13 Nov, 2019

Diseño de moda: secretos de un puente entre la piel y el mundo

Fuente: Clarín ~ Pionera en el desarrollo académico del diseño de moda y ropa, la especialista interpreta los cambios que vive este mundo en el que usuarios y fabricantes adquieren nuevos roles y actitudes. El sábado 14 de septiembre, en Fundación Proa, se realiza el desfile de sus alumnos inspirados en la muestra Minimalismo.

En el ecosistema de la moda y el diseño local, en el trayecto que fue de las modistas de alta costura y el prêt-à-porter a la escena actual más sofisticada, tuvo un rol fundamental la creación de la carrera de Diseño de Indumentaria que se inauguró en la Universidad de Buenos Aires en 1989. Andrea Saltzman tuvo un rol central en este recorrido. Desde ese 89 fundacional, la arquitecta es profesora de la carrera y le imprimió una impronta donde la imaginación y el cuerpo adquirieron relevancia por sobre los conceptos, que proviene de su formación en la danza contemporánea y la plástica. Su concepto vital de la forma y su experiencia están retratados en La metáfora de la piel (Paidós), del que habla en esta versión condensada de una extensa conversación.

–La carrera de Diseño de Indumentaria en la UBA comenzó en un momento cultural creativo, ¿planteás que la escasez de herramientas habilitó otras posibilidades?

–Mi planteo tiene que ver con mi trabajo en la facultad y lo que eso me hizo aprender. Las cosas se naturalizan, pero cuando empezamos a enseñar no tenía la menor idea de lo que era un diseñador de indumentaria. Había creativos, modistos, con un conocimiento muy profundo del oficio. En una época, el diseño era Valentino, con su saber, esa precisión… Algo que hoy no podría existir, porque trabajamos en un diseño masivo donde nadie podría bancar esa obra de arte artesanal. Diseño de Indumentaria abre en el contexto de la carrera de Arquitectura, cuando otras carreras provienen de oficios o del arte. Fue un desafío, porque si bien la vuelta a la democracia produjo grandes cambios, para los arquitectos nosotros éramos corte y confección. Esta cosa ligada a lo femenino, a lo gay, no como algo bueno… Recuerdo que le pregunté a Gabriel Grippo por qué se había dedicado a la indumentaria cuando era arquitecto. “Porque la ropa es como la comida, es directa”, me dijo y subrayó: “Vos te vestís todos los días”. Nuestro modo de envolvernos, que nos da placer o incomodidad es tan próximo que estamos invadidos por eso. Y cuando construís diferente, la posibilidad de diseño cambia porque tenés distintos recursos, materiales.

–Y además de las aulas, compartían otros espacios creativos.

–Fue un momento de desarme. Muchos de los chicos que formaron parte del equipo docente provenían de movimientos de arte muy potentes, que buscaban volver al cuerpo para construir la identidad. Volver al cuerpo implicó a la Organización Negra hacer esos simulacros en el semáforo. Era un grupo de gente joven, también de la comunidad gay, todo lo que había sido marginado, con la necesidad de volver a expresarse. Y no impactaban solo a un grupo sino que era un respirar de nuevo, que haya otras formas. Y empezó a tomar mucha relevancia con el desfile, pero no era de las marcas.

–Decís que el desfile pasó “del té canasta a la calle”.

–Todo era en el espacio público. Para la primera Bienal de Arte Joven se había construido un puentecito desde el Centro Cultural Recoleta hasta la plaza de la calle Posadas, enfrente. Una pendiente con un escenario y un pasacalles. Están los videos, donde los nenes tocan la ropa, miran a una travesti. Era como un volver a descubrir que hay no solo uniforme y el miedo, sino poder jugar y participar con el cuerpo. Proveníamos de una época de mucha angustia, retracción y fue una sacudida. En la Facultad de Arquitectura, decíamos “vamos a bailar la línea, a cantar la línea”. Teníamos que inventar algo que no estaba. En ese momento, Sergio De Loof había abierto el bar Bolivia. “Con ese nombre nunca me podía ir mal”, me dijo. Bolivia, el bolita, era lo peor en una época de mucho prejuicio.

Replanteo de la satrería para lograr prendas más lúdicas, flexibles y relacionadas con los accesorios que fueron inspirados en los móviles de Alexander Calder. De las estudiantes Agustina Montti y Camila Blasioli.

Replanteo de la satrería para lograr prendas más lúdicas, flexibles y relacionadas con los accesorios que fueron inspirados en los móviles de Alexander Calder. De las estudiantes Agustina Montti y Camila Blasioli.

–¿Hay una línea conductora con los 90 y los 2000?

–El trabajo final para los pibes en el primer año que dicté Diseño III –muchos de ellos después fueron diseñadores–, fue un videoclip. Eran los noventa y pocos. En esa promoción, Marcelo Ortega supuso un mundo bajo el agua, lo filmó todo en el Riachuelo, con unas cámaras enormes… Fue muy fuerte. Siempre invitaba a Sergio (de Loof), a Christian Delgado. Sin los artistas no podés diseñar. Es lo que te da la cultura, es lo que los chicos toman como referente…

–¿Cómo se vincula tu trabajo con el sistema de la moda más convencional?

-En mi libro anterior, El cuerpo diseñado, hablaba de tres elementos: cuerpo, textil y contexto. Primero, el cuerpo de la percepción; después lo textil y el libro se estructuraba en base a las relaciones. Y me costaba mucho incorporar los códigos y el lenguaje vestimentario, que no tenían una relación tan material sino que hablaban de una memoria cultural. Por ejemplo, como si dijera de Pablo Ramírez que trabaja con “la monja”, con un replanteo del modelo de “la maestra”. Son los códigos de un lenguaje de la vestimenta que ya conocemos, y hay un lugar para empujarlos y resignificarlos. Jean Paul Gaultier empuja el modelo también. Y después están los fuera de modelo, que podría ser Martín Churba que trabaja directamente desde el textil, o Issey Miyake, que ni siquiera tiene muy claro el código de prendas que implican otros sistemas constructivos, con toda la torpeza y el poderío de innovación que eso tiene. Son dos modelos geniales, no desmerezco. Pero en La metáfora de la piel me estoy refiriendo a esa mirada del borde, porque planteo también mi propia formación, que viene de la arquitectura, el diseño textil y de la danza.

