Moda y cuarentena: qué pasó con las colecciones de invierno y qué planean los diseñadores

Fuente: Infobae ~ Reconocidos diseñadores de modas de nuestro país están actualmente recluidos en sus respectivas casas, como el resto de los argentinos. Tienen sus ateliers y locales con las puertas cerradas al público y solamente se comunican vía online o a través de videollamadas con sus fieles clientes que siguen eligiendo sus creaciones también a la distancia.

La mayoría de ellos tenía contemplado presentar sus colecciones en el mes de marzo y abril en el marco de la semana de la moda, alrededor de la cual está pautada la agenda fashionista para muestras en sociedad de las colecciones de otoño-invierno.

En un comunicado, la Camara Argentina de la Moda remarcó su acompañamiento y su apoyo a los trabajadores del mundo de la moda, la industria textil y el comercio, en el momento difícil por el que atraviesa todo el país y declaró la “emergencia en la moda”. La actividad que ejerce cada uno de los diseñadores argentinoscomprende la que ocurre en talleres propios, con pequeños talleres y a quienes trabajan con modistas que realizan sus prendas en forma particular.

Sin embargo, este sector hoy se ve totalmente afectado, no solamente por la cuarentena, sino también por la falta de insumos, los altos costos, los impuestos, los alquileres y los sueldos y gastos en general.

Infobae dialogó con Evangelina Bomparola, Fabián Zitta, Pía Carregal, Maureene Dinar y Patricia Profumo sobre cómo están sobrellevando la cuarentena, cómo afectó a cada uno en particular la llegada del coronavirus en la moda y cómo se preparan para la próxima temporada.

Evangelina Bomparola tiene su tienda sobre la avenida Alvear y Ayacucho, en el barrio porteño de Recoleta, pero desde el mes marzo, cuando decretaron la cuarentena obligatoria, éste permanece cerrado. Sin embargo, desde el lunes 11 de mayo está en el local de 12 a 16hs para atender por videollamada a sus clientas y asesorarlas por esa vía.

“Desde que tenemos las puertas cerradas, las ventas de esta colección fueron de un 60% de ventas sobre lo producido a través de estrategias de venta por webcam y vía WhatsApp”, detalló Evangelina, sorprendida por no ser la forma que normalmente estaban acostumbrados a vender sus piezas.

Con más de 18 años de historia en el diseño de modas, dijo que tienen un chat junto a todos sus empleados en el que todos cuentan los resultados de la tareas que le toca a cada uno,y están conectado 24 horas los 7 días de la semana. Ese chat sirve para “resolver las ventas, proyección de futuras colecciones, administración de gastos y para discutir ideas e inquietudes que cada uno plantea”.

¿Qué hicieron por el COVID-19? Están fabricando protectores faciales de seda natural reversibles diseñados con los colores característicos de la colección de invierno y algunas estampas. Están bordados con cristales con el logo de la marca (EB) y ya va van por la tercera serie y las entregas las hacen personalmente o con un taxista de confianza. Cierran los pedidos al vacío con previa desinfección con alcohol al 70%.

La diseñadora Pía Carregal compartió con Infobae que su colección actual de invierno ya se encuentra disponible en su tienda online a pesar que no pudo ser presentada mediante un desfile como hubiera querido.

Nosotras ya preparamos el lugar con el protocolo indicado para cuando se abra”, dijo la diseñadora con muchas ansias por abrir las puertas de su local sobre la coqueta avenida Quintana en Recoleta.

Contó que por ahora está trabajando a puertas cerradas en su atelier tres veces por semana para despachar los pedidos online y la producción nueva de verano. “No sabemos aún en el verano cómo vamos a presentar, suponemos que también online”, confesó Pía.

¿Cómo es la relación con sus clientas y los pedidos? La diseñadora se comunica con ellas a través de videollamadas y por WhatsApp para la confección de vestidos y piezas by Pia Carregal.

¿Qué hizo por el COVID-19? Diseñó barbijos especiales para sus clientas en cuero.

Fabián Zitta tiene su atelier en Quintana 10, en el corazón de Recoleta. Es el elegido por las celebridades para los mejores eventos fashionistas pero este invierno tampoco pudo presentar su soñada colección. “Estamos hace dos meses cerrados, pero dentro de todo lo negativo nos reinventamos y armamos un sistema de venta en casa. Le acercamos a nuestras clientas una funda con prendas para que se prueben tranquilas y prácticamente todas accedieron a este método. Para eso hicimos una colección prêt-à-porter y seleccionamos de acuerdo al perfil de cada clienta”, detalló Zitta a Infobae.

Como adelanto exclusivo, el diseñador está preparando unos cursos de diseño online y una línea de novias para el próximo verano que sorprenderá a todos.

Patricia Profumo, refugiada en su casa junto a su esposo y su pequeña hija Mía, poco pudo disfrutar de la apertura de su nueva maison. Con la colección de invierno ya lista para ser presentada en sociedad, la diseñadora confió a Infobae que la dejará guardada para el próximo.

“Estoy trabajando mucho con Network Marketing, una empresa americana y también armando mi próxima colección para el verano. También atendiendo a las clientas online, un método distinto e inesperado, asesorando de manera virtual, vía videollamada, WhatsApp y también por Zoom para tener aunque sea el contacto con ellas”.

La diseñadora Maureene Dinar terminó la temporada de verano 2020 con un desfile en la ciudad uruguaya de Piriápolis. Con las esperanzas de volver a Buenos Aires y tener ya lista su colección de invierno para realizar las fotos de la campaña, Maureene tenía repartida en los talleres los diseños pero no le pudieron entregar todavía ninguna de sus creaciones.

“Tenía todo programado para hacer el 22 de marzo, estaba listo para hacer la campaña, el fotógrafo, la agencia de modelos, el desfile programado para abril. Pero me di cuenta de que el coronavirus estaba avanzando y yo tomé la iniciativa de hacer un ‘parate’ el 9 de marzo y ahí fue cuando también llegó la cuarentena”, dijo a Infobae la diseñadora.

Dinar contó que diseñó con muchas energías y con mucho amor la colección de invierno, aunque sabe que esta temporada va a pasar y no va a ser posible ni mostrarla ni mucho menos poder hacer un desfile, ya que todos “los eventos se apagaron”. Tiene la esperanza de poder abrir la temporada de verano, pero a su vez, también lo ve incierto.

