de los productos textiles.

Uno de los partícipes de los envíos de este producto al mundo es Sanyo Color S.A, empresa ubicada en la zona de Florida, partido de Vicente Lopez en la Provincia de Buenos Aires, creada en 1973, “como una tradicional empresa pyme familiar, de capitales 100% nacionales”, cuenta Carlos De Santo Presidente de la Empresa. “Nuestra actividad comenzó con el abastecimiento de colorantes y productos químicos para la industria textil, pero, con el correr de los años, fuimos desarrollando nuevas unidades de negocios que nos permitieron ampliar el destino de nuestros productos a otras industrias tales como plásticos, masterbatch, pinturas, agro, construcción, entre otras”.

Además de la comercialización de productos, prestan servicios de asistencia en la elaboración de proyectos e instalaciones de plantas para tratamiento de efluentes líquidos industriales.

Iniciaron sus actividades con 3 personas, mientras que en la actualidad existe un plantel compuesto por un total de 85.

En sus comienzos, Sanyo operaba desde su planta ubicada en San Martín, pero dado

el crecimiento que tuvo en el mercado nacional e internacional, en 2009 inauguró su nueva planta, la misma les permitió incrementar su capacidad de producción y el desarrollo de las unidades de negocio. La planta actual cuenta con 12.000 m2 destinados a las tareas de producción, administración, logística y laboratorios. Sus procesos cuentan con la certificación de calidad según normas ISO 9001:2015, que es fundamental para el cumplimiento de objetivos relacionados con la internacionalización.

En 2002, con un mercado local deprimido debido a la crisis económica, y con un tipo de cambio favorable para las exportaciones, se comenzaron a generar negocios en el exterior.

“En los meses de abril y mayo nos encontramos con las mismas dificultades que la mayoría de los importadores y exportadores. Cargas retenidas en el puerto, atrasos en los arribos y en los embarques y cierre de fronteras” agrega. “Hacer una proyección en este contexto se vuelve un poco difícil, dado que las exportaciones dependen de varios factores que van mas allá de la oferta exportable que tengamos. Cuando competimos en el mercado local, las reglas son las mismas para todos. Pero cuando se sale a los mercados internacionales, se compite con exportadores de otros países que tienen políticas de promoción de sus exportaciones a largo plazo, con beneficios que se mantienen en el tiempo como políticas de Estado, que trascienden a los gobiernos”, advierte.

Como ejemplo, dice que “mientras que nosotros pagamos derechos de exportación, en otros países con políticas estables de desarrollo de mercado reciben reintegros y beneficios fiscales que se traducen en una mayor competitividad del precio final del producto”.

En lo que respecta a las regulaciones, los vaivenes de la normativa hacen que, al no tener reglas que se sostienen en el tiempo, se dificulte la proyección.

“Nuestras líneas de productos tienen un alto componente de materias primas importadas, por lo que los actuales regímenes cambiarios afectan de manera directa las previsiones que podamos hacer para los próximos meses.

Lo mismo nos está ocurriendo con las inversiones de bienes de capital importados, que nos permitirían mejorar nuestra competitividad y estar a la altura de nuestros colegas en el mundo.

Pero para poder importar maquinaria tenemos que considerar las limitaciones establecidas en la COM A 7030 y complementarias del Banco Central. Tenemos que utilizar los cupos

distribuyéndolos entre inversión y materia prima,” enfatiza.

Los principales destinos de sus de productos son Bolivia, Chile, España, Paraguay, Perú y Uruguay.

La empresa está trabajando en el desarrollo de nuevos mercados con líneas de pigmentos a base agua para industrias de la pintura y estampado textil; en Ecuador y Colombia con productos para la industria textil y en España para la línea de pigmentos que son utilizados para la fabricación de pinturas..

La app que permite entrar a locales de ropa a través de videollamadas

La aplicación GoJiraf, que surgió inicialmente para cubrir noticias, aceleró su proceso de expansión en el marco de la pandemia por el Covid-19 y pasó de ser una herramienta para los medios de comunicación a convertirse también en una plataforma integral para live stream shopping y retail, brindándole a las marcas de ropa una nueva salida de ventas en la Argentina, Brasil y México.

