17 Abr, 2021
 

Se derrumbaron las ventas de ropa en marzo por el impacto del COVID-19

Fuente: CIAI ~ Hacia fines de la semana pasada, la CIAI realizó una encuesta a más de 160 empresas argentinas de fabricación y comercialización de ropa para conocer los impactos de la crisis sanitaria y económica desatada por el coronavirus. Prácticamente la totalidad de los participantes afirmaron que la situación de sus empresas resulta crítica: la caída inédita de los ingresos imposibilita continuar con el normal cumplimiento de los costos, en un contexto de quiebre de la cadena de pagos.

En primer lugar y como se observa en el gráfico, el 50% de los participantes respondió que las cantidades vendidas cayeron más de 75% en el mes de marzo, mientras que 35% afirmó que la reducción se ubicó entre 50 y 74%. Sólo el 15% de las empresas lograron tener una disminución inferior al 50%. Cabe advertir que la segunda mitad de marzo los comercios estuvieron cerrados, mientras que la primer quincena fue de escasa actividad, en particular la semana previa al aislamiento obligatorio. Se espera que la caída de las ventas sea incluso superior durante el mes de abril, pues hasta el domingo 19 los comercios estuvieron completamente cerrados, y desde entonces sólo se pueden realizar ventas por la modalidad de e-commerce.

En relación con los costos del sector productivo, 32% de los encuestados señaló que la mayor dificultad representó el pago de los salarios, 27% los impuestos y 24% el resto de los costos fijos de las compañías. Estos resultados reafirman la necesidad de que el Gobierno asista a las empresas con una proporción de la masa salarial y que se logren acuerdos con los sindicatos para disminuir los salarios durante el tiempo que dure la cuarentena y las empresas permanezcan cerradas. También muestran la importancia de las reducciones aplicadas al pago de impuestos y al diferimiento de los vencimientos.

Entre los principales problemas financieros de la cadena de valor de la indumentaria, 26% de las empresas señaló como el más importante la cancelación de los pagos de sus clientes, 22% la devolución de cheques a cobrar, 20% la refinanciación de cobros pendientes, 12% el incremento del endeudamiento bancario y 10% la necesidad de refinanciar las deudas con los proveedores. Las respuestas obtenidas indican la heterogeneidad de causas que están provocando el stress financiero de las empresas del sector y la necesidad de diseñar programas de asistencia que permitan abordarlas en su conjunto.

Por otro lado, cabe advertir que la cuarentena se inició con prácticamente la totalidad de la producción de la temporada otoño-invierno fabricada. La disponibilidad de stocks supera al 75% para el 31% de los encuestados, se ubica entre 50 y 75% para el 42% mientras que se ubica por debajo del 50% para alrededor de un cuarto de las empresas de la cadena.

Consultados por las medidas necesarias a implementar por cada una de las empresas, 28% de los entrevistados respondió la necesidad de acordar con los trabajadores un porcentaje de reducción salarial por el tiempo que dure el confinamiento y el cierre de las empresas. Por su parte, 24% valoró como necesaria la reducción horaria, 17% iniciar un procedimiento preventivo de crisis y 12% otorgar adelanto de vacaciones al personal.

Con relación a las necesidades de asistencia de los programas públicos, los dos principales pedidos de los encuestados (con 27% de respuestas cada uno) radican en subsidios del Estado para el pago de los salarios y en la postergación, moratoria o refinanciación del pago de los impuestos. En tercer lugar y con 21% de las respuestas se ubicó la necesidad de postergar el pago de las cargas sociales de los trabajadores.

La encuesta también preguntó sobre la importancia del canal de e-commerce en las ventas totales de la empresa. El 61% de los encuestados afirmó que sólo aportan entre 0 y 10% de la facturación habitual, 26% entre 11 y 20% y sólo 13% más del 20%. De esta forma, los resultados dejan en evidencia que la reciente habilitación de esta modalidad tendrá un impacto poco significativo en prácticamente 9 de cada 10 empresas de la cadena de valor. La reducida extensión de este canal no sólo obedece a cuestiones de la oferta sino también a la idiosincrasia propia de la demanda de indumentaria: probarse las prendas es una necesidad para una gran cantidad de consumidores.

A su vez, los resultados de la encuesta dejan en evidencia que los empresarios de nuestro sector esperan que la recuperación del nivel de actividad se demore varios meses. En efecto, 74% de los entrevistados afirmó que retornar a los niveles previos a la cuarentena demorará, al menos, 5 meses, 16% 4 meses mientras que sólo 10% consideró que llevará 3 meses. La encuesta también preguntó sobre los problemas que los empresarios esperan, una vez que se reanude la actividad. En su gran mayoría (61%) respondió la falta de disponibilidad de insumos productivos y de mercadería en stock, lo que refleja los problemas logísticos de los proveedores y la utilización del capital de trabajo para cubrir los costos de mano de obra.

Ficha técnica de la encuesta: se obtuvieron 167 respuestas de empresas argentinas de fabricación y/o comercialización de indumentaria entre el miércoles 15 y el viernes 17 de abril de 2020. Se utilizó la modalidad de cuestionario online auto-administrado con la plataforma web Google Forms. Del total de participantes, el 58% empresas de hasta 15 empleados, el 25% entre 16 a 60, el 11% entre 61 y 235 y el 6% restante más de 236. A su vez, el 42% de los participantes tienen locales comerciales a la calle como su principal canal de ventas, el 25% shoppings y grandes superficies comerciales, el 18% se dedican a la venta mayorista.

A continuación podrán descargar los resultados de la Encuesta CIAI:

Encuesta COVID CIAI

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