La venta ilegal callejera creció un 11,8% en marzo

Fuente: Ambito ~ Los datos surgen de la comparación interanual. Además, el índice registró una baja del 26,8% en relación a febrero.

La venta ilegal callejera aumentó un 11,8% en marzo, en relación con el mismo período de 2017, en tanto que en comparación con el mes anterior bajó un 26,8%, según un relevamiento difundido por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.

Las diez cuadras más afectadas contuvieron al 74,5% de puestos ubicados en calles, avenidas y peatonales. Asimismo, representaron el 24,3% del total de las cuadras afectadas, lo que sugiere que controlando una pequeña porción de territorio se lograría una reducción significativa de esta actividad ilegal.

La avenida Pueyrredón concentró, en total, 83 stands, con una participación de 26,1% en el total detectado en avenidas y calles. La cuadra más perjudicada de toda la ciudad fue la calle Perú al 0, donde se relevaron 45 puestos. El segundo lugar fue para avenida Pueyrredón al 100, con 44 stands.

El rubro más comercializado fue Indumentaria y calzado, que abarcó el 34,5%, seguido por Alimentos y bebidas con el 25,5% del total. El principal centro de comercialización ilegal para esas categorías fue la estación Constitución, entre las estaciones y plazas, y avenida Pueyrredón, entre las avenidas y calles.

Por otro lado, se registró una suba en los casos de piratería de 7,46% respecto a marzo de 2018, al detectarse un total de 144 casos, mientras que la comparación con la medición previa implicó una baja de 25,4%.

Las estaciones Constitución y Retiro se posicionaron como las principales zonas de venta de productos falsificados. Dentro de Indumentaria y calzado las marcas afectadas fueron Nike y Adidas, mientras que, en Óptica, fotografía, relojería y joyería, Ray Ban e Infinit fueron las más perjudicadas.

En el informe de la CAC se relevó Av. Avellaneda, Av. Rivadavia, Av. Pueyrredón, Zona Liniers, Zona Once, Av. Corrientes, Perú, Av. Santa Fe, Av. Córdoba, Av. Cabildo, Av. Juramento, Zona Microcentro, 9 de Julio, Av. de Mayo, Av. Callao y Lavalle.

Asimismo, la muestra también contempla la Estación Once de Septiembre, Parque Rivadavia, Estación Retiro, Estación Constitución, Plaza de Mayo, Estación Lacroze y Estación Belgrano C.

El relevamiento se llevó a cabo entre el 1° y el 29 de marzo de 2019 mediante un recorrido de observación de los puestos de comercio ilegal instalados en ambas aceras de las mencionadas avenidas, calles, estaciones, terminales y plazas.

Anuncian esta semana incorporaciones de más rubros a Precios Cuidados

Fuente: Cronista ~  El acuerdo vigente alcanza a 566 productos en 2500 locales minoristas, hasta el 6 de mayo. El Gobierno busca ahora fortalecer el programa con más ofertas.

La urgencia por dinamizar el consumo, en un contexto recesivo como el actual, llevó al Ministerio de Producción a mover todas las fichas para lograr nuevos acuerdos con la industria.

Fuentes de la cartera aseguraron que en la actualidad se está en una “etapa de negociación para incorporar más jugadores y más productos al programa Precios Cuidados”, en una acción orientada a fortalecer el programa.

No es una tarea sencilla. La presión inflacionaria sobre los costos de las empresas es un argumento de peso al momento de evaluar muy bien qué productos están en condiciones de sumarse a la lista de productos con precios promocionales.

Se espera que el anuncio se haga en los próximos días, en lo posible esta misma semana, aunque las fuentes consultadas aseguran que “todavía falta pero se está avanzando”. Es lo que el Gobierno necesita para mover un poco el consumo, en el marco de una campaña electoral que no está dando muy buenas noticias al Ejecutivo, al menos en las elecciones provinciales de esta primera parte del año.

La negociación de la Secretaría de Comercio Interior es directamente con las empresas fabricantes de los diversos productos, no involucra ni a las cámaras sectoriales ni a los supermercados.

En ciertos sectores de la industria de alimentos reconocen que el Gobierno está buscando el acuerdo, pero dijeron que “aún no han sido convocados”.

Por otra parte, aunque no hubo confirmación del Ministerio de Producción, se presume que la negociación abarcará no sólo alimentos y bebidas, sino también productos de limpieza e higiene personal, entre otros.
La preocupación por el impacto de la inflación en el poder adquisitivo se instaló en las últimas horas en el elenco gubernamental.

En ese sentido, el oficialismo quiere impulsar una “ley de góndolas”, encaminada a mantener el equilibrio entre los operadores de la cadena de valor de alimentos. El objetivo es evitar que tengan lugar prácticas o acuerdos que terminen perjudicando a la competencia o los consumidores.
Otro de los aspectos que impulsa el Ministerio de Producción es el programa Ahora 3, 6 y 12, con cuotas fijas y en pesos.

