20 Nov, 2019

Unen a tejedores de alfombras de todo el país y exportan a diez países

Fuente: La Nación ~ El comercio justo y la sustentabilidad son dos conceptos que van de la mano y continúan creciendo a nivel mundial, en medio de una mayor conciencia ambiental que se traduce en cambios significativos en el consumo. Y esta empresa argentina de alfombras artesanales los conjuga para exportar productos de calidad.Creada en 2005 con el objetivo de ser un puente entre tejedores y artesanos, Elementos Argentinos se dedicó a “revalorizar saberes ancestrales aplicando diseño a técnicas tradicionales de hilado, teñido y tejido a través de una comercialización moderna”, cuenta a la nacion Fernando Bach, uno de sus fundadores.

Así, uniendo fuerzas con 140 familias de 12 provincias distintas -algunas de ellas agrupadas en cooperativas, otras trabajando en comunidad con familiares y vecinos y otras que lo hacen por su cuenta-, la empresa se enfocó en el mercado interno hasta 2017, cuando decidieron asesorarse para conquistar mercados internacionales.

“A pesar de que desde siempre tuvimos muchos clientes del exterior interesados, fue recién en 2017 cuando tomamos la decisión estratégica de repensar la empresa para que pudiera proyectarse hacia otros países”, dice Bach. “Todo lo relativo al comercio exterior nos parecía muy complicado, casi que nos daba miedo porque pensábamos que una pyme con un costado social y sin márgenes para entrar en la cadena internacional distribuidor-mayorista-minorista, no tenía chance”, agrega.

Pero las ganas de crecer y llevar los productos hechos por manos argentinas los llevó a consultar a la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (Aaici), que los asesoró con una serie de pasos que fueron conquistando.

En 2017, el año que lo cambió todo, la empresa fue distinguida con el Sello Buen Diseño, gracias al cual participaron en 2018 en Exportar Buen Diseño, un programa impulsado por el Estado que les brindó 50 horas con el consultor Santiago Vexina. “Él nos cambió la percepción sobre el comercio exterior; nos hizo perder miedos y prejuicios sobre el tema y nos ayudo a acelerar los procesos relacionados a la comercialización en el exterior”, recuerda Bach. Y con la aplicación del régimen Exporta Simple, la empresa comenzó a explorar mercados.

Además, en 2019 recibieron la certificación internacional como empresa B, que garantiza que Elementos Argentinos es una empresa con fines de lucro que cumple con los más altos estándares en términos de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad empresarial, y lideran actualmente la iniciativa Sur Design, con la que reunieron a varias empresas de diseño argentinas con valores y estéticas compatibles para realizar misione comerciales y otras acciones de promoción conjunta.

“Cuando comenzamos con la internacionalización tuvimos dos barreras. La primera fue mental, pensando que no podíamos lograrlo; y la segunda, más concreta, fue que cuando salimos a vender nos pedían volúmenes que no estábamos en condiciones de producir”, señala Bach, convencido de que, poco a poco, podrán suplir la demanda cobrando el precio justo para las familias con las que trabajan.

“Una característica destacable del oficio de hilar y tejer es que permite que quienes lo conocen puedan realizarlo en sus propias casas, como una actividad complementaria al cuidado de su familia, huerta y animales. Y una de las consecuencias positivas que se ha generado a lo largo de los años, gracias a la continuidad estable de pedidos, es que muchos de los esposos y compañeros, que en otros momentos debían trasladarse a otras provincias para realizar tareas temporarias de cosecha, han aprendido a tejer y ahora forman pequeñas y muy interesantes micro pymes familiares”, cuenta el empresario con orgullo.

Hoy, con ventas en lo que va del año por más de US$47.000, la empresa proyecta crecer un 75% más en 2020.

Semáforo de la Industria de la Indumentaria Argentina – Noviembre 2019

Se desploma la producción nacional de ropa

Las cantidades fabricadas cayeron 22,6% en septiembre,
la mayor contracción del año.

Fuente: CIAI ~ La crisis del sector de indumentaria argentino no da respiro: ayer el INDEC dio a conocer la caída de 22,6% de la producción en septiembre, comparado con mismo mes del año anterior. Se trata de la caída más profunda de todo 2019. En los nueve meses del año, el sector acumula una contracción de 15,3%. En paralelo, el empleo asalariado registrado en el sector se redujo 13,5% entre el primer trimestre de 2019 y el primero de 2018, según las últimas estadísticas disponibles en el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación. Dicha caída representa una destrucción neta de 5.823 puestos hasta marzo, desde entonces.

Dicha dinámica se explica fundamentalmente por la caída en la demanda de ropa por parte de la población argentina. En supermercados de todo el país, las cantidades vendidas de indumentaria se contrajeron 15,3% interanual durante agosto, mientras que en los shoppings centers del Gran Buenos Aires, la disminución fue de 1,8%. En los comercios minoristas, la caída interanual de octubre fue de 9,5%, según informó la CAME. La reducción en las ventas se dio en paralelo a un abaratamiento relativo de las prendas, cuyos precios aumentaron 47,4% interanual en septiembre, por debajo del nivel general de inflación de 54,5% medido por el INDEC.

Por su parte, la caída en las ventas obedece estrictamente a la contracción del poder adquisitivo de los argentinos. En particular, el poder de compra de los salarios de los trabajadores se redujo 7,9% en promedio durante el mes de agosto de 2019 (comparado con agosto de 2018), último dato disponible en INDEC. Adicionalmente, el poder de compra de las jubilaciones y las pensiones cayó 2,5% interanual en septiembre de 2019, según cálculos propios de la CIAI. En este contexto, llama la atención los resultados de la encuesta realizada por la Universidad Di Tella sobre la confianza de los consumidores, que tuvo una suba de 34,1% en octubre en comparación con mismo mes de 2018.