Ropa y calzado: cómo se preparan las actividades que aún no fueron habilitadas para su reapertura

Fuente: Infobae ~ Comercios de distintos rubros pudieron reabrir sus puertas la última semana luego de que quedaran habilitados por el gobierno porteño. Infobae llevó a cabo un relevamiento de las actividades porteñas que aún están cerradas

Con pocas expectativas de ventas y luego de casi 60 días con las persianas bajas, locales de rubros como joyerías, relojerías, anticuarios, bijouterie, mueblerías y concesionarias de autos y motos pudieron reabrir sus puertas la última semana tras las medidas adoptadas por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en relación a la flexibilización del aislamiento ante la pandemia de coronavirus. Mientras que otros comercios como indumentaria y calzado e incluso otros sectores como gimnasios, paseadores de perros, locales bailables y personal doméstico, entre muchas otras, aun aguardan habilitación.

Con los protocolos correspondientes y adaptándose a las medidas impuestas, varias joyerías de la calle Libertad, en el centro porteño, abrieron para la atención al público por primera vez desde el inicio de la cuarentena.

También lo hicieron algunos comercios minoristas de cercanía, con el formato “para llevar” en locales gastronómicos y las ferias barriales, aunque aún permanecen inhabilitados rubros como indumentaria y calzado.

También, desde este sábado, quedarán habilitadas las mudanzas dentro del ámbito porteño únicamente los fines de semana, tal como ya fuera anunciado por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Entre los comercios que aún permanecen cerrados, se encuentran los de indumentaria (ropa y confección, lencería) y calzados; los vinculados a cuidado personal como peluquerías, manicurías, spa, pedicurías, masajes; de deportes y esparcimientos como gimnasios, polideportivos, salas de entrenamiento, salones de baile, milongas, boliches y shoppings, grandes tiendas, galerías comerciales y otros, como los grandes centros de compras.

Indumentaria y calzado

“Hace cincuenta días empezamos con los manuales de procedimiento del comité de crisis de la Fecoba, que se generó a partir del día uno. Calzado e indumentaria entraría en el próximo DNU del Gobierno para habilitar más actividades, señaló a Infobae Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), que agrupa a 230 cámaras -170 nacionales- y 130.000 pymes.

“Por el tema de los contagios y de la proximidad, el rubro de indumentaria calzado todavía no fue habilitado. Esperamos que la próxima semana se pueda avanzar con la autoridades de la Ciudad”, añadió.

Castillo explicó que el problema de la Covid-19 es que cuando un cliente se prueba un calzado y en este contexto de temperaturas bajas, el virus queda en la prenda. En ese sentido, sostuvo que para el rubro textil, además de cumplir con el protocolo sanitario, proponen por un lado que la ropa de bebés y niños no tenga cambios.

Para el rubro textil, además de cumplir con el protocolo sanitario, proponen por un lado que la ropa de bebés y niños no tenga cambios

“Estamos trabajando para que a partir de la semana que viene estos comercios puedan abrir. Este virus es gravísimo pero tenemos que reconstruir la actividad. Fecoba está ayudando al comerciante para que cuide al cliente. Todavía no terminamos el protocolo pero no es muy diferente a los que se están utilizando, esto es día a día”, remarcó.

Además, los comerciantes deberán cuidar que los vendedores tengan barbijo, que haya alcohol en gel en los locales, que se respete el metro y medio de distancia entre los clientes y que haya una persona cada 15 metros cuadrados.

“Tengo esperanza de que en los próximos días podamos abrir los comercios de calzado e indumentaria. No puedo caer en el pánico. Al mismo tiempo esperamos que el Gobierno nos siga ayudando a pagar los sueldos porque nosotros somos pymes”, sostuvo Castillo.

Desde Fecoba están lanzando la plataforma de venta online “Estoy Cerca”, que cuenta con geolocalización y en la que los clientes pueden buscar por comercios por rubro y pagar con medios digitales

Asimismo, añadió que desde Fecoba están lanzando la plataforma de venta online “Estoy Cerca”, que cuenta con geolocalización y en la que los clientes pueden buscar por comercios por rubro y pagar con medios digitales. “Este mecanismo se va a convertir en el instrumento de salida ante esta situación”, destacó Castillo.

Una científica marplatense avanza en la eliminación del coronavirus en la ropa

Fuente: El Marplatense ~ Se presentaron las 532 propuestas de investigación y desarrollo seleccionadas al cierre del “Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19”, de los cuales 16 corresponden a investigadores marplatenses.

Se trata de proyectos de instituciones de ciencia y tecnología radicados en todas las provincias del país, para fortalecer las capacidades para la toma de decisiones y la planificación local de las estrategias de control, prevención y monitoreo del COVID-19.

Uno de los proyectos marplatenses radica el diseño de materiales que podría inactivar el coronavirus en la ropa. Al respecto, El Marplatense dialogó con su desarrollaadora, Vera Álvarez, quien explicó cómo surgió el proyecto y en qué etapa se encuentra la investigación.

“El material que estamos desarrollando tiene la capacidad de absorber en particular el coronavirus y lo inactivaría. Esto quiere decir que ya no se puede reproducir ni contagiar”, confió la investigadora.

“En una primera instancia lo implementamos para trabajar con el producto textil como material de partida y después con los elementos reutilizables en los hospitales como sábanas, barbijo, delantales, con lo cual tenemos que evaluar la capacidad que tiene el material de mantenerse con los lavados. Pero si es una buena idea y tenemos pensado desarrollar un spray para que la gente pueda rociar en sus prendas antes de salir“, anticipó.

En cuanto a la perdurabilidad, Álvarez explicó que “el material de la ropa tenemos la idea de que dure días y pueda por unos 15 lavados. Esto es cuando uno lo impregna en el textil cuando se fabrica. El spray es algo que tenemos que evaluar”.

Y sobre el formato del material, confió que “tiene una forma de gel, parecido a una gelatina, pero cuando uno lo ve impregnado ya no tiene ese formato y se basa en un polímero biodegradable natural que se extrae de algunos esqueletos de crustáceos que tenemos en nuestro mar, con lo cual estaríamos usando desechos de nuestra industria pesquera  para generar el material de partida solucionando también problemas de contaminación ambiental que hay en las costas del sur”.

