La moda en cuarentena

Fuene: Noticias ~ Como todas las actividades no esenciales alrededor del mundo, la moda no está exenta del aislamiento social requerido a modo preventivo para evitar la propagación del Covid-19. Mientras muchos eventos relacionados con el mundo fashionista, desfiles de grandes diseñadores, lanzamientos de colecciones, se cancelan, otros buscan formas originales para llevar un poco de color y tendencias, durante los desolados días de cuarentena.

Algunos de los eventos suspendidos en el país fueron el Argentina Fashion Week, la semana de la moda local que iba a reunir a grandes nombres de la esfera fashionista local como Gabriel Lage, quien también tomó la decisión de cerrar su atelier hasta nuevo aviso. Por su parte, Laurencio Adot también suspendió su desfile y no descarta hacerlo de forma virtual. Los locales de varias marcas de producción nacional también cerraron sus puertas al público.

Bajo el ya conocido lema #QuedateEnCasa, quien encontró una forma de esquivar el contacto social, pero logró presentar su colección, “Botánica”, fue Benito Fernández. Para no exponer ni al público ni a las modelos, Benito realizó un “desfile” con maniquíes en su casa. En el video se ve como los maniquíes llevan las nuevas prendas de la colección otoño – invierno 2020, al compás de la música de Lucas Fernández, el hijo de Benito. Compartió la presentación en su cuenta de Instagram donde agregó: “Es importante tener en cuenta la responsabilidad individual en la participación colectiva la unidad la solidaridad y el compromiso y no bajar los brazos que seguramente saldremos todos fortalecidos”.

Por lo pronto, el mundo fashion también está en alerta. Uno de los eventos más masivos y convocantes para todos los amantes de la moda, la gala del MET, en el Museo Metropolitano de Nueva York, que el primer lunes de mayo de cada año, ve desfilar por sus escalinatas a las estrellas más importantes, invitadas por Anna Wintour, la editora de Vogue, ha sido postergado y se esperan novedades al respecto. Por su parte, Giorgio Armani y Hugo Boss, habían presentado sus colecciones en desfiles a puertas cerradas.

Qué pasará con la moda argentina durante el aislamiento

Fuente: La Nación ~ Cuando en la escena de la moda internacional se conocieron las primeras reacciones ante el avance del coronavirus , para el ámbito local todavía era algo lejano. Del COVID- 19, se sabía que había comenzado en China y que se estaba propagando por Europa y Asia. Hasta que, finalmente, tomó centralidad con el crecimiento indiscriminado en Italia y España, y al conocerse los primeros casos en Argentina que, a la fecha, ya suman 128.Tras el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que establece el aislamiento social, preventivo y obligatorio comunicado anoche por el presidente Alberto Fernández, lo concreto es la celeridad y la exponencialidad que puede lograr este virus, aunque el reverso; es la incertidumbre que provoca en todos los sectores. “La economía, sin duda, se va a ralentizar y en esa lentitud vamos a tener menor actividad económica, menor recaudación y problemas fiscales que resolver”, expresó el primer mandatario. Por eso es clave empezar a considerar cuál puede ser la repercusión a corto y mediano plazo para los rubros de indumentaria y calzado ¿Cómo será la continuidad de las marcas en los próximos días? ¿Se podrá vender el stock de la temporada otoño-invierno? Y si se hace, ¿de qué modo?

La preocupación es aún mayor, si se tiene en cuenta que la crisis que trae aparejada esta pandemia, podría profundizar aún más la ya atravesada por la industria y el comercio, desde al menos el 2018. Vale recordar que antes de la aparición del virus el país estaba batallando, día a día, contra la inflación y el aumento del dólar.

¿Cómo seguir?

Tal cual lo establece el artículo 5 del DNU, desde las 00 hs de hoy quedó suspendida “la apertura de locales, centros comerciales, establecimientos mayoristas y minoristas, y cualquier otro lugar que requiera la presencia de personas”. Esto, por supuesto que implica a los shoppings y a todos los locales de ropa y zapatos. Y es en este contexto que las marcas argentinas analizan cómo continuar en cuanto al sistema de ventas y también en lo referido a la organización interna; se trate de una firma masiva, una Pyme, un diseñador con showroom, puertas adentro, o con un local a la calle.

Hasta ahora, las consultadas expresan haber seguido al pie de la letra las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Ministerio de Salud de la Nación, en cuanto a los requerimientos de licencia para personas en riesgo ya sea por la edad (más de 60 años) o por sufrir una enfermedad inmunosuprimida, entre otras cuestiones y, a su vez, en adoptar, en la medida de lo posible, la opción del teletrabajo. Aunque no todos los puestos de las áreas de indumentaria y calzado se pueden cubrir de ese modo y tampoco existe una normativa al respecto. En ese sentido desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) pidieron “regular a la brevedad la modalidad de teletrabajo (home office), dando certidumbre al empresario y al empleado”. Además, alientan a consumir lo hecho en Argentina “mediante un acuerdo nacional donde el sector público y el privado eleven el consumo de bienes fabricados en el país”. La misma entidad,ante el impacto que puede causar la pandemia, también, solicitó medidas para mitigar el costo laboral; financieras; impositivas y complementarias.

Repensar la estrategia

“Estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para colaborar en que la curva de contagios sea lo más lenta posible”, dice Patricio Bayá , dueño de JT. En los últimos días – previos al DNU- la marca redujo al mínimo la estructura operativa, con la alternativa del home office para el 80% de los empleados y horarios rotativos, para que en los espacios de trabajo conviva la menor cantidad de gente posible. Como, desde hoy, las tres tiendas (Villa Crespo, Recoleta y el Pop-up del shopping Alcorta) estarán cerradas, y estas constituyen el 70 % del ingreso de la marca, la idea es apuntalar el ecommerce con bonificaciones en los envíos.