Sin dudas, una buena alternativa, sobre todo cuando el costo del financiamiento bancario a través de tarjetas de crédito, en algunos casos supera holgadamente el 100% anual.

Además, para sectores como indumentaria, calzado y marroquinería se piensa concentrar la oferta en acciones promocionales como la Semana de la Moda, u otras movidas de ese tipo. Todo sea para mover el amperímetro en un consumo que viene muy deprimido.

Se estima que en 2018 el consumo en todas las categorías perdió un 7%, en tanto que los supermercados vieron bajar sus ventas en 4,5%, con una tendencia que se mantiene en el primer trimestre del año.
El Gobierno busca sumar nuevos jugadores al programa

Programa del INTI, la fabricación de seda

Fuente: Clarín ~  Involucra a 50 productores de distintas provincias. No requiere grandes inversiones y no es contaminante.

La sericultura (o fabricación de la seda) tiene una larga historia que comenzó en China hace casi cinco milenios. Nuestro continente fue el último en conocer esta fibra cuyos secretos estuvieron, durante mucho tiempo, reservados a unos pocos.

Pese que sigue teniendo una cotización alta, la manufactura de la seda experimentó importantes cambios. En la actualidad, productores rurales pequeños y emprendedores de más de 20 países adoptan esta actividad para complementar sus ingresos, ya que no requiere grandes inversiones iniciales y no es contaminante.

Desde 2017 el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) impulsa y coordina el Proyecto Seda: una iniciativa que busca contribuir con la reducción de la pobreza, a través del desarrollo de la sericultura desde un enfoque sustentable.

El Proyecto se extiende a otros puntos de la región. Sólo en el país, participan 50 productores provenientes de Jujuy, Salta, Misiones, La Pampa y el Delta. Muchos de ellos también son artesanos o diseñadores y llevarán su experiencia la Exposición Internacional de Proveedores para la Industria de la Confección (Emitex 2019). Esta tendrá lugar del 9 al 11 de abril, en el Centro Costa Salguero de Buenos Aires.

El origen de la iniciativa

Patricia Marino es ingeniera textil, trabaja en el INTI y está a cargo del Proyecto Seda. Este arrancó oficialmente hace dos años, aunque su curiosidad por el tema comenzó mucho antes.

Hugo Enciso, director del laboratorio del INTI. Trabaja en el Poyecto Seda junto a Patricia Marino.

Hugo Enciso, director del laboratorio del INTI. Trabaja en el Poyecto Seda junto a Patricia Marino.

“Desde el Centro textil del Instituto nos interesamos hace más de una década por la producción de seda. En 2002 nos pusimos en contacto con un núcleo de productores de las provincias. A partir de entonces, hacemos anualmente Jornadas Nacionales de la Seda, vamos a las escuelas agropecuarias y participamos de una red latinoamericana”, explica.

En 2015, el INTI participó de una convocatoria de la Unión Europea para financiar proyectos que combatan la pobreza en América Latina y El Caribe, con énfasis en el empoderamiento femenino. El Proyecto Seda fue uno de los ocho ganadores, de un total de 69 concursantes. A fines de 2016 se firmó el contrato de subvención, con un presupuesto total de 2.283.805 de euros.

La propuesta -que comenzó el año siguiente y finaliza en 2020– involucra a Argentina, pero también a Brasil, Cuba, México, Colombia e Italia. Las instituciones beneficiarias son, entre otras, el INTI, el INTA, la Estación Experimental Indio Hatuey (Cuba) y la Universidad Estadual de Maringá (Brasil).

Las metas principales del Proyecto son el reforzamiento de centros educativos, técnicos, productivos y investigación; así como la contribución económica a productoras y productores de fibra, artesanos, organizaciones sociales y emprendedores.

Marino cuenta que se trata de “una actividad sencilla y de bajo costo, realizada de forma mayoritaria en zonas rurales y por mujeres”. La idea central es sumar un ingreso adicional a las pequeñas unidades agrícolas, ya que tiene un carácter complementario a otras tareas. La magnitud de la explotación puede variar, de acuerdo a la cantidad de árboles de mora disponibles.

El kilo de capullo seco se vende a US$ 50 y el de hilo, a US$ 100. Los capullos tienen distintos tamaños, aunque rondan los 1,5 gramos (por lo cual se necesitan cerca de 650 capullos para completar el kilo). Las familias rurales suelen fabricar en función del tiempo que tienen y del material que necesitan para sus manufacturas.

La ruta del gusano de la seda

La sericultura tiene tres etapas básicas. La primera inicia con el cultivo del árbol de moras, que es el único alimento del gusano productor de seda (o Bombyx mori). Luego viene la cría de este gusano: a partir de los 30 o 32 días de ingesta de hojas, la oruga comienza a fabricar el capullo de seda para iniciar su paso a mariposa. La última fase consiste en el tratamiento de los capullos.

