Cuatro tejedoras que recorren el país

Fuente: El Sureño ~ Graciela, Mercedes, Alicia y Mabel; llegaron la semana pasada a Río Grande desde diferentes partes de Buenos Aires. Además de conocer más sobre la lana que trabajan, recorren el país con sus productos, e intercambiando experiencias con artesanas de cada provincia.

RIO GRANDE.- Las cuatro tejedoras, se conocieron a través de Facebook. Aunque nunca se habían visto, se juntaron y decidieron compartir un viaje de varias semanas. Dos ellas son tejedoras artesanas; dos ya tienen su propio emprendimiento con marca registrada. Todas coincidieron en la inquietud de conocer nuevos horizontes, y el origen del material con el que trabajan cada día: la lana de ovejas.

Graciela Churripit tiene 61 años. Es  de Trenquelauquen provincia de Buenos Aires. Ella fabrica carteras en crochet, combinadas con cuero y otros elementos. Además, zapatitos de niños, combinados con corderito, y accesorios como vinchas hebillas.

“Yo soy artesana, la verdad, para poder salir a pasear -admitió Graciela, divertida-. Llevo mis cositas para vender, pero no sé si las voy a vender o no. Diferente a las chicas, que ya son emprendedoras”.

“Tengo tres hijos y cuatro nietos. Pero ya a esta edad, es como que hicimos todo. Están criados, son padres, así que nos toca a  nosotras. Si bien a veces extrañás. Pero acá estamos. Somos cuatro mujeres de distintos gustos, nos encontramos sin conocernos. Pero nos llevamos bien. Tratamos de compartir, y lo lindo es que nos reciben en todos lados con lo mejor”, agregó.

En Río Grande, luego de exponer su producción por un fin de semana, se encontraron con otras artesanas; “La verdad que nos ha recibido muy bien la Secretaría de la Producción: Sonia, Coni, Nahuel, todos nos han tratado excelente”, recalcó.

Mercedes Sequiaro, tiene 66 años; es de Mar del Plata, y además de artesana y tejedora, es escritora: “Así como cruzo historias, cruzo lanas. Y trato de brindar calor y abrigo a la gente. Es el mismo arte con distinto material”, explicó Mercedes.

Ella también tiene tres hijos, y una nieta: “pero así como ellos están haciendo su vida, a mí me corresponde ahora hacer la mía”, dijo.

Alicia Pintos es de la ciudad de Corrientes Capital. Es la más joven de las cuatro, y para viajar junto a sus compañeras, dejó en su ciudad un esposo, y tres hijos.

“Yo trabajo en bastidores, ese es mi instrumento de trabajo. Yo hago pieza por pieza, y después voy a uniendo”, detalló Alicia.

Todo su emprendimiento  está basado en los pequeños cuadraditos que entrama uno por uno, para luego unir y llegar al producto final: desde agarraderas, porta repasadores; hasta productos más elaborados como ponchos ruanas, chalecos, vestidos, tanto de invierno como para verano.

“La materia prima que yo uso es la lana de la zona de Curuzú Cuatiá, de las cooperativas; y las semi industrializadas. También, trabajo con lana hilada a mano, por hilanderas mercedeñas. Yo aún no  vivo de esto, pero quiero llegar a eso”, explicó Alicia.

Desde hace tres meses, su marca ‘Alicia Pintos’, está registrada y compitiendo en el mercado como un emprendimiento. “Cuando empecé, yo era una tejedora más, de las muchas que hay  en Corrientes, y muy buenas. A través de un programa de incubadora de emprendimientos, yo aprendí que tenía que ganar identidad de marca, y destacarme. Una vez me dijeron que no iba a vender ponchos en Corrientes. Pero yo no vendo para Corrientes, yo lo que hago en transmitir la identidad correntina en mis diseños, desde las lanas, y los diseños”, explicó la emprendedora.

Una de las cosas que Alicia reconoció como fundamental, es el acompañamiento de su municipio al momento de capacitarse, y emprender su proyecto: “La diferencia está en la forma en que uno teje, y presenta. La creatividad, el diseño, y sobre todo mucho amor”, insistió Alicia.

Mabel Sosa, es pampeana, actualmente vive en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires y es la ideóloga del viaje  Río Grande. La idea del viaje, fue hacer una investigación y estudio sobre la materia prima con la que las cuatro trabajan: lanas e hilos de todo el país.

“La verdad que yo utilizo toda la materia prima que nos da la oveja. Porque a veces, pensamos, que es una lástima que se exporte tanto, y no podamos nosotros usar esta materia prima para darle un valor agregado y realizar nuestros trabajos”.

Entre sus trabajos, hay prendas hechas en lana natural, teñidas algunas con anilinas y otras con tintes naturales: “Tiño con cúrcuma, cochinila, romerillo, yerba mate, y con todas las cosas que nos da la naturaleza. Hago esto para revalorizar el trabajo de las tejedoras, las hilanderas, el nombre de mis ancestros”, expresó Mabel.

En cuanto a la llegada a Río Grande, Mabel admitió que hace tiempo, tenía el objetivo de poder venir a la provincia: “Sabiendo lo buenos anfitriones que son, hablamos con la secretaria de Producción Sonia Castiglione, siempre con el apoyo de Coni Renzone que estuvo en comunicación con nosotras constante. Y la verdad que no tuvimos que hacer muchos trámites, porque nos dieron alojamiento, nos dieron asesoramiento en todo. Y vinimos, en una camioneta llena hasta arriba. Con un poco de miedo al viento pero disfrutando de los paisajes”, relató la emprendedora.

El emprendimiento

Mabiluna, es también una marca registrada. Los diseños de Mabel, han ganado premios internacionales, y vistieron a modelos en las pasarelas de eventos como Buenos Aires Alta Moda. Para la emprendedora, el mayor orgullo es llevar la materia prima, los diseños, los colores y la impronta pampeana a vestidores de mujeres en todo el país.

“No creímos que nos íbamos a encontrar con tantas puertas abiertas, pero evidentemente es algo que está pasando en el país, la solidaridad la ayuda. Sonia, se parece mucho a nuestra secretaria de producción en Trenque Lauquen, motivando apoyando a las emprendedoras. Y cualquier artesano que pase por allá, sabe que tiene las puertas abiertas”, concluyó Mabel Luna.

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