Mariana Dappiano , dueña de la marca homónima, es otra de las que está enfocada, especialmente, en reforzar la venta online, que tampoco constituye su principal ingreso pero representa una opción al menos por ahora. La diseñadora con 20 años de trayectoria, es, a su vez, miembro del grupo Somos Palermo, al igual que la firma Juana de Arco, que si bien tiene la tienda cerrada desde el lunes pasado, en consonancia con el aislamiento gradual que comenzó ese día, Mariana Cortés , su fundadora, comenta que la actividad principal será difundir y convocar a las clases online, gratuitas, de yoga, meditación para niños y pound fit, además de otras propuestas de aprendizaje vinculadas a la filosofía de la firma.

Dos de las marcas masivas que decidieron cerrar sus tiendas aún cuando algunos shoppings insistían en permanecer abiertos, fueron Levi´s y Mishka. Esta última, especializada en zapatos y marroquinería, también hace hincapié en la venta online considerando que esta opción es análoga a la de una tienda ya que ocupa entre el tercer y cuarto lugar en el volumen de ventas. Para ello ofrece los outfits presentados en el último desfile en la semana de la moca local, en seis cuotas sin interés y freeshipping sin monto mínimo.”Vamos a fomentar que la gente compre por e-shop y que trate de no moverse”, explica Marcelo Cantón , socio y director creativo de la firma.

¿Tiendas virtuales?

Sin dudas la propuesta del ecommerce es uno de los recursos más extendidos para la venta de indumentaria, más allá de esta situación particular que atraviesa el país y el mundo. Según el último informe de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) en el 2019 las ventas aumentaron un 20% respecto del año anterior y se sumaron 828.000 nuevos compradores. Además, en cuanto al ranking de rubros más solicitados, indumentaria deportiva estuvo en cuarto lugar y la no deportiva entró en el sexto puesto.

Aunque relacionadas a esta alternativa en línea, aparecen dos cuestiones fundamentales: una, es cómo se llevará a cabo la logística y distribución de las compras de modo virtual en un país en el que no se podrá circular normalmente, al menos hasta el 31 de marzo, inclusive. Si bien esto lo responde el artículo 6 del DNU que entre las excepciones, en el punto 19, solo exceptúa el “reparto a domicilio de alimentos, medicamentos, productos de higiene, de limpieza y otros insumos de necesidad”, sin mencionar la vestimenta, queda especificar qué implica el punto 21 del mismo documento, que alude al desarrollo “servicios postales y de distribución de paquetería”.

El otro aspecto es que, aunque el comercio online es una tendencia que crece, no todos cuentan con esa estructura y si la tienen varía en cuanto a la escala y el volumen que manejan. Silvina Bolognini , por ejemplo, del local Ina Ini especializado en diseño de autor, en la Galería Patio del Liceo, comenta que como vende prendas en su mayoría únicas de más de treinta diseñadores de todo el país hasta ahora el e-shop no había sido una opción por eso, ante el primer aislamiento, pensó atender con cita previa pero esa idea declinó con la aparición del nuevo decreto.

En Panorama, otra de las tiendas que comercializa ropa y accesorios de diseño, el propósito está en el diálogo con los proveedores y en la comunicación vía redes sociales para mantener “el contacto con nuestra audiencia y promover el consumo local”, explica María Lee , dueña del negocio. Su planteo, trasciende, más allá del aquí y ahora, y tiene que ver con pensar en un cambio de paradigma que pone el foco en los productos locales. “Vamos a necesitar más que nunca replantear no solo nuestros hábitos de consumo sino cual es el aporte que le estamos dando a nuestra propia comunidad”, sintetiza.

En la venta de prendas vintage, rubro que tomó notoriedad en el último tiempo, sobre todo por los clientes que eligen consumos más sostenibles, El Almacén de Lulú está pensando en hacer envíos gratis, quedaría definir si antes o después del aislamiento obligatorio, o en algún descuento especial para las compras realizadas durante este período. Al mismo tiempo, Jazmin Rodríguez del local Bimba Vintage aprovecha este momento para dar un servicio gratuito de asesoramiento virtual para que los clientes puedan concretar la compra a través de las redes sociales. “Me preparo para lo que venga, estoy muy atenta a los cambios y ya venía viendo que la onda va por el online, obvio que, además, me interesa cuidarme y cuidar a los demás”, concluye.

Pensar la moda en la UTN

Fuente: Página 12 ~ Un nuevo posgrado aspira a que sus graduados puedan desempeñarse en empresas textiles y de indumentaria o armar un emprendimiento propio, en base a la innovación en los productos y la gestión.

La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) lanzó la Especialización en Gestión de la Innovación en Empresas Textiles y de la Moda, que tendrá una duración de 18 meses de cursada presencial. El objetivo es formar profesionales que puedan comprender el marco global del sector y lograr que las empresas argentinas compitan en los mercados internacionales con productos diferenciados e innovadores.

La ingeniera Patricia Marino, directora del posgrado, resaltó la importancia de la industria textil y de la moda a nivel nacional, porque la producción “integra toda la cadena de valor”. El algodón, por ejemplo, llega a un valor 37 veces mayor que su costo. “Esta cadena es una de las que ocupa la mayor cantidad de mano de obra”, afirmó Marino y subrayo esa situación lleva a que “la industria argentina sea un competidor de mucho potencial”. Por eso los profesionales recibirán herramientas para abordar la problemática local con una aspiración internacional.