Gusanos de seda (Bombyx mori).

Gusanos de seda (Bombyx mori).

Varias de las orugas son colocadas en agua caliente y retiradas de su capullo para extraer la fibra textil. Para hilar, se usa una máquina devanadora. Un hilo fino necesita de dos cabos que, a su vez, requieren de 150 a 200 capullos cada uno, según señalan los artesanos a Clarín.

Los capullos también pueden ser procesados de otras maneras. Si llegan a mostrar una imperfección o rotura, son utilizados para crear vellón, el cual se puede hilar y teñir. Además se pueden abrir y usar para joyería.

Sonia Vera, una experiencia en primera persona

Sonia Vera es una hilandera, tejedora, fieltrista, tintorera y maestra artesana, que trabaja con hilo merino, bambú y otras fibras. Hace unos años tuvo un primer acercamiento a la cría de gusanos de seda en un workshop. Desde aquel momento, conoció a referentes locales del tema -como la jujeña Liliana Torres- y a los profesionales del Proyecto Seda. Hoy puede afirmar que sumó otra destreza a su lista.

En 2018, junto a sus compañeras de la Escuela Taller de Artes y Artesanías Folklóricas de Haedo tomaron cursos de cría de gusanos. Desde el Proyecto las ayudaron con los protocolos, las capacitaciones y el material. Fueron asesoradas por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) así como por otras productoras, y la Facultad de Agronomía les brindó los huevos. Ya lograron hacer cría, capullos y reproducción.

Artesanías con capullos de seda (Sonia Vera).

Artesanías con capullos de seda (Sonia Vera).

“Confeccionamos pañuelitos, joyería, aros, pendientes para el cuello. Hace poco participé de la feria de artesanía de San Isidro… ¡y el primer gusano empezó a capullar en vivo!“, recuerda Sonia. Ella vive en Liniers y diariamente alimenta a sus gusanos con las hojas de los moreros que hay cerca de la estación del Tren Sarmiento. Dice que ellos son los primeros que desayunan en su casa.

“La actividad no conlleva muchos gastos ni tiempo, pero hay que conocer y tener mucha constancia. Yo recojo las hojas a la mañana y a la tarde. Los gusanos van pasando por cinco etapas de crecimiento y al final son voraces. También es importante que estén cómodos, no amontonados. Al principio caben 1.000 huevos en un tupper, luego hay que cambiarlos de lugar: los gusanos llegan al tamaño del dedo medio de una mano”, detalla la artesana.

Sonia relata que el año pasado su grupo se dedicó a estudiar y aprender. El plan, de ahora en más, es adquirir fondos para construir una devanadora manual (parte del proceso productivo) y dar clases. Concluye: “Queremos criar una mayor cantidad y tener nuestro propio emprendimiento. Recomiendo mucho esta actividad, tanto por lo económico como por lo placentero. No requiere mayor esfuerzo físico y es muy lindo estar cargo de una vida”.

La inflación “impide” la recuperación de la industria textil

El aumento de la inflación, que superó la expectativa estimada para 2019 por el Banco Central, al pasar de 31,9% a 36% , “impide la mejora” del poder de compra de la población y la recuperación de la industria textil, según un relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).

“La inflación es un dato clave porque determina el poder adquisitivo de los salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares. En la medida en que los precios continúen ganándole la carrera a los ingresos de la población, no habrá recuperación del poder de compra y las ventas del sector difícilmente mejoren”, advirtió la CIAI en un comunicado.

Otro dato que la CAIA rescató del INDEC es que los “salarios aumentaron 32,2% en enero de 2019 respecto a igual mes de 2018. Dado que en el mismo período la inflación del consumidor fue de 49,3%, el poder de compra de los salarios cayó 11,5% en un año”.

A su vez observó que con el reciente aumento, las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares acumulan un alza de 35,9% a marzo pasado, pero “la inflación de dicho período fue 53,5%, por lo cual el poder adquisitivo de los beneficios de la Seguridad Social también cayó 11,5%”.

Respecto a los efectos de la inflación sobre el consumo, refirió a resultados de una encuesta realizada en marzo pasado por la Universidad Di Tella: “La caída de los salarios y las jubilaciones, junto con el recalentamiento del dólar y la inflación hacia fines de febrero y durante marzo, explicaron la fuerte reducción de la confianza del consumidor de 20,6% interanual”.

SEMÁFORO DE LA INDUSTRIA DE LA INDUMENTARIA ARGENTINA – ABRIL 2019

Fuente: CIAI ~ Se acelera la inflación, postergando la recuperación de las ventas de ropa

La inflación de febrero y marzo superó las expectativas, lo que impide la recuperación del poder de compra de la población

Según el INDEC, la inflación mensual de febrero fue de 3,8%, alcanzando un aumento de 51,3% en los últimos doce meses, récord histórico desde el año 1991.En el Relevamiento de Expectativas del Mercado[1]del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el consenso de la inflación estimada para 2019 se aceleró de 31,9% (encuesta de febrero) a 36% (encuesta de marzo).

