21 Oct, 2019
 

Textiles argentinos piden protección: en Australia crecieron con apertura

Fuente: Ambito Financiero ~ La crisis económica y un posible cambio de modelo a partir del 10 de diciembre próximo -según lo que permite presumir el resultado de las PASO- vuelve a reavivar en la Argentina el eterno debate: cómo hacer para crecer. Eso quedó reflejado, la semana pasada, en la convención anual de la Fundación Pro Tejer, un tradicional evento que nuclea a las empresas de la industria textil local. El encuentro estuvo dominado por las críticas de los empresarios del rubro a la política llevada adelante por el Gobierno de Mauricio Macri que provocó, según los datos aportados, la pérdida de unos 50.000 puestos de trabajo y el cierre de más de 4.000 empresas. De hecho, no había ningún funcionario oficial en el lugar y sí, en cambio, participó Matías Kulfas, un referente económico de Alberto Fernandez. Aparte de las quejas, se escucharon muchos reclamos con el eje puesto en el freno de las importaciones de productos. El expresidente de la entidad, Jorge Sorabilla, durante un almuerzo con periodistas, resumió la situación: “Entre la baja de impuestos y la protección arancelaria, preferimos esta última porque es de fácil implementación. El tema de los impuestos es más complicado y lleva tiempo”.

Este dilema -apertura vs. proteccionismo – fue superado en muchos países, para un lado o para el otro, hace ya algún tiempo, con resultados diversos. Un ejemplo para tener en cuenta podría ser el de Australia, un país que tiene algunas similitudes básicas con la Argentina. Amplio territorio, baja población, geográficamente periférico y gran cantidad de recursos naturales.

Hasta hace tres décadas atrás, con una econFuente: Ambito Financiero omía cerrada, se encontraba en una profunda crisis con una recesión prolongada, desempleo en alza y una inflación descontrolada, dentro de sus parámetros. Todo eso llevó a que se produjera un fuerte debate en el Gobierno y la sociedad sobre la solución a esos problemas. El primer ministro de entonces, el laborista Bob Hawke, fue el encargado de llevar adelante una transformación económica que se mantiene hasta hoy. Basado en instituciones independientes de la clase política y siguiendo las sugerencias de una comisión autárquica de competitividad (algo hoy impensado en la Argentina), se decidió entrar en una proceso paulatino de recortes de subsidios y apertura económica. Concretamente, se definieron los sectores en los que tenían que hacer foco y se les quitaron beneficios a otros que no eran eficientes.

Así se llegó a la conclusión, en 1991, de que los contribuyentes no debían sostener con sus impuestos a fábricas automotrices como Ford y General Motors, entre otras, que producían autos caros para los australianos y que, por esos altos costos, no podían ser exportados. En un proceso de 20 años fueron cerrando todas plantas y se abrió la importación. Paralelamente, se implementó un plan de capacitación para reconvertir a los trabajadores que se quedaran sin empleo a otros sectores como el turismo, los servicios y la minería. El resultado fue que, con precios más accesibles, se duplicara en pocos años las ventas de 0 km.

Otro de los sectores que tenían una fuerte protección era el textil que producía productos caros por el alto nivel de protección con aranceles entre el 30% y el 80%. Esto impedía que fueran competitivos para exportar. De manera gradual se fue quitando la protección y reconvirtiendo a la industria que producía “todo pero caro” a especializarse en determinados rubros para poder exportar. El principio que guió este cambio fue empezar a considera a los aranceles eran un subsidio que pagaban todos los habitantes. El resultado de esas políticas provocó un cambio profundo que llevó al país a no entrar en recesión desde hace 28 años, con un fuerte aumento del PBI per cápita de la industria manufacturera (ver cuadro).

Diego Berazategui, director de consultora Akrom y presidente de la Cámara de Comercio Argentina en Australia, explicó que “los derechos de importación eliminan la competencia en el mercado local y los fabricantes dimensionan sus empresas para vender en un mercado cautivo. Así, los productos importados se venden en la Argentina al doble o al triple que lo que se venden en Australia. Sólo en 2017, la política de subsidiar al sector textil le costó a los argentinos $30.000 millones anuales.”

En tanto, del otro lado del mundo -agrega Berazategui- los resultados son otros:

Desde que el Gobierno australiano tomó la decisión de abrir la economía, el PBI per cápita de Australia creció 6 veces más rápido que el de Argentina.

En la actualidad, el sector textil australiano aporta el 30% más al PBI que el argentino.

Poniendo el foco en áreas de valor, el sector textil australiano exporta 7 veces más que el argentino.

