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sewing_world_online 🌼 JUEVES 19 DE MAYO TALLER DE COSTURA EN @sewing_world_online
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REQUISITOS PARA ASISTIR:
🔸️Seguir a nuestra cuenta @sewing_world_online
🔸️Residir en zona oeste del GBA o CABA
🔸️Estar interesada en el mundo de la costura y el bordado
🔸️Tener disponibilidad para asistir personalmente el día Jueves 19/05/22
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¡¡ Estaremos seleccionando a las primeras 20 personas que nos envien mensaje privado y cumplan con todos los requisitos!!
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Inauguración Segunda Escuela de Oficios en San Martín

Fuente: CIAI ~ El pasado martes 10 de mayo inauguramos la Escuela de Oficios en el Centro de Entrenamiento en el oficio de la confección de indumentaria (CentrEn) en el partido de San Martín, provincia de Buenos Aires.

Esta Escuela de Oficios es el fruto de la articulación entre la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), la Federación Argentina de la Industria de la Indumentaria y Afines (FAIIA), la Municipalidad de San Martín y el programa Cosiendo Redes de la Fundación Paz por la No Violencia.

Ésta es nuestra Segunda Escuela de Oficios, ya que la primera se inició en San Fernando Del Valle de Catamarca. Además, tenemos planeado replicar estas escuelas de oficios en Ezeiza y Avellaneda.

El objetivo es formar y capacitar a trabajadores en la industria de la confección a gran escala, generando así empleo genuino y potenciando la industria de la indumentaria. Las/os costureras/os cuando egresen –al cabo de cuatro meses- podrán ser contratadas por las empresas formales de confección que se encuentren geográficamente cerca de los domicilios de los alumnos/as.

De la inauguración participaron secretario de la Pequeña y Mediana Empresa y de los Emprendedores del Ministerio de Desarrollo Productivo, Guillermo Merediz; el jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación Roberto Sukerman; el Intendente de San Martín,  Fernando Moreira; la Coordinadora del Gabinete de Género del Ministerio de Desarrollo Productivo, Paula Basaldua; el presidente de CIAI, Claudio Drescher; el presidente de FAIIA , Gustavo Martínez; la gerente general CIAI/FAIIA, Alicia Hernández; empresarios del sector y representantes de los gremios y los trabajadores/as que van a capacitarse.

Antes de comenzar el recorrido por las instalaciones del CentrEN, el presidente de la CIAI, Claudio Drescher, compartió algunas palabras y señaló que esta inauguración representa la primera puntada para desarrollar el empleo, generar más costureros que nuestra industria tanto necesita y fortalecer el desarrollo industrial del país. Por su parte, Guillermo Merediz, destacó la importancia del sector Textil/Indumentaria –debido a sus capacidades- para poner a la Argentina de pie y el jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social remarcó que el futuro de nuestro país es con las industrias, con las pymes. El último orador del acto inaugural fue el intendente del Municipio de San Martín, Fernando Moreira, quien aseguró que esta Escuela de Oficios representa una excelente oportunidad para que los trabajadores dejen la informalidad y empiecen a trabajar dentro de la industria.

Por último, se firmó el Convenio entre la CIAI, FAIIA, el programa Cosiendo Redes y el Municipio de San Martín para comenzar a dictar las capacitaciones dentro de la Escuela. Desde el 10 de mayo, más de treinta alumnos estarán participando del primer “Curso para Operarios/as de máquinas de coser industrial”.

Desde la CIAI y FAIIA queremos agradecer a todos los que participaron de esta inauguración

Se aprobaron dos nuevas carreras de Diseño en la Universidad Nacional de Rosario

Fuente: El Ciudadano Web ~ El Consejo Superior dio el ok para la creación de la Licenciatura en Diseño de Indumentaria y Textil y la Licenciatura en Diseño Gráfico que comenzarán en el 2023.

Durante la sesión realizada el 28 de abril en la sede de la UNR, el Consejo Superior aprobó la creación de estos nuevos trayectos de formación que se incorporarán a la actual oferta académica de grado a partir del año próximo y de esta forma saldarán un área de vacancia dentro de las propuestas de la Universidad.