–¿Qué gana tu trabajo al tomar esta perspectiva?

–Cambia lo que es el conocimiento. Porque si yo sé qué es el conocimiento, vengo a dártelo. En el campo de lo proyectual, al conocimiento lo planteamos juntos. Vos con tu historia, con tu disciplina y avanzamos en un proceso en el que tenés que tirarte a la pileta. Solo te doy herramientas para que descubras y percibas. No te enseño ni el corte ni la confección.

–¿Y a qué se refiere La metáfora de la piel?

–Por un lado, volver a validar el cuerpo como lugar de la experiencia. Pero lo interesante del concepto de piel es qué es el borde. Y es un borde entre una cosa y otra, que habla de lo vincular. Es poroso. Uno respira y excreta desde la piel, produce un montón de situaciones para la subsistencia que hablan de ese borde con conexión dentro-fuera: hace frío, hace calor, se abre, se cierra, te pega el sol, la lluvia. Reacciona. También a los afectos: los chicos que están en incubadoras, el abrazo que te salva de un ataque psicótico. Es como conectar.

Andrea Saltzman. DIseño de indumentaria. Ideas revista Ñ.

Andrea Saltzman. DIseño de indumentaria. Ideas revista Ñ.

–Que implica un riesgo, porque se conecta desde las emociones…

–Es un riesgo, pero tenés que conectar… Sino por dónde pasa la vida. Implica un pensamiento poético, por eso es metáfora, porque es distinto a una clasificación que lo determina: la remera, la camisa, el pantalón… Todo tranquilo, lo clasificamos. Sos hombre, mujer, niño, viejo… Pero cuando salís de ese lugar, tocás y es infinita la sensación.

–¿Qué pasa cuando concebimos prendas en estos términos?

–Ni siquiera sé lo que vas a diseñar. Volviendo a la tarea docente, son tan abismales las transformaciones que vivimos que cómo se me va a ocurrir a mí lo mismo que un pibe que nació en la era digital. Necesito abrir a una metáfora que les permita este lugar de entendimiento. Tenemos que cambiar los imaginarios, porque este sistema y la fragmentación, y que el hombre es el ser superior… Tenemos que pensar que hasta la materialidad es interactiva. Tenemos que pensar en nuevos materiales, y si se diseñó desde lo que sobra, entonces hoy se tiene que diseñar con basura.

–¿Cómo se plantea el escenario ahora que se produce masivamente?

–La ropa no vale nada. Lo interesante de esto es: ¿qué diferencia hay entre ropa de ricos y de pobres? ¿Quién compra grandes marcas? Cualquier mujer súper millonaria se va a comprar en H&M igual, o en Uniqlo. Y la campera la conseguís en la Salada también. Hay toneladas de basura, como si estuviéramos devorando el mundo.

–¿Cómo surgieron los desfiles después de las exposiciones de Fundación Proa?

–Cuando en Proa se expuso Futurismo, en 2010, hicimos el primero. Enviaron a personas de Educación a dar clases teóricas, vimos la muestra. Fue fabuloso pero no hicimos formas de Futurismo, porque como me interesaba la piel, propusimos una acción que conectara el adentro del museo con la ciudad. Eran performances con música de un DJ. En 2014, Joseph Beuys fue genial, los modelos venían desde adentro del museo y bajaban de la pasarela para perderse por La Boca. Después lo hicimos con Malevich y con Yves Klein. El sábado 14, hacemos la muestra Minimalismo. En mi tesis doctoral, el desfile es un vínculo: lo entiendo como espacio de investigación.

Desfile Minimal
El sábado 14 de septiembre a las 16 hs, la explanada de Fundación Proa se convierte en pasarela. Los estudiantes de la cátedra Saltzman de la Carrera de Diseño de Indumentaria de la Universidad de Buenos Aires presentan los diseños realizados a partir de una investigación sobre la obra de los artistas de nuestra exhibición de arte minimalista y conceptual.
Actividad sin costo ni inscripción previa. Se suspende por lluvia.

Nikole Tursi. Quién es la sombrerera argentina que conquista Europa

Fuente: La Nación ~ “Tus manos saben cosas que tu mente no sabe. Ahí es donde nace el estilo”. Con esa frase plasmada en su página web, ya desde el vamos, Nikole Tursi, artista del vestir, no solo se presenta sino que además procura dejar en claro que su trabajo es artesanal.

Especializada en sombreros, a los 21 años empezó a hacer coronas solamente guiada por la intuición. Después estudió el oficio con Cesar Orlando Núñez y Laura Noetinger, además exploró las potencialidades que pueden tener los textiles con la diseñadora Araceli Pourcel. En el 2016 se anotó en el Taller de Realización de Tutú Romántico en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, y al poco tiempo fue convocada para trabajar en vestuario. Hizo realizaciones para ópera (Aida, La Traviata) y ballet (El Cascanueces, Coppélia, La Italiana en Argel, El Corsario, entre otros). Ahí estuvo dos años, hasta que a fines del 2018 se animó a irse. ¿Cuál fue su mayor aprendizaje? “Que todo lo que se me cruce por la cabeza es posible” señala.

En lo que va de este año ya participó de la London Hat Week, la reconocida celebración de sombreros que, en esta edición, tuvo como tema “World Garden” (Jardín del Mundo). Para ello eligió trabajar con la figura del ceibo. Salió de su impronta clásica -negro, blanco o gris- y realizó tocados en rojo tal cual la flor nacional. Quedó en la selección de los mejores 200 y a su vez de los 32 que tuvieron un encuentro especial con la prensa en la capital británica. Eso pasó al mismo tiempo que cumplía 33 años y sus creaciones eran parte de “Reinos” la muestra montada por las diseñadoras de joyas de la firma Cabinet Oseo en el Museo Nacional de Arte Decorativo en Buenos Aires. Las realizó experimentando con materiales diversos (tul, gasa, organza, plástico y foil, entre otros) fusionándolos para lograr nuevas texturas y un efecto metalizado, como el del cobre o la plata.