En Australia, con la mitad de la población argentina, la industria textil emplea a 33.000 personas (0,12% de la población) mientras que en el país ocupa a 98.000 (0,21% de la población).

Australia pone el foco en áreas de diseño, con alto valor agregado, mientras que la Argentina mantiene el modelo de sustitución de importaciones.

En estos casi 30 años, la Argentina pasó por distintas políticas económicas pero, su mayor parte, con sesgo proteccionista. Es normal, cuando se viaja o se navega por internet, comprobar que los argentinos pagan mucho más caro por indumentaria de lo que cuesta en otros países. A favor de los industriales locales hay que puntualizar que el nivel impositivo argentino sacan de competitividad a casi cualquier industria. El debate está abierto y lo plasmado en la convención de la fundación Pro Tejer muestra que será unos de los principales temas de agenda desde diciembre. Un dato para tener en cuenta: el primer ministro australiano Hawke, antes de dirigir el país, había sido presidente de la Australian Council of Trade Unions, la versión oceánica de la CGT local.

Continúa el apoyo del gobierno provincial a la industria textil

Fuente: Argenfor ~ En las instalaciones de la fábrica FONTEX, ubicada en el predio del Parque Industrial, se realizó la presentación de un nuevo robot de corte, una inversión realizada por el Gobierno Provincial que permitirá acelerar los tiempos de producción, aumentar la capacidad productiva y mejorar la calidad. La inversión en esta maquinaria demandó 150 a 170 mil euros.

El Programa FONTEX ya contaba con una máquina de corte similar desde el 2012, que ha logrado en ese tiempo cerca de 2 millones de prendas, motivo por el cual hacía falta una renovación.

El nuevo equipo, que posee encimadora automática de telas, cuenta con una superficie de corte de 2 por 10 metros y en el lapso de 3 horas se pueden llegar a cortar 2 mil guardapolvos.

La presentación de la nueva máquina contó con la presencia del Subsecretario de Desarrollo Económico de la provincia de Formosa, el Director del Parque Industrial Guillermo Escobar, Director de Industria Marcelino Ibars, Director del INTI, Mario Jarzynsky, Presidente de la Unión Industrial y de la ADE, Jorge Antueno y el Gerente de la Agencia de Desarrollo Empresarial, Guillermo Arevalo.

El Subsecretario de Desarrollo Económico de la provincia de Formosa, Horacio Cosenza, brindo detalles sobre esta nueva inversión del gobierno provincial: “Estamos en la inauguración, la puesta en marcha de un robot de corte, esto va a permitir acelerar los trabajos que van a ser entregados a las diferentes cooperativas para que puedan confeccionar y tener una mayor respuesta ante la demanda que tiene el estado; guardapolvos, uniformes policiales, vestimentas para el ámbito sanitario.  El robot está valuado entre los 150, 170 mil euros”.

Agrego además Cosenza: “En la actualidad estamos trabajando con 52 cooperativas en donde están asociadas 750 personas, esta incorporación de última generación nos va a permitir acelerar la producción. Esta máquina cuenta con dos cabezales la primera es la encimadora la cual apila la tela, luego de esto el robot empieza a cortar de forma automática. Anteriormente nos llevaba un día y medio realizar este trabajo, hoy gracias a esta incorporación lo podemos realizar en 30 o 40 minutos. Esto es fundamental para satisfacer la demanda que estamos teniendo”.

Por su parte Néstor Sosa, coordinador ejecutivo del Fontex resaltó que “el robot que teníamos ya cortó cerca de dos millones de prendas, no nos permitía maximizar el corte, y el gobierno decidió invertir en uno más para cortar no solo guardapolvos, sino otras indumentarias”.

Graficó la operatividad del mismo al señalar que “Cuando hacíamos el corte a mano, se tardaba 30 horas para hacer mil guardapolvos, con esta tecnología, bajamos a tres horas de trabajo”.

Textiles le pidieron al próximo gobierno que avance con medidas no arancelarias

Fuente: BAE ~En el marco de la 15° convención Pro Textil, las principales autoridades de la entidad remarcaron que durante la gestión de Cambiemos el sector perderá alrededor de 50.000 empleos, entre formales e informales, mientras que la industria en general sufrirá una caída de más de 180.000 puestos.

El director ejecutivo de la Fundación Pro Tejer, Ariel Schale -quien suena para ocupar un cargo en un eventual gobierno de Alberto Fernández-, dejó en claro que desde 2015, desaparecieron nada menos que 4.229 empresas industriales en forma global, con un promedio del uso de la capacidad instalada de 47,8% en los últimos doce meses.