La Licenciatura en Diseño Gráfico funcionará en la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño con el objetivo de formar profesionales del diseño y la comunicación visual en sus diferentes soportes. Los alcances del título incluyen áreas de incumbencia tanto en el sector público como en el privado ya sea en la producción de bienes y servicios, el desarrollo científico y el académico.

Cabe destacar que el diseño gráfico se constituyó en una disciplina autónoma a mediados del siglo XX, ante la necesidad de organizar todas las producciones de comunicación visual con los fundamentos de la gráfica. A partir de ese momento se desarrolló incorporando nuevas tecnologías de comunicación que proveyeron otros soportes, hoy vitales en la comunicación cotidiana, tanto en el tejido social como en el productivo y cultural.

Esta carrera comparte contenidos y asignaturas con la también nueva Licenciatura en Diseño de Indumentaria y Textil que se cursará en la Facultad de Humanidades y Artes y constituye una oportunidad para cientos de jóvenes.

Dado que la ciudad de Rosario y la región tienen un desarrollo en crecimiento de las industrias de indumentaria, textil, calzados y accesorios, se proyectan espacios para prácticas pre profesionales. Asimismo se evalúa la posibilidad de desarrollos científicos de la producción sustentable de indumentaria y la recuperación y reciclado para el cuidado y preservación ambiental.

Por otro lado, la profesionalización creciente de docentes y graduados en el ámbito del diseño en relación a la producción y a la investigación, es un hecho que “da cuenta de su importancia cultural y económica en la ciudad, la región y el país por tratarse de un sector y una actividad estratégicos para el desarrollo socio-productivo”, expresó el decano Alejandro Vila.

La creación de estas carreras implicó un trabajo articulado entre las dos Facultades que se refleja en la propuesta para el cursado. “A los contenidos específicos para cada una, se suman materias comunes que cursarán alumnos de Diseño de Indumentaria, Diseño Gráfico y Diseño Industrial en cátedras en funcionamiento en ambas Facultades”, explicó Vila.

En relación a esta construcción de saberes en la que participaron actores de distintos campos, expresó: “Nos moviliza la idea de construir una experiencia compartida en la creación de estas nuevas carreras, fomentando una cultura institucional, académica y curricular con trayectos y espacios comunes que potencien la lógica del saber disciplinar pero que incorpore la interdisciplina, el trabajo colaborativo, el diálogo de saberes y la circulación de estudiantes y docentes en diversos espacios universitarios”.

Ambas propuestas son las primeras que tienen incluido en su programa la Práctica Social Educativa (PSE) obligatoria en el último año de cursado y que busca articular la formación académica con el trabajo en el territorio.

Preocupación por la falta de mano de obra calificada en la industria textil: «Hay todo tipo de puestos disponibles»

Fuente: 0223 ~ El sector se recupera de la crisis que provocó la pandemia de coronavirus pero no encuentra personal capacitado. Preparan cursos de capacitación para que la gente pueda conseguir un oficio o arrancar su propio emprendimiento.

Después de una temporada de verano positiva, en la industria textil urge la necesidad de conseguir personal idóneo. Como en tantos otros rubros, en el sector se acusa falta de mano de obra calificada y en las fábricas de Mar del Plata aseguran que «todo tipo de puestos disponibles».

Juan Pablo Maisonnave, titular de la Cámara Textil de Mar del Plata, explicó que el sector industrial «está en leve recuperación después de un año de transición» y aseguró que muchas empresas no encuentran personal idóneo cuando buscan incrementar su planta de trabajo.

«No tenemos personal para cubrir la demanda«, aseveró sobre la problemática laboral en diálogo con 0223 y detalló que hace falta personal en todo tipo de oficios: desde tejido hasta programación. «Hay una falencia de todo tipo de puestos disponibles», sostuvo.