En junio ganó el Premio Colbert Argentina que por primera vez se entregó en el país en asociación con la Unesco y el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos. El concurso “Mi oficio. Mi historia” contó con la presentación de 100 artesanos y el objetivo fue estimular la puesta en valor y el reconocimiento social de los oficios de excelencia. Además, de recibir una suma de dinero, Tursi viajará a Francia en diciembre para conocer cómo trabaja una de las casas que ella elija y que conforma el prestigioso Comité Colbert; podría ser Chanel, Hermès, Christian Dior, Louis Vuitton e Yves Saint Laurent, entre otras. Antes, en octubre, estará dos semanas realizando un workplacement, una especie de pasantía, en el Royal Opera House de Londres.

“Toda mi vida me imaginé esto que me está pasando” dice, mientras se prepara para aplicar a The Queen Elizabeth Scholarship Trust, conocida como la beca de la Reina. Si la obtiene le permitirá financiar nuevos estudios. Para eso ya tiene armado un cronograma de las clases que va a tomar con expertos en sombrerería a los que fue a conocer uno por uno. Además está realizando diseños a pedido para Burberry, la tradicional marca inglesa. Trabaja freelance para el área vip a donde desarrolla piezas únicas hechas a mano, destinadas a celebridades que las usarán en videos musicales, shows, red carpet o desfiles.

“Siempre me gustó hacer cosas diferentes”, reconoce. Así es que se sale de los límites del sombrero en sí; su valor está en el cómo lo hace, las herramientas que utiliza y la búsqueda que emprende con cada trabajo. ¿Su meta más próxima? Hacer conjuntos que incluyan prendas, guantes, sombrero y paraguas, todo con la misma tela. Por eso dice que lo suyo es el “wearable art”, el arte para usar. “Quiero que la gente se anime y que use lo que estoy haciendo; llegar a un equilibrio entre la moda que se muestra en la pasarela y la que se ve en la calle”, concluye.

Creatividad e identidad sanjuanina al servicio de la moda

Fuente: Si San Juan ~ La diseñadora Paola Fuentes fue una de las beneficiadas en la primera edición del Programa Emprendedor Cultural. Con esta ayuda económica, apostó a una campaña para posicionar su marca.

A la hora de diseñar, “hacer un producto que tenga algo para contar sobre San Juan” es lo que prioriza Paola Fuentes. Ella es la creadora de “De la Fuente”, una marca netamente sanjuanina que trabaja con textil, cuero y tejido. La joven, que tiene su taller-showroom en Rivadavia, se dedica al desarrollo y producción de ponchos y chaquetas con diferentes técnicas de tejido en lana e hilos, estampación serigráfica y por sublimación; fusión con materiales textiles y cuero.

Con sus ideas, su labor y proyecciones, la especialista en indumentaria no pierde de vista el sello local en sus producciones. Eso se refleja en que utiliza, dentro de las posibilidades, materia prima sanjuanina. En el caso de los tejidos, la lana es natural, está hilada y teñida a mano por hilanderas locales y la mano de obra es a dos agujas.

“Dediqué mucho tiempo y esfuerzo al diseño y la producción de las prendas, pero después me di cuenta de que faltaba una segunda parte fundamental del trabajo, que era la comercialización”, contó. Por eso la joven creadora se presentó para ser parte del Emprendedor Cultural y resultó beneficiada por el programa a cargo del Ministerio de Turismo y Cultura. Con ese dinero, Paola llevó adelante la producción de distintos soportes que contribuyan a la difusión, circulación y comercialización de sus productos.

Entusiasmada, la emprendedora cultural organizó su tienda on line para activar las ventas por Internet. Según cuenta, sus clientas tienen entre 25 y 70 años y son mujeres que buscan diseños originales para romper el molde de lo clásico.

Otro de los objetivos que tiene su trabajo es la fusión de dos técnicas en una prensa, como por ejemplo, la lana con el cuero. “Mi sueño es salir del país y mostrar estos productos que tienen esta impronta de mi provincia”, confesó la emprendedora que comenzó este camino no por necesidad sino por sentirse identificada con sus raíces.

El nuevo diseño de autor

Fuente: BAE ~ Talentos emergentes presentaron sus colecciones en las pasarelas de BAFWEEK y Designers. Énfasis en creaciones que cuidan el impacto ambiental y vienen a proponer otras reglas

Desde que existe como tal, el universo de la moda siempre estuvo divido en dos: las marcas comerciales y el diseño de autor. Mientras el primero lucha por readaptarse al nuevo escenario social, el segundo se renueva constantemente gracias a talentos emergentes cuyas creaciones se basan en conceptos como la sustentabilidad, el no género, lo autóctono y el trabajo artesanal.

A través de concursos y convocatorias, los nuevos nombres de la escena local tienen la posibilidad de presentar sus colecciones en las pasarelas más importantes del circuito: “BAFWEEK” y “Designers”.

En el marco de la quinta edición del concurso Autores de Moda BA, una iniciativa de la subsecretaría de Desarrollo Económico que busca dar visibilidad a los jóvenes talentos, los diseñadores Carla Andrea Escalera y Mauro Pesoa mostraron sus colecciones Primavera-Verano 2019/2020 en BAFweek.

“A través de Autores de Moda BA, reafirmamos nuestro compromiso de continuar impulsando y potenciando el talento y la creatividad en la Ciudad, y, de este modo, ser cada vez más competitivos a nivel mundial”, señala Juan Manuel Seco, director general de Desarrollo Productivo.

Los proyectos ganadores fueron las colecciones de Py’aguasú y Oficio Ancestral de Carla Andrea y Pesoa, respectivamente.

Carla afirma que la construcción del proceso creativo transitada en la universidad y la herencia de generaciones de costureras en su familia fueron el pie para dar un vuelco en la materialización de una obra. Bajo este concepto creó su proyecto de diseño de autor sostenible al que llamó Carla Andrea.