El comercio exterior de indumentaria también deja en evidencia la crisis del sector. Las importaciones cayeron 28,7% en septiembre de 2019 comparado con mismo mes del año anterior. Si se analiza en términos de cantidades, la contracción fue de 31,4%: la diferencia se explica por una pequeña suba de los precios promedio de importación (4%). La disminución de las importaciones de ropa no se explica únicamente por la caída en las ventas sino también por la devaluación del precio argentino: comparado con China, país origen de aproximadamente 60% de nuestras importaciones de ropa, el peso se depreció 3,9% en términos reales (es decir, descontando la inflación) respecto a octubre de 2018, según el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Entre las pocas buenas noticias para el sector, se destaca el incremento interanual de 42,9% de las exportaciones argentinas de indumentaria durante septiembre según información aduanera del INDEC.

En relación a los costos de las empresas del sector, aún persiste el ahogo financiero con tasas de interés por adelantos de cuenta corriente que promediaron 70,9% en octubre, según el BCRA. Por otro lado, el congelamiento de tarifas aplicado previo a las elecciones explica el aumento de sólo 20% en el precio de la nafta súper entre octubre de 2018 y octubre de 2019 y de 43% en el costo de la energía eléctrica en la Ciudad de Buenos Aires.

Por último, la encuesta de fines de octubre del Banco Central de la República Argentina (BCRA) a las principales consultoras, bancos y centros de estudios arroja resultados poco esperanzadores para lo que queda del año. En particular, se espera una caída de 3% del PBI de Argentina en 2019 y de 1,7% 2020, fundamentalmente por el arrastre estadístico que deja la crisis condensada en el segundo semestre de 2019. A su vez, el promedio de las consultoras estima una inflación minorista de 55,6% para todo 2019 y de 42,5% para 2020.

La edición de noviembre del semáforo de la indumentaria argentina deja en evidencia la gravedad de la crisis del sector y la necesidad de diseñar e implementar políticas públicas que permitan frenar la destrucción de empleo y empresas y revertir los retrocesos experimentados durante los últimos años. En particular, no sólo se requieren políticas industriales específicas en materia financiera, impositiva y de comercio exterior sino también la recuperación del poder adquisitivo de la población, variable fundamental a la hora de explicar el comportamiento de la industria nacional de fabricación de ropa. Desde la CIAI nos encontramos trabajando en una propuesta integral de políticas públicas para presentar a las nuevas autoridades gubernamentales, que también incluye compromisos de la cadena de valor para con la modernización productiva y tecnológica del sector.

Industria textil, se entusiasma con resurgir en un entorno protegido

Fuente: IProfesional ~ En estos cuatro años, según organizaciones del sector, la actividad perdió 500 empresas y 40.000 empleos. Esperanza en la reactivación del mercado interno

Tambaleantes y con el último aliento. De esa forma llegan a este final de período macrista las compañías del rubro textil tras sortear, según mediciones del segmento, el peor lapso comercial para la actividad en más de 15 años.

Entre las organizaciones de ese sector destacan que en estos cuatro años la pérdida de puestos de trabajo formal bordea los 20.000 empleos, pero que esa marca trepa a 40.000 si se toma en cuanta la labor informal.

En términos de empresas que bajaron sus persianas, desde Fundación Pro Tejer indicaron que durante la gestión de Cambiemos dejaron de operar alrededor de 500 emprendimientos. Otro tanto, indicaron desde la entidad, sobrevive hoy bajo un esquema de turnos acotados o alternando días de producción.

“Incluso se dan casos de empresas que operan durante un mes, cierran al siguiente, y luego vuelven a la fabricación. En época de mucha producción, las empresas textiles trabajan de lunes a sábado. Hoy, eso es algo que no ocurre”, expresó ante iProfesional Marco Meloni, vicepresidente de Pro Tejer.

A la hora de detallar los aspectos qué más operaron de forma negativa sobre la actividad textil, organizaciones, analistas e incluso fabricantes reconocen que el derrumbe llegó como consecuencia de una “tormenta perfecta”.

“Cayó la demanda porque la economía se resintió; entonces la gente, directamente, dejó de comprar. A la par, se abrió la importación de un modo indiscriminado y eso provocó una sustitución enorme de productos. A eso se le sumó el aumento de las tarifas y el costo financiero, las tasas. Todo terminó colocando a la actividad por debajo del piso histórico de 2002”, detalló Meloni.

Un fabricante con planta operativa en la zona sur del conurbano bonaerense expuso argumentos similares. “Lo que vivimos es una destrucción del sector. Además de la menor demanda se rompió la cadena de pagos. Para cuando cobrás, los montos no te alcanzan para volver a cubrir la misma cantidad de materia prima. La situación de la menor demanda es tal que hasta los importadores tienen problemas”, dijo a iProfesional en estricto off the record.

El empresario sostuvo que el actual es un “escenario jamás pensado” en un país que cuenta con materias primas básicas –como la fuerte producción algodonera– y hoy posee una actividad textil que con una capacidad ociosa del 50 por ciento. Esto, por supuesto, referido a las compañías que, al menos hasta ahora, han logrado evitar el cierre.

“Este Gobierno no le dio importancia a la industria nacional, más bien todo lo contrario”, declaró recientemente Yeal Kim, presidente de la Fundación Pro Tejer, en instantes previos al inicio de la convención anual ProTextil, el evento anual que nuclea a las compañías del rubro.

Por su parte, el economista Mariano Kestelboim, ex Pro Tejer, enfocó su opinión en la involución que evidenció el mercado interno en los últimos cuatro años.

