Los guiños a la producción y a las pymes le devuelven la esperanza a los industriales

A pocos minutos de asumir, señaló que las pymes viven una situación dramática y anunció que convocará a trabajadores, empresarios y las diversas expresiones sociales, para la puesta en marcha de un conjunto de Acuerdos Básicos de Solidaridad en la Emergencia que serán los cimientos para volver a encender los motores de nuestra economía”.

Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria, lo escuchó y señaló: “Desde CGERA celebramos volver a estar incluidos en un discurso presidencial. El presidente expresó su firme convicción de poner a las pymes de pie, después del cierre de más de 20.000 empresas en cuatro años de gestión del Gobierno saliente. Hoy sentimos que un nuevo horizonte productivo y laboral se asoma para la frágil situación de las pequeñas y medianas empresas”.

El industrial maderero Roberto Fontenla, presidente de la Cámara de Empresarios Maderera y Afines, sostuvo que “toda la industria esta sufriendo. Necesitamos reactivar el consumo, moratoria de AFIP a pymes y un blanqueo laboral para que todos los que pasaron a la clandestinidad vuelvan al mercado. Con el gobierno anterior las pymes parecíamos enemigos”.

El dueño de la empresa de alfajores Guaymallen, Hugo Basilotta aseguró: “Tengo confianza en el próximo gobierno, va a mejorar la economía, hay que apoyarlo a muerte al nuevo presidente. El gobierno que se va no funcionó en la parte económica, fue algo lamentable para todos los argentinos”.

Alberto Arizu, CEO de la bodega Luigi Bosca, fue claro: “Necesitamos recuperar la confianza. Bajar la inflación, saber cómo vamos a financiar el capital de trabajo y una mirada de largo plazo que nos permita hacer planes“.

Gustavo Hani, presidente de la federación de empresas de viajes y turismo, sostuvo: “Las expectativas con el nuevo gobierno son muchas, el primer paso es reactivar la actividad de las pymes, que somos las más afectadas”.

El presidente prometió un Plan para Reactivar las Obras Públicas, algo pedido por varios sectores. Sergio Faifman, CEO de Loma Negra, dijo que “creemos que el próximo gobierno lanzará un plan de viviendas, algo que anunció la anterior gestión y no hizo. Se reactivará el consumo y mejorará el poder adquisitivo”.

Por su parte, Teddy Karagozian, CEO de TN & Platex indicó que “tengo esperanzas que se puedan poner en funcionamiento las fábricas que durante cuatro años se fueron cerrando por falta de conocimiento en este sector. Todo lo que nos pida el Gobierno y sea lógico, vamos a tratar de darlo”.

Controlarán el precio de las importaciones para proteger la industria

Fuente: BAE ~ Atendiendo a los pedidos formulados por varios sectores industriales, el nuevo Gobierno controlará -a través de la Dirección General de Aduanas- los valores “criterio” de los productos, que son el precio al cual tienen que ingresar al país y que según denuncias privadas, fueron incumplidos por importadores con la anuencia del Ejecutivo saliente.

Fuentes del gobierno que asumirá hoy señalaron a BAE Negocios que el tándem AFIP-Ministerio de Desarrollo Productivo “seguirá de cerca los valores de criterio” para que se cumplan y se evite la subfacturación con el consiguiente daño a la industria nacional. Principalmente, los sectores sensibles habían elevado esta demanda para controlar la subfacturación y que los bienes del Sudeste Asiático no entren al mercado a valores muy bajos.

En forma conjunta, se pondrán algunos valores-criterio a más partidas arancelarias, además de reinstaurar la garantía en efectivo en lugar de seguros de caución para la diferencia de tributos. El Gobierno decretará que para importar productos o servicios, “no se aceptarán más los seguros de caución” que fueron la forma más clara de liberalización a costos irrisorios, apuntaron desde el gabinete entrante.

Otras demandas que quedan en carpeta fueron expuestas por industriales. El titular de la cámara que agrupa a fabricantes de marroquinería, Ariel Aguilar, reclamará por la suba del arancel externo en productos realizados con cuero. En tanto, el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, Emmanuel Poletto, considera que la tasa de estadística debería bajarse en el caso de los insumos (hoy se encuentra en el 2,5%).

El director ejecutivo de la autopartista AFAC, Juan Cantarella, sostuvo que “hay que avanzar en la baja de impuestos en etapa de producción; eliminación de retenciones; régimen de reposición de stock; modernización de convenios laborales”. El gobierno pondrá la lupa en los controles vía licencias no automáticas y normas técnicas que se irán oficializando. En este “mapa de situación”, habrá un severo control cruzado entre la AFIP, la Dirección General de Aduanas, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); IRAM, Senasa, y otros organismos como la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Semáforo de la Industria de la Indumentaria Argentina

Se profundiza la caída de las importaciones

 La última información de Aduana confirma la contracción de las importaciones de ropa, fenómeno explicado por el aumento de la cotización del dólar y por la caída del consumo doméstico.