Maisonnave reconoció que la industria textil no se encargó de capacitar personal en los últimos años pero adelantó que en las próximas semanas se pondrá en funcionamiento un centro de armado de capacitación. De todas formas, reparó en que aprender el oficio «tarda como mínimo un año».

Además, reveló que trabajan con la mesa sectorial de transformación laboral y productiva del Gobierno de la provincia de Buenos Aires para «aggiornar los institutos de formación profesional». «Queremos ver qué vinculación podemos hacer para sacar gente que aprenda los oficios textiles. La idea es que se capacite gente que pueda conseguir un oficio o arrancar su propio emprendimiento», explicó.

«La pandemia de coronavirus frenó los proyectos de capacitación que teníamos. Venimos de varios años en los que al sector le cuesta conseguir mano de obra calificada. Es una de las deudas pendientes con la sociedad», reconoció y confesó que la situación es vista como una «gran preocupación» ante el crecimiento de las ventas y la escalada de pedidos.

La industria textil no es el primer rubro que acusa falta de mano de obra calificada. A pesar de que Mar del Plata arrastra una histórica problemática de empleo, la falta de formación atenta contra el mercado laboral y la demanda no satisface la oferta.

El Presidente recorrió una fábrica textil en Villa Lugano que transformará 140 planes sociales en empleo

Fuente: Noticias Argentinas ~ Fernández retomó en el barrio porteño sur las «reuniones de cercanía», como hiciera durante la campaña electoral en 2021, y agradeció a «los empresarios que arriesgan, que apuestan, que dan trabajo».

El presidente Alberto Fernández recorrió hoy una fábrica textil, ubicada en el barrio porteño de Lugano, que transformará 140 planes sociales en empleo genuino.

Al retomar las «reuniones de cercanía», una estrategia que puso en práctica durante la campaña electoral en 2021 para «escuchar» a los argentinos, Fernández agradeció a «los empresarios que arriesgan, que apuestan, que dan trabajo».

El jefe de Estado visitó esta tarde la fábrica TEXTILCOM, dedicada a la producción de indumentaria en todas sus etapas, acompañado por el CEO de la empresa, Carlos Villariño.

En ese marco, el Presidente hizo entrega de los primeros diplomas de «Oficial Costurero/a» a 18 empleados que se incorporaron a la empresa a través del Programa Nacional de Inclusión Socioproductiva y Desarrollo Local «Potenciar Trabajo».

«Esta formación se repetirá en marzo con el fin de incorporar nuevos trabajadores y trabajadoras. Serán en total 140 personas que pasarán de planes sociales a empleo genuino», detalló Presidencia en un comunicado.

Por su parte, Villariño anticipó que a la planta actual sumarán «tres nuevas en el municipio de Lanús y las provincias de La Rioja y Catamarca», y argumentó: «Creemos que la industria es el motor del desarrollo de la Argentina, somos muchos habitantes y sin industria este país es inviable».

«Creemos en la industrialización y por eso apostamos a ella. Estamos felices de recibir al Presidente en nuestro establecimiento y estamos alineados en su cultura y política industrial», agregó.

Según precisó el Ejecutivo nacional, «la textil, que produce 1 millón de unidades anuales y cuenta como principales clientes a Grisino, Cristóbal Colon y Cheeky, tiene proyectado ampliar un 50% su producción lo que la llevaría a emplear a más de 130 personas».

TEXTILCOM se caracteriza por la agilidad y calidad de su sistema de producción en serie que permite, además, cumplir con el compromiso de los tiempos y brindar el mejor servicio en cada etapa productiva.

Actualmente produce productos para bebés y niños, deportivo, camisas, denim y abrigos de punto y plano.

Los cursos de costura la salvaron de la calle: la historia de Cristina García y la organización Cosiendo Redes

Fuente: Infobae ~ El programa tiene el objetivo de contribuir a la inserción social y laboral de las personas de sectores más vulnerables mediante la enseñanza de oficios vinculados a la industria textil. Se define como un puente entre quienes necesitan trabajo y las empresas y diseñadores que pueden ofrecerlo

—Yo estuve en situación de calle, hace muchos años. Llegué a Pavón y Entre Ríos [al Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires], no me quisieron atender y me senté a llorar. Ahí fue cuando conocí a Cosiendo Redes —recuerda Cristina García.