Sin embargo, cabe hacer una aclaración importante: la expectativa de 36% de inflación minorista para el año 2019 surge de considerar que el dólar va a valer$50 en diciembre. Ello sólo será posible si no se repiten saltos significativos de aquí a fin de año, como ocurrió en 2018.Las expectativas del mercado estiman una caída del PBI de 1,2% para 2019, cuando la estimación del mes pasado era de 1,3%.

La inflación es un dato clave pues determina el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones, las pensiones y las asignaciones familiares. En la medida que los precios continúen ganándole la carrera a los ingresos de la población, no habrá recuperación del poder de compra y las ventas del sector difícilmente mejoren.

Las negociaciones paritarias de los próximos meses resultan un factor clave en esta dinámica. Por un lado, los incrementos de salarios determinan la recuperación del poder de compra de los trabajadores. Y con ello, de las ventas de nuestro sector. Por otro, representan un costo que será trasladado a los precios, en menor o mayor medida, dependiendo de la fortaleza de cada sector. Son dos caras de una misma moneda.

Según el INDEC, los salarios aumentaron 32,2% en enero de 2019 respecto a mismo mes del año 2018. Dado que en el mismo período la inflación del consumidor fue de 49,3%, el poder de compra de los salarios cayó 11,5% en un año. Por su parte, con el reciente aumento, las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares acumulan una suba de 35,9%a marzo. Sin embargo, como la inflación de dicho período fue 53,5%, el poder adquisitivo de los beneficios de la Seguridad Social también cayó 11,5%.

La caída de los salarios y las jubilaciones junto con el recalentamiento del dólar y la inflación hacia fines de febrero y durante marzo explicaron la fuerte reducción de la confianza del consumidor de 20,6% interanual, según la encuesta realizada en marzo por la Universidad Di Tella.

A su vez, la caída en el poder adquisitivo de la población condujo a menores ventas de ropa en comercios minoristas. Según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas de indumentaria cayeron 10,7% durante marzo. El resultado fue heterogéneo según el canal de venta: -13,8% en los comercios físicos y +8,6% en la modalidad online.

Las ventas de indumentaria y marroquinería en Shoppings del Gran Buenos Aires cayeron 1,8% en enero de 2019 respecto al mismo mes del año anterior, según información del INDEC. En Supermercados, se observó un crecimiento de 8,6% interanual para el rubro Indumentaria, Calzado y Textiles para el Hogar (toallas y sábanas).

La reducción de las ventas afectó negativamente a la industria nacional: durante febrero la contracción de las cantidades fabricadas de indumentaria fue de 7,9% comparado con mismo mes de 2018, según información del INDEC. En el mismo período, el eslabón textil (proveedor del principal insumo de nuestro sector) mostró una caída en su producción de 9%.

La caída de la producción nacional de ropa provocó la destrucción de empleos “en blanco” en el sector según información del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación. Los últimos datos disponibles indican que entre el tercer trimestre de 2018 e igual período de 2017 se destruyeron 3.536 puestos, lo que representa una caída de 8,2% en el personal del sector. Esta tendencia a la precarización laboral se fortaleció en el primer trimestre del año, dado que CIAI registra entre sus asociados una destrucción de aproximadamente 600 puestos de trabajo en empresas de confección.

La fuerte devaluación del año 2018 afectó a las importaciones de ropa: en febrero de 2019 se importó 28,3% menos que en mismo mes del año anterior. Analizando en términos de cantidades, las importaciones cayeron 17,7%, según información del INDEC. La diferencia se explica por una reducción de 12,9% de los precios promedio de la indumentaria importada en el período. Por la devaluación del peso argentino del último año, el tipo de cambio real[2] con China (y, por ende, la mercadería de dicho origen) se encareció 28,6% interanual en marzo de 2019, según información del BCRA. En febrero de 2019, las exportaciones de ropa argentina crecieron 16,5% respecto al nivel del mismo mes del año 2018.

Para frenar la dolarización de portafolios, el BCRA incrementó fuertemente las tasas de interés en pesos durante el mes de marzo. Esto trajo aparejado una fuerte suba de la tasa para adelantos en cuenta corriente, que se ubicó en 67,2% anual para el último día hábil de marzo, según el BCRA, cuando un mes atrás estaba en 52,3%.Los elevados costos financieros encarecen fuertemente el financiamiento de la cadena de valor, deteriorando la situación financiera de las empresas.

