Nuevos aires para el algodón

Fuente: Clarín ~ Dos jóvenes empresas anunciaron ayer la constitución de una alianza estratégica para brindar nuevo impulso al algodón, considerado “la cenicienta” de la agricultura. Las protagonistas son Gensus SA, el único semillero comercial en el país que produce y comercializa semilla legal de algodón, e Indigo Ag, que provee tecnología microbiana aplicada en las semillas.

Ambas compañías son de muy reciente nacimiento. Gensus surgió en 2016, cuando unieron esfuerzos dos empresas: Cazenave y Asociados SA, y Estrateco SA, para adquirirle a Monsanto la alicaída operación de Genética Mandiyú, con sede en Avia Terai (provincia del Chaco). Indigo Ag, por su parte, llegó a la Argentina el año pasado, en lo que fue la primera incursión internacional de la startup originada en 2014 en Boston, que rápidamente se convirtió en la niña mimada de los inversores en biotecnología.

En el acto realizado ayer en los salones del Centro Naval en Olivos, el titular de Gensus, Pablo Vaquero, presentó las nuevas semillas fiscalizadas para la campaña 2018/19, dotadas de la tecnología Indigo. Remarcó la intención de retomar el crecimiento de un cultivo de enorme importancia económica y social en el Chaco y otras provincias del NEA y el NOA. Y dijo que un grupo de productores líderes, que representan el 80% de la producción, renovaron la apuesta por el cultivo. Varios de ellos estuvieron en el acto.

Pablo Vaquero es el presidente del semillero Gensus.

Pablo Vaquero es el presidente del semillero Gensus.

La llegada de nueva tecnología, tanto en biotecnología como en mecanización (en particular la llegada de las nuevas cosechadoras automotrices que entregan grandes rollos de algodón compactado), abrieron nuevas perspectivas para una cadena que ocupa muchísima mano de obra desde el campo a la industria derivada. En el acto estuvo el concesionario de John Deere Andrés Parra, quien informó a Clarin Ruralque ya entraron 30 cosechadoras de última generación y que este año esperan colocar otras 20. “Cambiaron totalmente la logistica del algodón humanizando el trabajo y eliminando riesgos”, dijo.

Desmotadoras, hilanderías y tejedurías forman parte de un entramado clave en las provincias involucradas con la actividad. Mencionó el compromiso de estos productores con el reconocimiento de la propiedad intelectual del obtentor de las semillas.

Carlos Becco, titular de Indigo Ag en la Argentina, explicó la “propuesta de valor” de su tecnología, que se basa en la actividad de un sinnúmero de microorganismos que circulan por el interior de las plantas. Se inoculan en las semillas, tratadas profesionalmente, y luego crecen y desarrollan protegiendo al cultivo durante su desarrollo. Lo más original es que la empresa no vende el producto, sino que asume el riesgo y acompaña al productor hasta la cosecha. El productor debe dejar un testigo del 10%, para medir la diferencia de rendimiento. Una vez determinada, se divide el excedente obtenido respecto al cultivo en partes iguales.

Con un mejore manejo, el cultivo tiene potencial para crecer en Chaco, el norte de Santa Fe, Formosa y Santiago del Estero, entre otras provincias.

Con un mejore manejo, el cultivo tiene potencial para crecer en Chaco, el norte de Santa Fe, Formosa y Santiago del Estero, entre otras provincias.

Becco comentó que si bien no hay antecedentes en el país, los resultados obtenidos en las últimas dos campañas en Texas fueron contundentes, con mejoras en los rendimientos de un 12%. “Es donde mejor se expresa la ventaja del manejo del microbioma”. Lo atribuyó a que en el proceso de “deslintado” (operación que remueve la fibra que rodea a la semilla de algodón) se utiliza ácido sulfúrico, lo que prácticamente elimina todos los microorganismos presentes. Luego, cuando se inoculan los del sistema IndigoAg, colonizan rápidamente la planta sin competencia, potenciando sus beneficios, “en particular la calidad, ya que se define en los primeros 13 días del cultivo”.

Vaquero destacó que la genética de algodón había quedado retrasada respecto al resto del mundo, donde el avance de la biotecnología permitió combatir plagas y mejorar los rendimientos. Espera contar pronto con los eventos que se están utilizando en Brasil y Paraguay con grandes beneficios, y que aquí no están todavía disponibles por la falta de una ley de semillas que establezca la protección de la propiedad intelectual.

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