En el armado del plan de estudios, Marino y su equipo tuvieron en cuenta que se necesita “una diversidad de perfiles profesionales cada vez más amplia”. Entonces, pusieron el foco hacia expertos de ingeniería, arquitectura, diseño, administración, con un espectro amplio que puede abarcar a cualquier profesional que esté relacionado con empresas del sector.

El sector textil-indumentaria-moda argentino es federal, con materias primas diversificadas –lana de oveja, vicuña, llama, guanaco, mohair y cashmere, entre otras–.

Marino sostuvo que la tradición nacional tiene una gran habilidad en el desarrollo de productos y marcas con identidad, donde “las fibras naturales presentan la oportunidad principal de diferenciarse” de otras industrias fuertes como la de Brasil o incluso la de China.

En la actualidad, hay una búsqueda global de reducir el impacto ambiental con nuevas miradas sobre las formas productivas y de logística. Existen aplicaciones no tradicionales para la producción textil. Marino destacó “la nanotecnología, los biomateriales y la conectividad” como ámbitos donde se desarrollan materiales “novedosos, de propiedades extraordinarias, con aplicación en construcción, medicina y transporte”.

Para Marino, “son muy relevantes las acciones que se llevan a cabo en la esfera de la economía nacional” en favor de las pequeñas y medianas empresas del sector, por eso es clave el consumo interno. La importación que introduce productos hechos con mano de obra intensiva es un factor que lo desgasta. En épocas de recesión económica, es uno de los sectores más afectados por la contracción del consumo. “Es imperativo alentar la presencia sectorial en los mercados internacionales”, enfatizó.

Cómo esta afectando la pandemia al mundo de la moda

Fuente TN ~ Las marcas de lujo pierden ventas millonarias, las tiendas low cost cierran y los desfiles se suspenden. ¿Qué pasará con el consumo este año?

La moda no escapa al coronavirus y se vio obligada a tomar drásticas decisiones, sobretodo en el circuito internacional, donde se manejan negocios (y presupuestos) millonarios. Para empezar, China es el comprador más grande de las marcas de lujo como Dior o Louis Vuitton y este año sus representantes no han podido viajar a ver las colecciones que se presentaron en Milán, París, Londres y Nueva York. Si bien se han hecho puentes virtuales para que los chinos estuvieran al tanto de las novedades, el resultado no fue el mismo.

La agenda de los desfiles, como pasó con las grandes giras musicales, también se ha modificado. Giorgio Armani pospuso hasta noviembre la presentación de su colección crucero en Dubai que iba a hacerse a mediados de abril y la marca inglesa Burberry canceló su show en Shangai del 23 de abril. Chanel suspendió su desfile en Pekín, Prada el suyo en Japón y Gucci el de San Francisco (todos iban a ser en mayo). El diseñador americano Ralph Lauren se sumó a esta tendencia y ya avisó que no hará el desfile que tenía planeado para abril en Nueva York.

No hay dudas de que el mundo del lujo se ha visto afectado por la pandemia aunque por otro lado se las ha ingeniado para lanzar una línea de barbijos que incluyen los logos de las mejores marcas. Estos han sido el complemento más visto durante los desfiles en la última temporada y ahora los más fashionistas pueden lucirlos firmados por Vuitton o Chanel. Parece una broma, pero no lo es.

Las marcas internacionales número uno enfrentan otro gran problema en estos días: en China se han cerrado muchísimas fábricas que son sus proveedoras, por lo que en la próxima temporada no podrán abastecer sus tiendas alrededor del mundo como lo vienen haciendo hasta ahora ya que les entregarán mucho menos mercadería. Por otra parte, muchas firmas desaparecen de China: Versace, Michael Kors y Jimmy Choo han cerrado más de 150 locales en ese país.

En estos días, con el bloqueo total de Italia, donde nadie ya camina por la calle, los ojos están puestos en España donde las tiendas de Zara, Bershka, Pull&Bear, Stradivarius, Massimo Dutti, Oysho, Zara Home, Lefties y Uterqüe estarán cerradas temporalmente en Madrid al igual que los locales de Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield y Women’Secret.

¿Y que sucede en la Argentina? Se han suspendido todos los desfiles que comenzaban esta semana, desde el de Jorge Rey en el Museo Fortabat de Puerto Madero hasta el de los finalistas del programa Corte y Confección en el Hipódromo de Palermo, los dos enmarcados en el evento Argentina Fashion Week. También se cancelaron otros eventos de moda como la presentación de la colección de muebles de Carolina Pampita Ardohain y la de accesorios de autor Ucha.

Por su parte, Claudio Cerini que tiene peluquerías en todos los shoppings, comunicó en sus redes que ningún integrante de su staff que haya llegado de viaje de los países afectados por el virus se encuentra en actividad al mismo tiempo que solicita que quienes hayan regresado de un viaje no asistan a los salones hasta terminar la cuarentena obligatoria y reprogramen los turnos de manera online.

No fue el único que realizó un comunicado vinculado al tema. La cuenta del centro de estética Centro Bace dejó de lado sus novedades acerca de como combatir la celulitis o las adiposidades localizadas para hacer una guía de un buen lavado de mano y dar más tips sobre como prevenir el coronavirus.

Finalmente, se supone que este año la venta se centrará en lo virtual ya que en las próximas semanas parece que se recomendará no asistir a los grandes centros comerciales. Sin embargo, este modo de compra no es aún masivo en Argentina.

Sólo resta esperar a ver que sucede acá y el el mundo. El coronavirus llegó para marcar un nuevo paradigma en la humanidad y la moda, por supuesto, no estárá ajena.