El precio de la electricidad subió 58,8% interanual en febrero de 2019, según datos del Instituto Estadístico de la Ciudad. La nafta súper acumula un aumento de 59% en marzo respecto al mismo mes del año anterior, empujando los costos logísticos del sector. Por su parte, los precios de la ropa aumentaron 35,4% anual en febrero de 2019 según estadísticas del INDEC. Dicho aumento estuvo sustancialmente por debajo de la inflación general (51,3%), lo que derivó en un abaratamiento relativo de las prendas y una pérdida de rentabilidad en las empresas que en algunos casos concluyó con cierres de fábricas y convocatorias de acreedores.

Buscan crear el Sistema Nacional de Talles Argentinos en Indumentaria y Calzado

Fuente: A partir de un proyecto de ley enviado a la Cámara de Diputados, se buscará crear el Sistema Nacional de Talles Argentinos en Indumentaria y Calzado, que tiene por objetivo desarrollar prácticas sistematizadas de identificación de talles para la producción, importación, distribución, etiquetado y comercialización homogénea de prendas de vestir y calzado, que deben utilizar los diseñadores, fabricantes, importadores, distribuidores y comerciantes, con base en la forma, medidas y las dimensiones del cuerpo de la población del país y será obligatorio en todo el territorio nacional, supo AIM.

Buscan crear el Sistema Nacional de Talles Argentinos en Indumentaria y Calzado
La iniciativa, autoría de la diputada Marcela Passo (UNA-Buenos Aires, ingresó a Diputados la semana pasada y fue girada a las comisiones de Defensa del Consumidor, Industria y Comercio, donde deberá recibir tratamiento.

El proyecto de ley establece que el Poder Ejecutivo nacional  dispondrá en forma inmediata, que se realice un estudio antropométrico de la población argentina el que se actualizará cada diez años. Este estudio se utilizará a efectos de sistematizar los talles.

El organismo de aplicación, que se definirá cuando se reglamente la norma, convocará a representantes de la industria de la indumentaria y del calzado, de las Cámaras que reúnen comercios afines e importadores, de gremios de trabajadores del sector, de asociaciones de consumidores, y a representantes de cada provincia y Ciudad de Buenos Aires.

La norma establecerá:

a) A los efectos de la determinación de las distintas medidas, se usará el sistema métrico decimal
b) Se utilizarán las distintas medidas relevantes de los cuerpos de la población argentina, clasificadas y normalizadas en no menos de ocho talles para prendas y 15 para calzado.
c) Los productos serán etiquetados con el talle respectivo en base a un código de letras en el caso de indumentaria y de números en el de calzado.
d) Los establecimientos de venta al público de indumentaria y calzado deberán exhibir de manera visible las tablas de talles argentinos.
e) Se deberá cuidar la salud de los consumidores.
f) Se deberá garantizar una provisión amplia de talles
g) Es necesario respetar la eficiencia de los costos de producción, financiación y comercialización, la seguridad en los negocios y la protección del medio ambiente.
h) Los comercializadores deberán disponer de tablas de equivalencia con otros sistemas de talles.
i) Se tendrán en cuenta las necesidades del comercio electrónico.
Actualmente, las leyes de talles están implementadas por los gobiernos provinciales y municipales es decir la ley cambia según la jurisdicción: provincia o ciudad, haciendo difícil su implementación para las marcas de indumentaria y calzado.

Las entidades dedicadas a mejorar los derechos humanos y en especial el de las mujeres, solicitan la creación de una Ley nacional basada en información antropométrica verídica de los cuerpos argentinos. Actualmente todas las leyes de talles están usando medidas desactualizadas de otros países.

“Pensamos que es muy importante la realización de este estudio antropométrico en el país y la implementación de una ley nacional para otorgarle seguridad jurídica a las empresas de indumentaria y calzado. Esto también promueve la salud física y mental de nuestros ciudadanos, mejora su autoestima corporal e incluye a todos los consumidores. Existen estudios sociológicos referidos a la valoración negativa de la inexistencia de talles reales, lo que se traduce en discriminación y refuerzo de los estereotipos de género”, dice el texto al que tuvo acceso AIM en sus argumentos.

Cabe recordar que, al Congreso, se presentaron diversos proyectos de ley a nivel nacional y, en marzo de 2019, se aprobó con media sanción en la Cámara de Senadores una iniciativa relacionada con este tema.

Tasas, impuestos y bajo consumo empujan a las marcas de ropa al concurso preventivo

Fuente: Cronista ~ Cada vez más empresas del sector utilizan ese recurso como una manera de seguir funcionando. Aseguran que por cada caso conocido hay al menos otros 15

Altas tasas, impuestos y caída del consumo son el cóctel explosivo que está llevando a la industria de la indumentaria a una crisis de la que, por el momento, no se encuentra salida. En las últimas dos semanas dos reconocidas marcas, Ayres y AY Not Dead, entraron en concurso preventivo de acreedores y se sumaron a una lista que incluye a Legacy y Big Bloom, empresa dueña de Wanama y Cook.