Tiene 47 años, es oriunda de la provincia de Salta y después de ser víctima de violencia de género se quedó sola a cargo de sus seis hijos. Cuando casi se quedan sin techo, eran todos muy pequeños.

Aquel día en la esquina de Pavón y Entre Ríos, donde no encontró respuestas porque había terminado el horario de atención al público, lloró de desesperación sentada en la vereda.

—”Qué voy a hacer”, decía.

En ese momento llegó una asistente social, le preguntó qué le pasaba y si la podía ayudar. Cristina le contó que no tenía trabajo ni ingresos y que estaban a punto de desalojarla del lugar que alquilaba. Que ya no podía volver. Que tenía seis niños y no podía estar en la calle. Que no quería ir a un albergue porque ahí separaban a los varones por un lado y a las mujeres por el otro, y sus hijos eran muy chiquitos para que los alejaran de ella.

—Desde ahí, ella me ayudó. Me dieron un plan habitacional y además me empezó a preguntar por qué yo no conseguía trabajo y me dijo: “No te pierdas, está por salir un curso, me gustaría que te anotaras”. Me empezó a hablar de muchos cursos y le dije que sí, que iba a ir. Todo lo que me decía, yo lo hacía. Entonces me anoté.

El plan habitacional que recibió Cristina era un programa para personas en situación de calle que ayudaba a pagar el alquiler y a tener “algo como para el mes”. Dos meses después de haberse anotado, la llamaron para empezar el curso “en uno de los lugares donde asisten a las personas en situación de calle”. “Ahí empecé desde cero, desde aprender a enhebrar la aguja. Unos meses después se inauguró el Centro Metropolitano de Diseño (CMD), en Barracas, y ya nos quedamos ahí, en lo que se convirtió en Cosiendo Redes, que está dentro de la Fundación Paz. Ahí seguí lo que había empezado a hacer, que era aprender a coser a máquina”, recuerda Cristina.

“Luego hice un curso de camisería, uno de tallerista, de moldería. Tomé capacitaciones sobre cómo emprender. También estuve en talleres para aprender a arreglar las máquinas. Me pagaban por cursar. Y siempre con mis 6 niños, que estaban estudiando, remamos juntos a la par para salir adelante”.

Con el ingreso que recibía por cursar, Cristina comenzó a hacer sándwiches de milanesa para vender en la calle. Los dejaba armados por la noche, para salir al mediodía. Mientras, hacía un curso y otro. Por la tarde, cuando bajaba el sol, volvía a salir para vender café. “Con eso compré mi primera máquina”, cuenta.Cosiendo Redes contribuye a la inserción social y laboral de personas de sectores vulnerables a través de la enseñanza de oficios vinculados a la industria textil. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes)Cosiendo Redes contribuye a la inserción social y laboral de personas de sectores vulnerables a través de la enseñanza de oficios vinculados a la industria textil. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes)

La historia del proyecto

“Cosiendo Redes es el principal programa de la Fundación Paz por la No Violencia Familiar. Nació hace más de 10 años con el propósito de capacitar a personas en el rubro de la confección textil en toda su amplitud: desde lo más básico, que es manejo de costura, hasta lo más específico, como la personalización de prendas”, cuenta Marcela Bonifacio, coordinadora académica del proyecto y diseñadora de indumentaria de la Universidad de Buenos Aires.

Las capacitaciones que se brindan, dice, son integrales: “No solo se fortalece a las personas en las cuestiones más técnicas si no que también hay un área muy fuerte en la que se trabaja puntualmente en que empiecen a pensarse como trabajadores y trabajadoras. Y en que empiecen a pensar, también, qué tipo de trabajadores y trabajadoras quieren ser, cuáles son esas posibilidades, cuál es el perfil profesional que se necesita para cada uno de los puestos de trabajo dentro de la industria. La capacitación está directamente relacionada, para nosotros, con la inserción laboral. Esos son los dos pilares del proyecto”, destaca.