“El consumo se reorientó a lo básico: alimentos, pago de servicios del hogar, combustibles, medicamentos y saludo en general. Eso redujo fuertemente la venta de textiles. A diferencia de la etapa de Cristina Fernández, en estos años el consumo mostró una caída de al menos un 40 por ciento. También en estos años se perdió la poca exportación textil que se llevaba a cabo”, dijo a iProfesional.

Kestelboim definió como “formidable” lo ocurrido en esta gestión que concluye en lo que hace a “destrucción de capacidad productiva y empleo” en el rubro.

“La apertura de importaciones y el cambio de precios relativos golpeó mucho a los que producen en el ámbito textil. La disparada de los costos terminó dejando fuera de la actividad a una gran cantidad de empresas. Pero, sin dudas, la pérdida generalizada del poder adquisitivo fue lo que más perjudicó a la actividad”, expresó.

Recuperación política

La novedad es que ahora en la industria hay signos de cambio de estado de ánimo, a partir de las expectativas que despierta la política industrial de Alberto Fernández.

A escasas horas de confirmado su triunfo en las urnas, Alberto Fernández recibió la primera noticia positiva, justamente, del ámbito textil. Así, el empresario Teddy Karagozian anunció la reapertura, previa inversión de 4 millones de dólares, de una fábrica de hilados en La Rioja que dará empleo a 100 personas. El inversor comunicó su decisión en el marco de un acto realizado en la localidad bonaerense de San Martín del que participó el presidente electo.

De cara a lo que viene en términos de recambio político, Kestelboim sostuvo que la expectativa en el sector está puesta en que Alberto Fernández desarrolle de lineamientos económicos que alienten el consumo interno. “Una vez que haya una recuperación del consumo, que se mejore la capacidad adquisitiva del sector interno, deberá definirse un nuevo criterio para administrar las importaciones”, puntualizó ante iProfesional.

“Lo siguiente es que se establezcan formas de garantizar el acceso al crédito para una incorporación de capital de trabajo. Con el cumplimiento de estos aspectos puede darse una recuperación bastante rápida”, dijo.

Meloni coincidió respecto de la necesidad de reactivar la financiación, al tiempo que profundizó sobre el escenario que enfrentan las Pymes endeudadas. “Es importante que se lleve a cabo una moratoria profunda. Incluso con determinadas quitas de intereses. Si no, las empresas que llegan con complicaciones no lograrán salir adelante más allá del cambio de política económica”, alertó.

“El sector de producción textil es uno de los que más rápido sufre afectación cuando hay subas de tarifas y más importación. Pero, al mismo tiempo, es uno de los que se recupera con mayor velocidad en cuanto se reactiva el consumo y se privilegia el producto local. Si se mejora la economía de la gente, rápidamente veremos un despegue del rubro. Eso es lo que esperamos”, concluyó.

De acuerdo a informes de Pro Tejer, la caída en la demanda de ropa afectó sobre todo a la producción nacional, que acumula 15 meses consecutivos de caídas. Con relación al comercio exterior del sector, la caída de las ventas de indumentaria y la suba del dólar también golpearon a las importaciones, que cayeron 35,8% interanual sólo en agosto, según registros de Aduana.

“La crisis cambiaria por la que atraviesa Argentina eleva la incertidumbre futura sobre el precio del dólar, en un contexto en el que nuestro país ha vuelto a perder el acceso a los mercados voluntarios de deuda (y a agotar el financiamiento provisto por el Fondo Monetario Internacional)”, expone un relevamiento de la fundación.

“En ese marco, se verificaron algunos casos de talleres de confección que han vuelto a recibir órdenes de producción por parte de las marcas, para las cuales la alternativa importadora dejó de ser tan favorable como hace dos años”, concluyen.

Colgados del travesaño

Desde Pro Tejer, Meloni sostuvo que el panorama a corto plazo para las empresas que siguen operando es incierto en tanto “el mostrador sigue deprimido”.

“Estamos colgados del travesaño. Hoy proliferan las empresas en terapia intensiva y otras, directamente, en agonía. No hay estímulo al capital de trabajo para recuperar la producción y la venta. Por otro lado, lo que se vende usualmente se abona a los 90 días. Muchos deben salir a vender cheques y el costo financiero termina comiéndose gran parte de la ganancia general”, detalló.

Respecto de esto, el ejecutivo destacó el peso de la inflación en los costos, que se actualizan casi de forma permanente, mientras que los comercializadores de la actividad textil no han aplicado grandes incrementos a los productos finales.

En torno a la organización destacan la enorme pérdida de participación del producto nacional a manos de una importación apadrinada por el Gobierno.

“Previo a esta gestión, la torta se dividía en un 60 por ciento de producto textil hecho en la Argentina y el resto proveniente del exterior. En estos cuatro años, la ecuación se invirtió totalmente. Creo que lo único positivo que hizo el Gobierno para nuestro sector es incrementar el control al contrabando”, comentó a iProfesional.

Meloni expuso que las compañías que aún sobreviven se encuentran muy endeudadas tras agotar sus respectivos ahorros. “Se erosionó el capital de trabajo. Las exigencias que se fueron agregando a los créditos terminaron volviendo imposible la posibilidad de acceder al financiamiento. De ahí la sucesión de cierres o las empresas que pasan largos períodos sin producir”, dijo.

El sector privado propone 21 medidas a Alberto Fernández para reactivar el consumo

Fuente: Ambito ~ Distintas alternativas para reactivar el consumo para “mejorar la vida cotidiana de la gente” – están siendo evaluadas por estos días por el presidente electo Alberto Fernández y su equipo económico. En este marco, Ámbito consultó a referentes de los principales sectores económicos sobre qué medidas debería implementar el próximo gobierno para incentivar la economía sin profundizar la espiral inflacionaria.

