Crearon una marca de ropa con bolsas que se convierten en compost

Fuente: Clarin – Dos jóvenes de San Isidro fomentan desde su marca de ropa un estilo de vida sustentable para concientizar a las personas a través de bolsas compostables y etiquetas aptas para plantar

¿Una etiqueta que viene con instrucciones, qué es eso?’, fue lo primero que se cuestionaban los clientes de Shaka una vez que recibían en sus casas lo que habían comprado de manera online. No lograban entender por qué un pedazo de papel abrochado entre las prendas de ropa no podía simplemente cortarse y desecharse a la basura, como suele ocurrir siempre que las personas adquieren una vestimenta nueva para estrenar dandole así la bienvenida formal en los estantes del placard.

Federico Vernengo (23) y Axel Dodds (21) responden a la inquietud con cuatro palabras y repiten ese lema como una frase marcada a fuego. No sólo por ser los dueños del negocio textil sino también, por ser los autores de materializar una idea con estas características: «somos una marca sustentable». Es por esta razón, que los vecinos del partido bonaerense de San Isidro emplean etiquetas aptas para plantar en la tierra y bolsas compostables que permiten degradarse rápidamente.

​El envoltorio tiene un mensaje que acompaña esta iniciativa y asesora a los más desorientados con las tareas de reciclaje a descomponer el packaging que brinda Shaka en un compost. «De la tierra vengo, a la tierra me voy» es el concepto para enterrar las bolsas. Además, los rótulos de las prendas contienen una descripción que detalla cómo sembrar, en este caso, semillas de zanahoria y rúcula para luego, evidenciar el crecimiento de las plantas.
Las etiquetas contienen semillas de rúcula o zanahoria. Esto permite que se las pueda plantar en tierra fértil y que, al mes, crezca una planta.

Las etiquetas contienen semillas de rúcula o zanahoria. Esto permite que se las pueda plantar en tierra fértil y que, al mes, crezca una planta.

Desde la última década en adelante, varios rubros han decidido aplicar políticas ecológicas con el objetivo de erradicar ciertas problemáticas ambientales y, de esta manera, aportar pequeños gestos que marcarían una gran diferencia a futuro. La industria textil, que es la segunda más contaminante del planeta, no le ha cerrado la puerta a ésta oportunidad; de lo contrario los emprendedores se animan a presentar temáticas sustentables e innovadoras a la vez y a fomentar una «moda ética».

Federico y Axel, además de ser viejos amigos y desde hace un tiempo socios, son testigos de este crecimiento exponencial. Por este motivo, Shaka -nombre que se asocia al saludo hawaiano y se emplea en la cultura del surf- es un emprendimiento que intenta poner sus valores en el estilo de vida al aire para estar 100% conectado con la naturaleza y el exterior. «Siempre quisimos armar prendas para el afuera y entendimos que eso debía estar acompañado de una cultura sustentable, por eso la idea de las etiquetas», cuenta Vernengo, que es estudiante en administración de empresas.

«Con Axel nos conocemos desde los once años, jugábamos juntos al rugby y siempre nos gustó vestirnos bien, con una impronta propia. Cuando éramos más chicos, se nos ocurrió producir nuestra propia marca de ropa, pero cada uno estaba enfocado en sus cosas personales y quedó en la nada hasta que llegó el famoso 2020», agrega.

En ese año bisagra para muchos, los jóvenes comenzaron a instruirse para llevar adelante una tienda de indumentaria. Pasaban horas mirando videos de Youtube para manejar el marketing y, entre las horas de ocio que existían por el confinamiento y las ganas de despejar la cabeza para evitar el aburrimiento, le dieron forma a Shaka. El mayor desafío que tuvieron, comenta, fue al momento de elegir los proveedores porque los trataban de novatos. «Por suerte mi socio encontró a alguien de confianza que replica todos los diseños tal cual queremos».Axel Dodds (21) y Federico Vernengo (23) crearon Shaka en plena cuarentena. El estilo de la marca está relacionado a la vida playera, al aire libre y a la conexión con la naturaleza.

Axel Dodds (21) y Federico Vernengo (23) crearon Shaka en plena cuarentena. El estilo de la marca está relacionado a la vida playera, al aire libre y a la conexión con la naturaleza.

Si bien comprenden que diseñar prendas ecológicas y darle al negocio una temática completa con ese estilo es más complejo y costoso, ambos coinciden que en un futuro les gustaría confeccionar desde ese punto de vista. «Empezamos con el packaging porque nos gusta el mensaje que deja cada vez que alguien recibe el paquete en su casa. No es tan común todavía, pero apostamos a darle una imagen copada al lugar y que vaya de la mano con lo que fomentamos».

A través de un video dinámico que tienen en la página oficial de Instagram, Shaka explica cómo plantar las etiquetas. Son tres simples pasos que incluyen, en primer lugar, sumergir el papel en agua y dejarlo reposar durante 15 minutos. Luego debe colocarse de forma horizontal sobre tierra fértil para ser cubierto con otra capa fina de tierra.  A modo de consejo, asesoran dejarlas en un lugar que haya sol y regarlas a diario.

«Las etiquetas contienen semillas. En nuestro caso elegimos que haya dos opciones, de zanahoria y de rúcula. Es posible que ya en un mes las personas vean el crecimiento de la planta», señala. Algo similar ocurre con las bolsas que ofrece la marca ya que el proceso se trata de romper, en pequeños pedazos, el envoltorio para colocarlo en un compost casero. «Eso está bueno porque desaparece sola y se degrada con los días».Desde Shaka han armado encuestas para entender cuánta importancia le brinda la gente a estas iniciativas. A la gran mayoría les parece una idea que suma para combatir con la contaminación textil

Desde Shaka han armado encuestas para entender cuánta importancia le brinda la gente a estas iniciativas. A la gran mayoría les parece una idea que suma para combatir con la contaminación textil

En relación a cómo la industria textil ha ido incorporando una moda con filosofía sustentable, Federico responde que realizó encuestas en sus redes sociales para entender cuan valiosas son estas iniciativas para la gente. «Es muy importante, hoy en día ya hay cursos que brindan estos conocimientos y las personas lo tienen bastante en cuenta. Si bien entiendo que para las marcas grandes es difícil implementarlo, está bueno concientizar desde los emprendimientos chicos».

Pensando en el futuro, concluye: «Siento que tenemos mucho más para crecer porque con mi socio nos complementamos bien. Queremos realizar colaboraciones y también, estamos craneando la idea de armar un hostel que acompañe el concepto de la marca para promover el estilo de vida playera, la onda sustentable y con el medioambiente. En definitiva, eso es Shaka».

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