“Veníamos más concentrados en sumar usuarios que generaran contenidos para medios y compartieran su geolocalización en nuestro mapa, pero, con la cuarentena, los esfuerzos que ya habíamos empezado a hacer en retail con algunos locales registrados se capitalizaron más. Las empresas nos venían a buscar por una necesidad real a partir del distanciamiento social“, afirmó en diálogo con LA NACION Catalina Sanchez Barrenechea, managing partner de GoJiraf.

El sistema es el siguiente: al registrarse en la aplicación, las marcas se dan de alta en el mapa interactivo donde ubican los locales en los que querrán brindar el servicio con vendedores disponibles para levantar llamadas. Del otro lado, el usuario entra en la app, busca a la marca en el mapa y, al tocar el logo, comienza la videollamada que puede ser pública o privada.

Consultada por las diferencias entre esta comunicación y las que se pueden establecer por redes sociales, como WhatsApp, Sanchez Barrenechea dijo que, en su caso, queda registro de la llamada y la marca puede saber cómo resultó, es decir, si el vendedor vendió algún producto o no lo hizo. “Nosotros le ofrecemos información analítica a las empresas y además no se necesita contar con un teléfono para hacer la videollamada. Otra ventaja es que el usuario elige lo que quiere ver, a diferencia de lo que sucede en Instagram, donde es víctima de una oferta constante”, señaló.

“Queremos ser la tercera opción de venta (después de la presencial y el e-commerce), transformando la experiencia de compra, combinando lo mejor de la venta física con las ventajas y lo práctico de la venta digital”, agregó.

Según ella, el cambio con esta modalidad es muy orgánico para el usuario y replica la compra física de una manera mejorada y más rápida. La gran diferencia, claro está, es que no se puede probar las prendas. En tanto, frente al e-commerce, la compra es más personalizada, ya que en el comercio electrónico no hay nadie que responda a las consultas. “A los menores de 30 años ni hay que explicarles cómo usar la app, aunque quizás sí a la gente más grande, pero ya se vio cómo aprendieron a usar distintas herramientas durante la pandemia”, continuó.

La plataforma es una intermediaria, con lo cual, si hay algún problema, el contacto es con la marca, si bien eventualmente tendrán un servicio de soporte. Con dos años de vida en el proyecto, ya trabajan 10 personas y llevan invertidos US$350.000.

“Nos contactamos con todas las grandes marcas de Argentina y estamos en tratativas con los shoppings para convertirnos en su plataforma oficial. Lo interesante de los shoppings es el tema del pick-up, porque se podría entrar por los estacionamientos a retirar los pedidos”, contó.

La expansión regional es uno de los objetivos. “En Brasil, ya tenemos dos socios a cargo de la venta a marcas y dos clientes en México”, cerró.

Un logro textil que obtiene el 50% de sus ventas en el mercado externo

Fuente: La Nación ~ Rafias Pri-Sim solo trabajaba 6 meses porque sus artículos son de temporada, sin embargo logró anualizar las ventas

Hija de inmigrantes Mirta Hernández aprendió el oficio de la mano de sus padres, en 1970. Ellos fundaron la empresa familiar llamada Rafias Pri Sim, única en el país en fabricar rafias de algodón. Después de la muerte de su padre Mirta se puso al frente de la empresa.

Con productos que se venden solamente en épocas cálidas, trabajaban solamente 6 meses al año, de ahí la decisión de salir a buscar nuevos mercados en un horizonte internacional.

En 2007, con la ayuda del Banco Provincia y la fundación del Banco Credicop, empezaron a dar sus primeros pasos en las exportaciones cuandoparticiparon de una exposición en la ciudad de Puebla, en México. Cuenta Mirta que el viaje fue un éxito ya que aún no habían vuelto al país y ya tenían varias órdenes de compras pactadas, Fue ahí cuando vieron que su producto era muy buscado en el exterior.