Su colección Py’aguasú está basada en la creencia de la diseñadora de que la materialidad y el concepto convivan en una colección donde el respeto por el origen y la identidad regional sean esenciales.

La propuesta recuerda a su abuelo materno y el respeto por su inherente historia: es la conexión que mantiene con Misiones, la tierra de su madre. Bloques de descartes pigmentados con tintes naturales y adaptación de ítems anteriores conviven junto a recursos de terminaciones al corte, desgaste e irregularidades en el matiz, reforzando la identidad “oversized” y “genderless” característica de la marca.

Chiripa Chimá, proyecto ganador de Semillero UBA. Fusiona la cultura argentina y coreana
Pesoa, de 26 años, es hijo de artesanos oriundo de Rosario. Tras terminar sus estudios de moda y un intento fallido en el sector, en 2013 creó su marca con la que mezcla el oficio familiar (la mimbrería) con el diseño de indumentaria. Trabaja su primera colección con su madre, con quien se presentó en el concurso de moda Slow, resultó ganador y fue seleccionado para representar a Argentina en Milán.

Su colección más reciente, Oficio Ancestral presentó sobre la pasarela mimbres blancos y materiales nobles como algodón y lienzo, todos en color natural para mostrar su esencia. Se trata de una propuesta atemporal y de genero fluido, inspirada en la reencarnación simbólica y/o metafórica de los personajes ancestrales del oficio de la mimbrería, una actividad que está fuertemente arraigada en su historia familiar.

“Estamos orgullosos de apoyar e impulsar el diseño de indumentaria y a sus actores para que continúen desarrollándose y creciendo en la Ciudad. Con Autores de Moda BA, buscamos incentivar y apoyar a los estudiantes y diseñadores emergentes brindándoles oportunidades de formación y capacitación.” destaca Vero Ivaldi, una referente del diseño local y coordinadora de Moda del Gobierno de la Ciudad.

Romper patrones
Denise Afonso y Laura Moschioni fueron las ganadoras del Semillero UBA, un espacio que celebra el talento de los jóvenes diseñadores de la facultad pública de Buenos Aires, rankeada como la mejor universidad latinoamericana por quinto año consecutivo.

Las diseñadoras basaron su propuesta en las similitudes que existen entre la vestimenta asiática y la occidental, particularmente entre el vestuario tradicional coreano y la ropa del gaucho.

Así surgió Chiripá (poncho del gaucho colocado en la misma forma que una sobreprenda inferior) Chimá (pollera en coreano) que une a las dos culturas. La colección busca romper con los estereotipos tradicionales a partir de un nuevo lenguaje y su propia interpretación. Por tercer año consecutivo, Terma realizó el Concurso Colección Sustentable del cuál resultó ganadora el proyecto Germin.ar, a cargo de la diseñadora Sabrina Rodriguez Uzal.

La marca invitó a estudiantes y diseñadores de indumentaria y textil a realizar una colección basada en la sustentabilidad y la conciencia social. Uzal ganó $120 mil pesos para desarrollar la línea que presentará en el marco del evento de moda “Designers”, el próximo viernes.

Germin.ar repiensa el ciclo de vida de las prendas y propone diseños realizados 100% con fibras naturales, biodegradables y teñidos naturalmente con deshechos alimenticios. Entendiendo que la industria textil es la segunda más contaminante a nivel mundial y que el universo de la moda se asocia al consumo desmedido, la diseñadora repensó el diseño con foco en la sustentabilidad.

Con especial énfasis en el trabajo artesanal, Germin.ar eligió corcho y fieltro como sus materiales principales, y añadió semillas de flores y hortalizas para lograr un textil compostable y plantable.

Lejos de lo que indica la moda comercial, las jóvenes promesas locales siguen el rumbo y las voces de las nuevas generaciones mientras establecen nuevas reglas: diseño “genderless” (sin género), un rol activo frente a los movimientos sociales, más trabajo artesanal y menos impacto ambiental.

Los figurines de moda: de los modelos longilíneos a los dibujos inclusivos

Fuente: Clarín ~ La transformación de estos bosquejos, de acuerdo a las exigencias y parámetros actuales de belleza.

La moda, por las exigencias del mercado, desde hace algunos años comenzó a dar pequeños pasos hacia la inclusión y la diversidad. Las pasarelas con modelos que no siguen los parámetros hegemónicos y el pedido de talles que se ajusten a las medidas y formas corporales reales son dos pruebas de ello (aunque está claro que falta todavía mucho por recorrer).

Para continuar este camino, el requisito necesario es la adaptación de los distintos pasos de la producción. Por ejemplo, la transformación de los figurines -ese primer bosquejo de las prendas y que muestra la veta más creativa del diseñador.

La aspiración es que “comiencen a incorporarse dibujos más amorfos y realistas, que no estén tan relacionados con un ideal determinado y hasta que no estén asociados a un sexo determinado, como una inclinación hacia la moda genderless“, arriesga Micaela Ferreyra, licenciada en diseño de indumentaria e ilustradora.

De esas siluetas longilíneas, híper estilizadas y de piernas larguísimas, que tienen una reminiscencia en la moda de los 50, el rumbo esperado es hacia los dibujos imperfectos, con más curvas, redondeces o desproporciones, que es -en definitiva- como somos y nos vemos el 99,99 por ciento de las personas.

“Está buenísimo que conozcamos los figurines tradicionales o usados décadas atrás para saber lo que se hizo hasta el momento. Pero ahora deberíamos modificar estas ilustraciones hacia un enfoque que se ajuste a lo verdadero. Hay un concepto arraigado sobre cómo debería ser el cuerpo y el figurín de moda, y de a poco esto va cambiando”, opina Roxana Seijas, artista plástica, profesora de dibujo y a cargo de clases sobre este tema del Centro de Estudios Técnicos para la Industria de la Confección (CETIC).

Pensar una moda con las medidas reales, el desafío de las marcas argentinas.

La percepción alentadora: “Hoy veo dibujos de alumnos que fueron hechos pensando en líneas de talles regulares y que en otro momento hubieran sido interpretados como especiales”, agrega Seijas.