Cosiendo Redes comenzó en 2008 y fue pensado, principalmente, para personas en situación de vulnerabilidad. La gran mayoría de sus estudiantes son mujeres. Muchas de ellas también son migrantes. Y desde que se inauguró el CMD, su sede principal, se mantuvo ahí. “Con lo cual, la zona de mayor influencia está en CABA y en el sur del conurbano, aunque tenemos gente que viene a tomar los cursos desde todo el conurbano, realmente”, agrega Bonifacio.

Ella se sumó a trabajar hace menos de un año, en plena pandemia. Y coordina el proyecto “desde lo académico pero también desde el objetivo de ver cuáles son y cómo van cambiando las necesidades de los puestos laborales en la industria, pensando y repensando los trayectos formativos a partir de eso. Y, fundamentalmente, de la necesidad de las personas de conseguir trabajo”.

Como le sucedió a la mayoría de las organizaciones sociales, durante la pandemia hubo que repensar el funcionamiento de la fundación, dado que la presencialidad y la capacitación en los talleres no era una opción.Estudiantes del curso de estampería antes de la pandemia. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes)Estudiantes del curso de estampería antes de la pandemia. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes)

En días prepandémicos, cuenta Bonifacio, pasaban por los talleres de Cosiendo Redes alrededor de mil personas por año a las que, luego de cursar, la fundación intentaba insertar laboralmente vinculándolas con empresas o marcas que necesitaran de sus servicios.

“Desde el Área de Inclusión Laboral se hace un seguimiento de todas las personas egresadas y también recibimos pedidos de las empresas. No solo de personas para trabajar en relación de dependencia sino también de talleres autogestionados. A partir de esos pedidos de empresas o diseñadores se hacen búsquedas en nuestras bases de datos y entrevistas. Consultamos qué cursos hizo una persona, qué trayectos formativos tuvo, qué pudo lograr luego, si tiene un emprendimiento propio, si logró insertarse en algún lugar, cuánto tiempo estuvo en cada lugar. Es decir: hacemos un seguimiento de la situación laboral de quienes pasaron por Cosiendo Redes y con todas las personas que necesitan la vinculación con empresas, se hace. Es un trabajo uno a uno”.

El seguimiento es a ambas partes de la relación laboral. “Le preguntamos a la empresa qué resultados tuvo, si tienen a esas personas trabajando. Y a nuestros egresados les preguntamos cómo se sienten en ese trabajo”, detalla Bonifacio, quien asegura que el porcentaje de inserción laboral que se logra es muy alto. Muchos arrancan en empresas ya consolidadas y otros, a partir de las capacitaciones, comienzan a pensar sus propios proyectos autogestivos. “Cada uno va perfilando la salida laboral a partir de sus conocimientos técnicos y también de las posibilidades que tiene”, asegura.

Cristina y Mariana

Suele ocurrir que las personas que se relacionan en los cursos se unan para poner un taller de costura, o que quien ya tenga un taller conozca otros rubros, otro tipo de máquinas, y amplíe sus servicios y su capacidad laboral. O se genera trabajo colaborativo entre pequeños talleres o, también, se fundan cooperativas; todo a partir de encontrarse en las capacitaciones y tender lazos.

Entre todas esas historias está la de Cristina, que se compró su primera máquina de coser vendiendo milanesas y la segunda, gracias al oficio que aprendió y a la bolsa de trabajo del CMD. Y, también, la de Mariana Meller, creadora de la marca Liviano, que fabrica juguetes de telas y papeles lavables para pintar, lavar y volver a pintar.Mariana Meller es la creadora de la marca de juguetes de tela y papel lavable Liviano. Gracias a Cosiendo Redes conoció a Cristina, quien trabaja con ella desde el comienzo de su emprendimiento y se volvió fundamental en su proyecto. (Imagen: gentileza Liviano).
Mariana Meller es la creadora de la marca de juguetes de tela y papel lavable Liviano. Gracias a Cosiendo Redes conoció a Cristina, quien trabaja con ella desde el comienzo de su emprendimiento y se volvió fundamental en su proyecto. (Imagen: gentileza Liviano).