Fuente: CIAI ~  En octubre, el ingreso de ropa importada se redujo 36,9% en valores y 39,2% en kilogramos comparado con mismo mes del año 2018[1].Esta dinámica se explica principalmente por la suba del dólar: durante noviembre de 2019 el peso argentino acumuló una depreciación interanual de 11,4% descontando la inflación comparado con China[2], según información del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

La caída en las importaciones también se debe a la reducción de las ventas de ropa en el mercado argentino. En particular, las ventas en comercios minoristas cayeron 8,4% interanual en noviembre de 2019 según CAME. En los shoppings, la reducción fue de 3% en septiembre, mientras que en los supermercados, de 4,9%, como indica la última información disponible en INDEC. Los precios de la indumentaria aumentaron 47% entre octubre de 2019 y octubre de 2018, un escalón por debajo del nivel general de inflación (50,5%), según el INDEC.

El relevamiento de expectativas del mercado realizado a fines de noviembre por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) obtuvo como resultado una reducción esperada del PBI de 2,8% para 2019. Por su parte, la inflación estimada para el cierre de 2019 se ubica en 54,6% y en 43% para todo 2020.

Por su parte, la carrera entre precios y salarios arrojó una nueva derrota para los trabajadores: en septiembre el poder de compra cayó 7,6% interanual. Con un leve contraste, las jubilaciones y pensiones sólo perdieron 0,5% de su poder adquisitivo en octubre respecto al mismo mes del año anterior. Ambos indicadores acumulan 18 meses de caídas ininterrumpidas desde febrero de 2018, último mes en el que ambos crecieron.

El relevamiento de noviembre de la Universidad Di Tella muestra un crecimiento de 28,8% en la confianza del consumidor respecto a noviembre de 2018. En este punto, cabe mencionar que estos resultandos suenan paradójicos en el actual contexto de reducción del consumo y de las ventas del mercado. Su llamativa dinámica puede obedecer tanto a una baja base de comparación (noviembre de 2018 fue un mes malo) como a algún componente futuro de mejores expectativas.

Ahora bien, la reducción de la demanda de indumentaria llevó a una nueva caída de la producción nacional. Según el relevamiento del INDEC, en octubre de 2019 se produjeron 10,9% menor cantidad de prendas que en el mismo mes del año anterior, acumulando 17periodos consecutivos de caídas. Durante los primeros 10 meses de 2019, la reducción de la producción fue de 14,9% comparado con el mismo periodo de 2018. Por su parte, la producción textil tuvo una mejora de 15,1% interanual en octubre, explicada fundamentalmente por el retraso de la cosecha de algodón y su procesamiento. En cambio, si se analiza para el periodo enero-octubre de 2019, la producción textil acumula una caída de 8,2% interanual.

A pesar de las bajas en las tasas experimentadas durante los últimos dos meses, los costos financieros que enfrentan las empresas del sector aún están en niveles históricamente elevados, lo que prácticamente imposibilita el financiamiento del capital de trabajo. Según el BCRA, la tasa de interés para adelantos en cuenta corriente promedió 64% durante el mes de noviembre. El costo de la energía eléctrica se incrementó 43% interanual en la Ciudad de Buenos Aires durante octubre, según el relevamiento realizado por el Instituto Estadístico de la Ciudad. La nafta súper se encareció 29,9% en noviembre de 2019 en relación al valor de un mes atrás. Sin embargo, los recientes anuncios de aumentos acelerarán sensiblemente el ritmo de crecimiento interanual para el mes de diciembre.

Para cerrar la presente edición del semáforo de la indumentaria argentina, conviene señalar que en las últimas semanas se detectó que el salto del dólar y la incertidumbre sobre su evolución futura llevaron a algunas marcas y retails a revisar sus planes de importación, volviendo a realizar pedidos a las fábricas y los talleres nacionales de confección. Sin embargo, si bien han reaparecido nuevas órdenes de trabajo, los precios ofrecidos resultan insuficientes para sacar al sector de la crisis generalizada que sigue atravesando.

A pesar de la difícil situación que atravesó el sector durante los últimos cuatro años, la CIAI se mantiene optimista de cara a los próximos meses. En particular, estimamos que paulatinamente comenzará a recuperarse el consumo de ropa por parte de la población, lo que estimulará la fabricación nacional y el empleo del sector. La rápida capacidad de respuesta que caracteriza a los talleres de confección facilitará el retorno al crecimiento apenas se registren las primeras señales de recuperación económica.

Kulfas puso al principal referente textil como Secretario de Industria

El designado ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se prepara para dar un giro de 180 grados en la política industrial, para lo cual se rodeará de un gabinete integrado por especialistas heterodoxos, incluido el principal referente en materia técnica de los fabricantes textiles.

Kulfas está dispuesto a utilizar todas las herramientas a mano que tiene el Estado para otorgar financiamiento para inversiones a sectores que se sintieron postergados durante el gobierno de Mauricio Macri, como las pymes industriales textiles y del calzado.

Así, como secretario de Industria, Comercio Exterior y Conocimiento irá Ariel Schale, hasta ahora director ejecutivo de la Fundación Protejer y un hombre que viene asesorando a los industriales textiles desde hace dos décadas.

Al frente de Comercio Interior -área que alguna vez encabezó el polémico Guillermo Moreno- irá Paula Español, economista cercana al futuro gobernador bonaerense Axel Kicillof.

La lista se completa con Sergio Lanziani en Energía, ingeniero nuclear que fue ministro de esa área en Misiones durante la gobernación de Hugo Passalacqua, desde donde hizo activas gestiones para que avance el gasoducto del NEA que llevará gas natural por red a esa provincia, Chaco, Formosa y Corrientes.