“Veníamos trabajando con Verónica Lasalle hace 10 años con aplicaciones biomédicas y remediación ambiental. Cuando ocurrió lo del coronaviorus, sabiamos que este material servía para absorber distintos tipos de virus. Ahí orientamos la investigación para que lo materiales que veníamos desarrollando se puedan utilizar contra la pandemia”, dijo sobre el hallazgo de este elemento.

“Apuntamos a que no se propague el virus en nuestra sociedad. Además es un material muy versátil ya que absorbe mucho tiempo de bacterias y virus con los cuales también debemos lidiar, así que lo vamos a necesitar”, destacó la científica.

Por último, y sobre subsidios, manifestó que “solicitamos al Estado lo que realmente necesitamos para llevar nuestro proyecto adelante. Es más, las primeras etapas las llevamos a cabo con materiales que ya teníamos. La etapas que siguen son más que nada para escalar esos materiales, para la etapa piloto en el laboratorio y más tarde a nivel industrial, como trabajamos en la textil, que ya consiguieron subsidios para poder ampliar esto a una aplicación concreta. El objetivo es que los descubrimientos que se realizan en el laboratorio lleguen a la sociedad y en esto es importantísimo el impulso del Estado”.

Incertidumbre sobre cómo se probará la ropa en medio de la pandemia

Fuente: La Nación ~ La cuarentena obligatoria y el cierre de shoppings y locales se produjo con la colección para otoño invierno de indumentaria y calzado recién empezándose a promocionar y a mostrar. La mayoría de las marcas apelaron a rebajas en las ventas online y a promociones para compras futuras, pero admiten que la comercialización a través de canales virtuales no reemplaza “ni remotamente” la que se hace de manera presencial. Es que en la facturación global del sector representa en promedio apenas el 10% y en este período podría saltar unos tres o cinco puntos. Si desde el lunes pueden volver a abrir -en función de cómo se dé la flexibilización-, habrá cambios importantes en la modalidad.

Por ejemplo, en España , el Gobierno determinó que -además de la desinfección de probadores después de cada uso, distanciamiento social y limpieza varias veces al día del local- las prendas que se prueben y no se vendan deben ir a cuarentena 10 días. Los pequeños comerciantes no están de acuerdo porque les altera el stock. La medida se aplicará también a zapaterías. En la Argentina todavía no hay indicaciones sobre cómo será el regreso, pero es obvio que tendrán requisitos especiales.

La industria -de la que dependen un millón de personas entre calzado e indumentaria- se prepara para reclasificar unidades y para tratar de recuperar a partir de la primavera algo de lo perdido. Los empresarios repiten que este año se reducirá a tres meses. Algunos de los consultados por LA NACION admiten que en la última semana hubo un repunte en los pedidos online pero que a los consumidores les pesa la incertidumbre sobre su propio futuro económico, por lo que están cautos a la hora de comprar. Hay empresas cuyo promedio de operaciones por esa vía es menor al 10%.

“La moda es negocio cuando la gente compra por moda, cuando compra porque hace calor o frío, es necesidad”, grafica Juan José Bertolino dueño de Pato Pampa, indumentaria para hombre que cuenta con 35 locales en el país. “Dependemos de la vida social, de las salidas, de los regalos en reuniones. Sin esa pata, el negocio es casi inexistente”, dice. En su caso el 80% de la colección quedó lista para despachar.

Las marcas con locales en los shoppings cuentan que les están cobrando sólo las expensas y que si el cierre continúa, también empezarán a pelear para que sea una parte . En el caso de los espacios a la calle, cierran diferentes tipos de acuerdo como abonar la mitad de los alquileres y el resto en tres cuotas cuando la situación se normalice.

Desde Levi’s Argentina indican a LA NACION que la venta on line “no puede sustituir el volumen” que había en el retail físico previo al Covid-19. “Después de pasar por las primeras y segundas semanas de cuarentena realmente duras en materia de sesiones en las operaciones virtuales vemos una recuperación en estos últimos 15 días; creemos que con la liberación de las entregas la tendencia se fortalecerá”.

Plantean que avanzan con “más inversión en medios para alcanzar más audiencia” y con acciones de descuentos en productos seleccionados para “aumentar la conversión”. Actualmente se están lanzando nuevos productos online y un 25% de descuento en seleccionados.

Daniela Avellaneda, gerenta de Marketing de Latin Shoes licenciataria de Avia en Argentina y que gestiona otra docena de marcas nacionales e internacionales, señala que no llegaron a lanzar la colección de invierno y no lo harán hasta que puedan tener productos a la venta: “Lo más coherente hoy es acompañarlos con actividades que puedan hacer desde sus casas siempre orientadas al mood de la marca que es el estilo de vida saludable y comunicar el stock que continuamos teniendo disponible online y que incluye una gran variedad de productos discontinuos”. Desde esta semana las entregas de esas compras están reactivadas .

Salvar la temporada

La estrategia general de la industria es reducir el inventario de manera que cuando les toque abrir puedan avanzar con algunas nuevas; el objetivo es generar ingresos y librarse de la mayor cantidad de stock posible. La comercialización por canales virtuales no es suficiente para cubrir los costos de empleados, parte de alquileres, seguros, servicios e impuestos. “Es el peor escenario, con las fichas del taxímetro corriendo y parados”, grafica el dueño de una de las marcas de fast moda más importantes del país que ingresa a sus locales entre 40 y 50 artículos nuevos por mes. “Tenemos mercadería en talleres y telas en depósito, eso nos salvará hacia adelante porque el resto de la materia prima está en barcos hasta que se normalice la situación”.

En Levi’s Argentina reforzaron el mensaje “Do it Yourself” vía tutoriales en las redes donde explican cómo reinventar los iconos de la marca. Avia también genera contenido de la mano de sus “embajadores de marca” y usando material que tenían diseñado antes de la cuarentena. “Acompañar en esta etapa es de vital importancia para tener empatía con el consumidor”, repiten.