Acuerdo social y económico, mantener el cepo cambiario, reactivar el programa Ahora 12 y prorrogar la rebaja del IVA en alimentos, son algunas de las propuestas.

Indumentaria

Desde la Fundación Protejer, indicaron que “el último período de la economía ha sido letal para la industria, principalmente porque se ha perdido el consumo y nuestro país como la inmensa mayoría de los países del mundo, sustentan su competitividad y producción en el mercado interno, para desde esa plataforma insertarse inteligentemente al mundo”.

Las propuestas de este sector son:

Firmar un acuerdo económico y social donde estén representados los sindicatos, las empresas y el estado, de manera de dar previsibilidad a variables críticas (alimentos de primera necesidad, tarifas, salarios y rentabilidad, entre otros) que contengan la inflación con un techo razonable.
Incentivar el consumo con Ahora 3, 6 y 12 con tasas preferenciales y en lo posible de un dígito.
Ofrecer promociones con tarjetas de crédito, en un inicio con bancos nacionales y provinciales, para que luego se sumen los bancos privados.

Comercio minoristas

Desde la Cámara Argentina de Comercio y Servicio (CAC), indicaron a Ámbito que “si bien la demanda por consumo será satisfecha en el corto plazo sin generar mayor presión inflacionaria debido a la capacidad ociosa que hoy presenta la industria, no habría que perder de vista que, en el mediano y largo plazo, deberá haber mayor fomento a la inversión propiciando el crecimiento sostenido sin las distorsiones de precios observadas en el pasado”.

Para la CAC, las medidas que deberían impulsarse para la recuperación del consumo en el corto plazo son:

Estabilizar la evolución de precios y reestablecer las expectativas y confianza del consumidor al evitar dilación en la toma de decisiones y que estas sean contunden y sostenibles.
Ampliar Ahora 12, 3, 6 y 18 a más rubros manteniendo los diferenciales de tasa.
Disminuir plazos de acreditación de las tarjetas de crédito y débito para abaratar los costos financieros asociados a los medios de pago, incluidos los medios de pago electrónico, para bajar el precio final del producto (a mayor precio, menor demanda).
Disminuir los impuestos más distorsivos (por ejemplo Ingresos Brutos) que terminan impactando fuertemente en los precios finales y que forman parte del “costo argentino”.
Prorrogar la rebaja de IVA para productos de la canasta básica.
Reflotar programas sectoriales de estímulo al consumo (plan Cero Kilómetro, Semana de la Moda, etc.).
Reestablecer la devolución general de IVA para las compras hechas con tarjetas de débito y crédito que no solo fomenta el consumo, sino, la bancarización de la economía.
Incrementar el límite de devolución diferenciada de IVA para las compras realizadas por jubilados y receptores de Transferencias Monetarias del Gobierno.
Disminuir las tasas de interés para incentivar los créditos al consumo.

PyMES

El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Pedro Cascales, resaltó a Ámbito que “casi el 50% de todo lo que paga el consumidor es impuestos municipales, provinciales y nacionales; y que el 40% de la economía es informal” y propuso en base a ello:

Orientar el consumo a través de pago con tarjeta de débito u otros instrumentos bancarizados de manera tal de premiar al comercio formal (y a través del comercio a toda la cadena formal de la economía) y al consumidor incentivarlo con devolución parcial del IVA de sus compras, lo que le generaría un ahorro.
Impulsar planes de financiación Ahora 12 con tasas de interés promocionales, que ya demostraron ser un mecanismo que genera mayor actividad y consumo.

PyMes industriales

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, habló de la necesidad de dinamizar el sector fabril con medidas de corto plazo que impongan un cambio en el rumbo económico, retorne la inversión y se vuelva a generar empleo privado y de calidad.

Entre muchas otras, se destacan las siguientes propuestas:

Pesificar la energía dado que la dolarización en naftas y electricidad, provoca presión sobre la inflación de costos de las Pymes industriales; y su efecto en las góndolas en los productos de primera necesidad.
Disminuir en forma significativa las obligaciones que deben afrontar las Pyme, ya que traen aparejados costos administrativos que son improductivos para el normal funcionamiento de la actividad que permitirá salir del ahogamiento que atraviesa la industria.

Supermercados

Yolanda Durán, la titular de la cámara empresarial que nuclea a los supermercados chinos, planteó:

Firmar un “acuerdo social” en la que todos los sectores (primario, industrial y de comercio) se comprometan a no incrementar los precios.
Impulsar canastas navideñas, baratas y surtidas, para que las familias “que están muy triste y nerviosa porque no saben que Fiestas les espera”.
Establecer un acuerdo específico con el sector de los comodities (harina, aceite y azúcar, entre otras), con el objetivo de que el 50% de la producción sea destinada al mercado interno al precio local. “Los empresarios quieren ganar en dólares y por ende desatienden a los consumidores argentinos”, dijo.
Mantener el cepo cambiario porque, con esta medida, se evita que se dispare el dólar, que –sabemos, aseguró Durán- impacta en el incremento de los precios.

Jugueterías

Emmanuel Poletto, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, señaló como sugerencias:

Reducir la tasa de interés del Programa Ahora 12 para potenciar la producción y el consumo de bienes locales, fiscalizando el correcto uso de este instrumento.
Apoyar las campañas del sector tales como la “Noche de las Jugueterías” con promociones y descuentos aplicables a juguetes de fabricación nacional con bancos públicos como el Nación y Provincia.