En esta dirección, el directivo detalló que las ventas minoristas en general y textiles en particular, bajaron en 42 de los 45 meses de la era Macri. De acuerdo con las proyecciones de Pro Tejer, la actividad manufacturera en general se derrumbará un 16% entre diciembre de este año y diciembre de 2015.

Ante ese escenario, Schale le recomendó a la próxima administración aplicar medidas no arancelarias para defenderse de las importaciones.

Por su parte, el vicepresidente de Pro Tejer, Jorge Sorabilla, expresó que “la política económica actual está dañada de muerte. Debemos volver a producir: no puede ser que importar sea rentable y un industrial que invierte en el país y vende en forma eficiente, pierde plata”. Sentenció que “lo que está fallando es el Estado” y “se impone un cambio en la lógica de la economía”.

En la misma línea y en el marco del duro diagnóstico que se trazó durante el evento respecto al sector fabril y en particular el textil, el secretario de la fundación, Luciano Galfione, pidió “hacer un Nunca Más de estos procesos destructivos de la economía”. Al mismo tiempo, planteó generar “una batalla cultural para defender la importancia de la producción nacional”, un fenómeno que debe comenzar en la escuela primaria. “Tenemos que lograr que un chico vea que su padre y su abuelo trabajaron exitosamente en una fábrica, para que incorpore el valor de la fábrica en la Argentina”, apuntó.

Respecto de las negociaciones externas, Schale cuestionó el acuerdo MercosurUE ya que “nos pone una carrera loca para ser competitivos”, cuando “primero se debe alcanzar la competitividad sistémica y luego negociar acuerdos. Se nos acusó de llorones y no ser competitivos y el gobierno actual hizo todo para destruir la industria”.

“Se trata de un gobierno que firmó en condiciones muy asimétricas y donde puede haber un asesinato del entramado industrial. Vamos a exportar 50% de carga impositiva y 80% de tasa de interés”, agregó Schale.

Respecto de la administración del comercio exterior, en Pro Tejer consideran que un eventual gobierno del candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, debería poner el foco en medidas no arancelarias, en un mundo donde existen 50.000 medidas de esas características. “Es necesaria una agenda ofensiva de generación de dólares, pero también una defensiva”, finalizó Schale.

Industria textil: cuánto cayeron la actividad y el empleo

La capacidad ociosa de la industria ronda el 70% y el nivel de actividad, según datos de la federación, cae “sostenidamente” desde hace 14 meses. En relación con junio de 2016 la baja de la actividad es de 25%. Y si se miran los datos de empleos y se considera la totalidad de la cadena (textil, confección, indumentaria y cuero y calzado) se observa que entre el tercer trimestre de 2015 y el tercer trimestre de 2018 la pérdida de puestos trepa a 16,1% (se trata de 26.200 empleos menos).

Desde la Federación, Denise Karagozlu plantea que la industria “no es improductiva ni poco competitiva como quieren hacer creer. El problema es que traer un contenedor desde China a la Argentina sale más barato que mover uno de La Rioja a Buenos Aires. La devaluación no equipara las condiciones porque los costos suben. La crisis trae años y la liberación de las importaciones nos terminó de complicar”. Los costos de exportación de un container son un 15% más altos, en promedio, que los costos que hay en el mundo. Y son casi el doble de los que se pagan en el Chile, por citar un caso cercano.

El empresario textil Luciano Galfione insiste en que el sector está “tecnificado” y que “en su gran mayoría es clase mundial, con maquinarias de vanguardia”. Señala que las empresas son “extremadamente” eficientes y productivas puertas adentro y que el problema está afuera”. Menciona las cargas impositivas y los costos energéticos, de servicios y logísticos. “La cuestión es la no competitividad sistémica y eso se ve cuando una prenda hecha en China se vende en la Argentina cuatro veces más cara que en Milán; eso deja en claro que el problema está en otro lado y no en las fábricas”.

Según el Reporte de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, la Argentina está en el puesto 57 entre 140 países. En el componente “entorno macroeconómico” el país está 136º. Entre otros aspectos, el acceso al financiamiento es muy bajo: el crédito al sector privado no financiero apenas supera el 14% del PBI (el promedio mundial es 125%) y solo es prestado a empresas productivas el 6% del PBI. “Eso, sin mencionar que hay tasas que son imposibles”, apunta Galfione.