Pato Pampa, al focalizarse en básicos, admite que tendrá menos inconvenientes para darle continuidad a la ropa: “El mayor problema es lo financiero; ya está pago lo que hicimos pero no podemos entregar ni cobrar. Esperemos que los gobiernos tengan algo de creatividad porque nos la exige a nosotros, pero ellos también deben ejercitarla. Tienen que consultar con los sectores; habrá muchas Pymes que desaparecerán. Todos debemos hacernos responsables de nuestra parte”.

A futuro no saben las medidas que se les exigirán : hay locales que tienen hasta 15 cajas y seguramente no las podrán habilitar a todos con la consecuente caída de facturación.

Coronavirus y moda: ¿Es este el futuro de los desfiles?

Fuene Clarín ~ La próxima ronda de desfiles de moda será de desfiles de moda virtuales. Esto no está en duda.

Ermenegildo Zegna, la potencia italiana de la moda masculina, está renunciando por completo a su antiguo calendario y haciendo su propia idea digital en julio, para lo cual tiene una palabra completamente nueva: “phygital” (que es espacio físico y tecnologías digitales).

¿Qué significa esto? El viernes, se dio una especie de respuesta.

La ocasión fue Fashion Unites, una edición en YouTube-streamed de CR Runway, el desfile especial de moda dirigido por Carine Roitfeld, la ex editora francesa de Vogue y musa de Tom Ford, y su hijo, Vladimir Restoin Roitfeld, presidente y director ejecutivo de CR Fashion Book Ltd., para recaudar dinero para el Fondo amfAR para la lucha contra COVID-19. Anunciado como “el primero de su clase” por su anfitrión, Derek Blasberg, jefe de moda y belleza de YouTube, fue aclamado como “un desfile de alta costura totalmente desde casa”.

Olivier Rousteing de Balmain, Pierpaolo Piccioli de Valentino y Virgil Abloh de Off-White y Louis Vuitton estaban allí, enviando mensajes de apoyo y amor. Las modelos Karlie Kloss, Winnie Harlow, Stella Maxwell y Joan Smalls se pasearon con sus propias cosas en sus casas, tal como lo dirigieron desde lejos los expertos en moda de las semanas pasadas: Sam McKnight para el cabello, Tom Pecheux para el maquillaje y Stephen Galloway para el movimiento. Michel Gaubert, que tiene un práctico monopolio en las bandas sonoras de las pasarelas, hizo la música.

Y el resultado fue… encantador. Pero en última instancia, no se trataba tanto del placer y el potencial de la ropa como del placer de las miradas voyeuristas de los famosos en sus casas.

O más bien, cuando se trataba de los modelos – en sus cocinas (la de Halima Aden, en blanco y negro chic, hacía juego con su ropa en blanco y negro), baños y armarios (el de Alessandra Ambrosio era particularmente organizado e impresionante). Kim Kardashian West habló frente a su jardín monocromático de buen gusto en un top monocromático elegante.

Hubo visiones entre bastidores de los expertos dando “tutoriales” desde lejos: Pecheux sugiriendo que el maquillaje se “centrara en un ojo negro ahumado“; McKnight, con una máscara, instando a “mantenerlo natural”. Cantos de Galloway: “Véndanlo, señoras. ¡Sientan la tela!” Y así lo hicieron: Natasha Poly en un minivestido de cadenas de Paco Rabanne se paseaba en un desván con una cocina totalmente negra como telón de fondo, ni un tenedor fuera de lugar. Kloss, en un pequeño traje azul marino con botones dorados, también recorrió un largo pasillo del altillo.

“Gracias, Carine, por darme una excusa para vestirme porque he estado en joggineta durante el último mes”, dijo Karen Elson desde su baño, con su antigua lámpara de cristal, antes de ponerse lo que parecía un mono oscuro, aunque era difícil de decir. Podría haber sido una camisa y un pantalón haciendo juego.

Lo cual señaló la dificultad con el concepto de “pasarela de casa”. Por un lado, al invitar a los espectadores a entrar y a estar entre bastidores (al menos en teoría; ¿pueden todos los modelos ser tan pulcros?), proporcionaba ese sentido de conexión humana que la moda necesita cuando intenta justificar su existencia en un momento en el que la tragedia ha puesto en peligro su futuro.

Por otro lado, no hace que te concentres exactamente en la ropa. Se vuelven casi inútiles. Así que aunque esto puede ser, como dijo Rousteing mientras estaba encaramado en su escalera, enmarcado por su elaborado pergamino de hierro, “una nueva forma de presentar el desfile de moda”, puede que en última instancia no sea la mejor manera.

La forma de desfile de moda ha durado décadas precisamente porque funciona muy bien – en la vida real. Ha habido intentos ocasionales de cambio, sobre todo a través de “películas” que salen como videos musicales, pero nunca han tenido tanto éxito. Generalmente eso se debe a que dan prioridad al estado de ánimo y al concepto sobre la capacidad de ver el detalle revelador, o la esencia material, de una prenda. Y es en ese detalle y esencia donde reside el deseo individual.

Ahora hay una oportunidad de proporcionar una solución diferente. Sin embargo, lo que requiere no es sólo recrear los eventos, sino repensarlos por completo.

John Foos cumple 40 años y lanza su línea de indumentaria

Fuente: Infonegocios ~ En el marco de su 40° aniversario, la marca de zapatillas decidió festejar con nuevos productos y proyectos con los amantes del arte como protagonistas. Dentro de las novedades se encuentra el nuevo modelo de calzado “Flashback”, la reversión de su modelo de 1995. 

La empresa John Foos, que abrió sus puertas en el año 1980 y rápidamente se convirtió en la marca creadora de “las únicas zapatillas hechas para no hacer nada”, festeja sus 40 años de trayectoria con la reversión de su calzado “164 Aero”.

Con un tinte de nostalgia, el objetivo de John Foos es homenajear su camino recorrido bajo el lema “Volver al origen nos fortalece”. De esta manera, no solo trasladan al pasado a sus fieles seguidores, sino que también acercan a las nuevas generaciones a un diseño que marcó un antes y después en la moda juvenil.
 

“164 Flashback” es un modelo que logra distinguirse de cualquier otro por su tinte retro, su altura media acorde al largo de los pantalones de la época y su firma: un aplique circular bordado que responde al sello de John Foos desde sus inicios.