De todas maneras, el perfil de la marca será la guía que dará las características de esos dibujos. “El figurín tiene que conceptualizar el target de su público ideal. Hay diseñadores que crean sus marcas adaptadas al usuario”, diferencia Myrian Nuñez, diseñadora de indumentaria y textil y profesora de dibujo de figurines de la Escuela Argentina de Moda.

Además, después de este anteproyecto inicial llega la parte industrial, que implica la moldería -el punto fundamental para que la ropa “quede bien” y se adapte al cuerpo (y no que el cuerpo se adapte a la moda)- y un abanico amplio de talles -el default de la moda argentina. “Esto está dentro del circuito de confección y de la impronta de la marca. También podrían realizarse distintos figurines según el rango de talles”, agrega Nuñez.

“Hay que cambiar el paradigma de la moda y la belleza y creo que vamos en esa dirección”, concluye Seijas. Esto se logrará cuando desde la idea preliminar hasta la prenda terminada se guíen por estos nuevos parámetros.

El dibujo de los figurines de moda y su cambio en la moda actual serán algunos los temas de los talleres que integrarán la BA Semana de la moda, organizada por el Gobierno de la Ciudad. Las actividades son abiertas a todo público (no requieren experiencia previa) y se realizarán del 14 al 31 de agosto.

Diseño de autor: entre tradiciones familiares e identidad regional

Fuente: Infobae ~  Carla Andrea y Mauro Pesoa fueron los ganadores de Autores de Moda BA, el concurso que premia a diseñadores emergentes y estudiantes avanzados de las carreras. Las historias de estos creativos que presentaron su colección en BAFWEEK

A través del concurso Autores de Moda BA, dos afortunados apasionados por el diseño tienen la posibilidad de presentar su colección en una de las prestigiosas semanas de la moda argentina, la BAFWEEK. Esta vez, los proyectos ganadores fueron la colección Py’aguasú y Oficio Ancestral de Carla Andrea y Mauro Pesoa Diseño de Autor, respectivamente.  

El concurso premió dos categorías: diseñadores emergentes y estudiantes avanzados de las carreras afines al Diseño de Indumentaria. Los proyectos ganadores fueron seleccionados por un jurado compuesto por 10 referentes de la industria compuesto por directores de carrera, profesores, y periodistas especializados en moda.

“Estamos orgullosos de apoyar e impulsar el diseño de indumentaria y a sus actores para que continúen desarrollándose y creciendo en la Ciudad. Con Autores de Moda BA, buscamos incentivar y apoyar a los estudiantes y diseñadores emergentes brindándoles oportunidades de formación y capacitación”, destacó Vero Ivaldi, coordinadora de Moda del Gobierno de la Ciudad.

Sus historias 

Carla Andrea Escalera tiene 26 años y es oriunda de la provincia de Tierra del Fuego. Su padre es boliviano y su madre criada en la colonia finlandesa del litoral argentino. Creció y transitó parte de su formación académica secundaria en la provincia de Misiones. Se instaló en la ciudad de La Plata con el fin de iniciar sus estudios en la Facultad de Bellas Artes. La construcción del proceso creativo transitada en la universidad y la herencia de generaciones de costureras en su familia son el pie para dar un vuelco en la materialización de una obra. Así, decidió consolidar sus ideas como Diseñadora de Indumentaria creando su proyecto de diseño de autor sostenible “Carla Andrea”.

“Me interesa mucho la fase analítica, pero en sí todo el proceso creativo, tomar un concepto e investigarlo a fondo para hacerlo propio y así poder transmitir sensaciones a través de los materiales textiles. Abordo la moda de manera sostenible, por lo que constantemente me encuentro reciclando o dándole un nuevo uso a las materias primas. Resignificar los materiales es lo que más me interesa de diseñar“, dijo en diálogo con Infobae sobre sus preferencias a la hora de diseñar Carla Escalera, su marca.

Su proyecto Py’aguasú está basado en la creencia de la diseñadora de que la materialidad y el concepto convivan en una colección donde el respeto por el origen y la identidad regional sean esenciales. Py’aguasú es la memoria de su abuelo materno y el respeto por su inherente historia: es la conexión que mantiene con Misiones, la tierra de su madre. Bloques de descartes pigmentados con tintes naturales y adaptación de ítems anteriores conviven junto a recursos de terminaciones al corte, desgaste e irregularidades en el matiz, reforzando la identidad oversized y genderless característica de la marca.

“Es sumamente importante a nivel no solo profesional sino también personal. Da cuenta de que mi proyecto alcanzó la madurez necesaria para darlo a conocer y lo asumo como un compromiso, entendiendo que somos actores fundamentales dentro del entramado que temporada tras temporada forja la identidad nacional. Estoy muy agradecida”, dice la diseñadora sobre estar en la pasarela de BAFWEEK.

Mauro Pesoa,  hijo de artesanos, tiene 26 años y nació en Rosario pero a los 5 años se fue a vivir a Formosa, empujado por la crisis y la falta de trabajo de sus padres. Luego de terminar sus estudios de moda y tras un intento fallido en el sector, en el 2013 creó su marca con la que mezcla el oficio familiar (la mimbrería) con el diseño de indumentaria. Trabajó su primera colección con su madre, con quien se presentó en el concurso de moda Slow, que resultó ganador y seleccionado para representar a Argentina en Milán. Tiene una historia familiar y del oficio de la mimbrería súper interesante, y además habla mucho de la moda sustentable desde la selección de los materiales hasta el método de venta y consumo.

“Lo que más me gusta del diseño es el proceso creativo: rediseñar las piezas en mimbre, estar en mi taller craneando conjuntos que no solo estarán confeccionados en tela, sentirme artesano y al mismo tiempo diseñador; mezclar los oficios ancestrales con lo que hago”, dijo en diálogo con Infobae el diseñador.

Su proyecto, llamado Oficio Ancestral, presenta mimbres blancos y materiales nobles como algodón y lienzo, todos en color natural para mostrar su esencia. Es una colección atemporal y de género fluido, inspirada en la reencarnación simbólica y/o metafórica de los personajes ancestrales del oficio de la mimbrería.

