Inflación de ropa: se desaceleran los aumentos de precios y bajan las importaciones

Fuente: BAE ~ Después de un año de fuertes distorsiones, las subas de los precios en la indumentaria son cada vez más similares al nivel general de la economía, asegura un informe difundido hoy por la Cámara de la Industria de la Indumentaria.

“En adelante, en la medida que continúe la normalización del abastecimiento y de la dinámica de precios en los mercados internacionales y la industria nacional pueda superar los peores momentos de la pandemia, los precios de la indumentaria continuarían su convergencia con el resto de los precios de la economía”, afirma la entidad.

Aunque el último cálculo llega hasta junio último, la entidad anticipa que los resultados de julio y agosto vieron una desaceleración, más acorde con las cifras del IPC. La mayor distorsión se alcanzó en abril de 2021, cuando para el INDEC los precios de las prendas habían subido 79,1% interanual mientras que para los organismos provinciales, 59,9%, 19,2 puntos porcentuales menos.

Un reciente relevamiento de la CIAI entre sus empresas socias indica que la variación de precios promedio para la próxima temporada de verano del segmento formal se ubica en 44,9% interanual respecto a la temporada anterior.

Entre abril y junio, la inflación anual de la indumentaria y del calzado registrada por INDEC pasó de 79,1% a 65%, una desaceleración de 14,1 puntos porcentuales. En junio, la diferencia con el promedio simple de los institutos provinciales se acortó a sólo 4,8 puntos, prácticamente un cuarto de la registrada en abril.

Inflación general

En paralelo, la aceleración del nivel general de inflación en el promedio de la economía argentina también recortó la diferencia con la dinámica de la ropa: de una tasa anual de 35,8% en noviembre de 2020, el ritmo anual de aumento de precios a junio de 2021 se ubicó en 50,2%, según el propio INDEC.

En el último año, los precios de la ropa subieron debido a la imposibilidad de fabricar durante varios meses, a la escasez mundial de materias primas, a las subas de los precios internacionales del algodón, polyester y nylon y al incremento de los costos fijos medios por el derrumbe del mercado y por el traslado del personal (dada la imposibilidad de usar el transporte público).

La inflación de la ropa fue heterogénea según el segmento de comercialización: los precios de las prendas del canal formal subieron mucho menos que los del canal informal, más afectado por la pandemia del COVID-19. En paralelo, el aislamiento provocó cambios en la metodología del INDEC para relevar precios de la ropa, lo que llevó a una sobre-estimación de la inflación en nuestro sector. En abril, los precios de la ropa subieron 20 puntos porcentuales más para el INDEC que para los diez institutos de estadísticas provinciales que también relevan indumentaria.

Menos importaciones

La importación de prendas de vestir cayó un 24,2% en dólares (USD120,1 millones) y un 26,2% en kilos (6.092 toneladas), durante enero-julio con respecto al mismo período del año pasado, y se prevé que en los próximos meses se mantenga esa tendencia.

El monto importado durante los primeros siete meses de este año “es similar al mismo período de 2007” , informó hoy la CIAI, que nuclea a las empresas del sector.

Por otra parte, indicó, al cotejar el primer semestre de 2021 con el de 2019 se observa una baja de las compras externas del -47,7% en dólares. “Se espera que el segundo semestre continúe la tendencia del primero, con una leve caída de las importaciones respecto a 2020” , concluyó la CIAI.

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