Sin embargo, el festejo está lejos de terminar. En esta nueva etapa, la marca decidió que es buen momento para expandir sus fronteras y sumergirse en el mundo de la indumentaria. Por primera vez, completarán el look de sus consumidores con gorras, medias, remeras y buzos.

Además, la compañía de calzado habilitó tres proyectos con la intención de continuar apoyando al arte: “Puerta al Arte”, “John Foos Session” y “John Foos LAB”.

Las dos primeras se tratan de iniciativas de la empresa destinadas a visibilizar a nuevos talentos, generándoles un espacio en sus redes sociales o sponsoreándolos.

“Este proyecto surge ante la necesidad de las personas de expresarse. Es un espacio creado para que puedan hacerlo y visualizar su arte”, explicó María José Fosati, Content creator de John Foos.

Por su parte, el “John Foos LAB” es un laboratorio de tendencias que apuesta por la creatividad en el cual, la comunidad de más de 108 mil personas de la compañía, podrá seleccionar y hacer comentarios sobre las estampas que la marca propone con el fin de idear la futura colección de zapatillas, codo a codo con los diseñadores.

Las ventas online se consolidan en el país, y la tendencia llegó para quedarse

Fiorella Ceretti, de 44 años, compró por primera vez ropa para su hija de 8 años a través de Internet una vez iniciada la cuarentena, por necesidad, ya que la indumentaria que tenía le quedó chica: “Me animé a comprar en una tienda muy conocida y ahora estoy esperando que me llegue el resumen de la tarjeta de crédito. Todavía no recibí el pedido porque la empresa tiene demoras en la entrega, pero esto no me preocupa porque tiene lógica. Entiendo que terminada esta situación, si uno compra online no habría tardanzas”, cuenta. Confiada en que la operación será exitosa, anticipa que está contenta con la experiencia y que, cuando termine el aislamiento, continuará adquiriendo prendas en forma presencial y remota. “Lo bueno del e-commerce es la practicidad, aunque no logro apreciar lo que estoy comprando como si estuviera realmente ahí”, admite.

Millones de personas debutaron realizando compras vía web en la cuarentena. De hecho, según la consultora Kantar Argentina, tres de cada diez compradores online adquirieron sus productos por primera vez con esta modalidad desde mediados de marzo “De este total, el 73% comentó que volvería a adquirir bienes y servicios a través de canales digitales”, señala el estudio Covid-19 Barometer, para el que la empresa consultó a 508 personas.

El informe sostiene que más de la mitad de los sondeados muestra una fuerte preocupación y siente muy afectada su vida diaria. Existe un miedo concreto al contagio y esto los impulsa, entre otras acciones, a comprar a través de internet.

“El e-commerce ya venía creciendo en Argentina, y con la situación generada por el Covid-19 se aceleró esta tendencia”, explica a la nacion Sebastián Corzo, que se ocupa de Marketing y Business Development en Kantar. La penetración de las compras por internet ya es tan alta -agrega- que casi no hay diferencias por segmentos sociodemográficos.

En tanto, la Cámara Argentina de Comercio Electrónica (CACE) informó a la nacion que entre el 20 de marzo y el 8 de abril las compras en supermercados crecieron más del 300 por ciento, mientras que en farmacias el aumento fue del 60 por ciento, y en artículos de computación, más del 50 por ciento. Por su parte, la venta de electrodomésticos se mantuvo estable, aunque solo se entregaron los diez productos autorizados, y en indumentaria el ritmo de ventas en línea también se mantuvo en rango similares, aunque en su momento no podían entregarse los pedidos.

Agustina Grigera, docente de 49 años, nunca había comprado por internet porque le parecía que en caso de problemas iba a tener que enfrentarse a la burocracia de las compañías. Pero con el inicio de la cuarentena, no le quedó otra opción: “Primero probé con una empresa de delivery, pero no tuve una buena experiencia. Luego, con otra para hacer compras en el supermercado, y de cuatro pedidos, en tres tuve problemas, y, después de quejarme, se resolvieron. Ahora voy a abrir una cuenta en MercadoLibre, porque necesito una soga y una colchoneta para hacer ejercicios”, cuenta.

Un informe realizado por MercadoLibre sobre el comportamiento de los usuarios en el primer mes de la cuarentena, al que accedió la nacion en exclusiva, detalla que durante los primeros 15 días el producto más buscado fue alcohol en gel. Sin embargo, las últimas semanas fue desplazado por barbijos, posiblemente por la obligatoriedad de su uso en gran parte del país. A su vez, en este último período aumentaron un 66% los nuevos compradores.

“Las categorías de Farmacia, Consumo masivo, Cuidados del hogar y Lavandería tuvieron un gran crecimiento en el comienzo de la cuarentena. Si bien mantienen la tendencia en alta, en las últimas dos últimas semanas se detectó un incremento del 180% en la venta de productos de Fitness & Entrenamiento y Juegos de Mesa, en relación a la primera quincena de cuarentena. Los argentinos interesados en sus actividades recreativas se animaron a innovar en sus compras porque más del 100% de los compradores, de ambas categorías, lo hicieron por primera vez”. Acompañando la tendencia de entrenar en casa, entre los productos más vendidos aparecen: colchoneta yoga, banda elástica con manijas y pesas tobilleras de 2 kg.

Respecto a este cambio de hábito, Grigera sostiene: “La situación de aislamiento social nos está amigando con la tecnología, así fue como muchos tuvimos que avanzar con el uso de herramientas digitales”. Y dice que, una vez terminada la cuarentena seleccionará qué productos comprar online en función de si ofrece un servicio rápido de reclamos, así como la confianza que le genere la empresa. Esto coincide con las investigaciones de la CACE, que indican que los encuestados declararon que aquello que no los lleva a comprar online son las demoras en las entregas y la poca variedad de medios de pago.

En esta línea, Corzo destaca que la experiencia de compra es clave: “Tres de cada cuatro personas dice que segui ría comprando por la web cuando concluya la cuarentena, porque en general están teniendo una buena experiencia en función de sus expectativas, y acá el punto esencial es que les llegue a su casa el mismo producto que ellos compraron, y que lo reciban en tiempo y forma”.

