Industria de la indumentaria contra las cuerdas: este es el impactante número de firmas que registró facturación negativa en 2020

Fuente: iProfesional – La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria realizó una encuesta entre sus empresas asociadas para de conocer el estado de situación del sector

La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) realizó una encuesta entre sus empresas asociadas con el fin de conocer el estado de situación del sector y las perspectivas para el año 2021 en el contexto de la pandemia del coronavirus.

El sondeo, realizado durante enero, arrojó resultados impactantes. Evidenciaron que el 68 % de las firmas encuestadas registró una facturación negativa en 2020 con respecto a 2019. La mitad de ese grupo presentó caídas superiores al 25 %. 

La mitad de las empresas expresó estar operando por encima del 50 % de su capacidad, mientras que un cuarto lo hace por arriba del 75 %. El cuarto restante está usando menos de la mitad de su capacidad.

Además, el aumento de precios de las prendas de vestir para diciembre 2020, en su comparación interanual, promedió el 45 % mientras que, si bien el e-commerce creció durante 2020, su incidencia en el total de las ventas no supera en promedio el 15 %. En casi dos tercios de los encuestados este número no llegó al 10 %.

Entre las principales preocupaciones frente a una posible reactivación figuran en los primeros lugares la disponibilidad de materias primas, la presión tributaria y la escasa demanda. La financiación para capital de trabajo e inversión productiva, conjuntamente con el impulso al consumo (Ahora 12) se perciben como las acciones más necesarias para 2021.

La influencia de la pandemia en el sector

Consultadas sobre las medidas implementadas para paliar los efectos de la pandemia del coronavirus, las empresas encuestadas por la CIAI dijeron que priorizaron implementar medidas como la suspensión de personal (Art. 223 bis), el teletrabajo y la reducción horaria.

El pago de salarios, de impuestos y la carga de costos fijos se identificaron como importantes dificultades en la operatoria de la empresa durante la pandemia.

Entre los principales problemas financieros del 2020 se observó la reducción del plazo de financiación de los proveedores. Si bien no se cortó totalmente la cadena de pagos, la misma se resintió a través de devolución de cheques de clientes, refinanciación de cobros y pagos, entre otros.

Por último, de las políticas públicas más utilizadas para atenuar el impacto de la pandemia se destacan el acceso a ATP/REPRO; postergación, moratoria o refinanciación del pago de impuestos y postergación, refinanciación o reducción de cargas patronales.

¿Por qué la indumentaria fue el rubro que más aumentó?

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicó su más reciente informe en el que se comunicó que la inflación acumulada del 2020 en el rubro de Prendas de vestir y calzado fue del 60 %, convirtiéndose así en los productos con mayor variación de precios en dicho año.

«Este incremento tiene mucho que ver con la pandemia. Para empezar, hay un serio problema de oferta tanto de tejido como de prendas finales porque las tejedurías estuvieron cerradas casi 120 días», explicó en diálogo con FashionNetwork.com Alicia Hernández, gerenta general de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).

A su vez, Hernández detalló que en un rubro tan antiguo como lo es el textil, muchos de los empleados son mayores de 60 años (quienes están exceptuados de ir al lugar de trabajo en pandemia) lo que se traduce en líneas de producción inactivas y una menor utilización de la capacidad instalada.

¿Por qué la indumentaria fue el rubro que más aumentó?

«El hecho de que los empleados del rubro no estén autorizados a utilizar el transporte público también eleva los costos, sumado a otros factores como la fuerte carga impositiva que hay en el sector», agregó Hernández.

Según el último informe de Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) consultores en base al Indicador de Precios Implícitos (IPI), la fabricación de productos textiles se contrajo en un 20,8 % en el acumulado de los primeros 11 meses de 2020.

También impactó en ello la imposibilidad de apertura de los centros comerciales, que permanecieron cerrados durante los meses más duros de la pandemia. En ese aspecto, la gerenta de la CIAI opinó que una vez abiertos «más allá de los protocolos y los cuidados mucha gente aún no quiere ir a comprar a un lugar cerrado.

«El shopping era un espacio más bien de salida, de recreación, donde de paso comprabas y eso ahora no está funcionando. Sus ventas están entre un 35 % y un 40 % por debajo que el año pasado», comentó.

Desde el lado de la demanda, la caída de ventas se explica en parte por la contracción del salario real y por la ausencia de eventos o salidas sociales, que muchas veces funcionaban como incentivo de compra especialmente en rubros como indumentaria o calzado.

Para contrarrestar la caída de las ventas físicas, muchas marcas apuntaron a la modalidad online. Según Hernández, las ventas por e-commerce en aquellas firmas que ya tenían su estructura montada representan actualmente entre un 10 % y un 15 % de las ventas totales, mientras en la época prepandemia dichos números rondaban el 5 % o 6 por ciento.

Consultada sobre las perspectivas de la próxima temporada otoño/invierno que pronto estará en las vitrinas del país, Hernández opinó que la misma tendrá un ritmo más lento que otros años.

«Mientras siga la situación de pandemia va a ser difícil. Invierno ya se está fabricando y probablemente se incorpore stock de la temporada pasada, que tuvo ventas bajas. Las colecciones han sido muy cuidadosas, porque la perspectiva de cómo vamos a llegar al invierno es incierta», finalizó.

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