En decenas de oportunidades los funcionarios indicaron que el sector debía “reconvertirse”. Los industriales afirman que pese a todos los obstáculos siguieron invirtiendo. En 2018 las inversiones fueron por US$131,6 millones. La mayor parte se destina a máquinas de “terminación”, seguidas por las de “tejeduría”. Karagozlu y Galfione ironizan con respecto a que la reconversión más conveniente es convertirse en trader. “Llevamos años haciendo textiles, que nos digan a qué sector van a apuntalar y nos reorientamos; de 24 sectores a 21 les va mal en los últimos años”, describe Galfione.

Yeal Kim, presidente de la organización ProTejer, indica que en los últimos 4 años “se cayeron muchas empresas con la consecuente pérdida de empleo” y que “seguir trabajando es cada vez más difícil”. Explica que hoy más que la importación el problema es la falta de demanda: “Hasta los importadores tienen problemas; nunca hubo una política clara para el sector”.

También Kim insiste en que el inconveniente no es la falta de inversión: “En 15 años destinamos unos US$3000 millones”.

Entre 2014 y 2018 las importaciones del sector (excluyendo fibras) pasaron de 195.000 toneladas a 242.000 toneladas. La industria sostiene que la decisión de abrir importaciones para “domesticar” a los precios internos no tuvo el resultado esperado. “Todo sigue caro para el consumidor, pero sin producción”, afirman desde la federación. En el desagregado, el ingreso de prendas de vestir aumentó 123,5% entre 2015 y 2018 y 71,4% en confecciones para el hogar. En cambio, los insumos industriales en el mismo lapso cayeron 8,8%.

En los años 90, con el dólar atrasado de los últimos años del menemismo, hubo una ola de compra de fábricas textiles por parte de empresas brasileñas. Muchas fueron las que pidieron abrir importaciones y en los últimos tiempos, por la crisis en su país de origen, empezaron a transferir producción a sus casas matrices. En los últimos meses Alpargatas se desprendió de su negocio textil en la Argentina; Coteminas dejó de fabricar sábanas; Karavell (alfombras), Textil 12 de Octubre (guardapolvos), Agrest, Sport Tech, La Mar, VF Corporation, Tecnosport e Hilados 1 cerraron.

Además, hay varias empresas con procedimientos preventivos de crisis abiertos. “La Argentina es un país algodonero y es lógico y coherente que tenga una industria textil que agregue valor a la materia prima -dice Karagozlu-. Estamos transitando exactamente el camino contrario”.

Propuestas del sector

Los directivos de la FITA señalan que le acercaron propuestas al Gobierno, pero que muy pocas fueron tenidas en cuenta. A fines del año pasado se les permitió a las empresas de la cadena textil, indumentaria, calzado y marroquinería, utilizar el 100% del monto salarial no imponible para calcular el monto de las contribuciones patronales (la ley había previsto ir elevando en forma progresiva esa suba -eso rige en general para otros sectores de la economía- hasta llegar a la cifra total libre de esa carga en el año 2022. “Eso representó un alivio en materia de costos laborales no salariales, pero no alcanzó a cubrir la totalidad del personal ni resolvió los problemas estructurales”, insisten.

Entre las iniciativas que impulsó la federación figuran el empuje de la demanda para dinamizar toda la cadena (con programas de consumo y compras públicas); la rebaja del costo energético; un financiamiento de capital de trabajo; el impulso a las exportaciones (con aumento de reintegros y baja de derechos de exportación) y la aplicación de un artículo del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) que habilita a los países en desarrollo a adoptar medidas temporales, para crear las condiciones que permitan un proceso de transformación de un sector.

También se planteó la simplificación de la estructura tributaria y la revisión de impuestos superpuestos, junto con la ampliación del alcance del monto salarial no alcanzado por las contribuciones patronales a la totalidad de los empleados.

Una empresa textil prevé sumar nuevos emprendimientos en San Juan

Fuente: SJ ~ El gobernador Segio Uñac recibió la visita del gerente de la empresa textil Zonda, quien dio a conocer al mandatario el crecimiento de la firma y sus planes de la expansión en la provincia.

En la mañana del martes, el gobernador de la Provincia, Sergio Uñac, recibió en su despacho de Casa de Gobierno a Sergio Vallejos, directivo de la firma sanjuanina Zonda, dedicada al diseño y venta de indumentaria para alta montaña. En la oportunidad charlaron sobre la situación del sector y sobre todo el crecimiento de la empresa en estos últimos años.

A la salida Sergio Vallejos expuso: “Es un placer que el gobernador nos haya recibido. Nuestra empresa es proveedora de mineras, petroleras y fuerzas de seguridad y vinimos a comentarle la situación del sector, pero principalmente otras noticias más que importantes”.

