Drescher, de la Cámara de indumentaria: “Se puede bajar la informalidad 15 puntos en cuatro años”

Fuente: IProfesional ~ El representante de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) dialogó con iProfesional respecto de los beneficios para la industria nacional

Cada gobierno tiene un modelo donde hay ganadores y perdedores, y en el caso de la recién iniciada gestión de Alberto Fernández todo parece apuntar a que la industria nacional será uno de los sectores beneficiados, por el objetivo de impulsar al consumo interno.

En especial, se estima que el rubro textil será uno de ellos, ya que fueron uno de los ámbitos más golpeados en los últimos años con cierres de plantas y caída en las ventas.

Según la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), que representa hace más de 70 años a todos los empresarios ligados a la confección y la moda, existen 10.000 pequeñas y medianas empresas vinculadas a la confección de prendas, que se venden en unos 250.000 locales. Incluso, toda la cadena textil, indumentaria y calzado emplea a unas 400.000 personas.

Para conocer la opinión de la situación actual del país y sobre la problemática de este rubro nacional muy significativo, Claudio Drescher, presidente de la CIAI, dialogó con iProfesional.

-Da la sensación que con el cambio de Gobierno el sector de indumentaria es uno de los ganadores del nuevo modelo…

-Si hablamos en términos futbolísticos, ningún partido está ganado antes de jugarlo, así que no hablaría de “ganadores”. El desarrollo de las propuestas del nuevo gobierno va dirigido a reactivar la economía, respetar a la industria y desarrollar al mercado interno y las exportaciones. Todos esos puntos tienen que ver con el conjunto de la industria de la indumentaria en Argentina, con lo cual estamos esperanzados en que pueden avanzar en estas medidas y que, en ese caso, los ganadores son todos porque está referido al empleo, a los niveles remunerativos y al beneficio del conjunto de la población.

-También el Gobierno sube impuestos para recaudar más, ¿cómo los impactaría este doble juego que por un lado ayuda a incrementar el consumo pero por el otro hay más gravámenes?

-La carga impositiva es enorme para todos aquellos que estamos en torno a la formalidad. Estimo que el Gobierno va a hacer hincapié en una distribución más equitativa del ingreso, con lo cual me parece que vamos a tener que pagar más impuestos aquellos que estamos en condiciones de pagarlos desde el punto de vista personal. En cuanto a las empresas, me parece que las pymes tienen que estar protegidas por esta estructura y saber bien qué cobrarles y cómo cobrarles.

Las primeras indicaciones hablan que no es la idea ampliar los impuestos a las ganancias a las empresas que están formalizadas, sino de ir sobre bienes personales y buscar esos circuitos. Pienso hoy que la formalización de la economía es un tema central porque el 40% está en negro, por lo que más allá de subir impuestos, sobre todo es fundamental disminuir radicalmente la informalidad y ponerla en los niveles aceptables que puede tener un país latinoamericano. Es decir, se puede bajar la informalidad unos 10 o 15 puntos en los cuatro próximos años, que significa mayor recaudación.

-En cuanto a las necesidades concretas de su sector, ¿qué pedidos le haría al Gobierno?

-Nosotros no tenemos demandas con respecto al nuevo Gobierno, sino que tenemos propuestas que tienen que ver en lo que podemos aportar en este momento tan difícil de la Argentina desde el punto de vista macroeconómico. Si se llaman demandas a lo que significa tener una acción fuerte con respecto al desarrollo industrial y al del mercado interno, no lo veo como una demanda sino como una similitud de inquietudes y que estamos en la misma línea.

-¿Cuál es la capacidad ociosa que tiene su sector y cuándo calcula que podrían empezar a crecer?

-Hoy estimo que la capacidad ociosa global de nuestro sector, entre formal e informal, debe estar en el 50%. ¿Cómo podemos reaccionar? Nuestra industria reacciona muy rápido frente a las dificultades y al mercado cuando éste se mueve. De cualquier forma, puede producirse un cuello de botella por todos los talleres y fábricas enormes que se cerraron en indumentaria y calzado, que antes eran proveedores de las marcas deportivas, incluso de núcleos como los hipermercados y Falabella y Zara, que son grandes operadores de volúmenes.

Es algo que se habla menos en los medios de comunicación, ya que se concentra más en hablar sobre el tema en las marcas y en los shopping center, pero estos son sólo el 20% del volumen global del mercado. Fuera de ese 20%, se ubican los hipermercados, Falabella y Zara (que levantó todo el abastecimiento en Argentina).

Por eso, cuando se quiera retomar esa senda de impulso nacional, va a haber un dólar alto y alguna limitación en las importaciones. Esto va a significar un pequeño cuello de botella durante un tiempo que se va a necesitar resolver, pero es algo que va a generar actividad y empleo, así que es bienvenido.

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