Una modelo argentina cuenta cómo fue la cuarentena y la vuelta a la normalidad en París

Fuente: Infobae ~ Durante 57 días las luces de París parecieron apagarse. Francia tuvo unos 174 mil casos de coronavirus, con un saldo de 30 mil fallecidos, por lo que Emmanuel Macron decretó una cuarentena obligatoria para todos los ciudadanos. Ahora, luego del confinamiento, poco a poco la “ciudad de las luces” vuelve a brillar.

Natacha Eguía es argentina y modelo. Hace siete años que está viviendo en la capital francesa junto al puma Juan Imhoff, de quien se enamoró y con quien formó una hermosa familia con su pequeño hijo Bastian. En diálogo con Infobae, Natacha contó cómo fue la vuelta a la normalidad, y cómo fue pasar los 57 días de cuarentena los tres juntos en el departamento de Trocadero.

“En París en un primer momento cuando empezó el rumor del COVID-19 pensamos que iba a pasar, no le dimos mucha importancia, pero fue todo muy rápido. Fueron varios días que empezaron a hablar del tema, y me acuerdo que ya para el primer fin de semana habían empezado a cerrar todos los restaurantes”, contó. “Pasamos de un día a decir que ‘qué será esto, de qué están hablando’, a en cinco días estar encerrados sin poder salir, solamente al supermercado o a la farmacia. Costó creerlo, pero desde que habló Macron, automáticamente respetamos todo”.

Si bien la cuarentena que dictaron en Francia tenía como opción poder salir una hora diaria, Natacha y Juan no la utilizaron. Cumplieron con la cuarentena a rajatabla y solamente fueron al supermercado y a la farmacia. Ella confesó que al principio de la pandemia tuvo miedo, pero cuando dijeron que los niños eran los que menos riesgo corrían se tranquilizó. “Me dio un poco de paz saber eso, pero igual no salíamos de casa”.

“Cuando comenzó el confinamiento nos agarró en un momento muy especial como familia porque Basti recién tenía 6 meses y estuvimos sin salir de casa los 57 días. Y ahí fue cuando el bebé empezaba a comer sólidos, y con Juan nos propusimos que aprenda a dormir para empezar a dormir todos mejor, entonces estuvimos muy abocados a él, a darle buenas costumbres y la rutina fue muy importante”.

Por otra parte, Natacha dijo que para ellos como familia no es novedad el uso de las videollamadas, ya que hace años que viven en el exterior y es un recurso que suelen utilizar frecuentemente para comunicarse. “Estamos acostumbrados a hacerlo todo el tiempo, no es que tenemos los domingos familiares y nos cambió. En ese sentido no fue tan grave. Este año justo iban a venir en marzo y en abril nuestras mamás a visitarnos pero sus vuelos fueron cancelados, y no pudieron venir”.

Casada con Juan Imhoff, jugador de los Pumas y actualmente integrante del plantel Racing Métro 92, hacer ejercicio físico es fundamental en su vida, ya que lo necesita para mantenerse en forma. Natacha lo acompaña y durante esta cuarentena ambientaron una de las habitaciones que estaba en desuso y compraron todo un equipamiento fitness para convertirlo en gimnasio.

Pero el ejercicio no fue el único hobby que tuvieron como pareja. Juntos tocan la guitarra y a Natacha le gusta cantar. Ambos son fanáticos de los juegos de mesa y aprovecharon que continuaban los envíos y compraron rompecabezas de 3.000 piezas para calmar la ansiedad y armarlos en tiempos récord convirtiéndose un buen pasatiempo para ambos además de mirar series.

Por su parte, Natacha no perdió de lado sus secretos beauty. “Aproveché mucho. Me hice muchos baños de crema, no me maquillé en casi toda la cuarentena, usé miles de cremas, en la farmacia me compré un líquido para las pestañas que te hace crecer y lo usé todos los días y me cambió un montón. Estos pequeños detalles, más el ejercicio, el tomar agua y el haber hecho descansar las uñas que siempre me hacía el semi permanente note muchos cambios”.

La vuelta a la “nueva normalidad parisina”

Tras 57 días de cuarentena, en París poco a poco las luces se volvieron a prender. Los locales de ropa abrieron sus puertas, los restaurantes atendieron a sus comensales, los museos con protocolos comenzaron a recibir a sus visitantes y la actividad física dejó de ser solamente una hora por día.

“Lo mejor de la vuelta a la normalidad es que fue paulatino. No fue ‘hoy se termina la cuarentena’, había gente que volvía a trabajar en algunos rubros, y se veía que se empezaba a ver la luz al final del túnel pero que íbamos por el buen camino. El día que dijeron que abrían los locales de ropa, fui directo a chequearlo, a ver si era verdad. Estoy a 200 metros de un centro comercial que se llama Passy Plaza, donde está Zara, Sephora, solamente fui a ver y había filas enormes para entrar, porque no se puede entrar de a muchos”, dijo la modelo sobre el primer día de la apertura de los locales.

Confesó a Infobae que disfrutó mucho la vuelta a la normalidad luego de tantos días de confinamiento. Lo que más extrañaba era ir a un restaurante. “Comer ahí, que te atiendan, es distinto. Aunque la cuarentena nos sirvió para descubrir que hay veces que no es necesario salir tanto. Uno se toma la costumbre de salir, salir y estar en casa también está bueno”.

Sin embargo, dijo que le impactó que a pesar que todo esté igual, las estructuras sean las mismas. El cambio se ve reflejado en las costumbres. Hay flechas en el piso que indican por dónde caminar, por dónde se debe salir y por dónde entrar, la circulación en los shoppings, el uso del barbijo, la distancia social, y el no poder probarse la ropa en los locales de ropa. “Eso fue lo más impactante”.

La nueva modalidad que implementó la industria de la moda: los desfiles online

Desde que fue mamá, Natacha se alejó de las pasarelas y las campañas gráficas, para dedicarle el 100% de su tiempo a su hijo Bastian y brindarle la mejor crianza posible. Ahora, más organizada, poco a poco está volviendo a las pistas y retomando a la industria fashionista de la cual formó parte y la coronó como una de las más lindas de la Argentina.

“Justo antes de que empiece todo esto del coronavirus y la cuarentena tenía dos trabajos cerrados y se me cancelaron por esta situación y fue un período raro. Ahora poco a poco están retomando todo. Tuve tres castings virtuales por videollamada pero ningún shooting virtual. Como me corrí un tiempo, la agencia recién ahora me está mandando castings y estoy retomando de a poco”.

Sobre la nueva moda online y las pasarelas digitales, Natacha dice que prefiere el cara a cara. “Me encantaría que no se pierda todo lo que teníamos antes. Los desfiles, los eventos, los shootings, los viajes para hacer los shootings. Obviamente los tiempos cambian y supongo que será un mix de eso, algunos serán digitales y otros en vivo”.

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