En ese sentido, Vallejo señaló: “Tenemos la idea de inaugurar dos plantas antes de fin de año en la provincia, dando trabajo a sanjuaninos más allá de la difícil situación que vive el país. Además nuestra firma tiene una serie de diversificaciones siempre relacionadas con la minería y el petróleo. El gobernador, con amabilidad y predisposición nos comentó que el Gobierno ayudará en lo que esté a su alcance para la instalación de las dos nuevas plantas, las cuales estarán inauguradas a fines de este año en San Juan si todo sale de acuerdo a lo planeado”, completó el directivo de la firma.

Más innovación argentina: INTI obtiene una nueva patente

Fuente INTI ~ La Administración Nacional de Patentes del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual acaba de otorgar al INTI una nueva patente de invención referida al desarrollo de una novedosa metodología para la obtención de colorantes naturales en polvo y de teñidos de textiles empleando dichos colorantes.

En el desarrollo innovador participaron Ricardo Dománico, Susana Del Val, Laura Reñones, Cristina Zunino, Laura Martínez, Mariela Zampatti, Valeria Bartoloni, Mariana Murano y Marisa Martínez, y se trata de la obtención de colorantes en polvo a partir de desechos agrícolas o agroindustriales de bajo o nulo valor, como las hojas de mistol, yerba, guayacán, cáscara de cebolla, maní, pericarpio de nuez, fresno otoñal, resina de algarrobo, hojas y frutos de aguaribay, pata, eucaliptus.

Estos colorantes naturales podrían ser utilizados en el sector textil, pinturas, alimenticio, cosmética, farmacéutica, caucho, cueros, plásticos, madera, papel, y presentan muy buena solidez al teñido, sin el uso de mordientes adicionados.

“Los colorantes sintéticos están siendo reemplazados a nivel mundial de sus distintas aplicaciones por problemas de toxicidad y/o alergenicidad. En Europa por ejemplo unas etiquetas como “Eco Baby” que valoran y reivindican las prendas hechas sin trabajo esclavo, que utilicen colorantes naturales y en particular si se utilizan colorantes obtenidos a partir de residuos agrícolas o agroindustriales el reconocimiento es aún mayor” comenta Ricardo Dománico.

Los colorantes naturales obtenidos mediante el método INTI se obtienen en polvo, son estables, solubles en agua y poseen solidez al lavado comparable a los sintéticos, pero utilizan menos agua y energía por ser un proceso más simple, se pueden dosificar y lograr colores reproducibles, son biodegradables y no generan efluentes tóxicos, entre otras ventajas respecto al teñido artesanal.

El producto está en condiciones de ser transferido a la industria, como proveedores de colorantes o a la industria química que tenga operaciones unitarias que permitan la extracción, separación del extracto del tejido vegetal que lo originó y posterior transformación en polvo mediante secado por ejemplo por spray.

Pablo Gramajo, responsable del área de Propiedad Industrial del INTI, afirma que no es fácil obtener una patente. “Para que ello ocurra debe ser nuevo, que la solución propuesta no se encuentre dentro los conocimientos técnicos hechos públicos, además de tener altura inventiva y ser de aplicación industrial”, afirma el especialista. Leonardo Spina, Gerente de Desarrollo Tecnológico e Innovación del INTI, agrega: “haber obtenido la patente ratifica la capacidad de innovación de la que dispone el organismo, lo que nos llena de orgullo saber que contamos con profesionales que siguen generando valor para la industria nacional”

Sáenz Peña: Fuerte compromiso del sector algodonero para incorporar tecnología

Fuente: Norte ~ Productores, empresarios textiles, el INTA e industriales coincidieron en la necesidad que el algodón debe tener mejor calidad para consolidarse.

Con un fuerte llamado al compromiso mutuo de mejorar aspectos considerados claves de la cadena del algodón, el sector se reunió en una jornada convocada por el semillero Gensus en el Hotel Gualok de Sáenz Peña para abordar la problemática, las amenazas y las perspectivas.

Al encuentro asistieron productores, técnicos e integrantes de toda la cadena algodonera, con el objetivo fue analizar junto a referentes temas vinculados con la actualidad y perspectivas futuras  del sector algodonero.

Las coincidencias principales estuvieron orientadas a la necesidad de darle valor agregado en la región para lo cual se necesitaran de medidas en un contexto general desde la Nación.  A la par, se hizo especial énfasis en el rol que se le asigna a la participación de nuevos actores en la cadena primaria desde la inversión en la investigación, con el trabajo del INTA que ya puso a disposición de los productores semillas con mayor potencial en calidad y cantidad.