Descubrí cómo se confecciona el clásico cardigan Chanel

El concepto del lujo cambia según cada década, pero siempre hay algo que se mantiene intacto y vigente: la calidad de lo artesanal. Y Chanel sabe muchísimo de eso desde hace años. Para conocer cómo es el detrás de escena de un típico cardigan Chanel nos sumergimos en la fábrica de hilados Barrie en Escocia. 

El comienzo

La empresa Barrie Knitwear fue creada en 1903 y la firma francesa es su cliente desde hace más de 30 años. Es así como cada temporada el savoir-faire de Barrie da vida a las creaciones de prendas de punto imaginadas por Virginie Viard para Chanel. Barrie se destacó por primera vez durante la Primera Guerra Mundial con su colección de medias y ropa interior de punto. Sin embargo, en la década del 20, Barrie comenzó a desarrollar chaquetas de punto, suéteres y conjuntos gemelos, bajo la influencia de Gabrielle Chanel, quien introdujo las prendas de punto como un elemento esencial en un guardarropa elegante y relajado.

La fama mundial

En 1975, Barrie se mudó a Burnfoot, Hawick. Hoy la fábrica cuenta con casi 300 empleados. La producción de las prendas es indudablemente artesanal; cada uno requiere más de 40 operaciones separadas, la mayoría de las cuales se realizan a mano. Este respeto por la tradición también se ilustra en la elección de las materias primas porque Barrie solo utilizará la mejor fibra de cachemire del mercado. Después de ser hilado, el hilo es teñido y enrollado en carretes por expertos en lana escocesa. Luego se entregan bobinas de hilo a Barrie y se serializan meticulosamente, ya que no se pueden mezclar diferentes lotes de hilo debido a un control de color vigilante.

Paso a paso

La fábrica se divide en diferentes zonas: primero es la sala de máquinas donde ocurre el “relleno de la barra”: el trenzado, hecho de antemano, se enhebra en largas barras de metal, que luego se colocan en la máquina que teje la prenda. La siguiente sala es donde tiene lugar el ensamblaje de las cuatro piezas constitutivas de la prenda. En otra habitación, la prenda se lava en las aguas muy puras que son características de las fronteras escocesas y que hacen que la cachemira sea extremadamente suave al tacto. Justo al lado, nubes de vapor le dan a la prenda su forma original. Luego viene el corte, cuyo dominio técnico, particularmente para el collar, requiere dieciocho meses para perfeccionarse. Esto es seguido por numerosas etapas de control de calidad, vitales para garantizar la calidad excepcional de cada pieza. Creaciones que después disfrutamos en los desfiles de la maison. Una prenda icónica siempre anhelada. 

Las marcas de ropa ofrecen rebajas online de hasta 60% y evalúan adelantar la liquidación de invierno

Fuente: IProfesional ~ La pandemia golpea fuerte a todos los sectores de la economía, con mayor fuerza en aquellos no “esenciales”, que ante la dilatación del aislamiento preventivo y obligatorio están haciendo malabares para que sus empresas no se conviertan en otra víctima fatal del coronavirus.

Hay algunas industrias que la pasan peor que otras: según señalan de la plataforma PayU, el sector de indumentaria (que incluye ropa y calzado) mostró en la Argentina una caída de casi 30% respecto al mismo período del año anterior.

El parate puede verse a simple vista en los principales polos textiles de la Ciudad: desde los elegantes shoppings, pasando por las zonas de outlets -que eran ruta obligada de la clase media- hasta la siempre concurrida y popular zona de la avenida Avellaneda o Santa Fe. Las vidrieras, que solían mostrar las últimas colecciones y oportunidades, hace un mes están cubiertas por cortinas metálicas.

Así, las grandes marcas y los comercios ven cómo sus balances se ponen aun más en rojo. “Al ser una actividad considerada no esencial, no hay ventas y esto se extiende a toda la cadena productiva, lo que afecta a talleres, empresas de confección, logística y proveedores de tela”, explica a iProUP Alicia Hernández, gerente general de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).

Si bien el Gobierno habilitó a este rubro para que pueda empezar a enviar los productos que tiene disponible, el mes perdido no se recupera. Los niveles de comercialización son paupérrimos y el stock de prendas y calzado, impensado.

Hernández detalla que todas las previsiones quedaron alteradas y que las compañías ahora, más que nada, están abocadas a conseguir líneas de financiamiento a cómo dé lugar. Es decir, a través de programas de emergencia, con beneficios para pagar los sueldos, así como créditos para cumplir con sus otros compromisos.

“Hay que empezar a innovar para el verano. La temporada de invierno está perdida y las marcas van a quedarse con un stock altísimo. No podemos pensar de ninguna manera que van a venderse prendas para el frío en agosto”, asevera. 

Según pudo saber iProUP, varias de las principales etiquetas darán inicio a las liquidaciones de invierno, algo impensado para abril o el arranque de mayo. Claro que deberán apelar al marketing para evitar esa palabra, ya que por normativa sólo pueden efectuarse entre el 1° de agosto y el 30 de septiembre. “Sale”, “Off”, “Rebajas” y otros conceptos sirven para sortear esa limitación legal. 

Las dos caras del ecommerce

En un escenario más que desolador, las compañías salieron con promociones agresivas para hacer algo de caja. Te puede interesar

“Ya se están efectuando descuentos muy importantes y prolongados en el tiempo, algo que no estaba planificado”, explica a iProUP Luciano Margolin, chief development officer de Glamit, una plataforma de gestión de eCommerce específico del sector indumentaria.

En este sentido, la compañía impulsó junto con más de 20 marcas –como Levi’s, Tucci, Wanama, John L. Cook y Kosiuko– la iniciativa Moda desde Casa, para potenciar el canal digital y “surfear” en este difícil momento. 

Allí se observan rebajas fuera de lo común, de hasta el 60%, envíos gratuitos a todo el país, cuotas sin interés y liquidación de productos de temporadas anteriores, todo en indumentaria para hombres, mujeres y niños.