“Cuando comencé con mi emprendimiento, hace unos siete u ocho años, me acerqué a las oficinas que tenía Cosiendo Redes en el CMD. Ahí me pidieron algunos datos, entre ellos qué tipo de costura y de trabajo requería. Consultaron en la base de datos de las personas a las que habían capacitado y que se habían inscripto en la bolsa de trabajo, me pasaron varios contactos, hice pruebas, coticé con dos o tres y finalmente me quedé con Cristina, que es con quien trabajo desde entonces. Y fuimos creciendo. Ella y nosotros, cada vez más. La verdad que la experiencia fue superpositiva”, dice Mariana.

Cristina se convirtió en una persona clave para ella.

“Hoy hace todo: corte, costura, diseño, prototipos… es una parte fundamental de mi emprendimiento porque conoce la forma en la que cosemos y nuestros diseños, entonces responde superbién: rápido, a tiempo, con volumen, con calidad. Fue muy importante esta alianza con ella que facilitó Cosiendo Redes”, cuenta.

Una vez que empezó a coser, Cristina le enseñó a sus hijos a usar la máquina, a arreglarla si se rompía, a cortar, a trabajar. Les transmitió todo lo que había aprendido en los cursos de Cosiendo Redes y fundaron un taller familiar.

“Más allá de que hoy cada uno está dedicado a su elección profesional, trabajamos en casa y ellos estudian. Tengo dos hijos que ya se independizaron y no viven más conmigo, mi hija más chica a fin de año se recibe de periodista deportiva, mi hija mayor estudia para maestra jardinera, otra de mis hijas para contadora pública y mi otro hijo, para enfermero profesional. Todos estudiando. Y los dos que se independizaron también estudiaron”, enfatiza Cristina.Antes de la pandemia pasaban por los cursos de Cosiendo Redes alrededor de mil estudiantes al año, a quienes la fundación intentaba vincular con empresas y diseñadores. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes). Antes de la pandemia pasaban por los cursos de Cosiendo Redes alrededor de mil estudiantes al año, a quienes la fundación intentaba vincular con empresas y diseñadores. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes).

El taller familiar que lleva adelante con sus hijos llegó a crecer tanto que en 2017 inauguró su primer local, en una galería en Flores, con su propia marca: Indumentaria García. Allí producía y vendía uniformes de trabajo: “Ambos para la salud, delantales, chaquetas y ponchitos para docentes”. Y como también trabajaba con una marca para la que hacía ropa para bebés, decidió lanzar la suya. La llamó Cosita Linda y abrió otros dos locales para esos productos, en diferentes galerías del mismo barrio porteño. Pero la pandemia golpeó y tuvo que cerrarlos.

“Hasta la fecha sigo pagando el alquiler del último, que era el más grande, pero antes cerré porque no se podía sustentar”, dice Cristina. Pero no se lamenta. Durante la crisis causada por la COVID-19 hizo lo que muchos y muchas: recurrió a la creatividad y fabricó tapabocas.

“Empezamos a vender por Facebook y los entregábamos casa por casa en el barrio de Barracas, en La Boca, en Parque Patricios. Y así fuimos aumentando cada día más hasta que creo que hice tapabocas para toda la ciudad, porque llegué a vender por mayor, un montón. No dormíamos por trabajar con los tapabocas. La verdad es que fue una pandemia bastante bendecida, de alguna manera, para nosotros porque mientras mucha gente estaba quedándose sin trabajo, nosotros estábamos a full, todos, mis hijos y yo. Y pudimos salir adelante hasta el día de hoy que de a poco fueron habilitando las cosas y Liviano volvió a producir”, resume el último año y medio.

De las marcas con las que trabajaba, la de Mariana es la única que regresó a la actividad. El resto no cree que vuelva. Los ingresos de Cristina, actualmente, llegan de ahí y de los tapabocas que continúa produciendo.