Los expositores

La jornada la abrió el titular del semillero Gensus Pablo Adreani, dando lugar a la disertación del consultor y creador del grupo Gurú , Pablo Adreani, que habló sobre el Mercado global de Algodón.

La segunda exposición estuvo a cargo del integrante cde la Fundación Proteger, Teddy Karagozian (TN&Platex) habló sobre la importancia de la calidad y regularidad de la fibra en la cadena textil.

La tercera exposicion, Juan Erdman, de la Asociación de Semilleros Argentinos, habló sobre “Consecuencias de no innovar en semillas en el cultivo de algodón en Argentina”.

Sobre “Innovaciones del INTA en algodó”, hablaron los técnicos del INTA . Diana Piedra, Ivan Bonacic, Mauricio Tcach

Luego de un break, hubo una disertación sobre Plataforma colaborativa para la producción y trazabilidad en el cultivo del algodón. Luego, el presidente de Gensus habló sobre la campaña 2019/2020 y cerró la jornada el director nacional de Agricultura, Ignacio Garciarena, que habló sobre las perspectivas del algodón en 2030.

Proyección

El consultor Pablo Adreani expuso en la jornada una proyección del algodón. Dijo que la producción Mundial de Algodón puede  en 30 años pasar de 15,3 millones de toneladas (70,3 mil fardos) a 26 millones de toneladas (119 mill fardos), por Brasil y las economías de la Unión Soviética y por mejoras en rendimientos.

Desde 2010 se registra un sostenido aumento en el Consumo Mundial de Algodón (Record). La producción acompaña pero no es suficiente, se consumen existencias. Cae la relación stock/consumo.

Las Exportaciones llevan 5 años en aumento. Cae la relación exportación/producción por el aumento de producción en otros países consumidores. Record de Comercio Mundial en el 2012 por política de acumulación de existencias del gobierno Chino. Importación de algodón más barato de otros países productores.

India, China y Estados Unidos concentran el 64% de la producción de Algodón a nivel mundial, en tanto que sumado a otros cinco (Pakistan, Brasil, Australia, Turquía y Uzbekistan) suman el 84% de la producción en el mundo.

Todo aumento de la producción de Algodón en Argentina debería ir primero para abastecer el crecimiento de la demanda comercio mundial. Para la campaña 2018/19 se proyecta en Australia  un rinde 2000 kilos por hectárea, China 1750 k/h, México 1650 k/h, Brasil 1550 k/h y EEUU 1000.

China y la India concentran el 53% del consumo mundial de fibra algodón, 33% y 20% respectivamente.

El sector textil cuestionó el “tarifazo”, las retenciones y la falta de financiamiento

Fuente: BAE ~ El sector textil atraviesa una coyuntura muy compleja. Con una capacidad ociosa cercana al 70%, la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) planteó duramente que no cuenta con financiamiento para capital de trabajo; y que tanto las retenciones a las exportaciones como el “tarifazo” ahogaron la industria.

En un documento, al que accedió BAE Negocios, la cámara señala que “el nivel de actividad viene cayendo sostenidamente desde hace catorce meses. En el primer semestre del año, la producción textil cayó 18,9% y si comparamos junio 2019 con junio 2016 esta caída superó el 25%”. El empleo de la cadena cayó 16,1% (26.200 empleos) entre 2015 y 2018.

Por ello, establecieron algunas propuestas de salida para la recesión como políticas de rebaja del costo energético, muy importante a lo largo de la cadena. El costo energético tiene gran peso sobre varias partes de la cadena textil-indumentaria/confecciones.

“Estos costos vienen fuertemente asociados a la cuestión cambiaria, incluso algunos proveedores facturan directamente en moneda extranjera. Esto deja a las empresas muy expuestas a la volatilidad del tipo de cambio, por lo que sería clave encontrar una herramienta de amortiguación de esta variabilidad, sumado a una política de rebaja de costos energéticos como impulso a la competitividad del sector”, señala FITA.

Asimismo, en un cuestionamiento al Gobierno, expresaron que “el financiamiento de capital de trabajo hoy es limitado y costoso. En una coyuntura compleja, con un descalce entre los plazos de pago y los de cobro y un aumento sostenido de la tasa de interés, es fundamental contar con financiamiento rápido y accesible para cubrir el día a día de la producción”.

Por otra parte, reclamaron un impulso a las exportaciones, vía aumento de reintegros y baja de derechos de exportación. En el año 2018, se redujeron los reintegros a la exportación y se establecieron derechos de exportación de $3 por dólar para toda la cadena.