Lanziani deberá trabajar en forma muy coordinada con el futuro presidente de YPF, Guillermo Nielsen, en lo que serán las políticas para desarrollar el megayacimiento no convencional de Vaca Muerta, segunda reserva mundial de shale oil.

En el área de Minería, Kulfas finalmente designará al sanjuanino Alberto Hensel, mientras que para la Secretaría Pyme eligió a Guillermo Merediz, profesor de la Universidad de San Martín muy cercano al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Jorge Neme es el elegido para manejar la Subsecretaría de Comercio Internacional en Cancillería.

Tras la decepción de los industriales con la política de Macri, y luego de que dirigentes de la UIA afirmaran que Cambiemos “nunca se interesó” por la industria, Kulfas deberá dar señales rápido del giro en la política hacia el sector.

Para ello, se espera la aplicación de un fuerte mecanismo de créditos blandos para la inversión a través de la banca pública, el regreso de una agresiva política de subsidio de tasas aplicada durante el kirchnerismo y un rol activo del Estado para lograr que la industria vuelva a utilizar su capacidad instalada.

Otro cargo clave es la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior, que pasará a depender de la Cancillería a partir de la asunción de Felipe Solá.

Al frente de esa Agencia irá Juan Usandivaras, ex director de la Fundación Exportar.

Quién es quién: cómo estará conformado el equipo encargado de impulsar la producción y el comercio exterior

Fuente: Infobae ~ Tras la confirmación de que el economista Matías Kulfas finalmente será el ministro de Desarrollo Productivo, comenzó a trascender en las últimas horas cómo quedará conformado el equipo que, desde su área y desde la Cancillería, tendrá la misión de reactivar la economía mediante el impulso al mercado interno y la exportación. Los ejes de esta cartera estarán focalizados en las pymes y el entramado productivo de valor, el desarrollo de la industria del conocimiento y el green deal local, con el objetivo de compatibilizar los sistemas de producción con los desafíos ambientales. ¿Quiénes son los funcionarios elegidos para acompañar a Kulfas en esta tarea?

El economista Ariel Schale, histórico directivo de la Fundación Pro Tejer y experiencia en la gestión pública, tanto en Industria como en la Cancillería, tendrá a su cargo una súper secretaría de Industria, Gestión de Comercio Exterior y el Conocimiento. Cada área, a su vez, tendrá una subsecretaría, aunque esos lugares no están del todo definidos. Trascendió que el economista Alejandro Barrios, quien había sido nombrado en 2007 al frente del Indec por la entonces ministra de Economía, Felisa Miceli, figura entre los candidatos para ocupar alguno de estos puestos.

Schale es un referente de la actividad textil, pero tiene un vasto conocimiento en la temática industrial y el comercio internacional. Además, pasó por la administración pública durante la gestión K. Fue subsecretario de Política y Gestión Comercial en 2007 y también estuvo a cargo de la subsecretaría de Industria y Comercio Exterior durante los mandatos de Cristina Fernández. A su vez, entre 2010 y 2011 fue subsecretario de Comercio Internacional de la Cancillería.

A Comercio Interior irá Paula Español, quien también tuvo su experiencia en el sector público durante la gestión pasada. Fue subsecretaria de Comercio Exterior y Relaciones Internacionales del Ministerio de Economía, en 2012, y luego subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Comercio que dirigía Augusto Costa, entre 2014 y 2015, cuando Axel Kicillof era ministro de Economía. La economista finalmente quedará bajo la órbita de Kulfas, ya que el canciller Felipe Solá rechazó su desembarco al frente de la secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de su ministerio.

Ese puesto también estuvo a punto de ser destinado a Mariano Kestelboim, otro economista muy ligado a la actividad productiva, especialmente la textil. Pero a último momento, como sucedió con el cargo de ministro de Agricultura, ese lugar lo ocupará Jorge Neme, tucumano que se desempeñaba como secretario de Relaciones Internacionales de esa provincia. Aunque no tiene un perfil diplomático, quienes lo conocen destacan su conocimiento territorial y su expertise en materia agroindustrial. Tuvo a su cargo durante quince años los proyectos de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR). Fue la primera persona que Solá convocó para ese rol, pero luego hubo algunas idas y vueltas porque fue denunciado por irregularidades en algunas licitaciones provinciales.

Comercio Interior quedó liberado luego de que a la ex ministra de Economía bonaerense, Silvina Batakis, la convocaran para acompañar a Eduardo Wado de Pedro en el Ministerio del Interior, dijeron fuentes allegadas a las negociaciones. A su vez, la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior dejará de depender de Producción para ser parte de la Cancillería, y quien estará a cargo será Juan Usandivaras, que fue director de la Fundación Exportar en 2010.

En tanto, el economista Guillermo Merediz será quien ocupe la secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme), tal como había trascendido en los últimos días. Tanto él como Schale y Gabriel Delgado, quien finalmente no será ministro de Agricultura pero tendrá funciones en el sector, acompañaban a Kulfas en todas las reuniones con cámaras empresarias y ya se lo mencionaba como el “experto” en la temática pyme. Tendrá tres subsecretarías a cargo, de las que todavía no hay definiciones de nombres.

En su cuenta de twitter, Merediz se define como especialista de economía política y desarrollo productivo. Es profesor en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), junto con Kulfas, y amigo del futuro jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Fue director provincial de cada subsecretaría que Cafiero tuvo en el gobierno bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli.