Otra moda para un mundo mejor: sustentable de la materia prima al perchero

Fuente: La Nación ~ Son cada vez más numerosas las personas, las conciencias individuales, que se atreven a plantearse el dilema de la sustentabilidad, es decir la gestión responsable de los recursos naturales que aseguran la continuidad del planeta. Practicar la sustentabilidad o desentenderse, comprometerse y actuar o preferir el après nous, le déluge es la cuestión que nuestra época nos apremia a resolver. La urgencia deriva de los efectos comprobados del calentamiento global y de la degradación alarmante del medio ambiente, cuya causa patente son los modos de producción y de vida de nuestras sociedades. Porque la industria de la moda, en incontenible expansión, figura entre las tres más contaminantes del planeta, la verdadera novedad sería el paso de este sistema nocivo y obsoleto a un modo de hacer sano, verde y vital, vale decir sustentable.

Afortunadamente, miles de personas, ciudadanas del mundo antes que consumidoras de marcas, exigen que se cuide y respete el equilibrio natural de la vida en la Tierra, sin el cual no habrá un futuro posible, e identifican a la moda como fuerza enemiga. El frenesí consumista lleva a un aumento irracional del número de prendas nuevas, calculada para este año en no menos de 100 billones. Prendas que serán descartadas por un público usuario irresponsable a un ritmo dos veces superior al de finales del siglo pasado. En conclusión del ciclo nefasto, el 87% de esa masa textil difícil de imaginar será incinerado o enterrado como deshechos, dejando la solución del problema a las generaciones venideras. Corresponde a la industria de la moda el 10% de las emisiones globales de carbono y el 20% de la contaminación industrial, con químicos tóxicos, del agua, elemento del que es la segunda mayor consumidora mundial. Existen propuestas alternativas independientes que integran la creación, el diseño, la producción, la recuperación, el reciclaje, la comunicación, la distribución y la venta de textiles, prendas y accesorios siguiendo los principios de la sustentabilidad, cada cual a su cadencia, en progresión articulada, y que nos ofrecen lo necesario para cubrirnos y adornarnos con estilo -y ética- de la cabeza a los pies.

Pero no basta una porción virtuosa para hacer un mundo mejor. Es imprescindible que las partes concernidas asuman la necesidad urgente de un cambio drástico y honesto. #EsYa. La industria deberá hacerse cargo de sus responsabilidades. Garantizar salarios justos y equitativos a toda la fuerza de trabajo implicada a lo largo de la cadena de realización, de las materias primas al perchero; establecer una comunicación transparente y veraz con el público comprador, al que le corresponde educar e informar; reducir en un corto plazo toda huella de carbono, con un objetivo ideal del 50%; emplear materias naturales orgánicas, sin extractivismo y respetuosas de la integridad animal, elaboradas sin intervención de energías fósiles; fomentar la recuperación y reciclaje de prendas usadas.

Y las más duras de aceptar para la avidez de los conglomerados monstruo: reducir la oferta, desacelerando las ritmos de producción y presentación, renunciando, en suma, a la ideología consumista. Hacer moda según los tiempos de la vida, en suma. Parece evidente que sin la intervención de los gobiernos poco o nada podrá hacerse. Sí, señora, la moda es política.

Indumentaria contestataria: el diseño relata las demandas callejeras

Fuente: El Día ~ Al decir de la socióloga argentina Susana Saulquin, el auge del diseño de autor en la Argentina es hijo de la crisis del 2001 que con su violento impacto sobre las importaciones y los viajes al exterior para comprar insumos y prendas, modificó pautas de consumo en un mercado que siempre miró hacia afuera en cuanto a moda.

En el momento en que los primeros exponentes de las carreras de Diseño de Indumentaria comenzaban a asomar con creatividad y personalidad, el contexto económico-social les dio la visibilidad necesaria para su irrupción en el mercado. Así los colectivos de diseñadores nacieron como una respuesta a dicha crisis, bajo el lema de que la unión hace la fuerza, los talentos se asociaron en espacios compartidos, en propuestas perfomativas para darse a conocer y en desfiles y showrooms autofinanciados.

Nombres que hoy son referentes en nuestro país y en escenarios tan lejanos como Oriente o Asia Menor comenzaron a sonar entonces y nunca dejaron de crecer. Edu de Crisci es uno de ellos.

Este joven creador nació en La Plata en 1984 y se formó en la carrera de Diseño de Indumentaria en la Universidad de Palermo. Tal como lo hicieron sus antecesores, los primeros pasos fueron en el colectivo Proyecto Cuadrilla conformado por un grupo de nuevos diseñadores entre los que estaban también Ladrón de Guevara, Desastrería y Fernando More. Durante esos años desarrolló nueve colecciones, con desfiles y presentaciones en el Hotel Faena, Bafweek, La Ciudad de Moda, Six O’Clock y MICA; y también trabajó para la marca Cora Groppo en su equipo de diseño.

Sus creaciones personales y de impecable factura le permitieron participar de la primera temporada de Project Runway Latinoamérica, donde resultó finalista. Su mirada atenta al contexto social lo impulsó a desarrollar en 2018 “Volver al Futuro”, una propuesta mediante la cual resignificó prendas del guardarropas deportivo para analizar un territorio de crisis social y económica. Esta colección fue seleccionada por Autores de Moda BA del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y fue presentada en el Bafweek edición Otoño invierno 2019.

Consultado por El DIA sobre las razones de esa relación con lo deportivo, el diseñador no duda en afirmar que tiene que ver con su realidad cotidiana que está atravesada por el deporte, tanto porque suele practicarlo como por su desempeño como jefe de producto para una firma de sportwear.