Deshechos textiles. La campaña para recuperar 2 millones de toneladas de fibras

Fuente: La Nación ~ Una documentalista inglesa se puso al frente de un proyecto que involucra a marcas líderes de la industria y a un equipo multidisciplinario de científicos

La compañía inglesa Worn Again descubrió cómo regenerar el poliéster y el algodón de desechos textiles y lanzó una campaña que involucra a los gigantes de la industria, que se comprometen a producir 2 millones de toneladas de fibras regeneradas a partir de la ropa usada. Entre las firmas involucradas está H&M, el holding de lujo francés Kering y Ascis, comprometidas con la investigación.

Todo comenzó cuando Cyndi Rhoades fundó la compañía Worn Again en 2005. La ex documentalista inglesa se interesó en la difusión de los conceptos de la economía circular y decidió divulgarlos en conferencias y charlas por todo el mundo. El control de desechos textiles se convirtió en su obsesión. Y la sustentabilidad, en su pilar. La implementación de esta nueva economía, no lineal, basada en cerrar el ciclo de vida de los productos, servicios, residuos, materiales y energía es clave para pensar las industrias del futuro. Sobre todo, el futuro de la industria textil, que produce millones de toneladas de fibras.

Que las prendas usadas tengan una segunda oportunidad fue apenas el punto de partida para iniciar el camino, infinito, del reciclaje textil. “Nos dimos cuenta que si queríamos hacer algo diferente debíamos buscar la escala y esto debía implicar sí o sí a las empresas productoras”, explica Rhoades, desde su búnker en Londres, un laboratorio de experimentación e investigación sobre las posibilidades de que las fibras textiles tengan una segunda oportunidad. Luego de un relevamiento minucioso, Rhoades llegó a la conclusión de que la materia prima podía reciclarse pero de ninguna manera podía ser tejida nuevamente. Con la dinámica del reciclaje del PET (plástico) en la mira, Rhoades trasladó a la industria textil este proceso que permite la separación de agentes contaminantes. “La intención fue recuperar las fibras de los hilos para devolverlos a la cadena de valor con la misma calidad que las originales”, explica. Así, la firma se convirtió en una de las compañías líderes en recuperación del poliéster y el algodón.

En tanto, las grandes cadenas de retail vieron la oportunidad de sumarse a la campaña que suscribe valores sustentables y (muy) aceptados por los consumidores. Ya se adhirieron la sueca H&M y el holding francés de lujo Kering (Gucci, Saint Laurent y Balenciaga, entre otras marcas). Bajo el lema de las tres C (crear, colaborar y cuidar) el manifiesto del conglomerado reza: “Tomamos medidas para reducir la huella ambiental y preservar el planeta y sus recursos naturales mediante el uso de herramientas innovadoras, nuevas prácticas y metodologías originales según estándares estrictos de producción sustentable”. En la iniciativa también dijeron presente el grupo japonés Asics, el textil alemán Sympatex, la marca estadounidense Dhana y los grupos mexicanos Diretex y Himes.

Mientras tanto, en Argentina la especialista en moda sostenible y economía circular, Marina Chahboune brindará una conferencia abierta titulada “Economía circular en la industria textil y de la moda”. El próximo viernes 6 de setiembre, en el INTI, explicará estos conceptos sobre gestiones eficientes de residuos textiles que Rhoades quiere propagar de forma global con vistas a 2029. Chahboune tiene una amplia experiencia en la supervisión de proyectos para la fabricación de fibras y textiles, acabados eco-friendly y procesos de mejora continúa. Reside en Indonesia, donde realiza consultorías en fábricas textiles de Asia para acompañarlas en una gestión eficiente de residuos y una implementación de métodos de diseño y producción bajo los parámetros de las tres R: Reutilizar, Reparar y Reciclar. Estos indicadores apuntan a encontrarle una segunda vida a los productos en desuso, aprovechar y separar los residuos que pueden volver a funcionar en la elaboración de nuevos productos.

Barajar y dar de nuevo, de eso se trata el camino de la sustentabilidad.

“Yo hice tu ropa”, la campaña que busca más transparencia en la industria textil

Fuente: Clarín ~ La propuesta de la ONG Fashion Revolution para cambiar las reglas en la cadena de producción de la moda.

La mayoría de las prendas que elegimos y usamos  -no importa la marca o el rango de precios- está hecha en serie o a escalas inmensas. ¿Quiénes están en  la cadena de producción? y ¿cuáles son las condiciones de trabajo en cada eslabón?