La inexperiencia hizo lo suyo. No sabían cómo clasificar la mercadería, ni cómo hacer una factura de exportación. Cuenta que su primera factura fue con IVA incluido, cuando una factura de exportación no lleva IVA. Pero como todo, la empresa, se fue profesionalizando y contratando a expertos y asi sus exportaciones empezaron hacer exitosas.

Los tejidos son sustentables y fueron seleccionadas por marcas como YSL, Chanel y también por cadenas hoteleras internacionales.

Hoy, frente a la pandemia del Covid 19 que azota al mundo, Hernández comenta que actualmente se ve afectada, ya que tiene un contenedor varado en el puerto rumbo a Ecuador, de tres envíos que llegaron a España dos fueron entregados y uno quedó en la aduana española sin que el cliente lo puedaretirar. Por otro lado también le siguen llegando pedidos para Europa uno para Italia y dos para Francia,“parecería que los europeos están esperanzados de que esto termine pronto”, comenta. Espero que así sea ya que las exportaciones en la empresa representan el 50 % de las ventas y no todo es fácil en estos tiempos de cuarentena. Hay que pagar sueldos, impuestos, y todo lo que conlleva a tener una empresa”.

Actualmente la empresa está cerrada por la cuarentena obligatoria y sus empleados administrativos trabajan desde sus casas.

Hernández cuenta que para poder empezar el camino de los envíos al exterior, fueron instituciones como la Agencia Argentina de Inversiones que antiguamente se llamaba Fundación Exportar, Fundación ICBC y Baire Export, entre otras, las que la llevaron a poder concretarlos. A través de ellas logró contactar a clientes en el exterior con la participación en ferias comerciales, exposiciones, misiones comerciales y rondas de negocios.

Además, el sistema Exporta Simple les facilito el envió de la cargas chicas e intermedias ya que una carga aérea o marítima tiene muchos gastos fijos en tierra que hacían inviables algunas operaciones.

Hoy, la empresa tiene un show room en Madrid que atiende España, Portugal y Noruega y un showroom exclusivoen París, cuyo lanzamiento fue en enero 2019 y que atiende Francia, Uk, Finlandia, Suiza, Países Bajos, resto de Europa.También cuenta con una representación en Chile, y en Ecuador un distribuidor en Guayaquil.

“Estamos desarrollando el mercado en los Estados Unidos. Allí se han hecho algunas ventas puntuales. Contamos con alianzas para disponer de un warehouse en Miami, pero todavía está en etapa de desarrollo llegar a tener un showroom”, agrega.

Ahora bien, “el regreso de los aranceles así como el valor del dólar oficial anclado hace que nuevamente empecemos a quedar fuera de precio internacionalmente”, advierte, Hernández. Otro de los problemas que se les presenta, además de la presión tributaria, es que los gastos para desarrollarse en el comercio internacional son a valor dólar solidario: pasajes, hotelería, fee de participación en ferias, etc.

Claves del negocio
Exportaciones
Representan el 50% de las ventas totales. Son clave para un producto que es de temporada
Dólar solidario
Complica la gestión en el exterior, por el precio de las estadías y fees de las feriasTrámites
Exporta Simple facilitó el envío de cargas mas pequeñas

Conociendo la industria, el “Quienes Somos” de Galfione y Cia.

Fuente: Guia@textil ~ Nuestra misión es ofrecer al mercado textil la mejor combinación de productos y servicios tendientes a superar las expectativas de nuestros clientes, creando valor para toda nuestra compañía a través de la promoción del mejoramiento contínuo, cumpliendo con las normas vigentes y contribuyendo al cuidado del medio ambiente y al desarrollo de la comunidad.

Visión: el fortalecer nuestra presencia a nivel local, así como acrecentar nuestro crecimiento en proyección internacional, se constituye en objetivos primordiales a través de los cuales pretendemos convertirnos en una empresa con presencia en el mercado mundial.