Para Mauro, estar en la pasarela de BAFWEEK “es una mezcla de emociones encontradas. Unas de mis tantas metas y uno de mis sueños cuando estudiaba diseño. A su vez, es un gran desafío para la marca que día a día sigue creciendo”.

Carla Andrea presenta su desfile el miércoles 14 de agosto a las 18 hs y Mauro Pesoa el viernes 16 de agosto a las 18 hs en el Centro de Convenciones.  

Artista se hace. Clases, métodos y estrategias para estimular la creatividad

Fuente: La Nación ~ En aulas de todos los niveles, con propuestas más y menos tradicionales, se persigue una educación en el arte contemporáneo; existen tantas maneras de enseñar como maestros

Armar redes, seguir consignas poéticas, dibujar en penumbras o vagar por la ciudad: cosas que pueden pasar en una clase de arte. Justamente las estrategias, pedagogías, métodos y problemáticas de la enseñanza son objeto de tres libros publicados recientemente. Creativos como su materia, los docentes inventan ejercicios que disparan la imaginación, y por eso hay tantas maneras de enseñar como maestros.

Estimular el arte también puede ser una obra de arte, en todos los niveles: desde la primaria hasta la universidad, pasando por talleres y clínicas. Un talento poco valorado, porque dar clases es para muchos artistas contemporáneos de renombre, también, un recurso de supervivencia. Otros dedican con orgullo su vida a enseñar. Con unos y con otros habló Luciana Marino, y ella misma se anota entre ellos: formada en arte, lleva dos décadas ligada a la educación. Por interés en capturar y compartir técnicas personales, investigó en aulas de facultades, colegios, residencias y talleres y escribió Un Libro de Actividades. Experiencias en primera persona sobre la educación en el arte, donde 32 artistas comparten experiencias y recursos.

Por ejemplo, Ernesto Ballesteros propone extraviar al alumnado para que encuentre historias en el camino. Diego Bianchi manda a sus alumnos a diseccionar bolsas de basura. Cynthia Kampelmacher los expone a torbellinos de imágenes. Lucas Di Pascuale propone hacer yoga en su cátedra Dibujo IV, en la Universidad Nacional de Córdoba, para que el estudiante se convierta en su propio modelo y observe su cuerpo desde adentro. Mariana Rodríguez Iglesias invita a safaris por ferias y bienales, con consignas abstractas y ejercicios para “eludir la noción de verdad”. “Creo en las fuerzas de las dinámicas”, explica Leopoldo Estol, y convierte la historia del arte en un carnaval, desde las diez de la mañana, en la carrera Artes Electrónicas de la Untref: salen de corso por los pasillos y las calles.

¿Qué significa enseñar para los artistas contemporáneos? Luis Terán explica en el libro de Marino su ejercicio de creación de amuletos y señala: “Me identifico más con la figura del entrenador que propone un recorrido”. Uno de los ejercicios más interesantes es el de la caverna, de Max Gómez Canle. El docente es como un DJ que crea climas, mientras los alumnos dibujan en las paredes forradas de papel madera, alumbrados por velas, hasta que la luz se apaga, y entonces siguen el trazo a tientas. “Es un vehículo para el conocimiento propio, de los demás y de las cosas”.

Un Libro de Actividades incluye guías prácticas, detalladas, con recursos e instrucciones, pero también una historia personal de cada docente, relatos de su formación y cómo entienden, viven y practican esta profesión. Marino buscó darle identidad y visibilidad a la docencia del arte: “La actividad como herramienta de investigación de la propia obra y, a su vez, como obra en sí”.

“Mi docencia es afiebrada y en movimiento”, dice Ballesteros. En sus clases pueden jugar al frisbee en la oscuridad, caminar por las paredes, volar con la ayuda de otros, hacer un picnic y dibujar con gotas de agua. “La docencia es mi trabajo artístico”, afirma.

Ariel Cusnir cuenta sobre Red de Afectos, que realiza con jóvenes a los que quiere separar un rato de sus teléfonos en la escuela secundaria Liliana Maresca. “Es una forma analógica de pensar las redes sociales de la vida”. Implica mapear relaciones en una hoja grande, con el nombre propio en el centro. “Es una celebración pública de la vida de cada uno”, comenta. En similar contexto, Lucrecia Urbano integra su residencia-taller Zona Imaginaria al barrio con la actividad que releva la flora cotidiana y la documenta en un herbario.

Delfina Bourse y Bárbara Kaplan dirigen el taller Mini Artistas desde 2009. “Brindar un espacio de libertad para descubrir el mundo, esa es la motivación”, dice Kaplan, que comparte la actividad Naturaleza de los Colores: se trata de extraer pigmentos de verduras para pintar… naturalezas muertas. “El objetivo es acercar el arte a la experiencia científica”, propone.

Hay diversas posturas al ponerse al frente de un curso, pero coinciden los artistas contemporáneos en hacerlo de manera inspiradora. Catalina León explica una técnica para hacer que “el azar, el capricho y el absurdo despierten una voz que guíe el rumbo de la pintura”, y lo aplica en Vergel, clases de arte en el hospital para chicos internados en el área de cuidados paliativos. Solo hace falta un piolín. “En mi caso, la docencia se construye desde la empatía, la apertura y el entusiasmo por transmitir”, explica.

Gabriel Baggio comienza sus cursos en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) diciendo que no cree en la docencia en el arte. “Quiero que me vean como alguien que puede ayudarlos a encauzar su búsqueda”, señala. Silvia Gurfein enseña a escribir sobre la obra partiendo del diccionario. Se declara atmosférica, en el sentido de que cuida el clima de confianza para entregarse a la experimentación.