Justamente esa inclinación por dotar al guardarropa deportivo de una funcionalidad urbana se vio nuevamente expresada en “Si quiero o si tengo?”, la última colección otoño-invierno 2020 que vio la luz en la reciente edición de Bafweek. Prendas superpuestas que brindan protección al usuario para el cada vez más conflictivo contexto social latinoamericano son su sello de autor.

Dota al guardarropa deportivo de una funcionalidad urbana

La paleta blanca y negra con acento de tonos vibrantes ofrece diseños personales y lúdicos pero que no opacan el mundo en el que visten a sus portadores: el de la protesta callejera, las luchas por la ampliación de derechos; una disputa cara a cara a políticas que ya no van más porque remiten a otras épocas. “Creo que esta generación, la mía y todas la venideras, están paradas en un lugar de mucha fortaleza porque son masa, y porque son cosas por las que se lucha y que ya pasan o que van a pasar. Llamemos la legalización del aborto, la diversidad de género; hoy todo eso está cobrando una fuerza bárbara y creo que las demandas callejeras van por ese lado, y eso por supuesto se ve reflejado un poco en mi relato y en la vida diaria; ver a todas las chicas con el pañuelo verde me parece muy bueno”, dice De Cisci.

En la era de los cuestionamientos a la verdad y a las instituciones, poner el cuerpo es la manera de hacer efectiva y visible la pelea. Por ello Edu acompaña esta ola de activismo popular con sus creaciones, haciendo de la moda un verdadero soporte de comunicación no verbal.

De cara al futuro y pensando en los desafíos del diseño de indumentaria, De Crisci plantea su deseo de seguir explorando todo el universo tecnológico que tiene la indumentaria deportiva en cuanto a los textiles y las composiciones nuevas en los géneros. “Creo que mi conocimiento de eso todavía es muy superficial; me encantaría meterme un poco más en ese mundo, indagar en ingeniería textil y cosas así que con el tiempo van a venir. También me gustaría empezar a fusionar la moda urbana con la estética deportiva con alguna que otra pieza de sastrería, algo más elegante. Creo que el sportwear está mutando hacia ese lado” concluye.

¿El futuro de la moda se llama tecnología?

Fuente: Perfil ~ Las novedades que encontramos en este campo son innumerables: desde diseñadores hasta retailers y consumidores se ven en constante movimiento siguiendo la órbita de la ciencia.

Puede que estas afirmaciones sean algo que todavía, cueste imaginar, pero la verdad es que ya no se trata de hablar del futuro porque dichos avances ya habitan entre nosotros.

  • Moda y tecnología en los museos

“Las maquinas van a acabar con la artesanía”, esta es la frase que el MET intentaba revocar con la exposición «Manus x Machina: Fashion in an Age of Technology«.

Una muestra que tuvo lugar en 2016 en la que se intentaba conciliar los dos bandos actuales en el mundo de la alta costura y prêt-à-porter: las prendas hand-made o el camino hacia la tecnología.

Sin duda, una auténtica disputa que no es para nada nueva, pero…¿cierta? ¿de verdad la tecnología será capaz de acabar con un recurso tan antiguo y vital como la artesanía? sinceramente lo veo imposible.

  • Moda y tecnología en el atelier

Si antes pensabas en el futuro, ¿qué veías? Seguramente muchos de nosotros diríamos: ¡robots! Y precisamente es lo que encontramos hoy en algunos ateliers.

La impresión 3D y la realidad aumentada han ayudado a algunas marcas como Adidas, Nike o la firma japonesa Anrealage a sacar zapatillas al mercado hechas completamente por robots.

Gracias a estas técnicas, el usuario mismo puede diseñar el calzado y luego enviarlo a una impresora 3D para obtener la zapatilla creada.

O un ejemplo más reciente, el caso de los vestidos robóticos desfilando en la Semana de la Moda de Nueva York en el año 2019, creados por un kit diseñado por la exmodelo estadounidense Anina “Net” Trepte, fundadora de la empresa 360 Fashion Network, la cual  permite que diseñadores que no saben programar utilicen la tecnología en sus prendas.

En las pasarelas

La forma en la que se suben colecciones a la pasarela cada vez es más disruptiva y la forma de asistir a ellas también lo es, la realidad virtual es uno de los tantos avances que lo permiten.

Siéntate en el sillón de casa, colócate las gafas de Google ¡y a disfrutar! Pero esta no es la única opción: Abrahamsson es una firma que se plantea enviar las colecciones por mail. ¿Para qué ir a París? si en los hologramas se encuentra la solución.

  • En los locales

Hoy en día ya no nos debe extrañar si entramos a un probador y nos encontramos con un dispositivo táctil que nos permita solicitar otra talla u otra prenda diferente.

¿Lo más interesante hasta ahora? la Realidad Virtual, con muchas posibilidades en las tiendas físicas porque permite exponer las prendas con proyecciones virtuales, mostrando una cantidad de modelos mucho más elevada que la tradicional, a modo de catálogo virtual.

Otro de los grandes cambios es la posibilidad de comprar y marcharnos sin tener que cargar con ninguna prenda. La idea es que la tienda física nos sirva simplemente para comprobar qué prenda nos gusta y si nos queda bien, y después desde la misma tienda realicemos la compra a través de un dispositivo y esperemos a que nos llegue a casa días después.

Podríamos decir que la tienda sería un simple expositor o probador, pero el canal de compra sería internet, con un proceso mucho más sencillo para el comprador.

Si querés que las cosas sean aún más fáciles y cómodas, ¿qué tal una vuelta por la tienda virtual de Massimo Dutti?

  • Moda & Big Data

El uso del Big Data para analizar los gustos y hábitos de consumo de los clientes potenciales, ha sido uno de los grandes avances dentro del mundo de la moda.