Valores: el respeto mutuo, el trabajo en equipo, la creatividad e iniciativas propias y el comportamiento ético y responsable son requisitos indespensables para todos y cada uno de quienes integramos GALFIONE Y CIA

NUESTROS PRODUCTOS

Fabricamos una gran variedad de productos destinados tanto al SECTOR INDUSTRIAL como al sector de INDUMENTARIA

Hilados de nylon texturizados de 15 a 70 denier
Hilados de poliester texturizados desde 70 denier
Hilados de nylon texturizados por aire desde 80 denier
Hilados de poliester texturizados por aire desde 150 a 3000 denier
Hilados de elastano de 10 a 1200 denier recubiertos por nylon o poliester en simple o doble cobertura
Hilados de látex 50 o 90 recubiertos con nylon o poliester, crudo o color
Hilados de fantasía
Hilados teñidos en nylon, poliester, strech y set
Hilados teñidos de algodón
Hilados teñidos en masa
Hilados de nylon lisos

011 4919-2555
Ferré 2770, Capital Federal, Capital Federal
C1437FVB Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina

Incentivan la producción de cashmere, una de las lanas más valoradas en el mundo

Fuente: InfoCampo ~ El Ministerio de Producción e Industria de Neuquén instrumentó un plan de incentivo para los productores de cashmere, una de las fibras naturales más apreciadas en el mundo y buscadas por diseñadores y la industria textil que se obtiene de las cabras de raza criolla.

Desde la Subsecretaría de Producción y el Centro PyME-Adeneu articulan diferentes acciones entre las que se cuentan: el prefinanciamiento para la compra de fibras por la hilandería a los crianceros, la promoción del producto a través de distintos eventos destinados a diseñadores textiles y al público en general, como workshops y desfiles.

Además, se gestiona el financiamiento y distribución de peines y la organización de capacitaciones a los productores individuales y a comparsas.

En la zona norte de la provincia existen 1.608 productores caprineros que reúnen aproximadamente 558.227 cabezas, con un promedio aproximado de 347 animales por productor, según datos de 2018 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

La actividad ganadera mixta constituye la principal fuente de recursos de la población rural asentada en ese punto geográfico y es allí también donde se concentra la mayor cantidad de cabras criollas, cuya principal producción es la carne.

Actualmente, la hilandería paga 1.000$ por kilo de cashmere peinado, teniendo este producto un valor internacional de entre 20 y 25 dólares por la misma unidad.

“Una de las formas de obtener el cashmere es a través de la técnica de peinado manual cuando la cabra desprende su pelo debido al proceso de muda, que ocurre en primavera”, explicaron desde la cartera de Producción neuquina.

A su vez, informaron que en la localidad de Chos Malal funciona la planta provincial de procesamiento de fibras con máquinas semi industriales (Mini Mills), que fue concesionada a la empresa textil “Huellas”, un establecimiento que recibe la fibra en bruto para su conversión en el preciado hilo, que luego se transformará en prendas de alto valor comercial.

Desde el gobierno neuquino aseguran que desde el inicio de la primavera 2019, ya se recolectaron 75 kilos y esperan que aumente aún más hasta diciembre. Para el periodo de 2018 se recolectaron alrededor de 140 kilos, provenientes de 98 familias de las cuales el 98% nunca desarrollaron la actividad.

Es científica y desarrolla un material sustentable para crear prendas con yerba mate

Fuente: Infobae ~Veronica Bergottini tiene 35 años y es oriunda de Eldorado, Misiones. Es licenciada en Genética de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales y doctora en Biología, título que obtuvo en una universidad en Suiza. Sin embargo, y por más improbable que parezca, encontró su pasión en el desarrollo de biomateriales para el diseño sustentable.

“Empecé a explorar el biodiseño como un hobby siendo estudiante de diseño de autor”, contó. “Fue para un concurso de la escuela de Diseño que tenía que presentar una propuesta de moda sustentable y me llevó a investigar las últimas tendencias en sustentabilidad. Fue así que descubrí startups de biotecnología que estaban revolucionando la moda en otros países a través de la bio fabricación de materiales”.