Otro libro reciente es Artes visuales: herramientas de taller, una propuesta didáctica para propiciar acciones creativas, escrito por Bibi Anguio -pintora y profesora desde hace treinta años-, que después de una reflexión teórica propone una caja de herramientas para el aula. Parte de un grupo-taller creado mediante acuerdos entre los participantes y continúa con ejercicios para los distintos momentos de un curso: motivación, seguimiento, evaluación y autoevaluación y superación de bloqueos. “Entiendo la enseñanza de la pintura como un intento de descifrar, de construir, de consolidar rastros del autor, fortalecer esa resistencia, colaborar en la tarea de la no homogeneización”, dice en el prólogo.

MDA quiere decir Método Diana Aisenberg (Ed. Adriana Hidalgo) y es resultado de treinta años de enseñanza en un ya mítico taller en la avenida Corrientes. “Ser artista y ser maestra son dos actividades inseparables que se alimentan mutuamente”, considera Aisenberg. En el libro, comparte sus aprendizajes y recursos: La Clínica, donde todos dan clase en forma alterada; las maratones de dibujo o pintura de varias horas, de día o de noche, y las Palabras Prohibidas como me gusta, lúdico, prolijo/desprolijo, talento o inspiración, de la que aclara: “Existe. Aparece después de romperse bien el lomo”. Su dispositivo de trabajo es la ronda: “Una construcción colectiva donde la suma de experiencias, historias, relatos y saberes de cada artista enriquece el proceso creativo. Todos tenemos, siempre, algo que enseñar y algo que aprender”.

Nueva biblioteca breve de la educación en el arte

Un libro de actividades

Relato coral sobre qué es la educación para los artistas contemporáneos. Es una edición de la autora, Luciana Marino, y por ahora se consigue a través del correo electrónico unlibrodeactividades@gmail.com

MDA

Es la sigla de Método Diana Aisenberg. Se trata de apuntes para un aprendizaje del arte, publicado por Adriana Hidalgo, está disponible en librerías

Artes visuales

Herramientas de taller: una propuesta didáctica para propiciar acciones creativas, escrito por Bibi Anguio, está editado por Diseño, y se consigue en Librería Técnica CP67 (Florida 683, local 18) y FADU, Ciudad Universitaria

Locación nueva y propuesta innovadora: ya llega el Bafweek 2019

Fuente: Infobae ~  Como todos los años, el tradicional evento de moda de Buenos Aires se llevará a cabo del 21 al 24 de agosto para mostrar las últimas tendencias, experiencias y charlas de los que más saben de moda

El evento de moda más importante del país ya tiene fecha. El ya clásico BAFWeek tendrá lugar del 21 al 24 de agosto en el Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad Buenos Aires (CEC), ubicado en el barrio de Recoleta –Avenida Presidente Figueroa Alcorta 2099-.

El evento, como todos los años, continúa con su mirada integradora y el firme objetivo de apoyar y potenciar la moda argentina para instalarla en el calendario internacional

De esta manera, con su innovadora pasarela, las marcas comerciales líderes, los diseñadores consagrados y los talentos emergentes mostrarán sus colecciones y las tendencias que se vienen para la próxima temporada primavera/verano.

Las marcas que participarán del BAFWeek y marcarán las tendencias para la próxima temporada serán confirmadas próximamente.

Pero no solo los looks serán protagonistas, también el espacio donde se llevará a cabo el evento fashionista -que fue inaugurado en septiembre de 2017- se caracteriza por su calidad edilicia, sustentabilidad, originalidad arquitectónica y versatilidad de sus espacios interiores que darán el marco ideal para las charlas abiertas al público.

Un espacio para los nuevos talentos

Reconociendo al BAFWeek como una usina generadora de nuevos talentos, y conscientes de la importancia que tiene la moda como creadora de empleos en Buenos Aires, el Gobierno de la Ciudad presentará Autores de Moda BA, para la categoría emergentes, y consagrado BA, que reconoce el talento y la trayectoria del diseñador.

La entrada al predio BAFWeek es gratuita, pero la asistencia a los desfiles es con invitación por parte de las diferentes firmas que participan en el evento o hasta agotar la capacidad de la sala.

Diseño sustentable. Dos cordobesas en la semana de la moda eco en Finlandia

Fuente: La Nación ~ Therapy Recycle & Exorcise, la marca de diseño sustentable de las hermanas cordobesas Paula y Mariángeles Aguirre, presenta su “post colección”, llamada Syst3m Failur3, en la Semana de la Moda de Helsinki que comienza hoy, viernes 19, y se extiende hasta el lunes 22 de julio. La firma no solo mostrará su propuesta de suprarreciclado con un desfile, sino que también tendrá un showroom durante este encuentro finlandés que se realiza desde 2015 y siempre tuvo como premisa demostrar la innovación y desarrollo sostenible en la moda. Los desfiles, charlas, showrooms y exhibiciones giran alrededor del concepto de la moda ética.

Hoy a las 18.30, Therapy subirá a la pasarela su propuesta de moda a partir de descartes y reutilizados en un estilo urbano al que denominan progressive streetwear que se define en tipologías como vestidos, faldas, pantalones, bermudas, camisas, blazers, chalecos y arneses; algunos de ellos con mangas y piernas que funcionan como accesorios ajustables y desmontables. Las texturas van desde camuflados, provenientes de ropa militar; detalles luminiscentes obtenidos de ropa de trabajo; telas sublimada con pruebas de color Pantone; también denim, gabardina, stretching, algodón y lycra. La paleta es en verde oliva, blanco, negro y azul con acento en verde, naranja y neón. “Hay que aclarar que todo lo que presentamos es vegano, porque la organización no permite ningún material de origen animal”, aclara Paula, diseñadora de indumentaria, publicista y también coordinadora del movimiento Fashion Revolution en Argentina.

Y no sólo se trata del respeto por los animales porque además Therapy se baja por completo del círculo de las colecciones por temporada porque las hermanas se apoyan en el concepto de las 4R (reutilizar, reducir, reciclar, reparar) y trabajan lo que llaman “post colecciones”. “Generamos colecciones a partir de nuestros propios descartes y de ropa de segunda mano o vintage. Consideramos que la ropa puede tener más de una vida”, señala Paula. “No es necesario generar nuevos materiales, el mundo no necesita producir más. Con lo que hay, deberíamos aprender a reciclar y dejar de producir de cero”, enfatiza.