Como había trascendido, el área de energía estará manejada desde una secretaría que dependerá del ministerio de Desarrollo Productivo -hoy está bajo la órbita de Economía- y será conducida por Sergio Lanziani, quien hasta ahora era el ministro de Energía de Misiones. También habrá una secretaría de Minería, que quedaría para el sanjuanino Alberto Hensel.

Dante Sica: “Nuestro sistema laboral es obsoleto y no pudimos reformarlo”

Fuente: La Nación ~ A pocos días del cambio de gobierno, al Ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, se lo ve distendido, aunque ante la pregunta sobre cómo está responde: “Con pena”.  Tanto él como otros funcionarios sienten que formaron parte de un proyecto que quedó trunco. Aunque se esfuerzan por comunicar algunos logros, como la mejora en la calidad institucional, la transparencia en el manejo y los números de las políticas públicas y la modernización de procesos y dependencias estatales, son conscientes de que el ciudadano de a pie sufrió en carne viva la merma del poder de compra, por la alta inflación no acompañada por los salarios.

La gestión macrista se retira con un 40,8% de la población en situación de pobreza, según la medición de la Universidad Católica Argentina ( UCA) al tercer trimestre del año. El índice era del 28,5% en 2015. La pobreza había superado el 40% entre 2001 y 2006 y luego bajó paulatinamente. En el segundo semestre de 2017 llegó a 25,6%, siempre según la UCA, pero ya a partir del segundo trimestre de 2018 todo se complicó.

Según Sica, en materia económica se consideró prioritario estabilizar la macro y bajar la inflación; para ello se utilizaron como instrumentos las altísimas tasas de interés. Pero se enfrió la economía, tal como se evidenció en la estadística que habla de la caída de la industria y la baja del uso de la capacidad instalada, entre otros indicadores. Las consecuencias de esa disminución del nivel de actividad son el aumento de la tasa de desempleo, que llegó a los dos dígitos, y del índice de pobreza, dos indicadores que muestran una estructura social resquebrajada desde hace décadas, pero cuyo deterioro se profundizó a partir de abril de 2018. La feroz sequía que afectó la campaña agrícola ese año y las condiciones externas influyeron en la falta de recursos para pagar los monumentales gastos del Estado, entre ellos, los más de 4 millones de empleados públicos que hay en todos los niveles, apenas dos millones menos que los asalariados privados registrados.

Con 60 años, Sica planea volver a la actividad privada aunque dice tener fuerte vocación por la función pública. No dejará de integrar el espacio de Cambiemos y no se tomará mucho tiempo de vacaciones, algo que sí piensan hacer varios funcionarios del gobierno saliente que se declaran agotados. Quien deja la cartera de Producción declara que se tomará solo unos días en los que despuntará su pasión por andar en moto, para luego volver a trabajar.

-¿Cómo está transitando esta etapa de fin de gobierno?

-Bien… con pena, porque teníamos mucha expectativa de poder continuar con los cambios que veníamos haciendo. Siempre cuando se empiezan procesos de cambio, de transformación, los primeros años son los mas duros y son en los que existen los mayores costos en términos de sacrificio. Estábamos preparados como para ya empezar a ver los resultados. También para acelerar otros cambios relacionados con la modernización de las relaciones laborales y la baja del famoso costo argentino, es decir, mejoras en la competitividad. Nos quedamos ahí.

-¿Cuáles son los logros que ve en la gestión?

-Mirando los resultados parece que los logros son menores, porque hemos enfrentado una recesión muy fuerte durante este último año y medio. Hubo una mejora de calidad institucional muy importante en términos del manejo del Estado, de la transparencia en el sistema de información, de la transparencia en el diseño y la ejecución de la política pública. Se deja una vara institucional muy importante y cimientos sobre los cuales debería trabajar la próxima administración.

-¿Y desde la mirada productiva?

-Hay una Argentina mas integrada al mundo, mas competitiva. Abrimos mercados internacionales que estaban cerrados para muchos productos agroalimentarios. También recuperamos la capacidad energética y pasamos de tener un sector deficitario a uno que cierra en equilibrio. Si continuara el proceso de inversiones, seguramente el año próximo puede ser un sector exportador. Se mejoró la infraestructura. Hubo una desburocratización de la ejecución de programas de política pública y de otros que agilizaron el comercio exterior, entre otros avances.

-¿Y los problemas que enfrentaron?

-Claramente también hemos tenido problemas. Creo que la macro no nos ayudó a que los resultados que podemos observar sean mucho más satisfactorios con respecto a lo que eran nuestras expectativas. La recesión impactó sobre el crecimiento que habíamos tenido en materia de creación de empleo. Si se mira sin la distorsión del Indec de la era kirchnerista, no hemos podido bajar la tasa de desempleo de los últimos 10 años, que ha estado en alrededor de 10% (actualmente está en 10,6%, según los últimos datos del organismo oficial). Si bien tuvimos dos años muy fuertes de creación de empleo, 2016 y 2017, ya en 2018 la tasa de creación bajó. Y también la calidad del empleo generado fue menor. La Argentina tiene hoy 9 millones de ocupados (asalariados), de los cuales 6 millones tienen empleo formal; hay 3 millones de cuentapropistas y monotributistas, pero tenemos 4 millones y medio de trabajadores informales. Cuando se mira el último año, la Argentina creó empleo, pero más informal que formal.

-¿Cree que podría reinstalarse la doble indemnización?

-No sabemos qué se va a hacer… hubo declaraciones de los sindicatos y de los empresarios, que no la esperaban. Dependerá de las políticas del nuevo gobierno. Para mí no es un instrumento aconsejable para frenar una caída de empleo.

-¿A qué sectores ve con mayores dificultades?

-La recesión del año pasado golpeó especialmente a los eslabones mas débiles, que son las pymes. El sector más perjudicado fue el industrial. El textil, el de calzado, el metalmecánico. El calzado deportivo tuvo una caída fuerte porque eran multinacionales que hacían ensamblado y que se habían instalado y crecido sobre la base de barreras comerciales. También estamos viendo una dinámica distinta en el sector del comercio. El 50% de los empleos perdidos no fue por caída de la demanda, sino por el cambio tecnológico, por el avance del comercio electrónico. Hay que trabajar en programas muy fuertes de formación y readaptación profesional.

-Las altas tasas de interés, ¿generaron recesión?

-Eran el instrumento que necesitábamos para equilibrar la macro en el medio de dos efectos externos, que fueron la sequía y el cierre de los mercados internacionales, que a nosotros nos golpeó mucho mas que al resto de los países emergentes porque éramos mas débiles macroeconómicamente.

-¿Por qué?

-En parte, por la herencia que recibimos. Y también por errores propios, como fue nuestra descoordinación o nuestra inconsistencia monetaria y fiscal de los primeros años. Eso nos obligó, para poder equilibrar la macro y el tipo de cambio, a tasas de interés muy altas. Claramente, el costo que pagamos fue un impacto muy fuerte en el nivel de actividad y en el nivel de expansión de las pymes. En un mercado de capitales que ya de por sí es muy chico, se agudizó la falta de financiamiento del sector.

-¿Considera que se podría haber tenido otra política de tasas?

-Quizás uno debería mirar distinto; mirar no el momento en que las tasas saltaron, sino antes… mirar las inconsistencias que tuvimos durante los primeros años. En parte las pagamos cuando en un momento de crisis tuvimos que poner tasas tan altas para poder equilibrar la macro. En el corto plazo también tenías un trade off, la tasa alta nos permitía equilibrar el tipo de cambio. Es imposible tener una micro exitosa en una macro desequilibrada. El impacto de la tasa de interés sobre el financiamiento de las pymes fue un efecto colateral producto de la necesidad de poder darle una estabilidad a la macro.

-¿Esa acción llevó a la fuga de votos?

-Más bien fue la caída del salario real. Si se mira la recesión en profundidad, es muy similar a la de 2009 y 2014, lo que pasa es que fue mas larga. El esfuerzo que tuvimos que hacer para poder equilibrar una macro que traía mas de 50 o 60 años de desequilibrios crónicos, y hacerlo tan rápido y en tan corto plazo, creo que fue un sacrificio muy fuerte, en especial para los sectores medios.

-¿Se podría haber intentado el equilibrio de la macro de otra manera?

-Siempre hay una posibilidad. En políticas de estabilización no hay un manual de cuál es la única variante, porque tienen que ver también las condiciones externas y las condiciones políticas internas. Es cierto que también hubo cierta subestimación de la herencia que recibimos y, por otro lado, una sobreestimación con respecto a la velocidad con la que nosotros podíamos hacer las correcciones en el corto plazo. Durante la crisis, a partir de abril de 2018, si bien veníamos de una economía en crecimiento, todavía las condiciones macro no eran sustentables.

-¿Cómo fue la relación con los sindicatos?

-Un gran instrumento de gestión fueron las mesas sectoriales, que nos permitieron construir un proceso de diálogo importante, ya que además Cambiemos no tenía mayoría parlamentaria. Pudimos sentar a los sindicatos, cámaras empresariales y organismos públicos en la misma mesa. Con la dirección y comandadas por el Presidente, en muchos de los sectores íbamos logrando eliminar barreras que, mientras maduraban las reformas más estructurales, permitían mejorar la competitividad. El caso paradigmático fue el de Vaca Muerta. Pero también trabajamos muy bien en el sector automotriz, en metalmecánica, en maquinaria agrícola… gestionamos mas de 50 mesas. Esta posibilidad de diálogo fue importante.

-Sin embargo, aunque en algunos casos hubo consenso en las mesas, ninguna de las leyes laborales que se enviaron al Congreso, la de blanqueo entre ellas, salieron de las comisiones.

-No pudimos avanzar porque las condiciones políticas impactan, pero en especial por el comportamiento de los sindicatos, que por ahí te dicen que es cierto que hay que hacer algunos cambios, pero que no es el momento político. Siempre tuvimos un muy buen diálogo con todos los sectores sindicales. Agilizamos el proceso de homologación de convenciones colectivas, marcamos nuestra orientación, pero no utilizamos el proceso de homologación para forzar o presionar. Lamentablemente, siempre nos faltaba el pasito para poder avanzar en tener el consenso general, en especial de la CGT, y lograr reformas más estructurales. Muchas veces te acompañaban en el diálogo, pero en el momento de terminar de dar esa posición, no lo conseguíamos El diálogo tiene que lograr después el consenso legislativo y, en eso, nos quedamos en el camino.

-¿Fue por razones políticas?

-Claramente, sí. Este es el primer gobierno en 100 años no peronista, sin mayoría en ambas cámaras, que va a terminar el mandato y va a entregar el gobierno el 10 de diciembre, como corresponde. Es un hecho institucional inédito en la historia política argentina. Creíamos en la construcción a través del diálogo, pero faltó ese último escalón: poder plasmar los acuerdos en leyes. Es una pena, porque con el tema del blanqueo, por ejemplo, perdió el trabajador.

-¿Qué reformas estructurales cree que faltaron?

-Nuestro sistema laboral es obsoleto, no se adecúa a las nuevas formas de producción y de empleo que se están generando en el mundo. Tiene una mirada más puesta en la protección del puesto de trabajo que en la protección del trabajador. Son leyes y convenios que datan de la década del 70 y que están muy lejos hoy de responder a la dinámica productiva, a la generación de las nuevas formas de empleo.

-¿Podría dar un ejemplo?

-El gran motor de creación de empleo son las pymes. El 50% del nuevo empleo lo generan las nuevas pymes, no las establecidas. Un empresario que ya tiene que lidiar con la incertidumbre del ciclo económico, con la evolución del tipo de cambio, con la evolución de la demanda de su negocio, también tiene incertidumbre a la hora de contratar. Si lo hace en términos formales pero le va mal, porque el negocio no da, y a los 5 meses tiene que despedir a los trabajadores que había contratado , hay una galimatía legal de leyes que se vienen superponiendo en los últimos 25 años.

-Y también fallos.

-La justicia en general es un gran jugador en este sentido. Los fallos y las leyes que se van superponiendo y que en teoría estaban pensados para proteger al trabajo formal terminan atentando contra la generación de empleo. Volviendo al ejemplo anterior, a lo mejor tenés un trabajador durante solo 5 meses, pero entre las multas y los juicios, si el empresario pyme lo despide, termina pagando entre 20 y 30 sueldos, con lo cual se funde. Por esto, ante la incertidumbre terminan contratando empleo informal y no formal, o no contratando. He estado con empresas muy vigorosas que toman hasta 80 personas porque entonces tienen dos delegados y dicen que con una persona más tendrían que tener tres y que se les complica la operatoria con los sindicatos. Son pymes de 35 trabajadores, por ejemplo, con tres sindicatos, con escalas que generan distorsiones y presiones sobre los costos, pero no los salariales sino extrasalariales. Todo esto complica la gestión de la empresa. Podemos nombrar millones de cosas.

-¿Cómo se imagina una reforma laboral?

-No existe algo así como una reforma laboral. No es que mañana va a haber una ley que hará un cambio que contemple todas las dificultades que hoy tiene el mercado laboral argentino. En la Argentina hay tres mercados laborales distintos: uno dinámico que genera empleo formal y altos salarios, pero que es para el 10% de la población económicamente activa. Son los sectores exportadores, de energía, de servicios basados en conocimiento, entre otros. Luego está el mercado laboral mas tradicional, casi estancado, donde hay problemas de informalidad y desocupación y, en general, son pymes. Después, hay un mercado totalmente rezagado donde están el grueso de los problemas de informalidad y de desocupación.

-¿Cómo cree que se logran cambios que perduren?

-Hay que modernizar el sistema laboral argentino. Esto implica desarmar la industria del juicio y actualizar los convenios colectivos. Por ejemplo, los conceptos de ultraactividad (que conserva las cláusulas de los convenios anteriores) y de solidaridad, para que haya una mejor empleabilidad. Y tenemos que generar nuevas categorías laborales. La Argentina tiene dos categorías: o sos trabajador dependiente o sos autónomo. Pero también está el trabajador de plataforma, el autónomo pero económicamente vinculado, etcétera.

-¿Fue un error que el Ministerio de Trabajo se haya unificado con el de Producción?

-No. La potencia que tiene haber unificado estos dos ministerios permite actuar con instrumentos mucho más completos para poder ver la realidad de todo el proceso. Antes, Producción parecía ser el ministerio de los empresarios y Trabajo, el de los trabajadores. Eran esferas que no dialogaban. Hemos cerrado sin conflicto el 90% de las convenciones colectivas y unificamos instrumentos para amortiguar el impacto de la crisis en muchas empresas.

-¿A la economía la llevaba el Presidente?

-Él opinaba y se metía mucho. Es una persona que sabe preguntar y un gran conductor de equipos. Estaba muy involucrado en las mesas de diálogo, entre otras, relacionadas con la desburocratización. Lo he visto sacar gente por no haber cumplido.

-¿Qué piensa hacer de ahora en más?

-Me voy a tomar un tiempito de descanso; no meses, me aburro si no trabajo. Hace 20 años que no me tomo vacaciones. Me tomo enero. Voy a aprovechar para ordenarme un poco, salir a andar en moto, que me gusta, y en febrero vuelvo a la actividad privada como consultor. Tengo que ver los cánones de la ley de ética pública, que dicen que durante un tiempo no puedo tener contrato con empresas sobre las que yo actué. Me encanta la función publica, me hubiera gustado no irme. Si alguna vez tenemos la oportunidad, me gustaría volver. En estos días tenés mucha demanda para sacar las cosas que estaban por salir y también hay que decir que siempre hay un vivo que te pide las cosas imposibles porque, total, ya te vas”. Yo les digo que sí, que me voy, pero que me llevo mi nombre.

Las 5R con las que la ropa puede ayudar a proteger el planeta

Fuente: EFE ~ MADRID, España.- Consumir ropa sin control sale caro al planeta. La industria textil, la segunda más contaminante del mundo, fabrica toneladas de ropa y solo se recicla un uno por ciento, un abuso y despilfarro de recursos que convierte en imprescindibles las 5R más sostenibles: reducir, reparar, reusar, recuperar y reciclar prendas.

Y es que el consumo mundial de prendas es de 8,5 kilos por persona, según el Global Fashion Agenda, en su estudio Pulse of the Fasion Industry (2017), en el que señala que en 2030 se alcanzarán 102 millones de toneladas, lo que supondrá un consumo promedio de 11,86 kilos por persona. Unas cifras que producen escalofríos.

Por ello, antes de tomar la tarjeta y salir corriendo de compras, lo mejor es hacerse una serie de preguntas: ¿tenemos ropa que no nos ponemos desde hace años? ¿cuántas camisetas idénticas poseemos? ¿aún guardamos prendas de cuando estábamos en la escuela? ¿atesoramos piezas sin estrenar?

Hoy la prioridad es comprar menos y mejor porque está demostrado que solo se usa entre el 20 y el 30 por ciento de la ropa que se tiene, con la que las personas se identifican más.

Es fundamental invertir en prendas sin fecha de caducidad, que sirvan para toda la vida, pues ya no basta con adquirir alguna camiseta de algodón orgánico que limpie conciencias.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Una reflexión en la que entran en juego las famosos 5R -reducir, reparar, reusar, recuperar y reciclar- para intentar dar la batalla por el planeta.

– Reducir. Evitar la compra compulsiva, por ocio o aburrimiento. Antes de pasar por caja con la prenda, es importante pensar si de verdad se necesita y si finalmente es una compra necesaria, apostar por prendas hechas con materiales ecológicos o fabricadas con reciclados, que garanticen el comercio justo.

“Superar el ‘síndrome de abstinencia’ y conseguir no comprar”, dice a Efe Valentina Suárez-Zuloaga, cofundadora de Es Fascinante -plataforma española que impulsa el diseño sostenible, la moda artesanal y la economía local- quien reconoce que era “adicta” a las compras y ya lleva más de un año sin comprar “fast-fashion”.

– Reparar. Seguro que ese zapato, cinturón o bolso no está lo suficientemente roto o viejo como para que no se pueda reparar. Muchas prendas tienen solución con un pequeño arreglo y pueden alargar su vida útil.

Gestos que contribuyen a reducir las emisiones de CO2 o las microfibras de plásticos que se vierten a los océanos, además de dar auge y protagonismo al sector de la reparación.

– Recuperar. Es el momento de revisar armarios familiares y recuperar primorosas prendas antiguas, “vintage”, que viven su particular revival gracias a las propuestas de los diseñadores.

– Reusar. Como antiguamente, el hermano pequeño hereda la ropa del mayor. Prendas y calzado que se quedan pequeños se pueden dar a hermanos, intercambiar o vender o bien donarlos a organizaciones solidarias que puedan distribuirlos allá donde se necesite. Todo puede tener una segunda, tercera o cuarta vida antes de que acabe en un vertedero.

– Reciclar. El ciclo de consumo compulsivo en el que se encuentra la sociedad conduce a jubilar las prendas antes de tiempo sin apenas ruborizarnos, lo que se traduce en tirar dinero y generar toneladas de basura, que casi nunca van al contenedor de reciclaje.

Llegados a este punto, hay que se conscientes y consumir moda de manera responsable, ralentizar el ritmo de comprar y, además, según Suárez-Zuloaga, “es preferible apostar por la calidad frente a la cantidad”.

La inversión en piezas de calidad garantiza perdurabilidad en el tiempo, que pasen de generación en generación y que se puedan utilizar durante toda la vida, una idea en la que cada vez se ahonda más con el objetivo de preservar los recursos naturales.

Lacoste presento la colección SS20

Fuente: Impulso ~ La marca de indumentaria Lacoste abrió un local en el Alto Rosario Shopping. En la apertura, en la que estuvo presente Nicolás Furtado, la firma presentó su colección SS20.

Para este verano la marca francesa lanzó propuestas de estilo que incluyen apparel, calzado y accesorios para hombre y mujer. En principio, Lacoste Motion es un bloque basado en tejidos técnicos, ultraliviano y flexible, que se reflejan en ítems como joggers, buzos, parkas y polos en una paleta neutra.

Por otra parte, la variedad Chic With a Twist es una reversión de los clásicos. Dentro de esta opción aparecen vestidos tipo chemisse con lazo, faldas con vuelo, trajes sport, ítems sastreros como camisas y pantalones, que renuevan sus siluetas en una versión más Slim, en colores blanco, negro, gris y azul navy.

A su vez, la opción Lacoste x Keith Haring se presenta en ítems llenos de color y estampas lúdicas, que remiten a un mensaje optimista y divertido que atraviesa generaciones.

Por su parte, Cool Riviera brinda opciones full print: palmeras, flores y aviones se plasman en vestidos con vuelo, carteras, remeras, bermudas y trajes de baño. Colores pasteles y plenos que se combinan en la propuesta más vibrante de la temporada.

En tanto, Live!, la línea más joven de la firma, resume las tendencias más fuertes: una paleta de alto impacto, estampas protagonistas que se combinan superponiendo prendas y líneas que buscan sumar comodidad y versatilidad al guardarropas.

Por otro lado, cada historia se completa con una selección de calzado y accesorios, que completan los outfits como verdaderos aliados de estilo.

Vuelve el consumo interno como motor de la reactivación

Fuente: Cronista ~ Cuando el nuevo ministro de Producción -al cierre de esta edición las versiones más firmes señalaban a Matías Kulfas para el cargo- ocupe su oficina en el segundo piso del edificio de Diagonal Roca, frente al monumento del dos veces Presidente de la Nación, se encontrará con una larga lista de cuestiones urgentes y algunas herramientas que ya están listas para utilizar.

Ya está virtualmente decidido que la nueva administración tendrá una suerte de súper ministerio de Producción, que concentraría también el área de comercio exterior.

La llave maestra que intentará utilizar el nuevo gobierno es reactivar el mercado interno, como paso previo para lograr la escala necesaria y así potenciar, al mismo tiempo, una plataforma exportadora.

En la lógica del nuevo gobierno las pequeñas y medianas empresas tendrán un lugar destacado.

Para ellas se busca revigorizar la capacidad de compra de los sectores de ingresos fijos -asalariados, jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH y programas sociales- y promover instrumentos de financiamiento a tasas preferenciales o subsidiadas. Es la bajada al llano del declamado “poner plata en el bolsillo de la gente”.

Las empresas grandes, medianas y pequeñas, sottovoce acuerdan con esta posición. Pero antes deberán sortear un paso obligado: la convocatoria a la mesa del Consejo Económico y Social, en que se espera que haya un acuerdo entre empresarios y sindicatos sobre precios y salarios, aunque éste no será suficiente. Más bien, será una condición necesaria -para recomponer salarios y dar cierta pauta de freno a la inflación- pero no suficiente.

Seguramente, haya ciertos incentivos al sector productivo, pero no hay que perder de vista, que la Argentina vive el síndrome de la manta corta y no puede tomar medidas con un costo fiscal elevado, al menos no por un tiempo prolongado.

El dato más duro es que la actividad industrial acumula dos años consecutivos en caída, 5% interanual en 2018 y 7,2% en los primeros diez meses de este año, aunque es probable que cuando finalice el año la caída será incluso algo más profunda. Además, la capacidad ociosa de la industria ronda el 60% y en los últimos cuatro años se perdieron casi 150.000 empleos industriales.

Hay cierto consenso en que el principal lastre que debió soportar la industria en estos años, y en especial desde mediados de 2018, fue la enorme volatilidad de las variables macroeconómicas, con foco en el tipo de cambio, una inflación indomable, las tasas de interés trepando entre el 70% y el 90%, la fuerte caída del consumo y serios problemas para mantener la operación de las empresas.

Lógicamente, este panorama es aún mucho más complejo para las pymes, que tienen menos espalda para afrontar los desafíos de la coyuntura.

Sin embargo, aún en ese contexto, el actual Gobierno deja algunos instrumentos y leyes importantes, que darán frutos cuando la economía dé la vuelta. Entre ellos vale recordar las leyes Pyme (ya terminaron sus beneficios), de Emprendedores, también la ley de Autopartes, además de las leyes de impulso a la industria naval y la Marina Mercante nacional.

A esto hay que sumar el Compre Argentino, la ley de Economía del Conocimiento y más 55 mesas sectoriales de competitividad. Quedan por delante los desafíos que presentan las reformas estructurales (laboral, previsional y tributaria), que auguran un duro trabajo a la hora de reactivar la economía.

Pantone elige el Classic Blue como el color del 2020, el tono de la calma y la confianza

Fuente: CIAI ~ Como cada año por estas fechas, Pantone hace el anuncio oficial de cuál será el color del siguiente año, ese que marcará las tendencias no solo de moda, sino decoración y demás. Así, tras este 2019 en el que el Living Coral fue el tono de la temporada, el Classic Blue será el color del 2020.

Sin duda, el Classic Blue es un color muy versátil, flexible y con el que lograr múltiples combinaciones: desde las más discretas y, por supuesto, clásicas, a otras más llamativas y rompedoras.

El Pantone Classic Blue es de esos tonos que infunden calma por  poseer cualidades tranquilizadoras, confianza y la conexión. Uno de esos tonos que sugieren un cielo al atardecer y que manifiestan nuestro deseo de  contar con una base confiable y estable sobre la cual construir a medida  que cruzamos el umbral hacia una nueva era, tal y como declaran desde Pantone.

Se trata, según  sus propias palabras, de un tono elegante en su simplicidad, que sugiere ese cielo al atardecer, resaltan nuestro deseo de una base confiable y estable sobre la cual construir a medida que cruzamos el umbral hacia una nueva era. Un tono que aporta paz y tranquilidad ayudando a la concentración y aportando claridad, que a la vez fomenta la resistencia.

Además, en un mundo en el que la tecnología continúa avanzando, Pantone trata de captar las preocupaciones de la gente, dando un giro  hacia colores honestos que ofrecen la promesa de protección. De ahí que este Classic Blue sea el color del 2020.

Un color que nos encanta y que, seguro, no tardaremos en ver en cada colección y momento del street style.