La doctora en Biología admite que sin sus conocimientos no hubiera sido posible el crear Karu, su marca sustentable. “Investigue qué técnica de bio fabricación podía desarrollar desde casa y empecé a experimentar con un grupo de microorganismos que sintetizan un biomaterial con textura similar al papel/cuero. Con este biomaterial diseñé apliques para un prototipo de vestido que fue seleccionado para concursar en pasarela. Así pude fusionar mi experiencia en microbiología con el diseño”.

Confiesa que la moda la apasiona desde chica y por eso empezó también a involucrarse con la indumentaria. Siempre tuvo la necesidad de volcarse a lo artístico.

“Lo que más me apasiona del diseño es la comunicación y la posibilidad de transmitir valores a través de los nuevos materiales sustentables que están surgiendo a raíz de la problemática ambiental. El biodiseño en particular, nueva área de intersección entre la biotecnología, la tecnología y el diseño, es atrapante por la innovación disruptiva y la sinergia que se genera entre los científicos y los diseñadores”, afirmó Bergottini.

Los diseños de Bergottini tienen algo especial. Están realizados en yerba mate: “Tengo una larga relación de investigación con la yerba mate, pero lo que no me imaginé es que también iba a ser parte de esta faceta más artística. Conociendo la biología de los microorganismos que sintetizan el biomaterial, me di cuenta de que podrían crecer también en yerba mate. Utilizo un preparado de yerba mate para cultivar los microorganismos que sintetizan el biomaterial. Es por ello que denominé al biomaterial TILEX: Tela de Ilex paraguariensis (Yerba Mate)”.

En su colección tiene collares, carteras y accesorios para ropa elaborados todos con el biomaterial de origen microbiano. También se combinan otros tipos de materiales sustentables para combinar diferentes artículos.

Todos los diseños de Karu son sustentables, ya que los microorganismos de este material tienen la capacidad de sintetizarlo.

“Este biomaterial es biodegradable, compostable y además se puede producir bajo un modelo circular, es decir, empleando diferentes residuos agroindustriales. Todo esto está demandando a gritos la moda: una mayor sustentabilidad y si es posible circularidad”, detalló.

Por último, la diseñadora, bióloga y genetista dice que sus creaciones en principio tiene tiene un ciclo de vida que puede variar desde 9 meses a 1 año dependiendo su uso y su cuidado. “Estoy investigando para incrementar su tiempo de vida”

ITMA 2019: Mayer y Cia. centrada en ropa deportiva y athleisure

Mayer & Cie., representada por Dimatex SA en Argentina, mostrará un gran quinteto de máquinas en la próxima edición de ITMA..

Invitando a sus clientes a seguir siendo ganadores, bajo el lema “Stay a winner: With mayer & Cie”, el fabricante alemán de máquinas circulares con sitio en Albstadt exhibirá en la ITMA este año, cinco máquinas de las cuales cuatro estarán al servicio del deporte:

  • La MJ 3.2 E, una máquina monofuntura para el “Bodymapping” (mapeo del cuerpo).
  • La OVJA 1.1 EETT, la especialista en deportes de punto y calzado casual.
  • La Spinit 3.0 E, que está equipado con nuevas características y funciones, y que ahora también puede trabajar con poliéster.
  • En este contexto, la presentación de la nueva máquina para colchones, la OVJA 2.4 EM Porque el alto rendimiento físico requiere de una regeneración óptima.
  • Solo la máquina número 5 está más allá del deporte, pero claramente respondiendo a la innovadora tradición de la empresa: el prototipo presentado por Mayer & Cie. Cuenta con un proceso muy moderno, con atractivas ventajas para los clientes.

“Porque creemos que hay mucho potencial en ropa deportiva y de ocio, nuestros nuevos desarrollos de máquinas, que presentaremos en la ITMA, principalmente responden a este rubro” dice Marcus Mayer, Director General de Mayer & Cie. Continua explicando: “Los estudios de mercado actuales subrayan esto: según Morgan Stanley es en este segmento de mercado para 2021 que se espera un crecimiento promedio anual del siete por ciento”.