Con expectativas en el nuevo gobierno, reabre una planta textil que cerró hace un año

Fuente: BAE ~ Resurge TN&Platex y Teddy Karagozian dice que a los textiles, el gobierno de Mauricio Macri no sólo los despreciaba, sino que los ignoraba. Invertirá U$S4millones y dará 200 puestos de trabajo. Tiene 1100 empleados y seis fábricas en cinco provincias

En marzo de este año se conoció el cierre de la planta riojana Hilados 1, era la cuarta planta que Teddy Karagozian, CEO de TN&Platex, cerraba en estos últimos cuatro años. En total, sumaban 800 despidos entre todas. Tras las elecciones, con el cambio de gobierno asegurado, adelantó a BAE Negocios que la reabrirá en marzo y tomará 100 empleados.

El anuncio fue realizado hoy por el propio Karagozian en un recorrido por la planta de San Martín, que recibió la visita del presidente electo Alberto Fernández.

Se trata de uno de los más importantes empresarios textiles del país, tiene seis plantas. En Monte Caseros tiene una hilandería y una fábrica de medias y calzoncillos, dos hilanderías en Tucumán, otra en Catamarca y una en La Rioja. Con presencia en cinco provincias y con oficinas compradoras de fibra en Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Salta, da trabajo a 1100 empleados.

Fue uno de los empresarios que más creyó en Mauricio Macri, hasta aportó a su campaña en 2015. “El gobierno que está por iniciar habla de las industrias del país, un discurso ausente en estos últimos cuatro años. A las industrias en general y a los textiles en particular, no sólo se nos ignoró, sino que se nos denostó no comprendiendo la capacidad que tiene el país para la industria textil”, puntualizó molesto Teddy Karagozian.

Sin muchas vueltas, Karagozian le dijo a BAE Negocios: Yo fui defraudado por Macri, en conversaciones privadas nos dijo que iba a valorizar el trabajo argentino pero cuando estuvo en el Gobierno fuimos a escuchar, pero nunca fuimos escuchados. Me siento muy defraudado, tenía muchas expectativas, como el resto de los argentinos”.

En estos últimos cuatro años, sus plantas llegaron a trabajar al 40%, recién ahora mejoran y comienzan a trabajar al 70% de la capacidad instalada. El CEO de TN&Platex señaló: “Cuando vimos que la tendencia era que ganaba otro Gobierno y que iba a ser necesaria la producción para pagar la deuda externa, llegamos a la conclusión que había que volver a invertir. La inversión inicial es de un millón de dólares, pero alcanzará los cuatro millones. Recuperamos un edificio de 10.000 metros cuadrados de nave en La Rioja que está valuado en U$S10 millones. Vamos a reconvertir la planta de fabricación de hilados a tela de tejido de punto”.

La nave de producción de Hilados 1 estaba parada desde marzo. Karagozian explicó: “Nos faltaba demanda que había sido reemplazada por importación con dólares, para mantener baja la inflación, se mantenía artificialmente baja con tasas de interés altas. Cayó la demanda de productos nacionales, por un aumento de costo en dólares, aumentó el costo financiero que afectó no sólo a la industria textil sino a todas las industrias, hasta a la automotriz”.

Sobre el personal que tomará, el CEO de TN&Platex señaló: “A medida que vayamos avanzando sumaremos 100 personas a la planta Hilados 1 de La Rioja. La velocidad en la que podamos invertir depende de que consigamos créditos, préstamos o beneficios. El crecimiento será orgánico. Las máquinas que había ahí se relocalizarán. En las plantas de Tucumán, La Rioja, Catamarca y Monte Caseros también incorporaremos un total de 100 trabajadores”.

Se lo vuelve a notar entusiasmado, fue a la asunción del gobernador Juan Manzur en Tucumán. “Argentina volverá a crecer mucho más rápido de lo que la gente imagina. La sensación de crecimiento creo que se va a dar en el tercer trimestre de 2020. Luego vamos a tener un crecimiento entre el 4 y 6% anual ininterrumpido por muchos años. Me baso en la economía que viene, por la claridad conceptual que este gobierno tiene y el anterior no tenía”, aseguró a este medio.

Cuando se le pregunta cómo esta el sector textil, responde con una mezcla de bronca y dolor: “El sector textil es un sobreviviente de muchas crisis, vemos pasar ministros y cuando vemos que son malos, empezamos a resguardarnos para poder estar vivos en el siguiente ciclo. Muchos textiles van a renacer con mucha más fuerza, están esperando una señal de aliento de alguien que no sólo los comprenda, sino que los aprecie. A nosotros no sólo nos despreciaban, sino que nos ignoraban”.

Cuando se refiere a Mauricio Macri se lo siente con bronca. “El presidente le hablaba a las empresas extranjeras que iban a venir. Pero el extranjero no va a venir hasta que los empresarios argentinos vuelvan a invertir. Lo malo es que parte del mismo equipo del presidente se lo decía y él los dejó de lado”, confesó Karagozian.

Hace pocos días editó su libro “Revolución impositiva”, que según dijo “remite a revolución productiva. La base del libro es que para acabar con la inflación y la pobreza los impuestos tienen que estar en la cabeza de quienes tienen, no en la cabeza de quienes trabajan. Tienen que ir en la cabeza de Teddy, no en la empresa de Teddy. Necesitamos un cambio político para que eso suceda, no económico, se necesita que haya correspondencia fiscal, para eso la cooparticipación debe ser a la inversa”.

La pregunta clave es por qué está tan esperanzado y Karagozian responde: “Soy como el soldado que ya no puede retroceder más, no hay más dinero, no hay otra forma que trabajar. La capacidad del argentino cuando trabaja es enorme y no hay ninguna razón, teniendo el potencial que tenemos para no hacerlo. Ya probamos todo. Ahora sabemos que sólo podemos hacer lo que sabemos, trabajar. Si después de cuatro años, de vuelta volvemos a malgastar el dinero, no lo sé”.