Cristina mira hacia atrás y recuerda los días en que la demanda de trabajo era tal que ella llamaba a compañeras y compañeros que había conocido en los talleres de Cosiendo Redes para que tomaran parte de los pedidos: “Como ya nos conocíamos e hicimos el mismo taller, sabemos cómo trabajar. ¿Sabés lo que hace que no llamo a ninguno?”.A partir de los lazos y vínculos generados en Cosiendo Redes surgieron talleres de costura, trabajo colaborativo y cooperativas. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes).
A partir de los lazos y vínculos generados en Cosiendo Redes surgieron talleres de costura, trabajo colaborativo y cooperativas. (Imagen: gentileza Cosiendo Redes).

Cosiendo Redes también está intentando recuperarse del golpe asestado por la pandemia. Ya comenzó con algunos cursos y está preparando más, en modalidad semipresencial. El deseo es volver a generar el volumen de talleres y estudiantes que tenía antes. “Potenciar el proyecto para volver a tener ese impacto que tenía antes de la pandemia y empezar a invitar e involucrar a más actores y actrices en este camino de la capacitación, generar alguna sinergia entre el sector privado, el sector público que financia muchos de estos cursos a través de subsidios y distintos programas del Estado”, describe Bonifacio los nuevos objetivos. “Sería muy lindo potenciar todas las organizaciones sociales. La nuestra y todas las que trabajamos en capacitación para la inclusión laboral, involucrar a todos los sectores”, agrega.

Pese a la disminución de la demanda laboral, Cristina agradece. Todas sus palabras son de gratitud: “Me han ayudado un montón”. “Para mí siempre un peso fue fortuna y siempre lo supe aprovechar muy bien para hacer lo que tenía que hacer y nada más”. “De cada persona que tuve al lado y me quiso ayudar absorbí mucho”. “Hay mucha gente linda afuera”. “Doy muchas gracias a todos los que conocí en ese camino”.

“Es hermoso poder desarrollarse. Yo vivo de esto y no me arrepiento. Y si tuviera que volver el tiempo atrás, lo volvería a hacer. Los profesores que tuve y mucha otra gente me ayudaron porque sabían que yo quería salir adelante y que mis hijos no repitieran lo que me pasó. Cambiar la historia”.

“Yo me niego a la pobreza. Me niego a no tener para comer. Me niego a no tener un techo. Haber vivido con tantas carencias y negarse a volver a vivirlas es lo mejor que uno puede hacer. Por eso salgo al frente, todos los días”, dice.

Cuando se anotó en los primeros cursos no tenía idea de que la ayudarían a ganar dinero ni que cobraría por capacitarse, pero siempre había querido aprender a coser. Hoy, asegura, duerme encima de su máquina de coser.

Capacitaciones virtuales de la Ciudad para potenciar la industria de la moda

Fuente: Buenos Aires ~ BA Moda es un programa de la Ciudad que tiene como objetivo articular, vincular y visibilizar la cadena de valor de la industria de la moda, y otorgarles a los ciudadanos la posibilidad de capacitarse y disfrutar de una variada agenda de actividades.

Organizada por la Dirección General Desarrollo Productivo, BA Moda se realiza bajo la modalidad digital y cuenta con diversas actividades que se extenderán hasta diciembre.

La iniciativa se basa en dos ejes: por un lado, nuclea instituciones, diseñadores, cámaras y distintos actores del ecosistema de la moda con el objetivo de crear sinergia entre ellos y la cadena de valor.

Por otro lado, presenta una variada agenda para que diseñadores, emprendedores, estudiantes y público en general se vinculen con el sector, generando un espacio de profesionalización y brindando herramientas para el desarrollo de proyectos.

En su primera edición, participaron más de 20.000 asistentes y más de 25 actores, entre los que se destacaron universidades, casas de estudio, centros culturales, cámaras referentes del sector, entre otros. Se realizaron más de 70 actividades y más de 2800 personas fueron capacitadas.

La agenda de actividades puede seguirse desde la cuenta en Instagram de BA Moda.