Hecho para mapear tu cuerpo: MJ 3.2 E

“El Bodymapping es una de las mayores tendencias en ropa deportiva”, explica Marcus Mayer. “Cuando en la actividad deportiva, la transpiración es más fuerte en ciertas áreas del cuerpo que en otras, esta tecnología tiene en cuenta el mapeo del cuerpo con áreas más ventiladas y repelentes a la humedad “.

Desde una perspectiva textil, el Bodymapping es un tipo de malla tipo mesh, con una característica central: el hilo de base suele ser más delgado que el hilo de vanisado, pero también puede ser de hasta un título similar. Además, la elasticidad requerida se logra mediante un hilo de elastómero, que se alimenta al hilo de base o al de vanisado. El hilo de vanisado en combinación con el hilo de base, mayoremente de colores diferentes, da a los diseños de Bodymapping características coloreadas.

Con el nuevo modelo MJ 3.2 E, Mayer & Cie ofrece una opción de alto valor de los tejidos que van sobre el cuerpo. En comparación con el Relanit 1.6 E, la opción anterior de Mayer para el bodymapping, el MJ 3.2 E también ofrece la posibilidad de utilizar adicional y simultáneamente hilos elastoméricos. Los clientes pueden esperar un nivel de seguridad de vanisado excepcionalmente alto, que se puede lograr mediante una alimentación de hilo mucho más suave durante el proceso de formación de la malla. En términos de productividad, el MJ 3.2 E cuenta con factor de velocidad de 850 en 30 pulgadas y una finura de E 28.

Diversidad y productividad: el especialista en calzado OVJA 1.1 EETT

El hecho de que una zapatilla deportiva esté hecha de tejido de punto ha sido un tema de actualidad desde los Juegos Olímpicos de 2012. Todas las máquinas electrónicas Jacquard de la familia OVJA de Mayer & Cie. brindan mejor calce en materiales superiores gracias a la alta productividad y a los cortos tiempos de preparación.

Actualmente, la tendencia se enfoca en el tejido multicolor con efecto 3D realizado con tecnología de trama. Este tipo de tejido puede hacerse con la nueva máquina OVJA 1.1 EETT de Mayer & Cie.  Esta máquina jacquard multicolor con electrónica dual ofrece una gran variedad de patrones: gracias a la selección de transferencia bidireccional logra una enorme versatilidad en tejidos con calados, innovando estructuras con calados más grandes y más pequeños, ofreciendo la máxima flexibilidad y alta productividad al mismo tiempo.

La máquina para tela de colchones más productiva: OVJA 2.4 EM.

 Es sabido que el alto rendimiento deportivo va de la mano de una recuperación y descanso de calidad. Para Mayer & Cie., la nueva máquina OVJA 2.4 EM, para tejidos de colchonería, claramente forma parte del concepto de feria. “Con esta máquina, les ofrecemos a nuestros clientes una productividad excepcional, además de una variedad de patrones y un funcionamiento sencillo” señala Marcus Mayer refiriéndose a las ventajas de la OVJA 2.4 EM. Es el miembro más joven de la familia de máquinas totalmente electrónicas de la gama OVJA y la estrella entre las máquinas premium: produce hasta 30 kilogramos de tela por hora; es por tanto la más productiva de su tipo a nivel mundial, con un factor de velocidad de 950.

Se producen por lo general telas con pesos de entre 200 y 300 gramos por metro cuadrado, aunque se puede llegar a superar los 500 gramos por metro cuadrado.

Gracias a una mejor conducción del hilo y la boquilla de flujo cruzado controlada por aire, la OVJA 2.4 EM ofrece una mayor confiabilidad y precisión. El guiahilo de trama horizontal en cada segmento de cilindro, asegura que los clientes también celebren una mayor facilidad de uso y una gran variedad de patrones.