Alberto Fernández prometió reactivar y proteger la industria argentina

Fuente: La Voz ~ En medio de la recesión aconómica, el presidente electo Alberto Fernández prometió este miércoles reactivar la actividad manufacturera y proteger la industria nacional.

“Lo que en Argentina nos va a salvar es una Argentina que produzca y donde la gente encuentre trabajo”, dijo en el marco de una visita a una fábrica textil en la localidad bonaerense de San Martín.

Fernández aseveró que en los últimos años “a aquellos que querían producir le hicieron todo absolutamente difícil”.

En esta línea, indicó que el paísno no debe ser un lugar donde se “especule financieramente” sino un sitio donde “hay que invertir, arriesgar y poner en marcha las máquinas que emplean más personas”.

“La inmensa mayoría de los argentinos está cansada de levantarse cada mañana para ver cuál es la tasa de interés que los bancos cobran del Banco Central en un juego especulativo”, sostuvo Fernández.

Luego, afirmó que “lo que sí nos interesa ver es cuánto dinero quieren invertir los que crean trabajo, los que crean riqueza en Argentina” y explicó que las industrias no venden “a pesar de que la importación ha cesado”, porque “Argentina no consume y la Argentina no consume porque han empobrecido a la gente. Ningún capitalismo funciona sin un consumidor que mueva la demanda”, afirmó.

Industria argentina

La actividad industrial argentina registró en agosto pasado una caída interanual del 6,4  por ciento y acumuló en los primeros ocho meses del año un descenso del 8,1 por ciento, según las últimas estadísticas oficiales.

En esta línea, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicaba en agosto en el 60,5 por ciento, por debajo del registrado en el mismo mes de 2018, es decir, un 63,0 por ciento.En lo que resta del año seguramente la industria volverá a exhibir un “retroceso significativo” y “el deterioro de empleo fabril difícilmente se detenga”, según informó la consultora Ecolatina.

Sostenible. ¿La moda está lista para remover los tóxicos de la ropa?

Fuente: La Nación ~ La industria textil produce 80 mil millones de prendas al año. Este volumen de productos revela el impacto ambiental que esos textiles demandan con el uso del agua y la energía en la fase de producción más el ciclo de vida de la ropa. Muchos de los productos químicos que integran la composición de una prenda son potencialmente riesgosos. La moda sostenible propone alternativas para la producción y visibiliza los peligros de los químicos tóxicos para la salud y el medioambiente, pero surge una inquietud: ¿existen alternativas y sustitutos para reemplazarlos ya?

Parte de la experiencia de uso de una prenda está vinculada a la composición de los productos aplicados para mejorar su rendimiento. Por ejemplo, químicos dañinos como los fluorados son utilizados en los quitamanchas y en los antiarrugas hay formaldehído, mientras que en el sembrado de algodón hay pesticidas organoclorados, organofosforados, piretrinas, piretroides y carbamatos, todos perjudiciales para la salud.

La industria textil suele destinar recursos para la innovación de materiales aunque no para conseguir sustitutos de los materiales tóxicos que circulan en el mercado. Pero en esta coyuntura de transformaciones que atraviesa el sistema de la moda, cada vez hay más consciencia de las necesidades reales del nuevo consumidor, quien busca identificarse con los valores de una marca y conocer sus procesos de producción.

La cooperativa Entretejidas de Chaco desarrolló una colección de indumentaria realizada en algodón sin agrotóxicos. “Creemos que en la acción está la transformación, en la posibilidad de realización entre todos con consciencia colectiva, en otra forma de hacer moda, evolucionando la manera de producir y consumir, basándonos en principios de igualdad con todas las personas que han sido y son parte, del planeta, la creatividad y los beneficios en igual medida,” dicen Anabella Oviedo (Uno ropa Circular), Luján Signoris (Àtico de Lu) y Emilia Velasco de (Velasco), integrantes de este modelo de producción sin toxicidad.

Algodón sin agrotóxico

El proyecto de utilizar algodón sin químicos está en etapa experimental. La primera campaña algodonera rindió 70 kilos de tela y la trazabilidad fue de 7 kilos de semillas sembrados en media hectárea, 295 kilos de fibra desmontada en el INTA de Pcia. Roque Sáenz Peña, 113 kilos de hilo en Citertex, en Sáenz Peña, y se tejieron 70 kilos en la Cooperativa Inimbó, en Resistencia. El resultado se tradujo en 120 prendas terminadas y realizadas entre la Fundación Carillo y las marcas de diseño chaqueñas Kalu Gryb y Las Entretejidas. “Con esta acción que creemos fundacional traccionamos la posibilidad de que este algodón de convierta en una alternativa posible para otras marcas”, dicen. El textil orgánico que surge de este proceso tiene un color natural y el tacto es rústico, pues en su proceso productivo no intervienen químicos para suavizar y aclarar la tela. “Desde Entretejidas sentimos que hay que romper con los viejos paradigmas de que el algodón tiene que ser blanco para ser de buena calidad. Eso corresponde a antiguos estándares; nosotras apostamos a lo natural”, cuentan.

La Red de Salud Fundación Ramón Carrillo asiste a las comunidades Qom en el norte chaqueño fronterizo con Formosa en conflictos sociales sobre las fumigaciones. Las familias que forman parte de las comunidades desarrollaron el proyecto NO`OXONEC (algodón de frontera), un proceso experimental de producción de algodón agroecológico. Las Entretejidas se unieron en la última etapa de la cadena de valor y adquirieron el textil para producir la colección cápsula “Consciencia Entretejida”.