En el sector dicen que estas empresas son apenas la punta del iceberg. Debajo quedan muchas otras que están en la misma situación o que directamente tuvieron que cerrar sus puertas de las que nadie habla porque no son conocidas.

“Por cada empresa en crisis que se ve en los medios hay por lo menos 15 más en igual o peor situación. Hace tres años que el sector viene cayendo y ahora nos encontramos en una situación crítica, casi terminal”, dice Claudio Drescher, CEO de Jazmín Chebar y presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI).

Presentarse en concurso de acreedores es una manera de las empresas de lograr un poco de aire mientras renegocian con los acreedores. En los 12 a 18 meses que se logra la aprobación de la medida preventiva, la deuda vieja queda congelada y no se realizan pagos, destacó un abogado especializado en quiebras.

Según el letrado, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) es uno de los principales acreedores de las empresas del sector: “El concurso les permite seguir funcionando, porque un embargo de la AFIP les impediría operar. Mientras tanto, las compras nuevas se hace a plazos más cortos o al contado”.

Según datos de la entidad empresaria, en febrero las ventas del sector retrocedieron un 13,8% en comparación con igual mes del año anterior y la caída llegó al 16,3% cuando se cuenta solo el consumo en locales físicos. En tanto, en enero se fabricó un 12,5% menos de ropa medido en cantidades y el eslabón textil –proveedor del principal insumo del sector– tuvo una caída en su producción de 27,9%.

Asimismo, en los últimos años aumentó la carga impositiva del sector y tasas municipales como alumbrado, barrido y limpieza, y seguridad e higiene que antes tenían un monto fijo se convirtieron, en la práctica, en un nuevo tributo que se cobra como un porcentaje de la facturación de la empresa. A ello se le suman costos ocultos que antes no se pagaban, como mayor cantidad de peajes en el proceso logístico o seguridad privada, tanto en el transporte de mercadería como en puntos fijos.

“Y cuando llega la necesidad de financiamiento o de capital que apalanque un lanzamiento nos encontramos con tasas exorbitantes. Hablamos de un escenario de cortísimo plazo que no es alentador, justo cuando estamos por lanzar la temporada de invierno”, dijo Pablo Sönne, CEO de Rever Pass, marca que está incursionando en la confección de uniformes para otras compañías.

En su edición de marzo, el Semáforo de la Indumentaria Argentina elaborado por la CIAI destaca que las empresas hoy están pagando un 52,3% anual por los adelantos de cuenta corriente. Para Drescher se trata de una “novedad muy fuerte” para el mercado y detalla que para vender en cuotas las marcas tienen que absorber el coto de financiación, lo que significa perder un 15% del total de esa transacción.

Inauguraron estudio textil que busca hacer diseños con residuos de ropa

Fuente: La Capital ~ Las vestimentas que se confeccionarán serán con un completo trabajo posterior con procesos industriales que apuestan a la sustentabilidad.

El secretario coordinador de Gabinete municipal de Venado Tuerto, Agustín Ferrer, la diseñadora de indumentaria y emprendedora Giselle Turdo y el edil Patricio Marenghini anunciaron la inauguración del Estudio Textil Sustentable y la puesta en marcha de talleres de capacitación para este rubro.

Por primera vez en su historia, Venado y la región lleva a cabo un estudio textil sustentable y allí se darán talleres para entender el novedoso arte de reciclar residuos textiles y plásticos para la confección de vestimenta que tendrá un completo trabajo posterior de diseño.

Turdo, la diseñadora encargada del estudio y dictar los talleres, se formó en Buenos Aires y desde hace un tiempo se trasladó a Venado para ser la pionera en materia de sustentabilidad textil. Hace sus trabajos en base a residuos textiles; algo francamente innovador para la región y sustentable, más aún con la dura crisis económica que padece la región y que, según datos del Indec, (el Nodo V) presenta uno de los índices de desocupación más altos de Santa Fe y del país.

Ferrer contó que Turdo inauguró días atrás su Estudio Textil Sustentable y describió que la relación entre la diseñadora y el municipio se entabló a partir del plan de apoyo a los microemprendimientos que desde hace varios años impulsa la Intendencia.

“Nos pareció muy interesante el trabajo que viene realizando Turdo a partir de los residuos textiles, algo que creemos importante desde la sustentabilidad, que es uno de los ejes que estamos trabajando dentro de los proyectos de campaña de nuestros candidatos a concejales y que el municipio viene impulsando desde hace bastante tiempo”, señaló el coordinador de Gabinete.

En la misma línea recordó que el Estado municipal viene promoviendo la “creación de trabajo a través del apoyo a los microemprendedores que, sin demasiados costos, pueden generar un medio de vida”. Para esta semana está previsto el anuncio de una serie de talleres que brindará Turdo y que contarán con el respaldo de la Municipalidad.