 

Rendimiento mejorado: Spinit 3.0 E

El Spinit 3.0 E, que está en producción en serie desde finales de 2018, forma parte de la propuesta centrada en el deporte de Mayer & Cie. Bajo la palabra clave “Rendimiento mejorado”, este modelo, ya varias veces premiado, siguió siendo desarrollado, de manera de que esta máquina de hilar y tejer puede procesar poliéster. Telas para prendas de ocio y deportivas pueden ser tejidas finalmente en la Spinit 3.0 E. En términos de velocidad, el modelo actual, dependiendo del tejido, trabaja hasta un 20 por ciento más rápido que antes, tanto en el procesamiento de poliéster como algodón.

“La digitalización que estamos impulsando en toda la compañía mejora también el rendimiento de la máquina”, explica el director general de Mayer & Cie Marcus Mayer. Con respecto a los tres aspectos centrales de cada máquina – Crear, Operar y Controlar -, con el concepto ‘Digital Spinit’ presentaremos innovaciones atractivas.

Impulsar la innovación: el estudio moderno sobre máquinas con tecnología más que probada

“Además de las respuestas que damos a los requisitos actuales con los modelos MJ 3.2 E, los dos modelos OVJA y el Spinit 3.0 E”, dice Marcus Mayer, “nuestra filosofía es desarrollar regularmente procesos completamente nuevos, como por ejemplo “spinitsystems“ “.

Este año, Myer & Cie está “haciendo justicia” con su aspiración al retomar un proceso muy bien conocido para la producción de superficies textiles. Para el cliente serán atractivos los logros que se quieren obtener: consumibles más baratos y alargar la vida útil de las agujas, comparado con los procesos tradicionales. Las calidades de los tejidos obtenidos y sus aplicaciones, además, se diferencian de las habituales obtenidas en las máquians de tejer conocidas. Esto será algo que Mayer & Cie querrá discutir en la feria, directamente con el cliente.

Acerca de Mayer & Cie.

Mayer & Cie. (MCT) es un líder mundial en máquinas de tejer circulares. La compañía ofrece la gama completa de maquinaria utilizada en la producción de textiles modernos, desde textiles para el hogar, ropa deportiva, de noche y de baño, fundas de asientos y ropa interior hasta textiles técnicos.  Además, Mayer & Cie. Ofrece regularmente nuevos enfoques.

Fundada en 1905, la empresa Mayer & Cie. Cuenta al 2018 con alrededor de 500 empleados, incluidos 370 en el sitio de Albstadt, según cifras preliminares, un volumen de negocios de alrededor de 110 millones de  Euros. Además de su sede en Albstadt en Alemania y sus filiales en China y República Checa,  Mayer & Cie. cuenta con socios de distribución en el campo de las máquinas circulares de tricotar y trenzar  en alrededor de 80 países. En Argentina son representados por Dimatex S.A.

En Argentina: Dimatex SA

Av. Forest 799, Capital Federal, CP(1427) – Buenos Aires
Tel: (5411) 4552-6370 Fax: (5411) 4551-1731
E-mail: info@dimatex.com.ar

Cashmere patagónico, valor agregado nacional

Fuente: Río Negro ~ Actores de cinco provincias se unieron para otorgarle valor agregado al cashmere neuquino. La experiencia pretende consolidar la cadena textil hasta la obtención de suéteres.

Una novedosa experiencia de agregado de valor para fibras textiles especiales de la Patagonia se viene desarrollando en la región durante los últimos meses.
La propuesta fue impulsada por Florencia Alonso y Nicolas Martignone, apasionados del cashmere patagónico, quienes hace tiempo desarrollan un proyecto para la confección de prendas con esta fibra y, en este contexto, solicitaron asistencia técnica al INTA, que sumó a la idea sus referentes en el tema.