El stock de las grandes marcas ha pasado de contar con grandes cantidades de prendas más genéricas y estándar a tener mucha menos cantidad global y mucha más variedad de prendas, ajustadas a hábitos de consumos de un público mucho más diverso y plural.

Así, las marcas tienden mucho más a la personalización o la segmentación de su público para ofrecerles prendas a medida. Esto también puede observarse en términos geográficos, ya que las principales cadenas de moda varían el tipo de prendas que ofrecen en los locales de países diferentes, e incluso en una misma ciudad en base al barrio y el perfil de cliente de cada zona.

También en clave de personalización, y lejos de la actividad de las grandes marcas, el buen análisis de los datos ha permitido la creación de pymes que se centran en la atención personalizada a sus clientes.

El lento despertar de la industria textil

Fuente: Pagina 12 ~ Los trabajadores de la antigua fábrica Sport Tech -hoy Cooperativa 8 de Enero- recuperaron la empresa el año pasado y hoy están tomando costureros para 70 nuevos puestos de trabajo. La búsqueda circula en estos días como una señal de mejora en la actividad, que viene de pasar por cuatro años de destrucción del empleo: entre 2015 y 2019, el rubro textil fue el segundo en cantidad de despidos del país, sólo superado por el de comercio. Dentro de la industria es el que tiene más desocupados. El pedido para duplicar los trabajadores que hoy tiene la fábrica es, en sí mismo, auspicioso. Y tiene un doble impacto si se considera que lo están haciendo los trabajadores que la reabrieron.

Claudia Maldonado es una de sus costureras. Al llegar Página  12, está sentada a una máquina: cose los costados de la pierna de un pantalón. Lleva el pelo largo y negro atado, para que ningún mechón toque la recta y unos anteojos de ver de cerca que no se va a sacar por un buen rato. Como todos en esta cooperativa, trabaja en línea. Concentrada, haciendo el mismo rápido movimiento, cientos de veces en una hora.

La mañana es el tramo del día de mayor rendimiento; por eso no se levanta de la máquina. Ni mira cuando entra una aspirante que vino a ofrecerse y es conducida por la jefa del taller por una serie de pruebas, en las overlocks libres.

En la fábrica se están presentando entre diez y quince personas por mañana; y eso que que el aviso de búsqueda no es reciente.

No todos los que tocan el timbre son costureros o costureras; hay quienes vienen para ofrecerse a limpiar, como administrativos, para mantenimiento. Incluso se proponen como aprendices, cobrando menos.

Escala

La fábrica no es PyME. Tiene capacidad para hacer todo el ciclo de una prenda, incluidas las etiquetas. La nave de producción, enorme, tiene un entrepiso donde se ven más maquinarias. La mayoría, compradas para confeccionar ropa deportiva de marcas como Adidas y Puma, son automáticas. En su momento, la planta llegó a ser la tercera de Argentina.

Y aún así su producción, durante los años de la gestión de Cambiemos, cayó hasta reducirse a nada: el antiguo dueño, Pablo Enriquez, cerró primero una planta en Luján, asociada a ésta. En la de San Martín, los trabajadores se encontraron con cada vez con menos trabajo. Desde adentro de la planta vieron llegar las conocidas consecuencias del paquete macrista de apertura de las importaciones, tasas altas y aumento del precio de la energía. Escucharon quejas de clientes que aseguraban que el dueño les rechazaba los pedidos. Consecuentemente, sospechaban que parte del capital estaba siendo volcado a la inversión financiera. Llegaban al depósito camiones de prendas importadas. Otros camiones descargaron más tarde las máquinas traídas de la planta de Luján. Estaban en alerta cuando en diciembre de 2018 empezaron a sufrir retrasos en el pago de sus sueldos. Así se desencadeó una toma contra el vaciamiento y un largo conflicto; contarlo no es el objetivo de esta nota.

En julio de 2019, la decisión de si rematar Sport Tech o decidir su continuidad laboral quedó en manos del juez Horacio Robledo. El magistrado visitó las instalaciones ocupadas y falló en favor de la continuidad laboral, otorgando a la cooperativa el uso de las maquinarias y de la materia prima que había quedado dentro. Con todo, en la segunda mitad de 2019 la cooperativa apenas recibió pedidos.

Ahora están reapareciendo los clientes y las propuestas. En la cooperativa quedaron 60 trabajadores, la mitad de los que había antes de la quiebra.

Claudia espera un reemplazo para dejar la máquina y sentarse con PáginaI12, terminada la recorrida por la fábrica, para hablar sobre la decisión de tomar costureros.

– Estamos muy contentos -dice-. En el rubro textil es terrible la cantidad de gente que se quedó sin trabajo. El año pasado, cuando cerramos, fue muy complicado. Yo en costura no conseguía nada: sólo encontré para limpiar en un country, en Benavídez… una hora y media de viaje, un sueldo de la mitad de lo que ganaba en la fábrica… ¿¡Qué puedo decir!? Que estamos felices de tomar asociados, de tener esta perspectiva.

Expectativas

Los nuevos puestos de trabajo tienen que ver con la expectativa de los fabricantes, con lo que tienen previsto producir localmente para la temporada de invierno. La del vestido es una actividad que se planifica, de anticipación. Tras algunas medidas del nuevo gobierno, como la demora en la aprobación de licencias no automáticas para importar y el congelamiento por seis meses de la tarifa eléctrica, hay empresarios del sector que hablan de expectativas de recuperación de entre  un 10 y 20 por ciento de la capacidad instalada para este año.

