Ley de talles: cómo se trabaja en busca de los cuerpos «reales» de los argentinos

Fuente: A24 ~ Se conocerán los resultados del estudio que censó a más de 13 mil argentinos para confeccionar la Primera Base de Datos Nacional de Medidas y así tener una moda más democrática y representativa. ¿Qué se sabe de esta tabla que incluirá distintos géneros, grupos etarios y regiones del país?

Existe pero las vidrieras todavía no la reflejan. Siete de cada diez argentinos se sienten excluidos de las prendas que les gustaría comprar a pesar de que hay vigente una Ley de Talles. La norma cumplió un año de reglamentada. Y hace dos años y medio que se sancionó. En pocos días se darán a conocer los datos clave para que pueda empezar a funcionar.

Se trata del Estudio Antropométrico Nacional Argentino, un censo federal de medidas corporales. El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) es el organismo a cargo de ese estudio que busca dar sustento a la Ley Nacional de Talles.

«Las disidencias corporales no tenemos el privilegio de vestirnos en cualquier tienda. Nos terminan cobrando mucho más, tenemos que ir a ferias o mandarnos a hacer la ropa», dice a A24.com Sami Alonso, integrante de la ONG Anybody, una de las organizaciones que impulsaron la norma.

«El estudio nos permitirá ratificar cómo está la indumentaria en el país en función de la realidad de las y los argentinos. El objetivo es trabajar hacia nuevos derechos para el consumidor. Sabemos el impacto que tiene la indumentaria en términos sociales», dice a A24.com el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Rubén Geneyro.

«Sobre todo a las feminidades, que nos han criado en el talle único. Todas tenemos que ser iguales para entrar en él aunque en la calle uno ve la diversidad en todos lados», dice Alonso. «Tener una Ley de Talles nacional, coherente e inclusiva es muy importante para ir hacia una moda más democrática».

Ley de Talles: ¿Por qué no se cumple?

En junio de 2021 se estableció que, para confeccionar la ropa, en todo el país había que usar en forma obligatoria una tabla de talles en base a los cuerpos reales. Es decir, distinta de las actuales. Se trata de un Sistema Único Normalizado de Talles de Indumentaria (SUNITI).

El Estudio Antropométrico es una encuesta nacional en la que se pesaron, midieron y escanearon 13.276 personas que se ofrecieron como voluntarios. «Que un porcentaje importante de la población no pueda comprar indumentaria de acuerdo a su cuerpo es una exclusión. Y nosotros vamos en función de esa inclusión», dice Geneyro.

El objetivo es que el estudio sea «representativo de toda la sociedad». «Al ser voluntario permitió una amplia participación de la sociedad. «.

La Ley se pensó de manera escalonada para avanzar en sus distintos puntos. Hasta ahora el INTI midió a los voluntarios en todo el país para este estudio que busca saber cómo son los cuerpos de sus habitantes.

Cómo se hizo el estudio en busca de los cuerpos reales de los argentinos

Los miles de voluntarios mayores de 12 años que se sumaron a la encuesta en distintos puntos del país pasaron por uno de los dos escáneres 3D que, mediante cámaras infrarrojas, generan una imagen virtual del cuerpo completo. Y respondieron una breve encuesta.

Así se construyó la Primera Base de Datos Nacional de Medidas Antropométricas, que busca ser representativa para los distintos géneros, grupos etarios y regiones del país. El trabajo se terminó en abril de 2022 y pasó a la Secretaría de Comercio Interior.

Los escaneos se hicieron en distintas localidades de la provincia de Buenos Aires como Pilar, La Plata, Morón y Villa Gesell. También en la Ciudad de Buenos Aires, Salta, San Juan, Paraná, Comodoro Rivadavia, Neuquén, San Rafael y Bariloche.

Para que los midieran los voluntarios entraron a las cabinas con sensores infrarrojos que registraban 400 medidas en solo quince segundos. Así se obtuvieron las formas y medidas de cada cuerpo.