Por ejemplo:

– Cardigan Harper de Wanama, para dama: $1.490 contra $4.969 (-70%)

– Cartera UMA bordo de Blaqué: $1.832 versus $3.380 (-45%)

– Campera Jacket Kindly de Sweet para mujer: $2.334 en vez de $3.890 (-40%)

– Zapatillas Fila V94M para caballero: $3.794 contra $5.059 (-25%) Te puede interesar

– Jeans Levi’s 720 para hombre: $3.990 en lugar de $4.980 (-20%)

El foco de “Moda Desde Casa” radica en un servicio que optimiza tiempos y motiva a una planificación de compra. Además, cuenta con una gran variedad de beneficios vigentes hasta el levantamiento del aislamiento, con el objetivo de incentivar el cuidado y seguridad de los consumidores para que se queden en sus casas.

“Hoy más que nunca, las personas están viviendo una transformación profunda en los hábitos de consumo. La cuarentena obliga a comprar online, ya no solo por comodidad o conveniencia sino por necesidad. Desde Glamit creemos que, en este contexto tan desafiante, es vital que las marcas estemos más unidas que nunca y lleguemos con un mismo y claro mensaje a miles de clientes”, asegura a iProUP Alan Idesis, CEO de Glamit.

En este sentido, algunas marcas como Zara y Mango están sumando la opción de “aplazar entrega“, como una herramienta para no exponer a los repartidores que siguen trabajando hasta que se levante el aislamiento.

Además, le ofrecen al comprador el beneficio del envío gratuito de productos según la zona o con algún descuento. Otras tiendas proponen guardarlo para que sea retirado de algún local, a elección, cuando el fin del aislamiento así lo permita.

Más allá de que el comercio electrónico aparece como alternativa, desde la CIAI explican que el aislamiento anula por completo la posibilidad de ingresar a las empresas para el armado de potenciales pedidos. A eso hay que sumarle los problemas logísticos que sufren hasta las compañías más grandes, como Mercado Libre.

Sin embargo, no creen que el ecommerce vaya a salvar la temporada, especialmente por los “grises” que tienen los permisos que entregan las autoridades para circular.  “El Gobierno no nos autoriza a preparar los envíos. Si bien la distribución se puede realizar, la gente no puede ir a los depósitos para hacer los armados de los paquetes”, explica la ejecutiva.


Si bien desde la Cámara apoyan el accionar de las autoridades con respecto a las medidas paliativas, aseguran que muchas firmas entrarán en procesos preventivos de crisis, lo que pone en riesgo a más de 100.000 empleos. Te puede interesar

“Si el Gobierno no autoriza que las empresas pongan gente a armar los paquetes para entregar, el comercio electrónico no es una alternativa que pueda sostenerse en el tiempo”, aclara Hernández, quien agrega que están en contacto con los ministerios de Trabajo y Desarrollo Productivo, y sindicatos para buscar alternativas que reduzcan el impacto en toda la cadena.

¿Y los shoppings?

Uno de los grandes perjudicados por el aislamiento son los shoppings, que permanecen cerrados salvo aquellos que tienen supermercados en sus instalaciones, si bien no permiten el acceso a la zona de comercios.

“El sector se está dedicando a liquidar para pagar sueldos. La cuarentena terminó terminó de darle un golpe fatal a las empresas, que encima arrastraban un rojo de meses”, remarca una fuente de peso en la industria.

En efecto, los centros de compras registraron un retroceso de 7% en su facturación según el INDEC, golpeando fuertemente al rubro indumentaria, que concentra 45% de las ventas en estos establecimientos. No sólo eso: los ingresos correspondientes a los locales de moda ni siquiera pudieron acompañar a la inflación anual acumulada, quedando 11 puntos por debajo.

Mientras preparan un protocolo para cuando puedan volver a abrir sus puertas, que incluye un distanciamiento de 16 metros cuadrados por persona y puestos para medir la temperatura de los clientes, los shoppings han ofrecido sus páginas web para publicar cupones de descuento “digitales” y así acompañar a las firmas de indumentaria.

De esta forma, el Grupo IRSA -propietario de los centros comerciales Abasto, Alto Palermo, Los Arcos y Dot, entre otros- lanzó durante la última semana de la cuarentena “administrada” fuertes rebajas online, a las que se acceden con el código de descuento “shopping”, que debe ingresarse antes de abonar en las plataformas de ecommerce de las marcas de indumentaria adheridas.

El que aceleró su migración a lo digital es el Shopping de San Justo: planificaba su lanzamiento cerca de fin de este año, pero con el inicio de la cuarentena tuvo que apurar sus planes para convertirse en el primer shopping online de la Argentina.

“La idea era llevar el establecimiento offline al ámbito digital para darle un valor diferencial, en el que ambas experiencias se potencien entre sí”, explica a iProUP Julieta Naldi, líder de operaciones y tiendas marketplace del establecimiento. Con un trabajo contrarreloj a sus espaldas, la plataforma permite adquirir de forma online productos que se venden en los locales a los vecinos que residan en zonas aledañas al shopping.

Para despachar los pedidos, algunas firmas ya tienen los permisos correspondientes, mientras que otras brindan la opción de retirarlo una vez que termine la cuarentena. Así, las empresas de indumentaria, sin importar su tamaño, comenzaron el camino que ya arrancaron otros sectores para la venta online, mientras esperan la luz verde del Gobierno para tratar de reactivar su actividad. 

“En los últimos días experimentamos una sorpresiva explosión digital a nivel global, impensada hace un mes atrás. Este proceso hubiera llevado quizás más de cinco años, y no tiene nada que ver con la adaptación o madurez del consumidor omnicanal y las nuevas formas de consumir, sino que es empujado por un escenario inusual“, dice a iProUP Marcos Pueyrredon, presidente del Ecommerce Institute.

Y agrega: “Ya no volverán a ser las mismas porque esta adaptación no sólo implica cambios, sino una resiliencia sin igual. El impacto en el negocio offline fue ‘cuasi apocalíptico’’”. 

“Hablar de cómo lo están haciendo Mercado Libre o Amazon sería un dato interesante. Sin embargo, lo realmente destacado es ver cómo lo están haciendo los retailers y marcas que se encontraron sin brújula o a mitad de camino, en cuanto comenzaron a tomarse las primeras medidas preventivas por la pandemia”, destaca.