De la Alta Costura a la tecnología verde

En las últimas décadas, Chanel adquirió las maisons de artesanos que aseguran mantener el oficio y la vigencia de las colecciones Haute Couture. Su última inversión fue la startup Evolved by Nature que investiga las posibilidades naturales de la seda como reemplazo de productos químicos utilizados en la fabricación de ropa. La tecnología Activated Silk que desarrolla esta empresa con sede en Boston trabaja con la proteína de la seda pura que reduce la toxicidad, mejora el rendimiento y el aspecto de los textiles. Estas nuevas tecnologías sostenibles buscan producir una mejor moda aunque aún queda mucho por hacer.

El cepo reforzado potenciaría un Cyber Monday récord. Expectativas en Indumentaria

Fuente: Cronista ~ Ya antes de las elecciones del domingo, se esperaba que el próximo Cyber Monday, octava edición del evento de comercio electrónico, que se realizará del 4 al 6 de noviembre, tuviera un elevado flujo de transacciones. Ahora, más allá del resultado electoral, lo que sostiene esas expectativas es el endurecimiento del cepo que definió el Banco Central a última hora del domingo, que redujo de u$s 10.000 a u$s 200 mensuales el límite mensual para la compra de dólares. Algunos jugadores de peso, como MercadoLibre, se animan a hablar de volúmenes récord.

“Las nuevas condiciones podrían llevar a segmentos socioeconómicos de mayor poder adquisitivo, como la clase media y media-alta, a inclinarse por la compra de productos, sobre todo, de bienes durables”, destaca Damian Di Pace, director de la consultora Focus Market. Según el especialista, una acción como la del Cyber Monday puede potenciar esta tendencia. “Es una oportunidad que muchos aprovechan para adquirir artículos con promociones”, asegura.

El Cyber Monday es un evento de comercio electrónico, en el que se ofrecen descuentos para compras online. Las más de 550 empresas participantes ofrecerán un combo de rebajas de hasta el 50% y planes de financiación de hasta 12 y 18 cuotas sin interés. Previo al refuerzo del cepo, ya se esperaba que la próxima edición tuviera niveles de participación y ventas superiores a las anteriores.

En tal sentido, desde la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), la entidad que lo organiza, afirmaron que “las expectativas son altas”, tanto en volúmenes de ventas como en la afluencia de consumidores.

“Confiamos en que los usuarios se apalancarán en la compra digital para obtener no sólo ítems de rubros como turismo y electrónica, sino también otros, como alimentos, higiene personal, cosmética y limpieza. En términos nominales, el e-commerce crece año a año y observamos un cambio en el comportamiento de los compradores”, explicó Diego Urfeig, director Ejecutivo de la cámara.

Al respecto, MercadoLibre se prepara para incrementar sus ventas ligadas artículos de primera necesidad y productos estacionales. “Vamos a reforzar nuestras ofertas en los productos que forman parte de la canasta básica y otros que tienen que ver con esta época del año, como los aires acondicionados. En el evento pasado, los ítems más vendidos en nuestra plataforma fueron packs de cerveza. Además, pondremos a disposición ofertas en celulares y televisores, que sólo se van a encontrar en nuestro sitio, ya que hicimos acuerdos con Newsan y Samsung.”, indicó Hernan Pérez Stoisa, director de Marketplace de la empresa que lideraMarcos Galperin, y revela que la compañía proyecta estar “por arriba del triple dígito en facturación”.

Frávega planea volúmenes de venta similares a los del Cyber Monday de 2018. “Estamos terminando de definir la propuesta. Pero la idea es efectuar hasta el 40% de descuento en productos seleccionados y ofrecer 12 y 18 cuotas sin interés”, explicó Juan Martín Romero, director de Marketing & E-commerce del retailer, que prevé lograr una venta adicional con las categorías que empezó a comercializar recientemente, como movilidad, bazar, hogar y jardín.

Durante el primer semestre del año, la facturación del comercio electrónico creció un 56% interanual, según estadísticas de la CACE. En unidades, el incremento fue del 7% y los productos más vendidos, por cantidades, fueron alimentos, bebidas, indumentaria infantil y accesorios, calzado no deportivo y herramientas.

El año pasado, la séptima edición del Cyber Monday movió $ 7213 millones, un 39% más que en 2017. Tuvo 2,94 millones de usuarios y 3,4 millones de transacciones (800 por minuto).

Indumentaria: de la tormenta actual al Polo Exportador 2028

Fuente: Ambito ~ La fabricación y el comercio de indumentaria sufrieron una tormenta perfecta en el cuatrienio 2016-2019. Por un lado, con una combinación de malas políticas macroeconómicas que derivaron en una dramática caída del consumo, a lo que se agregó un importante aumento de los costos de producción (energía e insumos importados fueron los más notables). A ello se sumó un nivel de tasas de interés incompatible con la producción, más una enorme carga impositiva con tributos que, como agravante, desincentivaron la inversión y las ventas.
A este panorama interno se adicionó una administración del comercio mal realizada, por varias vías: por un lado, se realizó una apertura indiscriminada. Y a ello se agregó un dólar artificialmente bajo durante largos meses del cuatrienio, lo que generó mayor importación por los canales tradicionales y una abrupta suba de la compra de ropa en viajes al exterior. Otro aspecto negativo fue la ampliación de los topes en los sistemas de puerta a puerta con proveedores del extranjero. Las consecuencias de todo esto están a la vista: la fabricación de indumentaria presenta a fines de 2019 una aguda caída de la producción y una altísima capacidad ociosa, y se acumulan por decenas las empresas que cerraron sus puertas o redujeron verticalmente su actividad. Como consecuencia, en el sector se destruyó empleo formal e informal hasta niveles nunca vistos.