Los parámetros del nuevo Sistema de talles deberán aplicarse en:

  • fabricación
  • confección
  • comercialización
  • importación de la indumentaria.

«Esto se hará cada 10 años por la Ley de Talles. Pero tener más información nos permitirá otras aplicaciones», explica Geneyro.

Entre ellas, los datos servirían para mejorar y adaptar los equipamientos en salud para hacerse estudios que muchos no se pueden hacer en función de su cuerpo. También será útil a la hora de adaptar el transporte público, en las salas de espectáculos o el mobiliario de los espacios laborales.

Para qué sirve el estudio que permitirá concretar la Ley de Talles

El objetivo saber cómo son los cuerpos de los argentinos y, a partir de esos datos certeros, crear talles adaptados a los habitantes del país. Vestirse es una necesidad. Y hoy miles de personas no encuentran lo que buscan.

Sami Alonso, que está cursando su segundo embarazo, propone cuestionar ese espacio donde imperan estereotipos de belleza e imagen. «Politizar la moda es algo necesario para pensarla hacia la diversidad corporal, hacia todos los cuerpos y no solo para ese porcentaje que es diminuto, hegemónico, que hoy tiene pueden comprar ropa en cualquier lugar».

Según una encuesta que publicó en marzo el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos de Unesco, 7 de cada 10 argentinos y argentinas respondió que le es difícil encontrar talles de ropa y calzado.

El 65,% dijo que siente “tristeza” por eso. Y cuestiona sus cuerpos “por no encajar en la ropa que pretenden”. Además, casi 9 de cada 10 aseguró que con frecuencia encuentra prendas solo en «talle único».

¿Cómo se arma esa tabla de talles reales?

Se constituyó un consejo consultivo de especialistas que terminarán de definir cómo va a ser la tabla para que puede empezar a cumplirse. Del Consejo participan: la industria, los consumidores, ONGs como Anybody y otras vinculadas a la temática, áreas de salud, el propio INTI y el INADI.

Hasta ahora no existe ningún control para que se cumpla la Ley de Talles porque para implementarla antes hay que contar con esa tabla que dé cuenta de cómo son los cuerpos reales de los argentinos.

El área encargada de estos controles será Defensa al Consumidor que depende de la Secretaría de Comercio Interior. Desde allí explican que podrán controlar una vez que la tabla de talles se cree, esté lanzada y difundida.

¿Qué puede cambiar con la ley?

En general la industria de la moda confecciona talles entre el 36 y el 42. Pero actualmente cada marca decide qué medida tiene ese talle. «Eligen la tabla de talle que quieren, la cantidad de curva -extensa o no extensa- y queda en una individualidad de esa marca. Depende de esa marca si tienen o no una posición política y ética de incluir a otros cuerpos», explica Alonso.

Ley de Talles obliga a las firmas a ofrecer prendas basadas en una tabla de talles argentina. «Por eso es importante el Estudio Antropométrico. Esperamos los resultados del INTI para saber cuánto miden los cuerpos argentinos y hacer el SUNITI. Así, las marcas deberán confeccionar sus prendas en base a esto«, señala la joven.

Sin embargo la industria no lo ve como algo necesario que se implemente la ley. Por el contrario, entiende que esta atenta contra su economía.

Mientras tanto, existen proyectos como el Programa de Incentivos para talles inclusivos, una iniciativa que sería un segundo escalón de la Ley de Talles. «Además de que sea para todes eso significa una descolonización de los cuerpos porque ahora la ropa se produce en base a los cuerpos europeos. Que se empiece a hacer en base a los cuerpos latinos es muy importante», dice Alonso.

Los impulsores de la ley piden que se implementarse cuanto antes. Porque, aunque avanza, la ley lo hace mucho más lento que la necesidad de los usuarios. Y poder vestirse es un derecho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *