Esperan muchas compras en cuotas y que se elija más ropa que tecnología

Clarín ~ A pocos días de abrir los regalos de Navidad -y mientras se espera el anuncio de medidas del nuevo Gobierno para fomentar el consumo- todo indica que este año el arbolito será más “textil” que tech.

Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) anticiparon a Clarín los resultados de una encuesta de intención de compra que muestra que se regalará menos tecnología y más la indumentaria. ¿La clave? Se elegirán obsequios más baratos. Y, aún así, con financiación.

Los shopping ya anticiparon promociones agresivas con precios que para los compradores más avezados -los que sabrán exactamente cuándo y dónde comprar- serán casi de liquidación en pleno diciembre.

También apuestan fuerte a las compras en cuotas con los planes Ahora 12 y Ahora 18.

“Diciembre empezó mejor de lo que esperábamos. La gente cada vez posterga más las compras navideñas, este año no es la excepción. Pensamos superar el ticket y empatar la cantidad de unidades vendidas respecto a las Fiestas anteriores”, detallan desde IRSA, dueña de los shoppings más importantes de Argentina.

Por la inflación, la firma proyecta que las ventas brutas serán del 45% más en pesos (nunca revelan el valor) y, en unidades, iguales que el año pasado.

La expectativa de compradores, aseguran, se mantiene por el público fiel. Para “acompañarlos”, en estos shoppings durante todo diciembre están vigentes los planes “Ahora 12” y “Ahora 18”. Más la agenda de descuentos, de entre el 20% y 30%, espaciados según el banco y la tarjeta Visa, del 18 y 22 de diciembre.

El 23 de diciembre no faltará la tradicional “Noche Shopping”. Desde las 20 y las 4 de la mañana, habrá descuentos del 20% en casi todos los locales. Otros treparán al 25%, 30%, 35% y 40% en franjas de 2 o 3 horas. Y se suman los “Happy hours”, con rebajas de 50% y 60% durante 10 minutos de manera aleatoria. Ese es el precio de liquidación de temporada.

Para los que no esperaron a último momento, este jueves se agregó la “Pre Noche Shopping” en el Patio Bullrich, algo que se había replicado la noche anterior en el Alcorta.

“El regalo que antes era un celular hoy es ropa“, sentencia Pedro Cascales secretario de prensa CAME. La intención de regalar un smartphone o tablet sólo es del 1,5% y 1% de los compradores, respectivamente.

“El consumo de ropa viene retraído durante todo el año, también el de calzado, (que no muestra intención de compra), así que es normal que ahora repunte”, agrega.

El rubro “indumentaria” se lleva el 27,6% de intención de compra para Navidad. El año pasado esa cifra era aún mayor: alcanzaba el 30%. Desde CAME -que realizó una encuesta para poder medir estas preferencias- explican que esto se debe a que quienes la Navidad pasada regalaron ropa, esta vez se inclinarán por regalos aún más baratos. Así, el porcentaje faltante en indumentaria está repartido entre quienes regalarán artículos de bazar, el 11,8%, y perfumería y bijouterie, el 20%.

“De todas maneras, hay que ver en las próximas horas o días, si ocurre el relanzamiento del que se habla de un Ahora 12, con menos costo financiero. Las grandes cadenas absorben ese costo. Las Pymes no pueden. Ahí puede haber un cambio en la intención de compra y que opten por bienes más caros, como electrodomésticos o celulares. También esto ocurriría de haber otro tipo de inyección de fondos en la gente. Vimos este año una retracción de compra en quienes tenían capacidad de gasto, pero que no se animaron por la incertidumbre”.

Respecto de la ropa, y en busca de precios más económicos, otra tendencia que se prevé es la de menos marca.

El informe elaborado para CAME en base a encuesta en todo el país, sobre 7669 personas -al que Clarín tuvo acceso por anticipado- asegura que el primer lugar de intención de compra son los locales en calles comerciales de barrio, con el 41%, luego los shoppings, con el 30%. A los outlets (como los de Gurruchaga, en Palermo), los elige el 11% y en Internet compra el 15%.

En Avenida Avellaneda, por ejemplo, el famoso circuito de compras del barrio de Flores, se esperan para la semana próxima un aluvión de compradores de regalos, además de los vendedores minoristas que en estos días se estuvieron stockeando. Ahí, un vestido que en un local de marca puede costar $ 2.000, sale $ 650. Hay musculosas “de salir” a $ 350 y blusas a menos de $ 600.

Entre micros de larga distancia -frenados en las calles que cortan a la avenida y que no cargan valijas sino carritos con los que se arrastran bolsones celestes de compras-, Clarín recorrió esa ruta de “regalos de ropa barata”. Los comerciantes este diciembre ven “más gente, en grupo y antes de tiempo”.

La mayoría de los comercios tiene un mínimo de compra. Algunos exigen 6 y otros sólo venden a mayoristas. Pero el promedio es de 4. Se ve mayoría de mujeres (grupos de amigas o madres e hijas) que se ponen de acuerdo para ir a comprar. La desventaja es que la ropa no se puede probar y sólo algunos permiten cambios. Tampoco hay bolsas de cartón (se entregan las de plástico) ni moño de regalo.

“La zona de Avenida Avellaneda siempre va a ser un lugar conveniente porque los precios son muy accesibles. Por el mínimo de compras, si tenés varios regalos que comprar genial, llegas fácil. Si no podés hacer las compras en grupo. Hay de todo y cada vez hay marcas más lindas para elegir”, dice Milena Abdala, una suerte de influencer en buenos precios, a quién siguen más de 81 mil seguidores en su Instagram, @lasgangas.

Hace cinco años que recorre esta ruta y asegura que está llegando gente que antes no la hubiese tenido como opción.

Depende del local, pero en líneas generales, abren de lunes a viernes de 8 a 16 y, algunos, los sábados de 8.30 a 13. Al correrse de la avenida, donde este miércoles era difícil transitar a pie, sobre las calles de Helguera, Aranguren, Cuenca y Morón están las prendas de mejor calidad y diseño, ideales para hacer regalos.

Felisa, sobre Helguera al 700, tiene como mínimo de compra 4 prendas surtidas (en algunos locales debe llevarse mínimo dos iguales), no se pueden probar pero sí cambiar por talle (no por color o por otro artículo).

Sus prendas son de diseño nacional. A precio de made in China. Ahí un vestido negro de noche está $ 750. Uno muy similar de marca, a pocas cuadras de ese local, está $ 1.990.

“Puedo hablar de todo Flores en general. Para regalo de Navidad diría que lo mejor es lo que están llevando, vestidos cortos, frescos. Están entre $ 650 y $ 800. El medio de pago también es un tema acá. No todos aceptan tarjeta o te cobran un recargo. La mayoría se maneja con efectivo“, dice Clara Borghetti, la diseñadora de la marca.

Un problema se puede dar al conseguir un talle, ya que muchos locales se manejan con “talle único”, que pueden resultar chicos para muchos compradores o agasajados. Y si bien hay ropa de hombre, la mayor oferta es de prendas de mujer.

A la ropa, le sigue otro clásico entre los regalos: los juguetes, con el 24% de intención de compra. Y este sábado tendrá lugar la Noche de las Jugueterías.

“Este diciembre superamos las expectativas. Se sumaron 1.000 jugueterías, de todas las provincias. Desde cadenas, como Cebra o El Mundo del Juguete, hasta las de barrio. No habrá un descuento unificado, cada una ofrecerá su propuesta. La idea es revertir la tendencia en baja de ventas que arrastramos desde hace un año y medio. La Navidad pasada se vendió un 15% menos que la anterior. Creemos que eso va a cambiar”, dice a Clarín Emmanuel Poletto, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).

En el segmento intermedio, también se estima una buena performance de los showrooms para los regalos: son los emprendimientos que no están a la calle y que en algunos casos venden ropa de mayoristas como los de Avellaneda y, en otros, prendas de diseño o accesorios de plata. Ante este crecimiento, CAME posiblemente lo tome en cuenta para la encuesta de regalos de Navidad del próximo año.

La venta ilegal callejera bajó 46,9% en noviembre

Fuente: Ambito ~ La venta ilegal callejera en la ciudad de Buenos Aires bajó 46,9% interanual en noviembre, con 384 puestos verificados, indicó la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).

El análisis señaló que se dio una baja de 44,2% con relación a la medición de octubre último.

La disminución “se debió a la presencia de operativos policiales en la zona de Once, que afectó a las avenidas Corrientes y Pueyrredón”.

“Las diez cuadras más afectadas contuvieron al 72,8% del total de puestos ubicados en calles, avenidas y peatonales”, precisó el reporte.

La calle Perú concentró en total 26 stands con una participación de 24,2% en el total detectado en avenidas y calles.

El rubro más comercializado fue el de alimentos y bebidas ya que abarcó el 36%, seguido por Indumentaria y calzado con el 26,5% del total.

“El principal centro de comercialización ilegal para esas categorías fue la estación Constitución”, apuntó.

Por otro lado, “se registró una baja en los casos de piratería de 60,3% respecto de noviembre de 2018, al detectarse un total de 107 casos, mientras que la comparación con la medición previa arrojó una disminución de 41,5%”.

El relevamiento se llevó a cabo entre el 1° y el 30 de noviembre de 2019 mediante un recorrido de observación de los puestos de comercio ilegal instalados en ambas aceras de las mencionadas avenidas, calles, estaciones, terminales y plazas.

En el conurbano

En tanto, dentro del aglomerado del Gran Buenos Aires se detectaron 244 puestos de venta callejera ilegal en las avenidas, calles y peatonales sondeadas en el centro de la ciudad de La Plata.

“Este valor representa una suba del 7,9% respecto al mes anterior”, alertó y calculó que “en cuanto a la variación interanual, se observó un incremento de la actividad ilegal de 24,5%”.

Los guiños a la producción y a las pymes le devuelven la esperanza a los industriales

A pocos minutos de asumir, señaló que las pymes viven una situación dramática y anunció que convocará a trabajadores, empresarios y las diversas expresiones sociales, para la puesta en marcha de un conjunto de Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia que serán los cimientos para volver a encender los motores de nuestra economía”.

Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria, lo escuchó y señaló: “Desde CGERA celebramos volver a estar incluidos en un discurso presidencial. El presidente expresó su firme convicción de poner a las pymes de pie, después del cierre de más de 20.000 empresas en cuatro años de gestión del Gobierno saliente. Hoy sentimos que un nuevo horizonte productivo y laboral se asoma para la frágil situación de las pequeñas y medianas empresas”.

El industrial maderero Roberto Fontenla, presidente de la Cámara de Empresarios Maderera y Afines, sostuvo que “toda la industria esta sufriendo. Necesitamos reactivar el consumo, moratoria de AFIP a pymes y un blanqueo laboral para que todos los que pasaron a la clandestinidad vuelvan al mercado. Con el gobierno anterior las pymes parecíamos enemigos”.

El dueño de la empresa de alfajores Guaymallen, Hugo Basilotta aseguró: “Tengo confianza en el próximo gobierno, va a mejorar la economía, hay que apoyarlo a muerte al nuevo presidente. El gobierno que se va no funcionó en la parte económica, fue algo lamentable para todos los argentinos”.

Alberto Arizu, CEO de la bodega Luigi Bosca, fue claro: “Necesitamos recuperar la confianza. Bajar la inflación, saber cómo vamos a financiar el capital de trabajo y una mirada de largo plazo que nos permita hacer planes“.

Gustavo Hani, presidente de la federación de empresas de viajes y turismo, sostuvo: “Las expectativas con el nuevo gobierno son muchas, el primer paso es reactivar la actividad de las pymes, que somos las más afectadas”.

El presidente prometió un Plan para Reactivar las Obras Públicas, algo pedido por varios sectores. Sergio Faifman, CEO de Loma Negra, dijo que “creemos que el próximo gobierno lanzará un plan de viviendas, algo que anunció la anterior gestión y no hizo. Se reactivará el consumo y mejorará el poder adquisitivo”.

Por su parte, Teddy Karagozian, CEO de TN & Platex indicó que “tengo esperanzas que se puedan poner en funcionamiento las fábricas que durante cuatro años se fueron cerrando por falta de conocimiento en este sector. Todo lo que nos pida el Gobierno y sea lógico, vamos a tratar de darlo”.

Controlarán el precio de las importaciones para proteger la industria

Fuente: BAE ~ Atendiendo a los pedidos formulados por varios sectores industriales, el nuevo Gobierno controlará -a través de la Dirección General de Aduanas- los valores “criterio” de los productos, que son el precio al cual tienen que ingresar al país y que según denuncias privadas, fueron incumplidos por importadores con la anuencia del Ejecutivo saliente.

Fuentes del gobierno que asumirá hoy señalaron a BAE Negocios que el tándem AFIP-Ministerio de Desarrollo Productivo “seguirá de cerca los valores de criterio” para que se cumplan y se evite la subfacturación con el consiguiente daño a la industria nacional. Principalmente, los sectores sensibles habían elevado esta demanda para controlar la subfacturación y que los bienes del Sudeste Asiático no entren al mercado a valores muy bajos.

En forma conjunta, se pondrán algunos valores-criterio a más partidas arancelarias, además de reinstaurar la garantía en efectivo en lugar de seguros de caución para la diferencia de tributos. El Gobierno decretará que para importar productos o servicios, “no se aceptarán más los seguros de caución” que fueron la forma más clara de liberalización a costos irrisorios, apuntaron desde el gabinete entrante.

Otras demandas que quedan en carpeta fueron expuestas por industriales. El titular de la cámara que agrupa a fabricantes de marroquinería, Ariel Aguilar, reclamará por la suba del arancel externo en productos realizados con cuero. En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, Emmanuel Poletto, considera que la tasa de estadística debería bajarse en el caso de los insumos (hoy se encuentra en el 2,5%).

El director ejecutivo de la autopartista AFAC, Juan Cantarella, sostuvo que “hay que avanzar en la baja de impuestos en etapa de producción; eliminación de retenciones; régimen de reposición de stock; modernización de convenios laborales”. El gobierno pondrá la lupa en los controles vía licencias no automáticas y normas técnicas que se irán oficializando. En este “mapa de situación”, habrá un severo control cruzado entre la AFIP, la Dirección General de Aduanas, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); IRAM, Senasa, y otros organismos como la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Semáforo de la Industria de la Indumentaria Argentina

Se profundiza la caída de las importaciones

 La última información de Aduana confirma la contracción de las importaciones de ropa, fenómeno explicado por el aumento de la cotización del dólar y por la caída del consumo doméstico.

Fuente: CIAI ~  En octubre, el ingreso de ropa importada se redujo 36,9% en valores y 39,2% en kilogramos comparado con mismo mes del año 2018[1].Esta dinámica se explica principalmente por la suba del dólar: durante noviembre de 2019 el peso argentino acumuló una depreciación interanual de 11,4% descontando la inflación comparado con China[2], según información del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

La caída en las importaciones también se debe a la reducción de las ventas de ropa en el mercado argentino. En particular, las ventas en comercios minoristas cayeron 8,4% interanual en noviembre de 2019 según CAME. En los shoppings, la reducción fue de 3% en septiembre, mientras que en los supermercados, de 4,9%, como indica la última información disponible en INDEC. Los precios de la indumentaria aumentaron 47% entre octubre de 2019 y octubre de 2018, un escalón por debajo del nivel general de inflación (50,5%), según el INDEC.

El relevamiento de expectativas del mercado realizado a fines de noviembre por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) obtuvo como resultado una reducción esperada del PBI de 2,8% para 2019. Por su parte, la inflación estimada para el cierre de 2019 se ubica en 54,6% y en 43% para todo 2020.

Por su parte, la carrera entre precios y salarios arrojó una nueva derrota para los trabajadores: en septiembre el poder de compra cayó 7,6% interanual. Con un leve contraste, las jubilaciones y pensiones sólo perdieron 0,5% de su poder adquisitivo en octubre respecto al mismo mes del año anterior. Ambos indicadores acumulan 18 meses de caídas ininterrumpidas desde febrero de 2018, último mes en el que ambos crecieron.

El relevamiento de noviembre de la Universidad Di Tella muestra un crecimiento de 28,8% en la confianza del consumidor respecto a noviembre de 2018. En este punto, cabe mencionar que estos resultandos suenan paradójicos en el actual contexto de reducción del consumo y de las ventas del mercado. Su llamativa dinámica puede obedecer tanto a una baja base de comparación (noviembre de 2018 fue un mes malo) como a algún componente futuro de mejores expectativas.

Ahora bien, la reducción de la demanda de indumentaria llevó a una nueva caída de la producción nacional. Según el relevamiento del INDEC, en octubre de 2019 se produjeron 10,9% menor cantidad de prendas que en el mismo mes del año anterior, acumulando 17periodos consecutivos de caídas. Durante los primeros 10 meses de 2019, la reducción de la producción fue de 14,9% comparado con el mismo periodo de 2018. Por su parte, la producción textil tuvo una mejora de 15,1% interanual en octubre, explicada fundamentalmente por el retraso de la cosecha de algodón y su procesamiento. En cambio, si se analiza para el periodo enero-octubre de 2019, la producción textil acumula una caída de 8,2% interanual.

A pesar de las bajas en las tasas experimentadas durante los últimos dos meses, los costos financieros que enfrentan las empresas del sector aún están en niveles históricamente elevados, lo que prácticamente imposibilita el financiamiento del capital de trabajo. Según el BCRA, la tasa de interés para adelantos en cuenta corriente promedió 64% durante el mes de noviembre. El costo de la energía eléctrica se incrementó 43% interanual en la Ciudad de Buenos Aires durante octubre, según el relevamiento realizado por el Instituto Estadístico de la Ciudad. La nafta súper se encareció 29,9% en noviembre de 2019 en relación al valor de un mes atrás. Sin embargo, los recientes anuncios de aumentos acelerarán sensiblemente el ritmo de crecimiento interanual para el mes de diciembre.

Para cerrar la presente edición del semáforo de la indumentaria argentina, conviene señalar que en las últimas semanas se detectó que el salto del dólar y la incertidumbre sobre su evolución futura llevaron a algunas marcas y retails a revisar sus planes de importación, volviendo a realizar pedidos a las fábricas y los talleres nacionales de confección. Sin embargo, si bien han reaparecido nuevas órdenes de trabajo, los precios ofrecidos resultan insuficientes para sacar al sector de la crisis generalizada que sigue atravesando.

A pesar de la difícil situación que atravesó el sector durante los últimos cuatro años, la CIAI se mantiene optimista de cara a los próximos meses. En particular, estimamos que paulatinamente comenzará a recuperarse el consumo de ropa por parte de la población, lo que estimulará la fabricación nacional y el empleo del sector. La rápida capacidad de respuesta que caracteriza a los talleres de confección facilitará el retorno al crecimiento apenas se registren las primeras señales de recuperación económica.

Kulfas puso al principal referente textil como Secretario de Industria

El designado ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se prepara para dar un giro de 180 grados en la política industrial, para lo cual se rodeará de un gabinete integrado por especialistas heterodoxos, incluido el principal referente en materia técnica de los fabricantes textiles.

Kulfas está dispuesto a utilizar todas las herramientas a mano que tiene el Estado para otorgar financiamiento para inversiones a sectores que se sintieron postergados durante el gobierno de Mauricio Macri, como las pymes industriales textiles y del calzado.

Así, como secretario de Industria, Comercio Exterior y Conocimiento irá Ariel Schale, hasta ahora director ejecutivo de la Fundación Protejer y un hombre que viene asesorando a los industriales textiles desde hace dos décadas.

Al frente de Comercio Interior -área que alguna vez encabezó el polémico Guillermo Moreno- irá Paula Español, economista cercana al futuro gobernador bonaerense Axel Kicillof.

La lista se completa con Sergio Lanziani en Energía, ingeniero nuclear que fue ministro de esa área en Misiones durante la gobernación de Hugo Passalacqua, desde donde hizo activas gestiones para que avance el gasoducto del NEA que llevará gas natural por red a esa provincia, Chaco, Formosa y Corrientes.

Lanziani deberá trabajar en forma muy coordinada con el futuro presidente de YPF, Guillermo Nielsen, en lo que serán las políticas para desarrollar el megayacimiento no convencional de Vaca Muerta, segunda reserva mundial de shale oil.

En el área de Minería, Kulfas finalmente designará al sanjuanino Alberto Hensel, mientras que para la Secretaría Pyme eligió a Guillermo Merediz, profesor de la Universidad de San Martín muy cercano al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Jorge Neme es el elegido para manejar la Subsecretaría de Comercio Internacional en Cancillería.

Tras la decepción de los industriales con la política de Macri, y luego de que dirigentes de la UIA afirmaran que Cambiemos “nunca se interesó” por la industria, Kulfas deberá dar señales rápido del giro en la política hacia el sector.

Para ello, se espera la aplicación de un fuerte mecanismo de créditos blandos para la inversión a través de la banca pública, el regreso de una agresiva política de subsidio de tasas aplicada durante el kirchnerismo y un rol activo del Estado para lograr que la industria vuelva a utilizar su capacidad instalada.

Otro cargo clave es la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior, que pasará a depender de la Cancillería a partir de la asunción de Felipe Solá.

Al frente de esa Agencia irá Juan Usandivaras, ex director de la Fundación Exportar.

Quién es quién: cómo estará conformado el equipo encargado de impulsar la producción y el comercio exterior

Fuente: Infobae ~ Tras la confirmación de que el economista Matías Kulfas finalmente será el ministro de Desarrollo Productivo, comenzó a trascender en las últimas horas cómo quedará conformado el equipo que, desde su área y desde la Cancillería, tendrá la misión de reactivar la economía mediante el impulso al mercado interno y la exportación. Los ejes de esta cartera estarán focalizados en las pymes y el entramado productivo de valor, el desarrollo de la industria del conocimiento y el green deal local, con el objetivo de compatibilizar los sistemas de producción con los desafíos ambientales. ¿Quiénes son los funcionarios elegidos para acompañar a Kulfas en esta tarea?

El economista Ariel Schale, histórico directivo de la Fundación Pro Tejer y experiencia en la gestión pública, tanto en Industria como en la Cancillería, tendrá a su cargo una súper secretaría de Industria, Gestión de Comercio Exterior y el Conocimiento. Cada área, a su vez, tendrá una subsecretaría, aunque esos lugares no están del todo definidos. Trascendió que el economista Alejandro Barrios, quien había sido nombrado en 2007 al frente del Indec por la entonces ministra de Economía, Felisa Miceli, figura entre los candidatos para ocupar alguno de estos puestos.

Schale es un referente de la actividad textil, pero tiene un vasto conocimiento en la temática industrial y el comercio internacional. Además, pasó por la administración pública durante la gestión K. Fue subsecretario de Política y Gestión Comercial en 2007 y también estuvo a cargo de la subsecretaría de Industria y Comercio Exterior durante los mandatos de Cristina Fernández. A su vez, entre 2010 y 2011 fue subsecretario de Comercio Internacional de la Cancillería.

A Comercio Interior irá Paula Español, quien también tuvo su experiencia en el sector público durante la gestión pasada. Fue subsecretaria de Comercio Exterior y Relaciones Internacionales del Ministerio de Economía, en 2012, y luego subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Comercio que dirigía Augusto Costa, entre 2014 y 2015, cuando Axel Kicillof era ministro de Economía. La economista finalmente quedará bajo la órbita de Kulfas, ya que el canciller Felipe Solá rechazó su desembarco al frente de la secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de su ministerio.

Ese puesto también estuvo a punto de ser destinado a Mariano Kestelboim, otro economista muy ligado a la actividad productiva, especialmente la textil. Pero a último momento, como sucedió con el cargo de ministro de Agricultura, ese lugar lo ocupará Jorge Neme, tucumano que se desempeñaba como secretario de Relaciones Internacionales de esa provincia. Aunque no tiene un perfil diplomático, quienes lo conocen destacan su conocimiento territorial y su expertise en materia agroindustrial. Tuvo a su cargo durante quince años los proyectos de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR). Fue la primera persona que Solá convocó para ese rol, pero luego hubo algunas idas y vueltas porque fue denunciado por irregularidades en algunas licitaciones provinciales.

Comercio Interior quedó liberado luego de que a la ex ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis, la convocaran para acompañar a Eduardo Wado de Pedro en el Ministerio del Interior, dijeron fuentes allegadas a las negociaciones. A su vez, la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior dejará de depender de Producción para ser parte de la Cancillería, y quien estará a cargo será Juan Usandivaras, que fue director de la Fundación Exportar en 2010.

En tanto, el economista Guillermo Merediz será quien ocupe la secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme), tal como había trascendido en los últimos días. Tanto él como Schale y Gabriel Delgado, quien finalmente no será ministro de Agricultura pero tendrá funciones en el sector, acompañaban a Kulfas en todas las reuniones con cámaras empresarias y ya se lo mencionaba como el “experto” en la temática pyme. Tendrá tres subsecretarías a cargo, de las que todavía no hay definiciones de nombres.

En su cuenta de twitter, Merediz se define como especialista de economía política y desarrollo productivo. Es profesor en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), junto con Kulfas, y amigo del futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Fue director provincial de cada subsecretaría que Cafiero tuvo en el gobierno bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli.

Como había trascendido, el área de energía estará manejada desde una secretaría que dependerá del ministerio de Desarrollo Productivo -hoy está bajo la órbita de Economía- y será conducida por Sergio Lanziani, quien hasta ahora era el ministro de Energía de Misiones. También habrá una secretaría de Minería, que quedaría para el sanjuanino Alberto Hensel.

Las 5R con las que la ropa puede ayudar a proteger el planeta

Fuente: EFE ~ MADRID, España.- Consumir ropa sin control sale caro al planeta. La industria textil, la segunda más contaminante del mundo, fabrica toneladas de ropa y solo se recicla un uno por ciento, un abuso y despilfarro de recursos que convierte en imprescindibles las 5R más sostenibles: reducir, reparar, reusar, recuperar y reciclar prendas.

Y es que el consumo mundial de prendas es de 8,5 kilos por persona, según el Global Fashion Agenda, en su estudio Pulse of the Fasion Industry (2017), en el que señala que en 2030 se alcanzarán 102 millones de toneladas, lo que supondrá un consumo promedio de 11,86 kilos por persona. Unas cifras que producen escalofríos.

Por ello, antes de tomar la tarjeta y salir corriendo de compras, lo mejor es hacerse una serie de preguntas: ¿tenemos ropa que no nos ponemos desde hace años? ¿cuántas camisetas idénticas poseemos? ¿aún guardamos prendas de cuando estábamos en la escuela? ¿atesoramos piezas sin estrenar?

Hoy la prioridad es comprar menos y mejor porque está demostrado que solo se usa entre el 20 y el 30 por ciento de la ropa que se tiene, con la que las personas se identifican más.

Es fundamental invertir en prendas sin fecha de caducidad, que sirvan para toda la vida, pues ya no basta con adquirir alguna camiseta de algodón orgánico que limpie conciencias.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Una reflexión en la que entran en juego las famosos 5R -reducir, reparar, reusar, recuperar y reciclar- para intentar dar la batalla por el planeta.

– Reducir. Evitar la compra compulsiva, por ocio o aburrimiento. Antes de pasar por caja con la prenda, es importante pensar si de verdad se necesita y si finalmente es una compra necesaria, apostar por prendas hechas con materiales ecológicos o fabricadas con reciclados, que garanticen el comercio justo.

“Superar el ‘síndrome de abstinencia’ y conseguir no comprar”, dice a Efe Valentina Suárez-Zuloaga, cofundadora de Es Fascinante -plataforma española que impulsa el diseño sostenible, la moda artesanal y la economía local- quien reconoce que era “adicta” a las compras y ya lleva más de un año sin comprar “fast-fashion”.

– Reparar. Seguro que ese zapato, cinturón o bolso no está lo suficientemente roto o viejo como para que no se pueda reparar. Muchas prendas tienen solución con un pequeño arreglo y pueden alargar su vida útil.

Gestos que contribuyen a reducir las emisiones de CO2 o las microfibras de plásticos que se vierten a los océanos, además de dar auge y protagonismo al sector de la reparación.

– Recuperar. Es el momento de revisar armarios familiares y recuperar primorosas prendas antiguas, “vintage”, que viven su particular revival gracias a las propuestas de los diseñadores.

– Reusar. Como antiguamente, el hermano pequeño hereda la ropa del mayor. Prendas y calzado que se quedan pequeños se pueden dar a hermanos, intercambiar o vender o bien donarlos a organizaciones solidarias que puedan distribuirlos allá donde se necesite. Todo puede tener una segunda, tercera o cuarta vida antes de que acabe en un vertedero.

– Reciclar. El ciclo de consumo compulsivo en el que se encuentra la sociedad conduce a jubilar las prendas antes de tiempo sin apenas ruborizarnos, lo que se traduce en tirar dinero y generar toneladas de basura, que casi nunca van al contenedor de reciclaje.

Llegados a este punto, hay que se conscientes y consumir moda de manera responsable, ralentizar el ritmo de comprar y, además, según Suárez-Zuloaga, “es preferible apostar por la calidad frente a la cantidad”.

La inversión en piezas de calidad garantiza perdurabilidad en el tiempo, que pasen de generación en generación y que se puedan utilizar durante toda la vida, una idea en la que cada vez se ahonda más con el objetivo de preservar los recursos naturales.

Vuelve el consumo interno como motor de la reactivación

Fuente: Cronista ~ Cuando el nuevo ministro de Producción -al cierre de esta edición las versiones más firmes señalaban a Matías Kulfas para el cargo- ocupe su oficina en el segundo piso del edificio de Diagonal Roca, frente al monumento del dos veces Presidente de la Nación, se encontrará con una larga lista de cuestiones urgentes y algunas herramientas que ya están listas para utilizar.

Ya está virtualmente decidido que la nueva administración tendrá una suerte de súper ministerio de Producción, que concentraría también el área de comercio exterior.

La llave maestra que intentará utilizar el nuevo gobierno es reactivar el mercado interno, como paso previo para lograr la escala necesaria y así potenciar, al mismo tiempo, una plataforma exportadora.

En la lógica del nuevo gobierno las pequeñas y medianas empresas tendrán un lugar destacado.

Para ellas se busca revigorizar la capacidad de compra de los sectores de ingresos fijos -asalariados, jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH y programas sociales- y promover instrumentos de financiamiento a tasas preferenciales o subsidiadas. Es la bajada al llano del declamado “poner plata en el bolsillo de la gente”.

Las empresas grandes, medianas y pequeñas, sottovoce acuerdan con esta posición. Pero antes deberán sortear un paso obligado: la convocatoria a la mesa del Consejo Económico y Social, en que se espera que haya un acuerdo entre empresarios y sindicatos sobre precios y salarios, aunque éste no será suficiente. Más bien, será una condición necesaria -para recomponer salarios y dar cierta pauta de freno a la inflación- pero no suficiente.

Seguramente, haya ciertos incentivos al sector productivo, pero no hay que perder de vista, que la Argentina vive el síndrome de la manta corta y no puede tomar medidas con un costo fiscal elevado, al menos no por un tiempo prolongado.

El dato más duro es que la actividad industrial acumula dos años consecutivos en caída, 5% interanual en 2018 y 7,2% en los primeros diez meses de este año, aunque es probable que cuando finalice el año la caída será incluso algo más profunda. Además, la capacidad ociosa de la industria ronda el 60% y en los últimos cuatro años se perdieron casi 150.000 empleos industriales.

Hay cierto consenso en que el principal lastre que debió soportar la industria en estos años, y en especial desde mediados de 2018, fue la enorme volatilidad de las variables macroeconómicas, con foco en el tipo de cambio, una inflación indomable, las tasas de interés trepando entre el 70% y el 90%, la fuerte caída del consumo y serios problemas para mantener la operación de las empresas.

Lógicamente, este panorama es aún mucho más complejo para las pymes, que tienen menos espalda para afrontar los desafíos de la coyuntura.

Sin embargo, aún en ese contexto, el actual Gobierno deja algunos instrumentos y leyes importantes, que darán frutos cuando la economía dé la vuelta. Entre ellos vale recordar las leyes Pyme (ya terminaron sus beneficios), de Emprendedores, también la ley de Autopartes, además de las leyes de impulso a la industria naval y la Marina Mercante nacional.

A esto hay que sumar el Compre Argentino, la ley de Economía del Conocimiento y más 55 mesas sectoriales de competitividad. Quedan por delante los desafíos que presentan las reformas estructurales (laboral, previsional y tributaria), que auguran un duro trabajo a la hora de reactivar la economía.

Satisfacción por la sanción de la ley de talles

Fuente: La Nación ~ La norma nacional crea un sistema único normalizado de identificación, que se basará en un estudio antropométrico en marcha; activistas y la industria, a favor.

“Nuestra imagen, nuestra autopercepción, dependen mucho de cómo nos vemos y cómo nos vestimos, y cuanto más se margine y estigmatice al gordo, más angustia y más depresión genera. Por eso es tan importante esta ley, para que los fabricantes de ropa hagan talles basados en cuerpos reales y que todos podamos vestirnos con nuestro estilo”. Con esas palabras, la activista y atleta olímpica Jennifer Dahlgren describe lo que significa la aprobación de la ley nacional de talles, que crea un sistema único que responda a medidas obtenidas de un estudio antropométrico en progreso.

Tras la aprobación en Diputados con 163 votos a favor, ninguno negativo y ocho abstenciones, la norma debe ahora ser reglamentada. Ya cuenta con el aval del sistema productivo y del activismo.

El gran avance de esta ley es el lanzamiento del Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria (Suniti), que establecerá una tabla obtenida a partir del estudio antropométrico que está realizando el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en todo el país. Sin embargo, esto no implica que, al menos por ahora, una marca o negocio tenga que tener todos los talles existentes.

Además de ser reconocida por haber militado por la aprobación de la norma, Dahlgren es embajadora del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). “Tenemos que abrir los ojos como sociedad, aceptar diferentes tipos de belleza y dejar de prejuzgar la salud del otro basado en el tipo de cuerpo que tiene. Tenemos que dejar de prejuzgar y punto”, reflexiona.

Coincide con ella otra de las impulsoras de la ley, Sami Alonso, directora de la agencia de modelos XL Plus Dolls: “Estoy muy contenta. Primero, porque el Estado reconoce un derecho que estaba vulnerado: el de elegir cómo vestirse. Segundo, por poder empezar a trabajar en cómo construimos las representaciones en la moda, que las marcas empiecen a contratar modelos que tengan más que ver con cuerpos argentinos y no con un estereotipo hegemónico”. Y completa: “Realmente es importante que haya conciencia de cómo los estándares de belleza representan violencia para nuestros cuerpos y cómo pueden afectar a las mujeres”.

Para Alicia Hernández, gerenta general de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), la ley protege al consumidor. “Estamos de acuerdo porque entendemos que a la industria la favorece que el consumidor se sienta amparado en los diferentes talles y que estos no sean cambiados como argumento de promoción de venta. A esto apunta esta ley. Dice que un talle 46, 48 o 50, por ejemplo, debe ser igual en todas las marcas femeninas o masculinas”, aclara.

Christian Urbinati, director de la entidad, comparte la opinión con su colega: “Se expresó una deuda real que teníamos que subsanar con nuestros clientes. Desde ya que implicará inversión y adecuación de todo el sector, pero va a ser para mejorar”.

El presidente de la Cámara Argentina de Innovación Textil y Afines (Caita), Ernesto del Burgo, plantea que está bien tener una medida patrón, pero que no debería ser obligatoria en todas las prendas. “Igual todo se verá en la práctica”, dice. En este sentido, reconoce la preocupación que genera “otra reglamentación más para los negocios que están habilitados y nada para las ferias”.

Según una encuesta hecha en el país a más de 8000 personas, la ONG Anybody relevó que el 69,55% tiene dificultades para conseguir ropa de su talle. Sharon Haywood, fundadora de la filial argentina, señala: “Más allá de la importancia de terminar con el estudio antropométrico, desde nuestra perspectiva es clave mencionar que tiene que haber un rango de talles”. Y hace referencia a un mínimo de seis y un ideal de ocho.

Haywood, que además es investigadora del Centre for Appearance Research, en la University of the West of England (UWE Bristol), aclara: “Nosotros estamos acá para el público, pero no queremos perjudicar a la industria. No estamos en contra, queremos trabajar en conjunto”. Así es que Anybody publica un directorio de firmas de indumentaria tomando como requisito que se cumpla con un rango de siete talles. Hasta el momento ese registro cuenta con alrededor de 70 marcas.

La propuesta de la ONG reside en acompañar a las firmas y en llegar a un acuerdo que les sea útil a todos. Una de las tantas inquietudes es qué pasará, por ejemplo, con las prendas de diseño, no consideradas un producto masivo.