Fernando Castillo es el presidente de la cooperativa y cuenta que lo que ya mejoraron son los precios. “Vemos que aceptan presupuestos más altos”, describe. “Veníamos teniendo propuestas raquíticas, malas rachas con los clientes que no se animaban, por la cuestión política, por el dólar, por las elecciones…. A partir de enero y febrero empezamos a tener más pedidos de presupuesto”. Ya firmaron contratos con proyecciones de ampliación.

Antes de la reapertura, Castillo era uno de los delegados y por eso accedía a información sobre lo que pasaba en muchos sectores de la empresa. “Hubo compañeros que de coser, pasaron a cambiar etiquetas. ¡¡Acá llegaban hasta pantalones hechos en Albania!! Los mandaban a  ponerles etiqueta argentina”.

Castillo

¿Cuánto les está costando rearmarse en capacidad de producción? La pregunta remite a las pérdidas poco visibles de los cierres de empresas. Castillo contesta que de cada diez personas que se prueban, listos para trabajar habrá tres. “No los precisamos ingenieros, pero tenés que tener entre seis meses y un año de experiencia para manejar estas máquinas, que las entiendas bien, que tu cuerpo esté adaptado a su velocidad”. Los 60 trabajadores actuales no pueden en este momento dejar de producir para entrenar a los postulantes sin práctica.

Una paradoja es que entre las empresas que se acercan buscando la capacidad técnica de la planta (su posibilidad de hacer todo en un solo lugar) esté la conocida marca de ropa infantil ligada al apellido de una ex primera dama. Paradoja II: que lo haya sido del gobierno que mandó a los desocupados “a estudiar” como condición para cobrar una asistencia social, como si el problema de la creciente pobreza fuera el “gusto” del pobre por mantenerse lejos de la escuela.

¿Qué otras cosas se pierden? Claudia Maldonado cuenta un momento en que pensó que todo estaba perdido. Ya está viajando de lunes a viernes a trabajar al country; los fines de semana vuelve a la puerta de la fábrica a apoyar la ocupación. Un día, la patrona le pide sus datos para ponerla en blanco. El sueldo va a ser 12 mil pesos; en la fábrica, ganaba 29 mil. Claudia siente que se hunde, que todo lo que le está pasando está mal. Le dice a la patrona, entonces, que no le conviene. La mujer se sorprende. Le asegura que tendrá “muchos beneficios” con el blanqueo. Claudia se calla. Molesta, la patrona le pregunta, con un tono que no deja dudas de que está segura de que es así,  si lo que pasa es que “no quiere perder el plan”. Claudia se siente impotente, humillada.

La situación todavía la atraganta.  Ahora, cuando le preguntan en qué trabaja,  contesta: “Tengo una fábrica”.

El día de esta nota entraron a trabajar tres nuevas costureras. Al mismo tiempo, otros postulantes se probaron en el manejo de las máquinas. Norma Torres fue una de ellos. Antes de irse, acepta responder algunas preguntas. Tiene 51 años, tres hijos, la mayor le contó del aviso. En estos meses trabaja como cosmetóloga, término con el que se suele aludir en los barrios a la venta de cosméticos por catálogo. Tiene el secundario completo y cursó algunas materias de Derecho. Su último empleo formal fue en 2005, “con una señora para la que hacía algo parecido a Conduciendo a Miss Daisy”, dice. También fue correctora, en los años que estuvo en la facultad.

Castillo cuenta que “acá tenemos un proyecto, que lo estamos por presentar a la Nación y al municipio, para que financien dentro de la fábrica una escuela profesional para el sector textil“. El ex delegado ha hablado de los años de crisis (“el día que dictaron la quiebra fue triste”), de la época de la toma en que el antiguo dueño se instaló también a dormir en un sector de la gerencia (“al final lo desalojaron a él”), de los debates internos que los atraviesan por haberse cooperativizado manteniendo el mismo método de trabajo (“una mezcla de fordismo con taylorismo”), de la capacitación que están recibiendo de técnicos del INTI que los empezaron a ayudar sin esperar a que el organismo les aprobara ningún proyecto (“pensar que si la empresa nos mandaba a hacer cursos afuera, yo puteaba que era para explotarnos”). Tiene una mente eléctrica en la que cada idea le trae a colación la contraria.

“Queremos una escuela bien hecha, que acá se aprenda no sólo a manejar máquinas automáticas sino también a arreglarlas”, señala finalmente. “En la Argentina no hay una sola escuela de mecánica de máquinas de coser, ninguna. Es algo ilógico… hay que hacerlo porque la política se hace a futuro. No es que vos abrís una fábrica y ya está, tiene que haber una reflexión”.

¿Se puede hablar de recuperación del sector textil? Para Marco Meloni y Gustavo Castells, de Industriales PyMEs Argentinos (IPA), se puede hablar de mejoría. “Hay mejoría debido a que la cadena textil es larga y hay que planificarla con mucha anticipación. Como las expectativas son positivas, se generan proyecciones favorables”. Para este año, los referentes del sector esperan una recuperación. La expectativa de mínima es que la expansión se ubique en 10 puntos, pero hay especialistas del rubro que suponen que, por las señales que viene dando el Gobierno, podría ser del doble de esa cifra.

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Los influencers llegan al rubro de la moldería y la confección

Fuente: La Gaceta ~ Los cursos de “Corte y Confección” permiten a los interesados encarar la moda desde el diseño de autor y la autenticidad. Qué ocurre en Instagram.

La moda es un lenguaje que se viste de géneros diversos y se confecciona con la ayuda de un centímetro y una tijera. Los talleres de “Corte y Confección” siguen captando al público femenino, pero ahora se convirtieron en nichos creativos ideales para los influencers tucumanos. El objetivo es encontrar un espacio desde el cual exhibir sus producciones textiles y que sirva de disparador para convertirse en referentes vanguardistas.