La cabra criolla neuquina
En la provincia de Neuquén existen unos 1500 crianceros que mantienen un stock de alrededor de 390.000 cabras. En ese sistema productivo la cabra Criolla Neuquina (CCN) es la principal fuente de recursos de la población rural, siendo la carne de chivito su producto tradicional y surgiendo la fibra cashmere como un complemento de gran potencial.
La fibra cashmere tiene una dinámica de crecimiento particular. El patrón anual muestra que cada año la fibra crece desde diciembre hasta junio y luego al comienzo de primavera, obedeciendo a factores ambientales (fotoperiodo) y también fisiológicos (gestación y parto), se produce naturalmente su muda. Por lo que el momento óptimo para la cosecha del cashmere corresponde a los meses de septiembre-octubre.
El cashmere puede cosecharse por esquila (a tijera o maquina) o por peinado (peine mongol). En cualquier caso la valiosa fibra se encuentra entremezclada con pelos gruesos sin valor comercial por lo que debe ser sometido al delicado proceso de separar mecánicamente ambas fracciones de fibras, proceso conocido con el nombre de “descerdado”.
Para ser exitoso y obtener un producto de alta calidad, el descerdado no solo debe reducir la presencia de pelos gruesos hasta un máximo de 2%, para lograr los estándares internacionales, sino también producir el menor daño en el cashmere que resulte en una menor longitud de fibra y afectando la capacidad de hilado posterior.

El proceso
Los 500 kg de fibra adquirida en la experiencia pertenecían a “crianceros” de cabras criollas allegados a la Corporación de Desarrollo de la Cuenca del Curi-Leuvú (CORDECC) del Neuquén y provenía de esquilas de fines de noviembre (muy tardía). Desde allí se trasladó a una empresa en Pico Truncado (Santa Cruz) cuyas instalaciones incluyen un conjunto de 3 máquinas descerdadoras que funcionan secuencialmente. En esta experiencia el descerdado no fue exhaustivo, el contenido de pelos gruesos presentes se redujo desde 29,7% en la materia prima a 4,9% en el cashmere descerdado; por lo que hubiese sido necesario repetir una vez más el pasaje por la maquina descerdadora para lograr un producto de excelente calidad.
Luego, con el cashmere obtenido se realizaron los hilados en una cooperativa lanera de la ciudad de Trelew (Chubut) desarrollando dos tipos de hilados, uno de cashmere 100% y otro mezclado con 50% de lana Merino, también producida en Patagonia. Con esta etapa terminada, las bobinas de hilos fueron llevadas a una tejeduría de Buenos Aires donde se hicieron pruebas de tejidos y finalmente se confeccionaron distintos modelos de suéteres.

“Debemos hacer una transferencia tecnológica y mejorar la cosecha de materia prima para lograr mejores rindes”

Diego Sacchero (Laboratorio de Fibras – INTA Bariloche)

Durante las distintas etapas de transformación se realizaron supervisiones, acompañamientos, monitoreo y análisis de calidad de muestras para (Diámetro y Longitud Media de Fibras) y de eficiencia de procesos (Rinde al Lavado, al Descerdado, etc.) por parte de los laboratorios textiles de INTA Bariloche y Trelew, donde se recopilaron datos muy valiosos que representan la línea de base desde la cual avanzar en la mejora de calidad de toda la cadena para poder explotar el potencial del cashmere patagónico.
Diego Sacchero, responsable del Laboratorio de Fibras Textiles del INTA Bariloche explicó que “tenemos un punto crítico que afecta la sustentabilidad económica de esta cadena y es el bajo rendimiento de fibra cashmere post-descerdado, cercano al 11-12%, para lo cual debemos hacer una importante transferencia tecnológica al sector primario y mejorar (adelantar) la cosecha de materia prima que pretendemos procesar para lograr rindes del 25%. La experiencia y la información recabada también nos permitió establecer ajustes específicos y protocolos para las etapas de descerdado e hilado de los lotes que procesaremos en el futuro”
Florencia Alonso, en tanto, destacó que “hemos logrado unir toda la cadena para procesar cashmere patagónico con nuestras propia industria textil y confeccionado hermosos productos, eso es muy valioso, pero necesitamos seguir mejorando estos productos hasta que alcancen la excelencia, confort y calidad que buscan los consumidores de prendas de cashmere”.
El escenario para la explotación y el agregado de valor en el país se basa en el potencial regional de una producción bruta de 50 toneladas anuales de cashmere y a la capacidad instalada y expertise de las industrias nacionales.