A pesar de todo esto, los fabricantes argentinos de indumentaria somos optimistas. Creemos que se abren excelentes oportunidades para nuestro sector en la nueva etapa, con énfasis en diferentes ejes. En primer lugar, el aumento de la productividad y la incorporación de tecnología. Debemos dejar atrás el proteccionismo extremo o los secretarios de comercio todopoderosos. Queremos y sabemos competir, solo necesitamos reglas claras, una macro que nos acompañe, y previsibilidad.

En segundo lugar, queremos impulsar un sector manufacturero argentino que sea sustentable, considerando el triple impacto de la actividad: en primer lugar, obviamente, el crecimiento de la producción y de la rentabilidad de las empresas. Pero también que respete las pautas ambientales del desarrollo, dado que nuestra industria es la segunda más contaminante del mundo. Y tendremos un especial cuidado sobre el tercer impacto, el social, en una actividad muy demandante de mano de obra, pero a la vez muy propiciadora de la precarización laboral.

Justamente, el tercer eje de nuestra estrategia a futuro apunta a ir desarmando la informalidad del sector. Propuesta que no queremos denominar bélicamente como “combate”, sino como “integración paulatina”. Creemos que los pequeños empresarios y sus trabajadores, que hoy operan fuera del sistema formal, pueden ir paso a paso sumándose a las empresas que operamos en la formalidad. Y lo mismo puede ocurrir con los vastos corredores comerciales que operan en aquel circuito.

Por último, queremos crecer también fuera de nuestras fronteras. La indumentaria argentina posee virtudes como ningún otro país de América Latina, que la colocan en el Top 30 mundial en muchos aspectos, a saber: capacidad empresarial; calificación de la mano de obra; adopción de tecnología; RR.HH. en diseño textil y de indumentaria; proveedores con experiencia y flexibilidad; construcción de marcas; segmentación y sofisticación de mercados; sustentabilidad de la materia prima. Así, fuimos capaces de alcanzar los u$s200 millones de ventas externas al año, aunque luego decaímos muchísimo producto de las malas políticas. Pero esas virtudes y esa vocación persisten, pese a todo. En ocho años, queremos alcanzar los u$s1000 millones de exportaciones anuales, incluyendo las otras actividades vinculadas –industrias textil, de calzado y marroquinera. Y constituir de ese modo un potente polo exportador y superavitario en divisas. Para lograrlo necesitamos un consenso exportador de largo plazo –acordado entre el gobierno y buena parte de las fuerzas políticas y sociales- y un tipo de cambio competitivo, que nos permita generar planes de exportación sostenibles en el tiempo.

Se zambulló en el negocio de las mallas y creó una marca para todos los cuerpos

Fuente: Punto Biz ~ Barbara Ybarra es una joven emprendedora rosarina que hace unos años se lanzó al mercado con Lua Maluca, un tienda de ropa que vendía prendas de importantes marcas del sector. Sin embargo, al poco tiempo se animó a probar con una línea de confección propia y el éxito que logró le dio la confianza necesaria para lanzarse full time como diseñadora y para incursionar en un nuevo rubro: los trajes de baños. Con diseños originales y aptos para todos los cuerpos, con talles que van hasta el doble XL, hoy vende a todo el país a través de su tienda online y contó que del año pasado a este, logró triplicar las ventas.

“Arranqué en el 2012 con un local multi marca en calle España, entre Córdoba y Santa Fe, gracias a una inversión de mi pareja. Por los diseños que vendía, la ubicación en donde estaba y el uso de redes sociales me fui haciendo conocida y eso me permitió, en el 2015, cuando decidí cerrar el local por gastos y mudarme a  un showroom, seguir manteniendo los mismos niveles de clientes”, contó la diseñadora, que estudió Bellas Artes y ya lleva siete años seguidos al frente de la marca.

Ya para ese entonces, se había lanzado a diseñar ella misma la ropa que luego vendía, pero fue en el 2016 cuando descubrió una nueva pasión de la mano de las mallas, que si bien están comprendidas dentro del mismo rubro, requiere de otras máquinas y materiales para su confección. “Una temporada hice un body que termino siendo malla, era un diseño que gusto muchísimo y lo empece a explotar. Me di cuenta que podía entrar en un ambiente diferente, con diseños propios e innovadores”, destacó la joven.

A la hora de elaborar los distintos conjuntos, Ybarra tenía en claro que quería que su marca tuviera una visión no hegemónica de los cuerpos, donde todas sus clientas pudieran encontrar trajes de baño que les quedaran bien y con los que se sintieran cómodas. Por eso decidió confeccionar su diseño en una amplia variedad de talles que supieron destacarla frente a la competencia y llamar la atención de muchas otras consumidoras que comenzaron a solicitar sus diseños.

“Yo quería tener una marca con una imagen ajustada a la realidad. Cuando yo lanzo la primera campaña la hago con clientas mías que querían modelar las piezas, todas con distintos tipos de cuerpos. Esa producción se conectó con todo el furor del movimiento feminista, el empoderamiento de los cuerpos. Tengo muchas clientas que elijen mi marca porque no solo encuentran talles sino también variedad en los diseños, no se tienen que quedar con lo único que encuentran”, indicó la emprendedora.

En la actualidad, Ybarra se dedica a confeccionar prendas de ropa para la temporada otoño, invierno y mallas para la primavera y el verano y remarcó que, gracias a la gran cantidad de ventas, aumentó los niveles de producción y de stock para abastecer la creciente demanda. “Tuve mucho crecimiento a partir de mi tienda online y, más allá del contexto, en comparación con el año pasado aumenté casi un triple las ventas, creo, principalmente, porque muestro la belleza desde una visión más realista”, remarcó la diseñadora.