Uno de los casos extremos que responde a estas preguntas ocurrió en 2013 con un terrible derrumbe en Bangladesh de un edificio que contenía varias fábricas textiles y donde murieron 1.128 personas.

Esto impulsó a la ONG Fashion Revolution, con sede en más de 100 países, a exigir mayor transparencia en los procesos industriales y a fomentar la visibilización de los hashtags #YoHiceTuRopa o #QuienHizoTuRopa.

“Sin denuncias, boicots ni mensajes contra las cadenas masivas, buscamos generar conciencia, y que los consumidores entiendan el impacto de la realización de cada artículo”, explica la diseñadora de indumentaria Paula Aguirre, voluntaria a cargo de la sede argentina de Fashion Revolution. Además, junto a su hermana Mariángeles, lleva adelanta la firma Therapy Recycle & Exorcise,  un emprendimiento especializado en ropa hecha a partir de descartes y prendas de segunda mano o vintage, que cuenta con puntos de venta en Argentina, Berlín y Holanda.

“La propuesta de Fashion Revolution es que los fabricantes y diseñadores muestren su cadena de valor y que los consumidores tomen el hábito de preguntar y preguntarse qué y quiénes están detrás de la ropa que usan”, explica Marianela Balbi, diseñadora de indumentaria y a cargo de Cuarto Colorado, una marca de pilotos y demás accesorios para lluvia. El diferencial de Cuarto Colorado: los estampados originales y coloridos y la confección en pequeños talleres.

“Therapy Recycle & Exorcise”, de Mariángeles y Paula Aguirre, crea nuevas prendas a partir de prendas en desuso.

Marcas que marcan
Existe una gran cantidad de opciones alineadas con estos conceptos y todas coinciden en ciertas pautas fundamentales.

Un punto en común es que haya un pago justo entre las partes. Sobre todo, en la instancia de confección, que es el sector con retribuciones más bajas y que, de acuerdo a los datos obtenidos por Aguirre, emplea en un 80 por ciento a mujeres.

Marianela Balbi, diseñadora de indumentaria y una de las seguidoras de esta tendencia.
“Los oficios relacionados con la costura son hermosos. Pero muchas veces se dan, en las sombras, condiciones de explotación o trabajo infantil. Los diseñadores no queremos eso. Yo trabajo con los mismos talleres desde hace mucho tiempo. Veo sus dificultades y también, los logros que obtienen con sus tareas”, puntualiza la emprendedora independiente, Paula Liarte. Después de formar parte de una empresa de renombre, Liarte decidió lanzar su propia línea. “Darle el toque personal y el tiempo de confección a cada prenda, me permitió lograr identidad en mis productos y seguir adelante”, reflexiona.

Otro requerimiento es que los emprendedores o diseñadores abran sus espacios o talleres y muestren en las redes sociales o distintos medios el desarrollo de sus productos. “Tenemos que ser transparentes, visibilizar a quienes intervienen en cada artículo. Contar nuestra historia con alegría dignifica nuestra labor”, dice Balbi.

La traba difícil de sortear está en los costos. Aunque, “al ir para atrás en el circuito, se puede comprobar que alguien está pagando ese precio final tan bajo”, infiere, rotunda, Aguirre.

Compras bien pensadas
La siguiente arista vendrá del lado del consumidor. “Tenemos que cambiar nuestro enfoque. Dejar de pensar que lo de afuera es mejor o que la ropa es descartable. En Argentina, hoy hay emprendedores muy competitivos”, sugiere Jesica Pullo, diseñadora de indumentaria y voluntaria de la sede local de Fashion Revolution. Las carteras y accesorios de su marca, Biotico, están hechos con descartes y en la confección participan hombres y mujeres miembros de la Asociación Laboral para Adultos con Discapacidad Intelectual (ALPAD).

El volumen de prendas producidas es otro indicador de confianza. “Los talleres clandestinos trabajan con volúmenes grandes de producción. En cambio, los emprendedores hacemos tiradas muy chicas”, distingue Pullo.

También, “involucrarnos, preguntarles a las vendedoras el origen de la marca, mirar las etiquetas y buscar los hashtags #yohiceturopa, #modasostenible, #fashionrevolution, #pagojusto o #comerciojusto. Apoyar nuestra industria textil es súper importante, ya que genera muchísimo empleo”, agrega Balbi. El circuito de ferias y showrooms son buenos espacios para dar con este tipo de iniciativas.

“Abrir el placar y saber que lo que vayas a usar contribuirá a una sociedad mejor, reconforta y es lo que nos hace lindas. Eso es estar a la moda para mí”, finaliza Balbi.