Para la confección de las prendas se inclinan por texturas de calidad para extender en el tiempo las posibilidades de uso. “Por lo general, no utilizamos sobras del fast fashion, o si las usamos son para interiores, porque nos preocupamos que las prendas tengan mucha nueva vida”, aclara Paula. La propuesta es de ropa sin género con la cualidad de la adaptabilidad a cualquier tipo de cuerpo, no existen los talles, casi todo lleva elástico lo que lo hace más funcional para todas las siluetas. El volumen es otro de los fuertes en su morfología.

Nacida en Berlín hace 7 años, Therapy surge de la inquietud de Mariángeles Aguirre, comunicadora social, por la reutilización de sus prendas, de su preocupación por vestir de manera consciente y plantear una alternativa a la producción masiva de indumentaria. Pocos meses después, se une Paula, que abre una sucursal de la marca en Córdoba, ciudad natal de ambas. “Sentí que el reciclar, customizar, darle una nueva posibilidad a ropa mía o a la ropa que compraba en tiendas de segunda mano, representaba para mí una forma de terapia, una especie de exorcización, una canalización de deseos que ponían a esa prenda de nuevo en un ciclo de uso sin necesidad de tener que comprar otra hecha de cero”, explica Mariángeles.

Tendencias sustentables
Trabajan en dos ateliers, uno en Berlín donde reside Mariángeles y otro en Córdoba capital a cargo de Paula, pero también venden en tiendas multimarca tanto de Alemania, Argentina (Córdoba y Buenos Aires) y Holanda. “Alemania tiene una historia de guerra, por lo general son más austeros, no tienen una mentalidad de derrochar, son conscientes de la sustentabilidad y del consumo. No son compradores fáciles, no compran por comprar, miran todos los detalles y buscan calidad, diseño y practicidad”, explica Paula. “En la Argentina, si bien somos más consumistas y llevamos la tendencia, el consumo consciente está empezando”, agrega. “Aunque sea de a pequeños pasos lo celebro. Creo que la gran responsable de esta nueva mentalidad sustentable es la generación Z. Ellos son sustentables innatos, lo traen desde la cuna”, sostiene.

Para Therapy, participar del Helsinki Fashion Week representa la posibilidad de sumarse a la primera semana de la moda 100% sostenible y de lanzar su mensaje al mundo. Además, la organización del festival se lleva de cada marca que participa del encuentro un outfit completo que exhibe luego en las semanas de la moda de Londres, París, Milán y Nueva York. Una voz eco que se oye por todo el mundo. ¿Alguien más se une a esta terapia?

Se les ocurrió un negocio sobre ruedas y crearon el primer fashion truck del país

Fuente: Punto Biz ~ Son dos rosarinas que tiene su marca de ropa y montaron la tienda arriba de un colectivo

Cuando Julia Casella y Nadia Jimena Dip crearon su marca de ropa “Muy Punch” hace cinco años, no se imaginaban que terminarían siendo precursoras en el país de una nueva tendencia mundial en la comercialización de prendas. Así fue como luego de unos años y sin dinero para alquilar y poner su propio local, a las emprendedoras se les ocurrió la idea de tener su propio fashion truck, un colectivo con tienda incluida que pudieran usar para desplazarse de un lugar a otro, basándose en la moda de los food trucks.

“Las dos empezamos a trabajar juntas y en un momento decidimos lanzarnos con un línea de musculosas con estampas de bandas y cantantes del rock icónico. Así arrancamos con nuestra marca, pero siempre a través de la venta online y participando de ferias porque no teníamos plata para poner un local. Hasta que en algún momento surgió la necesidad de salir a la calle, de poder visitar pueblos al rededor de Rosario con la marca y tener un contacto personal con la gente y fue entonces cuando nos enteramos de que en en Europa se usaba la modalidad de los fahsion trucks”, contó Nadia.

Fue en el 2016, cuando las socias se pusieron a investigar si en el país ya se usaban este tipo de vehículos. Para su sorpresa, solo encontraron un tráiler en Cariló que vendía en la playa durante la temporada de verano. Como su idea era tener un local ambulante permanente y montado en un colectivo, se anotaron en un programa de nanciación provincial que otorgaba créditos para emprendedores. Ganaron $250 mil que les alcanzó para comprar un colectivo en mal estado. Luego, gracias a un nuevo concurso de la nación, obtuvieron el dinero que necesitaban para arreglarlo.

Estos trámites les llevaron cerca de dos años y recién hace unos pocos meses, en abril, pudieron salir a la calle por primera vez. “Lo presentamos por primera vez en el CEC y ya estuvimos en otros espacios como el parque Scalabrini Ortiz, el Monumento y el Mercado de Frutos culturales. También vamos a estar este domingo 14 de julio en Pichincha, participando en una nueva edición de Feria por Amor al Arte. Además fuimos a pueblos cercanos como Zavalla y Pérez”, detalló Dip.

Si bien la idea es poder recorrer distintos espacios de la ciudad, la emprendedora cuenta que, por ser tan novedosos, los Fashion Trucks no tiene habilitación municipal para para poder vender en espacios públicos. Según Dip, lo que están proponiendo es algo nuevo, porque los tráilers que vendían ropa eran temporales y muchas veces se localizaban en un sector determinado o incluso en lugares privados.

“No podemos estar bajo la lógica del Food Truck, porque la ley los delimita para lo que es gastronomía, tampoco entramos en lo que es venta ambulante. Lo máximo que conseguimos fue un permiso provisorio, a través de la concejal Marina Magnani, para poder vender en espacios donde esté la GUM, pero si ellos no se encuentran no podemos comercializar”, contó Dip y agregó que la ley se tratará en el Concejo este año.

Por lo pronto, en Buenos Aires, ya se encuentra conformada la Cámara Reguladora Nacional de Locales Ambulantes. Las emprendedoras esperan poder generar lazos con personas que estén operando con su misma modalidad, aunque tendrán que esperar a que el Municipio los regule para poder trabajar con mayor libertad.