En definitiva, Pueyrredón asegura que esta situación actual es un “acelerador de la transformación digital”, con una exponencial curva de virtualización y necesidad de aprendizaje en todas las dimensiones de la vida y el trabajo de las personas. Y cierra: “Los negocios no van a estar cerrados para siempre, pero nos encontraremos con un nuevo consumidor y con hábitos diferentes“.

¿Cómo son los protocolos para que las Pyme reabran en la Ciudad?

Fuente: IProfesional ~ Cómo podrán volver a operar comercios de indumentaria y calzado, jugueterías, pinturerías, junto con escribanías, ópticas y locales de pago de servicios

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aprobó esta semana los protocolos para que las Pyme de las actividades que estarán exceptuadas de la cuarentena, puedan volver a operar bajo condiciones de seguridad e higiene exigidas por las autoridades de Salud.

Será una reapertura parcial, ya que los locales no podrán atender presencialmente al público pero podrán vender mediante Internet o a puertas cerradas, según consta en la Decisión Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación N° 524-APN-JGM/20.

En el marco de esta reapertura, que se oficializó el lunes en el Boletín Oficial porteño, hay varios rubros que van a poder realizar ventas y producir de una manera segura dentro de los nuevos protocolos establecidos.

Entre los comercios se destacan:

  • Indumentaria
  • Calzado
  • Marroquinería
  • Electrónica
  • Juegos y juguetes
  • Cuidado personal
  • Pinturerías
  • Venta de materiales y para la construcción o decoración

También quedaron exceptuadas del aislamiento social, preventivo y obligatorio las escribanías, las aseguradoras, las ópticas y los locales de cobro extrabancario en donde se abonan compras y servicios.

Otro de los puntos a destacar es que con el fin de garantizar el distanciamiento social en el viaje al trabajo, promover los medios necesarios para que todos los empleados puedan acceder al lugar de trabajo caminando, en bicicleta, o a través de algún otro medio de transporte individual. También muchos de los empleadores de estos sectores se comprometieron a abonar a los empleados que cumplan tareas presenciales los gastos de transporte en los que incurran.

De este modo se implementan para cada caso protocolos de seguridad e higiene adaptados a cada rubro especifico.

Comercios minoristas, pinturerías y corralones

Pymes de indumentaria, calzado y marroquinería están parcialmente exceptuadas de la cuarentena

Según consta en la Decisión Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación N° 524-APN-JGM/20, quedaron exceptuadas ya del cumplimiento del “aislamiento social, preventivo y obligatorio” y pueden circular por la Ciudad de Buenos Aires (entre otras jurisdicciones) las personas afectadas a actividades de comercio, mencionadas anteriormente.

No será “business as usual” ya que solo se podrá efectuar “venta de mercadería ya elaborada de comercios minoristas, a través de plataformas de comercio electrónico, venta telefónica y otros mecanismos que no requieran contacto personal con clientes, y únicamente mediante la modalidad de entrega a domicilio con los debidos resguardos sanitarios, protocolos y planificación de la logística”.

“En ningún caso los comercios mencionados podrán abrir sus puertas al público”, detalla la norma.

En ese marco, el gobierno porteño aprobó un protocolo de seguridad e higiene que detalla las normas que deberán seguir los comercios en la siguiente fase de la cuarentena obligatoria.

El mismo diferencia al comercio minorista de indumentaria, calzado, marroquinería, electrónica, electrodomésticos, juegos y juguetes y cuidado personal de la Ciudad de Buenos Aires, que podrán vender mercadería ya elaborada a través de diversas plataformas de comercio electrónico, venta telefónica y otros mecanismos que no requieran contacto personal con los compradores y mediante entrega a domicilio. Por otra parte, para las pinturerías y locales de venta de materiales para construcción y decoración de la Ciudad, no se establece el límite de mercadería ya elaborada.

Luego, en ambos casos, los comercios deberán cumplir con los siguientes 18 puntos, de acuerdo al documento que firmó el Ministro de Desarrollo Económico y Producción de CABA, José Luis Giusti:

  1. En ningún caso los comercios minoristas podrán abrir sus puertas al público.
  2. Se establece que la actividad no podrá dar inicio antes de las 10:00 AM.
  3. Se entiende que la venta online no implica contacto directo ni personal con el cliente final.
  4. Se deberán priorizar las ventas online y ofrecer mecanismos de entrega por mensajería para minimizar el contacto.
  5. Se verificará que al salir a la calle los distribuidores domiciliarios cuentan con kit de alcohol en gel, cubre bocas y pulverizador de alcohol para desinfección.
  6. El proceso de entrega asegurará la distancia establecida por la OMS entre el distribuidor y el destinatario, evitando el primero cualquier tipo de contacto con superficies del domicilio (picaportes, rejas) que no sean fundamentales para realizar el contacto.
  7. En el caso de aquellas visitas en las que el destinatario informe que está en cuarentena por posible contagio se los identificará y retendrá el envío en sucursal, hasta tanto pueda retirarlo o reprogramar el envío.
  8. Se habilitará una línea especial para que los distribuidores informen aquellos domicilios que requieran mayores medidas de prevención y seguridad.
  9. Se reforzararán los canales de comunicación y atención con los destinatarios (notificaciones, comunicaciones telefónicas, redes sociales, correo electrónico), a fin de brindar una experiencia segura.
  10. Se debe brindar un servicio de soporte y asistencia remota a través de herramientas de videollamada.
  11. Todos los empleados que puedan desarrollar su tarea desde el hogar lo realizarán desde allí.
  12. Se debe brindar un servicio técnico y muestra de productos de manera remota.
  13. Se debe asegurar un canal de venta telefónica para aquellos que no tengan plataformas digitales.
  14. Aun trabajando de manera remota, se promoverá la rotación del personal.
  15. Los paquetes y envoltorios de encomiendas deberán descartarse en un cesto específico destinado al material contaminado y luego proceder a desinfectar el contenido.
  16. Es obligatorio que el repartidor presente el permiso oficial de tránsito.
  17. Se promoverá el uso de medios de cobro online, coordinando con el cliente la entrega en su puerta a efectos que no haya contacto alguno.
  18. Con el fin de garantizar el distanciamiento social en el viaje al trabajo, promover los medios necesarios para que todos los empleados puedan acceder al lugar de trabajo caminando, en bicicleta, o a través de algún otro medio de transporte individual.