Sofía Olivares Romano (20 años) es la cara detrás de una cuenta de Instagram que se dedica a vender prendas vintage. Según afirma, la parte más divertida de ese trabajo es seleccionar las prendas y devolverlas a la vida apenas con algunos retoques. “Si encuentro algo que está fallado o accesorios en los que falta un botón me encargo de restaurarlos con mi máquina de coser”, explica.

El comienzo no fue fácil y esta historia surge al observar algo tan rutinario como un montículo de prendas sin usar. “Empecé a tomar clases de moldería y de costura para demostrar que esa ropa merecía otra oportunidad en el armario. La idea siempre fue modificar lo que ya existe para adaptarlo a nuestro tiempo”, explica la usuaria con 5.000 seguidores. Entre los cambios, su marca personal consta de acortar y estrechar los outfits.

“Obtener la máxima expresión en un atuendo es mi meta. Me gusta que la vestimenta tenga personalidad”, revela a su vez la influencer Ayelén Caram (28 años). En su caso, lo que inició como un juego, terminó cobrando seriedad cuando cambió la carrera de Abogacía por la de Diseño de Indumentaria.

“Ya lancé mi propia colección cápsula. Es bastante atrevida y diferente”, señala Ayelén. En el taller de costura del que fue protagonista nacieron atuendos como un blazer que también puede usarse como vestido.

Iniciativas

Más allá de los enojos y las dificultades, la satisfacción de observar una creación propia es impagable. “Tenemos abuelas que quieren hacerle ropa a sus nietos y mamás que desean confeccionar desde cero prendas para sus hijos”, detalla Camila Lago; a cargo de una serie de clases que imparte la Municipalidad de Yerba Buena.

La diseñadora cuenta que uno de los cursos de verano tuvo tanto éxito que los turnos continuaron después de aquel periodo. “A través de las redes sociales uno puede tener acceso a diseños exclusivos, costosos e internacionales. Entonces tener la posibilidad de hacerlos por tu cuenta es un punto extra que motiva”, reflexiona Camila.

Según la tallerista no existe un estilo definido a la hora de dar rienda suelta a los moldes y la costura, aunque sí existe una tendencia hacia lo vintage y el ciclo de recirculación de las prendas. “Una de mis alumnas modificó el jean de su novio para adaptarlo a su calce”, agrega -a modo de ejemplo- Camila.

En su rutina tomar blusas, remerones y pantalones de los años ’60 y los ’70 es un plan estupendo. “Las texturas y los géneros antiguos son diferentes a los actuales. Todo vuelve en el mundo de la moda; entonces, con unas pinzas en la parte trasera del pantalón o gracias a un recorte de mangas, la ropa queda como nueva”, cuenta.

A la necesidad de desempolvar la máquina de coser, Sofía Herrera Krautmann agrega otro asunto: la conveniencia económica en comparación a la ropa que se consigue en los locales comerciales. “Lo único a tener en cuenta es que la paciencia es el instrumento esencial”, concluye la tallerista de molderia.

Grupo Axo adquiere la licencia de Nike en Argentina, Uruguay y Chile

Fuente: Mundo Textil ~ Grupo Axo potencia su negocio en Sudamérica y confirma haber adquirido la licencia de Nike en Argentina, Uruguay y Chile, lo que significa que la compañía mexicana contará los derechos de operar, administrar y distribuir a la firma estadounidense en los mercados mencionados y cuyas divisiones son aglomeradas bajo Nike SOCO.

Según ha dado a conocer Grupo Axo a través de un comunicado digerido a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), el cierre de la operación aún se encuentra sujeto a condiciones de cierre comunes para este tipo de transacciones, esto incluye la obtención de las debidas aprobaciones gubernamentales correspondientes.

“En caso de cumplirse las condiciones antes mencionadas, Grupo Axo, directa o indirectamente, será titular de la totalidad de las partes sociales representativas del capital social de Nike SOCO”, detalla la compañía mexicana en el documento firmado este 6 de febrero por Raul Luis del Villar Zanella, vicepresidente de finanzas y relaciones con inversionistas de Grupo Axo.

Cabe recordar que, la división local de Nike ya se encontraba evaluando abandonar el territorio argentino a causa de la crisis que viene arrastrando el país desde hace un par de años, esto sumado a las complicaciones que trae a su sistema de importación el regreso de las licencias no automáticas en Argentina con la entrada del nuevo gobierno.

Según medios argentinos, la marca norteamericana vende 7 millones de pares de zapatillas al año en territorio nacional, lo que se convierte en un negocio redondo para Grupo Axo, que previo a esta operación, limitaba su presencia en Sudamerica al mercado chileno con las licencias de Victoria’s Secret y Bath & Body Works, que comercializa en tiendas monomarca y córners.

Grupo Axo fue fundado en 1994 y se encarga de la representación de marcas de ropa, accesorios y artículos de hogar. Su portfolio en México incluye a firmas como Abercrombie & Fitch, Hollister, Tommy Hilfigher, Calvin Klein, Kate Spade, Coach, Nike y la argentina Rapsodia, entre otras.

A finales de 2019, Grupo Axo engordó su portafolio en México con la adquisición al 100 % de Privalia y Talented People. Un proceso que había iniciado desde julio del mismo año.

En términos financieros, el último informe de la compañía mexicana, correspondiente al periodo de julio a septiembre, revela que sus ventas e ingresos por servicio se elevaron al 28 % frente al mismo periodo de 2018. Sobre su red de establecimientos, al 30 de septiembre contaba ya con 4912 puntos de venta y 782 tiendas entre México y Chile.