“Este es el primer proyecto de este tipo en Venado Tuerto. Se trata de un Estudio Textil Sustentable en el que trabajamos con todo lo que es el descarte textil de la industria, tanto en lo que son telas como plásticos, para generar productos nuevos”, detalló la emprendedora, y apuntó: “Lo que buscamos es tener el menor impacto ambiental negativo”.

En este punto informó que “al Estudio se podrá acercar quien quiera, desde una persona común que quiera hacerse una prenda, hasta un emprendedor que quiera desarrollar algo en particular. Nosotros armamos productos, diseñamos y le damos una funcionalidad a todo eso”, explicó Turdo, fundadora de Slow Couture.

Abiertos a la comunidad

Los talleres que se brindarán serán abiertos a toda la comunidad apuntando a la costura, serigrafía y bordado, entre otras técnicas textiles. El Estudio Textil Sustentable funcionará en Jujuy 47, la apertura formal fue el último jueves, y desde hoy comenzarán las actividades y las capacitaciones. En este espacio se podrán hacer todo tipo de productos, desde mochilas hasta prendas de vestir, todo fabricado a partir de descartes textiles.

“Estos productos no van a ser más económicos, porque si bien comenzamos a partir de descartes, después se hace un trabajo de diseño para que no parezcan productos reciclados. Trabajamos con máquinas y procesos industriales, pero que no le hacen mal al medio ambiente”, graficó la diseñadora.

Tendencia

Por su parte, el concejal Marenghini comentó que “esta es una tendencia que se está dando en las grandes ciudades del mundo. La industria textil es una de las más contaminantes y por eso incorporar esta línea de trabajo en Venado Tuerto nos pone muy orgullosos”.

Paralelamente, consideró que “en este contexto de crisis la salida es la capacitación, el oficio, la educación para generar nuevas oportunidades. Con este proyecto lo que logramos es abrir puertas para vincular cadenas con el material de descarte. Con este emprendimiento vamos a tener un lugar donde generar capacitación y al mismo tiempo Turdo tiene montado un estudio textil con maquinaria no sólo para la capacitación, sino también para generar ese valor agregado que tiene que ver con el diseño y su experiencia y trayectoria en Buenos Aires”.

Comercios: menos movimientos en locales y más despachos on line

Fuente: CAME ~  La medición de Came, que agrupa a pequeños y medianos comercios y empresas, sugiere un cambio de tendencia en marzo. Hubo un descenso en promedio en las ventas del 11,3%.

Pero hubo menos ventas en los locales físicos y crecimiento en las que se realizan por la web: “Muestran una creciente tendencia de cambio de hábitos en los consumidores”, señalan.

Aquí otras observaciones:

•Marzo fue un mes con escaso movimiento.
Las familias tienen altos niveles de deuda, y por las altas tasas de las tarjetas, los consumidores evitan adquirir a crédito disminuyendo las cantidades compradas.
• El estudio marcó así un descenso promedio del 11,3% frente a igual mes del año pasado, cumpliendo quince meses consecutivos en baja.
•Sin embargo, en la modalidad online, las ventas subieron 8,1%, con once ramos en alza, uno sin cambios y tres en baja.
•Las caídas anuales más profundas se registraron en Materiales para la construcción (-17%), Bijouterie (- 16,9%), Joyerías y relojerías (-16,8%), y Bazar y regalos (-16,5%).
• En ‘Alimentos y Bebidas’, las ventas en cantidades descendieron 5,4% anual, con un incremento de 23,3% en la modalidad online (aunque su incidencia aún es muy baja).
Se notó mucho el consumo de terceras marcas alternativas, el declive en bebidas, carnes, fiambres, lácteos y la búsqueda de productos sustitutos en la canasta familiar que abaraten el consumo.
•En ‘Indumentaria’, las ventas se achicaron 10,7% frente al mismo mes del año pasado: Crecieron 8,6% en comercio electrónico pero bajaron 13,8% en locales.
•Según los negocios consultados se vendieron principalmente productos en promoción. Los costos de alquiler para estos niveles de ventas están siendo altos, lo que provoca mudanzas hacia zonas económicas.

El sector de la indumentaria sufre la caída del consumo

Fuente: La Nación ~  Las tradicionales marcas de jeans Wrangler y Lee cierran su planta de producción y se van del país. La noticia, anunciada el 6 de febrero de este año, no hizo más que subir el volumen de una alarma que ya sonaba hacía tiempo: el sector de la indumentaria tiene serios problemas para sostener el negocio en la Argentina, una realidad que se agrava aún más en el contexto actual de caída del consumo.

Los números del comienzo de año hablan por sí solos: las ventas de indumentaria en comercios minoristas de todo el país sufrieron una caída de 13,8% en febrero de 2019 en comparación con mismo mes de 2017, según el relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En los locales físicos, la reducción fue aún mayor, de 16,3%, mientras que en la modalidad online, se creció 1,3%.
Por su parte, las ventas en shoppings del Gran Buenos Aires cayeron 4,8% en diciembre de 2018, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En supermercados hubo un leve,crecimiento de 1,8% interanual en diciembre para indumentaria, calzado y textiles para el hogar (que incluye toallas y sábanas).

Gustavo Martínez, gerente general de Taverniti, uno de los mayores fabricantes de jeans del país, dice que el sector hace tiempo que viene golpeado, pero hoy se suma la baja del consumo. “Porque hay otros problemas históricos, como carga impositiva, costos logísticos y litigiosidad laboral, pero todo eso se tapa si las ventas andan bien”, explica el empresario.

Alejandro Pernas, dueño de la tradicional Sastrería González, comenta que está claro el panorama para todos, ya que el mercado interno se derrumbó. “Nuestra industria no es gran exportadora, lo que indica que el grueso de la producción es para consumo interno y, considerando que este está golpeado por la inflación y el aumento de tarifas, no es difícil imaginar el resultado”, agrega el comerciante, que además es presidente de la Federación Argentina de la Industria de Indumentaria y Afines.

Según Pernas, los industriales que trabajan para sectores de menores recursos están más complicados que los que le apuntan a un segmento más alto, pero igualmente nadie se escapa de la trampa en la que cayó el sector. “El Indec publicó el uso de capacidad instalada y en el rubro textil e indumentaria estamos en el orden del 30%. Esto indica que tenemos en promedio el 70% de capacidad ociosa”, destaca.

Las malas noticias no se terminan ahí. La alta tasa de interés aparece como otro gran problema para el sector, porque no solo dificulta la financiación de la empresa, sino que también hace más complicado financiar las propias ventas (ya que mucha de la ropa que se vende en el país se vende en 3, 6 o 12 cuotas). “Esto afecta directamente la rentabilidad, que ya venía cayendo”, apunta Martínez.

La devaluación impacta también, porque la ropa tiene un componente dolarizado alto y eso no se puede trasladar a los precios. “Hay una necesidad muy grande del consumidor de descuentos y ofertas, y eso reduce el margen de ganancia. Las promociones fueron como una trampa en la que las empresas fueron entrando y de la que hoy no pueden salir, porque si no, no venden”, señala Martínez.

La contracción de la demanda de ropa afecta negativamente a la industria nacional y eso ya se palpa en cifras: en enero, la caída de las cantidades fabricadas de indumentaria fue de 12,5% interanual, según el Indec. Al mismo tiempo, el eslabón textil (proveedor de su principal insumo) tuvo una caída en su producción de 27,9%.

Yeal Kim, presidente de la Fundación Pro Tejer, comenta que el problema fundamental es la falta de demanda, que proviene del hecho de que los consumidores perdieron poder adquisitivo. “El argentino gasta cada vez menos en alimentos y bebidas, así que imagínese en todo lo que es indumentaria. En este contexto, las marcas en lugar de seguir la tendencia de moda, tratan de reutilizar los remanentes de stock que les habían quedado. Todos están perdiendo plata”, resume el directivo, que también es presidente de la textil Amesud.

Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, empieza su explicación en una fase anterior a la actual crisis que vive el sector. Su visión es que en el primer período del actual gobierno (hasta abril de 2018) hubo ingenuidad en la administración del comercio exterior, que hizo que el país tuviera balanza comercial negativa y rojo en turismo. “¿Por qué nos afectó en particular a nosotros? Porque había un dólar subvaluado que permitía comprar fácilmente ropa en el exterior. Eso provocó una caída de la producción y la prueba está en que dos importantes empresas deportivas desmontaron sus talleres acá”, dice.
Por otro lado, según Drescher, los empresarios del sector, que tenían gran confianza en que el nuevo proceso estaba en manos de un equipo proindustrial, ahora están preocupados. “En esta nueva etapa lo que desalienta es que no se ve que atravesar esta crisis sea el camino para estar mejor. No vemos un plan económico o un plan industrial que nos pueda ayudar. No se ve desde el sector preocupación por la industria”, opina Drescher. “Sica [Dante, ministro de Producción y Trabajo] es un ministro con espíritu industrial, pero la macro lo supera”, agrega.

Desde la Secretaría de Industria, en tanto, se destaca como algo positivo el logro de llevar a $12.000 el mínimo no imponible para las cargas patronales. “Esta medida beneficia de forma directa a 126.000 empleos formales distribuidos en 8000 empresas presentes en todas las provincias. Así, estamos bajando los costos laborales para que las pymes de indumentaria, textil, calzado y marroquinería puedan crecer”, manifiestan desde esa cartera.

En el sector de la indumentaria, de todos modos, entienden que la medida oficial es apenas una gota en un desierto que no presenta ni un solo oasis en medio de caída del consumo, altas tasas para financiarse y suba de los costos de producción.